Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

martes, 30 de octubre de 2012

Agustín Lara



“Soy ridículamente cursi, y me encanta serlo. Porque la mía es una sinceridad que otros rehuyen…ridículamente”. AGUSTIN LARA 

(30 de octubre de 1900— † 6 de noviembre de 1970)


 Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino,1 conocido como Agustín Lara, fue un compositor e intérprete de canciones y boleros. Nació en la capital de México el 30 de octubre de 1897. Sin embargo, un halo de misterio, auspiciado por el propio músico, se extendió siempre sobre esos datos, ya que siempre afirmó, quizá por coquetería o romanticismo, que vió la luz por primera vez en la localidad de Tlacopalpán, allá por 1900Considerado entre los más populares de su tiempo y de su género. También conocido con el mote de El Flaco de Oro, su obra fue ampliamente apreciada no solo en México, sino también en Centroamérica, Sudamérica, el Caribe y España. Luego de su muerte, se le ha reconocido también en Estados Unidos, Italia y Japón. Sus canciones más conocidas han sido grabadas por Pedro Infante, Plácido Domingo, José Carreras, Juan Diego Flórez, Luis Mariano, Francisco Araiza, Luciano Pavarotti, Andrea Bocelli, Ramón Vargas, Fernando de la Mora, María Dolores Pradera, Chavela Vargas, Mike Laure, Pedro Vargas, Alfredo Sadel, el barítono Hugo Avendaño, José Mojica, Toña la Negra, Elvira Ríos, Los Panchos, la Internacional Sonora Siguaray, Javier Solís, La Sonora Santanera, Rodrigo de la Cadena, Alejandro Algara, Vicente Fernández, Filippa Giordano, Enrique Bunbury, Luz Casal y Natalia Lafourcade.(fuente:Wikipedia)





PIENSA EN MI.Famoso bolero escrito por Agustín Lara.

Jua Antonio Bardem



“El cine español es políticamente ineficaz, socialmente falso, estéticamente nulo, intelectualmente ínfimo e industrialmente raquítico” JUAN ANTONIO BARDEM
 (I Conversaciones sobre el CineEspañol.Salamanca,1955)



Juan Antonio Bardem (2 de junio de 1922 -30 de Octubre de 2002). Hijo de los actores Rafael Bardem y Matilde Muñoz Sampedro y hermano de Pilar Bardem. Se casó con María Aguado Barbado y tuvieron cuatro hijos: Miguel Bardem, Juan, Rafael y María. Fue también tío de los actores Javier Bardem, Carlos Bardem y Mónica Bardem.

Aunque es hijo de actores no se vincula a ese mundo desde un principio, sino que se titula como Ingeniero agrónomo. Es posteriormente, cuando estudia cine en el instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, cuando se plantea dedicarse al mundo del celuloide. De esa época nace la amistad y la colaboración con Luis García Berlanga. Esa relación fructificó en la película Esa pareja feliz, que ambos codirigieron, y continuó en Bienvenido, Mister Marshall, de 1953, en la cual ambos fueron coguionistas y contaron además con una contribución adicional de Miguel Mihura en los diálogos. Bienvenido, Mister Marshall, dirigida por Berlanga, obtuvo el premio al mejor guion y a la mejor comedia en el Festival de Cannes.

En 1953 comienza a dirigir sus propias películas, de las que destacan Muerte de un ciclista (1955, Premio de la Crítica internacional en el Festival de Cannes) y Calle Mayor (1956, Premio de la Crítica en el Festival de Venecia). También fue encarcelado mientras grababa esta película, pasando dos noches en la Dirección General de Seguridad (en el edificio de la Puerta del Sol que en la actualidad ocupa la Presidencia de la Comunidad de Madrid) [cita requerida].

Pese a estos éxitos internacionales, Bardem tuvo problemas en España con la censura, debido a su militancia en el PCE, y en los años 1960 y 1970 apenas puede desarrollar su trabajo cinematográfico en el país. Es el más politizado de las Tres Bes del cine español (Bardem, Berlanga y Buñuel).1

Sus películas posteriores no han recibido el respaldo de la crítica, con la excepción de El puente (1976), en la que intentaba deshacer el discurso cinematográfico del landismo.

También se cuenta entre sus obras Siete días de enero (1979, galardón Golden Price en el Festival de Moscú), película que narra el asesinato de cuatro abogados laboralistas pertenecientes al Partido Comunista de España por parte de un comando terrorista de la ultraderecha española, todo ello en plena transición española.

Murió en Madrid el 30 de octubre de 2002 a los 80 años debido a una enfermedad hepática. Poco antes había escrito un libro de memorias titulado Y todavía sigue.(Fuente:Wikipedia)




MUERTE DE UN CICLISTA es una película hispano-italiana dirigida por Juan Antonio Bardem en 1955. En ella, una mujer casada mantiene un romance secreto con un profesor universitario. Un día en uno de sus encuentros iban juntos en un coche cuando atropellan a un ciclista, para que no les reconocieran deciden salir huyendo (fuente: Wikipedia).



Louis Malle



LOUIS MALLE (30 de octubre de 1932 - 23 de noviembre de 1995)





Director de cine francés. Alumno de los jesuitas en Fontainebleau y graduado en Ciencias Políticas en la Universidad de la Sorbona, Malle había nacido en una familia de siete hermanos, descendiente de un noble francés que había hecho su fortuna durante las Guerras Napoleónicas. Se interesó pronto por la fotografía y la imagen. En un principio su familia no vio con buenos ojos que se dedicara al cine, pero completó su educación en el Institute Des Hautes Études Cinematographiques (IDHEC).

Como fotógrafo conoció a Jacques Cousteau, se enamoró de su proyecto y se embarcó en “La Calypso” para convertirse, según palabras del propio Cousteau, en el mejor cámara submarino que había tenido jamás. De su trabajo conjunto surgió Le monde du silence, que se convirtió en la primera película de Malle como director, aparte de su labor como director de fotografía, y que le hizo ganar un Oscar al mejor documental y la Palma de Oro al mejor director, compartida con Jacques Cousteau.

La carrera de Malle, que se extiende a lo largo de casi cuarenta años, se beneficia también de su aportación como guionista y actor. La necesidad de escribir los guiones proviene en su caso tanto del establecimiento de su filosofía como de algún ejercicio autobiográfico. Desde Los amantes hasta Herida, Malle extiende su concepción de la sexualidad, sobre todo femenina, con distintas reacciones por parte del público y la crítica a lo largo de las épocas. A causa de su militante ruptura de los tabúes eróticos, encontró casos como el ocurrido en 1968, en el que el Tribunal Supremo de EE.UU. acusaba de obscenidad a una sala de Ohio que proyectaba Los amantes. Quizá esta fuera la razón principal por la que Malle fue tan reacio a introducirse de lleno en el ambiente hollywoodiense.

Ya había rodado algunos de sus títulos más significativos, como Zazie en el metro o El soplo al corazón -que le valió una nominación al Oscar en el apartado de mejor guión original-, cuando viajó a Estados Unidos. Allí conoció a la actriz Susan Sarandon, con quien inició una relación que les llevaría a colaborar en títulos como La pequeña -cuya banda sonora fue nominada al Oscar- o Atlantic City, que aunque no llegó a conseguir ninguna estatuilla obtuvo cinco nominaciones al Oscar y tres a los Globos de Oro.

Pero pronto la relación con Sarandon fracasó y además Malle comenzó a encontrar dificultades para rodar. Después de Atlantic City realizó tres películas que le brindarían la oportunidad de dirigir a Ed Harris, Sean Penn y Donald Sutherland, y dos largometrajes para televisión, God’s Country y And the Pursuit of Happiness, a los que también presta su voz como narrador.

El regreso a Francia tendrá un doble significado: el reencuentro con el cine europeo y consigo mismo. Adiós, muchachos le ofrece la oportunidad de exorcizar su propia experiencia de la ocupación alemana en Francia durante la Segunda Guerra Mundial. La historia se desarrolla en 1944 en un colegio católico que refugia a niños judíos. El hecho autobiográfico, lejos de hacer caer a Malle en una sucesión de acontecimientos dramáticos, refleja una historia conmovedora, más por lo que se adivina tras las miradas, que por lo poco que puede haber de explícito en la narración.

Cuentan que Malle lloró la noche del estreno, lo que da una idea de su implicación directa con la historia. Adiós, muchachos obtuvo dos nominaciones al Oscar en los apartados de película y guión y una a los Globos de oro como mejor película extranjera. En Europa serían más generosos: ganó el Félix al mejor guión y el León de Oro premió a Malle como mejor director.

Sus tres últimas películas son relatos completamente distintos. Cerca ya de la enfermedad, ésta no merma ni un ápice su pasión. Milou en mayo recoge, muchos años después, el espíritu del 68, que Malle se apresura a reivindicar, no exento de humor, como algo visceralmente francés. Con Herida, basada en la novela de la irlandesa Josephine Hart, su discurso se hace inquietante, escondiendo detrás de cada imagen ese peligro que exhibe la frase más ilustrativa del guión: “Las personas heridas son peligrosas; saben que pueden sobrevivir”. Completamente convencido de que en esta historia la imagen anularía las palabras, eligió a una actriz, Juliette Binoche, con la cualidad de hacer que su presencia, su mirada, interpretaran por ella. Pero fue la británica Miranda Richardson quien obtuvo sendas nominaciones al Oscar y a los Globos de Oro como mejor actriz secundaria.

Malle cerró su filmografía sin pretenderlo con Vanya en la calle 42, una historia sobre el teatro que tenía como eje principal el temor de los personajes a haber malgastado sus vidas. Nada parece casual. A Malle se le diagnosticó un cáncer que le afectaba a las glándulas linfáticas y murió el 23 de noviembre de 1995 en Beverly Hills, California, junto a la que había sido su mujer desde 1981, Candice Bergen.

Aun teniendo claro cuáles debían ser las constantes de su obra, Malle buscó incansablemente la variedad. Desde el western cómico al drama autobiográfico, no fue nunca un director estricto; confiaba en que la aportación de los actores ampliaría la visión de su trabajo. Se enfrentó a las variaciones sobre el sexo prohibido, incluyendo el incesto (Soplo al corazón) y la prostitución (La pequeña) en su repertorio, y se rodeó de los profesionales más prestigiosos. Su aportación a la “Nouvelle vague” pasó por corroborar la concepción de una nueva moral. El cine europeo le debe uno de sus nombres claves y el cine americano puede dar gracias por el tiempo que le dedicó.(Fuente:http://www.biografiasyvidas.com)



ADIOS,MUCHACHOS(Au revoir, les enfants) es una película francesa de 1987, escrita, producida y dirigida por Louis Malle. Basada en experiencias de la infancia de Louis Malle, como alumno de un internado católico en las cercanías de Fontainebleau. Ganadora del premio León de Oro del Festival Internacional de Cine de Venecia (1987) y varios premios más.


Samuel Fuller


"Todas las guerras, desde el principio de la civilización, se hacen con sangre, son iguales, sólo son diferentes las explicaciones." SAMUEL FULLER
                                     
                               (12 de agosto de 1912 - 30 de octubre de 1997)






Samuel Michael Fuller nació el 12 de agosto de 1912 en la localidad estadounidense de Worcester, Massachusets, pero creció en Nueva York.

En su adolescencia comenzó a trabajar como periodista especializado en crímenes, colaborando con publicaciones como el “New York Journal”, el “New York Evening Graphic” y el “San Diego Sun”.

En su temprana juventud dio inicio también a su faceta como escritor, ideando básicamente relatos pulp, como “Run, baby, run” (1935).

A mediados de los años 30, Sam Fuller comenzó su carrera cinematográfica escribiendo guiones para películas como “Hats Off” (1936), “The gangs of New York” (1938), “Adventure in Sahara” (1938) o “Power of the press” (1943).

Cuando los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial, Fuller acudió al conflicto para participar tanto en el frente europeo como en el norteafricano.
Por sus servicios bélicos recibió numerosos galardones, entre ellos el Corazón de Púrpura o la Estrella de Plata.

Autor independiente, de cierta discordancia ideológica, con un impactante y directo estilo visual y un acerado sentido de la narración, es singular en su cine el empleo de primerísimos planos, tomas largas y un uso manifiesto de la violencia con un habitual comentario social, siendo una influencia básica para gente como Martin Scorsese, Jim Jarmusch, Quentin Tarantino, Jean-Luc Godard, Leos Carax o Wim Wenders.

Después de que Howard Hawks se interesase por llevar a la pantalla grande su novela “The Dark Place” (1944), sin llegar a concretarse su producción hasta los años 50 con dirección de Phil Karlson en “Trágica información” (1952), Fuller debutó como director con “Balas vengadoras” (1949), un western sobre la figura de Jesse James que fue continuado por otro título del oeste, “El barón de Arizona” (1950), un film protagonizado por Vincent Price.

   

Estas películas no consiguieron demasiada resonancia en Hollywood, al contrario que “Casco de acero” (1951), un film bélico ambientado en la Guerra de Corea que consiguió un notable recibimiento crítico y comercial. El mismo año también volvió a Corea con “A bayoneta calada” (1951).

En los años 50 también estrenó “Park Row” (1952), un título ambientado en el mundo del periodismo; “Manos peligrosas” (1953), film negro protagonizado por Richard Widmark y Jean Peters; “El diablo de las aguas turbias” (1954), título de espionaje que contaba de nuevo con el protagonismo de Widmark; “La casa de Bambú” (1955), otra cinta negra, ahora ambientada en Japón, que contaba con el protagonismo de Robert Ryan y Robert Stack; “Yuma” (1957), western psicológico con Sara Montiel y Rod Steiger; “China Gate” (1957), film bélico sobre la Guerra del Vietnam; “Forty Guns” (1957), western aplaudido de manera extrema por la nouvelle vague, en especial por Jean-Luc Godard, quien remedó algunos planos en su famosa “Al final de la escapada”; “Verboten!” (1959), un drama bélico ambientado en la Segunda Guerra Mundial; y “The Crimson Kimono” (1959), thriller con Glenn Corbett, Victoria Shaw y James Shigeta.

En 1959 Samuel Fuller se divorció de su esposa, Martha Downes, y en 1967 se casó con la actriz Christa Lang, vista con anterioridad a su boda con Fuller en películas como “Juegos de amor a la francesa” (1964), “El Tigre” (1964) o “Lemmy contra Alphaville” (1967). Posteriormente intervino bajo las órdenes de su marido en “Perro blanco” (1983), “Ladrones en la noche” (1984) o “Calle sin retorno” (1989).

Los años 60 comenzaron para Sam Fuller con títulos como el film negro “Underworld USA” (1960) o el bélico “Invasión en Birmania” (1962).
Su producción en este decenio fue menos prolífica que en el previo, siendo las películas más destacadas de este período los dramas psicológicos “Corredor sin retorno” (1963) y “Una luz en el hampa” (1964), films tachados de sensacionalistas extremos por la crítica estadounidense, hecho que menguó la popularidad de Fuller en Hollywood.
Todo lo contrario sucedió en Europa, en donde era tratado como un autor de culto. Incluso Godard, uno de sus máximos admiradores, le hizo aparecer como actor en su “Pierrot el loco” (1965).

Lo cierto es que tras estas dos estupendas películas Fuller rodó en muy pocas ocasiones.
Después de “Arma de dos filos” (1969), adaptación de una novela de Victor Canning protagonizada por Burt Reynolds, Fuller pasó en blanco como director la década de los 70, retornando en los años 80 con títulos como el film bélico “Uno rojo: división de choque” (1980), la antiracista “Perro Blanco” (1982), el drama criminal “Ladrones en la noche” (1984), o “Calle sin retorno” (1989), su última película cinematográfica, que fue protagonizada por Keith Carradine y Valentina Vargas.

Su ocupación profesional más usual en esta última etapa de su vida fue la de actor, interviniendo en varios títulos de sus discípulos-admiradores, como Aki Kaurismaki (“La vida de bohemia”), Mika Kaurismaki (“Helsinki-Nápoles: Todo en una noche”), Alexandre Rockwell (“Alguien a quien amar” o “Sons”) o Wim Wenders (“El estado de las cosas” o “El fin de la violencia”).
   

El 30 de octubre de 1997 Samuel Fuller fallecía a la edad de 85 años.(Fuente:Alohacriticon)











YUMA es una película de género western de 1957 procedente de EE. UU., dirigida, producida y escrita por Samuel Fuller y protagonizada por los conocidos actores Rod Steiger, Sara Montiel y Charles Bronson. También es conocida por el título Run of the Arrow.



Orson Welles, por él mismo




No siento devoción alguna por lo que hago: no tiene ningún valor para mí; no me interesan
la fama, la posteridad ni las obras de arte, sólo el placer de la experimentación. Soy cínico
respecto a mi trabajo pero no soy cínico a la hora de trabajar sobre algún material.
La moral burguesa sentimental me asquea: prefiero el coraje a todas las demás virtudes,
cualquiera que sea el juicio que emitan sobre mi moral deberán tratar de descubrir en ella
una faceta anarquista y aristocrática.


Odio a la policía: es mejor ver a un asesino libre que a la policía autorizada a abusar de
su poder; si se plantea la elección entre el abuso del poder de la poli y dejar un crimen
impune, elijo esto último. Detesto a la gente que se arroga el derecho de juzgar por propia
iniciativa, no se puede volver a la ley de la jungla como algunos quieren en mi país.


He pasado la mayor parte de estos años tratando de conseguir dinero para los films;
como pintor o escritor no lo necesito. El Quijote lo filmé con mi dinero, aunque no lo
pude terminar. No, ya he pasado demasiados años buscando trabajo y sólo tengo una vida,
no puedo gastarla en los festivales o en los restaurantes mendigando dinero para hacer
películas que luego nadie recordará.

He sufrido demasiadas desilusiones, he puesto demasiado empeño y coraje para lo que me

ha sido dado a cambio, no en dinero, sino en satisfacción personal.
Así pues, ahora escribo y pinto. Rompo todo lo que hago.

Orson Welles, reportaje de André Bazin


Álbum de imágenes de Orson Welles

Dirk Bogarde, un actor celoso de su intimidad





Bogarde nació en West Hampstead (Londres), de ascendencia neerlandesa y escocesa. Su padre, Ulric van den Bogaerde (nació en Perry Barr, Birmingham) era el editor artístico de The Times y su madre, Margaret Niven era actriz. Se unió al ejército y participó en la Segunda Guerra Mundial, alcanzando el rango de capitán. Bogarde estuvo en las batallas de Europa y el Pacífico, principalmente como oficial de inteligencia. En abril de 1945 fue uno de los primeros oficiales aliados en llegar al campo de concentración Bergen-Belsen en Alemania, una experiencia que lo marcó bastante y de la cual no pudo hablar durante varias décadas. Su horror y repulsión hacia la crueldad que vio en Belsen ayudaron a crear una especie de hostilidad hacia Alemania; en los años 90 escribió que bajaría de un ascensor antes que estar en uno junto a un alemán. Irónicamente, tres de sus papeles más importantes serían interpretando a un alemán (uno de ellos, un oficial de las SS).

Sir Dirk Bogarde fue un personaje enormemente celoso de su intimidad. En parte, ese anhelo de intimidad se explica por su actitud paranoica a la hora de hablar de su relación con Tony Forwood, con quien compartió hogar durante casi 40 años. 
  
Antes de morir, prendió fuego a la mayor parte de sus papeles, sus fotografías y cartas, entre los que figuraba, para decepción general, un diario que había escrito durante su visita a Belsen (pequeña localidad del noroeste de Alemania donde los nazis levantaron un gran campo de concentración y de exterminio) inmediatamente después de la liberación de este lugar en 1945. Bogarde había pasado por una traumática experiencia, en parte responsable de su personalidad reservada y sensible.

Después de su muerte, el 8 de mayo de 1999,  se hizo público que dejó a su sobrino Brock una enorme colección de películas caseras, grabadas desde finales de los años 50 hasta mediados de los 70. Las películas, todas en color, muestran escenas de su vida con Forwood y los muchos momentos de ensueño de los que disfrutó en el ámbito privado con otras estrellas del cine, tales como Elizabeth Taylor, Viv y Larry Olivier, Judy Garland, Jean Simmons, Michael Wilding y Gregory Peck, que le iban a visitar a sus casas de Buckinghamshire y Sussex.

  
Bogarde y Forwood residieron en Francia desde principios de los años 70 y ya no regresaron a Gran Bretaña hasta 1987, cuando Forwood se encontraba gravemente enfermo de un cáncer del que murió seis meses más tarde. Se habían trasladado a la Provenza porque, en aquella época, Dirk Bogarde estaba muy solicitado para trabajar con directores de cine europeos, aunque también para huir del agobiante régimen fiscal de Gran Bretaña.

Fue más o menos por aquella época cuando Dirk Bogarde empezó a escribir "A postillion struck by lightning", el primero de sus siete volúmenes de memorias. Sin embargo, en esas memorias no confiesa jamás la auténtica naturaleza de las relaciones entre él y Forwood. Al igual que en las entrevistas periodísticas, Bogarde se refería en sus libros a su compañero íntimo como «mi representante» o, en todo caso, como «mi compañero». 

Bogarde,  era un hombre emotivo a quien se le podía hacer llorar con facilidad. Influido por el matrimonio no feliz de sus padres y por un progenitor distante, y profundamente marcado por sus experiencias en la guerra, Dirk Bogarde volcó su capacidad de compasión en la pantalla. Algunas de sus actuaciones, muy en especial en "Víctim", una película que rompió moldes, realizada a principios de 1960, sobre el tema de un homosexual casado que se ve obligado a llevar una doble vida, y mas tarde en la obra cumbre de Luchino Visconti "Muerte en Venecia", con su adoración por el arte, la perfección y el amor, demostraron hasta qué punto el propio dilema de Bogarde le permitía una mejor comprensión, reflejándolo en los papeles que encarnaba.



El seductor (The Beguiled).- Don Siegel, 1971





Clint Eastwood suele decir que todo lo que sabe de cine lo aprendió de Don Siegel (...y de Sergio Leone). A principio de los 70, buscaba proyectos interesantes que le alejaran de los personajes que solía interpretar en el western, y produjo este film junto a Siegel. El Seductor es la tercera de las cinco películas que hicieron juntos. Es la favorita de ambos a pesar de que fracasó en taquilla, probablemente porque se vendió como otro western de Eastwood cuando en realidad está mucho más cerca del cuento de terror. También es mi Siegel favorito.

Este es el  film más extraño y personal de Siegel. Ambientada en la Guerra de Secesión norteamericana, El seductor es un cuento macabro, una versión malsana de Blancanieves y los siete enanitos, plena de erotismo y violencia soterrada, aún más ominosa por lo que se insinúa que por lo que se muestra. Es uno de esos films que mezclan géneros para alcanzar lo inclasificable, como La noche del cazador (The night of the hunter, 1955), aquella obra maestra de Charles Laughton que sirvió para que no volviera a ponerse detrás de una cámara.

El argumento parece muy simple: McBurney (Clint Eastwood) es un soldado del Norte que tiene que refugiarse malherido en una escuela para señoritas del Sur, una enorme casa aislada en un bosque, dirigida con mano dura por la Srta. Martha (Geraldine Page), una mujer muy religiosa y excesivamente autoritaria. En un primer momento se siente protegido en su escondite, pero pronto descubrirá que se encuentra secuestrado en territorio enemigo.


Todas las mujeres del caserón,  desde la niña hasta la directora, pretenden seducir, o ser seducidas, de alguna manera por el soldado yanki. McBurney es el primer hombre que han visto desde que se inició la guerra. El sexo para ellas entre esas cuatro paredes se reduce a algún deseo lésbico sublimado y a una relación incestuosa en el pasado de la directora con su hermano. Pero él no puede hacer absolutamente nada, va con muletas: está impotente. Lo único que puede hacer es insinuarse a todas ellas, incluso en cierta forma a la niña de doce años (será capaz de cualquier cosa, primero para escapar, después para sobrevivir). La esclava sí que parece empatizar con el prisionero y se pone de su lado, pero sólo en un primer momento, es un hombre blanco al fin y al cabo.



Algunos consideran a Siegel misógino por este film, probablemente del mismo modo que Harry, el sucio tenía fama de contener un discurso fascista. El gran tema de El Seductor es la represión sexual. No se trata de que sean mujeres, se comportan así porque tienen poder: frente a un objeto de deseo pasivo, que literalmente se mueve con dificultad, tienen la posibilidad de exteriorizar su sexualidad más íntima, sus celos, la violencia entre ellas. Se tocan algunos temas tabú para la época, quizá demasiados: lesbianismo, incesto, la pederastia (la ambigua relación que mantiene con la niña), hasta una castración simbólica, que es apuntada explícitamente al final de la película.

Ingmar Bergman.- Linterna mágica (Autobiografía)




"Día tras día me llevaban o me arrastraban, gritando de angustia, al colegio. Vomitaba encima
de cualquier cosa, desfallecía y perdía el sentido del equilibrio. Intenté abrazar y besar a mi
madre, pero me apartó con una bofetada. Las palizas brutales de mi padre eran su argumento
favorito. Me pegó, y yo le devolví el golpe. Se tambaleó, y acabó sentado en el suelo.
Llevaron a mi padre al hospital, para operarle de un tumor maligno en el esófago. Mi
madre quería que yo fuese a visitarle. Le contesté que no tenía tiempo ni ganas.
Mi hermano tenía escarlatina... (naturalmente yo esperaba que se muriera, la enfermedad era
peligrosa en aquellos días). Cuando mi hermano abrió la puerta, le golpeé con la garrafa
en la cabeza. La garrafa se hizo pedazos y mi hermano se desplomó mientras la sangre brotaba
de la herida. Alrededor de un mes más tarde, me agredió sin previo aviso, y me saltó
dos dientes. Respondí pegándole fuego a la cama mientras dormía. Mi hermano mayor y
yo, normalmente enemigos mortales, hacíamos las paces y tramábamos planes para asesinar
a ese diablito repulsivo de mi hermana.
Una o dos veces en mi vida he acariciado la idea de suicidarme.La mayor parte de nuestra educación se basaba en conceptos tales como el pecado, la confesión, el castigo, el perdón y la gracia. Este
hecho bien pudo contribuir a nuestra sorprendente aceptación del nazismo.

Se nace sin objeto, se vive sin sentido... Y al morir, no queda nada.
Ingmar: Madre, ¿qué pasó con nosotros?, ¿cómo nos arreglamos con el corazón partido,
con el odio reprimido?… ¿Por qué salió todo tan mal?.. ¿Nos pusieron máscaras en lugar
de rostros, nos dieron histeria en lugar de sentimientos, vergüenza y remordimiento en
lugar de ternura y perdón?...No trato de buscar culpables…sólo quiero saber
el porqué de tantas miserias tras la frágil fachada del prestigio social… ¿Por qué fui yo incapaz
de mantener relaciones humanas normales?
Madre: Hijo, debes hablar de eso con alguna otra persona. Yo estoy demasiado cansada."


Este diálogo es de “Linterna mágica” (autobiografía), fragmentos del último capítulo,
donde el ya famoso director de cine cuenta cuando va a ver a su madre Karin para recriminarla.
Ingmar Bergman, nacido en Upsala (Suecia) el 14 de julio de 1918, fallece en el 2007.


Carta de Carlos Gardel a su madre (Fragmento)





"Y acordándome de quien está tan lejos ahora pero que pronto estará muy cerca, y algún día
no muy lejano, no separarnos más… como dos viajeros que llegan al puerto de destino,
después de haber batallado todo la vida. Y quiero verla más joven cada día, pues cada
vez la encuentro más guapa y fuerte, ¡si todavía nos quedan 50 años de vida a cada uno!"

Carlos Gardel
Carta a su madre, Berta.
Fechada el 18 de febrero de 1935.

Giuseppe Verdi, por él mismo





"Adoro el arte, cuando estoy solo con mis notas, los latidos de mi corazón y las lágrimas caen, mi emoción y placer son inmensos."

"Pobres artistas que mucha gente tiene la...digamos buena voluntad de envidiar, esclavos
de un público la mayor parte del tiempo ignorante (es un mal menor), caprichoso e injusto."


"¡Trabajar tanto y tener que morir!La vida nace, desaparece, la mayor parte del
tiempo inútilmente; se llega a la edad de las enfermedades y los achaques y después…
Amén.
Al llegar a nuestra edad, cada día se hace un nuevo vacío a nuestro alrededor. Hoy es un
día terrible: tengo 72 años. Qué rápido han pasado, a pesar de todos los acontecimientos
tristes o alegres, a pesar de todas las fatigas.
 A nuestra edad uno siente como la necesidad de apoyarse en alguien. Hace algunos años me parecía que podía bastarme a mí mismo, que no necesitaba a nadie. ¡Presuntuoso! Empiezo a comprender que soy... muy viejo."

"Retorna a lo antiguo y serás moderno."


"Puedes tener el universo, mientras yo tenga a Italia."



"Estoy solo. Triste, triste, triste… Siento que todo me cansa. No puedo leer ni escribir. Veo
muy poco, oigo menos y las piernas no me sostienen. No vivo, vegeto… no tengo más
nada que hacer en este mundo."


Nazis en Suecia: Larsson y Millenium



Stieg Larsson, profundamente comprometido en la lucha contra el racismo y la ultraderecha antidemocrática, participó a mediados de los 80 en la fundación del proyecto antiviolencia Stop the Racism. En 1995 fue uno de los promotores de la Fundación Expo, dedicada a "estudiar y cartografiar las tendencias antidemocráticas, de extrema derecha y racistas en la sociedad". Desde 1999 fue director de la revista de la fundación, también llamada Expo. Empezaron con la revista en 1995 cuando siete personas fueron asesinadas por nazis. Él trabajaba de noche para intentar que todo siguiera funcionando, pero según el mismo Larsson, no recibieron ningún apoyo de la sociedad, y en 1998 la revista se vino abajo. Se reorganizaron con una nueva gestión en 2001. Escribió varios libros de investigación periodística acerca de los grupos nazis de su país y de las conexiones entre la extrema derecha y el poder político y financiero. Amenazado por la ultraderecha, no quiso casarse con su pareja, la arquitecta Eva Gabrielsson, para que su nombre no constara en ningún registro oficial (un compañero periodista suyo fue asesinado con un coche-bomba).

En cierto modo, la famosa trilogía de libros de Stieg Larsson, "Millenium", puso sobre el tapete el tema de la presencia nazi en Suecia hasta bien avanzado el siglo XX.
Una de las creencias de la ideología nazi era la superioridad de la raza aria, manteniendo la “higiene racial” mediante la eugenesia (la mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante varias formas de intervención… como la eliminación o la esterilización).
Esta idea no fue original de los nazis… sino de los suecos (esa sociedad a la que tenemos como modélica pero que también tiene su historia).
En 1922 se aprobó en el Parlamento sueco, el primer país del mundo, la creación delInstituto Nacional de Biología de las Razas para examinar la antropología del pueblo sueco y establecer una clasificación de las distintas razas. Se recopilaron datos, estadísticas y fotografías de 100.000 suecos para dicho estudio. En 1926 se publicaron los resultados en el libro “Swedish racial studies” por el profesor Herman Lundborg, director del Instituto. El caso es que tras la aprobación en 1934 de la ley de esterilización por el gobierno de Per Albin Hansson, apoyado por todos los partidos políticos, el estudio se utilizó para “higienizar la raza”. Desde la aprobación de la ley hasta su derogación en 1975 más de 60.000 personas fueron esterilizadas por considerarlas “deficientes, imbéciles, desviados y una carga para la sociedad“, y 4.500 fueron lobotomizados por “indeseables“.

Cuando comienza la Segunda Guerra Mundial, a finales de 1939, Suecia adopta, en conjunto con las otras naciones nórdicas, una posición de neutralidad ante el conflicto bélico y de colaboración mutua entre ellas.
Y es esta imagen de la que queda constancia a los ojos del mundo. Sin embargo, al investigar sobre las pistas que nos dio Larsson, uno se encuentra, por ejemplo, con la supuesta existencia de una SNAS (Asociación Nacional Alemana-Sueca) que apoyó a las tropas nazis durante la guerra, con que el líder del Partido Socialdemócrata sueco y Ier Ministro entre 1932 y 1946, Albin Hansson, mantenía correspondencia con Mussolini, con que los tribunales podían disolver matrimonios contraídos entre suecos y alemanes que contaban con antecedentes judíos y con que la investigación del historiador Tobias Hübinette, que data del año 2002, da los nombres de personalidades del mundo político, aristocrático, artístico y cultural que, incluso después de su derrota, fueron representantes de la doctrina de Hitler.