Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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viernes, 30 de septiembre de 2016

Dostoievski, "El idiota" y "Don Quijote"



Unamuno mantenía que nadie había entendido tan bien "El Quijote" como los ingleses y los rusos, y por supuesto entre estos últimos ocupa un lugar destacado el genial Fiodor Dostoievski, que realizó un profundo estudio de la obra de Cervantes e incluso la tomó como base para su novela "El idiota", cuyo personaje central, el Príncipe Mishkin, según palabras del escritor ruso, estaba inspirado en nuestro caballero de la triste figura, con el que guardaba interesantes similitudes. Con su idiota, Dostoievski quiso componer un personaje que representase a un hombre sin tacha moral, un hombre bueno, al estilo de Don Quijote, frente al cual habita una sociedad egoísta, interesada, deshonesta y falsa. Al Príncipe Mishkin todos lo tienen por idiota, como a nuestro caballero por loco y sin embargo muestra una aguda capacidad para juzgar de forma certera a las personas y sus intenciones tal y como le decían en un párrafo del libro: «¡Pero, perdón, príncipe, por una lado muestra usted una simplicidad y una inocencia como no se han visto ni en el Siglo de Oro, y de repente, al mismo tiempo, atraviesa usted a un hombre de parte a parte como una flecha, con una penetración psicológica tan profunda!». Un comentario este que bien podría haberse hecho de nuestro héroe manchego que entre desvarió y desvarío tanto acierto mostraba al juzgar las cuestiones humanas..  

La obra de Cervantes estaba presente en muchos escritos de Dostoievski y muy especialmente en su "Diario de un escritor" lugar en el que dice al respecto de las aventuras de nuestro ingenioso hidalgo:

"En todo el mundo no hay obra de ficción más sublime y fuerte que ésta. Representa hasta ahora su suprema y más alta expresión del pensamiento humano, la más amarga ironía que pueda formular el hombre, y si se acabase el mundo y alguien le preguntase a los mortales: ‘Veamos, ¿qué habéis sacado en limpio de vuestra vida y qué conclusión definitiva habéis deducido de ella?’, podrían los hombres mostrar el Quijote y decir: «Esta es mi conclusión respecto a la vida…, ¿y podríais condenarme por ella?»

"(...) Es ese un gran libro; es del número de los eternos, de esos con que sólo de tarde en tarde se ve gratificada la humanidad"



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jueves, 29 de septiembre de 2016

Fragmento de "Siddhartha" (1922 - Hermann Hesse)



“El mundo, amigo Govinda, no es imperfecto ni se encuentra en vías de un lento perfeccionamiento. No, es ya perfecto en cada instante: cada pecado lleva en sí la gracia, en cada niño alienta ya el anciano, todo recién nacido contiene en sí la muerte, todo moribundo, la vida eterna. Ningún hombre es capaz de ver hasta qué punto del camino ha avanzado su prójimo; en el ladrón y en el jugador de dados aguarda Buda, en el brahmán puede ocultarse un bandido. La meditación profunda ofrece la posibilidad de abolir el tiempo, de ver simultáneamente toda la vida pasada, presente y venidera, y entonces todo es bueno, todo es perfecto, todo es Brama. Por ello me parece bueno todo lo que existe: la vida no menos que la muerte, el pecado tanto como la santidad, la inteligencia no menos que la estupidez. Todo ha de ser así, todo no pide sino mi aprobación, mi buena voluntad, mi compresión amorosa; y en ese caso es bueno para mí, sólo podrá estimularme, nunca podrá hacerme daño. He experimentado en cuerpo y alma que me hacían falta el pecado, la concupiscencia, el afán de lucro, la vanidad y la más ignominiosa de las vanidades para aprender a vencer mi resistencia, para aprender a amar al mundo y a no compararlo más con algún mundo deseado e imaginado por mí, con algún arquetipo de perfección inventado por mi cerebro, sino dejarlo tal como es, y amarlo e integrarme a él con gusto. Éstas, oh, Govinda, son algunas de las ideas que han acudido a mi espíritu.

Siddhartha se agachó cogió una piedra del suelo y la sopesó en la mano.

-Esto-dijo, jugando con ella- es una piedra, y con el tiempo será quizá tierra, y de tierra se convertirá en planta, o en animal o en hombre. En otro tiempo yo hubiera dicho: "Esta piedra es simplemente piedra, carece de valor, pertenece al mundo de Maya; pero porque puede convertirse quizá en el ciclo de las transmutaciones, en cuerpo y alma, le doy también valor." Así habría pensado antes quizá. Pero hoy pienso así: esta piedra es piedra, es también animal, es también Dios, es también Buda, no la reverencio y amo porque puede convertirse en esto y lo otro, sino porque lo es todo por siempre jamás, y precisamente por esto, por ser piedra, por ahora se me aparece como piedra; por esto precisamente la amo y veo valor y sentido en cada una de sus vetas y poros, en sus amarillos y grises, en su dureza, en el sonido que produce cuando la golpeo, en la humedad o sequedad de su superficie. Hay piedras que al tacto parecen como de aceite o jabón; y otras como hojas, otras como arena, y cada cual es distinta y reza el Om a su manera, cada una es Brahma, pero al mismo tiempo es piedra, aceitosa o jabonosa, y esto es precisamente lo que me agrada y me parece maravilloso y digno de adoración. Pero no quiero hablar más de esto. Las palabras no benefician en nada al sentido oculto, lo que es siempre igual debe ser siempre algo distinto cuando se lo expresa, se debe falsear un poco, se debe presentar de un modo un poco extravagante. Si, y esto también es muy bueno y me agrada mucho, con esto también estoy muy de acuerdo: que lo que para un hombre tiene mucho valor y está lleno de cordura, para otro siempre suena a sandez.

Govinda escuchaba silencioso.
-¿Por qué me has dicho lo de la piedra?-preguntó, vacilante, después de una pausa.
-Lo dije sin intención. O quizá porque amo a la piedra y al río y a todas estas cosas que vemos y de las cuales podemos aprender. Yo puedo amar a una piedra, Govinda, y también a un árbol o a un trozo de corteza. Pero no puedo amar las palabras. Por eso las doctrinas no son para mí, no tienen dureza, no tienen peso ni color, ni aristas, ni olor, ni gusto; no tienen más que palabras. Quizá sea esto lo que te impide encontrar la paz, quizá sean las muchas palabras. Pues también son simples palabras redención y virtud, sansara y nirvana. No hay ninguna cosa que sea nirvana; solo hay la palabra nirvana.

Habló Govinda:
-El nirvana, amigo, no es solo una palabra. Es un pensamiento.
Siddhartha prosiguió:
-Un pensamiento, ciertamente. He de confesarte, querido, que no hallo mucha diferencia entre pensamiento y palabra. Dicho con más claridad, no espero mucho de los pensamientos. Espero más de las cosas. Aquí, en esta barca, por ejemplo, había un hombre, mi antecesor y maestro, un santo varón que ha creído muchos años en el río, casi en nada. Ha notado que la voz del río le hablaba, de ella aprendió, ella le educó y enseñó; el río era un dios para él; durante muchos años ignoró que cada viento, cada nube, cada pájaro, cada escarabajo es tan divino y tan sabio y puede enseñar tanto como el reverenciado río. Cuando este santo varón se fue al bosque, lo sabía todo; sabía más que tú y que yo, sin haber tenido maestros, sin libros, solo por haber creído en el río."


El fragmento pertenece a la obra "Siddhartha" escrita por Hermann Hesse en 1922, tras una estancia del escritor en la India y de que se empapara de los valores e ideas de aquella cultura milenaria, llegando a sentir el escrito como una expresión de su forma de vida. "Siddhartha" significa "aquel que alcanzó sus objetivos". Una novela que uno puede releer repetidamente y siempre quedar atrapado por unas ideas luminosas e inspiradoras que alientan a uno a ser mejor persona.

