Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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miércoles, 22 de octubre de 2014

Diógenes y los ladrones




Diógenes de Sinope, siempre era inconveniente, o como dirían ahora "politicamente incorrecto" por la simple razón de decir las cosas tal y como las sentía. Ya tenía que ser curioso verlo caminar por las calles con su farol, tal como lo muestra el pintor Jacob Jordaens en el cuadro que ilustra la entrada, mientras pregonaba ¡Busco un hombre!. Cuando le decían que la ciudad estaba llena de hombres, el respondía: "Busco a un hombre de verdad, uno que viva por sí mismo".  Buscaba de esta manera algo tan aparentemente común como un hombre honesto, que no tuviera que hacer renuncias inaceptables, a su modo de ver, para vivir. Ahora no sería una mala idea que por determinados barrios financieros se paseara algún Diógenes redivivo con su linterna; su busqueda sería igual de imposible, pero su carga simbólica sería fantástica. El caso es que en su día, hace ya la friolera de 2350 años, más o menos, se encontró nuestro cínico amigo con unos comerciantes, quien sabe si prestamistas, que llevaban a un ladronzuelo de poca monta ante la justicia, ante aquella imagen y fiel a su afilado ingenio comentó:

"Los grandes ladrones han apresado al menor de todos ellos"

Nada nuevo bajo el sol... el pan nuestro de cada día ya se comía en la Grecia clásica.

El cuadro con título "Diógenes buscando un hombre honesto" es como decíamos obra del pintor flamenco Jacob Jordaens y actualmente se expone en la Gemäldegalerie Alte Meister, de la ciudad alemana de Dresde. 

Fotografía tomada de Wikimedia Commons

viernes, 17 de octubre de 2014

Fragmento de "Cabeza de turco" - 1985 - Günter Wallraff



“Pero por mucho que Adler haya hecho su fortuna a base de basura, polvo, inmundicia o, para no salirse de su terminología, a base de mierda, el caso es que, por lo que respecta a su propia persona, es de lo más meticuloso en cuanto a limpieza y aseo. Experimenta un miedo histérico a tocar la suciedad de este mundo. Sus obreros-esclavos son para él la casta de los impuros, de los intocables, le dan asco y quisiera mantenerse a la mayor distancia posible de ellos. Y cuando van a su casa una y otra vez para reclamarle sus salarios, la indignación que siempre le sobreviene no obedece sólo al aligeramiento financiero que le amenaza, sino a la confrontación y proximidad directas –que le provocan exactamente el mismo espanto- con el sudor, la suciedad y la miseria, no obstante el hecho de que cada uno de los reclamantes acude siempre limpio y correctamente vestido a exponer sus peticiones. La única excepción fui siempre yo (Alí). Por lo general me presentaba en su pulcro barrio residencial –y lo hacía de modo totalmente deliberado- vestido con mis sucias, grasientas y embarradas ropas de trabajo, y allí me quedaba plantado sobre el felpudo, ante sus horrorizados ojos, como imagen de carne y hueso de lo que es un currante mugriento y andrajoso por causa del trabajo.”


Este fragmento literario me ha traído a la memoria inmediatamente las fotos que Sebastiao Salgado dedicó a aquel enjambre humano que en condiciones insufribles se afanaba por buscar algo de oro en la Sierra Pelada y por eso he encabezado la entrada con una de aquellas impresionantes imágenes, pero la verdad es que el libro se basa en otra realidad muy distinta, la de los obreros turcos en Alemania y sus también penosas condiciones de trabajo. El título original del libro es "Ganz unten" (En lo más bajo) y con el, su autor Günter Wallraff, quería denunciar la hipocresía y xenofobia imperante en la socidad en la que vivía y que presumía de estar muy lejos de ella, para ello se hizo pasar por un tal Ali Sinirlioglu, un inmigrante turco, disfraz con el que tiene acceso a los peores trabajos de la Aelmania Occidental. Se ayudaba de una peluca y unas gafas oscuras y embruteció su forma de expresarse para lograr su propósito. El libro no es sino un relato de sus experiencias durante ese experimento social. Como el mismo decía: 

