Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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lunes, 30 de junio de 2014

Cine y filosofía: Blade Runner



No es casual que en un álbum titulado “cine y filosofía” comencemos con Blade Runner. Y es que esta indiscutible película de culto y obra maestra del género de ciencia ficción no sólo marcó profundamente la evolución del cine, de la publicidad y del vídeo musical, sino que ha dado lugar a múltiples reflexiones en artistas, cineastas e intelectuales de todo el mundo. Blade Runner posee una profundidad pocas veces alcanzada, así como múltiples lecturas, tanto en el contenido como en su forma técnica y estética. Filosóficamente, son muchos los temas planteados que merecen una honda reflexión, empezando por la propia humanidad: los androides son más humanos que los propios hombres, y como ellos, se cuestionan los grandes interrogantes que han acompañado al ser humano desde que de éste se tiene noticia: de dónde venimos, a dónde vamos, por qué hemos de morir, quién nos ha creado y cómo es… La búsqueda del mejor de los Nexus, el encarnado por Rutger Hauer, marca el desarrollo de la película: él sólo quiere vivir más, no morir, pues siente que aún tiene mucho que ver y sentir, y por ello busca a su creador, al ingeniero que lideró el equipo que los creó, un ser que es lo más similar a un dios. Y por supuesto, la idea de que nuestra humanidad e identidad depende de nuestros recuerdos, de nuestra memoria… Rachel no duda de su humanidad por que posee claras imágenes de su infancia y de su familia. Al final, Nexus 6, ante la cercanía de la muerte, valorará tanto su vida que salvará la de su perseguidor. Y en el bellísimo monólogo final del personaje, nos muestra cómo ha ido construyendo sus propios recuerdos, y como sus vivencias, sensaciones y sentimientos –especialmente ante la belleza del mundo- han hecho de su vida algo que ha merecido la pena y que es inigualable.
Tremendamente visionaria, nos adelantó la imagen de un mundo que se ha ido haciendo realidad paulatinamente, y que con probabilidad lo igualará o superará: por ejemplo, las consecuencias del efecto invernadero se dejan ver en la permanente oscuridad de la ciudad, la continua lluvia que no cesa… La omnipresente y sobredimensionada publicidad, que es un fondo continuo durante todo el desarrollo de la película, así como la presencia generalizada de orientales atiborrando las calles –y los negocios- de la ciudad… todo ello son signos de evidente anticipación de un futuro que no nos resulta extraño.
Décadas después de su estreno, Ridley Scott editó otra versión de la película, que se comercializó como “ Director´s cut”, y que, según parece, era más fiel a la idea original de Scott (aunque por oposición de Harrison Ford, no llegó a editarse para su estreno) En esta versión, no hay voz en off, por lo que hay información que realmente no llegamos a conocer y, sobre todo, se deja entrever que el Blade Runner, Harrison Ford, era un replicante. Esta fue la idea a la que más se opuso el actor, ya que carecía de sentido al no poseer la superioridad física o intelectual que era evidente en los replicantes. La originaria idea de mostrar al final que el policía era artificial se dejaba intuir por las figuritas de papel que el inspector iba dejando repartidas por los lugares más insospechados, siempre con la proximidad de Harrison Ford. Especialmente una de esas figurillas, un unicornio, adquiere sentido cuando podemos introducirnos en un sueño del Blade Runner, con oníricas imágenes del ser mitológico (imágenes aprovechadas por el director de un film anterior, “Legend”) Si el inspector conocía sus sueños, como él mismo conocía los recuerdos de Rachel, tenían que haber sido implantados en su memoria. Por último, al desaparecer la voz en off, en el viaje final no tenemos la información de que Rachel carece de fecha de caducidad, por lo que se trata de un final más amargo, ante la tragedia de un breve futuro de su historia romántica.

(Celia Valdelomar)



Álbum dedicado a la película  


Las mejores frases de Blade Runner  

Eli Wallach por él mismo (Citas):



Hay películas malditas y una de ellas es, sin duda: "Vidas Rebeldes", fue el último trabajo para tres de sus cuatro protagonistas Clark Gable, Marilyn Monroe y Montgomery Clift, al cuarto de ellos, Eli Walach, la muerte lo fue persiguiendo durante la friolera de 53 años…  y cuando ya lo daba por imposible, logró echarle el lazo hace unos días y se lo llevó a la edad de 98 años, después de que el actor lograra mantenerse en activo hasta el último momento -apareció en 2010 en "Los lobos de Wall Street" y en "El escritor"-. 

"Baby Doll"
Son legendarias sus interpretaciones en "Baby Doll", en "Los siete Magnificos", en el Padrino III como el desconfiado y goloso Altobello, pero si por algo es unánimemente recordado es por su papel de Tuco - Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez - en el sensacional western a la europea de Sergio Leone, un papel que lo marcó tanto, que no pudo evitar titular su biografía con un guiño al mismo: "El bueno, el malo y yo".

No hablaré mucho más de este actor, pues para eso dejo abajo el sensacional vídeo que "Días de Cine" le ha dedicado repasando de forma muy interesante su vida, pero sí creo que es de interés escuchar al propio Wallach a través de algunas de sus declaraciones, muchas de ellas tomadas de una entrevista que le hicieron en la revista "Dirigido por" hace ya años:

"Siempre viví una contradicción. En el teatro era el personaje pequeño, frágil, incomprendido. En el cine, en cambio, siempre me elegían para hacer de villano."
Calvera - "Los siete magníficos"

“Después de dos años de teatro, me ofrecieron una película en San Francisco. La dirigía Don Siegel y cuando hablamos del precio, como chiste, como broma, dije: quiero diez mil dólares por muerto, y como en la película mataba a cinco personas…”

“Prefiero el teatro (al cine): el teatro es como una corrida de toros. Cuando sube el telón solamente quedamos en el ruedo el toro y yo. No se puede cortar, no se puede uno cubrir, no se puede repetir si sale mal. Es un reto mayor, pero si alguien me para en la calle y me reconoce, puedes estar seguro de que no es por mi interpretación en el teatro, sino por algunas películas. Sobre todo por los westerns”.

"(En Los Siete Magníficos) Hay una escena en la que Yul Brinner me dispara y yo caigo. Cuando mi hijo de doce años estaba viendo la película se enfadó mucho y me dijo muy molesto: ‘Papá ¿es que no eres capaz de disparar más rápido que Yul Brinner?"

"(Elia) Kazan era muy listo. Era como un pescador que sabía sacar lo mejor de Brando, de James Dean. Dean me dijo una vez: ‘Él quiere que haga una película’. Yo le respondí: ‘Pues hazla’. Él dijo: ‘No estoy nada seguro’. Insistí: ‘Hazla’. El fue e hizo Al este del Edén”.

Señor Altobello - El padrino III
“(En Los Vencedores) yo tenía una escena en la cama con Jeanne Moreau. Y para protegerme me hice un tatuaje en el brazo con el nombre de mi mujer”.

“Cuando Coppola hizo El Padrino III, me dijo: ‘Tú vas a hacer el papel de un viejo, viejo amigo de la familia’. Yo le respondí: ‘Si soy tan viejo, viejo amigo de la familia ¿cómo es que no he salido en El Padrino y El Padrino II?"


