Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

viernes, 14 de diciembre de 2012

Juan Diego



"El cine está muy bien… Pero luego está el montaje. En el teatro sólo es “arriba y abajo el telón”. Eres tú solo. Si estás actuando y te cortan con aplausos es muy gratificante.  Cuando la gente está en pie y grita “Bravo!” es demencial. Eso en el cine no lo sientes, pero también es maravilloso." 
 
JUAN DIEGO
 


Juan Diego Ruiz Moreno nació el día 14 de diciembre del año 1942 en Bormujos, un pequeño pueblo situado a 8 kilómetros de la ciudad de Sevilla. Es uno de los actores andaluces más reconocidos y camaleónicos, con una amplia trayectoria profesional tanto en televisión como en teatro y cine. Él mismo se describe como un actor colega, no de culto, aunque su extensa lista de premios le cualifica como un gran profesional.

Con más de 50 largometrajes a sus espaldas, Juan Diego debutó en la interpretación en la serie televisiva Mi hijo y yo (1963), continuó con Fernández, punto y coma (1964) o Teatro en familia (1963-1964); así sucesivamente hasta 1970, cuando participa en el largometraje El demonio de los celos, una comedia hispanoitaliana que dirigió Ettore Scola.

Paralelamente a su carrera de actor se afilió como militante político en el Frente de Estudiantes Sindicalistas durante la dictadura de Francisco Franco. Junto a Concha Velasco encabezó una huelga de actores en 1971 reivindicando una reducción de jornada laboral para los intérpretes teatrales.

Durante la década de los años 80 representó un papel muy importante en su carrera, al señorito Iván en el drama Los santos inocentes (1984) de Mario Camus, un personaje que consolidó su carrera en el cine. Además, también participó en El viaje a ninguna parte (1986) de Fernando Fernán Gómez, Dragon Rapide (1986), en la que Diego interpretó al General Franco y por la que estuvo nominado a los Goya al Mejor Actor Principal, continuó en La noche oscura (1989) y también en El rey pasmado (1991), filme que le otorgó su primer Goya como Mejor Actor de Reparto.

A lo largo de los años 90, Diego centró su carrera en el teatro, lo que produjo una disminución de sus apariciones en el cine. Se le pudo ver en Jamón, jamón (1992) de Bigas Luna, en Tirano Banderas (1993), La novia de medianoche (1997) o Entre las piernas (1999), junto a Victoria Abril y Javier Bardem.

En la era 2000 Diego apostó de nuevo por el cine, con actuaciones memorables. Algunos títulos en los que destacó en esta etapa de su carrera fueron Torremolinos 73 (2003), La vida que te espera (2004), junto a un joven Luis Tosar, El séptimo día (2004), el filme francés Rosa y negro (2009) del director Gérard Jugnot, Que se mueran los feos (2010) junto a Javier Cámara y Carmen Machi, y también participó en el filme biográfico Lope (2010).

A parte de su excepcional carrera en el teatro y en cine también ha brillado en televisión, en especial en la serie Los hombres de Paco (2005-2010), al dar vida al comisario Don Lorenzo. Este personaje le alzó con el premio Fotogramas de Plata al Mejor Actor de TV.

Juan Diego tiene dos hijos y, según declaró en una entrevista, no sabe hacer otra cosa que ser actor. Le gusta ver cine y leer, aunque sus lecturas mayormente son guiones. Le gusta mantener una alimentación sana y, de no haber sido actor, le hubiera gustado ser torero. Recibió la medalla de oro al Mérito en las Bellas Artes en 2006 de manos de los Reyes en homenaje a su carrera profesional.(Fuente:biografias.estamosrodando.com/juan-diego/ )





VETE DE MI
es una película española de 2006 diriga por Víctor García León. La película obtuvo dos nominaciones en los premios Goya (mejor actor y mejor actor de reparto). Juan Diego recibió un premio Goya 2007 como "Mejor actor".



