Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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sábado, 19 de julio de 2014

Pink Floyd y su "Wish you were here" (1975)



La canción de Pink Floyd "Wish you were here", inserta en el álbum del mismo nombre, no podría entenderse sin las vivencias que el grupo había acumulado tras su anterior trabajo, el exitoso "Dark side of the Moon" un álbum en el que se hablaba del conflicto, la avaricia, el envejecimiento y especialmente de la enfermedad mental, tema muy doloroso para el grupo por la progresiva enfermedad de Syd Barret, el principal fundador y letrista del grupo en sus primeros tiempos y que marchó del mismo en 1968. El grupo ya entonces formado tan solo por David Gilmour, Roger Waters, Nick Mason y Richard Wright, quedó tras esta reflexión un tanto aturdido y tocado y como diría después Roger Waters, uno de los compositores de esta canción: "La única forma de conservar mi interés en el proyecto era tratar de hacer que el álbum se relacionase con lo que estaba ocurriendo ahí y entonces; es decir, con el hecho de que nadie se atrevía a mirar al otro a los ojos". Y de ese sentimiento de frustración y lejanía nace esta esplendorosa canción de "Wish you were here" que bien se podría traducir por "Quisiera que estuvieras aquí". Se ayudaron de algún pasaje de la cuarta sinfonía de Tchaikovski y del efecto de una radio que terminaba sintonizando aquella sensacional entrada de guitarra compuesta por David Gilmour. El resto ya es historia, el tema terminó por convertirse en indispensable en los conciertos de Pink Floyd y en parte de la historia musical del siglo XX. La canción fue dedicada por Roger Waters al ausente Syd Barret y yo hoy se la dedico a mi hermana que sé que le encanta. Un beso!

La letra traducida

¿Así que crees que puedes distinguir 
entre el cielo y el infierno? 
¿Entre el cielo azul, y el dolor? 
¿Puedes distinguir un campo verde 
de unos fríos raíles de acero? 
¿Una sonrisa a través de un velo? 
¿Crees que lo puedes distinguir? 
¿Consiguieron que cambiaras a tus héroes por fantasmas? 
¿Cenizas ardientes por árboles? 
¿Aire caliente por aire fresco? 
¿La fría tranquilidad por un cambio? 
¿Intercambiaste un paseo por la guerra, 
por un puesto como líder de la prisión? 
Como desearía, como desearía que estuvieras aquí. 
Tan sólo somos dos almas perdidas nadando en una pecera, 
año tras año, corriendo sobre el mismo viejo suelo 
¿Qué es lo que hemos encontrado? 
Los mismo temores de siempre 
Como desearía que estuvieras aquí.


Haydn y la broma de la Sinfonía "Sorpresa"

Joseph Haydn  - Figura de cera del Museo de Madame Tassauds


Ya vimos hace tiempo lo bromista y bienhumorado que podía llegar a ser Haydn cuando contábamos la graciosa anécdota de la Sinfonía conocida como "de los Adioses", pero por supuesto, entre una producción tan amplia como la de este compositor algún que otro guiño humorístico debía de escapársele. Hoy lo encontramos en la famosa sinfonía nº 94 conocida como "Sorpresa", un sobrenombre que ya nos deja entrever algo.

Resulta que Haydn había de programar conciertos semanalmente e intentar ofrecer obras nuevas en cada representación; la calidad de sus obras era soberbia pero también era cierto que no era nada extraño que algunos asistentes a sus veladas musicales, después de disfrutar de buena comida y buena bebida, no tuvieran el oído presto a paladear las exquisiteces que les brindaba el genial Haydn, y lo que es peor, incluso había quien se atrevía a pegar su cabezadita durante el concierto. 

Haydn fraguó su pequeña venganza a tamaña desatención para con su genio y preparó con cuidado el segundo movimiento de esta sinfonía, que comenzaba de una manera suavísima y de forma ciertamente anodina, sin duda lo más apropiado para invitar a los que ya casi se encontraban en brazos de Morfeo para que se acurrucaran definitivamente en su indecoroso sueño como indefectiblemente solían hacer en cada representación. Pero esta vez iba a ser distinto y cuando más a gusto estaban estos lirones con sus sueños, se escuchaba un abrupto golpe de timbal que hacía volver al mundo de los vivos a los amodorrados asistentes, a buen seguro con un cómico respingo de "sorpresa", que se repetía a lo largo de la obra por si había recaídas. La obra tornaba su anodino comienzo hacía un esplendoroso final, que esta vez le procuró el atento aplauso de todos los asistentes. 

Además de cómo Sinfonía "Surprise" también se la conoce como no podía ser de otra forma como "La del toque de timbal" (en alemán Mit dem Paukenschlag).

Un genio este Haydn

Lo explican todo de forma soberbía en el siguiente vídeo:





El autor de la fotografia es Thomas Becker, que la expone en Flickr. https://www.flickr.com/photos/thomasbecker/8121259747/in/photostream/