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jueves, 14 de marzo de 2019

Historia de una lejanía: Las cartas de Miguel Hernández a Lorca



Siempre me han admirado más los versos de Miguel Hernández que los de Lorca, y pese a mi amor por la música, no creo que toda la culpa de esta preferencia sea de Serrat y del maravilloso disco que dedicó a las obras del primero. Hoy me encuentro con una reseña de la correspondencia que mantuvieron estos dos poetas y ese sentimiento se afirma aún más por la soledad y el infortunio que siempre atenazó al poeta de Orihuela y que una vez más vuelca descarnadamente en estas cartas. Federico García Lorca, ya con 34 años, y durante su gira con "La Barraca" tuvo un encuentro en Murcia con el joven Miguel Hernández, que en aquel 1933 tan solo tenía 22 años. De sus labios escuchó Lorca algunos versos que aplaudió sinceramente. "Perito en lunas", el primer libro de poemas de Miguel Hernández se publicaría en breve con poquísimo eco en los medios y sin palabras de apoyo de Lorca a quien había enviado una copia. Es entonces cuando, un tanto desencantado, escribe al poeta granadino hasta cuatro cartas de las cuales este solo dará respuesta a la primera, aquella en la que entre otras cosas Hernández le decía:

"He pensado ante su silencio, que usted me tomó el pelo a lo andaluz en Murcia -¿recuerdaaa?-, que para usted fuimos, o fui, lo que recuerdo que nos dijo cuando le preguntamos quién era uno que le saludó. 'Ese -dijo- uno de los de: ¡adiós!, cuando les vemos'. Y luego: 'Me escriben muchas cartas a las que yo no contesto'. ¿Puedo estar ofendido contigo? (...) Por otra parte, en mi casa soy el cristo de los cinco sampedros: me niegan la mitad del pan; me niegan, padre y madre y sus hijos, como hijo de aquéllos, como hermano de éstos; les avergüenza el que haga versos; no quieren darme vestidos nuevos, y hasta a los pantalones viejos que tengo no les quieren poner remiendos, que amordacen rotos proclamadores de nalgas mías. Hoy mismo, hoy, me han escondido la llave del huerto para que pudiera entrar en él. Y yo he saltado a la torera la tapia, no la valla, y aquí, en este chiquero de abril, aquí, donde ha tenido el suyo “Perito en lunas” este estío, bajo esta higuera, que dilataban hasta sus pámpanos mi carne de acordeón semejante a una palmera degollada, aquí le escribo esto desesperado, desesperado.(...) Aquí, en mi huerto, en un chiquero, aguardo respuesta feliz suya, y pronto, o respuesta simplemente; aquí, pegado como un cartel a esta tapia, detrás, de la cual viven padres pobres, con tantos hijos y tan poca casa, que, para que los niños no vean los orígenes de su fabricación, el comienzo de sus hermanos, se salen al callejón a reanudarse las noches más empinadas. "(selección - texto de la carta incompleto)

Lorca le contestó así:

"Mi querido poeta:

No te he olvidado. Pero vivo mucho y la pluma de las cartas se me va de las manos. Me acuerdo mucho de ti porque sé que sufres con esas gentes puercas que te rodean y me apeno de ver tu fuerza vital y luminosa encerrada en el corral y dándose topetazos por las paredes.

Pero así aprendes. Así aprendes a superarte, en ese terrible aprendizaje que te está dando la vida. Tu libro está en el silencio, como todos los primeros libros, como mi primer libro que tanto encanto y tanta fuerza tenía. Escribe, lee, estudia. ¡Lucha! No seas vanidoso de tu obra. Tu libro es fuerte, tiene muchas cosas de interés y revela a los buenos ojos pasión de hombre, pero no tiene más cojones, como tú dices, que los de casi todos los poetas consagrados. Cálmate. Hoy se hace en España la más hermosa poesía de Europa. Pero, por otra parte, la gente es injusta. No se merece 'Perito en lunas' un silencio estúpido, no. Merece la atención y el estímulo y el amor de los buenos. Ése lo tienes y lo tendrás porque tienes la sangre de poeta y, hasta cuando en tu carta protestas, tienes en medio de cosas brutales (que me gustan) la ternura de tu luminoso y atormentado corazón.