"Yo no era un turco auténtico, eso es cierto. Pero hay que enmascararse para desenmascarar a la sociedad, hay que engañar y fingir para averiguar la verdad"

domingo, 12 de octubre de 2014

Albert Camus.- La peste




"Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y sin embargo, pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas (...) Cuando estalla una guerra las gentes se dicen: «Esto no puede durar, es demasiado estúpido.» Y sin duda una guerra es evidentemente estúpida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre,uno se daría cuenta de ello si uno no pensara siempre en sí mismo. Nuestros conciudadanos a este respecto, eran como todo el mundo; pensaban en ellos mismos, dicho de otro modo, eran humanidad, no creían en las plagas."


“La peste había quitado a todos la posibilidad de amar e incluso de amistad, pues el amor exige un poco de porvenir y para nosotros no había ya más que instantes.”

Joaquín Sorolla y Vicente Blasco Ibañez - ¡Y aún dicen que el pescado es caro!




¡Y aún dicen que el pescado es caro! Después de la impresión que produce la magnífica factura de este cuadro de un joven Sorolla, todavía sujeto a los corsés academicistas, es precisamente el título de la obra el que llama nuestra atención; Sorolla siempre tuvo el mar muy cerca en su obra y para este se hizo eco de un pasaje de la obra "Flor de Mayo" escrita por Vicente Blasco Ibañez. La escena tiene lugar en las playas valencianas del barrio del Cabanyal, donde se desata un temporal que el escritor plasma con gran maestría y que os dejo a continuación:

"la barca Flor de Mayor, volvía al anochecer de la pesca arrastrando unas redes repletas de pescado. Pero el mar se embravecía y hubo que soltar el arrastre para poder capear un temporal cada vez más sombrío y fuerte. Los tripulantes vieron horrorizados como la barca que les precedía hacia la playa se hundía y desaparecía. Pero ellos no estaban más seguros. En un momento dado Flor de Mayor "giró rápidamente, cambió el rumbo entre dos montañas de agua, pero tan oportunamente que, apenas terminada la maniobra, un golpe de mar casi recto le entró por la popa, la puso casi vertical, con la proa hundida en la espuma hirviente, la elevó hasta su cima y la arrojó por la espalda, dejándola balanceante y trémula en un espacio relativamente tranquilo". El niño Pascualet "aterrado por presentir la catástrofe, gritaba con voz que parecía un balido: Pare!.... Pare! (...) la muchedumbre aglomerada en la punta de la escollera veía a Flor de Mayor saltando como un ataúd sobre las olas (...). Poco después sonó el último grito de angustia. Flor de Mayor era cogida de costado por una ola enorme y rodaba algunos instantes con la quilla al aire, desapareciendo definitivamente. Las mujeres se santiguaban, mientras otras rodeaban a Dolores y Tona para que no se arrojasen al mar. (...) Y en lo alto, dominándolos a todos, estaba la tía Picores, erguida y soberbia como la venganza, indiferente a todos los dolores, con las faldas ondeando como una bandera azotando sus piernas." La tía Picores se volvió entonces hacia la ciudad, hacia la torre del Miguelete. "Allá estaba el enemigo, el verdadero autor de la catástrofe. Y el puño de la bruja del mar, hinchado y enorme siguió amenazando a la ciudad, mientras su boca vomitaba injurias".
"Qué viniese allí todas las zorras que regateaban al comprar en la pescadería! ¿Aún les parecía caro el pescado? ¡A duro debía costar la libra!"

