Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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viernes, 30 de enero de 2015

Still Alice.- Memoria e identidad




"Y llego a los campos y extensos recintos de la memoria, donde están los tesoros de innumerables imágenes tomadas por los sentidos. Allí también me encuentro "conmigo mismo" y me acuerdo de mí y de qué hice, cuándo y dónde y de qué modo estaba afectado cuando lo hice (...) y de allí viene la capacidad de pensar, construir imágenes del pasado y preveer el futuro"

(Agustín de Hipona.- Confesiones, libro X)

Esta durísima película nos muestra a Alice, una prestigiosa lingüista, profesora universitaria casada y madre de tres hijos mayores, que con cincuenta años parece disfrutar de una vida perfecta. Cuando comienza a observar lapsus de memoria, palabras que no logra alcanzar - algunas de ellas en las clases universitarias que imparte, o en conferencias en las que es reclamada- consulta a un neurólogo y es informada de que padece alzheimer prematuro, con un origen genético. A partir de entonces sólo podrá ir olvidándose de sí misma, gradual pero conscientemente; aferrándose a sus propios recuerdos, no podrá evitar ir perdiéndolos y perdiéndose a sí misma con ellos. Al principio de su inmersión en el olvido Alice musita: "Veo las palabras colgando delante de mí y no logro alcanzarlas" Y se rebela contra su destino, siempre trágico, pero especialmente inaceptable para alguien que ha vivido de y para las palabras. En un momento determinado grita que todo aquello que ha ido aprendiendo y perfeccionando durante toda su vida se perderá irremediablemente. Cuando su hija Lydia le pregunta qué siente realmente, ella le contesta:


"Siento que no puedo hallarme a mi misma. Siempre he sido definida por mi intelecto, mi lenguaje, mi articulación... y ahora, en ocasiones, puedo ver las palabras colgando en frente de mí... y no puedo alcanzarlas. Ya no sé quién soy yo y no sé dónde... me perderé la próxima vez"

Al ser la primera vez que alguien le pregunta cómo se siente con lo que le está ocurriendo, Alice da las gracias a su hija.

Irremediablemete, Alice llega apenas a ser ella, y su yo parece desaparecer del todo cuando se pierden  sus más queridos recuerdos, las imágenes de su pasado a las que parece aferrarse con más ansia, como si con ellas se evaporara todo lo que fue y lo que es: primero, sus padres y hermana, caminando con ella por la playa. Al final, antes de un aterrador fundido en blando, tan sólo ella y su hermana, fallecida muy joven con su madre en un accidente, abrazadas paseando sobre la arena. Después la nada.

Os dejo el discurso de Alice en el que es quizá el momento más conmovedor de la película. La ex-profesora, cuando apenas puede escribir lo que quiere decir, cuando repite la misma frase una y otra vez al intentar leer, es invitada a un congreso sobre la enfermedad, y prepara un discurso que le lleva días. Para poder leerlo, va subrayando cada frase pronunciada para evitar volver sobre ella una y otra vez.

Estas son sus palabras:

"Buenos días.

Es un honor estar aquí. La poetisa Elizabeth Bishop una vez escribió "el arte de perder no es tan duro de dominar. Muchas cosas parecen fallar con el intento de la pérdida, pero la pérdida no es un desastre... "

No soy una poetisa, soy una persona viviendo con Alzheimer prematuro y como esa persona, me he hallado aprendiendo el arte de perder, cada día. Perdiendo mis pertenencias, perdiendo objetos, perdiendo el sueño, pero principalmente perdiendo recuerdos.
Creo que trataré de olvidarme que eso ha pasado. Toda mi vida, he acumulado recuerdos, vienen a ser de alguna manera, mi más preciada posesión. La noche que conocí a mi esposo, la primera vez que tuve mi libro de texto, en mis manos. Teniendo a mis hijos, haciendo amistades, viajando por el mundo.
Todo lo que he acumulado en la vida, todo por lo que trabajé, ahora todo eso me ha sido arrancado. Como pueden imaginar, o como pueden saber, esto es el infierno. Pero se pone peor.
¿Quién nos tomaría en serio, cuando estamos tan lejos de lo que una vez fuimos? Nuestros extraños comportamientos,  nuestros titubeos, cambiando la percepción de nosotros.

Y la percepción de nosotros mismos. Nos convertimos en ridículos, incapaces, cómicos, pero esto no es lo que somos. Esto es nuestra enfermedad, y como cualquier enfermedad, tiene una causa tiene una progresión, y podría tener una cura.

Mi mayor deseo es que mis hijos, nuestros hijos, la próxima generación, no se enfrente a lo que me  estoy enfrentando.

Pero por el momento sigo viva, sé que estoy viva. Tengo gente que quiero en serio, tengo cosas que quiero hacer en mi vida. Luchar contra mí, por no ser capaz de recordar cosas. Pero sigo teniendo momentos en el día de pura felicidad y alegría. Y por favor, no piensen que estoy sufriendo. No estoy sufriendo, estoy luchando.

Luchando por ser parte de las cosas, por seguir conectada con quien fui una vez. Viviendo el momento es lo que me digo, es realmente todo lo que puedo hacer. Vivir el momento y no
exigirme demasiado por dominar el arte de perder. Una cosa de la que si trataré de acordarme, es el recuerdo del discurso que di hoy.


Se irá, sé que lo hará, quizá para mañana, pero significa mucho el hablar aquí hoy, como mi vieja y orgullosa yo, que estaba fascinada por la comunicación.


Gracias por esta oportunidad, significa el mundo para mí."


Banksy y Bertolt Brecht.- No aceptes


 

No aceptes

No.
No aceptes lo habitual como cosa natural.
Porque en tiempos de desorden,
de confusión organizada,
de humanidad deshumanizada,
nada debe parecer natural.
Nada debe parecer imposible de cambiar.

