Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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sábado, 23 de mayo de 2015

Louis Pasteur y el duelo de las salchichas



Aunque los hubo interminables e imposibles, como aquel de la sensacional película "Los duelistas", hubo un tiempo en el que cualquier encontronazo se reparaba a través de un duelo de honor, existiendo por supuesto los especialistas en estas lides que a veces eran contratados para quitar de la circulación a alguien que pudiera resultar molesto (algo hay de eso en la muerte de Pushkin). Uno de esos personajes, aficionados a citarse a primera hora de la mañana, en un paraje desierto a las afueras de cualquier ciudad, era el afamado y sin duda temido Paul de Cassagnac, quien no tuvo otro con el que topar que con el reputado químico y biólogo francés Louis Pasteur. No se sabe en que pudo ofender Pasteur a Cassagnac pero el caso es que este no tardó en mandarle sus padrinos exigiéndole una satisfacción. 

Pasteur no se arredró y haciendo uso del derecho que tenía el encartado a duelo de elegir las armas para el lance, se decidió por un par de salchichas, idénticas en su apariencia externa, pero con la salvedad que una de ellas estaba infectada de triquina y su ingesta provocaría un grave daño para la salud. El duelo era fácil, tan solo debían de comerse una salchicha cada uno y esperar el resultado.

Evidentemente Cassagnac no tenía ventaja alguna en tal situación, en la que sin habilidades que poner en juego se jugaba realmente la salud, así que tras una leve sonrisa de sus padrinos, estos se retiraron para hablar con su señor y contarle lo sucedido. Cassagnac, inteligentemente, recapacitó y encontró que su honor no había sido lesionado lo suficiente para llegar tan lejos. Incluso llego a hacer amistad con Pasteur, que sin duda le venció, al menos moralmente, con una simple salchicha. 

El cuadro es obra de Albert Edelfelt.

jueves, 21 de mayo de 2015

Vivien Leigh, una locura de mujer



No hace mucho que los británicos reconocieron a Vivien Leigh como la más bella de sus actrices y no seré yo quien entre en discusión por tan evidente cuestión. Vivien, hija de colonos ingleses, nació en la India, la joya de la corona, que le entregó otro diamante más a los ingleses, aunque puede que este sea el más brillante y admirado.  

Vivian Mary Hartley, que era su nombre real, se inició muy tempranamente en el mundo del teatro y el cine, y era aun muy joven cuando se cruzó en su vida el que sería su gran amor, el grandioso Laurence Olivier, con el que formó una de las parejas más talentosas y glamourosas de la historia del cine. Olivier quedó totalmente prendado de esta morenita y hubo de romper su unión con Jill Esmond para casarse con ella. Cuando Laurence fue reclamado por Hollywood, la preciosa Vivian lo acompañó, sin saber que se dirigía hacia el estrellato. 

En Estados Unidos buscaban desesperadamente una protagonista para llevar al cine el libro de Margaret Mitchell "Lo que el viento se llevó". Lo intentaron actrices del peso de Lucille Ball, Carole Lombard, Paulette Goddard, Jean Arthur, Joan Bennett o la gran Bette Davis, por mentar algunas de las más señeras, pero ninguna logró hacerse con el codiciado papel en el casting más concurrido y famoso de la historia del cine. 

Junto a Laurence Olivier
Un buen día Myron, un ayudante de Selznick, reparó en aquella morena inglesita de apenas 26 años y le dijo a Selznick "David, te traigo a Scarlett O'Hara" y bueno ciertamente nos la trajo a todos nosotros, porque desde que se puso en la piel de ese personaje ya forma parte del imaginario popular. Nos juró que jamás volvería a pasar hambre, se vistió con cortinas, rodo por escaleras, sufrió con la halitosis de Clark Gable, hubo de atemperar su acento inglés al sureño, pero la cosa valió la pena y esta actriz que tan solo contaba con algunas actuaciones previas, se convirtió en una inmensa estrella de Hollywood con este papel que la hizo merecedora de su primer Oscar de la Academia. 

Vendrían después películas tan maravillosas como "El puente de Waterloo" o "Lady Hamilton" acrecentándose con ellas su reputación de buena actriz. No se prodigaba mucho en el cine a causa del amor que profesaba al teatro donde trabajaba asiduamente, pero aun así, estaba por llegar un nuevo papel estelar y este no es otro que el de Blanche Dubois en la inmensa película "Un tranvía llamado deseo" donde daba replica a esa ruda y magnifica interpretación que hizo Brando en el papel de Kowalski. 

Con Marlon Brando en "Un tranvia llamado deseo"
Tengo el convencimiento de que cualquier mujer que se decida a emprender el camino de actriz, debería ver a Vivien Leigh en este papel que le valió su segundo Oscar; el recital que da es inmenso, aunque hay quien dice, que Vivien, durante el rodaje de "Un tranvía llamado deseo" sufría frecuentes depresiones nerviosas y que mostraba un comportamiento muy inestable y "simplemente" recondujo todas sus experiencias y demonios personales 
-como si eso fuera fácil- a la hora de dar forma a este verdadero top de la interpretación actoral que es su encarnación de Blanche Dubois.

Esos mismos problemas mentales, posiblemente un trastorno bipolar que nunca fue bien tratado, le llevaron a una relación tempestuosa con Laurence Olivier del que terminó separándose, a pesar de lo cual ella siempre siguió haciéndose llamar "Lady Olivier". Todavía tendría tiempo para buenas películas como "La primavera romana de la Señora Stone" o "El barco de los Locos" en las que aparecía como una señora madura y vencida, reflejando quizás la realidad de una actriz que veía como los problemas de salud que venía sufriendo desde años atrás, se agravaban y terminaban provocándole la muerte a causa de una tuberculosis en 1967, cuando tenía tan solo 53 año. Laurence la lloró sinceramente y según contaba en sus memorias cuando supo de su muerte, acudió a su lado y permaneció largo tiempo junto a ella a solas "pidiéndose perdón por todo el daño que se habían hecho"




"A veces me da miedo la verdad de las líneas que digo. Pero el miedo nunca se debe mostrar"

Vivien Leigh

miércoles, 20 de mayo de 2015

La verdadera niña del abrigo rojo de "La lista de Schindler"



Probablemente la niña del abrigo rojo que aparece en "La lista de Schindler" (1993 - Steven Spielberg) es uno de esos personajes que resultan imposibles de olvidar. Su inocencia era también la de todos los que eran masacrados de forma inmisericorde por el ejercito alemán por el único hecho de ser judíos. La película, rodada en un sobrecogedor blanco y negro que resalta el dramatismo de lo ocurrido, ocultaba también el escandaloso color de la sangre de los fusilamientos que la niña va presenciando mientras camina en busca de refugio bajo su cama, tal y como seguramente le enseñaron unos padres que ya no están, y sin embargo ese mismo color es el único que Spielberg se permite como licencia en su sobrio juego de luces y sombras; y es que en el abrigo de la niña, parece encontrarse simbólicamente concentrada toda la sangre injustamente derramada a su paso y que de camino se convierte en la conciencia de Oskar Schindler, que observa la escena desde una atalaya, abriendo los ojos a una realidad diferente al mero objetivo de amasar dinero con el sufrimiento de los demás.  

Lo curioso es que parece que esta niña existió realmente, o al menos así lo manifiesta la conocida pintora polaca Roma Ligocka, prima de Roman Polanski, otro sufridor de este episodio de barbarie. En la película la niña muere, pero en la realidad Roma logró sobrevivir al escapar con documentación falsa y con la ayuda de una familia polaca que conmovida por la niña que llevaba el abrigo rojo (que les recordaba a una fresita) se decidió a correr el riesgo. Roma Ligocka escribió su experiencia en un libro que como no podía ser de otra forma se llama: "La niña del abrigo rojo".

La actriz que dio vida a la pequeña, Oliwia Dabrowska, que solo contaba con tres años en el momento del rodaje, sufrió durante un tiempo un pequeño trauma por su participación en la película. Spielberg le aconsejó que no viera el film hasta cumplir los 18 años, pero ella, impaciente, lo vio con solo once y no comprendió bien el simbolismo de la escena ni la crueldad que empapa muchos minutos del film: "Me sentía avergonzada de estar en la película y me enfadaba mucho con mis padres cuando le contaban a alguien mi papel" "Lo mantuve en secreto durante mucho, mucho tiempo, mucha gente en el colegio me decía: "debe ser muy importante para ti, debes saber mucho del Holocausto", fue esta una situación que la actriz solo pudo superar cuando tuvo la edad apropiada para entender el significado de la película y de las imágenes, momento tras el cual aseguró: «Entonces me di cuenta de que había formado parte de algo de lo que podía sentirme orgullosa; Spielberg tenía razón, debía crecer para ver la película»

La escena:


Por cierto, la música de la película  es una maravillosa creación original de John Williams, pero el angelical tema que sirve de fondo a la barbarie que se ve en la escena es de Mark Warshawsky y tiene por título: Oyf'n Pripetshok  


viernes, 15 de mayo de 2015

B.B. King y su guitarra "Lucille"




"¿Sabes que me hace más feliz que nada? Dame seis cuerdas y seré feliz"

Son palabras del grandioso B.B. King, uno de los pilares fundamentales del blues, estilo del que fue uno de sus fundadores y del que hasta ayer, con sus 89 años, era testigo de todo su devenir. Su verdadero nombre era Riley B. King y su apodo de B. B. King deriva de un apodo anterior: "The Street Blues Boy King".

El caso es que de todos son conocidas sus guitarras, todas llamadas Lucille, pero no la razón de tal fijación y fidelidad a tal nombre. Un posible amor???? Siempre hay sorpresas, con estas cosas... El nombre les viene de un incendio que hubo en un local del poblado de Twist (Arkansas) sobre 1949, donde tocaba en sus inicios. El fuego se produjo al prenderse unos bidones de queroseno con los que se acostumbraba a calentar estos garitos. Todo el mundo salió huyendo ante el fuego y B.B. King también, pero cuando se dió cuenta de que había olvidado su preciosa guitarra en el local, volvió a recuperarla jugándose el pellejo por ella. Dos personas murieron en ese incendio, que no fue moco de pavo y cuando supo que el incidente fue provocado por una muchachita llamada Lucille, y tuvo el tiempo de meditar sobre el peligro que habia corrido su vida, decidio darle el nombre de aquella chica, Lucille, a esa guitarra por la que se lo jugó todo y se lo mantendría a las que vendrían, para no olvidar que no hay que arriesgar la vida tan alegremente.

B. B. King solía decir: "Lo maravilloso de aprender es que nadie puede arrebatárnoslo", lo mismo que nos ocurre a todos los que le admiramos con su música, que seguirá por siempre con nosotros. Descanse en paz.










martes, 5 de mayo de 2015

Mozart y su supuesta aversión a la flauta




Repasando la sección de anécdotas de la revista "Historia y Vida" de números atrasados, me encuentro en uno de ellos (junio - 2012)  una falsa anécdota sobre Mozart en la que se dice textualmente:

"En la extensa obra de Mozart (1756-1791) hay un instrumento que solo esta presente en el título de una de sus operas, "La flauta mágica". En todas su composiciones, Mozart sustituyó la flauta por el clarinete debido a la aversión que sentía hacia su sonido. "La única cosa peor que una flauta son dos" solía afirmar"

Pero la realidad es que esto es del todo incierto y hay un buen ramillete de obras de Mozart en las que aparece la flauta. Al parecer esta falsa leyenda se debe a una carta que Mozart escribió a su padre Leopold acerca de un encargo musical, que tenía a la flauta como uno de los instrumentos protagonistas. Así en la carta podía leerse:

"Aquí no tengo ni una hora de tranquilidad. Solo puedo escribir por la noche, y por ello no puedo levantarme temprano. Además no siempre se está en un estado propicio para el trabajo. Naturalmente, sería capaz de garabatear muy deprisa en cualquier momento; pero aquí se trata de una obra que debe hacerse un camino en el mundo, y doy mucha importancia a no avergonzarme de ella, puesto que estará bajo mi nombre. Además, ya lo sabe, en cuanto tengo que escribir sin parar para el mismo instrumento (que no soporto), me vuelvo completamente anquilosado" (14 de febrero de 1778).

