Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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lunes, 12 de agosto de 2013

Rainer Werner Fassbinder.- Querelle (1982)




“Estoy en el borde de esa vergüenza de la que ningún hombre puede escapar y sólo dentro de esa vergüenza descubriré al fin la paz. Soy débil y he sido vencido, totalmente vencido, y mis pensamientos son tristes. Tengo en mi interior una sensación de otoño, de suciedad, de heridas mortales..”



"Querelle no se acostumbraba a la idea de ser un monstruo. A pesar de su juventud conocía el horror de estar sólo atrapado en un mundo de seres vivos"




“Por primera vez en su vida besó a un hombre en la boca. Parecía como si apretara su boca contra un espejo que reflejaba su imagen. Como si pusiera su lengua en el interior de una cabeza de granito” (Palabras de la novela de Jean Genet)


Samuel Fuller




"Todas las guerras, desde el principio de la civilización, se hacen con sangre, son iguales, sólo son diferentes las explicaciones." SAMUEL FULLER  (12 de agosto de 1912 - 30 de octubre de 1997)







Samuel Michael Fuller nació el 12 de agosto de 1912 en la localidad estadounidense de Worcester, Massachusets, pero creció en Nueva York.

En su adolescencia comenzó a trabajar como periodista especializado en crímenes, colaborando con publicaciones como el “New York Journal”, el “New York Evening Graphic” y el “San Diego Sun”.

En su temprana juventud dio inicio también a su faceta como escritor, ideando básicamente relatos pulp, como “Run, baby, run” (1935).

A mediados de los años 30, Sam Fuller comenzó su carrera cinematográfica escribiendo guiones para películas como “Hats Off” (1936), “The gangs of New York” (1938), “Adventure in Sahara” (1938) o “Power of the press” (1943).

Cuando los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial, Fuller acudió al conflicto para participar tanto en el frente europeo como en el norteafricano.
Por sus servicios bélicos recibió numerosos galardones, entre ellos el Corazón de Púrpura o la Estrella de Plata.

Autor independiente, de cierta discordancia ideológica, con un impactante y directo estilo visual y un acerado sentido de la narración, es singular en su cine el empleo de primerísimos planos, tomas largas y un uso manifiesto de la violencia con un habitual comentario social, siendo una influencia básica para gente como Martin Scorsese, Jim Jarmusch, Quentin Tarantino, Jean-Luc Godard, Leos Carax o Wim Wenders.

Después de que Howard Hawks se interesase por llevar a la pantalla grande su novela “The Dark Place” (1944), sin llegar a concretarse su producción hasta los años 50 con dirección de Phil Karlson en “Trágica información” (1952), Fuller debutó como director con “Balas vengadoras” (1949), un western sobre la figura de Jesse James que fue continuado por otro título del oeste, “El barón de Arizona” (1950), un film protagonizado por Vincent Price.



Estas películas no consiguieron demasiada resonancia en Hollywood, al contrario que “Casco de acero” (1951), un film bélico ambientado en la Guerra de Corea que consiguió un notable recibimiento crítico y comercial. El mismo año también volvió a Corea con “A bayoneta calada” (1951).

En los años 50 también estrenó “Park Row” (1952), un título ambientado en el mundo del periodismo; “Manos peligrosas” (1953), film negro protagonizado por Richard Widmark y Jean Peters; “El diablo de las aguas turbias” (1954), título de espionaje que contaba de nuevo con el protagonismo de Widmark; “La casa de Bambú” (1955), otra cinta negra, ahora ambientada en Japón, que contaba con el protagonismo de Robert Ryan y Robert Stack; “Yuma” (1957), western psicológico con Sara Montiel y Rod Steiger; “China Gate” (1957), film bélico sobre la Guerra del Vietnam; “Forty Guns” (1957), western aplaudido de manera extrema por la nouvelle vague, en especial por Jean-Luc Godard, quien remedó algunos planos en su famosa “Al final de la escapada”; “Verboten!” (1959), un drama bélico ambientado en la Segunda Guerra Mundial; y “The Crimson Kimono” (1959), thriller con Glenn Corbett, Victoria Shaw y James Shigeta.

