Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

lunes, 20 de junio de 2016

Las 30 bellezas de la mujer según Brantôme




Cada época ha tenido su canon de belleza, de modo que muy posiblemente no hubiese sido Marilyn Monroe el modelo que hubiese elegido Rubens para las excesivas protagonistas de sus cuadros.
De la misma época de Rubens fue Pierre de Brantôme (1540-1614) un historiador francés que entre otros títulos nos dejo su "Vida de las damas galantes", obra en la que nos detalló su canon particular de belleza, a través de treinta aspectos que una dama debía reunir para considerarse una mujer perfecta, o lo que es lo mismo una diosa de aquella época. Cito:

"Para que una mujer sea hermosa y perfecta debe tener treinta bellezas. 
Tres cosas blancas: la piel, los dientes y las manos;
tres negras: los ojos, las cejas y las pestañas;
tres rojas: los labios, las mejillas y las uñas;
tres largas: el cuerpo, los cabellos y las manos;
tres cortas: los dientes, las orejas y los pies;
tres anchas: el pecho, la frente y el entrecejo;
tres estrechas: la boca, la cintura y los tobillos; 
tres gruesas: el brazo, los muslos y las pantorrillas;
tres sutiles: los dedos, los cabellos y los labios; 
y tres pequeñas: los pezones, la nariz y la cabeza"

Nada habla de la buena conversación, del intelecto, de la sonrisa, de la elegancia, de los modales, del buen gusto, del saber estar.... y otras tantas cualidades inmateriales que tan deseables y admiradas son en una bella mujer. 

"Le chapeau de paille" - Rubens

domingo, 19 de junio de 2016

Matrimonio y Brujería




"En el año 1770, una ley inglesa condenó a las mujeres engañeras. Estas pérfidas seducían a los súbditos de Su Majestad y los empujaban al matrimonio utilizando malas artes tales como perfumes, pinturas, baños cosméticos, dentaduras postizas, pelucas, rellenos de lana, corsés, armazones, aros y aretes y zapatos de tacones altos. Las autoras de estos fraudes, decía la ley, serán juzgadas según las leyes vigentes contra la brujería, y,  sus matrimonios serán declarados nulos y disueltos.
El atraso tecnológico impidió incluir las siliconas, la liposucción, el bótox, las cirugías plásticas y otros prodigios quirúrgicos y químicos."

Párrafo tomado del libro de Eduardo Galeano "Los hijos de los días" (Entrada del 7 de Marzo). Bien podría tratarse de una ficción del autor, aunque curiosamente también encontré referencia a esta controvertida ley en un número de la revista "Historia y Vida".


sábado, 18 de junio de 2016

Einstein, el músico que no sabía contar





Al igual que Woody Allen encuentra en el clarinete un disfrute impagable a la vez que una válvula de escape a la tensión del día a día, o Ingres tocaba el violín con gran maestría para relajarse de su oficio de pintor, lo mismo le ocurría a Albert Einstein con el violín, tanto que este no dudaba en manifestar: 

“Si no fuera físico, probablemente sería músico. A menudo pienso en música. Vivo mis sueños en música. Veo mi vida en términos musicales. No  puedo decir si habría podido hacer alguna pieza creativa de importancia en la música, pero sí sé que lo que más alegría me da en la vida es mi violín”. 

"Una mesa, una silla, un plato de fruta y un violín, ¿qué más se necesita para ser feliz?"

La madre de Einstein, Pauline, tocaba el piano y transmitió a su hijo un profundo amor por la música, de hecho Einstein empezó a recibir clases de violín y piano a la temprana edad de seis años e incluso llegó a componer alguna pequeña pieza. 

No es que fuera Einstein un grandioso instrumentista, pero si lo suficientemente diestro para regocijarse de la música en compañía de otros maestros tocando piezas para varios instrumentos. Sus compositores favoritos eran Bach y Mozart en los que encontraba una perfección divina, pero la anécdota que paso a contar le ocurrió ensayando un cuarteto de Haydn. 

A Einstein le resultaba imposible entrar a tiempo en uno de los movimientos, o se adelantaba o se atrasaba sin remedio, El director del cuarteto desesperado ante los continuos errores del gran genio de las matemáticas le increpó: "Albert, tienes un grave problema: ¡No sabes contar!". Y seguro que agachó la cabeza y lo admitió.


Para los curiosos que quieran escuchar como se las apañaba Einstein con su violín os dejo esta grabación de la Sonata para violín nº 26 - K 378 de su admirado Mozart.




viernes, 17 de junio de 2016

Solón y las leyes. ¿Hoy igual que ayer?

Busto de Solón - Museo Nacional (Nápoles)


Solón, uno de los siete sabios de Grecia, fue un gran legislador y estadista, considerado como uno de los precursores de la democracia. Le tocó enfrentarse a una época plena de abusos en la que la riqueza se concentraba desmesuradamente en manos de unos pocos terratenientes y con sus iniciativas intentó aliviar la situación de los desfavorecidos que se encontraban asediados por la pobreza, las deudas, y la extrema dependencia de los poderosos que disponían de sus vidas casi a su antojo. Con este paisaje de fondo se encontró cierto día Solón con un ciudadano que le preguntó para que servían las leyes. 
Solón le contestó: "Para atrapar a los pequeños delincuentes".
- "¿Solamente para eso?, le inquirió de nuevo el ciudadano.
- "Amigo mío, la ley es como una tela de araña. Las moscas pequeñas se quedan atrapadas en ella, pero las grandes la rompen y escapan con enorme facilidad" - fue la respuesta del sabio.

Teniendo en cuenta que Solón vivió aproximadamente entre los años 638 a.C y el 558 a.C. no queda más remedio que recordar la sentencia de otro sabio, en este caso Salomón, que decía: "Nada nuevo bajo el sol"

Os dejo el vídeo de una canción del cantautor y poeta uruguayo Alfredo Zitarrosa, titulada "La ley es tela de araña", que juega con esta idea de Solón. 



jueves, 16 de junio de 2016

Muhammad Ali por él mismo (citas):




Creo que solo ha habido una ocasión en que alguien dejara fuera de combate verbalmente a Muhammad Ali, fue en un avión en el que la azafata le pidió que se abrochara el cinturón. Ali, tan excesivo y ufano de si mismo como siempre le contestó juguetonamente: "Señorita, Superman no necesita cinturón de seguridad" y ella le lanzó todo un directo: "Superman tampoco necesita ir en avión". Anécdotas aparte, Muhammad Alí era una de esas personas sentenciosas a las que realmente merece la pena prestarle atención, pues como el mismo decía: "La gente no soporta a los bocazas, pero siempre los escucha" y más cuando tenía esa facilidad para lanzar verdades como puños. No hace muchos días que falleció el gran Ali, y para entender y dar dimensión a todas sus fanfarronadas, que no son pocas, hay que empezar por el final: "Lo más importante de mi vida es lograr la paz. Dios me dio esta enfermedad para demostrarme que soy un hombre frágil como cualquiera". Pero evidentemente no siempre pensó así:

"Soy rápido, soy guapo, soy el mejor".

"No cuentes los días: consigue que los días cuenten".

"¿Por qué me piden ponerme un uniforme e ir a 10000 millas de casa y arrojar bombas y tirar balas a gente de piel oscura mientras los negros de Louisville son tratados como perros y se les niegan los derechos humanos más simples? No voy a ir a 10000 millas de aquí y dar la cara para ayudar a asesinar y quemar a otra pobre nación simplemente para continuar la dominación de los esclavistas blancos". (Al negarse a ir a la Guerra de Vietnam)

"Odié cada minuto de entrenamiento, pero no paraba de repetirme: 'No renuncies, sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón".

"Imposible es solo una palabra que utilizan los débiles que encuentran más fácil vivir en el mundo que les han dado que explorar el poder que tienen para cambiarlo. Imposible no es un hecho. Es una opinión. Imposible no es una declaración. Es un desafío. Imposible es potencial. Imposible es temporal. Nada es imposible".

"Soy América. Soy la parte que ustedes no reconocen, pero acostúmbrense a mí. Negro, seguro de mí mismo. Engreído, es mi nombre, no el de ustedes; mi religión, no la de ustedes"

Tras el atentado del 11 de septiembre en Nueva York un periodista le preguntó sobre como se sentía al compartir creencias y religión con la gente responsable del atentado. Su respuesta fue demoledora:
"¿Y cómo te sientes tú al compartir creencias religiosas con Hitler?".

"Un hombre que ve el mundo a los 50 igual que a los 20 ha perdido 30 años de vida".

"Cassius Clay es el nombre de un esclavo. Yo no lo escogí, yo no lo quería. Yo soy Mohammed Alí, un nombre libre, significa "amado por Dios" e insisto en que la gente lo use cuando me hablan o hablan sobre mí".

"El prejuicio viene de la oscuridad; la luz del sol lo desinfecta".

" No es arrogancia si puedes sostenerlo".

"Ríos, lagos, lagunas y arroyos; todos tienen nombres diferentes pero todos contienen agua. Así son las religiones; todas contienen verdades".

“No tengo miedo de ser lo que quiero ser”.

“A mí ningún vietnamita me ha llamado negrata.”

"Yo no divido al mundo entre hombres modestos y arrogantes. Divido al mundo entre los hombres que mienten y los que dicen la verdad".

"El boxeo es un montón de hombres blancos viendo cómo un hombre negro vence a otro hombre negro".

“Siempre le pregunté a mi madre; ¿Mamá, Cómo es posible que todo sea blanco. Porque Jesús es blanco con ojos azules. Porque Dios es super blanco… Los ángeles son blancos, el Papa y la virgen María son blancos. Le pregunté; ¿Mamá, cuando muramos iremos al cielo? Ella me contestó, naturalmente mi hijo, iremos al cielo. Y yo le pregunté, ¿Qué pasó con los ángeles negros cuando tomaron esas fotos?”

"Tarzán, el rey de la selva en África, era blanco, ¿como es posible?"

"Cuando tienes razón, nadie lo recuerda. Cuando estás equivocado, nadie lo olvida"

"El hombre que no tiene imaginación, no tiene alas"

"Justo después de coronarme campeón olímpico en Roma, dije, “ahora si puedo comer en el downtown (centro de la ciudad)”. Así que fui al downtown ese día, con la gran medalla de oro colgada en el pecho, me senté y pedí “una taza de café y un Hot Dog” y la señorita me dijo, “aquí no servimos a negros”. Estaba muy furioso y le dije, “yo tampoco como negros, así que sírvame una taza de café y un Hot Dog…”

"Sólo un hombre que sabe lo que se siente al ser derrotado puede llegar hasta el fondo de su alma y sacar lo que le queda de energía para ganar un combate que está igualado".

"El silencio es oro cuando no se puede encontrar una buena respuesta".

"Es solo un trabajo. La hierba crece, los pájaros vuelan, las olas acarician la arena... Yo me peleo en un ring".

"Cuando eres tan grandioso como yo, es difícil ser humilde"

"La comedia es una forma graciosa de decir la verdad. Mi forma de hacer bromas es decir la verdad. Ese es el chiste más gracioso del mundo"

"Vuelo como una mariposa, pico como una abeja".

"Para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras".

"Los campeones no se hacen en gimnasios, están hechos de algo inmaterial que tienen muy dentro de ellos. Es un deseo, un sueño, una visión"

"Si sueñas con ganarme, será mejor que despiertes y pidas perdón".

"La amistad no es algo que usted aprende en la escuela. Pero si usted no ha aprendido el significado de amistad, usted realmente no ha aprendido nada. "

En cierta ocasión le preguntaron ¿Qué le gustaría que la gente piense de usted cuando se haya ido?: "Me gustaría que dijeran que tomó unas cuantas copas de amor, una cucharadita de paciencia, otra de generosidad, una pinta de bondad... que tomó un cuarto de risa, una pizca de preocupación y, a continuación, mezcló predisposición con felicidad, agregó mucha fe y lo mezcló todo muy bien, extendiéndolo a lo largo de su vida y ofreciéndolo a cada persona merecedora que se encontró en el camino" 

"Si sueñas con ganarme, será mejor que despiertes y pidas perdón".

“Soy tan rápido que cuando apago la luz me meto en la cama antes de que todo el cuarto esté a oscuras”.

"Yo fui el Elvis del boxeo, el Tarzán del boxeo, el Superman del boxeo, el Drácula del boxeo. El gran mito del boxeo".

"Busqué consejos y colaboración de cuantos me rodeaban, pero jamás su permiso".

“Sonny Liston no es nada. Necesita tomar clases de cómo boxear. Y como va a pelear conmigo, necesita tomar clases de cómo caerse”.

Cuando finalmente tiró a la lona a Liston, le decía: “¡Levántate y pelea! ¡Se supone que eras muy malo! ¡Nadie va a creer esto!”. 

"Soy doblemente grandioso, no sólo los noqueo sino que elijo el round".

“¿Cuál es mi nombre, Tío Tom? ¿Cuál es mi nombre?”. Mientras castigaba brutalmente a Ernie Terrell en un combate de 15 asaltos, en 1967. Su rival se había empeñado en llamarlo Cassius Clay.

"¿Eso es todo lo que tienes, George?". A Foreman durante el último asalto del combate, despues de haber recibido un castigo inmenso. Un combate que ganó magistralmente.

“Yo debería estar en un sello postal. Es la única forma de que me puedan pegar”. 




Cecil B. DeMille, Gloria Swanson y las "Evas" del cine mudo


Gloria Swanson en "El crepúsculo de los dioses"

"Dadme dos páginas de la Biblia y haré una película"

Son palabras del gran Cecil B. De Mille, quien además mantenía que solía leer la Biblia a diario por "encontrarla nueva y en sintonía maravillosa con las cambiantes necesidades de cada día".

Cecil B. DeMille
Y es que nadie duda de que a pesar de que solo fueron cinco los títulos entre su nutrida filmografía que tenían el libro sagrado como fuente principal de inspiración, su carrera no hubiese sido la misma sin la épica de trabajos como sus dos versiones de "Los diez mandamientos", "Sansón y Dalila", "El Rey de Reyes" o "El signo de la Cruz".

Con estos mimbres no es de extrañar aquella simpática historia que cuenta como en los años cuarenta se corrió por Hollywood el sólido rumor de que DeMille se encontraba preparando el rodaje de una película sobre "Adan y Eva". No tardó en presentarse ante el director uno de esas actrices que conoció tiempos de gloria con el cine mudo pero a la que sus cuerdas vocales le jugaron una mala pasada con la llegada del sonoro y ahora se encontraba, por así decirlo, fuera de plano. La actriz hizo lo que pudo y se presentó ante el cineasta de la guisa de una ingenua jovencita y tras preguntarle por el proyecto se ofreció para el papel de Eva. Don Cecilio, un tanto descortés, no pudo contener una carcajada y contestó a la Swanson de turno:

"En efecto, querida, voy a rodar un filme sobre Adan y Eva, pero para el reparto no preciso de sus contemporáneos".


Gloria Swanson y Cecil B. DeMille
La película finalmente no llegó a rodarse. Pero había tantas aspirantes a "Eva" que aquel mundo de las actrices caídas en el olvido sirivió de inspiración para crear una de las grandes películas de la historia del cine: "El crepúsculo de los dioses". En 1950 Billy Wilder recurrió al propio Cecil B. DeMille (la misteriosa B. es Blount) para que se interpretara a si mismo en esa película, adoptando un rol que ya había tenido que interpretar muchas veces en la realidad, el de director de éxito que era el último recurso de  una actriz venida a menos con el cine sonoro y que pasados los años ansiaba un retorno triunfante a la gran pantalla.  En la película esa actriz era la ficticia Norma Desmond a quien dio vida la inolvidable Gloría Swanson, ciertamente una vieja gloria que gracias a su espectacular actuación y muy al contrario que su personaje que bajaba las escaleras hacia el olvido definitivo, ella logró el aplauso de todos, salir del ostracismo y de camino bordar el papel por el que aun hoy es recordada. Se cuenta que la gran  Barbara Stanwyck, tras el visionado de un pase previo al estreno de la película, se arrodilló ante la Swanson para besarle el bajo del vestido en señal de veneración y reconocimiento, impresionada como estaba por la calidad de su interpretación en "El crepúsculo de los Dioses".

Gloria Swanson y Billy WIlder
En cualquier caso no lo tuvo fácil para hacerse con el papel, La Swanson tuvo que sufrir la humillación de someterse a un casting como si de una novata se tratase, recordó entonces su pasado como estrella absoluta de la Paramount, un estudio que le debía mucho y orgullosamente estuvo en un tris de negarse a sufrir aquella  vergonzante prueba. Fue George Cukor el que la haría ver la luz con sus palabras:

 «Si te piden hacer diez pruebas, tú las haces; y si no, yo mismo te pegaré un tiro. En el futuro te recordarán por este papel».

Y es que como decía Norma Desmond en la película: "Nadie abandona a una estrella. Por eso es una estrella."

Algunos diálogos de la película no tenían deperdicio, era cine dentro del cine, era una mirada atrás a un  pasado todavía no muy lejano y cuyos cadáveres todavía andaban por las calles. Como decía la excesiva Norma Desmond a Joe Gillis (William Holden) durante la película cuando este la reconoció como una estrella del pasado:

Joe Gillis - Usted es Norma Desmond. De las películas mudas. Era usted grande.
Norma Desmond - Soy grande. Son las películas las que se han hecho pequeñas.
JG - Cada vez lo hacen peor.
ND - ¡Lo mataron! ¡Acabaron con é! Hubo una época en que poseían los ojos de todo el mundo. Pero eso era poco para ellos. También querían tener los oídos de todo el mundo. Abrieron sus bocazas y empezaron a hablar. Hablar. ¡Hablar!
JG - Y llega el negocio de las palomitas. Se compran una bolsa y a oír hablar.
ND - ¡Mire a los directores! ¡A los ejecutivos! Han matado a todos los ídolos. A Fairbanks, a Gilbert, a Valentino ¿A quién tenemos ahora? A unos don nadie 
JG - No me culpe. Yo no dirijo. Sólo escribo.
ND - ¿Escribe? ¿Escribe guiones? Bueno, ¡escriba! Han hecho una cuerda con las palabras y han ahorcado al cine. Hay micrófonos para captar los últimos suspiros y Technicolor para fotografiar la lengua ensangrentada.


Gloria Swanson en 1924 - Retrato de Edward Steichen
O esa otra en la que sentenciaba:

JG - No sabía que planeaba un retorno
ND - ¡Odio esa palabra! No se trata de un retorno. Es una reaparición ante los millones de personas que no me perdonan por haber abandonado la escena. 

El papelito le valió a Gloria Swanson un globo de oro y su tercera nominación al Oscar, que aquel año, en el que competía con la soberbia Bette Davis de "Eva al desnudo" tuvo que ver como se lo llevaba, injustamente en mi opinión la hoy casi olvidada Judy Holliday por "Nacida ayer".

Norma Desmond bajando la escalera: "No puedo continuar la escena, soy muy feliz... Sr. De Mille permítame decir unas palabras... Gracias!. Sólo quiero decirles que estoy muy contenta de volver al estudio. ¡De hacer otra película! No saben cuanto les hecho de menos. Les prometo que no volveré a dejarles porque después de "Salomé" haremos otra película, y otra más. Porque mi vida es esto, solo esto, nada mas  Esta es mi vida, siempre lo será... No hay nada más. Las luces, las cámaras, y la gente que mira en la oscuridad... Cuando quiera Sr. De Mille, estoy preparada para rodar"


Cecil B. DeMille besa a Gloria Swanson
Gloria Swanson siempre estuvo agradecida a Cecil B. DeMille tal y como atestiguan sus propias palabras:

"Yo sucumbí a sus encantos cuando el cine no tenía sonido, como decía mi personaje de "Sunset Boulevard", solo cuando los actores poseíamos imagen, movimiento, garra...... No necesitábamos diálogos, teníamos expresión…..  Era uno de los hombres más nobles, educados y rectos de cuantos he conocido en mi larga vida, y puedo asegurar que he conocido un buen número de ellos. Cuando me llegaba una propuesta para trabajar con DeMille, todo en mí se transformaba, era como si el cielo mismo entrase en mi residencia y todo se iluminara. No me importaba el dinero, o el personaje a interpretar, solo pensaba que Cecil me dirigiría, es todo. Cuando Wilder añadió en el guión de "El crepúsculo de los dioses", la secuencia en que Norma va a los Estudios Paramount, le di tantos besos en su rostro, que tuvo que lavarse la cara, para borrar parte de mi maquillaje. Wilder hizo una crítica tremenda sobre Hollywood, pero puedo asegurar que todo era cierto, casi idéntico al film, pero al entrar Cecil en escena, esa acidez fue tan dulce que aún hoy, al cabo de muchos años, siento ese encuentro como algo muy querido por mí. No me cabe la menor duda de que trabajar con él, fue lo más gratificante que me sucedió en mi carrera"

"¡No necesitábamos diálogos. Teníamos rostros!" (Norma Desmond)

Joe Gillis (William Holden): - Vaya, es una gran señora la tal Norma Desmond.
Mayordomo (Stroheim):.- Era la mejor de todas, usted no se lo imagina, es muy joven. Recibía 17.000 cartas de admiradores por semana, acosaban a su peluquero por conseguir un rizo suyo; hubo un maraha que vino expresamente de la India para suplicarle que le diera una media... después se estranguló con ella.

Y entonces llegaron las cámaras:





Gloria Swanson - Aprox. 1920

jueves, 26 de mayo de 2016

Humphrey Bogart y la bebida



En la mítica "Casablanca" hay una escena en la que el Mayor Strasser (Conrad Veidt) se dirigía a Rick (Humphrey Bogart) y le preguntaba; ¿Cuál es su nacionalidad? y Rick se limitaba a contestarle: "Soy Borracho". Yo creo que Bogart era mucho más, pero no cabe duda de que tenía un hígado a prueba de bombas; de hecho mucho antes de que Sinatra se abanderara como líder de esa pandilla de crápulillas que era el "Rat Pack", Bogart tuvo mucho que ver en su origen y por su puesto Bacall en su bautismo. 

No me extenderé en la archiconocida historia del rodaje de "La Reina de África", al que dedicaremos una entrada en breve, donde de todo el equipo de rodaje sólo Bogart y Huston se libraron de enfermar de disentería gracias a que las suficientes existencias de whisky disponibles les permitió no probar para nada el agua del lugar; pero para dar una idea de la querencia que tenía Bogart por remojar el gaznate sirva de anécdota aquella que cuenta que habiendo sido invitado Bogart a decir unas palabras durante la ceremonia de Pascua que había de celebrarse en el Hollywood Bowl, este no se presentó cuando llegó el momento indicado. Saltaron las alarmas y empezaron a buscarlo desesperadamente y por fortuna lo encontraron totalmente borracho en la casa de un amigo que vivía cerca de donde se celebraba el acto. Sus ropas olían a algo más que alcohol, así que después de acicalarlo medianamente se lo llevaron a toda prisa al recinto donde esperaban oírle. Es fácil que una persona serena haga de borracho pero que un borracho aparente dignamente a alguien sereno es algo que no enseñan ni en el Actor´s Studio. Allá que fue Bogart, se enfundó el mono de actor y recitó el Padrenuestro con tal intensidad y emoción que los presentes derramaban lágrimas a diestro y siniestro. Todo un exitazo. Cuando terminó, ya salvados los muebles y recibidas las felicitaciones, solo tuvo energías para decir mientras se retiraba: "¿Dónde puedo vomitar?".

Puede que fuera uno de esos malos días en los que se pierde un poco la medida, una pauta que Bogart parecía tener muy en cuenta según se desprende de las palabras que a este respecto le dedicó Nunnally Johnson, el famoso guionista de obras tan famosas como "Las uvas de la ira" o "La mujer del cuadro":

"Hay hombres afortunados que nacen con un llamémosle termostato alcohólico, en la frente lo que les permite beber con agradables y estimulantes resultados. Bogart era uno de ellos. Fijaba su termostato a mediodía, le echaba algo de whisky y permanecía en un delicioso y alegre estado todo el día, echándole nuevas dosis si era necesario"

Y es que a veces beber estilosamente puede ser toda una liturgia, una forma de vida en la que la propia vida se ve a través del vaso que uno se acerca constantemente a la boca, tanto que era el propio Bogart el que sentenciaba: 

“No me fío de nadie que no beba, el mundo entero lleva tres copas de retraso.” 

Y no era una frase dicha simplemente para provocar, era sin duda un pensamiento firme y central en su forma de entender el mundo. De hecho el periodista Joe Hyams, biógrafo de Bogart contaba

"La primera vez que hablé con Bogie me preguntó qué quería beber. "Una Coca-Cola, por favor", dije. "¿No bebes?", preguntó Bogart, añadiendo ansiosamente: "¿Eres un alcohólico arrepentido?". "No", dije. "Es que nunca bebo". Metido tras el bar de su salón, aceptó mi afirmación sin comentarios, pero cuando salió con un vaso de whisky en la mano, dijo: "No confío en ningún bastardo que no beba... especialmente un periodista que fuma en pipa. Debes de tener algo que ocultar. Los que no beben es porque tienen miedo a revelarse tal como son. Además, no confío en ningún hombre que tenga más pelo que yo". 

Tras manifestarse así, en una declaración que yo había de oír muchas veces en los años siguientes, regresó de nuevo al bar. Recogí la libreta y el lápiz, y me dirigí a la puerta. "¿Dónde vas?", preguntó Bogie. "¿Cómo vamos a iniciar una entrevista, si partimos de la base de que no confías en mi?", pregunté. "Yo no bebo y, desde luego, tengo más pelo en la cabeza que tú, pero eso ocurre con la mayoría de los hombres". Bogart meditó un momento. "Pues entonces vas a tener que trabajar muchísimo para que confíe en ti", dijo. Al final, diez años después, llegó a confiar en mí, pero le costó mucho tiempo. Incluso entonces, cuando iba a visitarle a su casa, hallándole a él ya muy enfermo, me llamaba "un parasito como todos los de la prensa".

No cabe duda de que si en sus últimos momentos Hyams fue uno de los pocos elegidos a los que Bogart permitió ver su ocaso es que sinceramente se ganó su aprecio y confianza, aunque no bebiera....

Como quiera que Bogart fumaba con tanta devoción como bebía, parece que al final no fue el alcohol el que pudo con él sino un cáncer de esófago provocado por el tabaco. Curiosamente su última película tenía como título "Más dura será la caída", un film que rodó ya seriamente enfermo. Y es que como decía Rick en Casablanca: "Cada uno tiene su destino, para bien o para mal.” 

Pero que le quiten lo "bailao" como se dice por aquí por el sur y a ver quien es el "santo" que no hubiese deseado tomarse un dry martini en su compañía.


Otros artículos publicados sobre Humphrey Bogart en este blog:

La muerte de Humphrey Bogart
Las palabras de John Huston en el funeral de Bogart
Humphrey Bogart versus Clifton Webb
Carta de Bogart a Lauren Bacall
Bogart, un actor de altura
Humphrey Bogart y Lauren Bacall: Hasta que la muerte los separa.


domingo, 22 de mayo de 2016

George Sanders o como morir de aburrimiento.



El grupo "The Kinks" resultó muy certero cuando decía en su canción "Celluloid heroes" dedicada al mundillo del cine: "Aunque le pongas a George Sanders una bolsa de basura en la cabeza, siempre tendrá estilo"

Con Gene Tierney
Sí, no cabe duda que Sanders tenía un aura muy personal, una determinada actitud ante la vida que él supo trasladar certeramente a sus personajes y convertirla en todo un arte; sus exquisitos modales, su altivez cargada de pulida ironía y corrosivo cinismo, su aparente distancia, por no decir aire de superioridad, respecto del resto de los simples mortales hacía que muchos de sus personajes resultaran inolvidables. Da igual que fueran siniestros y traidores como en "Ivanhoe" o "Los contrabandistas de Moonfleet" o fríos seductores que solo buscaban el beneficio propio como en "Rebeca" o "El fantasma y la Sra. Muir", siempre conseguía imprimirles un perfil memorable y cargado de dobles lecturas, resultando la cima de su arte el frío crítico Addison DeWitt  de "Eva al desnudo",  un papel que le valió un merecido Oscar al mejor actor secundario.

     Sanders era ruso de nacimiento; nació en 1906 en San Petersburgo, aunque sus padres eran ingleses y su educación era totalmente inglesa. Se casó en cuatro ocasiones, entre ellas con Zsa Zsa Gabor y después con su hermana Magda Gabor. 

Sanders con Zsa Zsa Gabor
Parece que no escarmentó de su tormentoso enlace con Zsa Zsa del que el propio Sanders decía:  “Las mujeres son como las enfermedades infecciosas. Una recaída es siempre de enorme gravedad. Mi boda con la enloquecida bruja de Zsa Zsa fue un error craso. Me avergüenza decirlo, porque no se debe golpear a las mujeres, pero yo sí lo hice. En defensa propia, claro...”. De hecho le quedaron ganas de probar con la hermana, de quien finalmente diría: “Eso no fue una unión matrimonial, sino una épica batalla. Terminó, claro, en una apoteosis judicial. Magda me sacó hasta los ojos...”.

Por supuesto no era Sanders de los que hacían ascos a una buena aventura y como buen vividor supo rodearse de un buen abanico de mujeres hermosas entre las que se cuentan las bellísimas Dolores del Rio, Hedy Lamarr, Marilyn Monroe, Gene Tierney o Lucille Ball... Todas ellas trabajaron en alguna película con Sanders y resulta claro que algún encanto debía de tener el tipo cuando hacía bueno el adagio aquel de "pájaro que vuela a la cazuela". Escribió libros de éxito, cantaba bien, tenía el reconocimiento de sus compañeros de profesión.... Con estos mimbres se podría decir que el muchacho lo tenía muy difícil para aburrirse y sin embargo parece ser que la vida no tenía los suficientes alicientes para él y este fue para muchos el motivo de su muerte. El tedio. De hecho se le atribuye una frase que reza:

"Los ricos y los que pertenecen a la llamada clase alta, son los que más sufren de aburrimiento"

Sanders con Hedy Lamarr
En el "Retrato de Dorian Grey" interpretó uno de sus personajes más angulosos y puede que en su transcurso meditara sobre la perdida de la juventud y sus consecuencias; el caso es que ya David Niven comentaba que había oído en numerosas ocasiones al actor avisar de que algún día se suicidaría. 

El momento llegó encontrándose en un Hotel de Castelldefels, (como Ava Gardner era un amante de España) allí, cumplidos los 65 años, parece que se puso a hacer balance y el resultado no le pareció alentador. Se cuenta que la noche anterior a su muerte fue visto fumando plácidamente en la terraza del parador como si todo marchará bien, pero a la mañana siguiente fue encontrado por una de las camareras tendido en su habitación, completamente desnudo y a su lado dos frascos vacíos de nembutal, el mismo medicamento con el que supuestamente acabó su vida Marilyn Monroe. Junto a las sábanas había una nota de suicidio. Puede que Sanders se encontrara extremadamente solo en aquellos momentos, sin nadie especial al que dedicarle unas palabras, tanto que decidió despedirse del mundo en general de la siguiente forma:

"Querido mundo: por si a alguien le interesa saberlo, ya he vivido bastante. Seguir viviendo sería un asco. Te dejo con tus conflictos, tu basura y tus cloacas sin fin. Con los mejores deseos. Sinceramente tuyo, George Sanders."

Las cosas de tener estilo es que hay que mantener el tipo hasta el final. Puede que en España aprendiera el famoso dicho del Quijote: "Genio y figura hasta la sepultura"

Sanders con Anne Baxter, Bette Davis y Marilyn Monroe en "Eva al desnudo

Terminamos con un vídeo en el que podremos oír cantar a George Sanders el tema "As time goes by"

jueves, 19 de mayo de 2016

Paco Rabal, Anna Magnani, Antonioni y los tópicos



No son pocos los que al pensar en Paco Rabal traen a su mente la imagen de este actor interpretando al pobre Azarías de "Los santos inocentes", al ciego de Lázaro de Tormes o al singular Juncal, roles en los que mostraba un rostro desfigurado y abotargado, que si bien rebosaba personalidad difícilmente podía servir siquiera de eco del galán que fue en sus inicios. Rabal inició su relación con el cine como electricista en los Estudios Chamartín, hasta que la casualidad hizo que el director Rafael Gil lo llamara para cubrir una ausencia y resultara evidente que aquel "chispas" daba buen juego ante las cámaras. Un curioso inicio para un actor que terminaría trabajando a las ordenes de los mejores directores nacionales pero también de una nutrida lista de grandes creadores de fuera de nuestras fronteras entre los que se puede citar a Antonioni, Chabrol, Rivette, Friedkin, Visconti o Lattuada. 

Especialmente curiosa resulta la forma en la que Paco Rabal logra trabajar con Antonioni en "El eclipse".  En 1962 Rabal se encontraba en Italia rodando "Morte de un Bandito" a las ordenes de Giuseppe Amato y los descansos los pasaba en una casa de la localidad costera de San Felice al Circeo. Allí conoció a Marisa Merlini, comadre de la gran Anna Magnani que también tenía una casa en la zona y que invitó a Rabal a conocerla. El resto de la historia la dejo en las palabras del propio Rabal:

"(Mariasa Merlini) me telefoneó entre semana. "Paco, ¿vas a ir al Circeo? No faltes este sábado porque Ana Magnani te invita a cenar, pero, por favor, non portare nessuna putana." Marisa me prevenía de que asistiera yo solo sin compañía de amigas y compañeras que, a veces venían conmigo, y yo, tonto de mí,  pensé: "Será que la Magnani quiere ligar", y le prometí a Marisa ir solo y a la hora convenida. Bien pues ese sábado terminamos de rodar tarde y cuando llegué a casa de Ana era ya las once de la noche y estaban en una sobremesa larga de vinos y de café. Entre diez o doce invitados, recuerdo a Antonello Trombadori, hombre de la politica y la cultura del PC italiano, algunos directores y gente del teatro; Ornella Vanoni, espléndida hembra y gran cantante que entonces estaba muy de moda en Italia, y en el mundo con las canciones de "la mala vida". Pronto me di cuenta de que la Magnani no me quería ligar. Llamó a una de sus mujeres de confianza por allí atareada:  
Anna Magnani y su guitarra
"¡Sandra, porta la guitarra!" Y, volviendose a mí, ya guitarra en mano, me ordenó desmelenada y tremenda: 

"Spagnolo, suona la guitarra!" 
"Me dispiace -le dije-, cuanto lo siento, no sé sonare la guitarra."
"Allora, ¡suona las castañetas!" (castañuelas). 
"Tampoco sé suonare las castañetas", le respondí en mi más perfecto italiano.
"!Baila!" me increpó más iracunda. "¡Baila flamenco!"
"Tampoco sé bailar flamenco" le medio mentí, porque algunos pasitos si que doy. 
Y entonces: "¡Sandra, il tarallolo!". Y me ofrecía un mantel de mesa furiosamente rojo:
"Torea, spagnolo" me gritó ya espatarrada y hermosa.
"No sé torear" le dije lleno de pena y de vergüenza española ante una italiana tan admirable y genial, tan plena de coraje. "No se torear" balbuceé de nuevo.
"Ma, ¿qué clase de spagnolo sei tu" Y ensartó una serie de palabrotas y de insultos del que recuerdo el último; "Va fan culo" y que ustedes comprenderán tan perfectamente como ella me lo lanzó.

Michelangelo Antonioni
Dos días después recibo por sorpresa la visita en mi hotel de Michelangelo Antonioni y de una muchacha un tanto desgastada, con unos pelajos desordenados y unas grandes gafas oscuras, a quien creí la secretaria del director y que era Monica Vitti. Me dijo Antonioni, hablándome con cierta timidez y en voz baja, que estaba buscando para su película "El eclipse" un personaje especial, un intelectual de izquierdas, primer amante de la Vitti en la película, que estaba casi concluida con ella y Alain Delón. Le faltaba solamente filmar las escenas con este personaje, unos quince días de trabajo, porque Ana no había encontrado al actor que necesitaba.
Venía a verme -añadió- porque le había contado Ornella Vanoni como había conocido en casa de la Magnani a un actor español que no sabía torear, ni bailar, ni cantar flamenco y que le parecía tan raro que me había querido conocer. Pensaba que yo podía muy bien interpretar ese personaje y yo, contentísimo, pensé por mi parte que también el genial Antonioni, el hombre culto y admirado, había caído en el topicazo y que, aparte de confirmar su existencia, la del tópico, a mi me había venido estupendamente. Y también me regocijé internamente porque la verdad es que tocar la guitarra no sé, pero bailar y cantar flamenco no lo hago del todo mal."


Paco Rabal y Monica Vitti en "El eclipse"




Y su inolvidable Don Juan Tenorio y su sensacional declamación:



Las palabras de Rabal están tomadas de la "Historia del Cine" que en dos tomos publicó hace años ya el desaparecido Diario 16 (página 27 del tomo I)

sábado, 14 de mayo de 2016

Las similitudes entre "Psicosis" y "Sed de mal"



Hay películas que en apariencia resultan totalmente opuestas, pero que sin embargo guardan en su interior pequeños guiños entre ellas que no dejan de ser homenajes de unas a otras, pero cuando esto ocurre con dos obras del calado de "Sed de mal" (1958 - Orson Welles) y "Psicosis" (1960 - Alfred Hitchcock) estas similitudes cobran una especial importancia, ya que es el talento creador del director el que se pone en entredicho. 

Janet Leigh como Marion Crane en  "Psicosis"
No han sido pocas las ocasiones en las que se han comparado determinados aspectos de estos dos films. "Psicosis" es posterior en un año a la obra de Orson Welles y por ello resulta tan inquietante el que Hitchcock pudiera haberla tenido en su cabeza a la hora de elaborar algunos de los aspectos de su exitosa película. Más allá de la evidente coincidencia de la protagonista Janet Leigh que sufre en ambas un final nada feliz y de la desafiante lenceria que luce en las dos, encontramos también otros elementos comunes como la importancia en la trama de un motel situado en un paraje alejado de todo en el que la protagonista es la única e indefensa huesped, o que el inquietante personaje que se encuentra a cargo de ambos moteles, resulte un personaje ciertamente inestable. De hecho Dennis Weaver, el portero de noche del motel "El mirador"  de "Sed de mal" hablaba así sobre la concepción de su personaje, y en sus palabras se pueden encontrar evidentes paralelismos con la personalidad del Norman Bates de Picosis:

Dennis Weaver, el portero de "El Mirador" en "Sed de mal"
" Nos concentramos en su pasado, en su madre y en que el joven era un hijo sobreprotegido. Se sentía muy culpable en el terreno sexual y sin embargo experimentaba intensos impulsos sexuales. En el guión no se indicaba esto con palabras, pero cuando compusimos el personaje le dimos un modelo de conducta muy interesante. Lo principal era que las mujeres le atraían y al mismo tiempo le daban miedo"

Walter Murch, un afamado montador de Hollywood, cometaba de ambas películas:

Anthony Perkins el portero de "Psicosis"
"De hecho, parece que a Welles le sentó mal el éxito de "Psicosis". La hizo el mismo estudio, Universal, y muchos de los profesionales que habían trabajado en "Sed de mal" también lo hicieron en "Psicosis". Janet Leigh interpreta al mismo tipo de víctima. En "Sed de mal" sufre una violación, y en "Psicosis" es asesinada en dos moteles parecidos. El enloquecido encargado del motel -Dennis Weaver- es inofensivo en "Sed de mal" pero es mortífero en "Psicosis", según la interpretación de Anthony Perkins. (...) "Sed de mal" aportó todos esos elementos... y la que causó sensación fue "Psicosis". Son películas muy distintas, a un nivel determinado, pero parecidas en muchos otros niveles. Estoy seguro de que Hitchcock aprendió muchas cosas viendo "Sed de mal".

No es de extrañar que Hitchcock se enamorara de algunos aspectos de "Sed de mal", una verdadera maravilla del cine, para mí, mejor que "Psicosis"

Charlton Heston y Janet Leigh en "Sed de mal"