“Conocí (a Sergio Leone) en California. Me dijo que quería que interpretara un papel importante en la película. Yo le pregunté qué clase de película era, y me respondió que era un Western. ‘¿Un Western italiano? Eso suena a pizza hawaiana’”.
Tuco - El bueno, el malo y el feo

(Sobre su papel de Napoleón en "Las Aventuras de Gérard") “Cuando me llevaron el uniforme, habían dejado un hueco en la guerrera para que pudiera colocar la mano. Y pregunté: ‘Pero ¿qué es esto?’ Y me dijeron que era para que no se deformara el uniforme cuando colocara la mano allí. Pero yo les dije que no iba a poner la mano ahí. ‘Pero todos los Napoleones lo han hecho’, me replicaron. ‘Por eso mismo yo no lo haré’”.

"Crecí viendo a los italianos. Y, en "El bueno, el malo y el feo"  Sergio Leone me dijo: 'Usted tiene que orar aquí y persignarse. ¿Usted sabe cómo persignarse?" Le dije: 'Bueno, yo soy judío, pero sé cómo persignarme porque los italianos lo hicieron todos los días 30, 40 veces al día"


Baby Doll - con Karl Malden

Estuvo a punto de rechazar su papel como el bandido Calvera en "Los 7 magníficos", pero logro darle un toque personal a su personaje: "Fui con (el director John) Sturges y le dije: 'En la película de vaqueros, usted nunca ve lo que los bandidos hacen con el dinero... Yo quiero mostrar cómo lo gastan. Quiero tener camisas de seda. Me pondré dos dientes de oro, quiero un buen caballo, una silla de montar maravillosa'. Sturges dijo: 'Está bien. Ya lo tienes'".



De él dijeron:

Según Sergio Leone "Eli es un judío napolitano, capaz de hacer cualquier cosa ante las cámaras." 

"Es el camaleón por excelencia, alguien capaz de personificar sin esfuerzo a un amplio rango de personajes. A cada uno de ellos le aporta un sello inimitable". Cuando le entregaron el Oscar Honorifico en 2010

Y ahora os dejo con el esplendoroso vídeo que en "Días de cine" le han dedicado con motivo de su muerte y en el que se repasa su extensa trayectoria cinematográfica con gran acierto. No logro poner el vídeo directamente, asi que al menos queda el enlace. Merece la pena

domingo, 29 de junio de 2014

Marilyn Monroe, Brigitte Bardot y la Reina Isabel II



En octubre de 1956 dos de los mitos eróticos del pasado siglo XX, Brigitte Bardot (BB) y Marilyn Monroe (MM) olvidaron su duelo de turgentes consonantes y coincidieron en una recepción ofrecida por la Reina de Inglaterra Isabel II. La Bardot acababa de lograr un gran éxito con el film "Y Dios creó a la mujer" (1956) y la Monroe se encontraba en el Reino Unido, recién casada con Miller y en pleno rodaje de "El principe y la Corista"(1957) junto a Laurence Olivier. Se habló mucho de lo apocada que había quedado Marilyn ante la presencia de la Reina Isabel II. Más tarde la Bardot contaría al diario "Le Matin" como fue el encuentro:

"teníamos que ser presentadas juntas a la Reina de Inglaterra. Yo estaba medio muerta de miedo. Un poco antes de la presentación, no paraba de retocarme el peinado y de intentar controlar mis manos temblorosas. Nos encontramos en un salón especial, que nos había sido reservado. Marilyn entró como una tromba, como si fuera una ráfaga de aire fresco. Venía completamente desarreglada, como si acabara de levantarse de la cama. Nos habían dicho que no podíamos asistir con una ropa demasiado llamativa. Pero la suya lo era, ¡y de qué manera! Marilyn daba la impresión de libertad más absoluta, la desenvoltura más total. Hay quien luego ha escrito que sus ojos reflejaban angustia cuando se encontraban con la Reina y que ni siquiera había sido capaz de hacer la reverencia. Idioteces. Marilyn se encontraba como enfajada con su vestido tan ajustado, pero hizo la reverencia perfectamente. Y les puedo asegurar que no había ninguna angustia en su mirada. Más bien cierta arrogancia"

La arrogancia de la belleza, añadiría yo

La anécdota ha sido leída en la revista "Imágenes" del mes de agosto de 2012




Una buena colección de fotos sobre el evento, en el que se puede ver también a Brigitte Bardot, la otra protagonista de la anécdota.

jueves, 26 de junio de 2014

Verdades y Mentiras sobre Sophía Loren



"Nada hace más hermosa a una mujer que su convicción de que es hermosa"

Sophía Loren

La cita y la foto no son sino una excusa para dejaros este interesante vídeo de ETB: Verdades y mentiras sobre Sophía Loren:


La foto está tomada, con su expreso permiso, de la sensacional página Doctor Macro: http://www.doctormacro.com/index.html

miércoles, 25 de junio de 2014

Ana María Matute




"La palabra es lo más bello que se ha creado, es lo más importante de todo lo que tenemos los seres humanos. La palabra es lo que nos salva."



ANA MARIA MATUTE

(26 de Julio de 1925 -25 de Junio de 2014)




La escritora Ana María Matute, premio Cervantes en 2010, académica y una de las grandes autoras de la posguerra, ha fallecido este miércoles en su domicilio de Barcelona a un mes de cumplir 89 años. Hace sólo unos meses, fue la encargada de entregar la última edición del premio Nadal en su ciudad, donde había nacido el 26 de julio de 1925.

La literatura realista, fantástica e infantil fueron las tres vertientes que caracterizaron su obra con un estilo de aparente sencillez que escondía la complejidad del ser humano. Matute acababa de entregar a la editorial Destino su nueva novela: Demonios familiares, prevista para septiembre.

"Su papel fue relevante en la posguerra desde el punto de vista sociológico, por su condición de mujer que jugó un papel importante al abrirse paso en un mundo machista, y literario al reflejar la realidad a través de líneas duras y poéticas con dosis de ironía", asegura Emil Rosales, editor de Destino.

La tercera mujer que ganó el Cervantes fue capaz como pocas, como pocos, de imbricar en su escritura las indispensables dosis de realismo con un irrenunciable hálito de lirismo. Matute llevó a las librerías novelas de la dimensión de Los Abel (1948), Pequeño teatro (1954, premio Planeta), El río (1973), Olvidado Rey Gudú (1996) y Paraíso inhabitado, su última novela. Con Primera memoria había ganado en 1959 el prestigioso Premio Nadal.

La traviesa niña Ana María Matute se portaba mal exprofeso para que su madre, en vez de llamarla por el apelativo familiar de Totitos, gritara su nombre real a más no poder y la encerrara en el cuarto oscuro de la casa. Allí, en la falta de luz más absoluta, aguzaba su imaginación, en la que aparecían sobre todo duendes y reyes y niños encantados amigos de hadas con los que forjaría una de las imaginaciones más potentes de la literatura española de postguerra.

Empezó rápida a sacarle rédito a la riqueza de su mundo interior. Nacida en Barcelona en 1925, a los cinco años recordaba haber escrito ya un relato. Se trataba de un niño que llevaba un vestido muy muy largo y al que un duende ayudaba a ajustar; pero entonces, ya ajustado, el niño crecía y la vestimenta quedaba corta… Su cabeza estaba a punto de estallar con tanta historia de los Andersen, Grimm y Perrault, los grandes clásicos, y con las de las criadas, alas que oía escondida debajo de las tablas de planchar. Por eso a los 17 nacía su primera novela, Pequeño teatro, que tardaría mucho tiempo (algo habitual en su manera de trabajar) en dar por acabada y ver publicada, nada menos que como premio Planeta, en 1954. Era la confirmación de un aviso que dio ya con Los Abel, que aparecía en 1948 y que quedó finalista del premio Nadal.

Marcada especialmente por los recuerdos de las bombas de la Guerra Civil, episodio que reflejó siempre desde la mirada infantil porque quizá nunca tuvo otra, sus problemas matrimoniales (se casó en 1952 con el escritor Eugenio de Goicoechea) marcaron tanto su vida como su obra literaria. En este segundo aspecto, la trayectoria fulgurante de una de las mejores voces de las letras españolas de postguerra, que ya llevaba consigo el bagaje del Premio Café Gijón por Fiesta al noroeste (1952), galardón al que siguieron los Premios Nacional de Literatura Miguel de Cervantes y de la Crítica por Los hijos muertos en 1959 (el mismo año en que consiguió el Nadal por Primera memoria, se frenó. No poder ver a su hijo sólo los sábados y no obtener su custodia hasta que Juan Pablo no alcanzó los 10 años después, lo marcó todo, en especial un proceso de divorcio, algo inaudito en la machista y retrógrada España de los 60. El resultado fue que tomó la decisión de irse a EEUU como lectora. Ello explica que en la Universidad de Boston esté hoy buena parte de su legado literario.

Fue trampeando su situación personal porque, a pesar de todo, fue una mujer dura, a partir de un intenso compromiso personal en lo moral y en lo profesional, Matute nunca ocultó sus preferencias intelectuales e ideológicas. En una entrevista con este diario realizada el pasado verano, confesaba: "Yo siempre he sido de izquierdas, pero no comprometida con ningún partido. Lo que aspiro es al deseo de justicia y a que no me engañen. Ingenua, inocente, soy, pero tonta, no". También se superó en lo literario y con más éxito del que las circunstancias hacían prever. Así, en 1962 cosechó el Fastenrath de la Academia de la Lengua con Los soldados lloran de noche y en 1965 se alzó con el Premio Nacional de Literatura Infantil Lazarillo por El polizón de Ulises. En los ochenta fue distinguida con el Premio Nacional de Literatura Infantil por Sólo un pie descalzo (1984), tras la que siguió un angustiante silencio motivado por una fuerte depresión de la que no estaba muy alejado el alcohol.

Una fuerza de superación notabilísima, su riqueza interior sin igual y el apoyo de su círculo más cercano, sobre todo de su hijo y del staff de su agencia, Carmen Balcells, hizo que lentamente remontara. El año mágico fue 1996, cuando coincidieron la edición de su majestuoso Olvidado Rey Gudú, bello cuento de hadas que se convirtió en una de sus obras de más éxito y, sin duda, la volvió a poner en primera línea en las librerías, y su elección como miembro de la Real Academia Española de la Lengua para ocupar el sillón “K”, institución en la que ingresó dos años después con un discurso muy de su mundo fantástico, En el bosque. Se convertía así en la tercera mujer en ocupar una silla en la alta cámara de la lengua.

Fue un renacer. Aranmanoth (2000), otra obra de corte medieval y, sobre todo, la edición dos años después de sus Cuentos de infancia, recopilación de nueve cuentos e ilustraciones que Matute escribió cuando tenía entre cinco y catorce año, parecieron quitarle, como ratificó el Premio Nacional de las Letras Españolas en 2007. Ni su hospitalización, en febrero de 2008 a consecuencia de una fractura de tibia, frenó su ansia escritora, entonces centrada en la hasta ahora su última novela, Paraíso inhabitado. La culminación a todo llegó hace tres años, en 2010, cuando obtuvo el Premio Cervantes. “La Literatura ha sido, y es, el faro salvador de muchas de mis tormentas”, reconoció, como gran verdad de su vida, en el discurso de aceptación.

En 1996 volvió a la primera página. Fue el año mágico en que coincidieron la edición de su majestuoso Olvidado Rey Gudú, bello cuento de hadas que se convirtió en una de sus obras de más éxito  y su elección como miembro de la Real Academia Española de la Lengua para ocupar el sillón “K"

Desde entonces fue arrastrando, por culpa de los inevitables achaques de la edad que aun así no le impidieron entregar el pasado enero la última edición del premio Nadal, una nueva novela Demonios familiares, que entregó a su editor, Emili Rosales hace poco y que Destino publicará en septiembre. En verdad, con ella se va uno de los últimos escritores esenciales de los años 40 y 50, en especial mujeres, tras la muerte de autoras como Carmen Laforet, Ana María Moix, Esther Tusquets y Carmen Martín Gaite.

La ya novela póstuma transcurre en 1936, inicio de la Guerra Civil, y está protagonizada por una joven en un mundo de amor, traición y sentimientos confusos. El escenario es una ciudad castellana. Una obra, dice su editor, "en la cual ella trabajó animadamente". Aunque dijera que “nunca ha escrito una sola línea autobiográfica”, la mayor parte de sus obras no estrictamente fantasiosas tiene jirones de su piel y de esas historias que le contaba a Gorogó, su muñeco de tez negra que, pacientemente hasta ayer mismo, fue desde los cinco años el primer receptor de su imaginación ya inmortal.
(Fuente:elpais.com)



Encuentro Digital con Ana María Matute




Poema "La calle" - Octavio Paz





Es una calle larga y silenciosa. 
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo 
y me levanto y piso con pies ciegos 
las piedras mudas y las hojas secas 
y alguien detrás de mí también las pisa: 
si me detengo, se detiene; 
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie. 
Todo está oscuro y sin salida, 
y doy vueltas en esquinas 
que dan siempre a la calle 
donde nadie me espera ni me sigue, 
donde yo sigo a un hombre que tropieza 
y se levanta y dice al verme: nadie.



Este poema fue publicado en nuestra página de facebook por Manuel Cerdà. No puedo aportar datos sobre la imagen que ilustra la entrada

lunes, 23 de junio de 2014

Poemas de Cardenio en "Don Quijote de la Mancha"



"Estando, pues, los dos allí sosegados y a la sombra, llegó a sus oídos una voz, que, sin acompañarla son de algún otro instrumento, dulce y regaladamente sonaba, de que no poco se admiraron, por parecerles que aquel no era lugar donde pudiese haber quien tan bien cantase. Porque aunque suele decirse que por las selvas y campos se hallan pastores de voces estremadas, más son encarecimientos de poetas que verdades; y más cuando advirtieron que lo que oían cantar eran versos, no de rústicos ganaderos, sino de discretos cortesanos. Y confirmó esta verdad haber sido los versos que oyeron estos:

¿Quién menoscaba mis bienes?
       Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
       Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
       Ausencia.
De ese modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.

¿Quién me causa este dolor?
       Amor.
¿Y quién mi gloria repugna?
       Fortuna.
¿Y quién consiente en mi duelo?
       El cielo.
De ese modo, yo recelo
morir deste mal estraño,
pues se aumentan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.

¿Quién mejorará mi suerte?
       La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
       Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
       Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.

La hora, el tiempo, la soledad, la voz y la destreza del que cantaba causó admiración y contento en los dos oyentes, los cuales se estuvieron quedos, esperando si otra alguna cosa oían; pero viendo que duraba algún tanto el silencio, determinaron de salir a buscar el músico que con tan buena voz cantaba. Y queriéndolo poner en efeto, hizo la mesma voz que no se moviesen, la cual llegó de nuevo a sus oídos, cantando este soneto:

SONETO

Santa amistad, que con ligeras alas,
tu apariencia quedándose en el suelo,
entre benditas almas en el cielo
subiste alegre a las impíreas salas:
      desde allá, cuando quieres, nos señalas
la justa paz cubierta con un velo,
por quien a veces se trasluce el celo
de buenas obras que a la fin son malas.
      Deja el cielo, ¡oh amistad!, o no permitas
que el engaño se vista tu librea,
con que destruye a la intención sincera;
     que si tus apariencias no le quitas,
presto ha de verse el mundo en la pelea
de la discorde confusión primera.

El canto se acabó con un profundo suspiro, y los dos con atención volvieron a esperar si más se cantaba; pero, viendo que la música se había vuelto en sollozos y en lastimeros ayes, acordaron de saber quién era el triste tan estremado en la voz como doloroso en los gemidos, y no anduvieron mucho cuando, al volver de una punta de una peña, vieron a un hombre del mismo talle y figura que Sancho Panza les había pintado cuando les contó el cuento de Cardenio; el cual hombre, cuando los vio, sin sobresaltarse estuvo quedo, con la cabeza inclinada sobre el pecho, a guisa de hombre pensativo, sin alzar los ojos a mirarlos más de la vez primera, cuando de improviso llegaron."



Este fragmento de "Don Quijote de la Mancha" aparece incluido en el capítulo XVII de la obra de Cervantes y en el se recoge el encuentro del cura y el barbero, que se han adentrado en Sierra Morena para buscar a don Quijote y escuchan asombrados el cantar del desdichado Cardenio. El primero de los poemas es sin duda unode los mejores salidos del ingenio de Cervantes. El grabado que abre la entrada es de Gustave Doré.

domingo, 22 de junio de 2014

Imágenes y Palabras: Gabriela Mistral & Elliott Erwitt



Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos 
la sentencia de amor condenatoria, 
hay besos que se dan con la mirada 
hay besos que se dan con la memoria. 

Hay besos silenciosos, besos nobles 
hay besos enigmáticos, sinceros 
hay besos que se dan sólo las almas 
hay besos por prohibidos, verdaderos. 

Hay besos que calcinan y que hieren, 
hay besos que arrebatan los sentidos, 
hay besos misteriosos que han dejado 
mil sueños errantes y perdidos. 

Hay besos problemáticos que encierran 
una clave que nadie ha descifrado, 
hay besos que engendran la tragedia 
cuantas rosas en broche han deshojado. 

Hay besos perfumados, besos tibios 
que palpitan en íntimos anhelos, 
hay besos que en los labios dejan huellas 
como un campo de sol entre dos hielos. 

Hay besos que parecen azucenas 
por sublimes, ingenuos y por puros, 
hay besos traicioneros y cobardes, 
hay besos maldecidos y perjuros. 

Judas besa a Jesús y deja impresa 
en su rostro de Dios, la felonía, 
mientras la Magdalena con sus besos 
fortifica piadosa su agonía. 

Desde entonces en los besos palpita 
el amor, la traición y los dolores, 
en las bodas humanas se parecen 
a la brisa que juega con las flores. 

Hay besos que producen desvaríos 
de amorosa pasión ardiente y loca, 
tú los conoces bien son besos míos 
inventados por mí, para tu boca. 

Besos de llama que en rastro impreso 
llevan los surcos de un amor vedado, 
besos de tempestad, salvajes besos 
que solo nuestros labios han probado. 

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible; 
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos 
y en los espasmos de emoción terrible, 
llenáronse de lágrimas tus ojos. 

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso 
te vi celoso imaginando agravios, 
te suspendí en mis brazos... vibró un beso, 
y qué viste después...? Sangre en mis labios. 

Yo te enseñé a besar: los besos fríos 
son de impasible corazón de roca, 
yo te enseñé a besar con besos míos 

inventados por mí, para tu boca.

Gabriela Mistral

La fotografía es de Elliott Erwitt y tiene por título: Valencia - 1952. Los protagonistas de la fotografía, como bien apunta el amigo Manuel Cerdà, son son el fotógrafo Robert Frank, que en ese año recorría Europa y estuvo en Valencia parte del verano, y su esposa Mary Lockspeiser.

Por su parte el poéma de Gabriela Mistral no se mostraba en la publicación conmpleto, al inicio era una sola frase genial sacada del mismo, pero la amiga Mercedes González nos advirtió sobre su origen y nos pareció oportuno colocar el poema completo. Gracias a ambos por ayudarnos a aprender una pizca más.

sábado, 21 de junio de 2014

Los problemas de Santa Teresa de Jesús con las aduanas



Durante no pocos años nuestra Santa Teresa de Jesús (nacida Teresa de Cepeda y Ahumada) tuvo mucha mano en los asuntos de Estado y me explico. Siempre se creyó que era el brazo de Santa Teresa la reliquia que daba soporte y fuerza espiritual a Franco, pero en realidad la parte de la Santa que hacía esta función durante casi 40 años fue su mano incorrupta, una reliquia que viajaba con él y que al parecer solía tener muy cerca en momentos delicados. 

Pero la anécdota que queremos contar se refiere al famoso brazo de Santa Teresa, ese que está custodiado en una urna de cristal en el convento carmelita de Alba de Tormes (Salamanca). El caso es que en tiempos en que todavía vivía Franco, las Carmelitas que custodiaban el brazo tuvieron que hacer una visita de cortesía a sus hermanas de la Congregación de Nueva York y decidieron llevar en el equipaje el famoso brazo para ser admirado y venerado por sus hermanas, pero claro, había que pasar la aduana y llegó el momento en que preguntaron a las monjas el obligado ¿Algo que declarar? Evidentemente las monjitas no podían mentir y le mostraron tímidamente al guardia de aduanas el relicario con el brazo dentro. Me imagino la cara de sorpresa de este buen hombre preguntando ¿Y esto qué es?, a lo que la respuesta no podía ser otra que "El brazo incorrupto de Santa Teresa". El agente se vio sorprendido pero digamos que no sobrepasado por aquella situación y si bien tenía claro que no iba a requisar la reliquia, también tenía claro que aquel objeto no podía pasar por su puesto sin pagar el canon correspondiente. Buscó en su listado intentando hallar algún epígrafe que cuadrara, y ante la inexistencia de una entrada que nombrara "reliquias religiosas" o "brazos incorruptos" tomó el camino de en medio y buscó lo que más se aproximase, incluyendo a la reliquia de la Santa en el concepto de "salazones y pesca salada", que es como figuró en el permiso de importación temporal. Lo que ya no sabemos es si llegó a enterarse Franco de este atropello hacia su venerada Santa, ni cuál fue el destino de este agente de aduanas tan "resalao". 

La fotografía de arriba pertenece al rostro de la escultura de Gian Lorenzo Bernini titulada "El éxtasis de Santa Teresa", una de las cumbres artísticas del barroco. Iglesia de Santa María della Vittoria (Roma)

jueves, 19 de junio de 2014

Felipe VI, Rolls Royce y "El espíritu del éxtasis"



Hubo un tiempo en el que era habitual el colocar sobre el capó de los coches símbolos de cada una de las marcas en forma de pequeñas figuritas, y realmente todavía quedan algunas marcas que los mantienen. Pero si hay una que sobresale por encima de todas, es la figurita llamada "El espíritu del éxtasis" que adorna el morro de los Rolls-Royce, el sumun del lujo y la elegancia en cuanto a coches se refiere. La cosa viene de antiguo, fue en 1911, cuando Henry Royce decidió adornar el vehículo con una figura oficial de la casa y encargó a Charles Sykes el diseño de la pequeña escultura que después fue conocida como "La dama voladora" o "El espíritu del éxtasis". La figurita encontró inspiración en la secretaria de Sykes, una tal Eleanor Thornton, en la que Sykes idealizo la imagen de la Victoria de Samotracia. ¡Y es que las secretarias inspiran tanto!!!! 

Hoy que Felipe VI ha sido proclamado Rey, lo hemos podido ver pasear por las calles de Madrid en un Rolls Royce, modelo Phantom IV descubierto, que guarda una curiosa anécdota. La alada damisela que preside los Rolls Royce es un símbolo de lujo, de estatus y de poder en general, pero cuando se está en determinadas cotas de poder, es necesario también un toque distintivo, un plus, así que cuando los Rolls-Royce son construidos para la realeza y los Jefes de Estado, como ocurre con el exclusivo Phantom IV (solo se construyeron dieciocho entre 1950 y 1956), se decidió que la figurita en vez de permanecer en la postura habitual, se pusiera de rodillas, en señal de respeto a sus insignes ocupantes y propietarios. Las cosas…. hasta la "Victoria" tuvo que rendirse y hacer la protocolaria genuflexión. Arriba en la foto la vemos arrodillada a la izquierda y en la postura estandar a la derecha.

Enrique Jardiel Poncela: Un genio del humor



"Con frecuencia me he rebajado yo para elevar al rango de amigo a tipos indeseables. Y llego a tomar cariño a seres que me consta que no me estiman. Y amparo al que se que es traidor y que va a difamarme a mis espaladas (…) Me consta que, quien no transige con todo esto, se ve obligado a vivir perpetuamente solo"

Son palabras del genial escritor madrileño Enrique Jardiel Poncela (1901-1952), un escritor de estilo peculiarísimo que nos regaló obras rebosantes de humor, y cercanas al teatro del absurdo como "Cuatro corazones con freno y marcha atrás", "Carlo Monte en Monte Carlo", "Eloísa está debajo de un Almendro" o "Los ladrones somos gente honrada"; obras que hace años eran fáciles de disfrutar en alguna de las dos únicas cadenas de televisión que teníamos y que ahora son desconocidas por los más jóvenes.  Jardiel tenía una habilidad pasmosa para crear situaciones grotescas o ridículas que llenaba de viveza gracias a las ironías, equívocos, diálogos centelleantes y sorpresas que imponía a unos personajes que se movían con agilidad entre lo sublime y lo absurdo. No quiere decir esto que abusara del chiste fácil, sino que ejercía un dominio absoluto de la construcción dramática, y dosificaba a la perfección los efectos y los tiempos de sorpresa e  intriga, y aderezaba todo con un humor muy especial que podría calificarse de intelectual, siempre agudo y mordaz. Curiosamente sus obras, a pesar del envoltorio de grato divertimento que presentaban, no dejaban de ser una crítica mordaz de la sociedad que le había tocado vivir, y de la que se encontraba ciertamente desencantado. En sus últimos años se sumaron algunos fracasos incomprensibles, lo que le sumió en una profunda crisis. Falleció con tan solo cincuenta años, arruinado y abandonado por muchos de sus amigos.  En su lápida figura una frase suya como epitafio: "Si queréis los mayores elogios, moríos"

Ya leíamos arriba su capacidad de adaptación social, aunque tiene alguna otra cita que parece contradecirla:

"Odio a los fatuos y si las leyes no existieran dedicaría las tardes de los domingos a asesinar a tiros de pistola a todos los fatuos que conozco. También asesinaría a los que ahuecan la voz para hablar y a los que hablan alto sin ahuecar la voz. Y a algunos que ni ahuecan la voz ni hablan alto. En resumen: asesinaría bastante gente".

Jardiel Poncela era un trabajador incansable, que además de sus participaciones en no pocos periódicos, era capaz de simultanear géneros tan diversos como la novela, el ensayo, los guiones cinematográficos y por supuesto el teatro a un ritmo apabullante, siendo raros los años en los que no hay más de una nueva obra de teatro suya, además de un guión o una novela. El mismo hablaba de su día a día:

"Suelo emplear tres horas en comidas, abrir cartas y decir que no estoy en casa a las visitas; dos en charlar con los amigos; una en leer diarios y revistas; tres en leer libros; una en jugar con el perro y en compras femeninas; ocho o nueve o diez en dormir, dos en visitas y una en contestar correspondencia. De suerte que -calculando que permanezco en el café escribiendo ocho o nueve horas- el día tiene para mi treinta y una horas, lo que no me explico como puede suceder. Pero he vuelto a sumar y la cuenta es exacta."

Evidentemente, para alguien que se esforzaba tanto, era inconcebible que las nuevas generaciones buscaran el éxito sin esfuerzo:

"La ambición sin media está en pleno éxito. Ya todo el mundo quiere ser rico y poderoso; y fumarse unos puros de sesenta centímetros, provisto de una sortija de platino y conducir un vehículo de cinco metros y medio, provisto de bar americano; y tener una querida de un metro setenta y cinco provista de tres muslos. Ya el ideal es hacerse famoso en una sola noche. Y llegar a ser un escritor genial sin escribir una sola línea. Y conseguir millones apretando un botón eléctrico. Y en suma vivir sin luchar, conseguir el resultado máximo con el resultado mínimo"

Las citas han sido tomadas del libro "Eladio Jardiel Poncela - La ajetreada vida de un maestro del humor"  (Espasa 2001) - Enrique Gallud Jardiel. Y no me resisto a dejaros una selección de citas de este gran escritor:

"Al llevar al lado una mujer linda los amigos hallados en la calle tienen siempre más cosas que decir que cuando vamos solos".

"El "etcétera" es el descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes".

"El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero".

"El que no se atreve a ser inteligente, se hace político".

"El vicio es lo que más arruga".

"La enfermedad que obliga a pasar más horas en la cama es una amante bonita".

"La experiencia es una enfermedad que no se contagia".

"La Historia es la mentira encuadernada".

"Los cobardes prefieren la paz a la victoria".

"Los muertos, por mal que lo hayan hecho, siempre salen en hombros".

"La Historia y la Filosofía se diferencian en que la Historia cuenta cosas que no conoce nadie con palabras que sabe todo el mundo, en tanto que la Filosofía cuenta cosas que sabe todo el mundo con palabras que no conoce nadie".

"La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas".

"En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen, la gran mayoría de los sueños se roncan".

"Hay dos sistemas de lograr la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro, serlo."

"Aconsejar amistosamente es querer que hagan los demás lo que no haríamos jamás nosotros mismos".

"Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer".

"Alguien ha dicho que la luna está tan pálida porque hace exclusivamente vida de noche".

"Al teatro voy a darle un padre llamado humorismo y una madre llamada poesía, de los cuales sólo puede nacer el humorismo auténtico".

"Con una mujer sensual se puede ir lejos sin salir de una habitación, con una mujer coqueta, aunque se vaya a todas partes, no se va ningún lado".

"El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos".

"El amor es un punto de acuerdo entre un hombre y una mujer que están en desacuerdo en todo lo demás".

"El hombre rara vez es sincero cuando afirma haber obtenido los favores de una mujer; la mujer rara vez es sincera cuando niega haber concedido sus favores a un hombre".

"El caballo cachondo es como un cojo con muleta.

"La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos".

"La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin buscarlos".

"La principal virtud del trabajo es la de hacer olvidar que se vive".

"La sinceridad es el pasaporte de la mala educación".

"La sociedad es un organismo podrido que se conserva bajo el hielo de la hipocresía".

"Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista".

"No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas".

"No se sabe nada de la muerte: en el "más allá" hay censura gubernativa".

"Para ser moral basta proponértelo; para ser inmoral hay que poseer condiciones especiales".

"Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males".

"Se es más esclavo de los débiles que de los fuertes".

"Si el hombre supiera divertirse no sentiría la necesidad de trabajar".

"Si queréis los mayores elogios, moríos".

"Todos los que no tienen nada que decir hablan a gritos".

"Un buen amigo os dirá siempre la verdad: salvo en el caso de que la verdad sea agradable".

"El hombre se hace feminista cuando no sabe ya cómo agradar a las mujeres. La mujer se hace feminista cuando ya no sabe cómo agradar a los hombres".

“Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia”.



"Cuatro corazones con freno y marcha atrás" (Estudio 1)

miércoles, 18 de junio de 2014

Norma Jean versus Marilyn Monroe



"Nunca olvidaré el día en que Marilyn y yo estábamos caminando por la ciudad de Nueva York, acaba de tener un paseo en un día agradable. Le encantaba Nueva York porque nadie la molestaba como lo hicieron en Hollywood, podía vestirse con su ropa normal de Jane y nadie repararía en ella. Le encantaba eso. Caminando por Broadway se vuelve hacia mí y dice: "¿Quieres verme convertida en ella? Yo no sabía lo que quería decir, pero terminé aceptando y entonces lo vi. No sé cómo explicar lo que hizo porque era muy sutil, movió algo dentro de sí misma como por arte de magia. Y de repente, los coches fueron desacelerando y la gente volvía la cabeza y se detenía a mirar. Ellos reconocían que se trataba de Marilyn Monroe, como si se hubiera quitado una máscara o algo así, a pesar de que nadie hacía un segundo se había fijado en ella. Yo nunca había visto nada como esto antes "




Son palabras de Amy Greene, esposa del fotógrafo Milton Greene que tantas fotografías tomó de Marilyn. Curiosamente las fotos que acompañan y tan bien ilustran el texto son de otro fotógrafo, Ed Feingersh y estan tomadas en el metro de Nueva York en 1955. La traducción de las palabras de Amy Greene deben tomarse como aproximadas, ya que la traducción mecánica del inglés era muy deficiente y ha sido redondeada por mi, buscando el sentido original del texto.

Os demajos algunas frases de Marilyn Monroe, quien parece que tenía una habilidad extraordinaria para ellas:

“Si te hizo feliz, no cuenta como error”

“Para todas las chicas que piensan que eres fea porque no eres talla cero, tú eres hermosa, la sociedad es la fea”.

“Una mujer inteligente prefiere estar sola, a estar con cualquiera”.

“Tal vez no se quedó conmigo porque le daba miedo darse cuenta que yo lo quería como él no sabe quererse”.

“Una mujer conoce sus límites, pero una mujer inteligente sabe que no tiene ninguno”.

“Siempre habrá una buena razón para quererte. Pueden existir mil razones para no hacerlo, pero no son tan fuertes como para dejar de hacerlo”.

“La vida es corta… sonríele a quien llora, ignora a quien te critica y sé feliz con quien te importa”

"Si dejas salir tus miedos, tendrás más espacio para vivir tus sueños”

“Las mujeres son dueñas de un planeta que gobiernan los hombres”

“Si algo te lastima apártalo de tu vida, te dolerá un tiempo, pero no toda la vida”

“Ninguna mujer depende de un hombre, al contrario, un hombre depende de una mujer hasta para nacer”

“Siempre resulta más sencillo cambiar de hombre, que cambiar a un hombre”

“Yo sé querer y se amar, pero tengo un gran defecto, no sé rogar”

“No creo que un hombre valga tanto como para tener dos mujeres, ni que una mujer valga tan poco como para ser la segunda”

“Prefiero la tranquilidad de la soledad que la decepción de una mala compañía”

“El peor error de un hombre, es pensar que una mujer esperará toda la vida por él”

“Cásate con el que sepa lo ridícula que puedes llegar a ser y aún así te ame”

“El amor no necesita ser perfecto, sólo ser verdadero”

“Mujer que no tiene suerte con los hombres, no sabe la suerte que tiene”

“Alguien que te trata bien sólo cuando está a punto de perderte, no merece que regreses”






martes, 17 de junio de 2014

Chick Webb: Un gigante del Jazz



Chick Webb se llamaba en realidad William Henry Webb (1905-1939) y desde luego no era de ese tipo de hombre que se amilana ante las adversidades; una tuberculosis de la espina dorsal le había jorobado la espalda y su estatura era casi la de un enano. Podía parecer flacucho y poquita cosa pero esas sólo eran las apariencias, dentro de aquel menudo cuerpo habitaba un verdadero genio al que sus acusados problemas físicos no le impidieron ponerse a trabajar desde muy joven como repartidor de periódicos para con el dinero ahorrado comprarse su primera batería y a través de ella cambiar de vida. 

Y es que Chick Webb es uno de los grandes del jazz, tanto tocando la betería, instrumento en el que es considerado uno de los mejores intérpretes de la historia, como liderando, con una técnica, energía y potencia casi sobrehumanas una big band desde su instrumento, labor para la que utilizaba todo tipo de artificios con la batería, dotando a su formación de una personalidad inconfundible. 
       Empezó a tocar la batería en cruceros de placer con tan sólo 11 años y no tardaría en formar su propia banda, los "Harlenm Stompers", con la que actuaría en todos los locales destacados de Nueva York, especialmente en el Savoy Ballroom, que es con el que se asocia su banda. El caso es que el prestigio y admiración por Chick Webb crecía día a día, por lo que incluso su banda terminó por adoptar su nombre, pasando a ser conocida como "Chick Webb & his Orchestra", resultando, a partir de 1934 una de las grandes sensaciones del jazz. Pero lo mejor aun estaría por llegar. 

Gene Krupa, otro de esos genios que como Webb dirigía su orquesta desde la batería, contaba con una maravillosa cantante indisolublemente asociada a su formación, la genial Anita O'Day, una verdadera máquina de producir swing y alegría, pero Webb le ganaría con mucha ventaja en este aspecto, ya que su orquesta fue en la que debutó y empezó a despuntar una jovencísima Ella Fitzgerald. Y no solo le mojo la oreja en este aspecto en lo que a las vocalistas se refiere, sino tambien en los habituales mano a mano que se daban entonces entre grandes orquestas, Webb tuvo el suyo con el sensacional Krupa y parece que salió airoso del envite con él.

Webb con Ella Fitzgerald
La llegada de Ella Fitzgerald a la orquesta de Webb, es digna del cuento de Cenicienta. Ella Fitzgerald contaba tan sólo con 16 añitos cuando su madre la animó a presentarse como !bailarina! a un célebre concurso llamado "Amateur Night Show" que cada semana organizaba el Teatro Apolo de Harlem, algo así como el "Tu sí que vales" de hoy día. El caso es que cuando a aquella muchachita le tocó salir a escena se quedó paralizada por el miedo y no eran precisamente pasos de baile lo que ocupaba su cabeza, así que para encontrar una salida a tan embarazosa situación, no se le ocurrió otra cosa que ponerse a cantar la canción "Judy" al estilo de su admirada Connee Boswell. Todos los que allí estaban quedaron boquiabiertos con la naturalidad con la que cantaba aquella muchachita, por su frescura y su envidiable sentido del ritmo. El triunfo fue sensacional y se puede decir que llegó como aspirante a bailarina y salió del teatro como una prometedora cantante. Evidentemente el primer premio fue suyo y además tuvo la suerte que entre los presentes estaba gran Benny Carter, un sensacional saxofonista para el que no pasaron desapercibidas las capacidades de aquel diamante en bruto.

Benny Carter intentó primero convencer para que la contratara a Benny Goodman y después a Fletcher Henderson, que no supieron ver lo que se les ofrecía, un talento que no dejo escapar Chick Webb una vez que se la ofrecieron, a pesar de que en principio lo que buscaba era una voz masculina. En su elección pesó mucho la insistencia de un músico bengalí de su banda, Bardu Ali, que no cesaba de decirle:  "Jefe esta chica tiene algo". Con ella la Orquesta de Webb era todavía mejor y poco a poco tomó confianza hasta aparecer en la mayoría de los temas de la orquesta. 

El crítico George T. Simon, de la prestigiosa revista "Metronome" escribía sobre ella: «Aquí tenemos a la número uno de 1936... Ella Fitzgerald... la joya de 17 años que canta en el Harlem' Savoy Ballroom con la estupenda orquesta de Chick Webb, con su gran aptitud natural para el canto... una de la mejores... no hay razón para pensar que no llegue a ser la mejor dentro de un tiempo».

Webb, Ellington y Artie Shaw
En aquella época Ella Fitzgerald todavía no era dada a improvisar o a utilizar el scat, pero era insuperable en las baladas y en el swing que rezumaban sus interpretaciones. Con Webb grabó algunas grandes canciones como "If You Can't Sing It, You'll Have to Swing It", pero no fue hasta la grabación de su versión de la nana "A Tisket A Tasket" en 1938 cuando alcanzó directamente el estrellato.

En ese mismo año de 1938, Chick Webb cayo enfermó y tras varias recaídas terminaría falleciendo en 1939, con tan solo 34 años. Ella Fitzgerald no se amilanó y a pesar de su juventud se decidió a no dejar desamparada y sin lider a la formación, ocupando ella ese papel durante dos años, conociéndose a dicha banda como "La gran orquesta de Ella Fitzgerald", una verdadera excepción esta en el mundo del jazz, dado que no se estilaban las orquestas dirigidas por mujeres. 

En 1942, agotada por el esfuerzo que suponía simultanear su faceta de cantante con la de directora de orquesta, Ella Fitzgerald disuelve la misma y comienza su carrera en solitario.

!Que buen gusto tenía House cuando adornaba su habitación con un poster de Chick Webb!


"Chick Webb, Ella Fitzgeral, el Savoy..... St. Louis Blues"


"I got a guy"


"When I get low I get high"



domingo, 15 de junio de 2014

Frases de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" (2008)



Marion (Caren Allen): Está claro que no fui la única mujer que salí adelante. Seguro que ha habido muchas mujeres en tu vida durante estos años.

Indiana Jones (Harrison Ford): Si, ha habido varias. Pero todas tenían el mismo problema.

Marion: ¿Ah, si? ¿Cúal?

Indiana Jones: Que no eran tú, cariño.


Nada menos que 27 años tardó Indiana Jones en hacer una declaración tan rotunda a su querida Marion, que le había acompañado en su primera película en 1981 con "En busca del Arca perdida" y con la no volvió a compartir "aventuras" hasta la cuarta entrega de la saga, la muy criticada "Indiana Jones y el reino de la Calavera de cristal", un film que si bien no respondió con suficiencia a las expectativas de multitud de fans de Indiana y su sombrero, si que era capaz de marcarse alguna frasecita memorable al más puro estilo "Casablanca"... tanto que en otro momento del film, por ejemplo, se decía: 

"Llega un momento en el que la vida deja de darnos cosas y comienza a quitárnoslas".

La fotografía corresponde a "En busca del Arca perdida"


domingo, 8 de junio de 2014

Poema "Muere lentamente" y la "Magdalena Penitente" de Antonio Canova



Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.

Este poema es habitualmente presentado en la red como obra de Pablo Neruda, cosa que ha sido desmentida incluso por la Fundación que lleva el nombre del poeta. El poema es en realidad obra de la escritora y periodista brasileña Martha Medeiros.

En la fotografía podemos ver la escultura "Magdalena penintente" (1809), obra del genial escultor italiano y de estilo neoclásico, Antonio Canova (1757-1822), Alguien escribía sobre ella: "Sus brazos vencidos, suplicantes, con las palmas abiertas y tendidas hacia el cielo. Su torso doblegado. Su vestido descuidado. Su cabello agónico. Así habla su cuerpo". Y realmente parece morir lentamente, vencida por un peso invisible, como puede ser la rutina. La escultura pertenece al Hermitage de San Petersburgo.



viernes, 6 de junio de 2014

Mitsuko Uchida y el Concierto para piano nº 20 de Mozart




Mitsuko Uchida es una sensacional pianista japonesa, nacida en Tokio en 1948, pero que por la profesión diplomática de sus padres, se mudó prontamente a Viena, lugar en el que recibió clases de uno de los grandes pianistas de la historia, Wilhelm Kempff, además de Stefan Askenase. Su solvencia está sobradamente contrastada y ya en 1969 ganó el Concurso de Piano Beethoven de Vienna y en 1970 se hizo con el segundo puesto del muy exigente Concurso de Piano Frédéric Chopin. Es especialista entre otros en el repertorio de Beethoven, Schubert, Debussy, Chopin pero especialmente en el de Mozart y dentro de la obra de este en los movimientos lentos de sus sonatas. La razón de haberla escogido para disfrutar del concierto nº 20 de Mozart no es sólo por su indiscutible calidad pianística, sino que además en el esplendoroso vídeo que adjuntamos nos encontramos con el plus de que asume la dirección de la obra, con lo que podemos verla en acción en dos frentes muy sugerentes y sobre todo es una elección marcada por la hipnótica gestualidad con la que transmite todo el torrente de sensaciones que está experimentando mientras toca y dirige. ¡Esas manos!!!! Una gozada!!!

El Concierto para piano y orquesta nº 20 en re menor K 466 de Mozart fue compuesto en Viena en 1875 y es considerado el más dramático de la producción mozartiana. El muy exigente padre de Mozart, el señor Leopoldo, lo alababa sin reservas. Para el cascarrabias de Beethoven era uno de los conciertos que conformaban su repertorio e incluso le dedicó algunas cadencias, al igual que también lo hizo Brahms, otro genial pianista además de compositor. El concierto se divide en tres movimientos, a cual más hermoso. Se comienza por un movimiento rápido (Allegro), seguido de uno lento (Romanza), para terminar en el frenesí de un Rondo: Allegro assai, muy rápido. Espero os guste tanto como a mí.



Primer Movimiento: Allegro



Continuación del Primer movimiento:



Segundo Movimiento: Romanza


Tercer Movimiento: Rondo: Allegro assai



jueves, 5 de junio de 2014

Edward Hopper.- El guante del tiempo



Cierto no soy más que la sombra de un pasajero en este planeta
pero a mi alma le gusta vestirse con elegancia
a pesar de las manchas.
Ella atraviesa la puerta.
Se quita su guante.
Acaso voltea la cabeza.
Acaso cruza la pierna.
Ésa es una pregunta.
Quién está hablando.
También una pregunta.
Lo único que puedo decir
es que no veo ninguna prueba de otro guante.
Las palabras no son una frase, no te demores en ello.
Demórate en esto.
No es un tiempo vacío, es el momento
en que las cortinas revolotean dentro del cuarto.
Cuando se prepara la lámpara.
Cuando la luz da contra la pared justo ahí.
¿Y el guante?
Entonces se elevó: la vida que ella pudo haber vivido (par les soirs bleus d'été).
Da la casualidad
que la pintura es inmóvil.
Pero si acercas la oreja al lienzo oirás
los sonidos de un gran estribillo que va avanzando.
En algún lugar alguien viaja hacia ti,
viaja día y noche.
Pasan abedules sin hojas.
El camino rojo se desvanece.
Toma, agarra esto:
una prueba.
Da la casualidad
que un buen guante de etiqueta
mide 22 centímetros del dobladillo a la punta de los dedos.
A este guante lo "tomaron por la espalda"
(como dijo Godard de su King Lear).
Mientras escuchaba a sus hijas Lear
deseó ver sus cuerpos enteros
estirados a lo largo de sus voces
como cabritilla blanca.
¿Pues en qué difiere el tiempo de la eternidad salvo en que lo medimos? ~

Shelley Winters, una actriz con referencias



La gran Shelley Winters (1920-2006) siempre fue una actriz dotada de una camaleónica capacidad para adaptarse a los más variopintos papeles y darles credibilidad; nada le importaba que fueran amas de casa, un rol que bordaba, o le tocara interpretar a una borracha o una mujer procaz y desinhibida, a todos ellos lograba acercarse de una forma admirable. Las chicas bonitas lucen bien en pantalla, pero para que las películas se sostengan a veces también se necesitan actrices que carguen con el peso dramático y desde luego nadie duda que la Winters era una actriz de verdad, capaz de dar consistencia a cualquier obra. Bueno, algunos si dudaban....

Cuando la actriz tenía ya unos añitos, se presentó a una audición para un papel en la que debía tratar con un director joven e inexperto que poco sabía de las grandes leyendas del cine de unos años atrás. El caso es que el muchachito, bien acomodado en su sillón, se dirigió a la actriz y le preguntó:

-"Bueno, señora Winters, recuérdeme qué es lo que ha hecho hasta hoy"

La actriz, que ya estaba un poco de vuelta de tener que tratar con las nuevas generaciones de aspirantes a director, era consciente de que tenía un buen par de razones para conseguir el papel (no son las que aparecen en la foto), de modo que preparada como iba para impertinencias de este tipo, cogió la bolsa que llevaba con ella, metió la mano y sacó de la misma un reluciente Oscar que puso en la mesa diciendo: 

- "Este es por El Diario de Ana Frank”

Para después volver a meter la mano en el bolso y sacar un segundo Oscar, que tras poner junto al primero, le sirve para completar la presentación de sus referencias diciéndole: 

“Y este, por "Un Retazo de Azul". Ahora, ¿por qué no me dice qué es lo que ha hecho usted hasta hoy?”. 



No cabe duda de que pasó la prueba. Shelley Winters estuvo trabajando intensamente durante sesenta años, logró nominaciones (2) o galardones a los Oscar en tres décadas distintas y se mantuvo ante las cámaras de cine hasta la avanzada edad de 83 años, dos antes de su muerte.




Vídeo homenaje a Shelley Winters

Las fotos están tomadas -con su permiso- de la sensacional página: http://www.doctormacro.com/index.html

miércoles, 4 de junio de 2014

"Gandhi" - Richard Attenborough - 1982



"El hombre que es objeto de este masivo homenaje murió como había vivido, sencillamente, sin riquezas, sin propiedades, sin títulos ni puesto oficial alguno. Mahatma Gandhi no era el jefe de un ejército, ni el líder de un vasto territorio. No había logrado éxitos científicos ni tenía talentos artísticos. Y sin embargo, gobiernos y dignatarios de todo el mundo han unido hoy sus manos para rendir homenaje a este pequeño hombre de color, que vestido únicamente con un dhoti de pureza llevó a su país a la libertad. En palabras del General George C. Marshall, Secretario de Estado norteamericano, “Mahatma Gandhi se ha convertido en el portavoz de la conciencia de toda la humanidad. Fue un hombre que convirtió la humildad y la simple verdad en algo más poderoso que los imperios”. Y Albert Einstein, añadió, “A las generaciones venideras les costará creer que un hombre así, de carne y hueso caminara una vez sobre la Tierra.”


Hace unos días terminé de ver esta maravillosa película que es "Gandhi" y quería escribir algo de ella. No tardé en darme cuenta que el mejor resumen de todo el contenido de la misma eran esas palabras arriba recogidas y que fueron las utilizadas por el periodista, Edgard R. Murrow, al retransmitir el funeral de Gandhi y con las que así mismo empieza, tras la escena de su asesinato, la inmensa película que le dedicó Richard Attenborough a este grandioso hombre en 1982. Lástima que su lucha no violenta, un ejemplo para todos, no haya tenido muchos imitadores.  De Ben Kingsley que decir.... su actuación es abrumadora, tanto que uno se olvida del actor y solo ve a Gandhi, en una transformación antológica. Es una de esas interpretaciones que te recuerdan qué es de verdad actuar y en las que más que el Oscar que recibió, es el reconocimiento unánime de crítica y público, a lo largo de los años, lo que da medida de su logro. 

Y todo acompañado de esa maravillosa música del sitar de Pandit Ravi Shankar, que te lleva sin remedio a buscar algo más de música hindú con la que regalarse uno los oídos. En definitiva una película que es necesario revisionar cada cierto tiempo.

Otra cosa curiosa, sobre como estamos americanizados... Sabemos que Oswald mato a Kenedy, no son pocos los que saben que a Bobby Kenedy lo mató Sirhan Bishara Sirhan o a Lincoln, el ahora de moda con la película de Redford y despues la de Spielberg, lo mató John Wilkes Booth. ¿Pero el asesino de Gandhi quien era???.... no nos es conocido, no nos han bombardeado con su figura (la de Gandhi) que es ejemplar como con la de los americanitos que son el centro del mundo. Utilizo el ejemplo de sus asesinos como termómetro de hacía donde se dirige la información que nos llega. De ellos sabemos mucho y de los personajes ejemplares más bien poco. Por cierto buscándolo en google el asesino de Gandhi sé que se llamaba Nathuram Godse (ayudado de otros). Os dejo el enlace a un buen artículo al respecto: http://blogs.periodistadigital.com/carloscorral.php/2009/01/13/iquien-asesino-a-gandhi-y-por-que-ante-s

Ficha de la película:

TÍTULO ORIGINAL: Gandhi - AÑO: 1982
DURACIÓN: 188 min. PAÍS: UK

DIRECTOR: Richard Attenborough

REPARTO: Ben Kingsley, Edward Fox, Candice Bergen, Saeed Jaffrey, Roshan Seth, Om Puri, Martin Sheen, John Gielgud, Trevor Howard, John Mills, Nigel Hawthorne, Daniel Day-Lewis

PRODUCTORA: Coproducción USA-UK-India; Columbia Pictures

PREMIOS: 1982: 8 Oscars, incluyendo película, director, actor (Ben Kingsley). 11 nominaciones
1982: BAFTA: Mejor película

GUIÓN: John Briley
MÚSICA: Ravi Shankar & George Fenton
FOTOGRAFÍA: Ronnie Taylor & Billy Williams


El trailer de la película: