Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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miércoles, 23 de octubre de 2013

George Orwell.- 1984

 

"Nosotros, Winston, controlamos la vida en todos sus niveles. Te figuras que existe algo llamado naturaleza humana, que se irritará por lo que hacemos y se volverá contra nosotros. Pero no olvides que nosotros creamos la naturaleza humana. Los hombres son infinitamente maleables. O quizás vayas a tu antigua idea de que los proletarios o los esclavos se levantarán contra nosotros y nos derribarán. Deshecha esa idea. Están indefensos como animales. La humanidad es el partido. Los otros están fuera, son insignificantes"

"El que controla el pasado, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado"

"Incluso cundía el descontento entre los proles. Como ocurría a veces, era un descontento que no servía para nada porque, por carecer de ideas generales, concentraban su instinto de rebeldía en quejas sobre minucias de la vida corriente. Los grandes males, ni los olían"

"Comprendo cómo, no comprendo por qué"

"La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza"

"Tengo mujer y tres hijos. El mayor de ellos no tiene todavía seis años. Podéis coger a los cuatro y cortarles el cuerpo delante de mí y yo lo contemplaré sin rechistar. Pero no me llevéis a la habitación 101"

"La libertad es esclavitud, ¿Se te había ocurrido pensar que esta frase es reversible? Sí, la esclavitud es libertad. El ser humano es derrotado siempre que está solo, siempre que es libre"

"Los altos quieren quedarse donde están; los medianos quieren arrebatarle su puesto a los altos; los bajos quieren abolir todas las distinciones y crear una sociedad en la que todos sean iguales"

"Se preguntó, como ya lo había hecho muchas veces, si no estaría él loco. Quizás un loco era sólo una "minoría de uno". Hubo una época en que fue señal de locura creer que la Tierra giraba en torno al Sol: ahora, era locura creer que el pasado es inalterable. Quizá fuera él el único que sostenía esa creencia, y, siendo el único, estaba loco. Pero la idea de ser un loco no le afectaba mucho. Lo que le horrorizaba era la posibilidad de estar equivocado"

Imagen: René Magritte