Sorolla, pintor que nos conquista con sus imágenes de ocio, de niños jugando en la playa, de espectaculares reflejos y luminosos blancos, nos sorprende con esta pintura, crítica con la dura realidad que viven los pescadores, mostrándonos a uno de ellos agonizante, posiblmente el niño Pascualet del relato, con el torso desnudo, mientras un compañero intenta taponarle una herida. De su cuello pende una medalla que a buen seguro corresponde a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, y ambienta el entorno de la escena casi al modo de un bodegón, incluyendo objetos habituales durante las faenas de pesca: un candil, un tonel para el agua dulce, cuerdas y varios peces, todo ello en una gama cromática en la que si bien no falta un tratamiento espectacular de la luz, es sin duda mucho más oscura de la que hará famoso a Sorolla, a pesar de lo cual, esta obra que se expone en el Museo del Prado, se cuenta entre las mejores del artista. La obra data de 1895 y ganó una medalla de Primera Clase en la Exposición Nacional de ese mismo año.

Sirva de complemento este vídeo en el que se repasa la relación de Joaquin Sorolla con el mar, con música de fondo de Granados:

sábado, 11 de octubre de 2014

Carta de Madame de Pompadour sobre el "placer" de comer espárragos



 "Querida condesa Baschi:

     Lo que le voy a contar no es precisamente poético. El marqués de R., que como usted sabe, no es precisamente muy delicado en sus gustos, paso ayer la noche con una comedianta y al final de la cena, estando los dos... encantadores, el marqués no encontró nada mejor que desvestir a su Venus y, preparando una salsa para espárragos la coloco en un lugar que no voy a nombrar pero que usted comprenderá y se dedico a comer los espárragos mojándolos en su salsa. Parece que le gustó, ¿qué piensa usted de ello? Espero su respuesta pero, por el momento, no puedo dejar de reirme de un placer tan original.
     
La marquesa de Pompadour."
   
Por Maurice Quentin de la Tour
La Pompadour, según dicen era preciosa, vivaracha, de boca pequeña, ojos azules  y sobre todo inteligentísima. Quien sabe que ardides guardaría para volver del revés a todo un Rey de Francia... a parte de los espárragos que seguro incluyó en su dieta. No es de extrañar que una de las frases que dejó para el recuerdo fuera aquella de: 

“Las mujeres llaman arrepentimiento al recuerdo de sus faltas; pero, sobre todo, al sentimiento de no poder cometerlas de nuevo” 

Y es que muchas han sido las favoritas que han pasado a la historia, la Du Barry, la Montespan, o la Maintenon, pero a buen seguro ninguna de ellas alcanzó el grado de poder, sofisticación e influencia que Jeanne-Antoinette Poisson, conocida por todos por Madame de Pompadour. Fue la favorita del Rey Luis XV e incluso llegó a hacer buenas migas con la reina a quien inteligentemente siempre respetó. Fue una gran protectora de las artes, amiga de Voltaire e impulsora de la Enciclopedia. En la sombra, fue prácticamente una reina durante la friolera de 20 años, tiempo durante el que llegó a preparar todos los informes que había de atender el Rey y sus Ministros despachaban con ella en sus apartamentos, unos Ministros que por cierto dependían mucho para mantenerse en sus cargos de la opinión que de ellos tuviera la Pompadour, de hecho consiguió deshacerse de los ministros Orry, Monrepas, Argenson y Machault, y protegió a Bernis, Choiseul y Soubise. Por supuesto cuando su encanto fisico declinó un poco, siguió resultando imprescindible por su inteligencia y por esa capacidad suya de saber dar un prudente paso hacia el lado, que no hacia atrás, llegando incluso, sabedora mejor que nadie de los gustos y debilidades del Rey, a elegirle a sus nuevas amantes, chicas bonitas pero insulsas y sin capacidad para hacerle sombra, a pesar de eso, se dice que más que por una tuberculosis, podría haber muerto envenenada por la ambiciosa Du Barry. 

En fin, como ella misma dijo una vez al Rey, para animarlo tras una derrota:

"Por lo demás..., después de nosotros, que caiga el Diluvio...»

En el cuadro que encabeza la entrada podemos ver a la Pompadour en su esplendor, pintada por François Boucher. La obra se expone en la Alte Pinakothek de Munich.- 


Ambas fotos están tomadas de Wikimedia Commons.- 

Poema "Oda a la bella desnuda" (fragmento) - Pablo Neruda




Tu cuerpo ¿en qué materia, 
ágata, cuarzo, trigo, 
se plasmó, fue subiendo 
como el pan se levanta 
de la temperatura, 
y señaló colinas 
plateadas, 
valles de un solo pétalo, dulzuras 
de profundo terciopelo, 
hasta quedar cuajada 
la fina y firme forma femenina? 
No solo es luz que cae 
sobre el mundo 
la que alarga en tu cuerpo 
su nieve sofocada, 
sino que se desprende 
de ti la claridad como si fueras 
encendida por dentro. 
Debajo de tu piel vive la luna.


Imagen: “Desnudo” (1871), óleo de Joaquín Agrasot.

La entrada es del amigo Manuel Cerdà.

Poema "Desayuno" (Paroles - 1945) - Jacques Prévert




Echó café
en la taza.
Echó leche
en la taza de café.
Echó azúcar
en el café con leche.
Con la cucharilla
lo revolvió.
Bebió el café con leche.
Dejó la taza
sin hablarme.
Encendió un cigarrillo.
Hizo anillos
de humo.
Volcó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme.
Sin mirarme 
se puso de pie.
Se puso 
el sombrero.
Se puso 
el impermeable
porque llovía.
se marchó
bajo la lluvia.
Sin decir palabra.
Sin mirarme.
Y me cubrí
la cara con las manos.
Y lloré.


Fotografía: Jacques Prévert en 1955 © Atelier Robert Doisneau.

La entrada es del amigo Manuel Cerdà

viernes, 10 de octubre de 2014

Fragmentos literarios de Patrick Modiano, Premio Nóbel de Literatura 2014

Patrick Modiano - 1945 - Francia - Premio Nóbel de Literatura 2014




Fragmento de "Un pedigrí" - 2004

"Por desgracia, nos controlan las lecturas. En 1962, me expulsarán unos días por haber leído El trigo en ciernes. Gracias a mi profesor de francés, el padre Accambray, obtendré un permiso "especial" para leer Madame Bovary, que tienen prohibido los demás alumnos. He conservado ese ejemplar del libro, en el que pone: "Visto bueno. Clase de quinto", con la firma del canónigo Janin, el director del colegio. El padre Accambray me aconsejó una novela de Mauriac, Los caminos del mar, que me gustó mucho, sobre todo el final, tanto que todavía hoy recuerdo la última frase: "... como en las madrigueras negras de antaño"



Fragmentos de "El horizonte" - 2010

"Dios mío, qué irrisorias parecen con el paso del tiempo las cosas que nos hicieron sufrir antaño, y cómo se vuelven también irrisorias esas personas que el azar o la mala suerte nos impusieron durante la infancia o la adolescencia, y en el registro civil."

"A veces sucede que perdemos, al cabo de unos días, algo a lo que tenemos mucho apego: un trébol de cuatro hojas, una carta de amor, un oso de trapo, mientras que hay otras cosas que se empeñan en seguirnos durante años sin pedirnos opinión. Cuando creemos que nos hemos librado de ellos del todo, vuelven a aparecer en el fondo de un cajón."

"Alguien le había cuchicheado una frase mientras dormía: lejano Auteuil, barrio encantador de mis grandes tristezas; y la anotó en la libreta, sabedor de que algunas palabras que oímos en sueños y que nos llaman la atención y nos prometemos no olvidar, no las recordamos al despertar, o no tienen ya ningún sentido."

Fragmentos de "Calle de las Tiendas Oscuras" 1978

"Creo que en los portales de los edificios se oyen aún los pasos de quienes tenían costumbre de cruzarlos y, luego, desaparecieron. Algo sigue vibrando después de que pasaran ellos, ondas cada vez más débiles, pero que captamos si estamos atentos."

"Al fin y al cabo, si nos fuera concedida la posibilidad de recordar todo aquello que hemos olvidado, ¿es tan seguro que aceptar fuera la opción más conveniente? Los buenos momentos olvidados que podríamos revivir, ¿compensarían aquellos olvidos que por nada del mundo quisiéramos recordar? ¿Estaríamos tan seguros de la integridad del ovillo como para tirar despreocupadamente del hilo?"

” Un expediente andaba rodando por encima de una mesa. A lo mejor era el del hombrecillo moreno de mirada espantada y rostro abotagado que nos había encargado que siguiéramos a su mujer, quien, por las tardes, iba a reunirse con otro hombrecillo moreno de rostro abotagado en una pensión de la calle de Vital, cerca de la avenida de Paul Doumer. Hutte se acariciaba pensativamente la barba, una barba canosa, corta, pero que se le comía las mejillas. Los ojos saltones y claros miraban al vacío. A la izquierda del escritorio, la silla de mimbre en que me sentaba yo durante las horas de trabajo. Detrás de Hutte unas baldas de madera oscura cubrían la mitad de la pared; había en ellas guías telefónicas y anuarios de todo tipo y de los últimos cincuenta años. Hutte me había dicho con frecuencia que eran herramientas de trabajo insustituibles de las que no pensaba desprenderse nunca. Y que esas guías y esos anuarios formaban la más preciada y la más emotiva biblioteca con que pudiera contar nadie, pues sus páginas recogían multitud de seres y multitud de cosas y de mundos desaparecidos, de los que ya sólo esos tomos daban testimonio. ”


Fragmento de "Dora Bruder" - 1997

" De ayer a hoy. Con el paso de los años las perspectivas se vuelven borrosas, los inviernos se mezclan unos con otros. El de 1965 y el de 1942. En 1965 no sabía nada de Dora Bruder. Pero hoy, treinta años después, mis largas esperas en los cafés del cruce Ornano, mis itinerarios, siempre los mismos —recorría la calle Mont-Cenis hasta alcanzar los hoteles de Butte-Montmartre: el hotel Roma, el Alsina o el Terrass, en la calle Caulaincourt—, y todas las impresiones fugaces que conservo: una noche de primavera en que se oía hablar en voz alta bajo los árboles del parque Clignancourt, y de nuevo el invierno, a medida que bajaba hacia Simplon y el bulevar Ornano, nada de eso me parecía debido simplemente al azar. Quizá, sin tener todavía una conciencia clara, andaba tras la pista de Dora Bruder y de sus padres. Estaban ya allí, en filigrana. "

lunes, 6 de octubre de 2014

Ford, Ray, Lang, Walsh, Fuller..... Tuertos de Cine


Nicholas Ray

Pero más allá de las bromas, vamos al tema. El caso es que en el mundo del cine se dan, en ocasiones, extrañas coincidencias y a veces resultan un tanto siniestras. El caso es que en la historia del séptimo arte no son pocos los directores cinematográficos que son tuertos de un ojo -o con serios problemas de visión- y entiendo que en una proporción realmente superior a la que se da en la realidad cotidiana. Pero para más inri, es un hecho que no se circunscribe a directores de medio calado o simplemente del montón, sino que principalmente afecta a grandes mitos de la dirección. Así, resulta que conjuntando la obra de todos ellos se podrían reunir unas cuantas de las mejores películas de la historia del cine. ¿Será una ventaja eso de ver la realidad con un solo ojo? ¿Será como aquello que decía Helenio Herrera, que en el fútbol se juega mejor con 10?

En la lista de directores que lucían un parche en uno de sus ojos, al estilo pirata, están:

JOHN FORD: (1894-1973 - EEUU). Posiblemente el mejor de todos los directores de la historia del cine (como en todo existen gustos y opiniones de lo más variopintas al respecto y todas son respetables), y responsable de películas tan memorables como: La Diligencia, Las uvas de la ira, Rio Grande, El hombre tranquilo, Que verde era mi valle, El hombre que mató a Liberty Valance, El delator......... y tantas otras. Es uno de esos artesanos que trabajaba en el sistema de producción en cadena de Hollywood y a pesar de ello Ford era capaz de sacar maravillas de guiones malos y repartos mal seleccionados. ¡Y es que el talento es el talento! Sus orígenes irlandeses están presentes en muchas de sus películas. Posiblemente la razón de que llevara el parche en uno de sus ojos, era unas cataratas mal operadas que le provocaba grandes dolores a causa de la luz.

Algunas frases suyas:
"Nunca pensé en lo que hacía en términos de arte, o esto es grande o estremecedor, o cosas por el estilo. Para mí siempre fue un trabajo, que yo disfruté enormemente, y eso es todo".

"Es más fácil conseguir que un actor se convierta en vaquero que convertir un vaquero en actor".

'Me llamo John Ford y hago películas del Oeste'


FRITZ LANG: (1890-1976 - Austria) Director de Metrópolis, Los sobornados, Furia, Perversidad, M, el vampiro de Dusseldorf, Los verdugos también mueren, Deseos Humanos, Los contrabandistas de Moonfleet , El tigre de Snapur y La Tumba India, las del Dr. Mabuse..... y tantas otras. 

Algunas frases suyas:

"Cada película tiene una especie de ritmo que sólo el director puede darle. Tiene que ser como el capitán del barco."

"Hubo un tiempo en que todo lo que buscaba era una buena historia. Pero, ahora, todo tiene que parecer del tamaño del Monte Rushmore y con los actores en primer plano."

"He hecho todas mis películas como un sonámbulo. He hecho todo lo que creía correcto, nunca he preguntado a nadie si lo que hacía estaba bien o mal."

"Cuando escribo una escena, a veces, cierro los ojos y esbozo los movimientos, las caras... Convivo durante mucho tiempo con mis personajes antes de empezar a rodar."

"Para mí, el cine es vicio. Lo amo íntimamente. Siempre he creído que es el arte de nuestro siglo."
"Hoy en día, califico al cine de industria. Y pensar que podría haber sido un arte, pero lo han convertido en una industria. Han matado al arte"


NICHOLAS RAY: (1911-1979 - EEUU). Había estudiado arquitectura con el genial Frank Lloyd Wright y parece que de él aprendió el valor de la línea horizontal que luego se convertiría en una de las marcas distintivas de sus películas. 
A él se deben varias obras maestras: En un lugar solitario, Johnny Guitar, Más poderoso que la vida, Amarga victoria, Rebelde sin causa o 55 dias en Pekin....

Alguna frase suya: 

“Decir la verdad se vuelve monótono. Quizá algunas veces no. Algunas veces decir la verdad resulta emocionante porque no esperabas decirla.” 

"Nací cuando ella me besó, morí el día que me abandonó, y viví unas semanas, el tiempo que me amó " (No es suya pero no me resisto a no ponerla. Pertenece a su película "En un lugar solitario")


SAMUEL FULLER:(1912-1997 - EEUU) Otro genio. Resulta dificilísimo encontrar una foto suya con parche, es más siempre se le cita en la lista de los directores con problemas de visión pero no he llegado a saber en que grado o la razón, de hecho incluso a edad muy avanzada sigue apareciendo sin parche. La foto podría pertenecer a la película "Thieves after dark".

En su juventud se pasó la Segunda Guerra Mundial en el Primer regimiento de Infantería. Participó en aterrizajes en África, Sicilia y Normandía. También estuvo en Bélgica y Checoslovaquia. Por sus servicios, recibió la Estrella de Bronce, la Estrella de Plata y el Corazón Púrpura. Por eso cuando filmaba una película y rodaba acciones violentas, sabía muy bien que tenia que mostrar. 

Decía: "Odio la violencia, pero eso nunca me ha impedido usarla en mis películas". Era una victima más que probable de lo políticamente correcto, que le cerró más de una puerta. Su trayectoria vital le hacia tener un estilo muy personal y no se doblaba con facilidad. Solo a él se le podría ocurrir abrir su filmografía con una película como "Balas Vengadoras", en la que el bueno, el héroe, termina disparando al malo por la espalda. Nos dejó para nuestro deleite: Manos peligrosas, 40 pistolas, Uno rojo división de choque, Corredor sin retorno, Una luz en el Hampa, Yuma.....

Algunas frases suyas:

"Todas las guerras, desde el principio de la civilización, se hacen con sangre, son iguales, sólo son diferentes las explicaciones."

"Sobrevivir es la única gloria en la guerra."

"Tenemos demasiados intelectuales que tienen miedo de usar la pistola del sentido comun"

"Cuando estes en el campo de batalla, la supervivencia es todo lo que hay"

"No me interesa si la historia es occidental, oriental, de Julio Cesar o Marco Bruto. Me interesa la emoción, las mentiras, el engaño..... lo que defina qué clase de drama es"


RAOUL WALSH: (1887-1980 - EEUU) Otro de cuidado. Se especializó en películas de western y de cine negro y así nos dejó películas magnificas del tipo: Al rojo vivo, Murieron con las botas puestas, Los violentos años veinte, La gran jornada, El ladrón de Bagdad, Una trompeta lejana, Los implacables...... 

En cierta ocasión, en un encuentro con Ford, según cuenta en sus memorias, el tema del parche salió a relucir: “Una vez estábamos en una cena elegante, John Ford, yo y un grupo de gente, y Ford empezó a quejarse de su ojo malo, el del parche. Se quejaba de que le dolía, hasta que al final agarré un tenedor y le dije: Venga, John, te lo saco y así no te dolerá más. Me lanzó una mirada asesina, pero dejó de quejarse”

Algunas frase suyas:

“En una película no podéis matar a Jimmy Stewart, Gary Cooper o Gregory Peck. A Humphrey Bogart sí podéis cargároslo. Al público no le importa.”

"Griffith me había enseñado a ahorrar: Rueda primero lo difícil. Las tomas sencillas pueden esperar"


ANDRE DE TOTH: (1912 - 2002 - Hungria) Quizás el mas endeblito de esta lista de directores tuertos. 

Era de origen húngaro y estuvo casado con Verónica Lake. En cualquier caso alguien puede olvidar la famosa "Los Crímenes del museo de cera". También es reseñable "Pacto de Honor"







Casi se podría decir que ahora se hacen películas un tanto peores, porque ya no quedan directores "tuertos". Las coincidencias..... Realmente estas personas supieron ver la realidad de otra manera, y así nos la mostraron 


¿Y Hitchcock?


Disculpadme, pero no pude resistir la tentación de utilizar la foto. Hitchcock en realidad no necesitaba de ningún parche en el ojo y la foto no es más que otra de sus bromas, pero le supongo que siempre quiso estar entre los mejores directores de la historia, y sabiendo de este exclusivo ramillete de grandiosos directores con problemas de visión puede que quisiera unirse al grupo aunque fuera momentáneamente y hacerles un "guiño" para ver si le admitían. Méritos desde luego le sobraban. 


sábado, 4 de octubre de 2014

Miguel de Unamuno.- Elegia en la muerte de un perro




La quietud sujetó con recia mano
al pobre perro inquieto,
y para siempre
fiel se acostó en su madre
piadosa tierra.

Sus ojos mansos
no clavará en los míos
con la tristeza de faltarle el habla;
no lamerá mi mano
ni en mi regazo su cabeza fina
reposará.

Y ahora, ¿en qué sueñas?
¿dónde se fue tu espíritu sumiso?
¿no hay otro mundo
en que revivas tú, mi pobre bestia,
y encima de los cielos
te pasees brincando al lado mío?

