Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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domingo, 26 de abril de 2015

Los enemigos del General Narváez, el Espadón de Loja



La "singular" Reina Isabel II tenía uno de sus principales pilares de gobierno en el político y general Narváez, que por su acomodaticia política a los intereses reales, de las oligarquías y grandes propietarios, fue designado hasta en siete ocasiones para ocupar el puesto de Presidente del Consejo de Ministros.

El caso es que Narváez, conocido como "El espadón de Loja" nunca se anduvo con chiquitas a la hora de tratar los problemas que le surgían durante su acción de gobierno y llegada la hora de su muerte, cuando se encontraba recibiendo la extrema unción le dijo al sacerdote que lo atendía:

"He cumplido con todo lo que pide la Santa Madre Iglesia. Lo único que no puedo hacer es perdonar a mis enemigos porque no los tengo. Los he fusilado a todos"

Como decía aquella chirigota gaditana: "Casos y cosas que suelen pasar...."

El cuadro data de 1849 y es obra de Vicente López.  

Palabra de cine: "Nightcrawler" (2014 - Dan Gilroy)




Una rara avis en el insípido panorama que nos ofrece últimamente la cartelera. La película es la opera prima del director Dan Gilroy que en esta película asume también el rol de guionista; precisamente fue por el guión por lo que estuvo nominada en los últimos Premios Oscar y ciertamente ese es uno de sus puntos fuertes, unos diálogos y situaciones repletos de miga, que muestran a un personaje, Lou Bloom (Jake Gyllenhaal), lleno de fría ambición, ansioso por superar un mundo que le ningunea y así escapar de una vida carente de atractivos y en la que su única compañía es una planta a la que dedica sus únicos mimos mientras toma comidas preparadas frente al televisor. Le vemos al comenzar la película ganándose la vida pobremente como chatarrero, tal y como ocurre con muchas personas en nuestras calles azotadas por la crisis (ya no queda ni hierro que buscar en las cunetas) y mendigando un trabajo; en esa tesitura encuentra, por pura casualidad, una vía por la que dar rienda suelta a todo su potencial, ejercer como reportero independiente, intentando dar cobertura gráfica a todas aquellas escabrosas noticias que ocurren en una gran ciudad, aquellas que el ciudadano de bien, cómodo en su mullido sillón teme ver, pero de las que no puede apartar su morbosa mirada, unas imágenes que serán tanto más vendibles a los noticieros cuanta mayor sea la cantidad de sangre u horror que contengan. Imágenes que alimenten su miedo a perder lo que tienen, a ser victimas, a verse envueltos en una noticia como esas que se muestran ante sus ojos y que amenazan con robarles su tranquilidad. Cuanto más cerca ocurran las desgracias de las privilegiadas zonas residenciales de la gente bien más vendibles resultan las imágenes que relaten lo ocurrido. Nadie quiere saber de las desgracias de los pobres, esas se dan por sentadas y además quedan muy lejos. Uno no puede evitar encontrar algunos ecos en nuestros telediarios, y abrir la curiosidad sobre como será el proceso de conformación de las parrillas de noticias diarias ¿Hasta donde juega un papel importante el morbo en unos telediarios que prácticamente olvidan los eventos culturales y solo nos hablan de corrupción y sangre? Jake Gyllenhaal borda su papel, y hace creíble la fría determinación y la forma de expresarse de su personaje, Lou Bloom, que con frases directamente sacadas de las bíblias de autoayuda y manuales para emprendedores intenta engatusar, con bastante éxito, a todo el que se le cruza en su camino. Una genialidad. Dicen que el mundo es de los osados y puede que sea verdad, como el propio Lou Bloom termina aconsejando a su personal: "Recuerden que nunca les pediría algo que yo no fuera capaz de hacer". Si pueden hacerse con ella no duden en verla. Os dejo uno de sus sustanciosos diálogos donde se recoge parte de la esencia del film.


"Nina (Rene Russo): Cómprate un mejor equipo. Un micrófono direccional para recoger entrevistas siempre que sea posible. Tienes buen ojo.
Lou Bloom (Jake Gyllenhaal): Gracias. Apenas estoy comenzando, por lo que puede imaginar lo mucho que significa... un cumplido viniendo de alguien como usted, significa mucho.
Nina: Bueno. Ayudaré como pueda. Por supuesto, tú me puedes ayudar al llamarnos a nosotros primero. Quiero que me contactes cuando tengas algo.
Lou Bloom: Algo así.
Nina: Exactamente.
Lou Bloom: Sangriento.
Nina: Bueno, eso es sólo una parte. Nos gustan los crímenes, pero no todo crímenes. Robo de autos en Compton, por ejemplo. No es novedad para nadie. Descubrimos que los espectadores están más interesados en la delincuencia urbana, que se arrastra gradualmente a los suburbios. Esto significa que vamos a tener una víctima, o víctimas, de preferencia caucásicos ricos. Objetivos típicos de los pobres o las minorías.
Lou Bloom: ¿Sólo crímenes?
Nina: No, accidentes con automóviles, autobuses, trenes, aviones... Y así sucesivamente.
Lou Bloom: Sangrientos.
Nina: Bueno... Gráficos. La forma más clara para ilustrarte esto, Lou, que captura el espíritu de quienes somos... es piensa en nuestro noticiero como una mujer gritando... corriendo por la calle con la garganta cortada.
Lou Bloom: Comprendo. Aprendo bastante rápido, me volverá a ver de nuevo.
Nina: Te creo."

Ficha de la película:

Título original: Nightcrawler
Año: 2014
Duración: 113 min.
País: Estados Unidos
Director: Dan Gilroy

Reparto: Jake Gyllenhaal, Rene Russo, Riz Ahmed, Bill Paxton, Kevin Rahm, Ann Cusack, Eric Lange, Anne McDaniels, Kathleen York, Michael Hyatt

Guión: Dan Gilroy
Música: James Newton Howard
Fotografía: Robert Elswit
Productora: Open Road Films / Bold Films


El trailer:



sábado, 25 de abril de 2015

Stéphan Mallarmé.- Angustia




Hoy no vengo a vencer tu cuerpo, oh bestia llena
de todos los pecados de un pueblo que te ama,
ni a alzar tormentas tristes en tu impura melena
bajo el tedio incurable que mi labio derrama.

Pido a tu lecho el sueño sin sueños ni tormentos
con que duermes después de tu engaño, extenuada,
tras el telón ignoto de los remordimientos,
tú que, más que los muertos, sabes lo que es la nada.

Porque el Vicio, royendo mi majestad innata,
con su esterilidad como a ti me ha marcado;
pero mientras tu seno sin compasión recata

un corazón que nada turba, yo huyo, deshecho,
pálido, por el lúgubre sudario obsesionado,
¡con terror de morir cuando voy solo al lecho!

Versión de Andrés Holguín

Imagen: Toulouse Lautrec

domingo, 5 de abril de 2015

Pablo Neruda. - Un perro ha muerto






Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.


Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.


Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz fría.


Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.


Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.


No, mi perro me miraba dándome la atención necesaria
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.


Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas del mar,
en el Invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasando de pájaros glaciales
y mi perro brincando, hirsuto,
lleno de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más,
con el absolutismo de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerto.


Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.


Imagen: Neruda y su perro Calbuco

sábado, 4 de abril de 2015

MANOEL DE OLIVEIRA






"Tengo en mente un montón de proyectos. Ahora bien,no sé si la vida me va a dar para hacerlos todos"

MANOEL DE OLIVEIRA


(11 de diciembre de 1908 -  2 de abril de 2015)




El director de cine portugués Manoel de Oliveira falleció el 2 de abril a los 106 años.
El cineasta luso es considerado el director más longevo del mundo en actividad, durante su carrera realizó cerca de 60 películas y su último trabajo fue "El Viejo Restelo" ("El viejo de Belén"), proyectada en 2014.
Manoel de Oliveira nació en Oporto el 11 de diciembre de 1908 y debutó detrás de una cámara a los 23 años con el documental "Douro Faina Fluvial".
Actores de la talla de la francesa Catherine Denueve, el estadounidense John Malkovich o el italiano Marcello Mastroianni participaron en algunos de sus filmes durante las décadas de los 80 y los 90, contribuyendo a dotar a su obra de una dimensión internacional.
Considerado un cineasta de culto en Europa y Brasil, entre los galardones que ha recibido durante su carrera destacan un León de Oro del Festival de Venecia (1985) y una Palma de oro del Festival de Cannes (2008).
Manoel de Oliveira había superado en los últimos años algunos problemas de salud, entre ellos un internamiento hospitalario en el verano del 2012 por problemas de insuficiencia cardíaca y otros episodios en el invierno del 2013.

Un siglo de cine

Manoel de Oliveira, el realizador en activo más longevo de la historia del cine, nació en Oporto el 11 de diciembre de 1908 en una familia de la burguesía industrial.
Con cerca de 60 títulos como realizador durante sus 106 años de vida, Oliveira obtuvo un amplio reconocimiento internacional y se convirtió en la figura más destacada del cine portugués.
Estudió el bachillerato en España con los jesuitas de La Guardia (Pontevedra), y destacó en varios deportes durante su juventud, desde la natación hasta el atletismo. Además fue piloto de aviones acrobáticos y piloto de coches de carreras, consiguiendo varios triunfos en circuitos como el de Estoril (1937).
Empezó muy joven a trabajar en el cine como figurante, tras matricularse a los veinte años en la Escola de Actores de Cinema junto a su hermano Casimiro. Apareció por primera vez en un filme en la película muda de Rino Lupo "Fátima Milagrosa" (1928), y más tarde protagonizó "Canción de Lisboa" (1933), la primera película sonora rodada en Portugal.
En 1931 comenzó su abultada carrera como realizador con el cortometraje documental "Douro, faina fluvial", producido por su padre, que retrataba a los trabajadores de la orilla del Duero en Oporto.
En 1939 realizó los documentales "En Portugal ya se fabrican automóviles" y "Miramar, playa de rosas". En 1940 se casó con Maria Isabel Brandão Carvalhais, con la que tendría cuatro hijos.
Dirigió su primer largometraje, "Anika Bobó", en 1942, basado en la novela de Rodrígues de Freitas "Meninos Milionarios".
Tras este filme, de estilo neorrealista, se alejó de nuevo de la dirección debido a la dificultad para encontrar productores y a la censura del régimen de Antonio Oliveria Salazar (1926-1974), y durante 14 años se dedicó a escribir guiones.
Regresó a la realización en 1956 con el documental "El pintor y la ciudad" y en 1962 realizó su segundo largometraje, "Acto de primavera", que mostraba la representación tradicional de la pasión de Cristo en una pequeña aldea portuguesa, película por la que obtuvo la medalla de oro del Festival de Siena (Italia).
Ese fue el comienzo de un amplio reconocimiento internacional que se consolidó en la década de los sesenta, cuando apoyado por la Fundación Calouste Gulbenkian, una de las principales instituciones culturales de Portugal, su producción cinematográfica fue más regular.
En 1974 rodó "Benilde ou a Virgen Mae", cuya puesta en escena estilizada repitió en "Amor de perdiçao" (1978), una adaptación de la novela romántica homónima de Camilo Castelo Branco (1862) con la que obtuvo un gran éxito de la crítica.
Sus siguientes obras fueron "Francisca" (1981), "Visita ou Memorias e Confissoes" (1982), un documental autobiográfico que narraba la vida de Oliveira durante la dictadura de Salazar, "Lisboa Cultural" (1983) y "Nice- à propos de Jean Vigo", revisión de la película del director francés.
Oliveira obtuvo el León de Oro del Festival de Venecia con "El zapato de raso" (1985), un filme de más de siete horas que se desarrolla en la España de siglo XVI, y a partir de entonces realiza al menos una película al año. De su producción en los años siguientes destacan "Los caníbales" (1988), "Non ou va Gloria de Mandar" (1990) y "A divina comedia" (1991), que obtuvo el Gran Premio especial del jurado de la Muestra de Venecia.
En 1992 estrenó "Dia do desespero", año en que obtuvo el Leopardo de Honor en el festival de Locarno (Suiza). Continuó con su producción anual con "Valle de Abraham" (1993) y "A caixa" (1994). En 1995 rueda "El convento", con la actriz francesa Catherine Deneuve y el estadounidense John Malkovich.
En los últimos años del siglo del que fue testigo, rodó "Party" (1996, con Irene Papas), "Viaje al principio del mundo" (1997) última interpretación de Marcello Mastroianni en una cinta que obtuvo de la crítica el Premio Especial Fipresci, "Inquietude" (1998), "A carta" (1999), Premio del Jurado en Cannes, y "Palavra e utopia" (2000).
Ya con 93 años, rodó "Porto da minha infancia" (2001, primera parte de su autobiografía, un homenaje a Oporto que muestra el contraste entre la ciudad que conoció de niño y la de la actualidad).
En los años siguientes estrenó "Vuelvo a casa", "El principio de la incertidumbre" (2002), "Una película hablada" (2003), "O quinto imperio, ontem como hoje" (2004) y "Espelho mágico" (2005), en la que intervino la española Marisa Paredes.
En 2006 presentó en la Mostra de Venecia "Belle Toujours", en homenaje a Luis Buñuel. Su película "Cristóvao Colombo, o enigma", fue galardonada con el premio Bisato de Oro 2007, concedido por la crítica independiente, en el Festival de Venecia.
En abril de 2009 presentó en Lisboa uno de sus últimos trabajos, "El extraño caso de Angélica", en la que participó la actriz española Pilar López de Ayala.
Entre sus reconocimientos figuran también el Premio Interfilm del Festival de Berlín 1981; el Premio de la crítica internacional del Festival de Cannes 1990 al conjunto de su obra; el Premio Luchino Visconti 1994, y el Akira Kurosava del Festival de San Francisco en 1994.
En 2002 recibió el premio "Personalidad Portuguesa del Año" de la Asociación de la Prensa Extranjera (AIEP). Dos años después obtuvo el León de Oro del Festival de Venecia a toda su carrera.
Fue condecorado en 2005 con la Legión de Honor francesa, la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid y el Premio Ciudad de Huelva del Festival de Cine Iberoamericano.
En 2001 publicó el libro "Manoel Oliveira", un compendio de textos y análisis críticos acompañado de testimonios de sus colaboradores.
En agosto de 2014 rodó "O Velho do Restelo", que sería la última película de su vasta filmografía, junto con el tráiler realizado para el festival de la Viennale "Chafariz das virtudes" que, una vez más, evocaba el centro histórico de la ciudad que le vio nacer.
(Fuente:revistaadios.es)





                                               El extraño caso de Angélica (2010)

En medio de la noche, un fotografo recibe el encargo de hacer la última foto de una bella joven que acaba de fallecer (Angélica). Desde ese instante, vivira una inesperada historia de amor.





                                               O Convento (El convento) 1995

Michael Padovic (John Malkovich), un profesor americano que trabaja en una tesis con la que pretende demostrar que Shakespeare era de origen español y no inglés, llega con su mujer (Deneuve) a un convento portugués, donde espera encontrar los documentos que prueben su teoría. (FILMAFFINITY)




viernes, 27 de marzo de 2015

"All of me": Billie Holiday versus Louis Armstrong




Todo de mi
¿Por qué no te llevas todo de mi?
¿Acaso no ves que no sirvo de nada sin ti?

Llévate mis labios,
quiero perderlos.
Llévate mis brazos,
no los volveré a usar.

Tu despedida
me dejo con los ojos llorosos.
¿Cómo puedo continuar, cariño, sin ti?

Te llevaste la parte
que alguna vez fue mi corazón,
así que, por que no te llevas todo de mi.

Todo de mi
¿Por qué no te llevas todo de mi?
¿Acaso no ves que no sirvo de nada sin ti?

Llévate mis labios,
quiero perderlos.
Llévate mis brazos,
no los volveré a usar.

Tu despedida
me dejó con los ojos llorosos
¿Cómo puedo continuar, cariño, sin ti?

Te llevaste lo mejor
así que por qué no llevarse el resto,
Baby, llévate todo de mi.

La canción, compuesta por Gerald Marks y Seymour Simons, data de 1931 y desde el primer momento se convirtió en una canción mimada por los cantantes de jazz. En principio fueron Louis Armstrong y Mildred Bailey los que le dieron alas a este tema convirtiéndolo en todo un éxito, hasta que llegó Billie Holiday con su voz desgarrada a darle todo el sentido que su letra encerraba, haciéndola, como con otras tantas canciones, suya y nada más.




Aunque, para ser justos y dar oportunidad de replica, dejaremos a Louis Armstrong que defienda su versión, que si bien es sensacional, no logra dar ese punto de perdida que la letra requiere y casi la convierte en un divertimento.



Por supuesto nadie duda que es un excelente divertimento.  Y no me resisto a dejar la apuesta por este tema que hace Dinah Washington. El vídeo es realmente delicioso:



"La naranja mecánica" y la novena sinfonía de Beethoven




"Qué paz, qué paz celestial, era la suntuosidad y la untuosidad hechas carne, como un pájaro de un raro metal celeste o como un vino de plata fluyendo en una nave espacial. La ley de la gravedad ya no cuenta para nada, mientras escuchaba, vi imágenes maravillosas"

Esas eran las palabras de Alex, el controvertido personaje al que daba vida Malcolm McDowell en "La naranja mecánica" (Kubrick - 1971), mientras escuchaba en su cuarto la novena sinfonía de Beethoven, La audición de esa pieza era para el personaje un placer absoluto, pero cuando sus desmanes le llevan a tener que ser sometido al experimental "Tratamiento Ludovico" este logra hacerle dejar atrás su exacerbada violencia, de forma tan radical que ni tan siquiera es capaz de usarla para defenderse; por supuesto tampoco es capaz de tocar a una mujer desnuda, pero también le procura un indeseable efecto secundario para él, a raíz del tratamiento es incapaz de disfrutar de su sinfonía predilecta sin sentir arcadas. 

"Me desperté... los dolores y las náuseas volvieron a mí como una fiera... entonces comprendí lo que pasaba, la música que sonaba abajo era la de mi viejo amigo Ludwig Van y su terrible Novena Sinfonía... de pronto videé lo que tenía que hacer, lo que quería de verdad hacer, evaporarme de una vez, largarme para siempre de este mundo cruel y sin piedad, un instante de dolor una vez y después el suelo para siempre por los siglos de los siglos"




martes, 17 de marzo de 2015

Fragmento de "Rayuela" (Julio Cortazar - 1963)




 "No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo. La Maga acababa por levantarse y daba inútiles vueltas por la pieza. Más de una vez la vi admirar su cuerpo en el espejo, tomarse los senos con las manos como las estatuillas sirias y pasarse los ojos por la piel en una lenta caricia. Nunca pude resistir el deseo de llamarla a mi lado, sentirla caer poco a poco sobre mí, desdoblarse otra vez después de haber estado por un momento tan sola y tan enamorada frente a la eternidad de su cuerpo."


En la fotografía se puede ver una reproducción de la Venus de Medici.

sábado, 14 de marzo de 2015

Fragmento de "Como agua para chocolate" - (Laura Esquivel - 1989)





"Mi abuela tenía una teoría muy interesante; decía que todos nacemos con una caja de fósforos adentro, pero que no podemos encenderlos solos... necesitamos la ayuda del oxígeno y una vela. En este caso el oxígeno, por ejemplo, vendría del aliento de la persona que amamos; la vela podría ser cualquier tipo de comida, música, caricia, palabra o sonido que engendre la explosión que encenderá uno de los fósforos. Por un momento, nos deslumbra una emoción intensa. Una tibieza placentera crece dentro de nosotros, desvaneciéndose a medida que pasa el tiempo, hasta que llega una nueva explosión a revivirla. Cada persona tiene que descubrir qué disparará esas explosiones para poder vivir, puesto que la combustión que ocurre cuando uno de los fósforos se enciende es lo que nutre al alma. Ese fuego, en resumen, es su alimento. Si uno no averigua a tiempo qué cosa inicia esas explosiones, la caja de fósforos se humedece y ni uno solo de los fósforos se encenderá nunca."

jueves, 12 de marzo de 2015

Arthur Rubinstein por él mismo (Citas):




No son pocos los que mantienen que el mejor pianista del pasado siglo era el ruso Vladimir Horowitz, pero siempre hay alguien más, ese alguien bien podría ser el genial pianista polaco Arthur Rubinstein que era diametralmente opuesto en su forma de entender todo a Horowitz. Este último era una verdadera máquina tocando, era impensable que fallara una nota, le faltaban horas para practicar, era más bien depresivo y sus actuaciones perfectas pero sin alma; en cambio Rubinstein era vital, despreocupado, amante de la vida y sus placeres (Thomas Mann le calificó como "virtuoso feliz") y sus ejecuciones podían no ser tan exactas como las de Horowitz, pero estaban rebosantes de  energía y de eso que llaman alma. Evidentemente la música que se ejecuta sin alma es menos música. El mismo Rubinstein decía: 

"Hay algo que sale, que emana de mí. De mi emoción, no de mí, del sentimiento. Si le gusta puede llamarlo alma. No sé qué es el alma, pero es una palabra que se usa muchísimo sin saber lo que representa realmente. Este algo, déjeme llamarlo alma de momento si le parece bien. Proyecta algo que yo siento. Siento que está haciéndolo. De repente pone al público en mis manos. Hay un momento en que los siento a todos aquí. Puedo hacer cualquier cosa. Puedo retenerlos como una notita en el aire. Y no respirarán porque van a esperar a ver qué es lo que pasa después. Eso es un gran momento. No siempre sucede. Pero cuando sucede es un gran momento de nuestras vidas."

Otras frases suyas:

"Hacer música es como hacer el amor; el acto es siempre el mismo, pero en cada ocasión es diferente."

"En mi opinión, la mayoría de las personas tienen un concepto poco realista de la felicidad, pues invariablemente emplean la fatal conjunción condicional "si". Les oímos decir: Yo sería feliz si fuera rico; o si esa mujer me amara; o bien: si tuviera yo talento o si tuviera buena salud. A menudo, tales personas alcanzan su objetivo, pero entonces descubren otras circunstancias condicionales. Por mi parte, yo amo la vida, para bien o para mal, incondicionalmente."

"Por supuesto no hay una fórmula para el éxito excepto, tal vez, aceptar incondicionalmente la vida y todo lo que trae consigo".

"Soy un hombre feliz por tener una profesión que me permite viajar tanto. Y también puedo hablar de fortuna al decir que soy pianista. Un gran instrumento el piano, lo suficientemente grande para no poder llevárselo. En lugar de practicar puedo leer, comer, beber y dedicarme a otras actividades. ¿No soy un hombre afortunado?"
Sabía reírse de sí mismo, no cabe duda

"No tenemos derecho a juzgar lo que no somos capaces de entender"

"Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo."

"Un hombre no está alegre si antes no ha sentido el dolor."

"He descubierto que si amas la vida, ésta te amará a ti".

"Estaba en un hotel en Berlín en el que ya no podía pagar mi habitación. La mujer a la que amaba muchísimo estaba casada y me prometió divorciarse. No lo hizo y rompió conmigo. No me atrevía a hablarles de esto a mis padres. Estaba completamente aislado de ellos, nadie sabía dónde estaba. Intenté suicidarme y sigo estando vivo; vamos, que no funcionó. Intenté ahorcarme y me caí al suelo. Era infeliz y toqué un poco el piano y luego tenía mucha hambre. Cuando salía a la calle, había vuelto a nacer de alguna manera. Estaba renunciando a mi vida y luego la recuperé. Pero esa recuperación fue muy extraña. Me di cuenta de lo tonto que era antes, de que la vida no depende en absoluto de cosas como no pagar un hotel, o como que una mujer te deje o que la carrera se interrumpa. La vida es lo que te da. Está delante de ti."


Y ahora seguiré disfrutando de su interpretación de los nocturnos de su paisano Chopin, que es lo que me llevó a dedicarle esta entrada -quería compartir el placer-. A vosotros os dejo con esta interpretación suya de una de las Polonesas de Don Federico: