Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

jueves, 17 de marzo de 2016

Groucho Marx y el Sexo



"¿Por qué dicen amor cuando quieren decir sexo?".

La frase es por supuesto del siempre agudo Groucho Marx, un verdadero Don Juan siempre atraído por las curvas de las lindas chicas que se movían a su alrededor y a las que encandilaba haciéndolas reír con sus alocados chascarrillos: 

"No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual."

Antes de que las chicas se lo rifaran no tenía tan fácil encontrar compañía y sentenciaba: 

"Recuerdo perfectamente la primera vez que disfruté del sexo. Todavía conservo el recibo"

Con los años su interés por el sexo se intensificaba y no es de extrañar que titulara un libro sobre el amor y sus aventuras de cama como: "Memorias de un amante sarnoso", allí sentenciaba al respecto del sexo: 

"Esa gloriosa experiencia que la madre naturaleza improvisó con el fin de mantenernos en pie y, de vez en cuando, acostados". 

Estuvo casado en tres ocasiones, por lo que sabía de sobra lo que decía cuando manifestaba: "El matrimonio es la principal causa del divorcio". No sabría decir si fueron sus andanzas como Romeo las que acabaron con sus matrimonios, pero podría ser, toda vez que mantenía: 

"Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa"

En un libro de Charlotte Chandler titulado "!Hola y adiós! Groucho y sus amigos", se cuenta que más allá del falso epitafio de la tumba de Groucho que decía "Perdonen que no me levante", Groucho soñaba con poner otro más acorde a sus pulsiones más profundas: "Nunca besó a una mujer fea". Triste y decepcionantemente en su lapida tan solo pone su nombre. 

La misma Charlotte Chandler con la que mantuvo aquella famosa entrevista en un Playboy de 1974 recogía en su libro esta reveladora conversación:

- Charlotte Chandler: ¿Qué es lo más valioso de la vida?

- Groucho: Muy fácil. ¡Follar! No hay nada que lo supere.

- Charlotte Chandler: Pero el sexo no lo es todo.

- Groucho: Bueno, también puedes intercambiar fotos, regalarte caramelos y chocolates y divertir al otro tocando el piano. No se puede estar todo el día dale que te dale.

Cierto, no se puede estar todo el día metido en faena, eso provoca dolores de espalda que le pueden dejar a uno con unos andares tan singulares como los de Groucho, por lo que es natural que de vez en cuando recomendase moderación, así en cierta ocasión, entrevistando a una mujer, tuvo el siguiente intercambio de palabras:

-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? 
-Amo a mi marido. 
-A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca."

En la película "Los Hermanos Marx en el Oeste, dejaría su particular teoría sobre el arte de ligar:

"Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto… ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia "

Manifestación que podía completar con unas palabras del todo controvertidas, pero puede que disculpables, en alguien que hacía de la provocación, una marca de la casa:

"Las mujeres son muy útiles, sobre todo por la noche y, con frecuencia, durante el día"





"Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo."

2 comentarios:

  1. Qué buenas frases rescataste. No conocía esa de "todavía conservo el recibo".
    Un genio grandioso.
    Abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Groucho siempre guarda una nueva bala, escondida en cualquier libro para sorprendernos nuevamente. ¡Un saludo Frodo!

    ResponderEliminar