No deja de ser realmente desconcertante comparar estas palabras con la belleza del Concierto en sol mayor al que alude en su carta. Y cabe preguntarse: ¿No parece estar tal aseveración en contradicción con el serio tratamiento que da a la flauta dentro de las piezas que dedica a este instrumento? ¿Qué es lo que Mozart no soportaba? ¿Era la flauta como instrumento o el hecho de escribir varias obras seguidas para ella? Curiosamente estos encargos, precisamente los de flauta, coincidían con rachas de mala suerte para el músico. Maravillosa en cualquier caso es la afirmación de Mozart al respecto de que no podía dar su firma a un trabajo sin calidad, indigno de su talento, sabedor de la trascendencia de su obra.

Mozart presenta en su catalogo seis sonatas para clave y flauta, las que van del K 10 al 15, 4 cuartetos (K285, 285a, 285b y el K298), el esplendoroso concierto en sol mayor K 313, además del K 314 y del andante K 315. Una sinfonía concertante K 299, obras todas ellas en las que está presente la flauta. Además de un buen ramillete más que le son atribuidas. Os recomiendo un delicioso disco que el gran flautista Jean Pierre Rampal le dedica a la obra de Mozart para este instrumento.

Os dejo con el Concierto K 313, que a buen seguro os resultará familiar:


domingo, 3 de mayo de 2015

El rostro del joven Leonardo da Vinci y el "David" de Verrocchio




De todos es conocido ese juego de imágenes que circula por muchos sitios en el que se confronta el rostro de la Gioconda con el autorretrato de un Leonardo da Vinci ya envejecido. La caja de sus rostros coincide a la perfección y deja una enigmática sombra sobre la idea de que la Mona Lisa no fuera sino un autorretrato del propio Leonardo, jugando con su propio rostro y que fuera ese y no otro el motivo de esa peculiar sonrisa. 


No es una idea descabellada, que Leonardo, un reconocido homosexual, quisiera jugar con una imagen idealizada de si mismo en un retrato, pero una de las cosas que nos hace tener reparos en la comparación, es ese rostro envejecido de Leonardo, que se aleja demasiado del de la Mona Lisa.


¿Cómo era de joven este genio? 

Leonardo nació en 1452 y pronto se fue al taller de Verrocchio, un famoso artista florentino, con el que se adiestró en el manejo de los pinceles. Se sabe que en su juventud Leonardo era muy atractivo tanto por su rostro como por sus gestos, y no son pocos los que dicen que fue tomado como modelo para el David de bronce que creo Verrocchio, su maestro, y que actualmente se puede admirar en el Museo del Bargello y cuyo rostro encabeza este texto. Normalmente uno se fija en la postura y conjunto de la obra de este magnífico David, pero cuando se repara en el rostro, el que posiblemente fuera de ese joven Leonardo, se descubre una frente ancha como la de la Mona Lisa, que con otro peinado realzaría el parecido, su misma nariz, y conformación de los ojos, y lo más curioso la escultura presenta una extraña sonrisa, tan enigmática y ambigua como la del famoso cuadro. Soy consciente de otras diferencias, pero puestos a meterme en arenas movedizas y crear un poco de debate ¿Será cierto que la Gioconda no es sino el retrato idealizado de un Leonardo da Vinci que nunca quiso separarse de él, de ella, de sí mismo ?

En cualquier caso, y más alla de la posiblemente alocada comparación propuesta, creo que al menos es interesante enfrentarse al rostro que posiblemente tuvo Leonardo de joven.



jueves, 30 de abril de 2015

Charlie Parker, el verdadero "Rey del pollo frito"



De todos es conocido que Charlie Parker, ese genio de saxofón alto que revolucionó el jazz con su nueva concepción del mismo y que dio carta de nacimiento al Be Bop, vivía de forma tan vertiginosa como manaban las notas de sus fantásticos solos. Como diría Julio Cortazar en el cuento "El perseguidor" que está dedicado a Parker, lo que tocaba no era de hoy, lo estaba tocando mañana, tal era su forma de adelantarse a todas las ideas preconcebidas sobre el jazz. De esta manera no es difícil que su sobrenombre, "Bird", sea entendido por todos como una metáfora de su ansia de volar con sus notas hacia otra realidad, de encadenar nota tras nota, buscando desesperadamente, como decía en la película que le dedicó Eastwood, tocar dos notas a la vez. Pero el caso es que la realidad siempre es menos poética y el apodo de "Bird" tiene unos orígenes muy distintos.

Al parecer Charlie Parker tenía una gran afición al pollo frito y en cierta ocasión el vehículo en el que viajaba nuestro protagonista atropelló a una gallina, momento en el cual se activaron las glándulas salivares del músico y le pidió al conductor que parara de inmediato a fin de poder recoger la gallina ya muerta, para después cocinarla y dar buena cuenta de ella. A raíz de esta anécdota sus compañeros empezaron a llamarlo "Yardbird" que puede ser traducido por "ave de corral", nombre con el que incluso Charlie Parker tituló una de sus composiciones más líricas y moderadas, la conocida como "Yardbird suite", así mismo podemos rastrear su fijación por los "pajaritos" en el título de otro de los temas habituales de su repertorio, como el valorado "Ornithology" . Con el tiempo y derivando de ese inicial "Yardbird" con el que todavía es nombrado en multitud de discos y artículos, se ha llegado al actual "Bird" que ha terminado por ser su seña de identidad. Y es que lo que se come se cría… de una forma u otra.



domingo, 26 de abril de 2015

Los enemigos del General Narváez, el Espadón de Loja



La "singular" Reina Isabel II tenía uno de sus principales pilares de gobierno en el político y general Narváez, que por su acomodaticia política a los intereses reales, de las oligarquías y grandes propietarios, fue designado hasta en siete ocasiones para ocupar el puesto de Presidente del Consejo de Ministros.

El caso es que Narváez, conocido como "El espadón de Loja" nunca se anduvo con chiquitas a la hora de tratar los problemas que le surgían durante su acción de gobierno y llegada la hora de su muerte, cuando se encontraba recibiendo la extrema unción le dijo al sacerdote que lo atendía:

"He cumplido con todo lo que pide la Santa Madre Iglesia. Lo único que no puedo hacer es perdonar a mis enemigos porque no los tengo. Los he fusilado a todos"

Como decía aquella chirigota gaditana: "Casos y cosas que suelen pasar...."

El cuadro data de 1849 y es obra de Vicente López.  

Palabra de cine: "Nightcrawler" (2014 - Dan Gilroy)




Una rara avis en el insípido panorama que nos ofrece últimamente la cartelera. La película es la opera prima del director Dan Gilroy que en esta película asume también el rol de guionista; precisamente fue por el guión por lo que estuvo nominada en los últimos Premios Oscar y ciertamente ese es uno de sus puntos fuertes, unos diálogos y situaciones repletos de miga, que muestran a un personaje, Lou Bloom (Jake Gyllenhaal), lleno de fría ambición, ansioso por superar un mundo que le ningunea y así escapar de una vida carente de atractivos y en la que su única compañía es una planta a la que dedica sus únicos mimos mientras toma comidas preparadas frente al televisor. Le vemos al comenzar la película ganándose la vida pobremente como chatarrero, tal y como ocurre con muchas personas en nuestras calles azotadas por la crisis (ya no queda ni hierro que buscar en las cunetas) y mendigando un trabajo; en esa tesitura encuentra, por pura casualidad, una vía por la que dar rienda suelta a todo su potencial, ejercer como reportero independiente, intentando dar cobertura gráfica a todas aquellas escabrosas noticias que ocurren en una gran ciudad, aquellas que el ciudadano de bien, cómodo en su mullido sillón teme ver, pero de las que no puede apartar su morbosa mirada, unas imágenes que serán tanto más vendibles a los noticieros cuanta mayor sea la cantidad de sangre u horror que contengan. Imágenes que alimenten su miedo a perder lo que tienen, a ser victimas, a verse envueltos en una noticia como esas que se muestran ante sus ojos y que amenazan con robarles su tranquilidad. Cuanto más cerca ocurran las desgracias de las privilegiadas zonas residenciales de la gente bien más vendibles resultan las imágenes que relaten lo ocurrido. Nadie quiere saber de las desgracias de los pobres, esas se dan por sentadas y además quedan muy lejos. Uno no puede evitar encontrar algunos ecos en nuestros telediarios, y abrir la curiosidad sobre como será el proceso de conformación de las parrillas de noticias diarias ¿Hasta donde juega un papel importante el morbo en unos telediarios que prácticamente olvidan los eventos culturales y solo nos hablan de corrupción y sangre? Jake Gyllenhaal borda su papel, y hace creíble la fría determinación y la forma de expresarse de su personaje, Lou Bloom, que con frases directamente sacadas de las bíblias de autoayuda y manuales para emprendedores intenta engatusar, con bastante éxito, a todo el que se le cruza en su camino. Una genialidad. Dicen que el mundo es de los osados y puede que sea verdad, como el propio Lou Bloom termina aconsejando a su personal: "Recuerden que nunca les pediría algo que yo no fuera capaz de hacer". Si pueden hacerse con ella no duden en verla. Os dejo uno de sus sustanciosos diálogos donde se recoge parte de la esencia del film.


