Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

martes, 27 de agosto de 2013

La Misión (Roland Joffé, 1986)


  • "El mundo no es así, nosotros lo hemos hecho así, yo lo he hecho así"

    "Si la violencia es lo que cuenta, entonces no tengo fuerzas para vivir en un mundo así".

    "Vuestra Santidad, el pequeño asunto que me trajo aquí, al más lejano confín de la Tierra, está ya resuelto, y los indios están libres de nuevo para ser esclavizados por los pobladores españoles y portugueses." (Cardenal Altamirano) –

  • " Con una orquesta los jesuitas podrían haber sometido a todo el continente. Lo cierto es que los indios del Guaraní tuvieron que rendir cuentas al fin a la eterna misericordia de Dios… y a la efímera misericordia de los hombres." (Cardenal Altamirano) –

    "Vuestra Santidad, el cirujano se ve a veces obligado a cortar un miembro para salvar un cuerpo, pero en verdad nada me había anunciado la belleza y la fuerza del miembro que he venido a cercenar. "(Cardenal Altamirano ) –

     “Muchas veces para salvar el cuerpo, un cirujano debe amputar un miembro. Pero en verdad, nada me preparo para la belleza y el poder del miembro que he venido a cercenar.” (Cardenal Altamirano )


    -Padre Rodrigo (De Niro) – Padre, vengo a que me bendiga.

    -Padre Gabriel (Irons) – No. Si obra bien, Dios le bendecirá. Si obra mal, mi bendición no le servirá de nada. Si la fuerza es lo que vale, no hay lugar para el amor en el mundo. Puede que sí, que así sea, pero yo no tengo ánimo de vivir en un mundo así, Rodrigo. No puedo bendecirle.

     – Así pues, Vuestra Santidad, ahora vuestros sacerdotes están muertos, y yo sigo vivo. Pero en verdad soy yo quien ha muerto, y ellos son los que viven, porque como ocurre siempre, el espíritu de los muertos sobrevive en la memoria de los vivos.(Cardenal Altamirano )

    "Éste es un hijo de la selva. Un animal con voz humana". "Son criaturas... sin alma, hay que dominarlas con la espada y hacerlas trabajar a látigo".

    El Extraño encuentro entre Sergei Eisenstein y Walt Disney




    “Se trata de esto: de la popularidad poderosa, universal, internacional e independiente del pequeño héroe, Mickey Mouse, dibujado por el gran artista y maestro Walt Disney, que ha desbancado a otro Walt americano —a saber, Walt Whitman—”. (Serguéi Eisenstein, 1940)

     Cuando el director ruso Sergei Eisenstein vio Blancanieves, de Walt Disney, dijo que era la película más grande que se había hecho. Una gran alabanza de un hombre cuyo Acorazado Potemkin encabezaba ya las listas de las mejores películas. En Blancanieves, Eisenstein veía libertad cinematográfica. Los dibujos podían representar cualquier idea visual que un artista puede imaginar. Ya no serían cortometrajes para niños, sino merecedores de estar al lado de cualquier película de imagen real.

    El extraño encuentro tuvo lugar en 1930. Cuando en mayo de ese año, Esenstein llega a Hollywood, conoció a varias estrellas de cine como Joseph von Stenberg y Walt Disney, con las que parece que se mostró distante, no ocurriendo del mismo modo con Charles Chaplin y Coleen Moore, con quienes intimó más

    Mae West, la Coca cola y los museos



    Un tal Alexander Walker escribió en una ocasión: "Los vestidos de Jean Harlow eran escasos para mostrar todo lo que poseía, los de Mae West estaban forrados para aparentar más de lo que tenía". Aunque a juzgar por la foto, no vemos que le faltara nada. Mae West fue uno de los primeros mitos eróticos del cine e incluso su silueta sirvió de inspiración para los sinuosos botellines de coca-cola que tantas veces hemos abrazado en nuestras manos, del mismo modo que también inspiró a Dalí para crear singulares decoraciones con cortinas, cuadros, muebles y un sofá en forma de voluptuosos labios que terminaban por recrear su rostro.

    Su éxito se basaba en las frases picantes y con doble sentido con las que solía adornar los diálogos de sus películas y que siempre quedaban al límite de lo permitido por la censura. Una vez una periodista le preguntó si tenía problemas por ser una leyenda. Ella se limitó a contestar: "Algunos. Siempre que salgo tengo tantos hombres a mi alrededor que no me puedo mover. Me aplastan". Cosa que no me extraña después de que al ser preguntada por la razón de que no hubiese vuelto a casarse contestara: "Para que hacer sufrir a un hombre cuando se puede hacer feliz a muchos". Supongo que todos aquellos hombres que la aplastaban habían escuchado aquella frase que sonaba casi a invitación.

    Truman Capote hace un bosquejo de ella en su libro "Retratos" en el que la presenta, como un ser totalmente distinto al que aparecía en sus películas, una anti-West, osea una persona tímida, contenida y casi vulnerable… siempre y cuando no la aguijonearan maliciosamente, situación en la que ya si que sacaba lo mejor de si misma. Capote lo cuenta así, en el marco de una reunión en el que Mae solo mostraba su lado más dulce y amable:

    "En una sola oportunidad afloró la Mae más dura. Sucedió cuando una emocionada jovencita se acercó a la actriz y le dijo:

    -Vi "Diamond Lil (una de sus películas) la semana pasada: es maravillosa
    - ¿La viste querida? ¿Dónde la viste?
    -En el museo, En el Museo de Arte Moderno.
    Y una acongojada señorita West, refugiandose en la estilizada pronunciación lenta que ella misma ha inventado y tan famosa la ha hecho, preguntó:
    -¿Qué quieres decir, querida? ¿Qué es eso de un museo?"

    Y es que Mae West como ella misma decía, cuando era buena era buena, pero cuando era mala, era mejor.

    Isabelle Adjani: "La sublime"

     


     "Hay muchas actrices que sólo existen para ser dirigidas o deseadas"

    "No es que tenga miedo de dejar de ser guapa, ¡siempre he tenido miedo de no serlo!"

     "La vida hay que vivirla y no pasarse la vida discutiendo sobre ella"

    Son palabras de la francesa Isabelle Adjani (1955), sin duda una de las mejores actrices europeas y también una de las más bellas. Esta misteriosa actriz, celosa de su vida privada como pocas, llegó a ganar cinco veces el prestigioso Premio César y fue nominada en dos ocasiones a los Oscar, con lo que no es de extrañar que a partir de los años 70 fuera apodada "La sublime". Entre su filmografía es imposible no recordar trabajos como "Diario intimo de Adela H" - 1975- (a la que pertenece la fotografía con la que acompañamos esta entrada), "El quimérico inquilino" -1976- "Nosferatu, fantasma de la noche" -1979- "Camille Claudel" (1988) y sobre todo "La reina Margot" -1994-