Texto: Bertolt Brecht

Imagen: Banksy

Oscar Wilde y los ingleses




Hubo un tiempo en el que todo el mundo quería saber la opinión que sobre cualquier cosa tendría el siempre agudo Oscar Wilde, es por ello que un periodista le preguntó al ya famoso escritor cuáles eran, a su entender, las tres mayores glorias de Inglaterra. Oscar Wilde no era amigo de respuestas anodinas y buscando un poco el retruécano contestó con la dosis justa de ironía:

"Los ingleses tienen tres cosas de las que mostrarse orgullosos: el té, el whisky y un escritor como yo. Pero resulta que el té es chino; el whisky, escocés y yo soy irlandés"

Y es que como el mismo escritor decía:

"Es absurdo dividir a la gente en buena o mala; las personas son tan sólo encantadoras o aburridas"

Evidentemente el amigo Oscar no era nada aburrido.


La foto está tomada de la siguiente página: http://www.gopixpic.com

jueves, 29 de enero de 2015

Palabra de Cine: Pulp Fiction (1994 - Quentin Tarantino)



Mia Wallace (Uma Thurman) le prengunta a Vincent Vega (John Travolta)

- ¿No los odias? 
- ¿El qué? 
- Estos incómodos silencios. ¿Por qué creemos que es necesario decir gilipolleces para estar cómodos? 
- No lo sé, es una buena pregunta. 
- Entonces sabes que has dado con una persona especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y compartir el silencio.” 

Tambien memorables eran las palabras de Jules Winnfield (Samuel L. Jackson) con aquello de:

"Ezequiel, 25-17:El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos.Bendito sea aquel pastor que, en nombre de la caridad y de la buena voluntad, saque a los débiles del Valle de la Oscuridad. Porque es el autentico guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos.¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquéllos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé, cuando caiga mi venganza sobre ti!

O las socorridas frases del Señor Lobo (Harvey Keitel:

"Estoy a 30 minutos de ahí, llegaré dentro de 10."

“El hecho de que seas una personalidad no significa que tengas personalidad.” 


Y por supuesto Mia Wallace (Uma Thurman) llevándonos a bailar: 

“Y ahora quiero bailar. Quiero ganar. Quiero ese trofeo.” 





Título original: Pulp Fiction
Año: 1994
Duración: 153 min.
País: Estados Unidos 
Director: Quentin Tarantino

Reparto: John Travolta, Samuel L. Jackson, Uma Thurman, Bruce Willis, Harvey Keitel, Eric Stoltz, Tim Roth, Maria de Medeiros, Amanda Plummer, Ving Rhames, Rosanna Arquette, Christopher Walken, Quentin Tarantino, Peter Greene, Phil LaMarr, Paul Calderon, Burr Steers, Frank Whaley, Steve Buscemi

Productora: Miramax Films / Band Apart / Jersey Films. Productor: Lawrence Bender

Guión: Quentin Tarantino & Roger Avary

Música: Varios
Fotografía: Andrzej Sekula


miércoles, 28 de enero de 2015

Frédéric Chopin por él mismo

Maurice Baquet, Chopin y su musa.- Robert Doisneau

"Según la opinión general, mi interpretación se ha caracterizado por una sonoridad demasiado débil o, mejor dicho, demasiado delicada para el gusto de los oyentes vieneses, acostumbrados a escuchar a los artistas destrozando su instrumento (…) No importa; es imposible que no haya algún pero, y prefiero esto a oír decir que toco demasiado fuerte".

"Si yo fuera más tonto de lo que soy, creo que habría alcanzado la cumbre de mi carrera".

"Dejad que sea lo que debo ser, nada más que un compositor de piano, porque esto es lo único que sé hacer"

"La simplicidad es la meta más alta, alcanzable, cuando se han superado todas las dificultades".

"Soy un revolucionario, el dinero no significa nada para mí".

"Yo no estoy hecho para dar conciertos; el público me intimida, me siento asfixiado por su impaciencia precipitada, paralizado por sus miradas curiosas, mudo ante esas fisonomías desconocidas".

"Si yo fuera más tonto de lo que soy, creo que habría alcanzado la cumbre de mi carrera".

"No hay nada más odioso que la música sin significado oculto".

"No me gusta la gente que no se ríe. Es gente frívola."

"Es inútil volver sobre lo que ha sido y no es ya"



Y como no, uno de sus nocturnos (opus 9 - nº 2), en este caso interpretando por Valentina Lisitsa.-





lunes, 26 de enero de 2015

Anita Ekberg, Mastroianni y el baño de "La dolce vita"




Al respecto del rodaje de la famosa escena de "La dolce vita" en la Fontana di Trevi, la recientemente fallecida Anita Ekberg comentaba en una entrevista concedida a David Martos:

Siempre que veo la escena de la fuente en La dolce vita pienso en que usted estaría muerta de frío. ¿Fue así?


¡Hacía muchísimo frío! Rodamos esa escena en enero. El agua de la fuente proviene de las montañas, es nieve derretida... y cuando llega a Roma sigue estando tan fría como el hielo. ¡Estaba congelada! A Marcello [Mastroianni] le daba miedo meterse en el agua. Aunque llevaba botas de goma debajo de los pantalones, como las que llevan los pescadores. Y se bebió una botella entera de vodka para coger valor. Pero cuando puso un pie dentro de la fuente le costó muchísimo meter el otro. Fellini le gritaba: “¡Marcello, mueve el culo!”. Y al final, claro, tuvo que meterse... pero como había bebido tanto vodka, perdió el equilibrio y se cayó de bruces. ¡Así que el agua empapó toda su ropa! Tuvieron que pescarlo, lo llevaron a su caravana, lo secaron... y empezamos otra vez.

¿Y así cuántas veces?

¡Tres veces! Y allí estaba yo, debajo de la cascada todo ese tiempo. Cuando conseguimos que saliera bien la escena de la fuente, ya no podía sentir las piernas. Me cogieron en brazos, me sentaron en una silla y me envolvieron con toallas calientes. También me dieron whisky, cognac y cosas de esas, porque pensaron que me calentaría y evitaría que cogiera un resfriado. Tuvieron que taparme la nariz para que abriese la boca, me hicieron tragar el alcohol, pero lo odio tanto que lo escupí en la cara del chico que me lo estaba dando. No intentaron hacerlo por segunda vez.


Fellini ayuda a entrar en la Fontana a Anita Ekberg que intenta protegerse del frío con unas botas altas de pescador


La famosa escena:





La entrevista completa, muy interesante por cierto, la podéis leer en el siguiente enlace:   http://www.21rs.es/news/view/8544
La primera foto ha sido tomada de la siguiente página: https://darkstarfilms.wordpress.com/
La segunda foto ha sido tomada de la siguiente página: http://www.reddit.com/r/movies/comments/20hcla/federico_fellini_helps_anita_ekberg_enter_in_the/

miércoles, 21 de enero de 2015

Miguel Hernández, Mario di Biasi y los piropos




Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, 
que son dos hormigueros solitarios, 
y son mis manos sin las tuyas varios 
intratables espinos a manojos.. 
No me encuentro los labios sin tus rojos, 
que me llenan de dulces campanarios, 
sin ti mis pensamientos son calvarios 
criando nardos y agostando hinojos. 
No sé qué es de mi oreja sin tu acento, 
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella, 
y mi voz sin tu trato se afemina. 
Los olores persigo de tu viento 
y la olvidada imagen de tu huella, 
que en ti principia, amor, y en mí termina



El poema es obra de Miguel Hernández y pensaba al leerlo que muchos de ellos, cuando la musa es una mujer, no dejan de ser la sublimación de un piropo, algo así como el requiebro perfecto y armonioso a un ser del que se quiere enaltecer su belleza o sus cualidades. Con la tan "inusual" propuesta de eliminar los piropos de nuestras calles, y teniendo por cierto que algunos son ciertamente bochornosos y otros no tanto, espero que no se les ocurra poner coto también a la poesía, que si bien es el extremo culto de las flores que a veces se lanzan en la calle, no dejan de ser, en algunas ocasiones, galanterías de salón. Arriba vemos una foto de Mario di Biasi titulada "Los italianos se giran", tomada en Milan. ¿Que opinaría la mujer de blanco de los piropos?

A veces incluso hay piropos musicales como este ¡Ole Guapa! de Malando. Una maravilla musical:




sábado, 17 de enero de 2015

"Una de romanos" - Sabina y Wayne Miller




Ella tenía catorce abriles en canal
sobre la rodilla rebeca para disimular.
Aquel sabor a chocolatina, a piel, saliva y sudor
la carne de gallina me pone en el corazón.

En pantalla Dalila cortaba el pelo al cero a Sansón
y en la última fila del cine, con calcetines aprendimos tú y yo.
Juegos de manos, a la sombra de un cine de verano.
Juegos de manos, siempre daban una de romanos.

Era condición esencial organizar bien el modo
de entrar en la semi oscuridad blanca y negra del No-do.
Y mientras en el circo un león se merendaba a un cristiano
la nena se dejaba besar que no la pille su hermano.

Como siempre una canción como excusa para mostrar una imagen, de la que hoy no os puedo ofrecer el título, pero si que es obra de la fotógrafa de la agencia Magnum Wayne Miller - 1947.


"Crazy" por Patsy Cline



Esta canción, cantada por la maravillosa Patsy Cline, era obra en realidad de un jovencito Willie Nelson que quería abrirse camino en el mundo del country. Al principio iba a titularla "Stupid" pero se decidió a cambiarle el título al ver que no era bien recibido por los productores encargados de buscar un voz para aquella joyita. Finalmente la canción llego a manos de Patsy Cline que por entonces estaba en la espuma gracias a éxitos como "Walkin' after midnight" o "I fall to pieces" y consiguió hacer de ella uno de los grandes temas del country. Se grabó en una sola toma con el respaldo del grupo vocal de Elvis Presley. No fue una grabación fácil, después de un accidente de tráfico reciente, a Patsy Cline le costaba llegar a los agudos de la canción por el dolor, y en una primera instancia dejó incluso el estudio para reposar, dejando que se grabara sin ella la parte musical del tema. Tras dos días intentando evitarla y para nuestra suerte, se presentó con muletas en el estudio y dejó grabado este tema que para siempre iría unido ya a su nombre. Cuando lo estrenó ante el público, en el Grand Ole Opry, aun dolorida y con muletas, las ovaciones fueron interminables.  Dos años después tuvo un nuevo accidente en un pequeño avión que le costó la vida.  La canción se incluyó originalmente en su álbum "Patsy Cline Showcase" (1961).

Loca,
estoy loca por sentirme tan sola.
Estoy loca,
loca por sentirme tan triste.
Sabía que me amarías siempre
y cuando tú quisieras.
Y luego algún día
me dejarías por alguien nuevo.
¿Preocuparme?
¿Por qué me permito preocuparme?
Me pregunto ¿qué diablos he hecho?
¡Oh!, loca
por pensar que mi amor podría retenerte.
Estoy loca de intentarlo
y loca de llorar.
Y estoy loca por amarte a ti.




Para los curiosos, os dejo la canción en boca de su propio autor, Willie Nelson:





La foto que abre la entrada esta tomada de http://www.austin360.com/photo/entertainment/saturday/pwLZj/

jueves, 15 de enero de 2015

Luis Buñuel por él mismo (Citas):

Luis Buñuel fotografiado por Man Ray - 1929 - Fondos del Museo Reina Sofia

"No me gustan mucho los ciegos, como a la mayoría de los sordos"

“La ciencia no me interesa. Me parece presuntuosa, analítica y superficial. Ignora el sueño, el azar, la risa, el sentimiento y la contradicción, cosas todas que me son preciosas.”

"La realidad, sin imaginación, es la mitad de realidad".

"Un paranoico, como un poeta, nace, no se hace"

“Cuando contemplo una de mis viejas películas, sufro. Porque aquello que he podido hacer es muy inferior a aquello que yo hubiera querido hacer.”

"La libertad es un fantasma. Esto lo he pensado seriamente y lo creo desde siempre. Es un fantasma de niebla. El hombre lo persigue, cree atraparlo, y solo le queda un poco de niebla entre las manos".