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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Fragmentos de "La muerte en Venecia" (Thomas Mann)




"Los sentimientos y observaciones del hombre solitario son al mismo tiempo más confusos y más intensos que los de las gentes sociables; sus pensamientos son más graves, más extraños y siempre tienen un matiz de tristeza. Imágenes y sensaciones que se esfumarían fácilmente con una mirada, con una risa, un cambio de opiniones, se aferran fuertemente en el ánimo del solitario, se ahondan en el silencio y se convierten en acontecimientos, aventuras, sentimientos importantes. La soledad engendra lo original, lo atrevido, y lo extraordinariamente bello; la poesía. Pero engendra también lo desagradable, lo inoportuno, absurdo e inadecuado. "

"Otra vez se presentaba a la vista la magnífica perspectiva, la deslumbradora composición de fantásticos edificios que la república mostraba a los ojos asombrados de los navegantes que llegaban a la ciudad; la graciosa magnificencia del palacio y del Puente de los Suspiros, las columnas con santos y leones, la fachada pomposa del fantástico templo, la puerta y el gran reloj, y comprendió entonces que llegar por tierra a Venecia, bajando en la estación, era como entrar a un palacio por la escalera de servicio. Había que llegar, pues, en barco a la más inverosímil de las ciudades. "

"Más tarde, Tadzio estaba tumbado en la arena descansando del baño, envuelto en su sábana, abierta por su hombro derecho, y con la cabeza sobre el brazo desnudo. Aunque Aschenbach no lo miraba, sino que leía unas páginas en su libro, no se olvidaba de que estaba allí y sabía que sólo necesitaba tornar ligeramente la cabeza hacia la derecha para contemplar lo más admirable del mundo. Casi estuvo convencido de que su misión era velar por el muchacho, en lugar de ocuparse en sus propios asuntos. Y un sentimiento paternal, el sentimiento del que se sacrifica en espíritu al culto de lo bello, por aquello que posee belleza, llenaba y conmovía su corazón. "

"Otra vez se detuvo para contemplar el mar. De pronto, como si lo impulsara un recuerdo, bruscamente, hizo girar el busto y miró hacia la orilla por encima del hombro. El que contemplaba estaba allí, sentado en el mismo sitio donde por primera vez la mirada de aquellos ojos de ensueño se había cruzado con la suya. Su cabeza, apoyada en el respaldo de la silla, seguía con ansias los movimientos del caminante. En un instante dado se levantó para encontrar la mirada, pero cayó de bruces, de modo que sus ojos tenían que mirar de abajo arriba, mientras su rostro tomaba la expresión cansada, dulcemente desfallecida, de un adormecimiento profundo. Sin embargo, le parecía que, desde lejos, el pálido y amable mancebo le sonreía y le saludaba. Pasaron unos minutos antes de que acudieran en su auxilio; había caído a un costado de la silla. Lo llevaron a su habitación, y aquel mismo día, el mundo, respetuosamente estremecido, recibió la noticia de su muerte. Aschenbach advirtió con asombro que el muchacho tenía una cabeza perfecta. Su rostro, pálido y preciosamente austero, encuadrado de cabello color de miel; su nariz, recta; su boca, fina, y una expresión de deliciosa serenidad divina, le recordaron los bustos griegos de la época más noble. Y siendo su forma de clásica perfección, había en él un encanto personal tan extraordinario, que el observador podía aceptar la imposibilidad de hallar nada más acabado. (...) Nadie se había atrevido a poner las tijeras en sus hermosos cabellos, que caían en rizos abundantes sobre la frente, sobre las orejas y sobre la espalda. (...) Aschenbach lo veía de medio perfil, sentado, con las piernas extendidas y uno de los pies, con su zapato de charol, sobre el otro; tenía un codo apoyado en el brazo de su asiento de mimbre, la mejilla caída sobre la mano cerrada, en una actitud de elegante indolencia, sin asomo alguno de la rigidez a que parecían habituadas sus hermanas."


Los fragmentos pertenecen a la novela de Thomas Mann "Muerte en Venecia" (1912) una obra en la que se nos relata el drama interior de Gustav Aschenbach, un escritor famoso que sumido en una crisis creativa viaja a Venecia en busca de inspiración. En la ciudad quedará atrapado por la belleza idealizada de un joven llamado Tadzio que le hará replantearse todos sus convencionalismos morales. No hay duda de que "Muerte en Venecia" es una de las cimas de la literatura y que es de las pocas obras que han tenido una recreación en el cine a la altura de la misma. El encargado de trasladarla a la gran pantalla fue Luchino Visconti, un director de origen aristocrático que conocía bien esos ambientes selectos y supo darle una atmósfera mágica a la película  El papel de Aschenbach quedó en las manos de un sensacional Dirk Bogarde que firmó en esta película uno de sus papeles más memorables.  

Otro de los atractivos de la película es el famoso Adagietto de la quinta sinfonía de Gustav Mahler que ya ha quedado ligado a este film de manera indisoluble y con el que cerramos esta entrada.





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martes, 27 de septiembre de 2016

La provocación de "La Piedad" de Miguel Ángel y su fracaso inicial



"La Pietá" (1498)  puede ser considerada con todo merecimiento como una de las obras cumbres de la historia del arte y una de las mejores de Miguel Ángel, posiblemente el más grande genio creador de la historia de la humanidad. Pero el caso es que no siempre tuvo tanto éxito esta escultura dado lo revolucionario de alguna de sus propuestas, tanto que en su momento llegó a ser considerada casi pecaminosa.

La Pietá se presenta en un sólo bloque de mármol que fue elegido personalmente por Miguel Ángel, según era su costumbre. Su realización nace del encargo que le realiza Jean Villier de la Grolaie, abad de Saint Denis y cardenal de la Santa Sabina y que se encontraba como embajador del rey francés en la Santa Sede. El caso es que este señor se quedó estupefacto ante la contemplación de magnífico Baco de Miguel Ángel, y eso le llevo a encargarle la ejecución de una Piedad de forma circular para que fuera colocada a su finalización en San Pedro, en la capilla de la Virgen de la Fiebre, que era el antiguo emplazamiento del templo de Marte. El contrato estipulaba que debía realizarse en un año y que por ella recibiría el escultor 450 ducados. Miguel Ángel logró terminarla tan sólo 2 días antes de finalizar el plazo, encontrándose con que quien la había encargado había muerto unos días antes. El caso es que "la Pietá" no terminó de inicio en el lugar para el que había sido ideada, sino que sirvió para adornar la tumba del Abad de Saint Denis en la Capilla de Santa Petronila en el Vaticano y esto fue así hasta 1749 en que definitivamente se traslado a San Pedro. ¿Por qué? ¿Por qué renuncia San Pedro a una obra de tal calado artístico, cuando había sido concebida desde el inicio para estar allí?

El caso es que si bien la imagen de María acunando a su hijo muerto tenía antecedentes en Alemania y poco a poco se había ido extendiendo por Francia, de donde sería conocida por el prelado que la encargó, en Italia era una forma desconocida. Pero no era ese el problema, el problema surge de la visión que tiene Miguel Ángel de la imagen, en la que la Virgen se presenta a nuestros ojos con una edad incluso menor que la del propio Cristo que tiene en sus brazos. Su imagen es toda belleza, frescura juvenil, pureza, la imagen de un ser a quien el tiempo no afecta... Hay quien dice que Miguel Ángel se basó en un pasaje del Paraíso de Dante que decía "Virgen Madre, hija de tu hijo...." o en otro de Giovanni Battista Strozzi, contemporáneo de Miguel Ángel que decía: "Esposo, hijo y padre, María, su única esposa, su Hija, su Madre". El caso es que la escultura fue duramente criticada por esta revolucionaria presentación de una Virgen tan joven, que induce a pensar en un amor, digamos no tan maternal, entre las figuras que aparecen en el conjunto. Era una idea que incluso podía ser tildada de pecaminosa. Condivi escribió al respecto:

"Hay algunos que se quejan de que la madre es demasiado joven comparada con el Hijo. Un día estaba hablando con Miguel Ángel sobre esto y me decía: "No sabes tú, dijo, que las mujeres castas conservan su aspecto fresco mucha más tiempo que aquellas que no lo son? ¿Cuánto más, por tanto, una Virgen en la cual jamás afloró ni tan siquiera el más mínimo deseo incasto que hubiera podido cambiar su cuerpo? Te digo aún más , dicha frescura y flor de juventud además de ser conservada en ella por causas naturales, pudo ser posiblemente ordenada por el poder divino para probar al mundo la virginidad y pureza perpetua de la Madre... No te sorprendas entonces de que yo, por todas estas razones, haya hecho la más inmaculada Virgen, Madre de Dios, muchos años más joven en comparación con su hijo de como habitualmente se la representa..."

La complejidad del alegato que presenta Miguel Ángel da una idea del follón que se crearía en torno a la obra, que luego, con el tiempo, serviría de inspiración para la imagen joven que todos asociamos a la Virgen. 

La Pietá es la única obra firmada por Miguel Ángel, y sobre este hecho hay distintas hipótesis. Una dice que la firma, porque es la obra de la que se siente más orgulloso, consciente como estaba de la sublime obra que había creado. Otra dice que es por las dudas que surgieron ante quienes la veían de que una escultura de tal calidd, fuera obra de alguien tan joven, ( Miguel Ángel sólo tenía 24 años cuando la hizo) lo que le movió a firmarla para despejar dudas. Pero hay una tercera que dice que Miguel Ángel un día fue a ver La Pietá a su emplazamiento en la Capilla de Santa Petronila y allí observaba como la gente que la admiraba no tenía claro quien había esculpido esa obra (hasta ahí llegaba el olvido al que había sido sometida la obra por las críticas hacia la juventud de la Virgen) y el artista llegó a escuchar a personas que la atribuían a un tal Gobbo, (Cristofono Soleri, apodado "el jorobado de Milán"). El ataque de furia de Miguel Ángel fue enorme, y esa misma noche accedió a la Capilla y ayudado de martillo y cincel esculpió sobre el ceñidor que cubre el pecho de la Virgen «Michael A[n]gelus Bonarotus Florent[inus] Facieba[t]» («Miguel Ángel Buonarroti, florentino, lo hizo». Y es que no quería que jamás existiera duda de quién era el padre de aquella maravilla. Y como alguien diría "Se non é vero é ben trovatto"

En 1972 un hombre perturbado mentalmente propinó con un martillo varios golpes en la escultura mientras gritaba ¡Yo soy Jesucristo, resucitado de entre los muertos!. Los martillazos hicieron desprenderse hasta cincuenta fragmentos de la escultura, rompiendo el brazo izquierdo y el codo de la Virgen mientras que la nariz de su rostro estaba prácticamente destruida, así como los párpados. Tuvo entonces que restaurarse, lo que se logró con éxito gracias a los calcos existentes. A raíz de este hecho hay fuertes medidas de seguridad, incluida una defensa de cristal alrededor de la escultura para protegerla de los visitantes. Las cosas...








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lunes, 26 de septiembre de 2016

Bukowski y el amor (Fragmento de "Música de cañerías")




"Meg y Tony llevaron a la mujer de Tony al aeropuerto. En cuanto Dolly estuvo a bordo, fueron al bar del aeropuerto a tomar algo. Meg pidió un whisky con soda. Tony con agua. (...)


Tony —Nosotros podemos ser amigos.
Meg —De esa manera no.
— Tienes que ser moderna. Estamos en la edad moderna. La gente se divierte. Se desinhibe. Joden de mil modos. Se tiran perros, niños, pollos, peces...
— A mí me gusta escoger. Tengo que sentirme interesada.
— No seas pueblerina. Sentir interés está pasado de moda. Si sigues por ese rollo mucho tiempo, cuando te des cuenta, acabarás creyendo en el amor.
—¿Y qué? ¿Qué tiene el amor de malo, Tony?
—El amor es una forma de prejuicio. Amamos lo que necesitamos, amamos lo que nos hace sentirnos bien, amamos lo que es conveniente. ¿Cómo puedes decir que amas a una persona cuando hay diez mil personas en el mundo a las que amarías más si llegases a conocerlas? Pero nunca las conoceremos.
—Sí, de acuerdo, pero hay que hacer todo lo posible.
—Concedido. Pero hay que tener en cuenta, de todos modos, que el amor sólo es consecuencia de un encuentro al azar. La mayoría de la gente le da demasiada importancia. Sobre esta base, un buen polvo es algo de lo que no hay por qué burlarse.
—Pero también es el resultado de un encuentro al azar.
—Tienes toda la razón del mundo. Acaba de beberte eso, anda. Tomaremos otro.
—Ya te veo venir, Tony; pero no te hagas ilusiones, que no resultará."

El fragmento pertenece al relato "Golpes en el vacio" que podemos encontrar en el libro "Música de cañerías" (1983), una colección más de relatos cortos a los que tan aficionado era Charles Bukowski, aqui ya un escritor consagrado y respetado, que no por ello se rinde a la insulsa corrección. Sus relatos siguen hablando, como siempre del alcoholismo, del triunfo o el fracaso, de la falsa moralidad, del sexo y de la estupidez con la que se condimenta todo. 


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domingo, 25 de septiembre de 2016

Hitler y el champú o "Cómo acabar de una vez por todas con la cultura" (Woody Allen)



“Después de la invasión de los aliados, a Hitler el cabello se le quedó seco y desordenado. Esto se debió en parte al éxito de los aliados y en parte a los consejos de Goebbels, quien le dijo que se lo lavara cada día. Cuando esto llegó a oídos del general Guderian, este regresó al acto del frente ruso y le dijo al Führer que no debía ponerse champú en el pelo más de tres veces por semana. Este era el procedimiento que había seguido el Estado Mayor con gran éxito en las dos guerras anteriores. Hitler pasó una vez más por encima de los generales y continuó con el lavado diario. Bormann ayudaba a Hitler a secárselo y siempre parecía estar presente con un peine en la mano. Al final Hitler empezó a depender de Bormann y, antes de mirarse al espejo, siempre hacía que Bormann se mirase primero. A medida que las fuerzas aliadas avanzaban hacia el este, el estado del pelo de Hitler empeoraba. Con el pelo seco y descuidado, Hitler soñaba durante horas seguidas en el corte de pelo y el afeitado que se haría el día en que Alemania ganase la guerra; se haría incluso, quizá, lustrar los zapatos. Ahora me doy cuenta de que nunca tuvo la intención de hacerlo.”

Un día, Hess cogió la botella de gel del Führer y se fue a Inglaterra en un avión. El alto mando alemán se enfureció. Creía que Hess iba a entregársela a los aliados a cambio de una amnistía para él. Hitler se enfureció de forma especial cuando se enteró de la noticia porque acababa de salir de la ducha y estaba a punto de acicalarse el pelo."


El fragmento pertenece al libro "Cómo acabar de una vez por todas con la cultura" (1971) de Woody Allen, en el que se hace una relectura en clave de humor de algunos momentos importantes de la historia. Un lugar especial ocupan las supuestas memorias de Friedrich Schmed, el barbero personal de Hitler en las que se nos ilustra sobre las consecuencias globales que podían desencadenar que el pelo del Fhurer no quedara en su sitio o la supuesta inquietud de Churchill por dejarse patillas. Woody Allen tenía que ser....

Lo fotografía pertenece a la estatua de Hitler del Museo de cera de Berlin.

