Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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lunes, 21 de marzo de 2016

John Barrymore, "El gran perfil"




No son pocas las sagas familiares que en el mundo del cine han cincelado en mármol la máxima "de tal palo tal astilla", así, son familias famosas de actores los Fonda, los Coppola, los Huston, los Baldwyn, los Carradine, los Sheen, los Sutherland, los Douglas y alguna que otra más, pero sin duda una de las sagas más prolíficas es la de los Barrymore, que abarca además prácticamente toda la historia del cine y con justicia podrían considerarse la familia Bach del séptimo arte.

Lionel Barrymore, Ethel Barrymore y John Barrymore eran hermanos e hijos de actores de teatro, y marcaron con su calidad interpretativa los inicios del cine. La saga familiar crecería a través de John, cuyos hijos Diana Barrymonre y John Drew Barrymore Jr. siguieron manteniendo alto el pabellón familiar en Hollywood, y a traves de este último todavía nos presentarían a un nuevo eslabón de la saga, la conocida Drew Barrymore. 

John Barrymore, que como hemos visto es la rama del árbol por la que la saga sigue creciendo, y seguramente fue el mejor actor de toda la saga. Era conocido en su tiempo como "El gran perfil", un perfil perfecto que dejó impreso junto a sus manos y pies en el cemento del Teatro Chino de Hollywood tal y como se puede ver en la imagen que dejamos al final de la entrada. Era un actor de gran calidad y una voz maravillosa que le vinieron de perlas una vez llegada la época del cine sonoro. Grandioso actor de teatro, nos regaló ya como interprete de cine, estupendos papeles en "Gran Hotel", "La comedia de la vida" o "Cena a las ocho", en los que a veces se reflejaba su singular vida personal y que fue finalmente motivo de parodia. Desgraciadamente su estrella se fue apagando debido a una fuerte adicción al alcohol que provocó que a veces, en su época postrera, ni tan siquiera fuera capaz de recordar sus parlamentos, problema que de hecho hizo dejar inconclusa una versión en color de su "Hamlet". Y es que mucho antes de que Paco Arrabal hiciera famosas las apariciones televisivas y su milenarismo etílico ya hacía décadas que John Barrymore había inventado aquel esperpento de las borracheras televisivas.  Murió en 1942, con sesenta años, evidentemente de una cirrosis complicada con una neumonía. Al enterarse de su muerte, Harpo Marx diría: "La muerte de un gran hombre es algo trágico y doblemente trágico es que la grandeza muera antes que el hombre"

Pero mientras ese triste ocaso no llegó, John Barrymore llevó un estilo de vida donjuanesco y algo "crápula" en el que su "Gran perfil" y fama le facilitaban todas las mujeres que pudiera desear. A este respecto hay una buena anécdota contada por Raoul Walsh, director de cine y amigo de juergas de John:

"Una dama se acercó a nuestra mesa y John le sonrió.
-¡Es usted John Barrymore! -exclamó en un perfecto y londinense inglés-. Le vi en Hamlet el año pasado. Estuvo maravilloso. Soy una gran admiradora de Shakespeare y debo felicitarle por su interpretación, nunca he visto un príncipe danés mejor representado.

   Halagado, John inclinó la cabeza y le ofreció una silla, pero la dama continuó:

- Gracias, pero voy con un grupo que me está esperando. No obstante... -parecía querer preguntar algo-. Ya sé que es algo poco delicado pero, verá, he visto Hamlet varias veces y nunca me ha quedado claro si tuvo o no relaciones sexuales con Ofelia. ¿Usted que opina, Mr. Barrymore?

 Su semblante adquirió un gesto de meditación y, tras un pequeño silencio, le dió su experimentada opinión:

- Sólo en la compañía de Chicago, señora"

Genio y figura hasta la sepultura... y por cierto, hablando de sepulturas, en otra ocasión contaremos la esperpéntica y divertida historia ocurrida con su cadáver y sus amigos de juergas.

John Barrymore dejando su perfil sobre el cemento del Teatro Chino de Hollywood



Para los curiosos, dejamos este pequeño documental sobre John:



domingo, 20 de marzo de 2016

Oscar Wilde por él mismo - (Citas)

Representación en cera de Oscar Wilde en el Museo de Madame Tassauds


"El dinero es como el estiércol: si se amontona, huele."

"Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho".

"La única manera de librarse de la tentación es caer en ella."

"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante"

"Dad una máscara al hombre y os dirá la verdad."

"Nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión"

"Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos."