"Nina (Rene Russo): Cómprate un mejor equipo. Un micrófono direccional para recoger entrevistas siempre que sea posible. Tienes buen ojo.
Lou Bloom (Jake Gyllenhaal): Gracias. Apenas estoy comenzando, por lo que puede imaginar lo mucho que significa... un cumplido viniendo de alguien como usted, significa mucho.
Nina: Bueno. Ayudaré como pueda. Por supuesto, tú me puedes ayudar al llamarnos a nosotros primero. Quiero que me contactes cuando tengas algo.
Lou Bloom: Algo así.
Nina: Exactamente.
Lou Bloom: Sangriento.
Nina: Bueno, eso es sólo una parte. Nos gustan los crímenes, pero no todo crímenes. Robo de autos en Compton, por ejemplo. No es novedad para nadie. Descubrimos que los espectadores están más interesados en la delincuencia urbana, que se arrastra gradualmente a los suburbios. Esto significa que vamos a tener una víctima, o víctimas, de preferencia caucásicos ricos. Objetivos típicos de los pobres o las minorías.
Lou Bloom: ¿Sólo crímenes?
Nina: No, accidentes con automóviles, autobuses, trenes, aviones... Y así sucesivamente.
Lou Bloom: Sangrientos.
Nina: Bueno... Gráficos. La forma más clara para ilustrarte esto, Lou, que captura el espíritu de quienes somos... es piensa en nuestro noticiero como una mujer gritando... corriendo por la calle con la garganta cortada.
Lou Bloom: Comprendo. Aprendo bastante rápido, me volverá a ver de nuevo.
Nina: Te creo."

Ficha de la película:

Título original: Nightcrawler
Año: 2014
Duración: 113 min.
País: Estados Unidos
Director: Dan Gilroy

Reparto: Jake Gyllenhaal, Rene Russo, Riz Ahmed, Bill Paxton, Kevin Rahm, Ann Cusack, Eric Lange, Anne McDaniels, Kathleen York, Michael Hyatt

Guión: Dan Gilroy
Música: James Newton Howard
Fotografía: Robert Elswit
Productora: Open Road Films / Bold Films


El trailer:



sábado, 25 de abril de 2015

Stéphan Mallarmé.- Angustia




Hoy no vengo a vencer tu cuerpo, oh bestia llena
de todos los pecados de un pueblo que te ama,
ni a alzar tormentas tristes en tu impura melena
bajo el tedio incurable que mi labio derrama.

Pido a tu lecho el sueño sin sueños ni tormentos
con que duermes después de tu engaño, extenuada,
tras el telón ignoto de los remordimientos,
tú que, más que los muertos, sabes lo que es la nada.

Porque el Vicio, royendo mi majestad innata,
con su esterilidad como a ti me ha marcado;
pero mientras tu seno sin compasión recata

un corazón que nada turba, yo huyo, deshecho,
pálido, por el lúgubre sudario obsesionado,
¡con terror de morir cuando voy solo al lecho!

Versión de Andrés Holguín

Imagen: Toulouse Lautrec