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sábado, 24 de septiembre de 2016

Marilyn Monroe y los perros



"Los perros no me muerden. Sólo los seres humanos"

Así se pronunciaba Marilyn Monroe en uno de esos estupendos perfiles que Truman Capote recogió en su estupendo libro "Retratos". El fragmento completo contaba una anécdota ocurrida durante un paseo de ambos y empezaba poniéndonos en situación el propio Capote:

"Al bajarnos del taxi vimos a un hombre que llevaba a un chow-chow de la correa, un posible pasajero en dirección al transbordador, y, cuando nos cruzamos con ellos, mi acompañante se agachó para acariciar la cabeza del perro.)
El hombre: (con tono firme, pero no hostil): No debería tocar a perros que no conozca. Especialmente a los chow. Podrían morderla.
Marilyn: Los perros no me muerden. Sólo los seres humanos. ¿Cómo se llama?
El hombre: Fu Manchú.
Marilyn (riendo): ¡Oh! Como en la película. Tiene gracia.
El. hombre: ¿Cuál es el suyo?
Marilyn: ¿Mi nombre? Marilyn.
El hombre: Lo que me figuraba. Mi mujer nunca me creerá. ¿Podría darme su autógrafo?
(Sacó una tarjeta y una pluma; utilizando el bolso como apoyo, escribió: “Dios le bendiga, Marilyn Monroe.”)
Marilyn: Gracias.
El hombre: Gracias a usted. Ya verá cuando lo enseñe en la oficina."

Y es que Marilyn siempre estuvo rodeada de mascotas, Mitsou (un gato persa), Butch (un periquito), Ebony (un caballo) pero sobre todo de perros. Su primer perro fue Tippy, un regalo de su padre adoptivo Albert Bolender. un perrillo sin raza definida de color blanco y negro que juguetonamente solía acompañar a Marilyn  a la escuela. Cuando Marilyn tenía solo seis años el perro fue muerto a disparos por colarse en el jardín de un vecino. Marilyn quedó en shock y perdió el habla, para después ser presa de una acusada tartamudez que solo superaría con el tiempo. Después vendrían Ruffles (un spaniel), Muggsie (una collie) o Chihuahua, un diminuto perro con el que tiene fotos muy simpáticas. Y con su matrimonio con Arthur Miller llegaría a su hogar el basset "Hugo", un orejudo compañero por el que la actriz sentía verdadero cariño y al que prodigaba todo tipo de mimos. Cuando llegó la hora de la separación del escritor, que ciertamente no se portó de forma muy caballerosa, convirtió al perro en objeto de disputa y terminó llevándoselo con él. El disgusto de Marilyn fue monumental y cuando Frank Sinatra le regaló un pequeño caniche llamado Maf (en clara alusión a la supuesta vinculación de Sinatra con la mafia) no tuvo reparos en ponerle como alfombra uno de los adorados y carísimos abrigos de piel que Miller le había regalado.






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viernes, 23 de septiembre de 2016

Sócrates y las mujeres



Sócrates marca indudablemente un antes y un después en la historia de la filosofía. Supo ganarse la admiración y la consideración de muchos de sus discípulos, como Aristipo, Antístenes o el mismo Platón, nexo de unión con el gran Aristóteles. Lo que le resultó muchísimo más difícil fue ganarse el respeto de Jantipa, su correosa y arisca mujer. Sócrates comentaba que su carácter seco y altamente inflamable era lo que le había llevado a elegirla como esposa, osea sabía donde se metía. Apostillaba que era su afán habituarse a tolerarla con infinita paciencia con el propósito de lograr el perfecto autocontrol y de esta manera estar siempre en la mejor disposición de tratar con cualquiera por difícil que fuera su carácter. Nietzsche en un arranque de ironía llegó a decir que fue Jantipa y no otro gran maestro el que convirtió a Sócrates en el mejor dialéctico de Atenas, ya que era mejor andar por la calle hablando a unos y a otros que quedarse en su casa aguantando al "demonio de Tasmania" que vivía con él. Con el tiempo se cuenta que un alfarero le preguntó a Sócrates sobre cuál era la mejor opción casarse o quedarse soltero. Sócrates le contestó: "Hagas lo que hagas te arrepentirás". 

Al hilo de todo esto cuenta una anécdota que tras una de las habituales broncas domésticas que Jantipa "amorosamente" le preparaba cada día, Sócrates no pudo aguantar más y buscando un poco de paz se salió de la casa y se sentó en el escalón que daba entrada a la puerta, y claro, eso es lo peor que le podía hacer a la "muchachita" que se vio de esta manera ignorada y sin nadie sobre quien descargar sus muchos demonios. De esta manera y poseída por la rabia de no poder seguir desahogándose sobre el "marido filosofo" se fue hacía Sócrates con una palangana llena de agua sucia y se la volcó por completo encima. Sócrates se limito a comentar completamente abrumado:

"Después de tanto tronar, no es extraño que ahora llueva"

Quien sabe si harto de buscar soluciones en su matrimonio o hastiado de escuchar de su mujer que no sabía nada llegó a formular por convencimiento propio, más que en relación con la pitonisa de Delfos, aquella sabia máxima que decía: "Solo sé que no sé nada"

!Qué gran maestra de filosofía era Jantipa!   

A pesar de tanta tormenta, Jenofonte describía a Sócrates así: «Ejemplar del hombre mejor y más feliz», y escribe de él: “Como comprendo la sabiduría y nobleza de este hombre, tengo que pensar siempre en él; y, siempre que en él pienso, tengo que alabarlo”. 


El busto de Sócrates que encabeza la entrada se encuentra expuesto en el Louvre.


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jueves, 22 de septiembre de 2016

Dostoievski y la tenacidad de vivir



"¿Dónde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir!"

El fragmento pertenece a la obra "Crimen y castigo" (1866) de Fiodor Dostoievski, considerada como una de las obras fundamentales de la literatura rusa e incluso mundial, dada su influencia en las generaciones posteriores de escritores. Para un escritor tan celebrado como Stefan Zweig, los diálogos mantenidos entre Raskólnikov, el protagonista de la obra, y el inspector de policía, son una de las cimas de la literatura universal y para poner otro ejemplo que tenga que ver con la voluntad de vivir, dejamos este otro fragmento de la obra en la que Raskólnikov es de nuevo el protagonista:

"Ha perdido usted la confianza en todo y cree que vengo a halagarle con segundas intenciones. ¡Como si hubiera vivido usted mucho! ¡Como si entendiera muy bien lo que es la vida! Ha ideado una teoría y se avergüenza de haber fracasado, de no haber resultado muy original. El resultado ha sido infame, la verdad; pero, a pesar de todo, no es usted un miserable sin esperanza. (...). ¿Sabe en qué concepto le tengo? Le tengo por uno de aquellos que, si encuentran una fe o un Dios, son capaces de mirar sonriendo a los verdugos que les arranquen las entrañas. Bien, pues encuéntrelos y viva. En primer lugar, hace tiempo que necesita usted cambiar de aire. En realidad, el sufrimiento también es una cosa buena. Sufra usted. Quizá tenga razón Mikolka al querer sufrir. Ya sé que no es usted creyente, pero no se haga el listo filosofando; entréguese a la vida francamente, sin razonar. No se intranquilice, la vida le llevará en línea recta a una orilla y le levantará. ¿A qué orilla? ¡Cómo quiere usted que lo sepa! Lo único que creo es que aún ha de vivir usted mucho. (...). Sé que no es creyente, pero le juro que la vida le sacará a flote."

Y si la novela citada es de todos conocida (aunque muy poco leída), la escultura que encabeza la entrada, es por contra, a pesar de su espectacularidad y su evidente dificultad (esos huesos sacados del mármol parecen un milagro) un trabajo poco visto de un escultor prácticamente desconocido, el italiano Rinaldo Carnielo (1853 - 1910) que como vemos en esta obra, titulada "Tenax vitae" (la vida tenaz) en la que se nos muestra a un sujeto que se resiste a entregarse a la muerte, tenía una cierta sensibilidad hacia lo macabro en sus obras, resultando otro de sus grandes trabajos una sensacional escultura sobre la muerte de Mozart que en cualquier momento traeremos por aquí. Os dejo una vista completa de la obra anterior que se expone en el Museo Cívico del Palazzo Vecchio de Florencia, ciudad en la que creció el escultor y a la que legó gran parte de su obra.




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miércoles, 21 de septiembre de 2016

El principito de Saint Exupéry y el bebedor de Picasso



"El planeta siguiente estaba habitado por un bebedor. Esta visita fue muy corta, pero sumergió al principito en una gran melancolía.

- ¿Qué haces ahí? - preguntó al bebedor, a quien encontró instalado en silencio, ante una colección de botellas vacías y una colección de botellas llenas.

- Bebo -respondió el bebedor, con aire lúgubre.

- ¿Por qué bebes? -le preguntó el principito.

- Para olvidar -respondió el bebedor.

- ¿Para olvidar qué? -inquirió el principito, que ya le compadecía.

- Para olvidar que tengo vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza.

- ¿Vergüenza de qué? -preguntó el principito que deseaba socorrerle.

- ¡Vergüenza de beber! -concluyó el bebedor, que se encerró definitivamente en el silencio.

Y el principito se alejó, perplejo.

"Las personas mayores son ciertamente muy, muy extrañas" - se dijo a si mismo durante el viaje."

El fragmento está tomado del libro "El principito", obra de Antoine de Saint Exupéry

El cuadro que abre la entrada es una obra del periodo azul de Picasso y tiene por título "El bebedor de absenta" (1903) que se vendió en 2010 por 42'1 millones de euros. El bebedor retratado era un artista  amigo de Picasso llamado Ángel Fernández de Soto, del que se hizo amigo en la época en la que  el pintor malagueño frecuentaba el famoso café barcelonés "Els quatre gats", convirtiéndose durante una época en inseparables. 


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martes, 20 de septiembre de 2016

Groucho Marx Vs Greta Garbo



    "Estaba un día en el ascensor del edificio Thalberg, cuando entró también Greta Garbo. La actriz se hallaba entonces en la cumbre de su carrera, aclamada por todo el mundo como la mayor estrella cinematográfica del momento.
     La señorita Garbo llevaba un sombrero de un tamaño aproximadamente igual al de una enorme tapa de alcantarilla. El resto de su cuerpo iba embutido en una americana y en unos pantalones de tipo masculino. Yo estaba de pie detrás de ella y, estando de buen humor, levanté con gentileza el ala posterior de su sombrero.
    Pensando retrospectivamente en aquel incidente, me es posible observar que el resultado de levantar el ala posterior del sombrero de una mujer resulta inevitable: la parte delantera del sombrero se desliza sobre su rostro. En aquella época, sin embargo, no había investigado perfectamente este problema de física.
    La señorita Garbo se volvió hacia mí llena de rabia, al tiempo que levantaba indignada el sombrero y mostraba las facciones clásicas que todavía hoy son admiradas por millones de personas.
—¿Cómo se atreve usted? —exclamó en tono gélido.
—¡Oh! Le pido perdón —repliqué—. Pensaba que era un sujeto que conocí en Kansas City.
No hubo ningún otro intercambio de palabras. Sin embargo, resulta algo bastante obvio para cualquier aficionado al cine que ésta es la auténtica explicación de por qué Greta Garbo nunca apareció en ninguna de las películas realizadas por los hermanos Marx."


La Garbo siempre tuvo fama de ser una mujer tan bella como seria. Creo que Groucho, que todavía la mira desde abajo del sombrero, intentando comprender, nunca terminó de creerse aquella frase publicitaria de "Ninotchka" que decía: "La Garbo ríe". Puede que en la película actuara convincentemente y esbozara una mueca parecida a una sonrisa, pero en la vida real... si no lo consiguió Groucho, que hombre podría. 

A pesar de ello, ¡qué bien se reía en "Ninotchka"!



La anécdota está tomada del libro "Groucho y yo"

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lunes, 19 de septiembre de 2016

Stanislav Petrov, el hombre que salvó el mundo




Nadie sabe quién puede hacer las veces de "angelito de la guarda" de todos nosotros y el caso es que el 26 de septiembre de 1983 este tomó forma de un Teniente Coronel del ejército ruso llamado Stanislav Petrov (1939/----). Ese día en el que todos estuvimos a punto de pasar a mejor vida, este militar estaba encargado del búnker Serpujov-15, el Centro de mando desde el que la inteligencia militar soviética coordinaba la defensa aeroespacial rusa. En definitiva era el encargado de verificar cualquier ataque sobre la Unión Soviética y de ser producirse alguna alarma dar comunicado inmediato a sus superiores para iniciar una respuesta rápida y fulminante a dicha ofensiva, fase en la que ya poco se iban a parar a pensar, con lo ocupados que iban a estar apretando botones.

El entorno sociopolítico que vivian en esas fechas no era además el más propicio pues hacia tres semanas que un caza soviético había disparado sobre un avión de pasajeros surcoreano que invadió su espacio aéreo, provocando la muerte de 269 personas, entre las que había varios americanos. Y con ese incidente empezó a moverse todo el engranaje de esa época tan convulsa que fue la guerra fría. Empezaron las maniobras táctico estratégicas de la OTAN que la KGB interpretó como el preparativo de un ataque inminente y se dio alerta a toda la oficialidad y espías rusos de que estuvieran alerta ante el posible comienzo de una guerra nuclear.

Y con todos los ingredientes para hacer ya un buen pastel, faltaba la guinda. Ésta apareció en forma de señal de un misil balístico que avanzaban desde Estados Unidos hacia Rusia y que explosionarían en 20 minutos, eso es lo que mostraban las pantallas del ya mentado búnker Serpujov-15 y para colmo esta señal fue seguida de la alarma por otros cuatro misiles más que se dirigían a territorio soviético. Según el satélite de vigilancia soviético OKO, la URSS estaba sufriendo un ataque nuclear. Pero allí estaba nuestro héroe el señor Stanislav Petrov intentando quitarle la razón a Groucho Marx cuando decía "La inteligencia militar es una contradicción en los términos" y el buen hombre se puso a pensar, intentando olvidarse de ese contexto de presión internacional abrumadora que ya hemos contado y le pareció harto inverosímil que si Estados Unidos se decidía a efectuar un ataque lo hiciera tan sólo con cinco misiles, cuando disponía de miles, ofreciendo de esta manera una capacidad de respuesta tan abrumadora a su enemigo. Para él la cosa estaba clara y pensó que se trataba de un error y que esperaría los 20 minutos que mediaban hasta el primer impacto anunciado por el ordenador y comprobar así su teoría, postergando hasta entonces el cumplimiento de la orden de dar aviso a sus superiores, teniendo para sí como seguro que si avisaba habría un lanzamiento masivo de misiles por parte de su país. Pasados esos tensos minutos no ocurrió nada. Todo había sido una falsa alarma que después se supo fue debida a un error informático provocado por la singular alineación del Sol con la Tierra y la posición del satélite soviético OKO que era el que suministraba la información al bunker Serpujov-15.

Stanislav Petrov había salvado al planeta de una segura guerra nuclear con todas sus consecuencias gracias a su frialdad y buen juicio, pero el caso es que a sus superiores no le pareció una conducta adecuada, considerando que había incumplido las órdenes recibidas y que debían haber sido ellos los que valoraran la certeza o falsedad de la alarma. De esta manera fue amonestado y destinado a puestos inferiores, siendo finalmente jubilado anticipadamente, al considerarse que los militares no deben pensar. El suceso que es conocido como "el incidente del equinoccio de otoño" fue mantenido en secreto durante años y cuando la comunidad internacional lo supo la ONU acordó entregarle una felicitación pública al señor Petrov por poco más o menos que haber salvado el mundo. A este premio le siguieron otros otros reconocimientos a nivel mundial. En un documental que se hizo en su honor titulado "The Red Button & The Man Who Saved The World" ("El botón rojo y el hombre que salvó el mundo", 2008) Petrov afirmaba: "Todo lo que pasó no me concernía - era mi trabajo. Estaba simplemente haciendo mi trabajo y fui la persona correcta en el momento apropiado, eso es todo. Mi última esposa estuvo diez años sin saber nada del asunto. '¿Pero qué hiciste?', me preguntó. 'No hice nada'". Qué nivel! Ni ante su esposa alardeaba, vamos que durante tanto tiempo ni siquiera le había contado aquella "pequeñita" anécdota.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Fragmentos de "La tregua" - (1960 - Mario Benedetti)



“El tiempo se va. A veces pienso que tendría que vivir apurado, que sacarle el máximo partido a estos años que quedan. Hoy en día, cualquiera puede decirme, después de escudriñar mis arrugas: «Pero si usted todavía es un hombre joven». Todavía. ¿Cuántos años me quedan de ese «todavía»? Lo pienso y me entra el apuro, tengo la angustiante sensación de que la vida se me está escapando, como si mis venas se hubieran abierto y yo no pudiera detener mi sangre. Porque la vida es muchas cosas (trabajo, dinero, suerte, amistad, salud, complicaciones), pero nadie va a negarme que cuando pensamos en esa palabra Vida, cuando decimos, por ejemplo, «que nos aferramos a la vida», la estamos asimilando a otra palabra más concreta, más atractiva, más seguramente importante: la estamos asimilando al Placer. Pienso en el placer (cualquier forma de placer) y estoy seguro de que eso es vida. De ahí el apuro, el trágico apuro de estos cincuenta años que me pisan los talones. Aún me quedan, así lo espero, unos cuantos años de amistad, de pasable salud, de rutinarios afanes, de expectativa ante la suerte, pero ¿cuántos me quedan de placer? Tenía veinte años y era joven; tenía treinta años y era joven; tenía cuarenta años y era joven. Ahora tengo cincuenta años y soy «todavía joven». Todavía quiere decir: se termina.”

"Qué feo es eso de que le digan a uno la verdad, sobre todo si se trata de una de esas verdades que uno ha evitado decirse aún en los soliloquios matinales, cuando recién se despierta y murmura pavadas amargas, profundamente antipáticas, cargadas de autorrencor, a las que es necesario disipar antes de despertarse por completo y ponerse la máscara que, en el resto del día, verán los otros y verá a los otros."

"La verdad es que esa excelente opinión de mí mismo ha decaído bastante. Hoy me siento vulgar y, en algunos aspectos, indefenso. Soportaría mejor mi estilo de vida si no tuviera conciencia de que (sólo mentalmente, claro) estoy por encima de esa vulgaridad. Saber que tengo, o tuve, en mí mismo elementos suficientes como para encaramarme a otra posibilidad, saber que soy superior, no demasiado, a mi agotada profesión, a mis pocas diversiones, a mi ritmo de diálogo: saber todo eso no ayuda por cierto a mi tranquilidad, más bien me hace sentir más frustrado, más inepto para sobreponerme a las circunstancias."

“Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.” 

"Ya sé ahora que mi soledad era un horrible fantasma, sé que la sola presencia de Avellaneda ha bastado para espantarla, pero sé también que no ha muerto, que estará juntando fuerzas en algún sótano inmundo, en algún arrabal de mi rutina. Por eso, sólo por eso, me apeo de mi suficiencia y me limito a decir: ojalá."

"Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era solo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más."

"Hay una especie de reflejo automático en eso de hablar de la muerte y mirar en seguida el reloj."


Son fragmentos de "La Tregua", una novela escrita por el uruguayo Mario Benedetti en 1960, y en la que a modo de diario se van recogiendo los pensamientos de Martín Santomé, un hombre viudo que llegado a los cincuenta años empieza a hacer balance de su vida y no logra que le cuadren las cuentas de la felicidad. Ante sus ojos se presenta un paisaje en el que todo parece estar cuesta abajo. En medio de esta grisura conoce a Laura Avellaneda, una mujer joven, hermosa, inteligente y llena de vida de la que se enamora perdidamente. Después de vivir juntos su felicidad y plantearse el matrimonio, Laura muere inesperadamente, momento en el que Martín Santomé advierte que aquellos inusuales momentos de felicidad que había vivido junto a aquella hermosa mujer, tan solo habían sido una "tregua" que Dios le había regalado y que ahora le tocaba volver a su paleta de grises en la que ahora predominaba el marengo. 

El cuadro que abre la entrada es "El hombre en la ventana" (1875) obra de Gustave Caillebote.


Las fotografías están tomadas de las siguientes páginas:
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2.- http://www.enorme.info/10-poemas-mario-benedetti-seguro-conoces/

sábado, 17 de septiembre de 2016

"La uvas de la ira": Hoy igual que ayer



Ma Joad - "¿Cómo voy a saber de ti? Podrían matarte y yo no me enteraría. Podrían herirte. ¿Cómo lo voy a saber?

Tommy Joad - Quizás sea como decía Casy. El hombre no tiene alma propia, sino un pedacito de un alma más grande, el alma grande que nos pertenece a todos, y entonces...

MJ - ¿Entonces qué, Tom?

TJ - Entonces, no importa. Estaré en la oscuridad. Estaré en todas partes. Allá donde mires. Allá donde se luche porque los hambrientos puedan comer, estaré yo. Allá donde un policía pegue a un hombre, estaré yo. Estaré en los gritos de los hombres  cuando están furiosos. Estaré en la risa de los niños cuando tienen hambre y la cena está lista. Y cuando la gente coma lo que cultiva y viva en las casas que construye, allí también estaré yo.


Estas palabras aparecían en  "Las uvas de la ira" (1940 - John Ford - EEUU), una maravillosa película que retrata la realidad de una crisis económica mundial, la del 29, que azotó duramente a todos, y muy especialmente a los más débiles económicamente, como sigue ocurriendo hoy día con esta crisis que todos dan por acabada pero que sigue moviendo frenéticamente el rabo como las lagartijas después de muertas. Sigue siendo una película con un discurso pleno de actualidad, siguen siendo legión los desheredados de esta crisis que no se va, los desahucios continúan a la orden del día y para muchos emigrantes, a pesar de la penuria económica reinante, España les sigue pareciendo la tierra de la que mana leche y miel y con una mano detrás y otra delante se juegan la vida cruzando el mar para llegar a lo que a ellos les parece el Paraíso, tal y como la familia Joad, de forma equivocada, veía a California en su interminable viaje por polvorientas carreteras,  Curiosamente el parlamento de arriba pertenece a la traducción literal de la película en inglés ya que en el doblaje al español se eliminó cualquier tipo de referencia a la brutalidad policial. Era tal la crítica social reflejada en la película que en España no se pudo estrenar hasta 1974. No debemos olvidar que la película es de 1940 una época ciertamente convulsa de la historia de nuestro país en la que muchos habían tenido que salir del mismo con todas sus pertenencias a cuestas y con los representantes de la ley de parte de los vencedores, algo que se mantendría durante años. Hasta Casy, el predicador al que da vida John Carradine, resulta un personaje inusual, un pastor de la iglesia que tras perder su fé se convierte en agitador de los necesitados animándolos a luchar por sus derechos, algo del todo inaceptable en nuestro país por aquellas fechas. Cuando muere el abuelo de Tom Joad, ese que no aceptaba abandonar una tierra que ya no era suya, Casy, el que era predicador, realiza una oración maravillosa después de que Tommy Joad lea la nota que dejarán junto a su cuerpo enterrado en medio de ninguna parte:

Tommy Joad - "Este hombre es William James Joad. Le dio un ataque y murió. Era ya muy muy viejo. Le enterró su familia porque no tenían dinero para pagar los funerales. No lo mató nadie. Le dio el ataque y murió" Sera mejor que dejemos este escrito con él, no vaya a ser que lo encuentre alguien y crean que lo asesinaron. A veces el gobierno se preocupa más por un hombre muerto que por uno vivo.

John Joad - No te pongas triste dejamos aquí su nombre con él; no es un muerto desconocido abandonado bajo tierra

Tommy Joad - ¿Por qué no dice una oración Casy?

Casy- Sabes que ya no soy predicador

Si ya lo se, pero nunca enterramos a nadie de la familia sin una oración

Casy - La diré. Pero corta. Este pobre anciano vivió una vida y al final murió. Yo no se si fue bueno o malo y no creo que eso importe. Una vez oí a un tipo recitar un poema que decía "Todo lo que vie es sagrado". Pero yo no quiero rezar por un anciano que ha muerto; el ya está bien. Si tuviera que rezar lo haría por los que todavía estan vivos y no saben que camino seguir. El abuelo ahora ya no tiene ese problema. Para él se acabaron todas las amarguras. cubridlo y dejadle que descanse en paz"


John Ford en un descanso del rodaje
Henry Fonda vistió de dignidad y principios la pobreza de su personaje Tommy Joad, un personaje violento ante la injusticia que apela a la solidaridad de todos para salir de aquella situación más que al marcado individualismo que reina por aquellas latitudes y Jane Darwell, que hacia de su madre. Ma Joad, (en el centro de la foto de entrada, junto a Henry Fonda) se llevó un Oscar por una soberbia y muy creíble actuación, que a todos nos llegaba al alma. La película está basada en una novela inmensa del gran John Steinbeck que ganó con ella un premio Pulitzer y más tarde un Nóbel de Literatura. "Las uvas de la ira" es sin duda una de las cimas de toda la literatura norteamericana.

John Ford se encargó de llevarla al cine y el resultado no podía ser otro que una obra de arte, para algunos más poética incluso que el libro, una película en definitiva indispensable para cualquier amante del buen cine. Ford se sintió directamente implicado en la historia y de ella contaba a Peter Bogdanovich en su famosa entrevista:

"Me gustó y nada más. Había leído la novela –que era buena– y Darryl Zanuck tenía un buen guión basado en ella. Me atraía todo: que tratase de gente sencilla y que la historia se pareciera al hambre de Irlanda, cuando echaron a la gente de las tierras y los dejaron vagabundear por los caminos para que se muriesen de hambre. Quizá tuviera que ver con eso –parte de mi tradición irlandesa–, pero me gusta la idea de esa familia que se marchaba, y trataba de encontrar un camino en el mundo"

Acerca de la maravillosa fotografía de la película, ese soberbio blanco y negro que parece hacer todavía más sombría la pobreza de los protagonistas, añadía:

"Gregg Toland trabajó estupendamente en la fotografía, cuando no había nada, pero nada que fotografiar, ni una sola cosa bonita, siquiera una buena fotografía. Le dije: “ Parte quedará negra, pero vamos a fotografiar. Vamos a correr un riesgo y hacer algo que resulte distinto”. Salió bien."

En el tratamiento del libro de Steinbeck se fue muy escrupuloso a la hora de trasladarla al guión cinematográfico pero se tomaron la licencia de cambiar el final de la película, que difería del dado en el libro y era ciertamente más esperanzador y poético. Ford, una vez que Fonda abandona a la familia por sus problemas con la ley comentaba sobre el giro dado al final:

"Era el final lógico, pero queríamos ver qué diablos pasaba con la madre, el padre y la chica; la madre tenía un pequeño soliloquio que estaba bien"

Un soliloquio que nos regalaba estas esperanzadoras palabras:

- ¿Qué te pasa Ma, tienes miedo?
Ma Joad - ¿Miedo? ¡Ja! No volveré a tener miedo jamás en mi vida. y ¿Por que? Ya nos han dado bastantes golpes, demasiados. Parece como si en todo el mundo no tuviéramos ya nada mas que enemigos, como si no tuviéramos un solo amigo. Eso me hacia sentir muy triste y tener miedo. Como si estuviera perdida y nadie me buscara.
John Joad - Tu eres la que nos das ánimos. Ya no servimos para nada y tu lo sabes. Me paso las noches y los días pensando en como eran antes las cosas, en un hogar. Nunca volveremos a tener un hogar.
Ma Joad - Oye John, la mujer se adapta mejor que el hombre. Los hombres vivís como si fuera a golpes. Nace un niño, muere alguien, a golpes. Tienes tu tierra y te la quitan, otro golpe. Pero la mujer vive las cosas más seguidas, como un río. hay remolinos y cascadas pero el agua sigue andando siempre. Las mujeres son de esa manera.
John Joad - Sí, quizá. pero ahora nos están golpeando mucho.
Ma Joad - Lo sé. Eso nos da fuerzas. Nacen y mueren nuevos ser y sus hijos nacen y mueren también, pero nosotros estamos vivos y seguimos caminando, no pueden acabar con nosotros ni aplastarnos. Saldremos siempre adelante porque somos la gente (el pueblo)”.




Un gran libro y una grandiosa película; en pocas, muy pocas ocasiones ocurre que estén a la par en un grado de excelencia como el aquí alcanzado... Steinbeck y Ford son palabras mayores.



La ficha de la película:

TÍTULO ORIGINAL The Grapes of Wrath
AÑO 1940
DURACIÓN 129 min.
PAÍS: EEUU

DIRECTOR John Ford

REPARTO Henry Fonda, Jane Darwell, John Carradine, Charley Grapewin, Dorris Bowdon, Russell Simpson, John Qualen

PREMIOS 1940: 2 Oscars: Mejor director, actriz secundaria (Jane Darwell). 7 nominaciones

PRODUCTORA 20th Century Fox. Productor: Darryl F. Zanuck

GUIÓN Nunnally Johnson (Novela: John Steinbeck)
MÚSICA Alfred Newman
FOTOGRAFÍA Gregg Toland (B&W) —



La despedida de Tommy Joad de su madre Ma Joad




El parlamento final de la película:




Las fotos han sido tomadas de las siguientes páginas:
1.- http://www.enclavedecine.com/2011/05/henry-fonda-%E2%80%93-red-river-valley-bso-de-%E2%80%98las-uvas-de-la-ira%E2%80%99-1940-de-john-ford.html
2.- http://cinodromo.blogspot.com.es/2012/11/las-uvas-de-la-ira-john-ford-estados.html

3.- http://anonimaveneciana.blogspot.com.es/2013/04/las-uvas-de-la-ira-de-john-seintbeck.html
4.- http://www.pasionporelcineclasico.com/las-uvas-de-la-ira/
5.- http://cinemafilmesclub.blogspot.com.es/2011/04/las-uvas-de-la-ira.html
6.- http://www.lacasitadealgodonales.com/blog/?p=1366
7.- https://uncinesocial.wordpress.com/2012/11/19/las-uvas-de-la-ira/

jueves, 15 de septiembre de 2016

Fritz Lang y el origen de la "Cuenta atrás"



Fritz Lang, es sin duda uno de los más grandes directores de toda la historia del cine y demostró con creces su carácter visionario y ultramoderno en la soberbia "Metrópolis"; de hecho en esta película construyó la imaginería  que marcaría la arquitectura de todas las películas de ciencia ficción que vendrían después, desde "Blade Runner" a "El quinto elemento", nos mostró los peligros de la industrialización y la amenaza del hombre alienado en un futuro distópico, nos regaló a María, la sensacional robot femenina que bien podría ser la pareja de C3PO en una fecha tan lejana como 1927, cuando George Lucas ni siguiera había nacido, y en un tiempo en el que a pesar del estreno de "El cantor de jazz", el cine mudo aun campaba a sus anchas. Pero no serían esas imágenes imperecederas las únicas que Lang logró robarle al futuro. Todos hemos escuchado esas tensas y emocionantes cuentas atrás cuando se va a lanzar un cohete espacial y después las hemos remedado hasta el infinito en nuestros juegos infantiles, pero ¿de dónde viene esa fórmula de contar hacia atrás?

Fritz Lang cuenta con otra película fantástica, posterior a "Metrópolis", la también futurista "Die Frau im Mond“ (La Mujer en la Luna), de 1929 (su última película muda) en la que continua dejándonos perplejos ante la visión de cómo podría resultar el lanzamiento de un cohete espacial. Allí están los inmensos hangares, los mastodónticos tractores remolcadores que llevan el cohete hasta la rampa de lanzamiento que se ubica en una amplia explanada, y no faltan las gradas repletas de un público expectante ante el espectáculo de ver el despegue. Todo al más puro estilo "Cabo Cañaveral", y prácticamente idéntico a como lo hemos visto decenas de veces por la televisión en los lanzamientos espaciales de la NASA, solo que esto ocurre en 1929, muchos años antes de que comenzaran este tipo de lanzamientos en la realidad. Pero lo más curioso y lo podréis ver en el vídeo que adjunto al texto, es que Lang también ideó la cuenta atrás para marcar el momento en el que se inicia el despegue. Tal y como diría el propio Fritz Lang sobre esta escena:

“Si empezamos a contar a partir de uno, no sabremos cuándo terminar. Pero si empezamos desde diez hacia atrás, todos sabrán que la cuenta acabará en cero. Eso da un dramatismo inusitado a la situación.”

La idea cuajó y fue adoptada como recurso técnico para los despegues reales de la NASA, que además de lograr un método eficaz para iniciar la secuencia de despegue, dotaba a los lanzamientos de un indudable suspense "cinematográfico". Las cosas del admirado Lang….

Aquí dejo estos minutillos con el despegue del cohete de la película "La mujer en la luna". Sobre el minuto 2 podréis ver la primera cuenta atrás de la historia y al comienzo del vídeo se ven retirándose los tractores que desplazaban el cohete y que en otros vídeos se ven más claros.





Las fotografías están tomadas de los siguientes enlaces:
http://cine-real.com/cine-real-nights/cine-real-34-fritz-langs-m-1931/
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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Einstein y Dios



“La palabra Dios es para mí nada más que la expresión y producto de debilidades humanas, la Biblia una colección de honorables aunque primitivas leyendas que son bastante infantiles. Ninguna interpretación, por sutil que sea, puede cambiar esto para mí. Para mí la religión judía, como todas las demás, es una encarnación de las supersticiones más infantiles. Y el pueblo judío, al que de buen grado pertenezco y con cuya mentalidad tengo una profunda afinidad, no tiene para mí una calidad distinta a la de todos los demás pueblos. Hasta donde llega mi experiencia, no son mejores que otros grupos humanos, aunque están protegidos de los peores cánceres por una falta de poder. Fuera de eso no puedo ver en ellos nada de ‘elegidos’”

Estas palabras son un fragmento de una carta privada de Einstein dirigida a Eric Gutkind, (profesor de Princeton) en enero de 1954, en la que el famoso físico se pronuncia sobre Dios, la Biblia y el judaísmo, temas estos que la han llevado a ser conocida como "La carta de Dios". La carta estaba escrita en alemán y su traducción es de  Joan Stambaugh. Curiosamente en la foto, pese a sus idea sobre la religión, Einstein parece estar rezando. 


La fotografía ha sido tomada de la siguiente página: https://es.pinterest.com/pin/219550550562658740/

lunes, 12 de septiembre de 2016

Fragmento de "Cien años de soledad" (1967 - Gabriel García Márquez)



“Se entregaron a la idolatría de sus cuerpos, al descubrir que los tedios del amor tenían posibilidades inexploradas, mucho más ricas que las del deseo. Mientras él amasaba con claras de huevo los senos eréctiles de Amaranta Úrsula, o suavizaba con manteca de coco sus muslos elásticos y su vientre aduraznado, ella jugaba a las muñecas con la portentosa criatura de Aureliano, y le pintaba ojos de payaso con carmín de labios y bigotes de turco con carboncillo de las cejas, y le ponía corbatines de organza y sombreritos de papel plateado. Una noche se embadurnaron de pies a cabeza con melocotones en almíbar, se lamieron como perros y se amaron como locos en el piso del corredor, y fueron despertados por un torrente de hormigas carniceras que se disponían a devorarlos vivos.”

La imagen es un detalle de la obra "El beso" (1908) de Gustav Klimt

domingo, 11 de septiembre de 2016

¿Se basa "Stranger Things" en una historia real?



No cabe duda que la serie más exitosa de esta temporada es la esplendida "Stranger Things", que con un aire de aventura ochentera renovada supone el retorno a la primera línea de Winona Ryder y la llegada a nuestro santuario de personajes favoritos de la pequeña "Once" esa chica con poderes psíquicos que en el fondo solo desearía ser una chica normal. El caso es que la serie parece resultar un eco nada difuso de un proyecto militar estadounidense que terminó siendo mucho menos secreto de lo que se deseaba, me refiero al Proyecto Montauk (de hecho el primer nombre que iba a tener la serie era -Montauk-), un proyecto que según cuentan los que mantienen su existencia real resultaba una secuela del famoso Proyecto Philadelphia, aquel con el que querían volver invisibles los barcos a los ojos y los radares del enemigo. Evidentemente el propósito de dicho experimento no resultó nada exitoso, pero dejó la incertidumbre sobre las posibles aplicaciones militares de la manipulación del campo magnético como base para la guerra psicológica. Ya vimos como Grant Heslov en su singular obra "Los hombres que miraban fijamente a las cabras" jugaba con la idea de el poder mental como arma de guerra.

Dentro de toda la oscuridad que impera en este tipo de asuntos, ideales para alimentar los delirios de programas como Cuarto Milenio, hay quien mantiene que el experimento tuvo dificultades para salir adelante y que solo pudo iniciarse gracias a la financiación extra que supuso un gran alijo de oro nazi que fue encontrado por los soldados americanos en un tren alemán encontrado en la frontera entre Suiza y Francia al final de la Segunda Guerra Mundial. Los defensores de esta teoría mantienen incluso que el tren fue destruido y los soldados que lo descubrieron asesinados para mantener el secreto del programa. Esperemos que no pase lo mismo con ese supuesto tren perdido durante décadas en túneles inaccesibles, cargado de oro nazi  y que ahora se cree tener localizado en Polonia; un caso que ha suscitado una gran expectación en los medios.

El caso es que el proyecto se habría llevado a cabo en la base de Montauk (Long Island) de la que toma su nombre, unas instalaciones que disponían de un elemento esencial para los experimentos a desarrollar, un radar SAGE que trabaja con frecuencias de 400Mhz - 425 Mhz, proporcionando acceso a un rango de frecuencias que al parecer influyen notoriamente sobre el sistema nervioso humano.

Todas estas teorías sobre el supuesto Proyecto Montauk parecen tener su origen en el relato de un tal Preston Nichols, que dijo haber recuperado recuerdos de su experiencia en el experimento y que habían sido reprimidos para hacerle olvidar su participación. Sus experiencias fueron recogidas en un libro llamado "The Montauk Project: Experimetns in Time" y avalados por muchas otras personas, entre las que se encontraba un hombre llamado Al Bielek, cuyo hermano sería la inspiración directa para "Once" la protagonista de "Stranger things". Bielek afirma que el Estado experimentó con su persona y que al igual que a Nichols le reprimieron intencionadamente sus recuerdos sobre lo sucedido, unos recuerdos que solo recuperó parcialmente tras terapias muy especiales. Al parecer recordó que su nombre real era Edward Cameron  y que en compañía de su hermano Duncan trabajaron en esos experimentos durante años. Afirma que Duncan era una persona ciertamente especial, poseedora de poderes psíquicos que le permitían poder hacer aparecer cualquier objeto o moverlos con su poder mental, localizar a una persona con un solo cabello o con el contacto con alguna de sus pertenencias, podía introducirse dentro de las personas y ver por sus ojos u oír por sus oídos e incluso abrir canales a otros lugares o dimensiones.

Bielek mantenía además que él y su hermano no eran los únicos niños que participaban en el proyecto. Supongo que los que han visto la serie y saben de los poderes de "Once" (su nombre alude a que era la onceava niña del proyecto) habrán encontrado similitudes entre el relato de lo ocurrido en Montauk con la trama de la película. Resulta evidente que los Hermanos Duffer, los directores de "Stranger Things" estudiaron todo lo referente al caso como base para el guión de la serie, de la cual por cierto ya está confirmado que tendremos segunda temporada.

En definitiva el origen de la serie puede resultar todo lo descabellado e increíble que se quiera, pero la serie es una delicia y por eso mismo, porque nos ha conquistado, hoy nos hemos lanzado a contar las leyendas que parecen alimentar a la criatura... Y cuidadito con el Demogorgon.... puede estar en cualquier sitio. Bueno os he de dejar, no sé porqué pero al ordenador no deja de titilarle la pantalla….

Para los que no la hayan disfrutado todavía os dejo el trailer: