Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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lunes, 26 de mayo de 2014

El extraño fruto de Billie Holiday - "Strange Fruit" - 1939



La canción "Strange Fruit" (extraño fruto) no nació como tal, en principio fue un poema que Abel Meeropol (conocido como Lewis Allan) escribió a modo de grito, de denuncia, después de la conmoción que le supuso ver la imagen de dos hombres negros, Thomas Shipp y Abram Smith, que tras ser linchados, aparecían colgados de un árbol rodeados de una multitud de hombres blancos. Es la foto que aparece arriba y muestra una escena llena de crudeza, de odio e ignorancia, de brutalidad y soberbia. Parejas que se sujetan amorosamente las manos ante aquella "idílica" visión, alfeñiques que levantan su brazo para señalar el evento y todos sin excepción deseosos de salir en la foto ante aquellos inmóviles trofeos. He tenido la nada agradable ocasión de ver alguna vez a un hombre ahorcado, y os puedo asegurar que es la imagen más triste que uno pueda ver. Es la imagen de la rendición de un alma a la que la propia cuerda le hace agachar la cabeza. Según Meeropol, la visión de aquella imagen le persiguió durante todo el día y no le dejó dormir. El poema al que dio lugar se llamó "Southern trees bear a strange fruit" (los arboles sureños dan un extraño fruto), aunque anecdóticamente la foto fue tomada al norte, concretamente en la ciudad de Marion (Indiana).

Antes que Billie Holiday, hubo otras personas que la recitaron dándole un tono trágico y a veces grandilocuente, pero una vez que llego a la sufriente garganta de Lady Day, que tantas humillaciones había sufrido en sus propias carnes a causa del odio a los negros presente en el profundo sur, le otorgó ese desagarro que vivía en su alma e hizo de la canción un verdadero grito a las conciencias de todos, una vergonzante realidad para muchos. Tanto es así que en principio no tuvo todo el apoyo de las casas discográficas, no era puesta en la radio y era vetada por algunos promotores de conciertos, pero estaba ahí, era una canción esplendorosa y al final se tuvo que convivir con ella por muy incómoda que resultase.

Billie Holiday en el Down Beat Club de Nueva York - 1947
La primera vez que Billie canto el tema como parte de su programa, al finalizarlo, el público quedó en silencio, fueron unos segundos interminables a los que siguieron unos aplausos en principio dubitativos pero que poco a poco fueron tomando fuerza hasta convertirse en un verdadero clamor. Como se dice en su biografía “en muchas versiones se tiene la emoción de una excelente representación de una excelente canción; cuando Billie cantaba se tenía la emoción directamente de los pies del árbol".

Billie solía reservar esta canción para cerrar sus actuaciones; llegado ese momento se apagaban todas las luces a excepción de un foco que iluminaba a la cantante, que iniciaba su actuación con los ojos cerrados. Nada más terminar la canción se retiraba del escenario, lo dejaba vacío y solo quedaba la incómoda quietud, sin música, dejando claro que la actuación había acabado. Solía escoger cual era el publico que merecía ser regalado o castigado con esta canción, según lograra empatizar con él, o necesitara provocarlo al ser consciente de que sus ideas estaban aun encapuchadas de blanco, así decía "Esta canción consigue que la gente que está en orden se separe de los cretinos y los idiotas”. 

En alguna ciudad del sur como Mobile (Alabama) fue perseguida hasta salir del estadio, solo por intentar cantar la canción. Y es que la mala conciencia no gusta ser despertada. Nadie se encuentra cómodo enfrentado a sus propias miserias, más aún cuando son de este calibre. Todavía hoy es una canción que no se prodiga mucho en las ondas. 

Pastoral escena del galante sur / los ojos abultados, la boca torcida / el aroma de las magnolias, dulce y fresco / y de pronto el olor de la carne quemada.

Abajo os dejo el video de Lady Day cantando este tema, con el regalo de los subtítulos en español.


Strange Fruit