Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

lunes, 15 de julio de 2013

Senderos de gloria (Stanley Kubrick, 1957)



"No soy un toro, mi general. No me ponga delante la bandera de Francia para que
embista (...) El patriotismo es el último refugio de los canallas"

“Nuestra opinión es que llevamos bien esta guerra, no ha pensado nunca -Coronel- que el Estado Mayor se ve sometido a todo tipo de presiones de los periodistas y los políticos.., está la cuestión de la moral de las tropas... ¡esas
ejecuciones serán un revulsivo para la División! hay pocas cosas tan alentadoras como ver morir heroicamente a alguien..., coronel,¡ los soldados son como los niños! un niño quiere que su padre sea firme, ¡ellos piden disciplina... y el modo de mantener la disciplina es fusilar de vez en cuando!.



"No podemos dejar que los soldados decidan si una orden es posible o no. Si una orden no es posible, la única prueba válida son sus cadáveres en las trincheras. "


"Las ejecución son un tónico -general Broulard- para la división entera. Hay pocas cosas tan estimulantes y alentadoras como ver morir a otros. Los
soldados son como niños. Al igual que una criatura quiere que su padre sepa mantenerse firme,las tropas quieren una disciplina. Y una forma de mantener la disciplina es fusilar a un hombre de vez en cuando ”
.


“Caballeros, miembros del Tribunal, hay ocasiones en que siento vergüenza pertenecer a la raza humana, y esta es una de ellas. Es imposible resumir los argumentos de la defensa porque el tribunal no me ni siquiera la oportunidad de exponer el caso..., protesto de que se me haya impedido presentar pruebas que considero absolutamente vitales para la defensa. El fiscal no ha llamado ni a un solo testigo, no hubo como es preceptivo acusación escrita contra mis
defendidos y, por último, tengo que protestar formalmente de que no se haya tomado taquigráficamente la vista. El ataque de ayer por la mañana no manchó el honor de Francia y no deshonró en absoluto a los combatientes de esta nación; sin embargo, esta Corte sí que es una deshonra, un agravio al honor, la causa contra estos hombres no es más que una burla de la justicia. Señores miembros del tribunal si declaran culpables a estos hombres ese error les
atormentará hasta el día de su muerte. No puedo creer que el impulso más noble del hombre, la compasión al prójimo sea cuestionada aquí. Humildemente suplico que sean clementes.”

"..si esa orden era imposible, la única prueba que podía aportar era sus cadáveres a lo largo del camino hacia el puesto enemigo”

"¿Ves esa cucaracha? Mañana por la mañana estaremos muertos y ella estará viva. Tendrá mas contacto con mi mujer y mi hijo que yo. No seré nada y ella estará viva"

"No hay nada más estimulante para las tropas que ver morir a un ser humano".

" Han muerto realmente bien."

"La libertad es una cosa, y la insubordinación es otra"

"...
juegan con la vida de sus hombres, en función de su ambición, sin que parezca importarles en absoluto cual pueda ser su suerte"


"Al recorrer el pasadizo de Haumont los obuses alemanes nos enfilaron y el pasadizo se llenó de cadáveres por todos sitios. Los moribundos, entre el barro, con los estertores de la agonía, nos piden de beber o nos suplican que los rematemos. La nieve sigue cayendo y la artillería está causando pérdidas cada instante”
Las condiciones son míseras y poco higiénicas: “
... Llueve a torrentes y nos encontramos con que hay lonas de tiendas de campaña clavadas en los muros de la trinchera. Al alba del día siguiente constatamos con estupor que nuestras trincheras están hechas sobre un montón de cadáveres
y que las lonas que han colocado nuestros predecesores están para ocultar a la vista los cuerpos y restos humanos que allí hay"

"A las 16 horas cesan los tiros de los alemanes. ¡Es el ataque!. A 200 metros vemos salir de la tierra a un oficial alemán con el sable desenvainado, seguido de la tropa en columnas de cuatro, arma al hombro. Nos quedamos estupefactos..., pero al cabo de unos segundos recobramos los ánimos y nos ponemos a tirar como endiablados; nuestras ametralladoras constantemente despiertas nos sostienen. El oficial alemán acaba de morir a 50 metros de
nuestras líneas con el brazo derecho extendido en dirección a nosotros, y sus hombres caen y se amontonan detrás de él. Es inimaginable”



Fuera, con los pies inmediatamente enterrados, sacudo trozos de barro glacial que me pesan en las manos... Retomo mi marcha, las piernas abiertas, atravesando la tierra blanda de
los desprendimientos, sondeando prudentemente el fango que tapa
los hoyos. Y pese a todo, a veces, el sitio hacia el que lanzado mi impulso se hunde, el barro aspira mi pierna, la agarra, la paraliza; debo hacer un gran esfuerzo para liberarla. Del fondo del agujero que se ha llenado en
seguida de agua, mi pie saca un lío de cables en el que reconozca la línea telefónica.
Justamente ahí aparece el telefonista encargado de reparar las líneas, trae la cara contraída por las agujas heladas de la lluvia: "¡Vaya desbarajuste! ¡No se ha conservado nada ahí dentro! ¡Sólo hay barro y cadáveres!". Si, cadáveres. Los muertos en los combates de otoño, que habían sido enterrados someramente en el parapeto, aparecen a trozos en los desprendimientos de tierra"

“Coronel Dax me decepciona usted, ha perdido su agudeza por culpa del sentimentalismo. Usted quería salvar a esos hombres y no iba detrás del puesto de Mireau, ¡es un idealista!
.
¡De veras Coronel que lo siento, estamos haciendo una guerra que tenemos que
ganar, tuvimos que fusilar a esos hombres, usted ha acusado al general Mireau y yo le he pedido cuentas. ¿Qué es lo que he hecho mal?”. “Si no se sabe contestar a esa pregunta, le compadezco-coronel Dax

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario