Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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sábado, 28 de septiembre de 2013

Las huellas del Teatro Chino de Hollywood



Que una estrella de cine sea invitada a estampar las huellas de sus pies y sus manos en cemento en la explanada situada frente al Grauman's Chinese Theatre de Hollywood, es sin duda una prueba definitiva de su éxito. La idea, como la de otras tantas cosas, surgió de un accidente. Fue en 1927 cuando la estrella del cine mudo Norma Talmadge tropezó frente al Teatro Chino Grauman -que abría al publico ese mismo año- y dejó involuntariamente impresas la silueta de un zapato y una de sus manos en el cemento fresco con el que se estaba arreglando el acerado. Como los americanos son avispados para el tema de los negocios, el propietario del cine, Sid Grauman, tuvo la ocurrencia de convertir todo el espacio que existía frente a su cine en una especie de museo de las estrellas, invitando desde entonces a las figuras más sobresalientes del star system a dejar allí sus huellas para siempre. Nadie duda que fue una ayuda para que los actores se decidieran a meter sus manos en cemento el hecho de que Mary Pickford y Douglas Fairbanks fueran copropietarios del Teatro.

Se conservan las huellas de unas doscientas estrellas del cine y aunque lo habitual es dejar las huellas de manos y pies, también hay quien se salió un poco del guión y quiso dejar la huella de algo que consideraban esencial en los personajes que recreaban en el cine, así Harold Lloyd dejó impresas las huellas de sus gafas; Groucho Marx y George Burns, dejaron las huellas de sus puros; Betty Grable, inmortalizó sus piernas; John Wayne, su puño; Al Jolson, las rodillas; Sonja Henie, las cuchillas de sus patines; y las narices de Jimmy Durante y Bob Hope. Tambien hay huellas de animales famosos en el cine, de modo que los caballos de Tom Mix ("Tony"), Gene Autry ("Champion") y Roy Rogers ("Trigger") dejaron la marca de sus pezuñas sus pezuñas al lado de las estrellas que los montaron o de robots como C3PO y R2D2 y hasta del Pato Donald. Ya en tiempos más modernos los protagonistas de la saga de Harry Potter, los conocidos Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint dejaron las huellas de las varitas mágicas que usaron en las películas.

Como se puede ver en la foto, hay huellas de estrellas del pasado que llaman más la atención que otras y las de Marilyn se presentan mucho más oscuras que las demás por el incontenible deseo de los fans que pasean por allí de colocar sus manos en el mismo sitio en el que un día lo hiciera la tentación rubia.