Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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domingo, 13 de enero de 2013

Las manos de Orlac (Robert Wiene, 1924)






Cuando se estrenó en la primavera de 1924  esta joya  del cine expresionista el público austriaco quedó tan impresionado por la película que al final se escucharon gritos de enojo. El principal actor, Conrad Veidt, tuvo que subir al escenario para explicar cómo se había hecho la filmación. El gran actor, con el poder de su presencia y su voz, logró calmar a la gente que se había exaltado al ver las impactantes imágenes.

Las manos de Orlac aborda el fenómeno al que Freud había denominado como “lo siniestro”. Para el  el “Umheimlich” ó “lo siniestro” es una presencia inexplicable, ajena y terrorífica en tanto que invade nuestra “intimidad”. Es decir, su presencia se nos hace familiar aunque no es parte de nosotros.



La película tiene un argumento de hierro: un pianista, felizmente casado y potencialmente exitoso, pierde sus manos en un accidente de tren. Para aliviar su tragedia, su médico decide implantarle las manos de un asesino semejante al para aquel entonces famoso anti-héroe literario “Raskolnikoff” de Dostoievsky: un joven estudiante que mató a una vieja usurera y explotadora, y que ante la presencia de un testigo inocente, no tuvo más remedio que ejecutar un doble crimen.



La historia, cuyo guión está repleto de infinidad de giros o “vueltas de tuerca”, inicia un tortuoso camino  cuando el protagonista empieza por desconocer sus extremidades: el anillo de casado no le entra; al llegar a su casa desea tocar el piano y no puede hacerlo pues sus manos no le obedecen... Decide entonces retirarse a un café y ahí, leyendo la prensa, lo invade algo terrible, la confirmación de lo que hasta entonces era una simple sospecha: sus manos son las de un asesino. El protagonista entra entonces en posesión de ese “otro” que ahora es parte de él mismo.


Ficha de la película:


TÍTULO ORIGINAL Orlacs Hände
AÑO                          1924
DURACIÓN                  92 min.
PAÍS
DIRECTOR                 Robert Wiene
GUIÓN                         Louis Nerz (Novela: Maurice Renard)
MÚSICA                        Película muda
FOTOGRAFÍA        Hans Androschin, Günther Krampf (B&W)
REPARTO               Conrad Veidt, Alexandra Sorina, Fritz Kortner, Carmen Cartellieri, Fritz Strassny,  
                                       Paul Askonas
PRODUCTORA       Coproducción Alemania-Austria; Berolina Film GmbH / Pan Films
GÉNERO                       Terror | Cine mudo. Expresionismo alemán
SINOPSIS Orlac, un pianista famoso, pierde ambas manos en un accidente. Los médicos deciden trasplantarle las manos de Vasseur, un asesino condenado a muerte. La operación es un éxito, pero desde ese momento el pianista comienza a verse embargado por impulsos criminales. Tiene pesadillas y ve el rostro de un hombre que cree que es Vasseur... (FILMAFFINITY)



1 comentario:

  1. Una gran película, la mejor sobre el tema, Conrad Veidt está insuperable, una pieza maestra del expresionismo alemán.

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