domingo, 11 de marzo de 2018

Sir Alec Guinness y la dolorosa sombra de Obi-Wan Kenobi



¿Hasta qué punto es justo que un actor de la talla de Sir Alec Guinness, conocido como "El hombre de los 1000 rostros" por sus camaleónicas interpretaciones sea recordado por la mayoría únicamente por su papel de Obi-Wan Kenobi en "La guerra de las galaxias"? Un papel que por cierto él detestaba: "Aparte del dinero, lamento haber emprendido esta película. Me gusta bastante, pero esto no es un trabajo de actor"

De nada parecen haberle servido sus 60 años haciendo magníficas películas o que haya conseguido un Oscar por un trabajo como el del Coronel Nicholson en "El puente del Rio Kwai"; resulta que su familia recibe más beneficios con el 2'25 % que se reservó de los ingresos de "La guerra de las Galaxias" que con toda su extensísima carrera anterior.

Como buen personaje de la saga, hasta se pueden comprar figurillas de Sir Alec con su espada laser y su encapuchado rostro de Jedi. En una ocasión un fan de la saga estelar le pidió un autógrafo mientras le decía que había visto "Star Wars" más de cien veces. Alec por supuesto se lo firmó pero a cambio de la promesa de que no la viera mas, y se lo firmaba a la vez que le decía: “Va a tener un efecto negativo en tu vida”

Quedaron en el olvido de los no muy aficionados al cine su Shakespeare, sus años de teatro en el Old Vic, sus incursiones como escritor, sus magníficos papeles dramáticos y sus comedias de la Ealing, sus insuperables papeles de espías o militares… de hecho si uno intenta buscar alguna frase de Alec Guinness lo que encontrará fácilmente es aquello de: "Que la fuerza te acompañe" y la mayoría de las fotos disponibles son de "La guerra de las Galaxias".

Sir Alec Guinness había tenido una infancia realmente difícil, nunca supo quien fue su padre y vivía en pensiones con la realidad de una madre que casi no se preocupaba por él. Su madre al parecer vendía su cuerpo, era bastante amiga de la botella y no tenía reparos en robar si se terciaba.

De ella confesaría en unas memorias: "Mi madre era una puta... Se acostó con toda la tripulación del yate de Lord Moyne en la Regata Cowes y, cuando dio a luz, llamó Guinness al bastardo, pero mi padre fue probablemente el maldito cocinero".

Vivían sumidos en la pobreza, con un padrastro un tanto violento, el militar escocés David Stiven, que le prestó al chico el apellido. Las dificultades no le hicieron abandonar los estudios y al terminarlos trabajó durante un tiempo en una empresa de publicidad pero eso no podía apagar su deseo de dedicarse a la actuación y así se puso a tomar clases, a pesar de que sus profesores le veían poca madera de actor !¡. 

Unos años más tarde debutaba en la escena interpretando tres papeles a la vez (un chino, un francés y un inglés) en la obra "Queen cargo", demostrando una capacidad de adaptación a cualquier rol sorprendente, un camaleonismo que con el tiempo se hizo famoso. Paso por las compañías del gran John Gielgud, donde desempeñó a la perfección el papel de Osric en "Hamlet" y por la de Laurence Olivier, haciéndose cada vez mejor actor.

Llegada la Segunda Guerra Mundial, participó en ella: "Tuve mis mejores actuaciones durante la guerra, intentando ser un oficial y un caballero". A su vuelta empezó la sucesión de grandes películas que harían de él uno de los grandes actores de la historia del cine. Entre ellas cabe mencionar a parte de "El puente sobre el rio Kwai" ya antes citada, obras del calibre de "Cadenas Rotas", "Oliver Twist", "Oro en barras" (la vi hace poco y que buena es!!!!), "El hombre vestido de blanco", "El quinteto de la muerte", "Nuestro Hombre en la Habana", "Lawrence de Arabia", "Doctor Zhivago", "El padre Brown", "Pasaje a la India"……

Con películas de tanta calidad en su curriculum no fue extraño que se le concediera justamente el titulo de Sir en 1959, casi 20 años antes de ponerse el hábito de Obi-Wan.

En el tramo final de su carrera desarrollaría en televisión unas esplendorosas versiones de los personajes de John Le Carre en "El topo" y "La gente de Smiley". Ya en 1979 se le concede un Oscar Honorifico al conjunto de su carrera y su contribución al arte del cine. En el año 2000 muere a los 86 años a causa de un cáncer.

Algunas frases suyas que no tienen nada que ver con "La fuerza":

"Solo hay un modo de mantenerse esbelto: Coma todo lo que quiera de todo lo que no le guste"

"Llegando al teatro temprano, por lo general a las siete, cambiado en una bata, aplicando el maquillaje, teniendo una breve charla durante unos minutos con otros actores y luego, completamente inconscientemente, comenzando a asumir otra personalidad que se quedará conmigo hasta que baje el telón, esto era todo lo que requerí de la vida. Era la felicidad." 

"Un actor es un intérprete de las palabras de otro hombre, a menudo un alma que desea revelarse al mundo, pero no se atreve, un artesano, un bolso de trucos, un bolso de vanidad, un observador chulo de la humanidad, un niño, y en su mejor forma una especie de sacerdote que, durante una hora o dos, puede pedir el cielo y el infierno o hipnotizar a un grupo de inocentes."

"Siempre estoy avergonzado sobre la lentitud de mi lectura. Pienso que esto proviene ... del hecho de que cuando me encuentro con el diálogo en una novela, no puedo resistir a tratarlo como el texto de una interpretación y representarlo, con pausas significativas y todo eso." 

"Un actor es totalmente vulnerable. Su personalidad total es expuesta al juicio crítico - su intelecto, su porte, su dicción, su entero aspecto. En resumen su ego." 

“Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”

"Para el comandante Lawrence la compasión es una obsesión. Para mí... es sólo buena educación. Juzgue usted cuál de los dos motivos es más recomendable". En Lawrence de Arabia

"Cuando un pueblo ya no lee a sus escritores, los festeja"

"Mi alma, mi cuerpo, mi cerebro languidecen necesitando religión. El mundo es demasiado inhóspito e inexpresivo sin un sentido de adoración”

"Mientras que la filosofía se encarga del núcleo de las cuestiones, el arte de vivir se entretiene con la pulpa"

"El fallo tiene miles de explicaciones. El éxito no las necesita." 

"Prefiero los planos largos porque el cuerpo puede actuar mejor que el rostro." 

"Esencialmente soy un actor que ha sido bastante afortunado por interpretar papeles principales la mayor parte de mi vida." 

"La extravagancia no me satisface. Disfruto siendo evasivo" 




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sábado, 10 de marzo de 2018

Abderramán III, el poder y la felicidad



Abderramán III, Califa cordobés ejemplo de cultura y refinamiento, construyó, según cuenta la leyenda, la esplendorosa  ciudad palatina de Medinat al Zhará (Medina Azahara) a las afueras de Córdoba, como muestra de amor a su esposa "al Zhará" (la Flor), una urbe resplandeciente que es conocida como el Versalles de la edad media. No solo volcó sus esfuerzos con esta ciudad, sino que continuó ampliando y embelleciendo la maravillosa Mezquita de Córdoba. No cabe duda de que este califa era muy consciente del valor de la arquitectura y así decía:

Medinat al Zhará "Ciudad de la Flor de Azahar"
"Cuando los reyes quieren que se hable en la posteridad de sus altos designios —escribió—, ha de ser con la lengua de las edificaciones. ¿No ves cómo han permanecido las pirámides y a cuántos reyes los borraron las vicisitudes de los tiempos?"

Abderramán III (912-929) lo tenía todo para sentirse tremendamente dichoso y aún así sus últimos momentos estuvieron marcados por una profunda depresión que casi le impedía hablar sin echarse a llorar. El testamento que dictó era un ejemplo de que el dinero y el poder no son garantías de felicidad, por mucho que todos insistamos en ello y así decía: 

"He reinado más de cincuenta años, en victoria o en paz. Amado por mis súbditos, temido por mis enemigos y respetado por mis aliados. Riquezas y honores, poder y placeres aguardaron mi llamada para acudir de inmediato. No existe terrena bendición que me haya sido esquiva. En esta situacion he anotado diligentemente los días de pura y auténtica felicidad que he disfrutado: Suman catorce. Hombre, no cifres tus anhelos en el mundo terreno".

Abderramán III
Fue un gran gobernante que tuvo como reflejo de si mismo a Córdoba, una ciudad que ha pasado a la historia como ejemplo de cultura, de concordia y convivencia respetuosa y pacífica entre religiones tan mal avenidas a veces como la judía, la musulmana y la cristiana. Fue tal su esplendor que llegó a ser conocida como "La perla de occidente" capaz de rivalizar durante todo un siglo con otras urbes tan señeras como Bagdad o Constantinopla. Del gobierno de Abderraman III dijo un cortesano llamado Ibn Abd Rabbihi:

"La unión del Estado rehízo, de él arrancó los velos de tinieblas. El reino que destrozado estaba reparó, firmes y seguras quedaron sus bases (…) Con su luz amaneció el país. Corrupción y desorden acabaron tras un tiempo en que la hipocresía dominaba, tras imperar rebeldes y contumaces"

Vamos lo que nos hace falta ahora....


Mezquita de Córdoba

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"El beso" de Rodin y el hombre que sirvió de modelo



Nada podemos contra el inexorable paso del tiempo, salvo si uno está esculpido en piedra por un genio como Auguste Rodin en una obra maestra como "El beso", entonces eres inmortal. Aunque no lo parezca de eso nos habla el óleo con el que encabezamos esta entrada, una obra de Tamara de Lempicka titulado "Hombre viejo con guitarra" (1935). Su secreto nos lo contaba la propia pintora:  

"Yo quería pintar un hombre viejo. Era una necesidad superior a mis fuerzas… Él me acompañó al estudio… Después, un día… sacó de su bolsillo un amarillento recorte de periódico. Había sido doblado cientos de veces. Me lo dio y dijo: "Yo no siempre he sido así como usted me ve hoy." El recorte trataba de los amantes de Rodin. Se especificaban los nombres de los modelos. "Yo soy ese hombre", dijo".

Nadie adivinaría, de no leer la anécdota. que esa persona es la misma que sirvió de modelo para "El beso" de Rodin. De la mujer no sabemos nada pero seguro que ella, con los años, también llevaba toda una vida esculpida en su rostro.

"El beso" (1882) se basaba en la historia de Paolo y Francesca, personajes reales que vivieron en la Italia medieval. Dante recogió su historia en "La Divina Comedía" y nos contaba como mueren a manos del marido de ella cuando este los sorprende besándose. A la pareja, que eran cuñados, se les conocía como "los amantes malditos" por haber sido condenados a errar por los infiernos en un eterno castigo por su amor prohibido. Dante les reservó habitación (sin vistas) en el circulo del Infierno destinado a los lujuriosos.

La obra fue ideada por Rodin para que presidiera su monumental "Puerta del infierno", hasta que el escultor se dio cuenta de que una obra como aquella, para nada representaba a unos amantes malditos, de hecho, estaba llena de encanto y rezumaba armonía, felicidad y amor; tal era su belleza que en modo alguno podía coronar una puerta tan siniestra. Desde entonces la sacó de aquel proyecto (que nunca llegó a culminarse) y le dio entidad propia e independiente. Fue un éxito inmediato y la gente que no sabía identificar a los personajes ni su truculenta historia empezó a referirse a la obra como "Le baiser" (El beso), un título sin duda mucho más apropiado.  

Fuente: A partir de la biografía Tamara de Lempicka publicada por Taschen

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jueves, 8 de marzo de 2018

"Las uvas de la ira" y la pobreza sobre ruedas



“El Cine es la más importante de todas las artes y puede y debe desempeñar un gran papel en la revolución cultural como medio de educación generalizada….”

Lenin lo tenía muy claro cuando decía esas palabras. El cine era una herramienta primordial en los albores del comunismo para afianzar la revolución y crear una solida conciencia social colectiva capaz de soportar los rigores iniciales del sistema; con estas premisas  nacieron un buen puñado de obras maestras de la historia del primer cine de manos de directores de la talla de Eisenstein, Dovzhenko, Kuleshov o Pudovkin, que con su buen hacer asombraron al propio Hollywood por la fuerza de sus obras, logrando mejoras técnicas y narrativas esenciales en el desarrollo posterior del séptimo arte, especialmente en el terreno del montaje. En definitiva, en aquella Unión Soviética el cine debía servir a unos fines concretos que iban mas allá del puro entretenimiento  y las películas norteamericanas con su narratividad burguesa, su exceso de lujo y ostentación estaban muy lejos de lo admisible por las autoridades soviéticas y muy difícilmente se admitía que una película "made in Hollywood" llegara a sus cines. Aunque hubo alguna excepción. 

Una de aquellas excepciones fue "Las uvas de la Ira" (1940), sin duda una de las grandes obras de John Ford, una película en la que brillan a gran altura Henry Fonda, la oscarizada Jane Darwell y John Carradine. La historia se basaba en el libro del mismo título del gran escritor y premio Nobel de literatura John Steinbeck, un autor que no ocultaba sus filias hacia el comunismo.  

"Las uvas de la ira" relataba con crudeza y realismo las severas consecuencias que la "Gran depresión capitalista" estaba causando entre los más desfavorecidos de Estados Unidos. Las autoridades soviéticas vieron una excelente oportunidad propagandística en la película y permitieron que se exhibiera públicamente en las salas para que se pudiera observar la decadencia occidental y la bancarrota provocada por el consumismo y la liberalidad económica. Lo curioso es que las mismas autoridades no tardaron mucho en pegar un frenazo a fondo a dicho permiso cuando se dieron cuenta de que la población de Moscú se quedaba boquiabierta por el hecho de que en Estados Unidos hasta una familia arruinada y totalmente acorralada por la pobreza podía permitirse el lujo de tener una camioneta propia, por muy destartalada que esta fuese, algo totalmente imposible para ellos.

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1 y 3 de http://www.doctormacro.com/Movie%20Summaries/G/Grapes%20of%20Wrath,%20The.htm
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miércoles, 7 de marzo de 2018

Ray Charles y el nacimiento del Soul



En estos días en los que mi coche se mueve al ritmo de Ray Charles parece que es el momento indicado para contar la historia de su temazo "What'd I Say", una de esas canciones icónicas en la historia de la música moderna al resultar este el tema que da carta de nacimiento a un nuevo estilo, nada menos que el soul, una mezcla entre Rhythm & blues, gospel y el sesentero doo-woop que hará las delicias de muchos y que logrará por fin conquistar las emisoras de radio para las voces de color. Evidentemente estos asuntos de los nacimientos de un estilo siempre son complicados y por supuesto no faltan en este caso quien mantiene que más que Ray Charles. el padre del invento sería Salomon Burke, James Brown o incluso Sam Cooke. Ya los traeremos de visita en cualqueir momento. Hoy vamos con Ray.

Según contaba el propio Ray Charles en su autobiografía “Brother Ray” la canción nació en un concierto dado en un club nocturno de Milwaukee en 1959:

  “Sucedió que estábamos tocando una de las últimas piezas de baile y todavía teníamos que “cubrir” otros 12 minutos antes de que finalizara la sesión. Un concierto típico de esta clase, incluyendo los 30 minutos del intermedio, se prolongaba unas cuatro horas. Era cerca de la una de la madrugada y recuerdo que ya habíamos acabado todo nuestro repertorio. No quedaba nada que se me pudiera ocurrir y entonces le dije a la banda y a las "Raelettes”: ¡¡Escuchen, voy a tratar de jugar un poco, tocando y cantando. Ustedes solamente síganme en lo que yo haga!! Entonces, comencé a tararear algo, unos pequeños compases que estaban flotando dentro de mi cabeza. Me sentí bien y seguí tocando. Una cosa llevó a la otra, y me encontré cantando y pidiéndoles a las chicas que repitieran después de mí…Luego, al poco tiempo, podía sentir como toda la estancia retumbaba y se agitaba ferozmente”.

La canción tuvo éxito inmediato y todos los asistentes empezaron a demandarle el disco en el que pudieran volver a escucharla. Los productores tenían serias dudas por su larga duración y por lo atrevido de su letra y bailes. Y es que la sociedad americana, puritana hasta la médula, consideraba muy atrevidos los bailes y contoneos pélvicos de las "Raelettes", que cargaban de sexualidad el tema. Evidentemente la canción terminó grabándose, aunque eso si, eliminando algunas frases como aquella de “mueve esa cosa” y dulcificando un poco la letra.

Ray Charles contaba: “La canción se prestaba a ser controvertida, no la digería todo el mundo” (…) “Fue prohibida en varias estaciones de radio. Decían que era muy sugestiva. Bueno, estoy de acuerdo. No debo ser yo quien juzgue mis propias canciones, pero, si no puedes comprender “What’d I Say”, entonces, es que algo está mal” 

Ray tenía 27 años cuando dio carta de nacimiento al "Soul" con este temazo que llegó al llegó al nº 6 el Billboard Hot 100 y al nº 1 del afamado Hot R&B Songs. Aun hoy se la sigue considerando como una de las 10 mejores canciones de todos los tiempos. 

Como no, Ray Charles que acostumbraba a celebrar sus éxitos comprándose un Cadillac nuevo, se compró con esta cancioncilla su Cadillac nº 7. Como el decía: “Nada me entusiasmaba como aquel Cadillac de 1960″.

Y como las fiestas y los conciertos siempre se cierran con alegria, con algo de lo mejor y ciertamente enérgico que haga vibrar a los asistentes y les haga llevarse buen sabor de boca. Ray Charles escogió este tema para cerrar sus conciertos y tenía sus razones:

“What’d I say” es mi último número en un escenario porque la canto cuando siento que he llegado al final. Es algo así como mi último aliento. Después, ya no soy nada”. “Lo que quieres hacer es subirle el entusiasmo a la gente. Les comienzas a calentar, y lo haces durante la primera mitad, entonces, sus pies comienzan a moverse. Seguidamente, comienzan a mover sus cabezas y, después, tienen sus bocas abiertas y están gritando y aclamando donde cada uno puede saltar y pasar un muy buen rato. Es una gran sensación cuando puedes tener a tu audiencia envuelta y compenetrada contigo… Cuando canto “What’d I Say” no tienes de qué preocuparte, ¡¡ese es mi final!!; no habrá ninguna repetición, no hay nada. ¡¡He terminado!!”

Os dejo la versión que sacaron en la película "Ray" (2004- Taylor Hackford) donde se ve el momento de la creación del tema y después un vídeo con la canción subtitulada para entenderla mejor:



Y la subtítulada ( y no me digan que Jamie Foxx no quedaba en la película igualito a Ray Charles - Normal que se llevara el Oscar al mejor actor):


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martes, 6 de marzo de 2018

Polícleto, la gente y el arte

Diadumenos


Diadumenos - Museo de Atenas
Polícleto fue uno de los grandes escultores de la Grecia clásica. En cierta ocasión el creador del Canon, del que era muestra tangible su famoso "Doriforo", tuvo la idea de esculpir simultáneamente dos estatuas de concepción inicial idéntica, pero mientras que una era esculpida en el más riguroso secreto, atendiendo exclusivamente a la inspiración de sí mismo, la otra avanzaba a la vista del público y aceptaba las sugerencias que los "sabios ciudadanos" querían hacerle al respecto, un poquito más de aquí, algo menos de allá… realizando las correcciones necesarias para atender todos aquellos "oportunos" consejos.

Una vez que finalizó las dos obras, que habían nacido de una misma idea pero que crecieron de distinta forma, las expuso una al lado de la otra a la vista de todos y pudo comprobar cómo la escultura que fue fruto de la opinión pública fue censurada unánimemente mientras que la que había sido esculpida según los dictados exclusivos de su propio genio creador fue alabada por todos y considerada la obra de un verdadero maestro.

Diadumenos - Museo Pushkin - Moscú
Entonces dijo Polícleto: "Atenienses la estatua que criticáis es obra vuestra; la que alabáis es obra mía"

A buen seguro, Polícleto se reafirmó en la idea de que un verdadero artista solo debe escuchar su voz interior y ha de poner siempre en una severa cuarentena las opiniones de todos esos lumbreras que siempre ponen pegas al trabajo que no es suyo.

En la foto de la arriba a la izquierda se puede disfrutar la imagen del "Diadumenos" una de las grandes esculturas de Polícleto. Es una copia romana en mármol de un original en bronce del 420 a. C. Se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas y es una de las mejores copias del original perdido. La copia de la izquierda, de menos calidad, pero completa, pertenece al Museo Pushkin de Moscú.

"Diadumenos" en griego significa "el que se ciñe" y representa a un atleta griego en el momento de ceñirse a su cabeza la cinta o diadema de la victoria que lo avala como ganador después de una competición, aunque no falta quien cree que en realidad es una representación del Dios Apolo. La obra cumple con los cánones marcados por Polícleto en su Doríforo y así su altura total es el equivalente a siete veces la altura de la cabeza, algo menos estilizado que el Canon de Lisipo que era ocho veces la medida de la cabeza.

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lunes, 5 de marzo de 2018

Caccini y el "Ave María"... ruso



Mi hijo me viene últimamente con la cantinela de que el "Ave María" de Giovanni Caccini es el más bello de todos los "Ave María" que conoce, entre los que incluye sin dudar el de Schubert o el de Gounod. El caso es que la pieza es ciertamente preciosa y a uno se le abre la curiosidad por saber un poco más de ella. Y rebuscando llego a saber que con esta pieza se da algo muy parecido al error de atribución que existe con el famosísimo "Adagio de Albinoni", que no es de Tomaso Albinoni sino que es una obra -como ya contábamos en el pasado en este blog- del musicólogo italiano Remo Giazzoto y de fecha tan reciente como 1945.

Vládimir Vavílov
El caso del Ave María de Caccini es todavía más rotundo que el del citado Adagio, pues Giazzoto mantenía que se había basado, aunque fuera remotamente, en unos fragmentos de un movimiento lento de una sonata a trío de Albinoni, unos fragmentos de los que nunca se supo nada posteriormente. Y es que el Ave María atribuido erróneamente a Caccini más que una obra del primer barroco como se ha pretendido, es una obra nacida por completo del genio de un ,desconocido para mi, laudista, guitarrista y compositor ruso llamado Vládimir Vavílov (1925-1973), en fecha tan cercana como 1970. !Increible verdad! Vavílov tenía la rara costumbre de atribuir sus composiciones a otros compositores, normalmente del renacimiento y barroco, lo que me recuerda al gran Miguel Ángel que alguna vez enterró esculturas suyas para hacerlas pasar después por originales griegos -como hizo con su Baco- y saborear como se hablaba de la perfección de aquellas maravillas de un supuesto pasado cuando eran desenterradas. Quien sabe que propósito movía a Vavílov con esta manía suya, si que se le diera más atención a sus obras, su promoción de la música antigua en Rusia, la falta de ego, o simplemente la situación política en su país en la que en 1970 no creo que fueran muy bienvenidos los cánticos religiosos.... El caso es que este Ave María quedó por primera vez grabado como pieza anónima en un disco de Vavílov titulado "Musica de laúd de los siglos XVI-XVII", en la que la mayoría de las piezas eran del maestro ruso y atribuidas como el "Ave María" a otros compositores. Vavílov murió poco después, en 1973 y fue entonces cuando empezó el galimatías de adjudicar la obra a Giovanni Caccini por alguno de los colaboradores de Vavílov en la grabación de la pieza, que poco después se haría mundialmente famosa tras unos arreglos del organista Oleg Yanchenko en 1987.   

Estilísticamente es una obra que difícilmente podría haber sido de Giovanni Caccini, tal y como mantienen en la página "Musica Antigua.com" en la que supe de esta anécdota, ya que a pesar de imitar el bajo continuo propio de la época, hace uso de la melodía y armonía clásica y romántica, algo que amen de otros considerandos, nunca habría podido pasar en los inicios del siglo XVII.

Hoy en día es una pieza soberbia que figura en el repertorio de numerosas cantantes entre las que destaca Inessa Galante, Charlotte Church o la gran Sumi Jo, en cuya voz os dejo la interpretación del tema en el siguiente vídeo:




Dedicado al mio figlio Alejandro, para que me siga sorprendiendo con sus descubrimientos musicales.

Como entrada hemos optado por la maravillosa escultura en mármol "Virgen del velo" del gran escultor Giovanni Strazza (1818-1875), un verdadero milagro en piedra. 


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02.- https://www.discogs.com/artist/2939204-Vladimir-Vavilov

domingo, 4 de marzo de 2018

Alejandro Dumas y el Mosquetero Negro



"¡Oh, querido d’Artagnan! -continuó Aramis, tomando un ligero acento de amargura-. Creedme, ocultad vuestras llagas cuando las tengáis, pues el silencio es la última felicidad para los desgraciados; guardaos de confiar vuestros pesares a nadie; los que nos oyen se alimentan de nuestras lágrimas, como las moscas de la sangre de un animal herido. "

Es un fragmento de "Los tres mosqueteros" obra de Alejandro Dumas (con la ayuda de Maquet), quien muy seguramente se inspiró -en parte- en la vida de su padre, un general de Napoleón, tanto para sus mosqueteros como para "El Conde de Montecristo", sobre todo en cuanto a las cualidades humanas se refiere. Y es que el padre del escritor tuvo una vida ciertamente novelesca que hace poco nos fue recordada por Tom Reiss en su obra "El Conde negro" ganador del Pulitzer de biografía en 2013. El general era hijo de Antoine Alexandre Davy de la Pailletterie, un marqués bastante díscolo que huyendo de sus deudas marchó a Santo Domingo donde se amancebó con la esclava negra Marie Cassette Dumas, que le dio dos hijos mulatos. Uno de aquellos chicos sería el futuro general Thomas-Alexandre Davy de la Pailleterie, quien al no disfrutar de una buena relación con su padre adoptó con el tiempo el apellido de su madre y se convirtió en el primer Alejandro Dumas de los tres que han dejado huella en la historia, al que seguiría su hijo el primer Dumas escritor y a continuación su nieto, Alexandre Dumas que escribiría "La dama de las camelias"

El muchacho, que había recibido una buena educación, era dueño de una fuerza hercúlea, un valor sin medida y un acendrado sentido de la justicia y la bondad, se enroló en el ejercito como soldado raso y fue capaz de ir logrando ascenso tras ascenso en el ejercito, a cual más increíble, hasta convertirse en el primer general negro del ejército francés y de Europa, algo solo posible en una Francia revolucionaria que abogaba entre sus principios por la Igualdad. 

Con 31 años llegó a comandar un ejército de 53.000 hombres en las campañas napoleónicas de Italia; allí fue capaz de impedir el solo que un escuadrón enemigo cruzara un puente. "En Austria capturó una batería más inaccesible que los cañones de Navarone" cuenta su biógrafo Tom Reiss, en otra ocasión conquistó el monte Cenis, la llave de los Alpes, después de hacer 1700 prisioneros. Una hazaña tras otra hizo que los austriacos lo conocieran como "El diablo negro". Hitos de los que se haría eco la prensa como podemos ver en la ilustración de la derecha. 

Terminó perdiendo el favor de Napoleón durante la campaña de Egipto. Allí defendió a civiles de los atropellos de los soldados, denunció la cobardía de otros generales y para colmo tuvo el valor de decirle al futuro Emperador: "Creí  que habíamos venido a liberar, no a dominar. Por la gloria y el honor de la patria, yo daría la vuelta al mundo, pero si solo se tratara de un capricho suyo, no daría un solo paso...". Tras esto y camino de vuelta a Francia su barco naufragó frente al reino de Nápoles, enemigo de Francia, siendo hecho prisionero durante dos años. Logra sobrevivir a un intento de envenamiento por sus carceleros y para cuando logra ser liberado en un canje de prisioneros ya se encuentra muy debilitado. Parece que este episodio vivido por su padre en los calabozos, en los que hubo de sufrir la injusticia y el oprobio motivaron la venganza literaria que no pudo llevar a cabo el general en forma de "El conde de Montecristo". 

El primer Alejandro Dumas escritor  era por supuesto también mulato pero orgulloso en extremo de su padre y sus orígenes. Dicen que cuando murió su padre el General teniendo tan solo cuatro años, le dijeron que Dios se lo había llevado. El pequeño enrabietado cogió el fusil de su padre y se fue escaleras arriba. Cuando le preguntaron a donde iba contestó: "Voy a matar a Dios". Con estos antecedentes será fácil entender la siguiente anécdota:

Durante una recepción en uno de los salones literarios parisinos, un extranjero se dirigió a Dumas de forma ciertamente poco cortés y le pregunto:
- Perdóneme si soy demasiado curioso, señor Dumas. ¿Es usted descendiente de negra y europeo?
- Efectivamente, lo soy. Dijo Dumas que nunca ocultaba su origen.
-¿Y su señor padre?
- Pues... era mulato.
- ¿Y su abuelo, señor Dumas? Insistía el personaje
- Era negro, de eso tengo la absoluta certeza. Contestó ya un tanto molesto el escritor.
- Ah, ¿Y podría saber qué era su bisabuelo?
- ¡Un mono, señor mío, un mono! dijo ya con enfadado Dumas, que completo la respuesta con otra certeza: Porque mi linaje comienza donde termina el de usted.

A pesar del éxito de sus libros, Alejandro Dumas no logró el reconocimiento absoluto en vida. Era despreciado por Balzac que ser refería a el como "Ese negro" o Verlaine que lo comparaba con "El Tio Tom". Sus restos solo llegaron al Panteón de los Ilustres en 2002, 132 años después de su muerte. 

Y para terminar un trocito de "El Conde de Montecristo". Podrían ser palabras del general:

"En cuanto a vos, Morrel, he aquí el secreto de mi conducta. No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuan buena y hermosa es la vida. Vivid, pues, y sed dichosos, hijos queridos de mi corazón, y no olvidéis nunca que hasta el día en que Dios se digne descifrar el porvenir al hombre, toda la sabiduría humana estará resumida en dos palabras: ¡Confiar y esperar! "


Fuente: A partir de:
xlsemanal.com - Alejandro Ddumas Padre - El cuarto mosquetero era negro

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sábado, 3 de marzo de 2018

Paganini: El violinista del diablo



Para sus contemporáneos solo podía haber una explicación para las virtuosísticas interpretaciones de Nicolo Paganini (1782-1840), aquel ser enjuto, de largos cabellos y manos con dedos larguísimos y flexibles que parecían arañas (posible síndrome de Marfan) y que además gustaba vestir siempre de negro con trajes a veces un poco raídos y deshilachados, debía de tener un pacto con el diablo, solo así se entendería que fuera capaz de seguir tocando de maravilla cuando a su violín se le rompían todas las cuerdas menos una o abordaba aquellas frenéticas cascadas de notas sin aparente esfuerzo. Su música era nueva y parecía estar inspirada por el mismo satanás. No ayudaba que fuera un mujeriego apasionado: "No soy guapo, pero cuando las mujeres me escuchan tocar, vienen arrastrándose a mis pies", ni un derrochador en el juego en el que era capaz de perder hasta su propio violín o un entusiasta bebedor. Todo aquello del demonio formaba parte evidentemente, de una leyenda, que en su día le dio mucho juego, una fructífera puesta en escena en la que se preparaba hasta el mismo detalle, incluso preparar las cuerdas para que se rompieran en el momento justo. Un artificio que le hizo ganar muchísimo dinero. Y a pesar de ello y de como lo malgastaba en las apuestas hay quien cuenta de él que tenía cocodrilos en los bolsillos y que eso de pagar de más un solo florin ni pensarlo. Para muestra un botón:

Una noche, después de haber finalizado uno de sus conciertos, se encontró, como era casi la costumbre, abrumado por un grupo de admiradores que no estaban modulando bien su efusiva admiración y resultaban un verdadero incordio para el músico. De esta manera, rodeado por las circunstancias, se decidió a realizar un sacrificio y tomar un coche de caballos que lo llevara a su hotel. El cochero, cuando llegaron al punto de destino, le dijo al violinista con la mayor naturalidad, que el trayecto costaba 5 florines. "¿Cinco florines?" -contesto un tanto sorprendido el tacaño músico- . "!Pero si este trayecto suele costar sólo uno!". El cochero que tenía más kilómetros que el baúl de la Piquer, había reconocido a su pasajero y con el mayor de los aplomos le respondió: "Señor, usted gana cuarenta mil florines por noche por tocar unas cuantas notas sobre una sola cuerda. Bien puede pagarme lo que le pido". Paganini que era maestro en cuestiones de agilidad, respondió al momento: - "Cierto, y por lo tanto, cuando usted me conduzca al hotel en su coche sobre una sola rueda, le pagaré lo que me pide. Mientras tanto tendrá que conformarse con un solo florín" Y esto fue lo que le entregó y se marchó a su hotel.

En realidad, este sambenito de avaro no debe de ser real, pues hay muestras de que fue generoso con otros compositores, como en el caso de Berlioz con el encargo de "Harold en Italia" del que ya hablaremos en otro momento. 

Ayer tuve la oportunidad de ver la película alemana sobre Paganini titulada "El violinista del diablo" (2013 - Bernard Rose), ciertamente entretenida y a la que pertenece el soberbio vídeo que dejamos a continuación donde se puede ver al violinista David Garrett haciendo de Paganini e interpretando su famoso y diabólico capricho nº 24, dándonos una idea de como debían ser las interpretaciones originales del famoso músico, siempre llenas de magia, artificio y misterio. 




Las imágenes han sido tomadas de las siguientes páginas:
01- Retrato de Paganini por Ingres: https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Niccol%C3%B2_Paganini#/media/File:NiccoloPaganini.jpeg
02.- Daguerrotipo de Paganini: https://www.pinterest.es/pin/622130135996411573/

viernes, 2 de marzo de 2018

Beethoven: el de los huertos de remolacha




Beethoven era un gran admirador de Johann Sebastian Bach, de hecho en cierta ocasión en la que le preguntaron si se había escrito en música algo insuperable contestó sin pensarlo: "La suite en re mayor de Bach". Una obra esta cuyo segundo tiempo "Air" es ampliamente conocido como "el aria de Bach". Puede que por esto, Beethoven, en una época en la que Bach -que en alemán significa arroyo- no estaba aún lo suficientemente reivindicado dijera: "No debería llamarse así, pues no es un arroyo; es el mar, todo el mar" dando a entender con ello la magnificencia de su prácticamente olvidada obra. No cabe duda de que los nombres son ciertamente importantes y que un nombre con una buena sonoridad puede llegar a transferir una cierta fortaleza a una persona. De ponernos a pensar en ello muchos dirán que es una suerte pasar a la posteridad con un nombre tan cargado de fuerza como Ludwig van Beethoven, lo que no sé, una vez visto lo que opinaba del apellido de Bach, es lo que pensaría el músico de Bonn de su propio nombre.

Y es que hay una teoría acerca del significado del apellido Beethoven ciertamente curiosa. Aunque hay quien refiere como posible que Beethoven venga de un villorrio belga cerca de Lieja llamado Bettincourt (Bettinhoven), hay otros estudiosos de la vida de compositor que indican que la familia de Beethoven era ciertamente humilde y descendían de campesinos y granjeros flamencos que en época del abuelo del compositor, se desplazaron a Bonn y se da la curiosa coincidencia de que en idioma flamenco "Beeth" significaría "remolacha" y "Hoven" -plural de Hof- sería "huertos". Puesto que la partícula "van" más que denotar nobleza es un simple "de" a modo de patronímico, nuestro famoso personaje con su rotundo nombre Ludwig van Beethoven, podría ser conocido en realidad como "Luis el de los huertos de remolacha". Me da a mi que hubiese preferido los rumores del arroyo de Bach.

Y como vemos que a nuestro Ludwig se le ha quedado la cara azul del susto, tal y como lo intuyó Andy Warhol, vamos a restituirle su grandeza con una obra de las no tan conocidas del compositor, el Romance para violín y orquesta nº 2 op. 50, interpretado por Renaud Capuçon y dirigido por Kurt Masur:





Y como intuyo que alguno se habrá quedado con la curiosidad de saber que obra era la Suite nº 2 en re mayor BWV 1068 de Bach a la que se refería "Luis el de los huerto de remolachas", ahí va su famoso segundo movimiento:



Goethe, amigo intimo de Beethoven, con el que gustaba dar paseos, decía de la música de Bach: "Al oir la música de Bach tengo la sensacion de que la eterna armonia habla consigo misma, como debe de haber sucedido en el seno de Dios poco antes de la creación del mundo"

Fuente: Aparte de numerosas webs y wikipedia la información sobre el significado de Beethoven se ha contrastado en los siguientes libros:
1.- Rudimentos de Onomatología (1961) - Luis López de MesaLink al libro
2.- Las páginas secretas de la historia - José María ZavalaLink al libro

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jueves, 1 de marzo de 2018

Bobby Fischer: Ajedrez Vs Sexo



"Me opongo a que digan que soy un genio del ajedrez. Me considero un genio en general que, casualmente, juega al ajedrez. Es muy distinto. Miren a Kaspárov: él es un genio del ajedrez. Fuera del tablero, en cambio, es un idiota."

Todo un personaje este Bobby Fischer... Nadie duda de que hay otros ajedrecistas que han jugado mejor que él o que han retenido la corona de campeón durante más tiempo, pero ninguno ha resultado tan carismático e icónico como el siempre controvertido jugador estadounidense. Para Fischer el ajedrez lo era todo, estaba incluso por encima del sexo. Contaba el gran maestro Pal Benko en una revista de ajedrez que Fischer perdió su virginidad en Argentina en 1960, tendría 16-17 años, durante un torneo que al decir de algunos fue el peor de su carrera, seguramente porque por una vez tenía la cabeza puesta en otras cosas. Benko lo contaba así:

"Fischer siempre se interesó por las chicas. Pero no sabía cómo encararlas. Vio que yo tenía una novia muy agradable y bonita durante el torneo, "una chica de calidad" decía, una inmigrante húngara, y quería saber cómo lo había logrado. Al final, Larry Evans le consiguió, según sus palabras, una "semiprofesional". A la mañana siguiente, le pregunté a Bobby cómo le había ido. Me dijo: "Pss, movimientos verticales..., el ajedrez es mejor". Le dije: "Mira, Bobby, el sexo y el ajedrez son dos cosas diferentes"

Más allá de sus inicios horizontales, lo de verdad reseñable es el verdadero genio de este jugador que después de convertirse en bandera de su país, terminó odiándolo a muerte. De su talento ante el tablero baste contar que durante unas partidas simultaneas, esas en las que se pone a prueba la capacidad de memoria y concentración del jugador al tener este que enfrentarse a la vez a varios oponentes e ir avanzando de tablero en tablero, Fischer capturó la dama de uno de sus adversarios y este, fullero como pocos a ese nivel, una vez el campeón se hubo desplazado al siguiente tablero, la volvió a poner en juego. Cuando Fischer llegó de nuevo ante este jugador realizó su movimiento como si nada hubiera pasado y el oponente empezó a vanagloriarse ante los espectadores de haber engañado al genio. Solo tardó Fischer siete movimientos más en capturarle de nuevo la dama, solo que en esta ocasión, sin mediar palabra ni hacer un solo gesto, se la metió en el bolsillo antes de continuar a la siguiente mesa.

Fuente: A partir de:
ABC - "Bobby Fischer diez años después de su muerte"

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miércoles, 28 de febrero de 2018

Robert Mitchum, una vida a puñetazos



Ya contábamos en una entrada anterior que antes de ser actor, Robert Mitchum tenía la vida casi de un vagabundo y cómo se ganaba unos pocos dólares dando puñetazos en peleas de tres al cuarto. No era precisamente un personaje con pinta de duro, yo es que creo que la vida lo hizo así; incluso se dice que la especial expresión de su rostro, esa mirada algo caída e indefinible, se debía a las secuelas de una pelea. En cierta ocasión dijo en una entrevista:

"¿Mi diferencia con otros actores? Que han estado menos tiempo en la cárcel que yo" 

Se cuenta la anécdota de un director de cine que en los comienzos de Mitchum como actor le dijo antes de empezar a rodar: 

- Le advierto querido Mitchum, que yo no soy dueño de mis nervios. Cuando me enfado con un actor, le insulto, aunque sea de la talla de usted. Claro que el enfado se me pasa muy pronto y quedo tan amigo como antes. 

Mitchum, no se inmutó, puede que quizás arqueara un poco una de sus cejas, mientras se llevaba lentamente un pitillo a la boca y le dijo al muchachito que estaba detrás de la cámara:

- Es una curiosa coincidencia. A mi los nervios se me alteran también muy fácilmente. Y en cuanto me dicen algo desagradable, me lío a puñetazos. Claro que el enfado se me pasa también en seguida y entonces, lo primero que hago es ir a la clínica a ver a la víctima.

No sé porqué me da la sensación de que fue un rodaje especialmente tranquilo. Aunque se cita en muchos artículos sobre Mitchum sus peleas a puñetazos con productores y directores, nunca los identifica, de modo que no encuentro referencias sobre la película en que ocurrió la anécdota ni el nombre del director, pero tiene toda la pinta de ser cierta.

Por cosas como esta supongo, las actrices de Hollywood, cansadas de tanto melifluo lo adoraban, aunque actuando recurriera siempre a la ley del mínimo esfuerzo, por cierto con magníficos resultados. Ya saben que el mismo decía: "Actuando, tengo tres expresiones, mirando a la derecha, mirando a la izquierda, y mirando al frente"

Un personaje.

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martes, 27 de febrero de 2018

Milton, su paraíso perdido y una canción de Sabina



“Hijos míos, el Hombre es ya como uno de nosotros; conoce a la vez el Bien y el Mal desde que ha gustado el fruto prohibido; pero sólo puede vanagloriarse de conocer el Bien perdido y el Mal ganado: mucho más feliz sería si le hubiera bastado conocer el Bien por sí mismo, y de ningún modo el Mal"

Eso escribía John Milton en su obra "El paraíso perdido", una obra ciertamente famosa y que muchos citan pero que me da la impresión ha sido leída por muy pocos, incluyéndome yo mismo por supuesto, lo que no quita para que sienta una pizca de curiosidad por la vida de este escritor y contar alguna anécdota. 

Milton era ciego como Homero, aunque no de nacimiento; la ceguera le llegó con 46 años, y escribió un poema abrumadoramente largo, más de diez mil versos recogidos en 12  libros, comparable a las épicas narraciones griegas de Ovidio, Virgilio o del citado Homero; aunque aquí, más que de batallas y odiseas se habla del bien, pero sobre todo del mal y del sufrimiento humano y del porqué un Dios todopoderoso y lleno de bondad los consiente cuando de forma tan fácil podría acabar con ellos. Un tema que la mayoría de las personas, ya sean creyentes o no, nos preguntamos de continuo al ver el caos e injusticia que campa a nuestro alrededor.   Para divagar sobre este tema tan profundo se ayuda de la historia de Adán y Eva y su expulsión del Paraíso, lo cual podría parecer un terreno demasiado trillado y abonado para el fracaso pero que a decir de quien lo ha leído resulta un texto realmente joven y atrayente incluso hoy. 

John Milton
John Milton se caso tres veces. De la primera esposa, Mary Power, enviudó dos años antes de quedarse ciego y quedó al cuidado de sus tres hijas, que llegada su ceguera llegaron a leerle en griego con perfecta pronunciación sin saber nada de lo que leían (una verdadera tortura). Su segunda esposa, Catalina Woodcook, falleció también poco tiempo después de la boda y ya con 52 años, un Milton ya pobre y envejecido se casó en una tercera ocasión, con Isabel Minshull, una mujer realmente bonita y mucho más joven que el escritor y que le ayudó enormemente a terminar "El paraíso perdido". Se cuenta que esta tercera esposa tenía un carácter ciertamente difícil, al estilo de la correosa Jantipa de Sócrates y aunque le suponía una ayuda insustituible al escritor en la vida diaria y en su obra, era a veces también un verdadero castigo divino que supongo le hacía meditar si el verdadero paraíso perdido no era sino la tranquilidad del hogar de otro tiempo pasado y mejor.

Un amigo después de conocer a su esposa le dijo: "Vuestra esposa es digna de un poeta y bella como una rosa", a lo que Milton solo pudo contestarle: "Sin duda; lo malo es que yo de las rosas ya no puedo ver los colores y me toca, lo mismo que antes, sufrir las espinas" 

Cuatro años después de la publicación de "El paraíso perdido" (1667) publicó "El paraíso recobrado", obra que espero fuera también la sensación vivida dentro de su hogar. Milton murió con 65 años en 1674.

Joaquín Sabina, un poeta más terrenal que Milton, supo  hacer una deliciosa canción sobre Adán y Eva y la expulsión de su particular Paraíso en este inmisericorde tiempo presente. ¿Una relectura musicada de Milton? La canción es "Eva tomando el sol" del álbum "El hombre del traje gris" (1988). Ya sé que algunos estaréis diciendo que como me atrevo a mezclar a Sabina con Milton, pero... a mi me gusta la idea:




El amor de Adán y Eva - William Blake
Todo empezó cuando aquella serpiente 
Me trajo una manzana y dijo prueba
Yo me llamaba Adán
Seguramente tú te llamabas Eva
Vivíamos de scuoters en un piso 
Abandonado de Moratalaz 
Si no has estado allí 
No has visto el paraíso terrenal
(...)
Un juez que se creía Dios dispuso 
Que precintara un guardia nuestro piso
No quedan plazas para dos intrusos en el paraíso
Estábamos sobre el colchón desnudos 
Jugando a nuestro juego favorito
Al ver entrar la pasma 
Eva no pudo sofocar un grito
A golpes la bajó por la escalera 
Un ángel disfrazado de alguacil 
Sin importarle un pijo 
Que estuviera encinta de Caín
Hoy Eva vende en un supermercado 
Manzanas del pecado original
Yo canto en la calle Preciados
Todos me llaman Adán

Por supuesto en "El paraíso perdido" de Milton, Satanás tiene un papel principal y por eso hemos puesto en la cabecera del artículo "El ángel caído" (1885) de Ricardo Bellver, una maravillosa escultura con ecos del Laocoonte que se encuentra inspirada en unos versos del libro Milton: 

"Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el empíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado"

Fuentes: A partir de:
Antología de Anécdotas de Noel Clarasó

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lunes, 26 de febrero de 2018

Marlene Dietrich y la edad



En cierta ocasión se encontraba Marlene Dietrich en la proyección de las primeras tomas de la  película que se encontraba rodando en aquellos momentos, dándose la casualidad de que el operador de cámara que trabajaba en ella era el mismo que años atrás había participado junto a la actriz en "El jardín de Alá" (1936). Como viejos conocidos que eran empezaron a hablar de aquel antiguo trabajo juntos y finalmente Marlene le pidió al operador que pusiese aquella película, a lo que el cámara accedió.

 Cuando terminaron de proyectarse las imágenes, Marlene le dijo al operador:

 - ¿Ve usted? Estoy ahí admirablemente. ¿Por qué no habíamos de lograr ahora los mismos efectos que entonces?
-¡Pshss! -repuso el cámara- Se intentará. Aunque parece que no tiene importancia y, sin embargo, yo tenía entonces ocho años menos que ahora.

Siempre se ha comentado que las actrices intentan tener lo "mas contentos posibles" a los cámaras e iluminadores que trabajan en sus películas, púes son muy conscientes que de ellos y del "amor" con que hagan su trabajo depende en gran medida lo hermosas que luego lucen en la pantalla. Sobre este operador de cámara, baste decir que era un as en las lides de la diplomacia con las féminas.

La foto de la Dietrich que adjuntamos pertenece a "Marruecos" de 1930, en la que era dirigida por su pigmalión Josef von Sternberg que tuvo mucho que ver el la transformación estética de Marlene.


La foto, coloreada, está tomada de la siguiente página:
https://www.pinterest.es/pin/796292777834360282/
Al parecer remite al usuario Klimbins de Flickr, que tiene el merito de haberle dado ese color.
https://www.pinterest.es/klimbims/?eq=klimbi&etslf=6872

domingo, 25 de febrero de 2018

El Perseo de Cellini reta al David de Miguel Ángel



Benvenuto Cellini era contemporáneo de Miguel Ángel cuya gloria todo artista habría deseado para sí mismo. Cellini, que era un orfebre de prestigio, sabedor de que su talento daba para mucho más que un salero, por muy artístico y valioso que este sea, se impuso el reto de lograr una escultura que superase en gloria y dificultad al David de Miguel Ángel, empresa ciertamente difícil por no decir imposible. 

Cellini, era un verdadero personaje, cuya biografía es casi de fábula y con momentos ciertamente humorísticos. Viajo por toda Europa, no se le daba mal la poesía, su carácter irascible y rencoroso y su habilidad como espadachín solían meterle en follones de los que solo lograban salvarle en parte el apoyo de Principes y Papas, que lo odiaban en la misma medida que lo admiraban por su inigualable talento artístico. De hecho llegó a estar encarcelado por alguna muerte violenta. Tan pronto estaba con un cardenal en un palacio como con una ramera en un antro infecto, era amante de todas las mujeres y también de algún hombre lo que hizo que llegara a ser juzgado por sodomía. Su entretenidísima autobiografía titulada "Vida" fue admirada por Goethe que la tradujo al alemán por y Stendhal que la calificó como "la obra más curiosa de su género" .

Este es el personaje que le expuso a Cosme I de Medici su idea de realizar una nueva estatua que proclamase su triunfo como gobernante sobre sus opositores republicanos en Florencia, y este no pudo resistirse a la tentación de ser el mecenas de una nueva obra grandiosa para su ciudad que de camino glorificase el nombre de su familia una vez más. 

El protagonista elegido para aquella escultura fue propuesto por Cosme I  quien en la linea de los gustos de los Medicis, siempre amantes de los motivos mitológicos, se inclinó por un Perseo que Cellini mostraría triunfante, momentos después de dar muerte a la Medusa. Perseo era un semidiós de la mitología griega, hijo del Dios Zeus, que en forma de lluvia de oro pudo amar a la mortal Dánae, amores que dieron como fruto este hijo, modelo de juventud, de vigor y belleza que para salvar a la cautiva Andrómeda y con un poquito de ayuda de sus amigos los dioses, hubo de enfrentarse y vencer con la fuerza de su inteligencia a la mortífera medusa, aquella que si te miraba a los ojos directamente te convertía en piedra.

A la escultura se le proyectó un lugar privilegiado en la Piazza della Signoria desde la que su arrogante muestra de triunfo y fuerza había de servir de aviso a los posibles enemigos de Florencia. Hoy en día el Perseo se encuentra dentro de la mentada plaza en la emblemática Logia dei Lanzi y casi parece que el David la mira directamente, quien sabe con que pensamientos y hasta el "Hércules y Caco" del también contemporáneo Bandinelli la mira con el ceño fruncido.

El caso es que este singular artista, tan complejo en su carácter como Caravaggio,  se empeñó en hacer la escultura de su Perseo en bronce y con la técnica de cera perdida, una forma de trabajar prácticamente en desuso y que muy difícilmente podría dar buenos resultados en una escultura de gran tamaño y tan compleja como la que Cellini tenía en mente, máxime cuando la cabeza de la Medusa está tan lejos del cuerpo principal. Era ese el plus de dificultad con el que quería emular los condicionantes con los que Miguel Ángel tuvo que lidiar al enfrentarse a un bloque de mármol ya empezado. 

Como modelo escogió a uno de sus aprendices según cuenta en su autobiografía: "Solo tenía unos malos aprendices, entre los cuales había uno muy hermoso; era hijo de una meretriz llamada Gambetta. Me serví de aquel muchacho para copiarlo, porque no tenemos otros libros que nos enseñen el arte, sino la naturaleza"

Después de realizar un pequeño modelo en cera de como había de ser la obra finalmente, eso si, bastante bien detallado y finamente terminado, la impresión de Cosimo I fue grande. Lo cuenta el propio Cellini:

"habiéndolo llevado a su guardarropa (el modelo de la escultura), cuando vino a verlo con la duquesa y con varios señores más. En cuanto lo vio, le gustó y lo alabó en extremo (...) luego que lo hubo examinado bastante, mientras aumentaba grandemente su gozo, dijo estas palabras:
-Si tú, Benvenuto mio, hicieras igual en grande este modelito, esta sería la obra más bella de la plaza.
Entonces yo dije:
- Excelentísimo señor mio, en la plaza están las obras del gran Donatello y del maravilloso Miguel Ángel, que han sido los dos mejores hombres desde la época de los antiguos hasta ahora. Por lo tanto Vuestra Excelencia Ilustrísima da un gran animo a mi modelo, porque a mi me sobra valor para hacer tres veces mejor la obra que el modelo"

Decir que la obra finalmente mide 5'20 metros con el pedestal y 3'20 metros si nos atenemos solamente al bronce del Perseo y el cuerpo de la medusa. El David, otro gigante, mide 4'10m la figura y 5'17m con pedestal, por lo que los conjuntos son comparables, máxime cuando el pedestal del Perseo esta ricamente trabajado y complementa la obra.

Rebosante de ánimo y con el muchacho como modelo, Cellini empezó a trabajar en su triunfante Perseo. Atento a todos los detalles del mito, hizo que la escultura, en su bella desnudez portara en su mano derecha la hoz-espada de acero que le regaló Atenea, que se mostrara calzado con las sandalias aladas que le cedió Hermes y que adornara su cabeza el casco de Hades, que le había sido entregado por las ninfas y que convertía en invisible a quien lo llevara puesto.

Precisamente el casco esconde una de las anécdotas de la escultura pues en su parte trasera constituye un autorretrato del propio escultor, conformando el propio casco parte de su cara, ojos y nariz, mientras que el pelo que asoma por la nuca sería su barba. Supongo que Cellini le daría mil vueltas a como incluir el pulido escudo con el que Perseo evitó la mortal mirada de la Medusa en la obra, pero evidentemente tuvo que renunciar a mostrarlo al no encontrar una solución satisfactoria, prueba de que a veces menos es más.

Al maravilloso blanco marmóreo del cuerpo del David se iba a enfrentar en el mismo espacio el oscuro bronce de la figura de un héroe triunfante como él, de figura rotunda y viril como él, en contraposto como él, pero con una importante diferencia: si en el David de Miguel Ángel, todo fuerza contenida, previa al ataque con su honda, no aparece rastro de su oponente Goliat como si hicieron Verrochio o Donatello que en sus obras colocaban la cabeza del gigante a los pies del héroe, el Perseo de Cellini no tenía ningún problema en exhibir hermosamente triunfante la cabeza aun sangrante de la Medusa a los que quisieran mirarle, mientras pisa el cuerpo descabezado y vencido de aquella abominación que tenía serpientes por pelo.

La fundición de la obra fue épica. Cellini construyó un horno en su casa que casi queda incendiada -ardió al menos el tejado- por el intenso fuego que era necesario para lograr la temperatura precisa para fundir el cobre y bronce del horno. Hubo un momento en el que la escultura corrió peligro de perderse al enfriarse de forma descontrolada, teniendo que redoblar sus esfuerzos un agotado Cellini que incluso empleó su cubertería de estaño para reforzar la mezcla. El propio Cellini lo cuenta en su biografía:

"[...]presa de intensa fiebre y de las llamas del taller, azotando un vendaval de lluvia el molde y el horno, cuajado el bronce por súbito enfriamiento, asustados y despavoridos los presentes, reanimando el semimoribundo escultor el fuego con troncos de leña y mejorando el metal en fusión con toda su vajilla de estaño y, como dice Marco, entre la fiebre, el delirio, el incendio y el vendaval que arrecian en aquella tremenda noche de locura artística de un genio, se oye un trueno formidable, a la vez que deslumbra la escena un relámpago cegador, verdadero ''fiat lux'' (hágase la luz) de aquel génesis de una estatua, y ese milagro de la voluntad crea un prodigio de alta inspiración… Perseo quedó hecho."

La base, de mármol, es también otro prodigio, labrado con motivos habituales de la orfebrería como guirnaldas, cariátides, máscaras y bucráneos y en ella se insertan las figuras de los personajes claves del mito a través de otras cuatro pequeñas y preciosas esculturas en bronce: La primera figurilla es Mercurio , la segunda es Dánae y su hijo Perseo, la tercera es Minerva y la cuarta es Júpiter. Cuadro que se completa con bajorrelieves donde se muestra la liberación de Andrómeda.

Fue tan perfecto el resultado de todo el conjunto, que como ya hiciera Miguel Ángel con su Piedad, y para que no quedara ninguna duda sobre la autoría de aquella prodigiosa obra, todo un hito en la fundición del bronce, una banda recorre el pecho de su Perseo con la leyenda: "BENVENVTUS CELLINVS CIVIS FLOR / FACIEBAT MDLII"

Benvenuto Cellini fue durante un tiempo discípulo de Miguel Ángel en aquella Florencia maravillosa que era capaz de concentrar en una misma época y lugar a muchos de los grandes artistas de la historia del arte occidental. Todavía vivía Miguel Ángel cuando se presentó el Perseo en 1554. Me habría encantado encontrar alguna expresión sobre lo que sintió el escultor al ver lo que hizo su discípulo pero no he tenido suerte. Ahora solo cabe preguntarse: 

¿Logró Cellini su propósito de superar a su maestro Miguel Ángel......? ¿Qué opinan?


Fuentes: A partir de:
"Vida" - Benvenuto Cellini (Alianza editorial)

Las imagenes han sido tomadas de las siguientes páginas:
1.- http://apuntes.santanderlasalle.es/arte/manierismo/escultura/cellini_perseo.htm
2.- https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Perseus_by_Benvenuto_Cellini#/media/File:%E8%88%8A%E5%AE%AE_Palazzo_Vecchio_-_panoramio_(1).jpg
3.- https://www.pinterest.es/pin/839147343042459259/
4.- https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Perseus_by_Benvenuto_Cellini#/media/File:Cellini,_perseo_10_autoritratto.JPG
5.- https://es.wikipedia.org/wiki/Benvenuto_Cellini#/media/File:Benvenuto_Cellini_Florence_Uffizi.jpg
6.- https://www.pinterest.es/pin/217158013265915551/
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