 

Dinah Washington




DINAH WASHINGTON (29 de agosto de 1924 - 14 de diciembre de 1963)





  Dinah Washington, se acercó a la música profana después de haber sido pianista y corista en una iglesia baptista del South Side de Chicago, donde residía con su familia. Aun adolescente, ganó un concurso para aficionados en el "Chicago Regal Teathre", iniciando entonces un recorrido por los garitos de blues de la ciudad y diferentes locales de música negra. En 1940 actuó con Sallie Martin, una de las figuras mas representativas del sonido gospel afroamericano, y fundadora del primer grupo femenino de gospel.

     En 1943, tuvo la fortuna de que la escuchara cantando en el "Garrick's bar", un club de Chicago, el director de bigband, Joe Glaser quien tras escucharla se la presentó al tambien líder de orquesta, Lionel Hampton, que no dudo en contratarla nada mas oírla. Con Hampton, Dinah Washington, estuvo hasta 1946 y fue en el seno de la formación del vibrafonista, cuando decidió cambiar de nombre artístico. Tras un fructífero periodo de madurez con la bigband de Lionel Hampton, la casa discográfica "Apollo" le ofreció la posibilidad de actuar y grabar en solitario. Con un repertorio cercano al Rhythm and Blues, y con temas escasamente originales, Dinah Washington no tardó en salir de Apollo, donde a pesar de todo, cantó unos cuantos blues memorables recogidos en el disco: "Mellow Mama" (Delmark, 1992). Aprovechó la ocasión para salir de Apollo, cuando el sello Mercury le ofreció un sustancioso contrato y la posibilidad de grabar los temas que ella quisiera. En 1959 llegó su mayor éxito popular con el celebérrimo: "What a Difference a Day Makes", versionada posteriormente por Sarah Vaughan y Esther Philips, y recientemente sacada del cajón del olvido por servir de banda sonora en un anuncio publicitario televisivo.

     A partir de los años cincuenta se ganó a pulso el apodo de "Reina del Blues" que le pusieron sus admiradores, y sus discos se colocaban uno tras otro en las lista de los mas vendidos de Norteamérica. Entre 1950 y 1960, grabó para Mercury y para su filial, Emarcy lo mas granado de su discografía con alguna que otra obra maestra indiscutible como el disco grabado en 1954 titulado: "Dinah Jams!" o el homenaje, sincero, emotivo y lleno de swing al maestro Fats Waller en 1957. Su personalidad, su fuerza en los escenarios y su canto, a mitad de camino entre la fuerza de Bessie Smith y  el fraseo de Billie Holiday, enganchó de tal manera  a los aficionados a su música que las ventas de sus discos no tenían frontera de estilo. Era tan conocida fuera de los ambientes jazzisticos o bluseros como fuera de ellos, y tuvo la capacidad para vender sus discos fuera de los confines raciales del mercado.

     En sus últimos años, Dinah Washington, fichó por el sello Roulette, donde prolongó acertadamente su trayectoria jazzistica sin apenas cambio de conceptos: orquestaciones sinuosas, repertorio variado, baladas tristes y alguna que otra concesión a las modas comerciales. Un exceso de somníferos ingeridos en estado de embriaguez acabó con su vida en Detroit, donde residía, poco antes de la Navidad de 1963.(Fuente:http://www.apoloybaco.com/dinahwashingtonbiografia.htm )




WHAT A DIFF'RENCE A DAY MAKES!
Es un álbum de Dinah Washington editado en  1959.Dinah Washington ganó con el single del mismo título  el premio  Grammy en 1959 al mejor tema de  Rhythm & Blues.


Myrna Loy



”Soy la mujer perfecta:Me he casado cuatro veces, me he divorciado cuatro veces, no he tenido hijos, y no sé ni tan siquiera cocer un huevo”.


 MYRNA LOY (2 de agosto de 1905 –  14 de diciembre de 1993)




Una de las estrellas más importantes del cine de Hollywood en la década de los 30, Myrna Loy (de nombre real Myrna Adele Williams) nació el 2 de agosto de 1905 en Radersburg, Montana (Estados Unidos).

