Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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jueves, 26 de mayo de 2016

Humphrey Bogart y la bebida



En la mítica "Casablanca" hay una escena en la que el Mayor Strasser (Conrad Veidt) se dirigía a Rick (Humphrey Bogart) y le preguntaba; ¿Cuál es su nacionalidad? y Rick se limitaba a contestarle: "Soy Borracho". Yo creo que Bogart era mucho más, pero no cabe duda de que tenía un hígado a prueba de bombas; de hecho mucho antes de que Sinatra se abanderara como líder de esa pandilla de crápulillas que era el "Rat Pack", Bogart tuvo mucho que ver en su origen y por su puesto Bacall en su bautismo. 

No me extenderé en la archiconocida historia del rodaje de "La Reina de África", al que dedicaremos una entrada en breve, donde de todo el equipo de rodaje sólo Bogart y Huston se libraron de enfermar de disentería gracias a que las suficientes existencias de whisky disponibles les permitió no probar para nada el agua del lugar; pero para dar una idea de la querencia que tenía Bogart por remojar el gaznate sirva de anécdota aquella que cuenta que habiendo sido invitado Bogart a decir unas palabras durante la ceremonia de Pascua que había de celebrarse en el Hollywood Bowl, este no se presentó cuando llegó el momento indicado. Saltaron las alarmas y empezaron a buscarlo desesperadamente y por fortuna lo encontraron totalmente borracho en la casa de un amigo que vivía cerca de donde se celebraba el acto. Sus ropas olían a algo más que alcohol, así que después de acicalarlo medianamente se lo llevaron a toda prisa al recinto donde esperaban oírle. Es fácil que una persona serena haga de borracho pero que un borracho aparente dignamente a alguien sereno es algo que no enseñan ni en el Actor´s Studio. Allá que fue Bogart, se enfundó el mono de actor y recitó el Padrenuestro con tal intensidad y emoción que los presentes derramaban lágrimas a diestro y siniestro. Todo un exitazo. Cuando terminó, ya salvados los muebles y recibidas las felicitaciones, solo tuvo energías para decir mientras se retiraba: "¿Dónde puedo vomitar?".

Puede que fuera uno de esos malos días en los que se pierde un poco la medida, una pauta que Bogart parecía tener muy en cuenta según se desprende de las palabras que a este respecto le dedicó Nunnally Johnson, el famoso guionista de obras tan famosas como "Las uvas de la ira" o "La mujer del cuadro":

"Hay hombres afortunados que nacen con un llamémosle termostato alcohólico, en la frente lo que les permite beber con agradables y estimulantes resultados. Bogart era uno de ellos. Fijaba su termostato a mediodía, le echaba algo de whisky y permanecía en un delicioso y alegre estado todo el día, echándole nuevas dosis si era necesario"

Y es que a veces beber estilosamente puede ser toda una liturgia, una forma de vida en la que la propia vida se ve a través del vaso que uno se acerca constantemente a la boca, tanto que era el propio Bogart el que sentenciaba: 

“No me fío de nadie que no beba, el mundo entero lleva tres copas de retraso.” 

Y no era una frase dicha simplemente para provocar, era sin duda un pensamiento firme y central en su forma de entender el mundo. De hecho el periodista Joe Hyams, biógrafo de Bogart contaba

"La primera vez que hablé con Bogie me preguntó qué quería beber. "Una Coca-Cola, por favor", dije. "¿No bebes?", preguntó Bogart, añadiendo ansiosamente: "¿Eres un alcohólico arrepentido?". "No", dije. "Es que nunca bebo". Metido tras el bar de su salón, aceptó mi afirmación sin comentarios, pero cuando salió con un vaso de whisky en la mano, dijo: "No confío en ningún bastardo que no beba... especialmente un periodista que fuma en pipa. Debes de tener algo que ocultar. Los que no beben es porque tienen miedo a revelarse tal como son. Además, no confío en ningún hombre que tenga más pelo que yo". 

Tras manifestarse así, en una declaración que yo había de oír muchas veces en los años siguientes, regresó de nuevo al bar. Recogí la libreta y el lápiz, y me dirigí a la puerta. "¿Dónde vas?", preguntó Bogie. "¿Cómo vamos a iniciar una entrevista, si partimos de la base de que no confías en mi?", pregunté. "Yo no bebo y, desde luego, tengo más pelo en la cabeza que tú, pero eso ocurre con la mayoría de los hombres". Bogart meditó un momento. "Pues entonces vas a tener que trabajar muchísimo para que confíe en ti", dijo. Al final, diez años después, llegó a confiar en mí, pero le costó mucho tiempo. Incluso entonces, cuando iba a visitarle a su casa, hallándole a él ya muy enfermo, me llamaba "un parasito como todos los de la prensa".