Yo quisiera que pudieras superarte de la obsesión de esa obsesión de poeta incomprendido por otra obsesión más generosa política y poética. Escríbeme. Yo quiero hablar con algunos amigos para ver si se ocupan de 'Perito en lunas'.Los libros de versos, querido Miguel, caminan muy lentamente. Yo te comprendo perfectamente y te mando un abrazo mío fraternal lleno de cariño y de camaradería.

Federico."

En la respuesta a Lorca, un Miguel Hernández aún esperanzado le diría:

"Dispensa, Lorca, amigo, calorré de nacimiento, el que haya dejado, ¡tanta!, anchura de tiempo entre tu carta y ésta.  El dinero me ha faltado, el trabajo ocupado, abril, mayo, fútbol y mujer, agotado, distraído.(...) acudo a la invitación cordial que me hiciste a capote blanco de: «Escríbeme». Tanto aprendí aquí, que creo que hasta estoy aprendiendo a dejar de ser poeta. No puedo leer por no tener libros,-escribir por no leer, estudiar por no leer también, luchar porque mi enemigo es mi arma: mi poesía. ¿Que no sea vanidoso de mi obra? No es vanidad, amigo Federico Lorca: es orgullo malherido.(...) Mándame los libros y revistas que puedas." (selección - texto de la carta incompleto)

Al tiempo y ya sin respuesta, su desilusión se hace patente en una tercera carta:

"Querido Federico amigo:
Ya estoy en mi huerto escribiéndote con una paz de aceite derramado. Quiero que me digas lo más enseguida que puedas cómo va mi asunto. Interésate con toda tu buena voluntad por él, por mí. Ya sabes que espero lo que resulte con un ansia de perro hambrón. Les he dicho a mis padres que no pasen penas por nada del mundo: que pronto estará resuelto el problema trágico de nuestra existencia. Apenas he llegado y ya ha dicho mi madre que se ha muerto la mejor cabra de nuestro ganado: el perfil de cabra mejor recortado. Nos ha hecho las Pascuas: que se ha caído una gallina, la más overa, al pozo, agua quieta en un punto; que todo son penas…" (selección - texto de la carta incompleto)

Ya en 1935 le escribiría por última vez:

"Amigo Federico: 
Aún estoy esperando tu carta, aún no se me agotó la vena de la esperanza: todos los días bajo de la sierra en busca de ella que no llega. Te escribo en una situación penosísima: parado, ni pastor siquiera, con novia que no se conforma viéndome así, madre, padre, hermanas que tampoco, por nuestra pobreza, yo menos. Y no encuentro trabajo, y cada bocado que como es vigilado con el rabillo del ojo por todos, que me quieren a regañadientes. No sé, pero si sigo así un mes más me iré Dios sabe a donde en busca de un ganado y un mendrugo. Quiero que me digas. Federico amigo, algo, ¿no se estrenará El torero más valiente? Bueno, hombre. Será que no vale la pena, hice una tragedia para aliviar la mía. Dime, en cambio, que has visto algún amigo tuyo político influyente como me ofreciste, que has hallado algún rincón a mi medida. Moléstate un poco más por mí, hazme el favor. No te escribo más; esta es mi última carta; en ella me lo juego todo. No me queda más dinero para sellos." (selección - texto de la carta incompleto)

Aquel libro "Perito en lunas" fue prologado por Ramón Sije, uno de los pocos apoyos que Hernández tenía en Orihuela y a él le dedicó a su muerte uno de sus mejores poemas. "Elegía" que no me puedo resistir a presentar en labios de Serrat que en esta versión hace una introducción maravillosa con partes de otro poema de Hernández "Elegía de la novia" y que permite disculpar el directo . 



¿Qué hubiera dicho Lorca de este poema? Por desgracia, y a decir verdad no tuvo tampoco mucho
tiempo para poder pronunciarse. Si sabemos lo que dijo Pablo Neruda sobre el poeta murciano:

"Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!"

Ya en el pasado le dedicamos otras entradas a este gran poeta en este blog:
Miguel Hernández y el origen de "Las nanas de la cebolla"


Fuente: Los interesados en leer en extenso sobre esta relación epistolar entre ambos poetas y las cartas completas pueden hacerlo en la siguiente página: Link →

Las imágenes, de dominio público, están tomadas de Wikimedia Commons: Links→
https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Hern%C3%A1ndez#/media/File:Miguel_hernandez.jpg
https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Federico_Garc%C3%ADa_Lorca#/media/File:Retrato_de_Federico_Garc%C3%ADa_Lorca.jpg

lunes, 19 de noviembre de 2018

"Otras veces" - Ángel González



Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.

Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.

Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.

El poema se titula "Otras veces" y es obra del ovetense Ángel González (1925 - 2008), un poeta español de la Generación del 50, académico y Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1985.  El poema se incluye en “Breves acotaciones para una biografía” (1971). El cuadro que le acompaña se titula "Contemplación" y es obra del pintor inglés Archibald George Barnes (1887–1972).

La imagen ha sido tomada sin animo de lucro alguno de la siguiente página:
https://www.pinterest.es/pin/511158626441135496/

sábado, 27 de octubre de 2018

El Síndrome de Mario Benedetti



Todavía tengo casi todos mis dientes 
casi todos mis cabellos y poquísimas canas 
puedo hacer y deshacer el amor 
trepar una escalera de dos en dos 
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus 
o sea que no debería sentirme viejo 
pero el grave problema es que antes 
no me fijaba en estos detalles.


El poema, titulado "Síndrome" es obra del admirado Mario Benedetti y se encuentra recogido en la obra "Cotidianas" (1978-79) y como ya el reflejo del espejo no es todo lo bonancible que uno desearía lo hemos acompañado de una de esas aparentemente sencillas pero a la vez enormemente complejas obras de Rene Magritte, en este caso "Reproducción prohibida", en la que el espejo se pone un tanto juguetón. La obra se expone en el Museo Boijmans Van Beuningen de Rotterdam.

La imagen ha sido tomada de la siguiente página:
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jueves, 25 de octubre de 2018

"No volveré a ser joven" - Jaime Gil de Biedma



Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan solo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

El poema es obra de Jaime Gil de Biedma y aparece en "Poemas póstumos" (1968), la imagen es obra del fotógrafo Jacques Henri Lartigue y creo que tiene por título "El hombre y la ola". Aprox. 1930.

La imagen ha sido tomada de la siguiente página
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domingo, 23 de septiembre de 2018

Imágenes Vs Palabras: El viento



La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar.
Hace vibrar árboles, ropas,
abrasa espigas, hojas secas,
acuna en su oleaje los objetos
que duermen en la playa.

La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar:
da apariencia de vida
a lo inmóvil, a lo paralizado.
Y el leño que arde,
las conchas que las olas traen o llevan,
el papel que arrebata el viento,
destellan una vida momentánea
entre dos inmovilidades.

Los versos son del poeta español José Hierro  -Premio Cervantes en 1998- y son un fragmento de un poema titulado "Teoria"  recogido en el "Libro de las alucinaciones" 1964. A a sus palabras se opone o las complementa una imagen de Henk Jonker (1912-2002), un fotógrafo holandés, habitual de publicaciones tan prestigiosas como "Time" o "Der Spiegel", y muy elogiado por su acierto en la forma en la que sabía capturar la esencia de la gente común y los pequeños momentos. La imagen tiene por título: "Laundry blowing in the wind" - Volendam, 1947 

La imagen está tomada de la siguiente página:
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viernes, 27 de abril de 2018

"Tira los dados" - Charles Bukowski



Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.
De lo contrario,
no empieces siquiera.

Tal vez suponga perder
novias, esposa, familia,
trabajo…
y quizás hasta la cabeza.

Tal vez suponga no comer
durante tres o cuatro días,
tal vez suponga helarte
en el banco de un parque,
tal vez suponga la cárcel,
tal vez suponga humillación,
tal vez suponga desdén,
aislamiento.

El aislamiento es el premio,
todo lo demás es para
poner a prueba tu resistencia,
tus auténticas ganas de hacerlo.

Y lo harás…

A pesar del rechazo,
además de las ínfimas
probabilidades.

Y será mejor que cualquier cosa
que pudieras imaginar.

Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.

No existe una sensación igual,
estarás solo con los dioses
y las noches arderán en llamas.

Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final.

Llevarás las riendas de la vida
hasta la risa perfecta.
Es por lo único que vale la pena luchar.

La imagen está tomada de la siguiente página:
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sábado, 31 de marzo de 2018

"No decía palabras" - Luis Cernuda




No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.


La fotografía, obra de Brassai y titulada "Amantes debajo de una farola" ha sido tomada de la siguiente página: https://www.pinterest.es/pin/346073552587273646/

lunes, 19 de marzo de 2018

Juan Gelman y los ladrones de poemas



En todas las épocas hubo amantes a los que les faltaron las palabras para cantarle su amor a la mujer que le robaba el pensamiento, enamorados o embaucadores que antes de devanarse los sesos maridando palabras y sentimientos no dudaban en ayudarse de algún hurto literario, que a buen seguro su autor habría disculpado. Algo así parece ser que le pasó al poeta argentino Juan Gelman, que contaba la siguiente anécdota:

"Estaba con Mario Benedetti y Daniel Viglietti haciendo un reportaje en una radio. Había chicas y muchachos entre el público. Mario leyó un poema, luego yo leí un poema de amor. Cuando terminó la grabación, una chica que estaba allí se me acercó y me dijo «¿Ese poema es suyo?» Le digo: «Sí».  Me dice: «¡Hijo de puta!». Le digo:« Mire, yo sé que no es muy bueno, pero soy una buena persona». Ella dice: «No, no lo digo por usted, estoy hablando de un novio que tuve, que me mintió, diciendo que lo había escrito él»"

Pudiera ser que el poema robado, por poner uno de Juan Gelman, fuera "Ausencia de amor":

Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobrecristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo
lo que he esperado
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.


La fotografía de cabecera es del socorrido Robert Doisneau, siempre atento con su cámara a los arrumacos de amantes callejeros, vemos a una pareja abrazándose en el Jardín de las Tullerías de París, en 1944, durante la ocupación alemana. Poco importaban las alambradas, o los soldados malencarados que vigilaban las calles por las que paseaban abrazados, pudiera ser que para ellos la ciudad de la luz nunca fuera tan hermosa como entonces y puestos a imaginar, puede que poco después de sentarse en ese banco él le hubiera regalado un poema robado a quien sabe que poeta. Sin duda prefiero esa historia a imaginar por qué razón ambos llevan un pañuelo en su mano en una ciudad ocupada.


Fuente: A partir de una entrada de:
El pequeño libro de las grandes anécdotas (2017) - Gregorio Doval
https://www.poemas-del-alma.com/juan-gelman-ausencia-de-amor.htm

La imagen ha sido tomada de la siguiente página:
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lunes, 12 de febrero de 2018

"Te quiero a las diez de la mañana" - Jaime Sabines Vs "Y sin embargo" - Joaquin Sabina




Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí. 

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo me vaya mejor que tu cuerpo. Tú vienes entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño. 

Todos los dias te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quien podría quererte menos que yo, amor mío?


"Te quiero a las diez de la mañana" es obra del poeta mexicano Jaime Sabines (1920-1999) y lejanamente me ha recordado al tema  "Y sin embargo" de Joaquín Sabina y perteneciente al álbum "Yo, me , mi, contigo" (1996):




"Porque una casa sin ti es una embajada
El pasillo de un tren de madrugada
Un laberinto sin luz, ni vino tinto
Un velo de alquitrán en la mirada"


La fotografía que abre la entrada, titulada "Le baiser blotto" (1950) es obra de Robert Doisneau.

Fuente: https://www.poemas-del-alma.com/te-quiero-a-las.htm

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jueves, 18 de enero de 2018

"Dos cuerpos" - Octavio Paz



Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.


El poema "Dos cuerpos", fechado en 1944, es obra del poeta mexicano Octavio Paz, Premio Nóbel de Literatura en 1990. El poema aparece en "Libertad bajo palabra 1935-1957":  "Bajo tu clara sombra 1935-44", apartado "Condición de nube" (1944).


Acerca del amor, el mismo Octavio Paz decía:

 "El amor es una de las respuestas que el hombre ha inventado para mirar de frente a la muerte"


En la imagen que abre la entrada podemos disfrutar de la increíble sensación de carnalidad que se puede conseguir en la piedra en un detalle de la maravillosa escultura "El rapto de Proserpina" obra de Bernini y que se encuentra expuesta en la Galeria Borghese en Roma.

Las imágenes han sido tomadas de las siguientes páginas:
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viernes, 3 de marzo de 2017

La pobreza a los diez años - Matilde Alba Swann




Toda mi angustia tuvo la forma de un zapato.
de un zapatito roto, opaco, desclavado.
El patio de la escuela… Apenas tercer grado…
Qué largo fue el recreo, el más largo el año.
Yo sentía vergüenza de mostrar mi pobreza.
Hubiera preferido tener rotas las piernas
y entero mi calzado. Y allí contra una puerta
recostada, mirando, me invadía el cansancio
de ver cómo corrían los otros por el patio.

Zapatos con cordones, zapatos con tirillas,
todos zapatos sanos. Me sentía en pecado
vencida y diminuta, mi corazón sangrando…
Si supieran los hombres cuánto a los diez años
puede sufrir un niño por no tener zapatos…
Qué anticipo de angustia. Todavía perdura
doliéndome el pasado. El patio de la escuela
y aquel recreo largo.

Mi piececito trémulo, miedoso, acurrucado.
Mi infancia entristecida, mi mundo derrumbado.
Un pájaro sin alas, tendido al pie de un árbol.
La pobreza no tiene perdón a los diez años.


El poema titulado "La pobreza a los diez años" es obra de la poetisa argentina Matilde Alba Swann (1912 - 2000) y le acompaña una imagen del cuadro "Niña escribiendo" obra de la pintora y grabadora francesa  Henriette Browne (1829 - 1901).- Este poema paso por nuestra página de facebook hace tiempo de la mano de la amiga Carmen Solano

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viernes, 17 de febrero de 2017

Desnudos de mujer - Manuel Machado




¡Oh la dorada carne triunfadora
de esta gentil madona veneciana,
que ha sido Venus, Dánae, Diana,
Eva, Polymnia, Cipris y Pandora!...

¡Oh gloria de los ojos, golosina
eterna del mirar, dulce y fecunda
carne de la mujer, suave y jocunda,
madre del Arte y del vivir divina!

Húmedos labios a besar mil veces...
Líneas de lujuriantes morbideces
que el veneciano sol dora y estuca...

¡Oh el delicioso seno torneado!...
¡Oh el cabello de oro ensortijado
en el divino arranque de la nuca!


Este soneto, titulado "Desnudos de mujer" es obra de Manuel Machado, hermano del también poeta Antonio Machado y para ilustrarlo hemos elegido un detalle del cuadro "El nacimiento de Venus" (1485) de Sandro Botticelli. La modelo era Simonetta Cattaneo, conocida por "La bella Simonetta",  y sirvió de inspiración a pintores y poetas resultando una verdadera musa del renacimiento italiano y que aún hoy sigue atrapando con la magia de su rostro y de su pelo a los hombres que se paran a contemplarla.  Se caso con un miembro de la familia Vespucci, a la que pertenecía el explorador que dio nombre al continente Americano (Americo Vespucci), pasando a llamarse Simonetta Vespucci.


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miércoles, 15 de febrero de 2017

"Cuerpo de mujer" - Pablo Neruda




Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

Esta poesía pertenece a "20 poemas de amor y una canción desesperada", obra de Pablo Neruda. La fotografía es obra de Mehmet Ozgur.

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sábado, 21 de enero de 2017

Carta de Rudyard Kipling a su hijo (If...)




Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
Todos la pierden y te echan la culpa;
Si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de tí
Pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;

Si puedes esperar y no cansarte de la espera,
O siendo engañado por quienes te rodean, no pagar con mentiras,
O siendo odiado, no dar cabida al odio,
Y no obstante, ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad:

Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
Si puedes encontrarte con el Triunfo y la Derrota
Y tratar a estos dos impostores de la misma manera;

Si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho
Tergiversada por bribones para tender una trampa a los necios,
O contemplar destrozadas las cosas a las que dedicaste tu vida,
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas:

Si puedes hacer una pila con todos tus triunfos
Y arriesgarlo todo de una vez en un golpe de azar,
Y perder, y volver a comenzar desde el principio
Y no dejar escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;

Si puedes hacer que tu corazón, tus nervios y tus músculos
Te respondan mucho después de que hayan perdido su fuerza,
Y permanecer firmes cuando nada haya en ti
Excepto la Voluntad que les dice: “¡Adelante!”.

Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud,
O caminar junto a reyes sin perder tu sentido común;
Si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte;
Si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;

Si puedes llenar el preciso minuto
Con sesenta segundos de un esfuerzo supremo,
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
Y, lo que es más, serás un Hombre, ¡hijo mío!

Rudyard Kipling

Esta carta - poema fue escrita por Kipling en 1910, muy conocida por su nombre en inglés "If", en ella el escritor trata de volcar todos los consejos y convencimientos acerca de los valores morales que dignifican a una persona como ser humano y como hombre. Rudyard Kimpling, nacido en Bombay en 1865 ha pasado a la posteridad por varias obras, entre ellas destacan: "El libro de la selva" (1894) -"El hombre que pudo ser rey" (1888) y Kim (1901). En 1907 recibió el Premio Nobel de Literatura. En otro tiempo los amantes escasos de habilidades para mostrar bellamente sus sentimientos copiaban las obras de los poetas para quedar bien ante su amada; no se sí sería un gran pecado copiar a Kipling y enviar esta carta a cada uno de nuestros hijos comenzándola con "Un buen amigo me decía". En una época en la que los valores brillan por su ausencia... creo que sería hasta disculpable.


La imagen está tomada de la siguiente página:
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jueves, 5 de enero de 2017

¿Así que quieres ser escritor? - Charles Bukowski



Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo, no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o por fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
o a tu novia ó a tu novio
o a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas pesado y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.


Buscar la belleza no es precisamente el fin que Bukowski busca en su poesía, más parece una necesidad de comunicar, de hilvanar un pensamiento, de exorcizar sus demonios alcohólicos o no, de poner en entredicho lo aceptado, o contar lo que tiene ante los ojos desde una perspectiva diferente que siempre hace pensar al lector; y es que de eso no cabe duda, la obra de Bukowski podrá gustar o no, pero nunca te deja indiferente. Este poema suyo "¿Así que quieres ser escritor?" no es una excepción y a través del oficio del escritor, nos habla de todos los demás oficios o aspiraciones que una persona pueda tener en la vida. El esfuerzo es importante pero para logra determinadas cotas de excelencia hace falta estar tocado por la mano de Dios. Recordando las últimas palabras del poema: "Cuando sea verdaderamente el momento, y si has sido elegido, sucederá por sí solo y seguirá sucediendo hasta que mueras o hasta que muera en ti"

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lunes, 2 de enero de 2017

"La donación de mis órganos": La úlitma voluntad poética de Camilo José Cela



Quiero el día que yo muera
poder donar mis riñones,
mis ojos y mis pulmones.
Que se los den a cualquiera.

Si hay un paciente que espera
por lo que yo ofrezco aquí
espero que lo hagan así
para salvar una vida.
Si no puedo respirar,
que otro respire por mí.

Donaré mí corazón
para algún pecho cansado
que quiera ser restaurado
y entrar de nuevo en acción.

Hago firme donación
y que se cumpla confío
antes de sentirlo frío,
roto, podrido y maltrecho
que lata desde otro pecho
si ya no late en el mío.

La picha yo donaré,
que se la den a un caído
y levante poseído
el vigor que disfruté.
Pero pido que después
se la pongan a un jinete,
de los que les gusta brete..
Sería eso una gran cosa
yo descansando en la fosa
y mi picha dando fuerte.

Entre otras donaciones
me niego a donar la boca.
Pues hay algo que me choca
por poderosas razones.
Sé de quién en ocasiones
habla mucha bobería;
chupa lo que no debía
y prefiero que se pierda
antes que algún comemierda
mame con la boca mía.

El culo no donaré,
pues siempre existe un confuso
que pueda darle mal uso
al culo que yo doné.
Muchos años lo cuidé
lavándomelo a menudo.
Para que un cirujano boludo
en dicha trasplantación
se lo ponga a un maricón
y muerto me den por el culo.


¡Genio y figura hasta la sepultura! Y es que Camilo José Cela era sin duda un literato singular y capaz de salirse olímpicamente de los márgenes de lo supuestamente correcto y una buena prueba de ello es este poema "La donación de mis órganos", que le es atribuido y en el que en tono humorístico juega con algunas de sus fijaciones. Debemos recordar que en varias de sus bromas más sonadas y que ya contaremos en algún otro momento, el culo, era el protagonista.

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viernes, 30 de diciembre de 2016

"Vengo de abajo" - Gloria Fuertes



Vengo de abajo,
quizá por eso nunca dejaré a los del barrio.
Tiro hacia arriba,
la pupila del pobre me tiene viva.
Salud, trabajo,
es todo lo que pide el que está abajo.
Le doy cultura,
que aún no sabe leer
con su estatura.
Le leo versos,
al hombre más sencillo
del Universo.


El poema tiene por título "Vengo de abajo" y pertence a la obra "Historia de Gloria" (1980) de la escritora Gloria Fuertes. Afortunados sin duda, aquellos que son capaces de mantener la perspectiva y no olvidar de donde vienen, ni hacia donde quisieron encaminar sus pasos en el azaroso camino de esta vida que con tanta facilidad es capaz de engañarnos.

La foto está tomada de la siguiente página:
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martes, 20 de diciembre de 2016

"No volveré a ser joven" - Jaime Gil de Biedma



Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan solo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.


El poema "No volveré a ser joven" es obra del poeta español Jaime Gil de Biedma y aparece en la obra "Poemas postumos" (1968). De propina añado algunas frases del autor:

"Yo creía que quería ser poeta, pero en el fondo quería ser poema..."

"Para saber de amor, para aprenderle, haber estado solo es necesario."

"Los misterios del amor son del alma, pero un cuerpo es el libro en que se leen".

"Morir en paz, los dos, como dicen que mueren los que han amado mucho".

"...envejecer, morir, es el único argumento de la obra".


Sobre la foto que encabeza la página siento no poder aportar título ni autor.

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domingo, 11 de diciembre de 2016

Gacela de la terrible presencia - Federico García Lorca




Yo quiero que el agua se quede sin cauce. 
Yo quiero que el viento se quede sin valles. 

Quiero que la noche se quede sin ojos 
y mi corazón sin la flor del oro. 

Que los bueyes hablen con las grandes hojas 
y que la lombriz se muera de sombra. 

Que brillen los dientes de la calavera 
y los amarillos inunden la seda. 

Puedo ver el duelo de la noche herida 
luchando enroscada con el mediodía. 

Resisto un ocaso de verde veneno 
y los arcos rotos donde sufre el tiempo. 

Pero no me enseñes tu limpio desnudo 
como un negro cactus abierto en los juncos. 

Déjame en un ansia de oscuros planetas, 
¡pero no me enseñes tu cintura fresca!


El poema tiene por título "Gacela de la terrible presencia" y es obra de Federico García Lorca y pertenece a la obra "El diván del Tamarit" de 1936, el mismo año que fatalmente encontró la muerte, o mejor dicho la muerte le encontró a él.

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miércoles, 23 de noviembre de 2016

El suicida - Jorge Luis Borges




No quedará en la noche una estrella.
No quedará la noche.
Moriré y conmigo la suma
del intolerable universo.
Borraré las pirámides, las medallas,
los continentes y las caras.
Borraré la acumulación del pasado.
Haré polvo la historia, polvo el polvo.
Estoy mirando el último poniente.
Oigo el último pájaro.
Lego la nada a nadie.


Parece ser que recién cumplidos los 35 años Borges se encontraba totalmente decidido a suicidarse. Tras llevar padeciendo una grave crisis de insomnio que ya duraba años no podía sino considerar "la muerte como un largo sueño deseable". No eran buenos tiempos para el escritor y a ese agotamiento se le unió un intenso desengaño amoroso y el suicidio de un buen amigo. Decidido, compró un revolver en una armería de la avenida Entre Ríos, tomó un tren hacía la ciudad de Adrogué y se alojó en la habitación 48 del hotel "Las Delicias", uno de los lugares favoritos de los porteños de clase alta para pasar el verano y del cual Borges era asiduo. Vestido, se sentó en la cama, solo, como en un cuadro de Hopper, apuró unos largos tragos de la ginebra Bols que llevaba consigo y apuntó con el arma su sien. Disparó, pero quien sabe si el miedo, el alcohol o la indecisión hizo que la bala solo rozara su cabello. No le quedaron fuerzas para intentarlo una segunda vez. Cuando mucho tiempo después le preguntaron por la razón de no haber dado cima a su propósito suicida lo achacó a la pereza y a la cobardía. Recordando esta experiencia escribió el poema  titulado "El suicida" que apareció en su libro "La rosa profunda" (1975). La imagen es un detalle de un retrato de Borges obra de Grete Stern fechada en 1951.


La imagen ha sido tomada de la siguiente página:
http://www.companhiadasletras.com.br/autor.php?codigo=01268