En 1959 Samuel Fuller se divorció de su esposa, Martha Downes, y en 1967 se casó con la actriz Christa Lang, vista con anterioridad a su boda con Fuller en películas como “Juegos de amor a la francesa” (1964), “El Tigre” (1964) o “Lemmy contra Alphaville” (1967). Posteriormente intervino bajo las órdenes de su marido en “Perro blanco” (1983), “Ladrones en la noche” (1984) o “Calle sin retorno” (1989).

Los años 60 comenzaron para Sam Fuller con títulos como el film negro “Underworld USA” (1960) o el bélico “Invasión en Birmania” (1962).
Su producción en este decenio fue menos prolífica que en el previo, siendo las películas más destacadas de este período los dramas psicológicos “Corredor sin retorno” (1963) y “Una luz en el hampa” (1964), films tachados de sensacionalistas extremos por la crítica estadounidense, hecho que menguó la popularidad de Fuller en Hollywood.
Todo lo contrario sucedió en Europa, en donde era tratado como un autor de culto. Incluso Godard, uno de sus máximos admiradores, le hizo aparecer como actor en su “Pierrot el loco” (1965).

Lo cierto es que tras estas dos estupendas películas Fuller rodó en muy pocas ocasiones.
Después de “Arma de dos filos” (1969), adaptación de una novela de Victor Canning protagonizada por Burt Reynolds, Fuller pasó en blanco como director la década de los 70, retornando en los años 80 con títulos como el film bélico “Uno rojo: división de choque” (1980), la antiracista “Perro Blanco” (1982), el drama criminal “Ladrones en la noche” (1984), o “Calle sin retorno” (1989), su última película cinematográfica, que fue protagonizada por Keith Carradine y Valentina Vargas.

Su ocupación profesional más usual en esta última etapa de su vida fue la de actor, interviniendo en varios títulos de sus discípulos-admiradores, como Aki Kaurismaki (“La vida de bohemia”), Mika Kaurismaki (“Helsinki-Nápoles: Todo en una noche”), Alexandre Rockwell (“Alguien a quien amar” o “Sons”) o Wim Wenders (“El estado de las cosas” o “El fin de la violencia”).


El 30 de octubre de 1997 Samuel Fuller fallecía a la edad de 85 años.(Fuente:Alohacriticon)








UNO ROJO,DIVISION DE CHOQUE, cuyo título original en inglés es The Big Red One, es una película bélica de 1980 escrita y dirigida por Samuel Fuller.
Cuatro jóvenes soldados de infantería se ven conducidos por su sargento (Lee Marvin) a través de los campos de batalla de media Europa durante la Segunda Guerra Mundial, empezando por el Desembarco en Normandía, en Francia, pasando por el asalto a Mons en Bélgica, la Batalla de Crucifix Hill en Alemania y terminado por el cruce de la Línea Sigfrido el 19 de enero de 1945, donde la guerra termina para ellos.


David Bowie.- Carta a su primera fan americana



«25 de septiembre de 1967

Querida Sandra,

Cuando me han pasado esto de la oficina de mi manager me he dado cuenta de que era mi primera carta de un fan americano —y es tuya. Me ha gustado tanto que me he sentado de inmediato a escribir una respuesta inmediata, a pesar de que Ken me está gritando porque necesita un guión. Eso puede seperar —N. del T.; wiat en el original—.

Esperaba alguna reacción al disco de los oyentes americanos. Hubo reseñas en Billboard y en Cash Box, pero las escribieron críticos profesionales, que raramente reflejan las opiniones del público. Parece haberles gustado el single Love You Till Tuesday. Me han pasado una copia del disco americano y se han pasado de amarillo. No soy tan rubio. La foto de detrás es más yo. Espero que te gusten las dos.

En respuesta a tus preguntas, mi nombre real es David Jones y no tengo por qué decirte por qué lo he cambiado. «No sacarías un duro con él» me dijo mi manager. Mi cumpleaños es el 8 de enero y creo que mido 1,75. Hay un club de fans aquí en Inglaterra, pero si me va bien en los Estados Unidos tendré otro allí, supongo. Es un poco pronto para incluso pensar en ello.

Espero pasarme un día por América. Mi manager me cuenta muchas cosas de cuando ha estado allí con otros artistas que lleva. El otro día veía una peli en la tele que se llamaba No Down Payment. Muy buena, pero un poco deprimente si realmente refleja vuestro modo de vida. Por suerte un poco después echaron un documental sobre Robert Frost el poeta americano, rodado principalmente en su casa en Vermont, y eso como que lo dejó en empate. Estoy seguro de que eso se parece más a la América real. La semana pasada hice mi primera película. Sólo un corto de 15 minutos, pero me ha dado algo de experiencia para una de larga duración que empezaré en enero.

Gracias por ser tan amable de escribirme y por favor hazlo de nuevo y cuéntame más cosas de ti.

Sinceramente tuyo,

(Firmado «David Bowie»)»

Erwin Schrödinger.- Mi concepción del mundo



Supón que estás sentado sobre un banco en un camino de un paraje de los Alpes Altos. (...) Delante tuyo las cimas coronadas de nieve. Todo esto que ven tus ojos ha estado aquí, con pequeños cambios, desde hace milenios. Dentro de un ratito -no mucho tiempo- tú ya no estarás mientras que el bosque, las rocas y el cielo seguirán así invariables después de ti.


¿Qué es eso que te ha reclamado repentinamente de la nada para que goces un rato de este espectáculo que ni siquiera repara en ti? Todas las condiciones de tu ser son casi tan viejas como estos Alpes, como estas rocas. Desde hace milenios los seres humanos han ambicionado, sufrido, criado; las mujeres han parido con dolor. A lo mejor hace cien años otro estaba sentado en este mismo lugar y contempló al igual que tú, con idéntico recogimiento y melancolía en el corazón, esas lomas candentes. Ese otro hombre había sido engendrado por un hombre y nacido de una mujer, igual que tú. Sentía alegría y dolor como tú. ¿Era otro acaso? ¿No eras tú mismo? ¿Qué significa este tú mismo? ¿Qué condiciones hacen falta para que este engendrado se convierta en ti, justamente tú y no otro? Si la que es hoy tu madre hubiera cohabitado con otro y le hubiera dado un hijo, y de igual manera tu padre, ¿hubieses llegado a ser tú? ¿O quizás tú en ellos, en el padre de tu padre ... ya desde hace milenios? (...)

... es imposible que el sentir y querer que tú llamas tuyo hayan salido de la nada en un cierto momento (no hace mucho tiempo); más bien, este reconocer, sentir y querer es esencialmente eterno e invariable en todos los hombres, o mejor dicho en todos los seres sensibles. (...) por muy incomprensible que parezca al intelecto común, tú -e igualmente cada ser consciente tomado por separado- eres todo en todo. Por ello, tu vida, la que tu vives, no es un fragmento del acontecer mundial, sino en cierto sentido, la totalidad.

Así, puedes echarte al suelo, apretarte contra la madre tierra, con el seguro convencimiento de que tú eres uno con ella y ella una contigo. (...) Tan seguro como que ella te tragará mañana, tan seguro como que te parirá de nuevo para renovadas ambiciones y sufrimientos. Y no sólo algún día: ahora, hoy, a diario te da a luz, no una vez sino miles y miles de veces, como también te devora miles y miles de veces a diario. Porque eternamente y siempre es sólo ahora, este único y mismísimo ahora, el presente es lo único que nunca se acaba.

... me parece que mi angustia e inquietud, ambición y preocupación no son sino lo mismo que las de miles de hombres y mujeres que vivieron antes que yo, y puedo creer que transcurridos miles de años todavía podrá cumplirse aquello que yo había implorado hace miles de años por vez primera. Ninguna idea germina en mí, que no sea la continuación de la de un ancestro y por lo tanto no es un germen joven, sino el desarrollo de un brote del vetusto y sagrado árbol de la vida.

Fragmento de: S.Schrödinger. Mi concepción del mundo. Barcelona, Tusquets, 1988., p. 44-46