¡El otro mundo!
¡Otro… otro y no éste!
Un mundo sin el perro,
sin las montañas blandas,
sin los serenos ríos
a que flanquean los serenos árboles,
sin pájaros ni flores,
sin perros, sin caballos,
sin bueyes que aran…

¡El otro mundo!
¡Mundo de los espíritus!
Pero allí ¿no tendremos
en torno de nuestra alma
las almas de las cosas de que vive,
el alma de los campos,
las almas de las rocas,
las almas de los árboles y ríos,
las de las bestias?

Allá, en el otro mundo,
tu alma, pobre perro,
¿no habrá de recostar en mi regazo
espiritual su espiritual cabeza?
La lengua de tu alma, pobre amigo,
¿no lamerá la mano de mi alma?

¡El otro mundo!
¡Otro… otro y no éste!
¡Oh, ya no volverás, mi pobre perro,
a sumergir los ojos
en los ojos que fueron tu mandato;
ve, la tierra te arranca
de quien fue tu ideal, tu dios, tu gloria!

Pero él, tu triste amo,
¿te tendrá en la otra vida?
¡El otro mundo!…
¡El otro mundo es el del puro espíritu!
¡Del espíritu puro!
¡Oh, terrible pureza,
inanidad, vacío!

¿No volveré a encontrarte, manso amigo?
¿Serás allí un recuerdo,
recuerdo puro?
Y este recuerdo
¿no correrá a mis ojos?
¿No saltará, blandiendo en alegría
enhiesto el rabo?
¿No lamerá la mano de mi espíritu?
¿No mirará a mis ojos?

Ese recuerdo,
¿no serás tú, tú mismo,
dueño de ti, viviendo vida eterna?
Tus sueños, ¿qué se hicieron?
¿Qué la piedad con que leal seguiste
de mi voz el mandato?

Yo fui tu religión, yo fui tu gloria;
a Dios en mí soñaste;
mis ojos fueron para ti ventana
del otro mundo.
¿Si supieras, mi perro,
qué triste está tu dios, porque te has muerto?

¡También tu dios se morirá algún día!
Moriste con tus ojos
en mis ojos clavados,
tal vez buscando en éstos el misterio
que te envolvía.
Y tus pupilas tristes
a espiar avezadas mis deseos,
preguntar parecían:
¿Adónde vamos, mi amo?
¿Adónde vamos?

El vivir con el hombre, pobre bestia,
te ha dado acaso un anhelar oscuro
que el lobo no conoce;
¡tal vez cuando acostabas la cabeza
en mi regazo
vagamente soñabas en ser hombre
después de muerto!
¡Ser hombre, pobre bestia!

Mira, mi pobre amigo,
mi fiel creyente;
al ver morir tus ojos que me miran,
al ver cristalizarse tu mirada,
antes fluida,
yo también te pregunto: ¿adónde vamos?

¡Ser hombre, pobre perro!
Mira, tu hermano,
ese otro pobre perro,
junto a la tumba de su dios, tendido,
aullando a los cielos,
¡llama a la muerte!

Tú has muerto en mansedumbre,
tú con dulzura,
entregándote a mí en la suprema
sumisión de la vida;
pero él, el que gime
junto a la tumba de su dios, de su amo,
ni morir sabe.

Tú al morir presentías vagamente
vivir en mi memoria,
no morirte del todo,
pero tu pobre hermano
se ve ya muerto en vida,
se ve perdido
y aúlla al cielo suplicando muerte.

Descansa en paz, mi pobre compañero,
descansa en paz; más triste
la suerte de tu dios que no la tuya.
Los dioses lloran,
los dioses lloran cuando muere el perro
que les lamió las manos,
que les miró a los ojos,
y al mirarles así les preguntaba:
¿adónde vamos?

(Dedicado a mi perro Orfeo)