"Admiro al hombre que permanece fiel a su conciencia, cualquier cosa que ésta le inspire"

Buñuel con Fernando Rey y Catherine Deneuve en "Belle du jour"
"El amor sin pecado es como el huevo sin sal."

“En el cine, me divierte la perversión sexual, en la vida me repugna. El erotismo va a la par con el sentimiento de pecado. Sin la religión, el erotismo es menos interesante.”

"La consecuencia que de ello extraigo, para mi propio uso, es muy sencilla: creer y no creer son la misma cosa. Si se me demostrara ahora mismo la luminosa existencia de Dios, ello no cambiaría estrictamente nada en mi comportamiento. Yo no puedo creer que Dios me vigila sin cesar, que se ocupa de mi salud, de mis deseos, de mis errores. No puedo creer, y en cualquier caso no acepto, que pueda castigarme para toda la eternidad."

"De mis obsesiones no me preocupo. ¿Por qué crece la hierba en el jardín? Porque está abonado para eso".

“Dios y Patria son un equipo imbatible; baten todos los records de opresión y derramamiento de sangre”.

"Me parecen muy atractivos unos muslos por los que chorrea algo viscoso, porque la piel se hace más cercana, parece que no solo estamos viéndola, sino además tocándola". 

"Dadme dos horas de actividad al día y me pasaré las veintidós restantes soñando". 

"El sueño es indirigible. No se ha descubierto su secreto. Ojalá pudiera yo orientar mis sueños según mis deseos. Entonces... no me despertaría nunca".

"El surrealismo no era para mí una estética, un movimiento de vanguardia más, sino algo que comprometía mi vida en una dirección espiritual y moral. No pueden ustedes imaginarse la lealtad que exigía el surrealismo en todos los aspectos".

"No nos importaba si el cine era arte o no. Eso sí, nos gustaban el humor y la poesía que encontrábamos en él".

"Dejé de ser religioso en la adolescencia. pero, ¿creen ustedes que no tengo todavía en mi forma de pensar muchos elementos de mi formación cristiana? Entre otras muchas cosas, una ceremonia en honor de la Virgen, con las novicias con sus hábitos blancos y su aspecto de pureza, puede conmoverme profundamente".

"De todos los seres humanos que he conocido, Federico (García Lorca) fue el mejor. No me refiero a sus obras de teatro ni a su poesía, sino a él como persona. Él era su obra maestra".

"Los niños y los enanos han sido los mejores actores de mis películas".

"Dalí me dijo: 'Yo anoche soñé con hormigas que pululaban en mi mano'. Y yo: 'Hombre, pues yo he soñado que  le cortaba el ojo a alguien'. En seis días escribimos el guión. Estábamos tan identificados que no había discusión".

"Yo no creo en el progreso social. Solo puedo creer en unos pocos individuos excepcionales de buena fe aunque fracasen, como Nazarín".

“Todo deseo tiene un objeto y éste es siempre oscuro. No hay deseos inocentes.”

"El misterio es el elemento clave en toda obra de arte".

"Se proyectaba 'Un Perro Andaluz' y yo manejaba el gramófono. Arbitrariamente ponía aquí un tango argentino, allá 'Tristán e Isolda'. Al terminar me proponía hacer una demostración surrealista, tirándole piedras al al público. Me desarmaron los aplausos".  

"He conocido burgueses encantadores y discretos. ¿Ustedes creen que todo lo que ha aportado la burguesía es malo? No. Algo habrá que conservar de ella".

"Filmo para el público habitual y para los amigos, para los que van a entender tal o cual referencia, más o menos oscura para los demás. Pero procuro que estos últimos elementos no entorpezcan el discurso de lo que estoy contando". 

Carente de fe (y persuadido de que, como todas las cosas, la fe nace a menudo del azar), no veo cómo salir de este círculo. Por eso es por lo que no entro en él" 

De pie, de izquierda a derecha: Robert Mulligan, William Wyler,
George Cukor, Robert Wise, Jean-Claude Carrière y Serge Silberman.
Sentados, de izquierda a derecha: Billy Wilder, George Stevens,
Luis Buñuel, Alfred Hitchcock y Rouben Mamoulian.
"Dalí sedujo a muchas mujeres, en especial a mujeres norteamericanas; pero estas seducciones acostumbraban habitualmente a consistir en hacerlas acudir a su apartamento, desnudarlas, freír un par de huevos, colocarlos en los hombros de la mujer y ponerla de patitas en la calle sin haber articulado ni una sola palabra."

“Los españoles lo saben todo, absolutamente todo, sobre la cultura francesa. Los franceses no saben nada, absolutamente nada, sobre la cultura española.”

"La moda es la manada; lo interesante es hacer lo que a uno le da la gana".

"En Sade descubrí un mundo de subversión extraordinaria, en el que entra todo: desde los insectos hasta la sociedad humana, el sexo, la teología. En fin, me deslumbró realmente".

"Todos somos un poco fetichistas. Aunque algunos exageran, ¿no?".

"Estoy en contra de la caridad del tipo cristiano. Pero luego, si veo a un pobre hombre que me conmueve, le doy cinco pesos. Si no me conmueve, si me parece antipático, no le doy anda. Entonces, no se trata de caridad".

"Me gusta acostarme y levantarme temprano, en eso soy antiespañol".

"Los gallos o las gallinas forman parte de muchas 'visiones' que tengo, a veces compulsivas. Es inexplicable, pero el gallo y la gallina son para mi seres de pesadilla".

"Soy ateo, gracias a Dios".

"Ignoro qué es lo que provoca esta emoción comparable a la que a veces nace de la música. Sin duda se debe a las pulsaciones de un ritmo secreto que nos llega del exterior, produciéndonos un estremecimiento físico, exento de toda razón"

"Una cosa lamento: no saber lo que va a pasar. Abandonar el mundo en pleno movimiento, como en medio de un folletín. Yo creo que esta curiosidad por lo que suceda después de la muerte no existía antaño, o existía menos, en un mundo que no cambiaba apenas. Una confesión: pese a mi odio a la información, me gustaría poder levantarme de entre los muertos cada diez años, llegarme hasta un quiosco y comprar varios periódicos. No pediría nada más. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regresaría al cementerio y leería los desastres del mundo antes de volverme a dormir, satisfecho, en el refugio tranquilizador de la tumba". 

"La realidad, sin imaginación, es la mitad de realidad"

"Al aproximarse mi último suspiro, imagino con frecuencia una última broma. Hago llamar a aquellos de mis amigos que son ateos convencidos como yo. Entristecidos, se colocan alrededor de mi lecho. Llega entonces un sacerdote al que yo he mandado llamar. Con gran escándalo de mis amgios, me confieso, pido la absolución de todos mis pecados y recibo la Extremaunción. Después de lo cual, me vuelvo de lado y muero"

"Ahora sí que muero" (sus últimas palabras)

“Una confesión: pese a mi odio a la información, me gustaría poder levantarme de entre los muertos cada diez años, llegarme hasta un quiosco y comprar varios periódicos. No pediría nada más. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regresaría al cementerio y leería los desastres del mundo antes de volverme a dormir, satisfecho, en el refugio tranquilizador de la tumba.”


De él dijeron:

Francisco Rabal: «Fue un gran creador, por su físico parecía un hombre duro; pero era la persona más tierna que he conocido, era fiel a la amistad, a sus amigos, era muy puntual y con un gran sentido del humor, infantil y muy severo con sus hijos, parecía chapado a la antigua; desde el primer día que nos conocimos fuimos muy buenos amigos y nos llamamos tío y sobrino hasta su muerte».

Carlos Saura: «Me queda el recuerdo de su trato personal y de una amistad que duró hasta su muerte. Siempre llevaba al cuello una Leica y preparaba sus películas al detalle. En Viridiana llega al extremo de especificar la situación de cada mendigo en la escena de la última cena. Le gustaba moralizar a su aire, estaba muy influido por Gracián. Fue un hombre extremadamente amable y de una educación exquisita. Era firme en sus convicciones, solitario, aunque de vez en cuando necesitaba la compañía de amigos. Era un gran conversador, misógino: no le gustaban las mujeres para conversar. Las respetaba, pero se sentía incómodo, era muy tímido con ellas. Su sentido del humor era excepcional tenía ese ingenio cazurro de los aragoneses. Era un sentido del humor muy chungo. Una cultura vastísima pero a la vez metía chistes baturros, muy elementales. No gustaba de participar en recogida s de premios. Aunque en el fondo le halagaba, porque era un hombre contradictorio. Un tipo muy racial de tipo celtíbero tirando a muy íbero».





Foto nº 1: Tomada de http://www.museoreinasofia.es/coleccion/obra/luis-bunuel
Foto nº 2: Tomada de http://www.revistahighway.com/2014/08/06/luis-bunuel-un-autor-unico/
Foto nº 3: Tomada de http://vozpopuli.com/ocio-y-cultura/27435-el-periodista-javier-rubio-cuenta-la-otra-vida-de-luis-bunuel
Foto nº 4: Tomada de https://cosasquehemosvisto.wordpress.com/tag/billy-wilder/
Foto nº 5: Tomada de https://enlenguapropia.wordpress.com/2013/10/29/bunuel-los-perros-y-los-molinos-de-viento/

martes, 13 de enero de 2015

El reencuentro de Lester Young con Billie Holiday: Fine and Mellow



Billie Holiday es alguien que necesita poca presentación, y para muchos, tampoco sería precisa la del saxofonista que la acompañaba en muchísimas de las grandes interpretaciones que la convirtieron en todo un icono de jazz, el genial Lester Young, al que Lady Day le puso dentro de la peculiar aristocracia del Jazz el apodo de "Pres" o "Prez" (Presidente). El caso es que en Estados Unidos no hay realmente Duques (Duke Ellington), Condes (Count Basie) ni reyes (Nat King Cole), allí la máxima autoridad es el Presidente y esa fue la cariñosa vitola que Billie regaló al soplador de melodías. 

Young es un mito dentro de la historia del Jazz y fue copiado hasta la saciedad, si es que se puede imitar lo inimitable. El forma parte del poker de ases de este instrumento junto a Coleman Hawkins, Ben Webster y Charlie Parker, al que se podría añadir para el repoker la presencia de un comodín muy personal mio, Don Byas. 

Lester Young tuvo un paso caótico por el ejército, donde recibió malos tratos y torturas que cambiaron radicalmente su carácter. Con el tiempo (no sé la razón) terminó disgustándose con Billie Holiday y prácticamente no se hablaban. En sus últimos años Lester Young estaba muy débil, casi no comía, estaba entregado al alcohol, prácticamente no tenía trabajo y malvivía en un hotelucho neoyorkino donde tenía todo el tiempo del mundo para reflexionar sobre lo duro que siempre había sido todo para él, sobre su vida, que como la de otros grandes del jazz, fue vivida entre penurias e incomprensión.

Ya contaba Billie Holiday en su autobiografía "Lady sings the blues": "Cuando Lester toca, parece que canta y te da la sensación de que estás oyendo la letra. La gente se cree que es engreído, pero en dos segundos le puedes herir profundamente. Me di cuenta una vez que lo hice. Juntos hemos pasado hambre y siempre le querré a él y a su música".   

En 1957, Lester fue invitado al programa "The sound of jazz" en el que se reunirían un buen número de grandes músicos de jazz e interpretarían "Fine and Mellow" con Billie Holiday. Llegado el día, Lester ya en los estudios, dijo que no podría tocar, estaba enfermo y alegaba que no tenía fuerzas para soplar su saxofón, que ni tan siquiera podía levantarse de la silla. La situación con Billie seguía siendo tensa y le pidieron que aunque no tocara al menos estuviera presente en aquella reunión de talentos tan inusual. Llegado el momento de la grabación, no se sabe como, Lester sacó fuerzas de donde no las había, para soplar una vez más su caña de metal y regaló uno de los momentos más emotivos del jazz, el solo que aborda tenía un mensaje inequívoco de cariño, tristeza y melancolía. Billie lo mira con una ternura, un agradecimiento y un amor infinitos. Ese momento de simbólico reencuentro quedó grabado y ese increíble recurso que es youtube para los curiosos de otros tiempos nos da la oportunidad de verlo, así que ahí abajo os lo dejo. Lester Young empieza a tocar en el minuto 1'32".

Lester Young al igual que Billie moriría en 1959, poco después de la sesión que antes comentábamos. Si yo tuviera un sombrero sería como el suyo, y ahora lo estaría levantando como muestra de respeto.




En el vídeo junto a Billie Holiday están: Ben Webster, Lester Young, Vic Dickenson, Gerry Mulligan, Coleman Hawkins, Roy Eldridge, Doc Cheathan, Danny Barker, Milt Hinton, Mal Waldron y Osie Johnson.

domingo, 11 de enero de 2015

Kenny Rogers y la filosofía de vida de "The Gambler"



"The Gambler" supuso un éxito enorme para Kenny Rogers, tanto que incluso llegó a concocérsele por el título del tema. La canción en realidad era obra de Don Schlitz, un escritor de temas musicales que la grabó en 1978 sin demasiado éxito. Pero siempre hay quien está atento a un posible éxito que necesita de una segunda oportunidad para mostrarse como tal. Ese hombre era Larry Butler, productor tanto de Johnny Cash como de Kenny Rogers y ambos sacaron su versión de la canción, para el público fue la de Rogers la que se llevó el premio de su aplauso quedando la de Cash en el terreno de la anécdota. Hoy las revisitaremos ambas.




En una tarde cálida de verano,
en un tren con destino a ninguna parte
me encontré con un jugador.
Ambos estábamos demasiado cansados para dormir.
Entonces, nos turnábamos en la ventanilla para ver la oscuridad
hasta que el aburrimiento nos ganó y él comenzó a hablar.

Me dijo: "chico", he hecho mi vida a partir de leer las caras de la gente
y sabiendo que sus cartas eran lo que retuvo en sus ojos.
Entonces, si no te molesta te lo que diga, veo que no te queda ningún As.
Por un trago de whisky te daré algún consejo.
Le dí la botella y él bebió mi último trago. 
Me quitó un cigarrillo y me pidió fuego.
Y la noche se quedó mortalmente silenciosa 
y su cara perdió toda expresión.

Dijo, si quieres jugar el "juego", chico debes aprender a jugarlo bien.
Tienes que saber cuando "sostenerlas" y saber cuando "soltarlas"
Saber cuando "irte" y saber cuando "apurar"
Nunca cuentes tu dinero, cuando estés sentado a la mesa
Ya habrá tiempo suficiente de contarlo cuando acabes de jugar.
Ahora, todo jugador sabe
que el secreto para sobrevivir es saber qué "tirar" y qué "guardar"
porque toda mano es ganadora y toda mano es perdedora
y lo mejor que puedes esperar es morir en tu sueño.

Entonces, cuando había terminado de hablar, se volvió hacia la ventana, 
apagó el cigarrillo y se puso a dormir
Y en algún lugar, en la oscuridad, el "jugador" empató
Pero en sus palabras finales encontré un As que me pude guardar

Tienes que saber cuando "sostenerlas" y saber cuando "soltarlas"
Saber cuando "irte" y saber cuando "apurar"
Nunca cuentes tu dinero, cuando estés sentado a la mesa
Ya habrá tiempo de contarlo cuando acabes de jugar.


Ahora es el turno de Johnny Cash




sábado, 10 de enero de 2015

Federico Fellini dixit:

Federico Fellini en el set de rodaje de "Satiricón" - 1969 - Foto de Mary Ellen Mark

"Mis películas nacen porque firmo un contrato, cojo un adelanto, no lo quiero devolver y tengo que hacer la película. Yo no creo en la libertad total en la creación. El creativo, abandonado en esta dimensión de total libertad, creo que tendería a no hacer nada. Una cosa peligrosa para un artista es, precisamente, la libertad total. La espera de la inspiración, o sea, toda esta retórica romántica. Pero el artista, psicológicamente, es un transgresor. Es alguien con una necesidad infantil de transgredir. Y para transgredir hacen falta los padres, un director, un sacerdote, la policía... Yo también necesito un contraste, necesito de alguien que me irrite."


Son palabras de Federico Fellini que se pueden escuchar en la película-documental "Que extraño llamarse Federico" firmada por Ettore Scola en 2013, coincidiendo con los 20 años de la marcha del director. El mismo Scola decía de Fellini:


“Federico Fellini era como un Pinocho que no se trasformó en un niño de verdad, sino que vivió libre de toda atadura, venciendo incluso a la muerte”

Os dejo el trailer de la obra:



Y el enlace a la página de el diario "El País", donde se habla del trabajo y se puede ver un trocito del documental en el que se escuchan las palabras de Fellini que reproduje arriba:

http://elpais.com/elpais/2015/01/08/videos/1420735823_920380.html?autoplay=1

viernes, 9 de enero de 2015

Lillian Gish: La mirada del cine mudo



Lillian Gish (1893 -1993) se llamaba en realidad Lilian Diana de Guiche, y de entre todas aquellas primeras estrellas de un cine todavía sin palabras ella ocupa sin duda un lugar de honor. Empezó muy joven junto a su hermana Dorothy Gish en teatros ambulantes y por entonces utilizaba el nombre de "Florence Niles", labor en la que siguieron hasta que fueron descubiertas por el gran Griffith cuando las chicas visitaban a una amiga que curiosamente se llamaba Mary Pickford. ¡Buena amistad sin duda! Así, Griffith rodaría varios cortos y películas con ambas tras quedar deslumbrado con su singular belleza y en el caso concreto de Lillian, la fascinación causada por esta en el genial director fue tal que la llevaría a ser el personaje central de algunas de sus obras principales, y por ende de algunos de los grandes clásicos del cine de aquellos años (y en algún caso de siempre) como: "El nacimiento de una nación", "Intolerancia", "Pobre Amor", "Las dos tormentas", "Las dos huerfanas" y "Lirios rotos". 

Hay quien dice que la relación entre Lillian y Griffith pudo haber pasado de lo profesional a lo sentimental durante una época, y lo que resulta curioso es la forma en la que el director le echó el lazo. El caso es que Griffith no siempre tuvo tan claro quién era Lillian y quien era Dorothy (la hermana de la primera), de hecho le resultaba imposible diferenciarlas cuando rodaba con ambas. De este modo cuando rodó con ambas "El enemigo invisible" (1912), Griffith hizo que las chicas llevaran cada una unos lazos en sus vestidos de distintos colores para poder reconocerlas. Quién sabe si ese lazo le ayudaría al director a centrar su atención en Lillian y a fijarse aún más en ella. Por cierto y hablando de parecidos, no puedo evitar encontrar ecos del rostro de Jodie Foster en la foto que encabeza el texto, no se si os pasará igual.

Lillian era una actriz que provenía del teatro y así su forma de actuar en comparación con los excesos gestuales de sus compañeros se podría definir como sobria y contenida, haciendo bueno aquello de que a veces menos es más. Con ella empieza a tener más importancia para la cámara la cara que el cuerpo y sus movimientos. Así su figura recatada, frágil, de ojos tristes y apariencia virginal, al modo de una figura de porcelana, hacía las delicias de los espectadores y gritaba la necesidad de dedicarle uno tras otro primeros planos para recrearse en su pelo y su lánguida mirada. 


Ella fue sin duda la causa de la reivindicación por los directores del primer plano en el desarrollo de las películas, una forma de entender la imagen que quedaría ya firmemente anclada en los usos cinematográficos. Ese rol de pureza ya descrito servía de contrapunto a muchas otras actrices un tanto más liberales de la época y resultó tan bien acogido que durante los años 20 logró en estos papeles una gran fama como actriz y logró con el tiempo tener la posibilidad de empezar a elegir sus papeles y directores. Así llegaron "Vida bohemia" con King Vidor,  "La mujer marcada" y la inolvidable "El viento" de ese gran director sueco que era Victor Sjöstrom. Incluso llegó a dirigir una película en 1920 cuando eso de ponerse detrás de una cámara y dar órdenes a los actores no era precisamente una labor nada normal para una mujer. 


Estaba en la cima de su éxito cuando llegó el sonoro, cuando todo cambió y muchas estrellas no hicieron una transición buena para sus carreras y desaparecían de la noche a la mañana de la primera línea. Además los tiempos estaban cambiando y las mujeres que aparecían y se demandaban en el cine ya no eran muñequitas, sino mujeres decididas y activas, seductoras que se batían de igual a igual con los hombres, y así Lillian y su rol virginal se mostraban caducos y desfasados y ya no tenían cabida en toda aquella vorágine que estaba cambiando el cine para siempre. 


No sabiendo o no queriendo cambiar de registro (quien sabe) paso a refugiarse en el teatro donde continuó manteniendo un gran prestigio y sólo volvió al cine ocasionalmente, como cuando lo hizo para el papel de la soltera madrina de "La noche del cazador" donde retoma toda aquella pureza que siempre la definió. Lillian Gish falleció con casi cien años en 1993 tras recibir un Oscar honorario en 1970.


Terminamos con un vídeo en homenaje de esta actriz:



jueves, 8 de enero de 2015

"Moda de altos vuelos" - Erwin Blumenfeld




Nunca la moda alcanzó tan altos vuelos y fue realmente alta costura como en esta fotografía que el alemán, nacionalizado estadounidense, Erwin Blumenfeld tomó de la modelo Lisa Fonssagrives en 1939. La razón de tan elaborada toma era el especial que la revista Vogue dedicó a los 50 años de la construcción de la Torre Eiffel, que es la estructura metálica en la que hace su temerario desfile de pasarela la modelo, luciendo un vaporoso vestido de Lucien Lelong. 

No pueden evitarse las semejanzas con esas otras fotos de Ebbets o Salignac que nos mostraban aquellos obreros neoyorkinos trabajando en las alturas o descansando placida y despreocupadamente sobre aquellas estructuras de hierro, suspendidas en el vacío, solo que aquí las alturas son ocupadas por la moda y con resultados también muy atrayentes.



Erwin Blumenfeld tuvo una formación autodidacta en el mundo de la fotografía. Se movió con soltura en el movimiento dadaísta junto a Georg Grosz y en los últimos años treinta realizó un trabajo ciertamente combativo para con los nazis con fotomontajes experimentales, lo que le llevó a un campo de concentración en 1940. Por suerte logró escapar, se marchó a Estados Unidos y adoptó la nacionalidad de este país. 

Pronto su forma de hacer llamó la atención de las revistas más prestigiosas de la época y sus fotos pudieron verse en publicaciones como Vogue, Harper's Bazaar, Cosmopolitan o Look, alcanzando un gran prestigio en el mundo de la moda, sin renunciar a su concepción surrealista y experimental de la fotografía.



Algunas fotos de este sensacional fotografo:


“Día y noche lo intento, en mi estudio, con sus seis soles de dos mil vatios, haciendo equilibrio entre los extremos de lo imposible, para soltar lo real de lo irreal, para dar visiones del cuerpo, para penetrar en  claridades desconocidas.”

“Yo uso un truco para ablandar el rostro de la modelo antes de fotografiarla. Le pregunto: ¿Quieres casarte conmigo?”

“Yo era un amateur, soy un amateur,  y tengo la intención de seguir siendo un aficionado.  Para mí un fotógrafo aficionado es alguien que está enamorado de la toma de fotografías, un alma libre que puede fotografiar lo que le gusta y que le gusta lo que fotografía. Por definición soy un amateur, por lo que es la definición que acepto.”

“En el inicio de una sesión, primero tengo que tener una idea de lo que estoy tratando de hacer. Muchas veces la primera exposición que hago está muy lejos de mi meta, la segunda mejor, y así sucesivamente en el conjunto, hasta que el último negativo: ¡y aparece la foto! Si se necesitan seis exposiciones para llegar a este punto, hago seis exposiciones. Si se tarda veinte, veinte son las que hago. Pero yo siempre seguiré trabajando hasta el clímax de lo que imaginé en un principio.”

“La belleza no algo ‘bonito’.”


Un repaso a su obra:

martes, 6 de enero de 2015

Sarah Chang y Bruch




La estadounidense Sarah Chang, nacida en 1980, es una de esas maravillosas niñas prodigio que con tan sólo ocho añitos ya tocaba con gigantes de la talla de Zubin Mehta o Riccardo Muti y tenía un disco grabado con solo 9 años, pero desde luego no era de esos prodigios que luego solo quedan en promesa, muy al contrario, su arte con el violín no ha parado de crecer. Yehudi Menuhin dijo de ella: "La mas maravillosa, la más perfecta, la violinista más ideal que he escuchado", y para muestra un botón os la dejo en el vídeo tocando el exigente tercer movimiento del Concierto para violín op. 26 de Max Bruch. Toda una delicia.


lunes, 5 de enero de 2015

Ikiru (Vivir - 1952) - Akira Kurosawa



Kenji Watanabe tras enterarse de que se encuentra enfermo de un cáncer terminal sale a la calle desorientado; en un bar se encuentra con un escritor de novelas con el que entabla conversación mientras bebe:

   Escritor: ¿Y sigue bebiendo? Es una locura, es una vergúenza, es un suicidio si sigue bebiendo a sabiendas de que tiene cáncer"
  Watanabe: ...¡Pero... no es fácil morir!... pienso a ver si me muero de una vez, pero no me puedo morir... ¿Para qué he estado viviendo hasta ahora?"
   Escritor: "¿No tiene hijos? ¿Le duele el estómago?"
   Watanabe: "No solo el estómago. Soy un estúpido, yo sólo estoy enfadado conmigo mismo. Sólo bebo. No es que sepa bien, pero esto hace que me olvide del cáncer y de otras cosas desagradables. Como si bebiera veneno estoy bebiendo este sake... para llevar la contraria a la vida..., quiero decir que torturarme a veces me alivia" 

    (...) Sigue Watanabe  "Tengo aquí unos cincuenta mil yenes. Quisiera gastarlos de una sola vez en algo divertido. Me avergüenzo de admitirlo, pero no sé cómo hacerlo"
    Escritor: "¿Usted quiere que yo le enseñe?"
   Watanabe: "Sí. Sé que es una petición muy indiscreta. Pero es un dinero que he ahorrado durante años…; quiero decir que ya no me importa tenerlo o…, o…"
    Escritor: "Le entiendo; pero, por favor, guarde ese dinero. Esta noche lo invito yo (…). En efecto, es verdad que la desgracia tiene otro lado bueno. La desgracia enseña al hombre la verdad. El cáncer le abrió a usted los ojos hacia la vida. Los hombres son frívolos, ellos se dan cuenta de qué bella es la vida sólo cuando se enfrentan a la muerte. Además, esos hombres son pocos; los peores mueren sin saber lo que es la vida. Es usted un hombre maravilloso, está usted rebelándose contra eso; me ha impresionado su espíritu de rebeldía. Su vida hasta ahora ha sido la de un esclavo. Ahora está intentando convertirse en su amo. Gozar de la vida es el deber del hombre; malgastar la vida concebida es una profanación contra Dios. El hombre debe ser codicioso en vivir. La codicia es considerada como un vicio, pero esa filosofía ya es anticuada: la codicia es virtud; especialmente aquella que sirve para gozar de la vida. Vámonos, vamos a recuperar su vida malgastada. Yo con mucho gusto interpretaré para usted el papel de Mefistófeles, el papel de un buen Mefistófeles que no demanda la recompensa."

Kurosawa y Shimura
Las palabras pertenecen a Kanji Watanabe (Takashi Shimura), el protagonista de la película "Vivir" (Ikiru) de Akira Kurosawa, una obra maestra que resulta una acertada reflexión sobre la vida y la forma en la que no pocos la vivimos, o quien sabe si en realidad es sobre la muerte y la manera en la que debemos afrontarla. Watanabe es un funcionario esclavo de su trabajo, una monótona tarea que repite escrupulosamente día tras día, una vida vacía y sin atractivos que apenas merece la pena ser vivida, tan gris que sus compañeros de trabajo lo apodan "la momia". Solo cuando se entera de que tiene un cáncer terminal decide intentar encontrar el sentido de la vida, decide buscar un poco de luz y color aunque sea en la vida de los demás. Cuando logre desvelar el misterio, su visión del mundo y las personas que le rodean cambiará radicalmente. Durante su periplo, como leemos arriba, se encuentra con un escritor que al escuchar la experiencia de Watanabe, la siente como una revelación, caminan por algunos bares y en uno de ellos, un bar de striptis, nuestro protagonista canturrea el tema "La vida es corta":

¡Que corta es la vida!
Enamórate,
Querida doncella.
Mientras tus labios
Sean rojos ….
Y antes de que
Tu pasión se enfríe.
Porque no habrá un mañana …

¡Que corta es la vida!
Enamórate,
Querida doncella.
Mientras tu pelo
Sea aún de color negro …
Y antes de que se apague el fuego
De tu corazón.
Ya que este día
No volverá jamás.


Título Original: Ikiru 
Año:  1952 
Duración: 137 min. 
País: Japón 

Director: Akira Kurosawa 

Reparto: Takashi Shimura, Nobuo Kaneko, Kyôko Seki, Makoto Kobori, Kumeko Urabe, Yoshie Minami, Miki Odagiri, Kamatari Fujiwara 

Guión:  Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto, Hideo Oguni 

Música: Fumio Hayasaka 
Fotografía: Asakazu Nakai (B&W) 

Productora: Toho Company