Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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jueves, 24 de abril de 2014

La muerte de Humphrey Bogart

Bogart en "Más dura será la caida" - 1956

El último trabajo cinematográfico de Humphrey Bogart fue "Más dura será la caida" (The harder they fall - 1956), una sensacional película sobre el sórdido mundo del boxeo y la corrupción que le rodea, dirigida por Mark Robson y en la que contaba como compañeros de reparto con Rod Steiger y  los estupendos boxeadores profesionales Max Baer y Joe Walcott. Bogart, daba vida a un periodista deportivo en el ocaso de su carrera, que como si de un boxeador  tramposo se tratase se vendía ahora  por dinero, encargándose de encumbrar a un verdadero paquete y que solo al final de la película recupera la firmeza que todos esperamos de él en sus películas. Bogie ya estaba gravemente enfermo durante su filmación, aunque al comenzar todavía no lo sabía. Se cuenta que solía llegar tarde al rodaje, cosa que nunca antes le había ocurrido y que se mostraba extrañamente impaciente y enojado, discutía con el director por nimiedades y se marchaba a su camerino refunfuñando. Su tos era muy persistente y podía llegar a tener accesos de hasta medía hora. Mostraba serias dificultades para comer y su carácter se había vuelto ciertamente irascible. Ante este anómalo estado de salud le convencieron para que fuera al médico, enterándose semanas más tarde que sufría un cáncer de esófago. La cosa era realmente sería y en febrero de 1956 era operado en un Hospital de Washington, lo que terminó de desatar miles de rumores en la prensa sobre su supuesta muerte. La cosa llegó a tal extremo que el propio Bogart, ayudándose de su amigo, el periodista Joe Hyams, hizo llegar una carta a los medios, cargada de ironía y humor negro, como no podía ser de otra manera en un tipo como Bogart:

"He leído que me habían extirpado los dos pulmones; que no iba a vivir media hora más; que estaba luchando a vida o muerte en un hospital de Hollywood que no existe; que mi corazón se ha parado y lo han sustituido por la vieja bomba de una difunta gasolinera de Standard Oil. Que voy camino de casi todos los cementerios imaginables de aquí al río Mississippi, incluidos varios en los que estoy seguro de que sólo admiten perros. Todo lo cual disgusta a mis amigos, por no decir nada de las compañías de seguros... Tuve un pequeño tumor maligno en el esófago. Para evitar que algunos de ustedes tengan que acudir al departamento de documentación, les diré que se trata del tubo que une la garganta con el estómago. La operación para extirpar el tumor fue un éxito, aunque durante algún tiempo no se supo si quien iba a sobrevivir era el tumor o yo... Como dicen en Washington, ahora soy mejor persona que nunca, y todo lo que necesito son unos 15 kilos de peso que, no me cabe la menor duda, algunos de ustedes podrían prestarme. Tal vez se pueda poner en marcha algo así como un Banco de Peso para Bogart..., y les aseguro que no pienso poner reparos en cuanto a las partes de sus anatomías de donde proceda..."

Bogart en "Más dura será la caida"
Pero la operación no fue tan exitosa como Bogart aseguraba y su deterioro se fue acelerando en los meses siguientes. Lauren Bacall organizaba visitas en las que solo un escogido grupo de amigos podían ir a verlo. Hay quien, como el periodista Alistar Cooke lo describía como "un esqueleto jovial". En sus ultimos momentos lo bajaban en silla de ruedas a la sala en la que recibia a sus amigos, con un whisky muy aguado y un cigarrillo entre los dedos. A pesar de la gravedad de la situación todavía realizaba grandes esfuerzos por intentar mostrarse tranquilo y divertido, aunque no tuviera mucho éxito en esta su última actuación; incluso ironizaba con su enfermedad y aseguraba que "Nunca debería haber cambiado el Whisky escoces por los Martinis".

Murió, el 14 de enero de 1957, con 57 años, y tras su funeral, uno de los grandes directores de cine de Hollywood y amigo suyo tras varias películas juntos, un John Huston de riguroso luto, decía de él:

“Con los años aquilataba mejor la dignidad de su profesión, la de actor, no la de astro de la pantalla. Nunca se tomó demasiado en serio él mismo; pero a su trabajo si y con enorme seriedad. Contemplaba la figura un tanto chabacana de Bogart, la estrella, con divertido cinismo, pero por Bogart, el actor, sentía un profundo respeto. Poseía el don más grande que puede tener un hombre: talento. El mundo entero llegó a reconocerlo… consiguió de la vida todo lo que pidió y aún más. No tenemos motivos para compadecerlo; sí a nosotros por haberlo perdido. Nadie podrá reemplazarlo.”

Bogart y su esposa Lauren Bacall en "Tener o no tener"

Se cuenta que Lauren Bacall dejó en su ataud un silbato de oro y se despidió de él diciéndole de nuevo, como en "Tener y no tener" cuando empezó todo: " Si me necesitas solo tienes que silbar"

Esta superestrella de Hollywood era de baja estatura (llevaba plataformas en Casablanca para dar la talla ante la altísima Ingrid Bergman), más bien feote, casi calvo (llevaba peluquin), tenía una voz aspera y resacosa y aspecto de no cuidarse mucho y sin embargo es una de las personalidades de Hollywood más recordadas y admiradas de todos los tiempos...y gracias al cine, si no es París, como el decía a la Bergman, afortunadamente siempre nos quedaran sus películas, para verlas una y otra vez.



Os dejo un vídeo estupendo recordando la figura de este gran actor:



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