Cuando falleció su padre en 1918, su familia se trasladó a Los Ángeles. Después de estudiar danza, Myrna inició su carrera en el mundo del espectáculo participando en varias producciones de teatro. Una noche que actuaba fue contemplada por el gran divo del cine mudo Rodolfo Valentino, apoyo esencial para su ingreso en el mundo del cine a mediados de los años 20.

El físico moreno de Myrna le encasillaba principalmente en su etapa muda en seductores papeles exóticos, apareciedo en películas como "Ben-Hur" (1925) de Fred Niblo, "Don Juan" (1926) de Alan Crosland o "De carbonero a gran señor" (1926) dirigida por Lewis Milestone.

Myrna supo superar la difícil transición del cine mudo al sonoro e incluso participó en la primera producción hablada de la historia, "El cantor de Jazz" (1927), un film dirigido por Alan Crosland.

En los años 30 suavizaría su imagen de vampiresa y con la serie de "The thin man" se convirtió en la perfecta esposa.
  

Las mejores películas protagonizadas por Myrna Loy en la primera mitad de la década de los 30 fueron "Un yanqui en la corte del rey Arturo" (1931) de David Butler, "Emma" (1932) de Clarence Brown, "Amame esta noche" (1932) de Rouben Mamoulian o "La máscara de Fu-Manchú" (1932) de Charles Brabin.

Su papel más recordado es el de Nora Charles en la película de Van Dyke "La cena de los acusados" (1934), una película co-protagonizada por William Powell.

La pareja Loy/Powell se convirtió en una de las favoritas del público de la época compareciendo en la pantalla posteriormente como Nora Charles en una serie de títulos más como "Ella, él y Asta" (1936), "Otra reunión de acusados" (1939), "Shadow of the thin man" (1941), "The thin man goes home" (1944) y "Song of the thin man" (1946).

En el año 1937 Myrna se casó por primera vez con el productor Arthur Hornblow Jr. El matrimonio duró hasta 1942; ese mismo año contrajo matrimonio con John Hertz Jr., de quien terminó separándose en 1944. En 1946 se casó con su tercer marido, el guionista Gene Markey. De nuevo, el matrimonio no tuvo la continuidad esperada y Myrna y Markey se divorciaron en 1950.

Durante toda la segunda mitad de los años 30 Myrna Loy (además de la referida serie dedicada al "Thin man"), se convirtió en una de las actrices más respetadas de su tiempo (le denominaban "La reina de Hollywood") gracias a títulos como "El enemigo público número 1" (1934), melodrama de Van Dyke en el que también aparece William Powell y Clark Gable, "Estrictamente confidencial" (1934) de Frank Capra, "Entre esposa y secretaria" (1936) de Clarence Brown, "Jaque al rey" (1936) de Sam Wood, "El gran Ziegfeld" (1936) de Robert Leonard, "Piloto de pruebas" (1938) de Victor Fleming o "Man Proof" (1938) dirigida por el prolífico Richard Thorpe.

Los años 40 fueron menos prolíficos para Myrna pero nada desdeñables pues intervino en estimables películas. "Te quiero otra vez" (1940) de Van Dyke, "Mi marido está loco" (1941) de Jack Conway, "Los mejores años de nuestra vida" (1946) de William Wyler, "El solterón y la menor" (1947) de Irving Reis, "Los Blanding ya tienen casa" (1948) de H. C. Potter o "El pony rojo" (1949), película realizada por Lewis Milestone se encuentran entre sus títulos más populares de toda su carrera.
  
En 1951 se casó con Howland H. Sergeant, con quien convivió durante nueve años. En 1960 se divorciaron y nunca más Myrna volvió a contraer matrimonio.

En cuanto a su vida profesional, Myrna sufrió el normal declive comercial que toda gran estrella padece con el paso de los años, interviniendo en escasos y poco memorables títulos cinematográficos y encontrando acomodo principalmente en producciones televisivas.

Su principal actuación en esta parte final de su vida fue de carácter social e incluso política, trabajando por causas humanitarias en organizaciones como la ONU.

En 1990 le fue concedido un Oscar honorífico por toda su espléndida carrera y el 14 de diciembre de 1993 falleció en Nueva York. Tenía 88 años.(Fuente:alohacriticon.com)





LOS MEJORES AÑOS DE NUESTRA VIDA es una película estadounidense de 1946, dirigida por William Wyler. Protagonizada por Fredric March, Myrna Loy, Teresa Wright, Virginia Mayo y Dana Andrews en los papeles principales. Basada en la novela Glory For Me de MacKinley Kantor.

Galardonada con varios premios cinematográficos estadounidenses y europeos.

En 1989 la película fue incluida entre los filmes que preserva el National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser considerada «cultural, histórica, o estéticamente significativa».

Roger Bannister: El rey de la milla - Atletismo


El atletismo siempre ha sido un deporte plagado de barreras y límites, presuntamente insuperables, que han estimulado los sueños y la capacidad de superación de los deportistas. Hoy está ampliamente superado, pero hubo un tiempo en el que bajar de cuatro minutos en la milla (1609'3 metros) era algo impensable, tanto es así que cuando el atleta británico Roger Gilbert Bannister, superó esta barrera, el seis de mayo de 1954, la noticia tuvo de inmediato un alcance mundial y a pesar de ser un record batido ya numerosas veces, aun guarda ese halo de hazaña y Bannister es un nombre recordado y conocido por muchos, incluso por personas ajenas al deporte.

Bannister, nació en 1929, era hijo de una familia adinerada, y se educó en algunas de las mejores escuelas de Inglaterra. Compaginó el atletismo con sus estudios de medicina en la Universidad de Oxford. No era Bannnister un corredor apabullantemente bueno, de esos que acumulan carrera tras carrera sin ser batido por ninguno de sus rivales, en realidad su palmarés era más bien modesto. En 1950 logró una medalla de bronce en los 800 metros de los Campeonatos de Europa disputados en Bruselas. Dos años más tarde participó en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, donde estuvo cerca de lograr una medalla, finalizando 4º en los 1.500 metros con 3:46,0. Pero el destino lo hizo estar en el momento adecuado y en la carrera adecuada, un encuentro atlético que tuvo lugar en las pistas de Iffley Road en Oxford. Había 3.000 espectadores presenciando la prueba, y Bannister logró la victoria en la milla con un tiempo de 3:59,4 siendo el primer hombre en la historia en bajar de los 4 minutos.

La hazaña de Bannister pasó a ser conocida como la "milla milagro", ya que algunos dudaban de que fuera posible cubrir esa distancia en menos de 4 minutos. Sin embargo esto formaba parte del mito que rodeaba a esta prueba, propagado por los periodistas y comentaristas deportivos, y se debía más a ser un "número redondo" que a un análisis técnico detallado. De hecho la nueva marca solo mejoraba en 2 segundos el récord mundial anterior que estaba en poder del sueco Gunder Hägg desde hacía nueve años. La carrera fue todo un acontecimiento en Inglaterra y fue retransmitida por la cadena de radio de la BBC, y el comentarista era el antiguo campeón olímpico de los 100 metros Harold Abrahams (uno de los protagonistas de "Carros de fuego").
 
Roger Bannister seguido de Chris Chataway y Chris Brasher en un intento por batir el record britanico de las 2 millas

El sueño duraría poco. Solo 46 días después, el 21 de junio, el récord de Bannister fue batido en Turku, Finlandia, por el australiano John Landy, que corrió la distancia en 3:58,0. A raíz de esto se generó una gran expectación por ver un enfrentamiento directo entre estos dos atletas en una misma carrera. Esta tuvo lugar el 7 de agosto de ese mismo año en los Juegos de la Commonwealth celebrados en Vancouver. Era la primera vez que Bannister y Landy competían juntos. Landy dominó durante la mayor parte de la prueba llegando incluso a cobrar una pequeña ventaja en la tercera vuelta. Pero el final de Bannister era más poderoso y acabó ganando con un tiempo de 3:58,8 por los 3:59,6 de Landy que fue segundo. Esta carrera fue un gran acontecimiento seguido ampliamente por los medios de comunicación en todo el mundo, y los británicos lo celebraron como un gran éxito nacional. En 1967 el escultor canadiense Jack Harman realizaría una escultura en bronce en la que aparecen los dos atletas corriendo, y que adornó por muchos años la entrada del estadio de Vancouver. Cuando el estadio fue demolido, la estatua se trasladó a otro lugar.

Pocas semanas después de su victoria sobre Landy, Bannister ganó la medalla de oro de los 1.500 metros en los Campeonatos de Europa disputados en Berna con 3:43,8. Encontrandose en esta cima, Bannister se retiró del atletismo para concentrarse en su profesión, y llegaría a ser un distinguido neurólogo, llegando a ser el Master del Pembroke College de Oxford antes de retirarse en 2001.

Recibió muchos honores tanto en su país como fuera de él. Fue el primero en ser elegido como "deportista del año" por la revista americana Sports Illustrated. También fue el primer Presidente del Consejo Inglés de Deportes, y la reina de Inglaterra le nombró caballero en 1975 por sus servicios.

La historia de Bannister ha sido objeto de dos adaptaciones televisivas. La primera es una miniserie de 1988 titulada "The Four Minute Mile", protagonizada por Michael York. La segunda es un telefilm de 2005 titulado "Four Minutes", con Jamie Machlachlan en el papel de Bannister.
 
 
El video del record de la milla

Fragmento de "La voluntad" - Azorín




Azorín entra en la calle de los Estudios. Pasa por la misma una mujer con dos niños. Y Azorín piensa:

«No sé qué estúpida vanidad, qué monstruoso deseo de inmortalidad, no lleva a continuar nuestra personalidad más allá de nosotros. Yo tengo por la obra más criminal esta de empeñarnos en que prosiga indefinidamente una humanidad que siempre ha de sentirse estremecida por el dolor: por el dolor del deseo incumplido, por el dolor, más angustioso todavía, del deseo satisfecho… Podrán llegar los hombres al más alto grado de bienestar, ser todos buenos, ser todos inteligentes…, pero no serán felices; porque el tiempo, que se lleva la juventud y la belleza, trae a nosotros la añoranza melancólica por las pasadas agradables sensaciones. Y el recuerdo será siempre fuente de tristeza. Yo de mí sé decir que nada hay que tanto me contriste como volver a ver un lugar –una casa, un paisaje- que frecuenté en mi adolescencia; ni nada que ponga tanta amargura en mi espíritu como observar cómo ha ido envejeciendo…, cómo ha perdido el brillo de los ojos, y la flexibilidad de sus miembros, y la gallardía de sus movimientos… la mujer que yo amé secreta y fugazmente siendo muchacho. ¡Todo pasa brutalmente, inexorablemente! Y yo veo junto a esta mujer deforme, lenta, inexpresiva…, un gesto, una mirada, un movimiento de la muchacha de antaño…, su modo peculiar de sonreír entornando los ojos titileantes, su manera de decir no, su expresión deliciosamente grave al hacer una confidencia… ¡Y todo este resurgimiento instintivo me llena de una tristeza casi anhelante! Y pienso en una inmensa Danza de la Muerte, frenética, ciega, que juega con nosotros y nos lleva a la nada… Los hombres mueren, las cosas mueren. Y las cosas me recuerdan los hombres, las sensaciones múltiples de esos hombres, los deseos, los caprichos, las angustias, las voluptuosidades de todo un mundo que ya no es.»

"Azorín" era el seudónimo de José Augusto Trinidad Martínez Ruiz (1873-1967). La fotografía tiene por título "Mujer anciana" y es obra de Chalmers Butterfield.