No cabe duda de que si en sus últimos momentos Hyams fue uno de los pocos elegidos a los que Bogart permitió ver su ocaso es que sinceramente se ganó su aprecio y confianza, aunque no bebiera....

Como quiera que Bogart fumaba con tanta devoción como bebía, parece que al final no fue el alcohol el que pudo con él sino un cáncer de esófago provocado por el tabaco. Curiosamente su última película tenía como título "Más dura será la caída", un film que rodó ya seriamente enfermo. Y es que como decía Rick en Casablanca: "Cada uno tiene su destino, para bien o para mal.” 

Pero que le quiten lo "bailao" como se dice por aquí por el sur y a ver quien es el "santo" que no hubiese deseado tomarse un dry martini en su compañía.


Otros artículos publicados sobre Humphrey Bogart en este blog:

La muerte de Humphrey Bogart
Las palabras de John Huston en el funeral de Bogart
Humphrey Bogart versus Clifton Webb
Carta de Bogart a Lauren Bacall
Bogart, un actor de altura
Humphrey Bogart y Lauren Bacall: Hasta que la muerte los separa.


domingo, 22 de mayo de 2016

George Sanders o como morir de aburrimiento.



El grupo "The Kinks" resultó muy certero cuando decía en su canción "Celluloid heroes" dedicada al mundillo del cine: "Aunque le pongas a George Sanders una bolsa de basura en la cabeza, siempre tendrá estilo"

Con Gene Tierney
Sí, no cabe duda que Sanders tenía un aura muy personal, una determinada actitud ante la vida que él supo trasladar certeramente a sus personajes y convertirla en todo un arte; sus exquisitos modales, su altivez cargada de pulida ironía y corrosivo cinismo, su aparente distancia, por no decir aire de superioridad, respecto del resto de los simples mortales hacía que muchos de sus personajes resultaran inolvidables. Da igual que fueran siniestros y traidores como en "Ivanhoe" o "Los contrabandistas de Moonfleet" o fríos seductores que solo buscaban el beneficio propio como en "Rebeca" o "El fantasma y la Sra. Muir", siempre conseguía imprimirles un perfil memorable y cargado de dobles lecturas, resultando la cima de su arte el frío crítico Addison DeWitt  de "Eva al desnudo",  un papel que le valió un merecido Oscar al mejor actor secundario.

     Sanders era ruso de nacimiento; nació en 1906 en San Petersburgo, aunque sus padres eran ingleses y su educación era totalmente inglesa. Se casó en cuatro ocasiones, entre ellas con Zsa Zsa Gabor y después con su hermana Magda Gabor. 

Sanders con Zsa Zsa Gabor
Parece que no escarmentó de su tormentoso enlace con Zsa Zsa del que el propio Sanders decía:  “Las mujeres son como las enfermedades infecciosas. Una recaída es siempre de enorme gravedad. Mi boda con la enloquecida bruja de Zsa Zsa fue un error craso. Me avergüenza decirlo, porque no se debe golpear a las mujeres, pero yo sí lo hice. En defensa propia, claro...”. De hecho le quedaron ganas de probar con la hermana, de quien finalmente diría: “Eso no fue una unión matrimonial, sino una épica batalla. Terminó, claro, en una apoteosis judicial. Magda me sacó hasta los ojos...”.

Por supuesto no era Sanders de los que hacían ascos a una buena aventura y como buen vividor supo rodearse de un buen abanico de mujeres hermosas entre las que se cuentan las bellísimas Dolores del Rio, Hedy Lamarr, Marilyn Monroe, Gene Tierney o Lucille Ball... Todas ellas trabajaron en alguna película con Sanders y resulta claro que algún encanto debía de tener el tipo cuando hacía bueno el adagio aquel de "pájaro que vuela a la cazuela". Escribió libros de éxito, cantaba bien, tenía el reconocimiento de sus compañeros de profesión.... Con estos mimbres se podría decir que el muchacho lo tenía muy difícil para aburrirse y sin embargo parece ser que la vida no tenía los suficientes alicientes para él y este fue para muchos el motivo de su muerte. El tedio. De hecho se le atribuye una frase que reza:

"Los ricos y los que pertenecen a la llamada clase alta, son los que más sufren de aburrimiento"

Sanders con Hedy Lamarr
En el "Retrato de Dorian Grey" interpretó uno de sus personajes más angulosos y puede que en su transcurso meditara sobre la perdida de la juventud y sus consecuencias; el caso es que ya David Niven comentaba que había oído en numerosas ocasiones al actor avisar de que algún día se suicidaría. 

El momento llegó encontrándose en un Hotel de Castelldefels, (como Ava Gardner era un amante de España) allí, cumplidos los 65 años, parece que se puso a hacer balance y el resultado no le pareció alentador. Se cuenta que la noche anterior a su muerte fue visto fumando plácidamente en la terraza del parador como si todo marchará bien, pero a la mañana siguiente fue encontrado por una de las camareras tendido en su habitación, completamente desnudo y a su lado dos frascos vacíos de nembutal, el mismo medicamento con el que supuestamente acabó su vida Marilyn Monroe. Junto a las sábanas había una nota de suicidio. Puede que Sanders se encontrara extremadamente solo en aquellos momentos, sin nadie especial al que dedicarle unas palabras, tanto que decidió despedirse del mundo en general de la siguiente forma:

"Querido mundo: por si a alguien le interesa saberlo, ya he vivido bastante. Seguir viviendo sería un asco. Te dejo con tus conflictos, tu basura y tus cloacas sin fin. Con los mejores deseos. Sinceramente tuyo, George Sanders."

Las cosas de tener estilo es que hay que mantener el tipo hasta el final. Puede que en España aprendiera el famoso dicho del Quijote: "Genio y figura hasta la sepultura"

Sanders con Anne Baxter, Bette Davis y Marilyn Monroe en "Eva al desnudo

Terminamos con un vídeo en el que podremos oír cantar a George Sanders el tema "As time goes by"

jueves, 19 de mayo de 2016

Paco Rabal, Anna Magnani, Antonioni y los tópicos



No son pocos los que al pensar en Paco Rabal traen a su mente la imagen de este actor interpretando al pobre Azarías de "Los santos inocentes", al ciego de Lázaro de Tormes o al singular Juncal, roles en los que mostraba un rostro desfigurado y abotargado, que si bien rebosaba personalidad difícilmente podía servir siquiera de eco del galán que fue en sus inicios. Rabal inició su relación con el cine como electricista en los Estudios Chamartín, hasta que la casualidad hizo que el director Rafael Gil lo llamara para cubrir una ausencia y resultara evidente que aquel "chispas" daba buen juego ante las cámaras. Un curioso inicio para un actor que terminaría trabajando a las ordenes de los mejores directores nacionales pero también de una nutrida lista de grandes creadores de fuera de nuestras fronteras entre los que se puede citar a Antonioni, Chabrol, Rivette, Friedkin, Visconti o Lattuada. 

Especialmente curiosa resulta la forma en la que Paco Rabal logra trabajar con Antonioni en "El eclipse".  En 1962 Rabal se encontraba en Italia rodando "Morte de un Bandito" a las ordenes de Giuseppe Amato y los descansos los pasaba en una casa de la localidad costera de San Felice al Circeo. Allí conoció a Marisa Merlini, comadre de la gran Anna Magnani que también tenía una casa en la zona y que invitó a Rabal a conocerla. El resto de la historia la dejo en las palabras del propio Rabal:

"(Mariasa Merlini) me telefoneó entre semana. "Paco, ¿vas a ir al Circeo? No faltes este sábado porque Ana Magnani te invita a cenar, pero, por favor, non portare nessuna putana." Marisa me prevenía de que asistiera yo solo sin compañía de amigas y compañeras que, a veces venían conmigo, y yo, tonto de mí,  pensé: "Será que la Magnani quiere ligar", y le prometí a Marisa ir solo y a la hora convenida. Bien pues ese sábado terminamos de rodar tarde y cuando llegué a casa de Ana era ya las once de la noche y estaban en una sobremesa larga de vinos y de café. Entre diez o doce invitados, recuerdo a Antonello Trombadori, hombre de la politica y la cultura del PC italiano, algunos directores y gente del teatro; Ornella Vanoni, espléndida hembra y gran cantante que entonces estaba muy de moda en Italia, y en el mundo con las canciones de "la mala vida". Pronto me di cuenta de que la Magnani no me quería ligar. Llamó a una de sus mujeres de confianza por allí atareada:  
Anna Magnani y su guitarra
"¡Sandra, porta la guitarra!" Y, volviendose a mí, ya guitarra en mano, me ordenó desmelenada y tremenda: 

"Spagnolo, suona la guitarra!" 
"Me dispiace -le dije-, cuanto lo siento, no sé sonare la guitarra."
"Allora, ¡suona las castañetas!" (castañuelas). 
"Tampoco sé suonare las castañetas", le respondí en mi más perfecto italiano.
"!Baila!" me increpó más iracunda. "¡Baila flamenco!"
"Tampoco sé bailar flamenco" le medio mentí, porque algunos pasitos si que doy. 
Y entonces: "¡Sandra, il tarallolo!". Y me ofrecía un mantel de mesa furiosamente rojo:
"Torea, spagnolo" me gritó ya espatarrada y hermosa.
"No sé torear" le dije lleno de pena y de vergüenza española ante una italiana tan admirable y genial, tan plena de coraje. "No se torear" balbuceé de nuevo.
"Ma, ¿qué clase de spagnolo sei tu" Y ensartó una serie de palabrotas y de insultos del que recuerdo el último; "Va fan culo" y que ustedes comprenderán tan perfectamente como ella me lo lanzó.

