Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

sábado, 7 de marzo de 2015

Los consejos para escribir de Ernest Hemingway




Buscando información sobre Hemingway me encontré con este artículo sobre su persona y su forma de escribir en el blog: "Como en botica" y no he podido resistir la tentación de traerlo por aquí palabra por palabra: 

Antes de que fuese un gran cazador, antes de que fuese un pescador de alta mar, Ernest Hemingway fue un artesano que se levantaba muy temprano por la mañana y escribía. Sus mejores historias son obras maestras de la era moderna, y su prosa es una de los más influyentes del siglo XX.

Hemingway nunca escribió un tratado sobre el arte de escribir ficción. Sin embargo, dejó un gran número de pasajes en cartas, artículos y libros con opiniones y recomendaciones para la escritura. Algunos de los mejores los reunió en 1984 Larry W. Phillips en un libro, Ernest Hemingway on writing (no editado en España). Hemos seleccionado siete de nuestras citas favoritas del libro y las hemos puesto, junto con nuestro propio comentario, en esta página. Esperamos que todos, escritores y lectores, las encuentren igual de fascinantes.

1) Para comenzar, escribe una oración verdadera.

Hemingway tenía un truco para superar el bloqueo del escritor. En un pasaje memorable en "París era una fiesta", escribe:

"Pero a veces, cuando empezaba un cuento y no había manera de que arrancara, me sentaba ante la chimenea y apretaba una monda de mandarina y caían gotas en la llama y yo observaba el chisporroteo azulado. De pie, miraba los tejados de París y pensaba: «No te preocupes. Hasta ahora has escrito y seguirás escribiendo. Lo único que tienes que hacer es escribir una frase verídica. Escribe una frase tan verídica como sepas.» Al final escribía una frase verídica, y seguía desde allí. Era fácil porque siempre había una frase verídica que yo sabía o había visto o había escuchado decir a alguien. Si comenzaba a escribir elaboradamente, o como alguien que introduce o presenta algo, veía que podía cortar los ornamentos, tirarlos y comenzar con la primera frase verídica declarativa que tenía escrita."

2) Detente siempre mientras sepas qué va a ocurrir a continuación.

Hay una diferencia entre parar e irse a pique. Para hacer un progreso constante, escribir una cantidad diaria era mucho menos importante para Hemingway que tener vacio el pozo de su imaginación. En un artículo de octubre de 1935 en la revista Esquire (Monólogo del Maestro: Una carta de alta mar) Hemingway ofrece este consejo a un joven escritor:

"La mejor manera es parar siempre cuando vas bien y cuando sabes lo que va a ocurrir a continuación. Si lo haces todos los días mientras estás escribiendo la novela no te atascarás. Eso es lo más valioso que te puedo decir así que intenta recordarlo."

3) Nunca pienses en la historia cuando no estés trabajando.

Sobre la base de su consejo anterior, Hemingway dice que no pienses en la historia hasta que te pongas a trabajar en ella. «De esa manera tu subconsciente trabajará en ello todo el tiempo», escribe en la pieza de Esquire. «Pero si piensas en ello conscientemente o te preocupas, lo matarás y tu cerebro se cansará antes de empezar.» Entra en más detalle en "París era una fiesta":

"Cuando escribía, era necesario para mí leer después de haber escrito. Si seguías pensando en ello, podrías perder lo que estabas escribiendo antes de que te pusieras con ello al día siguiente. Era necesario hacer ejercicio, cansar el cuerpo, y era muy bueno hacer el amor con quien amabas. Eso era mejor que nada. Pero después, cuando estabas vacío, era necesario leer para no pensar ni preocuparte por tu trabajo hasta que pudieras hacerlo de nuevo. Yo había aprendido a nunca vaciar el pozo de mi escritura, pero siempre paraba cuando aún había algo en lo profundo del pozo, y dejaba que se rellenara durante la noche a través de los manantiales que lo alimentaban." 

4) Cuando vuelvas a trabajar, comienza leyendo lo que has escrito. 

Para mantener la continuidad, Hemingway tenía el hábito de leer lo que había escrito antes de ir más lejos. En el artículo de Esquire de 1935, escribe: 

"Lo mejor es leer todo cada día antes de empezar, corrigiendo sobre la marcha, y seguir desde donde lo dejaste el día anterior. Cuando se haga tan largo que no puedes leer cada día dos o tres capítulos, leelo todo cada semana. Así es como lo harás de una sola pieza. "

También dijo: «Escribe borracho, corrige sobrio.»

 5) No describas una emoción, vívela. 

La observación detallada de la vida es fundamental para la buena escritura, decía Hemingway. La clave no es sólo ver y escuchar de cerca los acontecimientos externos, sino también notar cualquier emoción en ti causada por los acontecimientos y luego rastrear e identificar con precisión qué fue lo que causó esa emoción. Si puedes identificar la acción o sensación concreta que causó la emoción y presentarlo con precisión y completamente desarrollada en tu historia, los lectores sentirán la misma emoción. En Muerte en la tarde, Hemingway escribe acerca de su temprana lucha para dominar esto: 

"Yo intentaba por entonces escribir y me parecía que la mayor dificultad para ello, aparte de saber realmente lo que uno siente y no lo que debiera sentir o lo que a uno le han enseñado a sentir, estriba en trasladar al papel de manera sencilla un hecho, ponendo de relieve los sucesos que de verdad han creado la emoción experimentada. Cuando se escribe para un periódico, se cuenta lo que ha sucedido, y, por medio de uno u otro truco, se llega a comunicar la emoción al lector, ya que la actualidad confiere siempre cierta emoción al relato de lo que ha ocurrido en el día. Pero la realidad desnuda, la sucesión de movimientos y sucesos que produce la emoción, la realidad que pueda ser valedera dentro de un año o de diez o, con un poco de suerte y la suficiente pureza de expresión, durante mucho tiempo, era algo que estaba más alla de mis fuerzas y que me proponía apasionadamente conseguir."
  
6) Usa un lápiz.

Hemingway utilizaba a menudo máquina de escribir para redactar cartas o artículos para revistas, pero para el trabajo serio prefería un lápiz. En el artículo de Esquire (que muestra signos de haber sido escrito en una máquina de escribir) Hemingway dice: 

"Cuando escribes recibes todas las patadas y el lector ninguna. Así que si es posible usa máquina de escribir, ya que es mucho más fácil y lo disfrutarás mucho más. Después de aprender a escribir tu objetivo es transmitir todo, cada sensación, la vista, el sentimiento, el lugar y la emoción para el lector. Para lograrlo debes trabajar sobre lo escrito. Si escribes con un lápiz consigues tres oportunidades para ver si el lector pillará lo que has escrito. La primera tras leer lo escrito; después, al mecanografiar, tienes una oportunidad para corregir y otra más en las pruebas. Escribir primero en lápiz te da una tercera oportunidad para mejorarlo. Esto es 0.333, que es un maldito buen promedio para un bateador. Se mantendrá flexible y podrás mejorarlo fácilmente." 

Hemingway era desdeñoso con aquellos escritores que, como él mismo dijo: «No saben decir que no a una máquina de escribir».

7) Sé breve.

En una carta de 1945 a su editor, Maxwell Perkins, Hemingway escribe: 

"No fue casualidad que el discurso de Gettysburg fuese tan corto. Las leyes de la prosa son tan inmutables como las del vuelo, de las matemáticas, de la física."