"Cada uno somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro propio infierno"

"Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo"

"Algunas personas causan felicidad a donde van, otrs, cuando se van"

"Cada acierto nos trae un enemigo. Para ser popular hay que ser mediocre."

"Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es tan sólo encantadora o aburrida."

"Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti."

"Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame"

"La imaginación fue dada al hombre para compensarlo por lo que no es, y el sentido del humor le fue dado para consolarlo por lo que es"

"Sé tú mismo, el resto de los papeles ya están cogidos".

"Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas"

"Cada uno de nosotros tenemos en nosotros mismos un cielo y un infierno."

"Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche"

"Cada instante que pasa nos arrebata un pedazo de rostro."

"No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea"

"Como no fue genial, no tuvo enemigos".

"No soy tan joven como para saberlo todo".

"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo"

"El placer es la única cosa por la que se debe vivir. Nada envejece tan rápido como la felicidad."

"Hable a toda mujer como si estuviera enamorado de ella y a todo hombre como si le estuviera fastidiando a usted. Y pronto tendrá fama de poseer el más exquisito tacto social."

"La única persona que necesitas en tu vida, es aquella que te demuestre que te necesita en la suya."

"La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse"

"El arte jamás ha de intentar ser popular. El público es el que ha de intentar ser artista."

"Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado"

"Ser natural es la más difícil de las poses."

"Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones".

"Lo peor es un enemigo tonto. Un enemigo inteligente, si también lo somos, no deja de apreciarnos por ello y combatirá siempre con nobleza contra nosotros."

"Conciencia y cobardía son la misma cosa, solo que conciencia es el nombre comercial."

"Solamente los superficiales se conocen a sí mismos."

"Las preguntas nunca son indiscretas. Las respuestas, sí".

"Nos prometieron que los sueños podrían volverse realidad. Pero se les olvidó mencionar que las pesadillas también son sueños."

"Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que lo enfurezca más."

"Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor"

"Los placeres sencillos son el último refugio de los hombres complicados."

"El deber es lo que esperamos que hagan los demás."

"El que dice la verdad, puede estar seguro que tarde o temprano será descubierto."

"El matrimonio es un 97 por 100 de conversación."

"Nunca des explicaciones. Tus amigos no las necesitan. Tus enemigos no las creen." 

"Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida"

"A mí dadme las cosas superfluas, que cualquiera puede tener las necesarias."

"Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor."

"Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas."

"La educación es una cosa admirable, pero es menester recordar de vez en cuando, que ninguna cosa valiosa para el conocimiento se puede enseñar."

"Mis deseos son órdenes para mí."

"Entre un hombre y una mujer no hay amistad posible. Hay amor, odio, pasión, pero no amistad."

"Es mejor ser guapo que ser bueno y es peor ser feo que malo."

"Uno debe ser siempre un poco improbable."

"Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón."

"La estupidez es el principio de la seriedad."

"Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor."

"Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte."

"Una sociedad se embrutece más con el empleo habitual de los castigos que con la repetición de los delitos."

"Incluso el discípulo sirve para algo. Él está de pie tras nuestro trono, y en el momento de nuestra victoria susurra a nuestros oídos que, a fin de cuentas, somos inmortales."

"Los dos momentos más decisivos de mi vida fueron cuando mi padre me envió a Oxford y cuando la sociedad me envió a la cárcel."


jueves, 17 de marzo de 2016

Groucho Marx y el Sexo



"¿Por qué dicen amor cuando quieren decir sexo?".

La frase es por supuesto del siempre agudo Groucho Marx, un verdadero Don Juan siempre atraído por las curvas de las lindas chicas que se movían a su alrededor y a las que encandilaba haciéndolas reír con sus alocados chascarrillos: 

"No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual."

Antes de que las chicas se lo rifaran no tenía tan fácil encontrar compañía y sentenciaba: 

"Recuerdo perfectamente la primera vez que disfruté del sexo. Todavía conservo el recibo"

Con los años su interés por el sexo se intensificaba y no es de extrañar que titulara un libro sobre el amor y sus aventuras de cama como: "Memorias de un amante sarnoso", allí sentenciaba al respecto del sexo: 

"Esa gloriosa experiencia que la madre naturaleza improvisó con el fin de mantenernos en pie y, de vez en cuando, acostados". 

Estuvo casado en tres ocasiones, por lo que sabía de sobra lo que decía cuando manifestaba: "El matrimonio es la principal causa del divorcio". No sabría decir si fueron sus andanzas como Romeo las que acabaron con sus matrimonios, pero podría ser, toda vez que mantenía: 

"Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa"

En un libro de Charlotte Chandler titulado "!Hola y adiós! Groucho y sus amigos", se cuenta que más allá del falso epitafio de la tumba de Groucho que decía "Perdonen que no me levante", Groucho soñaba con poner otro más acorde a sus pulsiones más profundas: "Nunca besó a una mujer fea". Triste y decepcionantemente en su lapida tan solo pone su nombre. 

La misma Charlotte Chandler con la que mantuvo aquella famosa entrevista en un Playboy de 1974 recogía en su libro esta reveladora conversación:

- Charlotte Chandler: ¿Qué es lo más valioso de la vida?

- Groucho: Muy fácil. ¡Follar! No hay nada que lo supere.

- Charlotte Chandler: Pero el sexo no lo es todo.

- Groucho: Bueno, también puedes intercambiar fotos, regalarte caramelos y chocolates y divertir al otro tocando el piano. No se puede estar todo el día dale que te dale.

Cierto, no se puede estar todo el día metido en faena, eso provoca dolores de espalda que le pueden dejar a uno con unos andares tan singulares como los de Groucho, por lo que es natural que de vez en cuando recomendase moderación, así en cierta ocasión, entrevistando a una mujer, tuvo el siguiente intercambio de palabras:

-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? 
-Amo a mi marido. 
-A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca."

En la película "Los Hermanos Marx en el Oeste, dejaría su particular teoría sobre el arte de ligar:

"Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto… ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia "

Manifestación que podía completar con unas palabras del todo controvertidas, pero puede que disculpables, en alguien que hacía de la provocación, una marca de la casa:

"Las mujeres son muy útiles, sobre todo por la noche y, con frecuencia, durante el día"





"Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo."

martes, 15 de marzo de 2016

Joaquin Sabina: Muerto de miedo




Muerto de miedo

Confieso mi terror al deterioro,
al cáncer, al olvido, a la vejez,
duelos que se maquillan por decoro,
dicen que por la boca muere el pez.

Me flaquean las piernas frente al toro
de la yihad y aunque, más de una vez,
he presumido de bajarme al moro,
me declaro culpable, señor juez.

Mientras las musas no me den la espalda
brindaré bajo un pliegue de tu falda
por Dylan, por Brassens, por José Alfredo.

Y seguiré cantando y blasfemando
contra todos los dioses, celebrando
las ganas de vivir, muerto de miedo


Y es que ahora que uno ya no puede olvidarse las gafas, más a menudo de lo que desearía se sorprende preguntando qué diantres es lo que le han dicho, a su mal entender, con un volumen tan bajito, ahora que la ciática no es solo territorio de alguna señora mayor que se queja de la misma, a tu lado, mientras compra tres kilos de pimientos en la tienda, ahora y no antes, toma plenamente sentido este poema de Sabina, ese terror al deterioro, a la enfermedad, al olvido, a la vejez.... Muerto de miedo y rabiosamente enfadado con la que empieza a ser cuesta abajo. ¡Qué diantres, lo mejor está por venir!!!!

lunes, 14 de marzo de 2016

Santa Loretta Young





Loretta Young fue una prolífica actriz del Hollywood de los años 30 y 40 durante los cuales era habitual que participara en más de cuatro películas anuales; guapa, resultona, agradable en la pantalla y con unos preciosos ojos, el público no se cansaba de ella y por tanto terminó por tenerla hasta en la sopa. Incluso tuvo un programa de televisión que fue un tremendo exitazo durante 8 años. 

Sus películas no eran precisamente la "crème de la crème", pero eran amenas y fáciles de disfrutar, muchas veces gracias a su sola presencia; el poco calibre de los films para los que era contratada no fue óbice para que lograra hacerse con un Oscar a la mejor actriz gracias a su papel en "Un destino de mujer" (1947- J.C. Potter). 

Se cuenta que era una actriz de una desmedida devoción católica, lo que sin duda le abrió algunas puertas pero también le granjeó alguna que otra antipatía, entre las cuales se contaba la de la siempre difícil Joan Crawford, que era poco amiga remilgos y mojigaterías. En una fiesta a la que asistieron ambas, allá por los años 30, un amigo común fue a sentarse en una silla y a la Crawford no se le ocurrió otra cosa que advertirle visiblemente sobresaltada:

  "¡No te puedes sentar ahí! Loretta Young se acaba de levantar y todavía tiene la marca de la cruz en ella"


Robert Mitchum, perfilaba aún más el retrato de la supuesta Santa Loretta y en una entrevista ofrecida a la revista Fotogramas hace años, comentaba:

"Loretta Young iba a todas partes con una bolsita y si decías una palabrota te pedía como penitencia cincuenta centavos. Si decías una palabra muy gorda te exigía un dolar. Daba el dinero a obras benéficas. Un día le pregunté cuánto tendría que darle si le dijera que me gustaría irme con ella a la cama. Me respondió: Eso es gratis"

Y es que Santa Loretta cuando era tentada por algún diablillo, como lo era el bueno de Mitchum, difícilmente lograba mantener el halo sobre su cabeza, por no decir otra cosa. Supongo que Clark Gable también la encontró en un momento de debilidad cuando tuvo un tórrido romance con ella, que motivó que parte de aquellos donativos fueran destinados a la obra de la "St. Anne´s Maternity Hospital de Los Ángeles para madres solteras". Curiosamente la película en la que tuvieron aquel encontronazo amoroso se llamaba "La llamada de la selva". ¡Las cosas!

Como decía la letra de la canción de Agustin Lara: "Por qué te hizo el destino pecadora si no sabes vender tu corazón..." pero la de Clark Gable con Loretta Young es otra historia que contaremos otro día.


Finalizamos con este vídeo homenaje con numerosas fotos suyas:





Siempre mirando al cielo



miércoles, 9 de marzo de 2016

Dustin Hoffman & Laurence Olivier: Clasicismo Vs Método en "Marathon Man"

Dustin Hoffman y Laurence Olivier en "Marathon Man"


“Hay que investigar, saber de dónde viene tu personaje, qué le pasa, cómo le pasa, investigar aún más, y cuando te pongas delante de la cámara, olvídalo (Hoffman palmotea las manos y suelta un soplido). No hagas planes, solo sé”

Ese comentaba Dustin Hoffman que era el mejor consejo que había recibido nunca sobre el arte de la interpretación. Pero recibió algún otro aun más simple sobre como desempeñar su profesión. 

Y es que hay películas en las que se dan verdaderos duelos interpretativos. Una de ellas bien puede ser "Marathon Man", la película rodada por John Schlesinger en 1976 y en la que se enfrentaron dos formas diametralmente opuestas de entender la actuación.

De un lado nos encontramos con Sir Laurence Olivier, un actor clásico que por aquella época, tenía 69 años, era ya toda una leyenda y para muchos uno de los mejores actores de la historia del cine y en el otro lado del ring aparecía un sólido valor emergente en las pantallas, el joven Dustin Hoffman, con 38 añitos que enarbolaba orgulloso la bandera de la escuela del método, a la que pertenecen actores tan sobresalientes como: Marlon Brando, James Dean, Montgomery Clift, Steve McQueen, Jack Nicholson, Robert De Niro, Paul Newman, Al Pacino, Harvey Keitel,…. Como disciplinado actor que era, Hoffman se sometió a todos los rigores que pensó eran precisos para ofrecer la mejor actuación posible y encontrar en si mismo las conexiones necesarias con el personaje al que iba a dar vida, un estudiante de historia que está preparando una tesis sobre la tiranía en la vida política americana, en permanente estado ansiedad  y que está obsesionado con correr maratones.

"Si en una película te contrataban para ser un tomate, te preocupabas por qué tipo de tomate eras. Los pintores saben lo que digo, porque no pintan un tomate cualquiera. Son muy específicos: verdes, maduros, de verano, de invernadero… Aprendí a ser minucioso con esos detalles".

Son palabras de Hoffman y para dar el tipo en Marahton Man, no se le ocurrió otra cosa que correr varios kilómetros a diario, adelgazar varios kilos, probar que se podría sentir si a uno lo torturan en una bañera tal y como ocurre en la película, para lo que hacía ensayos de cuánto tiempo podría aguantar con la cabeza bajo agua sin  respirar e incluso se pasó un par de días sin dormir para dar la mayor sensación de veracidad a una escena en la que debía de aparecer somnoliento y agotado. Fue en ese momento, cuando, Laurence Olivier, que daba vida a un perverso médico nazi, inspirado en el tristemente famoso Josef Mengele, y que se encontraba enfermo de cáncer mientras rodaba, se encontró con que casi era más lamentable el estado de su partenaire que el suyo propio y harto de ver tanto exceso para estar a la altura del papel le comento a Hoffman:

"Mi querido joven, te veo horrible. ¿Por qué no pruebas a actuar? Es más sencillo”

Hoffman, no siempre ha estado de acuerdo con la anécdota y en alguna ocasión ha contado que la película se rodó durante el proceso de divorcio de su primera mujer, y que estaba pasando un calvario personal que le llevó a pasar un par de noches sin dormir antes de rodar, muy de mañana, aquella escena. Para Hoffman las palabras que le dirigió Olivier iban más bien orientadas a que cambiara su forma de vivir aquel problema conyugal que a invitarle a cambiar su forma de trabajar.

Fuera cual fuera la razón Laurence Olivier se llevo un Globo de Oro y una nominación al Oscar como actor secundario por su papel  y Dustin Hoffman un Premio David de Donatello como mejor actor extranjero.... ¿Lo dejamos en empate?

Ficha de la película:

Título original: Marathon Man
Año: 1976
Duración: 125 min.

País: Estados Unidos

Director: John Schlesinger

Reparto: Dustin Hoffman, Laurence Olivier, Roy Scheider, William Devane, Marthe Keller, Marc Lawrence, Fritz Weaver, Richard Bright

Productora: Paramount Pictures

Guión: William Goldman 

Música: Michael Small

Fotografía: Conrad Hall




El trailer de la película:


lunes, 7 de marzo de 2016

Art Tatum, el toledano que era el rey del piano jazz

Art Tatum retratado por William P. Gottlieb

Art Tatum era casi paisano del actor Clark Gable, el primero nació en Toledo y el segundo en Cádiz, eso sí, en las ciudades de ese nombre del Estado de Ohio (EEUU), lugar en el que no se sabe por qué misteriosa razón tienen fijación con poner nombres de inspiración española a sus poblaciones. 

Art Tatum es muy posiblemente el mejor pianista de la historia del jazz. Es más, el pianista Vladimir Horowitz, el mejor de los clásicos al piano, dijo en una ocasión que le vio tocar, que si Tatum se dedicara al piano clásico, el lo dejaría al día siguiente. Era un verdadero niño prodigio que era capaz de tocar directamente al piano cualquier melodía que escuchara, poseedor sin duda un oído fuera de la común, con el que era capaz de percibir la más mínima variación en la afinación en un piano.

Hay que recordar que Art Tatum era prácticamente ciego. Sufría de cataratas desde su juventud y fue operado de la vista en trece ocasiones. Estas operaciones le devolvieron la vista de uno de sus ojos pero en una ocasión recibió un fuerte golpe en la cabeza que tiro por tierra todo lo conseguido con las intervenciones y quedó ciego casi totalmente.

Art Tatum por Herman Leonard
No era extraño que sus amigos, cuando iban a tocar de forma informal a alguna taberna lo sentaran en algún piano al que le faltaban teclas. Tatum sabedor ya de que esto podía ocurrir, repasaba con el tacto el teclado del piano, sin tocar nada y memorizaba las teclas que faltaban o las que iban mal, después de lo cual empezaba a tocar de forma maravillosa, evitando sorprendentemente todas las teclas inexistentes o que con su sonido desafinado afearían su ejecución. Cuando empezaba a tocar en serio, ni Fats Waller hubiera deducido que aquel piano era una basura.

Su agilidad frente al piano era legendaria. Heredero de la tradición "stride" y a la vez de las innovaciones de Earl Hines, conseguía dar la misma importancia a sus dos manos que, asi, pueden tocar ritmos distintos con un sentido refinado de la armonía, permitiéndole variados cambios de tiempo y unos "prestissimos" impresionantes. No fueron pocos los grandes músicos que decían que al oírle parecía que tocaban cuatro manos en vez de dos. Por ejemplo el sensacional violinista Stephane Grapelli (acompaño mucho a Django Reinhardt) comento en cierta ocasión: "En los años treinta, yo estaba trabajando en Le Touquet. Un día, pensé que estaba escuchando a dos pianistas tocando Tiger Rag. Corrí a la cabina para averiguar quiénes estaban tocando. El encargado miró la etiqueta en el disco y dijo: "Tiene usted razón, hay dos pianistas: Art y Tintín". De regreso a París, fui a una tienda de discos y me enteré de que Tiger Rag había sido grabada por un pianista único. Su nombre era Art Tatum. Algo se cuenta también de una pieza que oyó Tatum de Grieg y que le encantó. Intentó reproducirla de memoria y el mismo decía que le había costado una barbaridad lograrlo. Tiempo después supo que era una pieza para cuatro manos.

Por otro lado el sensacional pianista de jazz Bill Evans escribió: Un viejo amigo de Tatum una vez me dijo que la razón por la que Tatum desarrolló su increíble técnica y sus sólidos fundamentos con la mano izquierda es que él había dado forma a su estilo imitando a una pianola. Sólo que no se dio cuenta de que algunos de los rodillos perforados en realidad eran para dos pianistas, uno de ellos en el papel de la mano izquierda.

Art Tatum retratado por William P. Gottlieb
Para Cocteau, Art Tatum era "Un Chopin loco", logró la admiración de todos, tanto de músicos clásicos como jazzistas. Todos estaban rendidos a su arte, personajes como Rubinstein, Gershwin o el grandioso Rachmaninov, quien mantenía que Tatum era el más grande intérprete de piano de cualquier estilo.

No faltó al coro de admiradores el sensacional compositor Igor Stravinsky. En cierta ocasión acudió a uno de sus conciertos para conocer a ese pianista ciego del que todos hablaban maravillas; después de verlo no solo se quedó sobrecogido por su calidad técnica y recursos, sino que incluso se atrevió a pedirle ayuda para terminar una pieza que le estaba dando más quebraderos de cabeza de los que desearía. Stravinsky pretendía enlazar dos fragmentos de su endiablada música para piano, compuestos por separado y con unos acordes ciertamente inusuales; problema musical ante el que se encontraba penosamente atascado y sin que las musas le susurraran al oído la más mínima idea para darle una solución elegante. Le pidió permiso a Tatum y se sentó al piano en el que le tocó las dos piezas rebeldes. Tatum escuchaba con atención y cuando Stravinsky terminó quedó un tiempo en silencio, meditando, rumiando, machihembrando notas en su portentosa cabeza. Solo había escuchado las piezas una vez, piezas no olvidemos del complejo Stravinsky, y volviendo al mando de su piano, las reprodujo fielmente, nota por nota, las dos piezas, eso sí, añadiendo entre ambas una progresión armónica que elegantemente las hermanaba para siempre. Stravinsky no tuvo más remedio que reconocer la maestría absoluta de este pianista de jazz y hablaba de él siempre con fervor y admiración absolutas.

Otros pianistas como Fats Waller, uno de los grandes del Jazz, sabía muy bien cuál era su verdadera valía cuando había de compararse con el gran Tatum. Un día entró en un club donde Fats Waller estaba tocando. Waller se apartó del piano para hacer sitio a Tatum, anunciando "Señoras y señores, soy un buen pianista, pero esta noche Dios está aquí". Para Oscar Peterson, otro de los grandes del piano jazz, Tatum es el mejor instrumentista de jazz de todos los tiempos. 

En cierta ocasión, según narran conocidos de Tatum, durante una actuación, una sofisticada dama le pidió a Tatum si podía tocar "algo de Bach". Si la anécdota es cierta, parece ser que Art Tatum habría estado improvisando sobre temas de J.S.Bach durante hora y media, tras lo cual la dama habría comentado algo así como "Debería aprender a mantener la boca cerrada".

No quiero perderme con referencias a su devenir profesional, pero para los curiosos que ahora quieran explorar sobre Tatum, os recomendaré sus celebres series "The Tatum solo Masterpieces" (Pablo, 1953-1955) y su no menos extraordinaria colección titulada: "The Tatum Group Masteripieces" (Pablo, 1954-1956), colección a la que pertenece el que posiblemente sea mi disco favorito de jazz, ese en el que Tatum hermanó su maestría al piano con la profunda sonoridad de el saxofonista Ben Webster. Un placer absoluto. 


Una muestra de ese disco, es "Night & day":




Y uno de los pocos vídeos de Art Tatum al piano, jugando con la pieza "Humoresque" de Dvorak:

sábado, 5 de marzo de 2016

La belleza en el cine

Gene Tierny



Releyendo el sensacional libro de Fernando Trueba titulado "Mi diccionario de cine" que recomiendo a todo el buen aficionado al septimo arte, me pareció muy interesante la entrada que le dedica a la belleza en la gran pantalla:

"Toda mi vida he sido defensor de las actrices -y los actores- guapos. Por lo que siempre he considerado que Cary Grant y John Wayne eran mejores actores (de cine) que Charles Laughton y Laurence Olivier. Y que Ginger Rogers y Marilyn Monroe eran mejores actrices (de cine) que Anna Magnani y Glenda Jackson. Siempre he creído que ésta era una de las diferencias capitales del cine con el teatro. Y pienso esto porque creo que una de las razones por las que se va al cine, por las que el cine ha sobrevivido, y lo seguirá haciendo, a todos sus competidores tecnológicos -la mayoría simples vampiros que se nutren de él-, por los siglos de los siglos, es porque al cine uno va a enamorarse. La sala oscura es el templo de la poligamia y uno de los antros mejores para pecar con el pensamiento que la mente humana ha podido concebir"

Marilyn Monroe


Por algo se dirá que cuando una mujer es muy guapa, es una mujer de cine.




Ingrid Bergman


Disculpenme las feminas, que no coloque ningún actor.... pero para compensar os dejo el vídeo hermano del anterior



jueves, 3 de marzo de 2016

Francesco Petrarca Vs George Mallory

George Mallory es el segundo por la izquierda de los que están de pie

Uno de los grandes mitos del montañismo es sin duda la figura de George Mallory, que perdió la vida en su intento de ser el primero en alcanzar la cima del Everest, persistiendo aun la incógnita de si a pesar del equipamiento deficiente, logró hacer cumbre o no. Hoy su cuerpo descansa, blanco como la nieve, en una de las laderas del Everest y su cámara, donde podría encontrarse respuesta a uno de los grandes enigmas del montañismo, sigue siendo uno de los tesoros que con más ahincó se buscan en la montaña más alta del planeta. 

Mallory acometió en dos ocasiones, en 1921 y en 1924, la ascensión de aquella montaña prácticamente imposible de escalar en aquella época, tan difícil en su último tramo que Hillary no lo consiguió hasta 1953. Para la gran mayoría de la opinión pública el intentó de este alpinista era un riesgo seguro para la vida y no comprendían su fijación en tal empresa, por lo que en cierta ocasión le preguntaron por la razón de tener que escalarla, y el se limitó a contestar con una escueta pero maravillosa respuesta que se ha convertido en la enseña romántica de cualquier montañista: "Porque está ahí".

Petrarca ¿Mirando la cima del Mont Ventoux?
Pero una vez más y como muestra de que en esta vida todo ha ocurrido ya, nos encontramos con una figura harto singular, el poeta renacentista Francesco Petrarca, que también tiene algo que aportar en la paternidad del "leit motiv" más famoso del mundo de la escalada. El caso es que Petrarca, por puro placer, se aventuró el 26 de abril de 1336 a dar cima al famoso Mont Ventoux, una cima ciertamente mediocre con sus 1.148 metros si se los compara con los 8.848 del Everest, pero a la que se enfrentaba nuestro poeta, en compañía de su hermano y dos sirvientes, en una época en la que nadie se le ocurría pegarse tal aperreo para contemplar las vistas. Hoy curiosamente es una de las cimas más famosas con las que castigan a los ciclistas para mayor épica del "Tour de Francia".

Petrarca dejó constancia de las impresiones de su escalada al Monte Ventoso, en una famosa carta que con el tiempo se convirtió en el documento que le avalaría como el primer alpinista de la historia, cuando menos el primero del que tenemos conocimiento, pero lo curioso es que extrañados por tan singular hazaña alguien de su entorno le preguntó por la razón de haberse aventurado a tal empresa y él, casi con idénticas palabras a las que utilizó Mallory seiscientos años después, dijo: "Porque la montaña estaba ahí".

Es más, en su famosa carta, añadía: "La dureza de la subida hasta la cima es tan ardua como la búsqueda de la felicidad". 

Y claro ya no sabemos, a quien atribuir la dichosa fracesita, a quien habría que atribuir la inspiración que para miles de amantes de la montaña supuso esa constatación de su pulsión interna de ir cada vez más arriba y además tener a mano una frase lapidaria para contestar a los supuestamente cuerdos que siempre le criticaran.... No he llegado a saber si Mallory sabía ya de las palabras de Petrarca, pero  la coincidencia es al menos una constatación de que los seres humanos no hacemos otra cosa que repetirnos. ¿Petrarca? ¿Mallory? Decidan ustedes mismos. Yo tengo predilección por los perdedores.



Mallory disfrutando de las vistas



lunes, 29 de febrero de 2016

Ava Gardner y los espejos




No cabe duda de que cuando Ava Gardner se miraba en los espejos se veía ciertamente mona, tal y como sugiere la fotografía con la que abrimos la entrada, tomada durante un descanso en el rodaje de "Mogambo". En cualquier caso ella misma llegó a reconocer que su belleza llegó a constituir un problema:

«En cierto modo llegué a odiar mi belleza muy a menudo. Ahora que el tiempo se la ha llevado me proporciona casi un alivio. No me importa envejecer, pero me asusta ser olvidada y volver al anonimato.»

En cierta ocasión, una bellísima joven hispanoamericana, al ser presentada a Ava Gardner le dijo:

-Yo tenia la idea, a través de sus películas, de que usted era muy guapa, pero ahora, al verla al natural, he descubierto que es usted la mujer más bella del mundo.

Ava Gardner sonrió y le contestó:

-No, no lo soy

La jovencita se disponía a reiterar su afirmación, pero Ava Gardner no la dejo empezar a hablar y concluyó:

-Ya no lo soy, porque desde este momento lo es usted.


Todavía era una recién llegada en el mundillo de Hollywood, un diamante sin pulir, y ya quedaba constancia en la ficha que le abrieron de algunos de los motivos por los que más tarde sería conocida como el animal más bello del mundo: Un bellezón de metro setenta y con una sinuosa silueta de 92x50x92. 

No solo su belleza, sino también su singular carácter era capaz de encandilar a los hombres que se le cruzaban en el camino. 

Era capaz de que los ascensoristas la escogieran unanimemente como la chica con la que les gustaría quedarse atascados en lo alto del Empire State Building o hacer que Ernest Hemingway, con el que mantenía una sincera amistad, luciera durante años en su cuello un colgante con una de las piedras que le quitaron a Ava del riñon tras ser operada de un cólico nefrítico.

Otro escritor que se quedó encandilado con su personalidad fue Tennessee Williams quien tras conocerla durante el rodaje de "La noche de la iguana" tuvo la ocurrencia de encadenar una iguana de verdad en el porche de su carsa y llamarla "Señora Ava Gardner".

Los actores dicen que no sienten ni frio ni calor durante las escenas románticas, máxime si cuando uno de los intervinientes no tiene la libido orientada hacia el sexo contrario, como parece que le ocurría a Burt Lancaster, el cual sin embargo reconoció en cierta ocasión: "La primera vez que besé a Ava Gardner en el rodaje de "Forajidos" tuve una erección" Y es que seguramente si Ava hubiera pasado por la ciudad de Pisa, su torre ya no estaría inclinada.

Algunas personas que la conocieron muy de cerca dijeron de ella:

"Ava era una persona de una extraordinaria calidad humana. Como belleza física está claro que nunca tuvo discusión, pero lo que mucha gente no sabe es que tenía tanta belleza moral como física. Desprendida y generosa, el dinero no contaba para ella. Eso sí era irritable y caprichosa. Tenía que tener lo que quería en el momento que lo quería, y cuando se le llevaba la contraria era imposible. Se guiaba por sus impulsos, no pensaba con la cabeza, pero no porque fuera tonta, sino porque era así, instintiva. Tenía un carácter muy fuerte, aunque a los cinco minutos se le había olvidado completamente lo que le había hecho saltar. Ava también era muy amiga de sus amigos, con una lealtad inmensa. Se daba íntegra, no tenía frenos ni trabas. Además era una mujer que siempre iba al natural, pues no le daba la menor importancia a la belleza. No se maquillaba prácticamente, no necesitaba nada. Otro factor importante de su forma de ser era su recuperación física. Tan tremenda que con una hora de sueño estaba dispuesta a trabajar diez horas seguidas. Además, no veía el riesgo en nada. Toreó conmigo al alimón alguna vez en Villapaz, como si nada. Ava era indiscutiblemente una fuerza de la naturaleza". (Luis Miguel Dominguín)

"Ava Gardner es fácil de retratar aunque haya estado en pie hasta las cinco de la mañana y se haya levantado cuatro horas más tarde". (Jack Cardiff - Director de fotografía norteamericano)

"Ava era encantadora, una auténtica reina de la pantalla realmente excitante; maravillosa de contemplar y con unas piernas adorables. Cuando pasa por la pantalla te dan ganas de dejarlo todo y seguirla".(George Cukor)

"A los 23 años ya era una mujer como para morir por ella. La conocí durante cuarenta años y siempre me sorprendía... Quizá bebía más de la cuenta, pero en el trabajo nunca vi ningún indicio de alcohol. Nunca llegaba tarde, siempre sabía su diálogo y siempre fue disciplinada".(Gregory Peck)

"A Ava Gardner parece que la estoy viendo en la Feria de Abril de Sevilla, con aquel hoyo en la barbilla, aquel corte de cara... Nadie como ella para saber estar en un sitio, hasta que dejaba de estarlo, porque bebía demasiado" (Lola Flores)

"Después de sufrir la apoplejía, creo que no podía soportar que alguien la viera. Un día la llamé por teléfono y le dije que quería hablar con la verdadera Ava. Ella me contestó: "Está muerta"". (Arlene Dahl - Actriz y mejor amiga de Ava)



Sobre España, donde tantos años y juergas pasó, decía:

"Representaba todo lo que ellos censuraban: una mujer, que vivía sola, que estaba divorciada, que no era católica y, además, era actriz".