Michelangelo Antonioni
Dos días después recibo por sorpresa la visita en mi hotel de Michelangelo Antonioni y de una muchacha un tanto desgastada, con unos pelajos desordenados y unas grandes gafas oscuras, a quien creí la secretaria del director y que era Monica Vitti. Me dijo Antonioni, hablándome con cierta timidez y en voz baja, que estaba buscando para su película "El eclipse" un personaje especial, un intelectual de izquierdas, primer amante de la Vitti en la película, que estaba casi concluida con ella y Alain Delón. Le faltaba solamente filmar las escenas con este personaje, unos quince días de trabajo, porque Ana no había encontrado al actor que necesitaba.
Venía a verme -añadió- porque le había contado Ornella Vanoni como había conocido en casa de la Magnani a un actor español que no sabía torear, ni bailar, ni cantar flamenco y que le parecía tan raro que me había querido conocer. Pensaba que yo podía muy bien interpretar ese personaje y yo, contentísimo, pensé por mi parte que también el genial Antonioni, el hombre culto y admirado, había caído en el topicazo y que, aparte de confirmar su existencia, la del tópico, a mi me había venido estupendamente. Y también me regocijé internamente porque la verdad es que tocar la guitarra no sé, pero bailar y cantar flamenco no lo hago del todo mal."


Paco Rabal y Monica Vitti en "El eclipse"




Y su inolvidable Don Juan Tenorio y su sensacional declamación:



Las palabras de Rabal están tomadas de la "Historia del Cine" que en dos tomos publicó hace años ya el desaparecido Diario 16 (página 27 del tomo I)

sábado, 14 de mayo de 2016

Las similitudes entre "Psicosis" y "Sed de mal"



Hay películas que en apariencia resultan totalmente opuestas, pero que sin embargo guardan en su interior pequeños guiños entre ellas que no dejan de ser homenajes de unas a otras, pero cuando esto ocurre con dos obras del calado de "Sed de mal" (1958 - Orson Welles) y "Psicosis" (1960 - Alfred Hitchcock) estas similitudes cobran una especial importancia, ya que es el talento creador del director el que se pone en entredicho. 

Janet Leigh como Marion Crane en  "Psicosis"
No han sido pocas las ocasiones en las que se han comparado determinados aspectos de estos dos films. "Psicosis" es posterior en un año a la obra de Orson Welles y por ello resulta tan inquietante el que Hitchcock pudiera haberla tenido en su cabeza a la hora de elaborar algunos de los aspectos de su exitosa película. Más allá de la evidente coincidencia de la protagonista Janet Leigh que sufre en ambas un final nada feliz y de la desafiante lenceria que luce en las dos, encontramos también otros elementos comunes como la importancia en la trama de un motel situado en un paraje alejado de todo en el que la protagonista es la única e indefensa huesped, o que el inquietante personaje que se encuentra a cargo de ambos moteles, resulte un personaje ciertamente inestable. De hecho Dennis Weaver, el portero de noche del motel "El mirador"  de "Sed de mal" hablaba así sobre la concepción de su personaje, y en sus palabras se pueden encontrar evidentes paralelismos con la personalidad del Norman Bates de Picosis:

Dennis Weaver, el portero de "El Mirador" en "Sed de mal"
" Nos concentramos en su pasado, en su madre y en que el joven era un hijo sobreprotegido. Se sentía muy culpable en el terreno sexual y sin embargo experimentaba intensos impulsos sexuales. En el guión no se indicaba esto con palabras, pero cuando compusimos el personaje le dimos un modelo de conducta muy interesante. Lo principal era que las mujeres le atraían y al mismo tiempo le daban miedo"

Walter Murch, un afamado montador de Hollywood, cometaba de ambas películas:

Anthony Perkins el portero de "Psicosis"
"De hecho, parece que a Welles le sentó mal el éxito de "Psicosis". La hizo el mismo estudio, Universal, y muchos de los profesionales que habían trabajado en "Sed de mal" también lo hicieron en "Psicosis". Janet Leigh interpreta al mismo tipo de víctima. En "Sed de mal" sufre una violación, y en "Psicosis" es asesinada en dos moteles parecidos. El enloquecido encargado del motel -Dennis Weaver- es inofensivo en "Sed de mal" pero es mortífero en "Psicosis", según la interpretación de Anthony Perkins. (...) "Sed de mal" aportó todos esos elementos... y la que causó sensación fue "Psicosis". Son películas muy distintas, a un nivel determinado, pero parecidas en muchos otros niveles. Estoy seguro de que Hitchcock aprendió muchas cosas viendo "Sed de mal".

No es de extrañar que Hitchcock se enamorara de algunos aspectos de "Sed de mal", una verdadera maravilla del cine, para mí, mejor que "Psicosis"

Charlton Heston y Janet Leigh en "Sed de mal"




lunes, 21 de marzo de 2016

John Barrymore, "El gran perfil"




No son pocas las sagas familiares que en el mundo del cine han cincelado en mármol la máxima "de tal palo tal astilla", así, son familias famosas de actores los Fonda, los Coppola, los Huston, los Baldwyn, los Carradine, los Sheen, los Sutherland, los Douglas y alguna que otra más, pero sin duda una de las sagas más prolíficas es la de los Barrymore, que abarca además prácticamente toda la historia del cine y con justicia podrían considerarse la familia Bach del séptimo arte.

Lionel Barrymore, Ethel Barrymore y John Barrymore eran hermanos e hijos de actores de teatro, y marcaron con su calidad interpretativa los inicios del cine. La saga familiar crecería a través de John, cuyos hijos Diana Barrymonre y John Drew Barrymore Jr. siguieron manteniendo alto el pabellón familiar en Hollywood, y a traves de este último todavía nos presentarían a un nuevo eslabón de la saga, la conocida Drew Barrymore. 

John Barrymore, que como hemos visto es la rama del árbol por la que la saga sigue creciendo, y seguramente fue el mejor actor de toda la saga. Era conocido en su tiempo como "El gran perfil", un perfil perfecto que dejó impreso junto a sus manos y pies en el cemento del Teatro Chino de Hollywood tal y como se puede ver en la imagen que dejamos al final de la entrada. Era un actor de gran calidad y una voz maravillosa que le vinieron de perlas una vez llegada la época del cine sonoro. Grandioso actor de teatro, nos regaló ya como interprete de cine, estupendos papeles en "Gran Hotel", "La comedia de la vida" o "Cena a las ocho", en los que a veces se reflejaba su singular vida personal y que fue finalmente motivo de parodia. Desgraciadamente su estrella se fue apagando debido a una fuerte adicción al alcohol que provocó que a veces, en su época postrera, ni tan siquiera fuera capaz de recordar sus parlamentos, problema que de hecho hizo dejar inconclusa una versión en color de su "Hamlet". Y es que mucho antes de que Paco Arrabal hiciera famosas las apariciones televisivas y su milenarismo etílico ya hacía décadas que John Barrymore había inventado aquel esperpento de las borracheras televisivas.  Murió en 1942, con sesenta años, evidentemente de una cirrosis complicada con una neumonía. Al enterarse de su muerte, Harpo Marx diría: "La muerte de un gran hombre es algo trágico y doblemente trágico es que la grandeza muera antes que el hombre"

Pero mientras ese triste ocaso no llegó, John Barrymore llevó un estilo de vida donjuanesco y algo "crápula" en el que su "Gran perfil" y fama le facilitaban todas las mujeres que pudiera desear. A este respecto hay una buena anécdota contada por Raoul Walsh, director de cine y amigo de juergas de John:

"Una dama se acercó a nuestra mesa y John le sonrió.
-¡Es usted John Barrymore! -exclamó en un perfecto y londinense inglés-. Le vi en Hamlet el año pasado. Estuvo maravilloso. Soy una gran admiradora de Shakespeare y debo felicitarle por su interpretación, nunca he visto un príncipe danés mejor representado.

   Halagado, John inclinó la cabeza y le ofreció una silla, pero la dama continuó:

- Gracias, pero voy con un grupo que me está esperando. No obstante... -parecía querer preguntar algo-. Ya sé que es algo poco delicado pero, verá, he visto Hamlet varias veces y nunca me ha quedado claro si tuvo o no relaciones sexuales con Ofelia. ¿Usted que opina, Mr. Barrymore?

 Su semblante adquirió un gesto de meditación y, tras un pequeño silencio, le dió su experimentada opinión:

- Sólo en la compañía de Chicago, señora"

Genio y figura hasta la sepultura... y por cierto, hablando de sepulturas, en otra ocasión contaremos la esperpéntica y divertida historia ocurrida con su cadáver y sus amigos de juergas.

John Barrymore dejando su perfil sobre el cemento del Teatro Chino de Hollywood



Para los curiosos, dejamos este pequeño documental sobre John:



domingo, 20 de marzo de 2016

Oscar Wilde por él mismo - (Citas)

Representación en cera de Oscar Wilde en el Museo de Madame Tassauds


"El dinero es como el estiércol: si se amontona, huele."

"Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho".

"La única manera de librarse de la tentación es caer en ella."

"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante"

"Dad una máscara al hombre y os dirá la verdad."

"Nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión"

"Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos."

"Cada uno somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro propio infierno"

"Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo"

"Algunas personas causan felicidad a donde van, otrs, cuando se van"

"Cada acierto nos trae un enemigo. Para ser popular hay que ser mediocre."

"Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es tan sólo encantadora o aburrida."

"Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti."

"Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame"

"La imaginación fue dada al hombre para compensarlo por lo que no es, y el sentido del humor le fue dado para consolarlo por lo que es"

"Sé tú mismo, el resto de los papeles ya están cogidos".

"Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas"

"Cada uno de nosotros tenemos en nosotros mismos un cielo y un infierno."

"Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche"

"Cada instante que pasa nos arrebata un pedazo de rostro."

"No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea"

"Como no fue genial, no tuvo enemigos".

"No soy tan joven como para saberlo todo".

"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo"

"El placer es la única cosa por la que se debe vivir. Nada envejece tan rápido como la felicidad."

"Hable a toda mujer como si estuviera enamorado de ella y a todo hombre como si le estuviera fastidiando a usted. Y pronto tendrá fama de poseer el más exquisito tacto social."

"La única persona que necesitas en tu vida, es aquella que te demuestre que te necesita en la suya."

"La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse"

"El arte jamás ha de intentar ser popular. El público es el que ha de intentar ser artista."

"Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado"

"Ser natural es la más difícil de las poses."

"Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones".

"Lo peor es un enemigo tonto. Un enemigo inteligente, si también lo somos, no deja de apreciarnos por ello y combatirá siempre con nobleza contra nosotros."

"Conciencia y cobardía son la misma cosa, solo que conciencia es el nombre comercial."

"Solamente los superficiales se conocen a sí mismos."

"Las preguntas nunca son indiscretas. Las respuestas, sí".

"Nos prometieron que los sueños podrían volverse realidad. Pero se les olvidó mencionar que las pesadillas también son sueños."

"Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que lo enfurezca más."

"Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor"

"Los placeres sencillos son el último refugio de los hombres complicados."

"El deber es lo que esperamos que hagan los demás."

"El que dice la verdad, puede estar seguro que tarde o temprano será descubierto."

"El matrimonio es un 97 por 100 de conversación."

"Nunca des explicaciones. Tus amigos no las necesitan. Tus enemigos no las creen." 

"Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida"

"A mí dadme las cosas superfluas, que cualquiera puede tener las necesarias."

"Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor."

"Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas."

"La educación es una cosa admirable, pero es menester recordar de vez en cuando, que ninguna cosa valiosa para el conocimiento se puede enseñar."

"Mis deseos son órdenes para mí."

"Entre un hombre y una mujer no hay amistad posible. Hay amor, odio, pasión, pero no amistad."

"Es mejor ser guapo que ser bueno y es peor ser feo que malo."

"Uno debe ser siempre un poco improbable."

"Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón."

"La estupidez es el principio de la seriedad."

"Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor."

"Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte."

"Una sociedad se embrutece más con el empleo habitual de los castigos que con la repetición de los delitos."

"Incluso el discípulo sirve para algo. Él está de pie tras nuestro trono, y en el momento de nuestra victoria susurra a nuestros oídos que, a fin de cuentas, somos inmortales."

"Los dos momentos más decisivos de mi vida fueron cuando mi padre me envió a Oxford y cuando la sociedad me envió a la cárcel."


jueves, 17 de marzo de 2016

Groucho Marx y el Sexo



"¿Por qué dicen amor cuando quieren decir sexo?".

La frase es por supuesto del siempre agudo Groucho Marx, un verdadero Don Juan siempre atraído por las curvas de las lindas chicas que se movían a su alrededor y a las que encandilaba haciéndolas reír con sus alocados chascarrillos: 

"No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual."

Antes de que las chicas se lo rifaran no tenía tan fácil encontrar compañía y sentenciaba: 

"Recuerdo perfectamente la primera vez que disfruté del sexo. Todavía conservo el recibo"

Con los años su interés por el sexo se intensificaba y no es de extrañar que titulara un libro sobre el amor y sus aventuras de cama como: "Memorias de un amante sarnoso", allí sentenciaba al respecto del sexo: 

"Esa gloriosa experiencia que la madre naturaleza improvisó con el fin de mantenernos en pie y, de vez en cuando, acostados". 

Estuvo casado en tres ocasiones, por lo que sabía de sobra lo que decía cuando manifestaba: "El matrimonio es la principal causa del divorcio". No sabría decir si fueron sus andanzas como Romeo las que acabaron con sus matrimonios, pero podría ser, toda vez que mantenía: 

"Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa"

En un libro de Charlotte Chandler titulado "!Hola y adiós! Groucho y sus amigos", se cuenta que más allá del falso epitafio de la tumba de Groucho que decía "Perdonen que no me levante", Groucho soñaba con poner otro más acorde a sus pulsiones más profundas: "Nunca besó a una mujer fea". Triste y decepcionantemente en su lapida tan solo pone su nombre. 

La misma Charlotte Chandler con la que mantuvo aquella famosa entrevista en un Playboy de 1974 recogía en su libro esta reveladora conversación:

- Charlotte Chandler: ¿Qué es lo más valioso de la vida?

- Groucho: Muy fácil. ¡Follar! No hay nada que lo supere.

- Charlotte Chandler: Pero el sexo no lo es todo.

- Groucho: Bueno, también puedes intercambiar fotos, regalarte caramelos y chocolates y divertir al otro tocando el piano. No se puede estar todo el día dale que te dale.

Cierto, no se puede estar todo el día metido en faena, eso provoca dolores de espalda que le pueden dejar a uno con unos andares tan singulares como los de Groucho, por lo que es natural que de vez en cuando recomendase moderación, así en cierta ocasión, entrevistando a una mujer, tuvo el siguiente intercambio de palabras:

-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? 
-Amo a mi marido. 
-A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca."

En la película "Los Hermanos Marx en el Oeste, dejaría su particular teoría sobre el arte de ligar:

"Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto… ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia "

Manifestación que podía completar con unas palabras del todo controvertidas, pero puede que disculpables, en alguien que hacía de la provocación, una marca de la casa:

"Las mujeres son muy útiles, sobre todo por la noche y, con frecuencia, durante el día"





"Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo."

martes, 15 de marzo de 2016

Joaquin Sabina: Muerto de miedo




Muerto de miedo

Confieso mi terror al deterioro,
al cáncer, al olvido, a la vejez,
duelos que se maquillan por decoro,
dicen que por la boca muere el pez.

Me flaquean las piernas frente al toro
de la yihad y aunque, más de una vez,
he presumido de bajarme al moro,
me declaro culpable, señor juez.

Mientras las musas no me den la espalda
brindaré bajo un pliegue de tu falda
por Dylan, por Brassens, por José Alfredo.

Y seguiré cantando y blasfemando
contra todos los dioses, celebrando
las ganas de vivir, muerto de miedo


Y es que ahora que uno ya no puede olvidarse las gafas, más a menudo de lo que desearía se sorprende preguntando qué diantres es lo que le han dicho, a su mal entender, con un volumen tan bajito, ahora que la ciática no es solo territorio de alguna señora mayor que se queja de la misma, a tu lado, mientras compra tres kilos de pimientos en la tienda, ahora y no antes, toma plenamente sentido este poema de Sabina, ese terror al deterioro, a la enfermedad, al olvido, a la vejez.... Muerto de miedo y rabiosamente enfadado con la que empieza a ser cuesta abajo. ¡Qué diantres, lo mejor está por venir!!!!

lunes, 14 de marzo de 2016

Santa Loretta Young





Loretta Young fue una prolífica actriz del Hollywood de los años 30 y 40 durante los cuales era habitual que participara en más de cuatro películas anuales; guapa, resultona, agradable en la pantalla y con unos preciosos ojos, el público no se cansaba de ella y por tanto terminó por tenerla hasta en la sopa. Incluso tuvo un programa de televisión que fue un tremendo exitazo durante 8 años. 

Sus películas no eran precisamente la "crème de la crème", pero eran amenas y fáciles de disfrutar, muchas veces gracias a su sola presencia; el poco calibre de los films para los que era contratada no fue óbice para que lograra hacerse con un Oscar a la mejor actriz gracias a su papel en "Un destino de mujer" (1947- J.C. Potter). 

Se cuenta que era una actriz de una desmedida devoción católica, lo que sin duda le abrió algunas puertas pero también le granjeó alguna que otra antipatía, entre las cuales se contaba la de la siempre difícil Joan Crawford, que era poco amiga remilgos y mojigaterías. En una fiesta a la que asistieron ambas, allá por los años 30, un amigo común fue a sentarse en una silla y a la Crawford no se le ocurrió otra cosa que advertirle visiblemente sobresaltada:

  "¡No te puedes sentar ahí! Loretta Young se acaba de levantar y todavía tiene la marca de la cruz en ella"


Robert Mitchum, perfilaba aún más el retrato de la supuesta Santa Loretta y en una entrevista ofrecida a la revista Fotogramas hace años, comentaba:

"Loretta Young iba a todas partes con una bolsita y si decías una palabrota te pedía como penitencia cincuenta centavos. Si decías una palabra muy gorda te exigía un dolar. Daba el dinero a obras benéficas. Un día le pregunté cuánto tendría que darle si le dijera que me gustaría irme con ella a la cama. Me respondió: Eso es gratis"

Y es que Santa Loretta cuando era tentada por algún diablillo, como lo era el bueno de Mitchum, difícilmente lograba mantener el halo sobre su cabeza, por no decir otra cosa. Supongo que Clark Gable también la encontró en un momento de debilidad cuando tuvo un tórrido romance con ella, que motivó que parte de aquellos donativos fueran destinados a la obra de la "St. Anne´s Maternity Hospital de Los Ángeles para madres solteras". Curiosamente la película en la que tuvieron aquel encontronazo amoroso se llamaba "La llamada de la selva". ¡Las cosas!

Como decía la letra de la canción de Agustin Lara: "Por qué te hizo el destino pecadora si no sabes vender tu corazón..." pero la de Clark Gable con Loretta Young es otra historia que contaremos otro día.


Finalizamos con este vídeo homenaje con numerosas fotos suyas:





Siempre mirando al cielo



miércoles, 9 de marzo de 2016

Dustin Hoffman & Laurence Olivier: Clasicismo Vs Método en "Marathon Man"

Dustin Hoffman y Laurence Olivier en "Marathon Man"


“Hay que investigar, saber de dónde viene tu personaje, qué le pasa, cómo le pasa, investigar aún más, y cuando te pongas delante de la cámara, olvídalo (Hoffman palmotea las manos y suelta un soplido). No hagas planes, solo sé”

Ese comentaba Dustin Hoffman que era el mejor consejo que había recibido nunca sobre el arte de la interpretación. Pero recibió algún otro aun más simple sobre como desempeñar su profesión. 

Y es que hay películas en las que se dan verdaderos duelos interpretativos. Una de ellas bien puede ser "Marathon Man", la película rodada por John Schlesinger en 1976 y en la que se enfrentaron dos formas diametralmente opuestas de entender la actuación.

De un lado nos encontramos con Sir Laurence Olivier, un actor clásico que por aquella época, tenía 69 años, era ya toda una leyenda y para muchos uno de los mejores actores de la historia del cine y en el otro lado del ring aparecía un sólido valor emergente en las pantallas, el joven Dustin Hoffman, con 38 añitos que enarbolaba orgulloso la bandera de la escuela del método, a la que pertenecen actores tan sobresalientes como: Marlon Brando, James Dean, Montgomery Clift, Steve McQueen, Jack Nicholson, Robert De Niro, Paul Newman, Al Pacino, Harvey Keitel,…. Como disciplinado actor que era, Hoffman se sometió a todos los rigores que pensó eran precisos para ofrecer la mejor actuación posible y encontrar en si mismo las conexiones necesarias con el personaje al que iba a dar vida, un estudiante de historia que está preparando una tesis sobre la tiranía en la vida política americana, en permanente estado ansiedad  y que está obsesionado con correr maratones.

"Si en una película te contrataban para ser un tomate, te preocupabas por qué tipo de tomate eras. Los pintores saben lo que digo, porque no pintan un tomate cualquiera. Son muy específicos: verdes, maduros, de verano, de invernadero… Aprendí a ser minucioso con esos detalles".

Son palabras de Hoffman y para dar el tipo en Marahton Man, no se le ocurrió otra cosa que correr varios kilómetros a diario, adelgazar varios kilos, probar que se podría sentir si a uno lo torturan en una bañera tal y como ocurre en la película, para lo que hacía ensayos de cuánto tiempo podría aguantar con la cabeza bajo agua sin  respirar e incluso se pasó un par de días sin dormir para dar la mayor sensación de veracidad a una escena en la que debía de aparecer somnoliento y agotado. Fue en ese momento, cuando, Laurence Olivier, que daba vida a un perverso médico nazi, inspirado en el tristemente famoso Josef Mengele, y que se encontraba enfermo de cáncer mientras rodaba, se encontró con que casi era más lamentable el estado de su partenaire que el suyo propio y harto de ver tanto exceso para estar a la altura del papel le comento a Hoffman:

"Mi querido joven, te veo horrible. ¿Por qué no pruebas a actuar? Es más sencillo”

Hoffman, no siempre ha estado de acuerdo con la anécdota y en alguna ocasión ha contado que la película se rodó durante el proceso de divorcio de su primera mujer, y que estaba pasando un calvario personal que le llevó a pasar un par de noches sin dormir antes de rodar, muy de mañana, aquella escena. Para Hoffman las palabras que le dirigió Olivier iban más bien orientadas a que cambiara su forma de vivir aquel problema conyugal que a invitarle a cambiar su forma de trabajar.

Fuera cual fuera la razón Laurence Olivier se llevo un Globo de Oro y una nominación al Oscar como actor secundario por su papel  y Dustin Hoffman un Premio David de Donatello como mejor actor extranjero.... ¿Lo dejamos en empate?

Ficha de la película:

Título original: Marathon Man
Año: 1976
Duración: 125 min.

País: Estados Unidos

Director: John Schlesinger

Reparto: Dustin Hoffman, Laurence Olivier, Roy Scheider, William Devane, Marthe Keller, Marc Lawrence, Fritz Weaver, Richard Bright

Productora: Paramount Pictures

Guión: William Goldman 

Música: Michael Small

Fotografía: Conrad Hall




El trailer de la película: