
miércoles, 30 de octubre de 2013
El último tango en París (Bernardo Bertolucci, 1972)
"- Escucha,... quiero que nos miremos uno al otro...
- Es bonito no saber nada el uno del otro.
- Sí"
"Si la música es el alimento del amor ¡qué siga sonando!"
"- Tú no tienes nombre y yo tampoco tengo nombre. No hay nombres. Aquí no tenemos nombre.
- ¿Estás loco?
- Es posible que lo esté pero no quiero saber nada de ti. No quiero saber donde vives, ni de donde eres. No quiero saber absolutamente nada de nada. ¿Me has comprendido?
- Me asustas.
- Nada. Tú y yo nos encontraremos aquí sin saber nada de lo que nos ocurra fuera, ¿de acuerdo?
- Pero, ¿por qué?
- Pues porque…aquí no hace falta saber nombre, no es necesario. ¿No lo comprendes? Venimos a olvidar, a olvidar todas las cosas, absolutamente todas. Olvidaremos a las personas, lo que sabemos, todo lo que hemos hecho. Vamos a olvidar donde vivimos, olvidarlo todo.
- Yo no podré, ¿tú si?
- No lo se. ¿Tienes miedo?
- No. "
"- Qué estoy haciendo contigo en este piso? El amor?
- Bueno, digamos que... prácticamente lo que estamos haciendo... es darnos gusto.
- Ya veo que me tomas por una cualquiera.
- Qué... que te tomo por una qué?
- Por una zorra.
- Aah! te refieres a una prostituta?
- Si, una prostituta.
- Noo, sólo eres una jovencita anticuada y complaciente que intenta parecerlo.
- Prefiero ser una puta. "
"Me cago en todos vosotros... familia. "
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