jueves, 15 de noviembre de 2018

Kafka y los libros


"En general, creo que sólo debemos leer libros que nos muerdan y nos arañen. Si el libro que estamos leyendo no nos despierta como un puñetazo en el cráneo, ¿para qué molestarnos en leerlo? ¿Para que nos haga felices, como dices? Cielo santo, ¡seríamos igualmente felices si no tuviéramos ningún libro! Los libros que nos hacen felices podríamos escribirlos nosotros mismos si no nos quedara otro remedio. Lo que necesitamos son libros que nos golpeen como una desgracia dolorosa, como la muerte de alguien a quien queríamos más que a nosotros mismos, libros que nos hagan sentirnos desterrados a las junglas más remotas, lejos de toda presencia humana, algo semejante al suicidio. Un libro debe ser el hacha que quiebre el mar helado dentro de nosotros. Eso es lo que creo"

Esta palabras de Franz Kafka pertenecen a una carta escrita en 1904, cuando el escritor tenía tan solo 21 años,Oskar Pollack, un historiador de arte checo que fue compañero de clase del escritor en el Altstädter Deutsches Gymnasium (Instituto de Enseñanza Media Imperial Real) de Praga, donde cursó sus estudios secundarios entre los 10 y 18 años.

La imagen de Kafka, de autor desconocido, figura como dominio público en Wikimedia, página de donde ha sido tomada: → https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Kafka.jpg