Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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martes, 9 de julio de 2013

Mercedes Sosa



“Cuando en Europa hablan de Latinoamérica creen que es algo uniforme y yo he visto indios en Ecuador, Africa misma en el mercado de Bahía;vi las distintas texturas en los tejidos de cada tribu en Machu Pichu...”
                                                       MERCEDES SOSA
                                    (9 de julio de 1935 – 4 de octubre de 2009) 





 
"La Negra" Haidée Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán, Argentina, el 9 de Julio de 1935; curiosa jugada del destino: un par de semanas antes de su llegada a la vida, Argentina había perdido en Colombia a su más grande cantor de tangos: Carlos Gardel.
En la adolescencia llegó a ser profesora de danzas nativas; también cantaba. En Octubre de 1950, oculta bajo el seudónimo de Gladys Osorio, participó de un corcurso radial y ganó un contrato por dos meses de actuación en la emisora LV12 de Tucumán. Radicada en Mendoza, debutó discográficamente con un trabajo independiente: "Canciones con fundamento". Poco después consiguió cantar por primera vez en el Festival de Cosquín, gracias a la generosidad del ya entonces famoso cantor Jorge Cafrune. En ese mismo año, 1965, grabó con una juvenil voz el único tema de la obra conceptual "Romance de la muerte de Juan Lavalle" de Ernesto Sábato y Eduardo Falú.
En 1966 dio a conocer "Yo no canto por cantar", el álbum con el que inició su vinculación con la empresa Polygram - actualmente Universal-. En 1967, cuando ya iba por el tercer disco -el segundo fue "Hermano", su sucesor, "Para cantarle a mi gente", comenzó a viajar por el mundo. Cantó en Miami, Lisboa, Roma, Varsovia, Leningrado, Kislovo, Sochi, Gagri, Bakú y Tifilis. En esa gira conoció a Ariel Ramirez, el compositor de "Misa Criolla", quien le propuso que fuera la voz de su obra "Mujeres Argentinas", y ella aceptó. Este disco lo grabó en 1969, poco después de que se conociera su álbum "Con sabor a Mercedes Sosa".
Por entonces era común que fuera censurada en la radios oficiales debido a la reforma radical que imponía por medio de sus canciones frente a la represión social que se vivía en ese momento en la República Argentina.
En 1970 participó en el filme "El Santo de la Espada", de Leopaldo Torre Nilsson, sobre la vida del General José de San Martín, Padre de la Patria de los Argentinos, y dio a conocer otros discos importantes en su carrera, "El grito de la tierra" y "Navidad con Mercedes Sosa". Al año siguiente lanzó "La voz de Mercedes Sosa" y "Homenaje a Violeta Parra". En esa misma temporada volvió al cine en el papel de Juana Azurduy en el film "Güemes" (La tierra en armas).
En 1972, cuando su arte sufría el constante jaqueo de la censura impuesta por el gobierno militar, se publicó "Hasta la Victoria", un disco cargado de contenido social y político. También en ese año le puso voz a la "Cantata Sudamericana". "Mercedes Sosa" y "Traigo un pueblo en mi voz" aparecieron en 1973, año del convulsionado regreso a la democracia.
En 1976, cuando los militares ya habían dado otra vez el golpe de Estado, se publicó "Mercedes Sosa".
En 1979 se publicó "Serenata para la tierra de uno"; en medio de la violencia seguía cantándole a la vida. Pero el hostigamiento fue insoportable. Luego de ser detenida durante un concierto en la ciudad de La Plata, junto a 350 espectadores, debió exiliarse. Primero vivió en París y al año siguiente, en 1980, se instaló en Madrid. Mercedes pudo desarrollar, en sus años de exilio, una intensa actividad artística internacional.
El 18 de Febrero de 1982 pudo volver a cantar ante el público argentino en el teatro Ópera de Buenos Aires acompañada por los más destacados músicos locales como León Gieco y Charly García. La democracia volvió a Argentina cuando el álbum doble de "Mercedes Sosa en Argentina" fue grabado en vivo durante los conciertos de su retorno, el mayor suceso de ventas del mercado local. Ese éxito quedó demostrado en el estadio de fútbol de Ferrocarril Oeste para un par de conciertos. Durante ese espectáculo se filmaron imágenes para el largometraje documental "Como un pájaro libre", que le fue dedicado.
Después de publicar los albumes "Como un pájaro libre" y "Mercedes Sosa", y ya reinstalada en su casa de Buenos Aires, cantó en el Lincoln Center y el Carnigie Hall norteamerica, en el Mogador francés y también en numerosos escenarios argentinos.
En 1984 lanzó "Será posible el sur?", otra obra antológica, y poco antes de la Navidad protagonizó el espectáculo "Corazón Americano". En la siguiente temporada sumó dos títulos importantes en su discografia. Por un lado volvió a dar un significativo apoyo a los compositores de su país con "Vengo a ofrecer mi corazón", en el que registró el tema "Razón de vivir" y "Madre de madres", "Entre a mi pago sin golpear" y "Canción para Carito".
En 1986 realizó una extensa gira por Alemania y Europa Central y cantó en los Estados Unidos, y además celebró 25 recitales en Brasil. En medio de aquellas giras, se editó "Mercedes Sosa ‘86" y "Mercedes Sosa ‘87".
En el ´88 lanzó "Amigos Míos", un disco compilado. En ese mismo año incursionó como productora, organizando el memorable espectáculo "Sin Fronteras". En 1989 recibió la medalla de la Orden del Comendador de las Artes y las Letras, otorgado por el Ministerio de Cultura de la República Francesa.
En 1990 apareció "Mercedes Sosa en vivo en Europa", y siguió viajando. Poco después dio a conocer "De mí", un álbum con registros en vivo. El 1 de Abril de 1992 en el Salón Dorado del Consejo Deliberante porteño fue declarada Ciudadana Ilustre de Buenos Aires. Fue declarada Visita ilustre de Texas y de Houston, por el gobernador del estado y por el alcalde de la ciudad. A comienzos de 1993 cruzó nuevamente Los Andes para participar en el festival Internacional de Viña del Mar. En Noviembre se publicó la compilación "Mercedes Sosa 30 años" que volvió a posicionarla en los primeros puestos. El suceso lo repitió con su siguiente álbum, "Gestos de Amor", que apareció en 1994, y llegó a ser Disco de Platino. Luego cantó en representación de América en el segundo concierto de Navidad realizado en la Sala Nervi del Vaticano.
En 1996 hizo la presentación en Buenos Aires de "Escondido en mi País".
No terminó bien el año. En la primavera sufrió un agravamiento de dolencias en su físico. Por eso con un cuadro de depresión enmascarada, pasó cinco meses en cama, con una deshidratación que la hizo perder más de 30 kilos. Estuvo al borde de la muerte. Luego de medio año de sufrimiento, volvió a cantar en un disco notable, titulado significativamente "Al despertar". Ese trabajo mereció el Premio Gardel de la critica especializada de Argentina como el disco del año, durante una ceremonia en la que también fue distinguida como la Mejor Artista de folklore de la temporada. Además de las distinciones ya mencionadas ha sido declarada Ciudadana ilustre de Tucumán, ha recibido la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania, la Medalla al Mérito Cultural del Ecuador, la Placa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú en reconocimiento a sus 30 años de difusión del canto latinoamericano, el Premio ACE 1993 por su disco Sino, y el Martín Fierro 1994 al mejor show musical en televisión.
También se ha hecho acreedora del Gran Premio CAMU-UNESCO 1995, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaria Regional para América Latina y el Caribe, del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO; del Premio de la UNIFEM, organismo de las Naciones Unidas, que la distinguió poco antes de una actuación en el Lincoln Center de Nueva York por su labor en defensa de los derechos de la mujer, del Konex de Platino 1995 a la Mejor Cantante Femenina de Folklore y del Konex de Brillante a la Mejor Artista Popular de la Década.
Además, ha recibido el halago de ser incluida por la Conferencia de la Mujer, de la Secretaria General de la Naciones Unidas en la colección discográfica "Global Divas".
A poco de fin de milenio, totalmente recuperada de su enfermedad, sigue en actividad. En 1999 ha retomado a las intensas giras internacionales. Alternando con multitudinarias actuaciones en la Argentina, ha cantado en México, Guatemala, El Salvador y otros países centroamericanos. En Julio acompañó a Charly García en un concierto ante público de rock en el DF de México, y entre Setiembre y Octubre realizó una importante gira por Inglaterra, Israel, Alemania, Suiza, Austria y Holanda. Poco después, en México, las máximas autoridades de UNICEF le entregaron las credenciales que la acreditaban como Embajadora de Buena Voluntad de la organización para América Latina y el Caribe. Y sigue su vida de cantora. En el año 2000 graba "Misa criolla" y en 2001 "Acústico", material tomado de varios recitales que La Negra brindó en el Teatro Gran Rex.
En 2002 se une a León Gieco y Víctor Heredia y presentan una serie de shows bajo el nombre de "Argentina quiere cantar".
En el 2003 comenzó a trabajar en un libro con sus memorias.
En 2005 lanza "Corazón libre", cuya presentación oficial tuvo lugar los días 23 y 24 de Mayo en el Teatro Gran Rex.
En 2007 emprende una gira por toda Latinoamérica y Estados Unidos; y en 2008 realiza lo propio recorriendo América y países de Europa, como España, Italia, Alemania e Israel.
En 2009 regresa a las bateas con una obra conceptual partida en dos volúmenes: "Cantora 1" y "Cantora 2" que recopila sus grandes éxitos y canciones populare sinterpretadas a dúo con artistas de renombre como Joan Manuel Serrat, Julieta Venegas, La Sole, Diego Torres, Shakira y Gustavo Santaolalla entre muchos otros.
El 2 de Octubre de 2009 ingresó al Sanatorio de La Trinidad del barrio de Palermo, Buenos Aires, por un decaimiento producido por la enfermedad de Chagas-Mazza que sufría desde hacía 30 años, afección que entorpece el correcto funcionamiento del corazón. Así, Mercedes Sosa falleció el 4 de Octubre de 2009 a los 74 años. Sus restos fueron velados en el Congreso Nacional.
En 2010, en conmemoración de la artista se edita "Deja la vida volar-En gira".
En 2011, la compañía discográfica Universal Music edita una serie de álbumes que contienen obras que no han podido ser editadas por la artista. Primero nace "Censurada", una placa que contiene obras censuradas por el gobierno militar y varios singles que no han sido incluidos en los LP. En Noviembre sale el segundo volumen; se trata de "Yo tengo tantos hermanos - Gravado Ao Vivo No Brasil", un álbum registrado en Brasil, entre el 17 de Marzo y el 6 de Mayo de 1980. Es el único registro en vivo de piezas que fueron parte fundamental de su carrera en la década del 70. 

(Fuente:www.cmtv.com.ar)






Mercedes Sosa - Violetas para Violeta, con Sabina (Canción de homenaje a la gran VIOLETA PARRA))



 Mercedes Sosa & Horacio Guaraní-si se calla el cantor





Mercedes Sosa-Canción con todos

Antoine de Saint-Exupéry.- El principito






"Las personas mayores nunca son capaces de comprender las cosas por sí mismas, y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones."

(Antoine de Saint-Exupéry.- El principito)

Imagen: Robert Doisneau

Nietzsche.- cita



"El arte no tiene por objeto dejar obras que el tiempo deteriore sino crear artistas en todos los hombres, y despertar en el hombre común el genio dormido"

(F. Nietzsche)

Imagen: Egon Schiele.- La madre del artista durmiendo. 1911

Billy Wilder habla sobre Erich von Stroheim



"Siempre fui un gran admirador de Erich von Stroheim. La primera vez que le vi yo estaba rodando las escenas de los tanques de "Cinco tumbas al Cairo" (1943) en el desierto de Arizona. Me dijeron que había llegado a Hollywood. Me precipité, le dije lo emocionado que estaba, yo, un pequeño director, de dirigirle a él, el gran Stroheim. Para tranquilizarle, le dije: "Señor Stroheim, ¿sabe por qué no dirige películas? Porque siempre ha llevado diez años de adelanto sobre su época". Me miró y me respondió: "Veinte". Había algo grande en él; cuando cometía un error era grandioso, y cuando estaba bien, tenía clase"
 
Así hablaba el gran Billy Wilder de otro grande, Erich von Stroheim, a quien además de dirigirle en "Cinco tumbas al Cairo" tendría la oportunidad de contar de nuevo con él para "El crepúsculo de los Dioses" (Sunset Boulevard - 1950), donde daba vida a un fiel mayordomo y antes exdirector de una actriz ahora en decadencia, la sensacional Norma Desmond a la que diera vida Gloria Swanson.

El fotograma pertenece a un momento del rodaje de "El crepúsculo de los dioses" y en ella podemos ver a Wilder dando consejos a Stroheim ante la mirada de William Holden.

Stefan Zweig.- El hombre extraordinario



“Porque el hombre extraordinario busca inconscientemente un destino extraordinario; su naturaleza sobredimensional es, conforme a su organismo, vivir heroica o, en palabras de Nietzsche, «peligrosamente»; desafía violentamente al mundo con la violenta aspiración que habita en él. Así, en última instancia, el carácter genial no es inocente de sus padecimientos, porque la misión que hay en él ansía de un modo místico esa prueba de fuego para desencadenar una última fuerza; como la tormenta a la gaviota, su fuerte destino le sostiene con más fuerza y lo eleva más alto. En cambio, el carácter mediocre busca por naturaleza formas de vida apacibles; no quiere, no necesita en absoluto una tensión mayor, preferiría vivir tranquilo y en las sombras, donde no sopla el viento y la temperatura del destino es moderada; por eso se niega, por eso se atemoriza, por eso huye cuando una mano invisible lo sacude. No quiere responsabilidades en la historia universal, al contrario, las teme; no busca el sufrimiento, sino que se le impone; desde fuera, no desde dentro, es obligado a ser más grande que su auténtica dimensión. Ese sufrimiento del no-héroe, del hombre mediocre, no me parece menor que el patético sufrimiento del verdadero héroe, porque le falte un sentido visible, y quizá es aún más estremecedor; porque el hombre común tiene que soportarlo por sí mismo y no tiene, como el artista, la bendita salvación de transformar su tormento en obra y forma perdurables.”

(de "María Antonieta")

Easy Rider (Dennis Hopper, 1969)




"- ¿Sabes? antes, antes éste era un país fantástico. No sé qué es lo que le habrá pasado.
- Que todo el mundo tiene miedo, eso es lo que ha pasado. No podemos entrar ni en un hotel de segunda y menos en un motel de segunda, creen que les vamos a degollar, tienen miedo.
- No les dais miedo vosotros, les da miedo lo que representáis para ellos.
-¿Ah, sí? lo que representamos para ellos es que necesitamos un corte de pelo.
- No, no. Lo que representáis para ellos, es la libertad.
- ¿y qué tiene de malo la libertad? todo el mundo la quiere.
-Si desde luego, todo el mundo quiere ser libre, si. Pero una cosa es hablar de ello y otra muy diferente es serlo. Es muy difícil ser libre cuando te compran y te venden en el mercado. Claro que no les digas jamás que no son libres, porque entonces se dedicarán a matar y a mutilar para demostrar que lo son. Sí, sí, están todo el día dale que dale y dale que dale con la libertad individual y ven un individuo libre, y se cagan de miedo.
- Pues el miedo no les hace huir.
- No, el miedo les hace peligrosos"









"Easy Rider", Dennis Hopper, 1969


"Che gelida manina" y "Si, mi chiamo Mimi" - La Bohéme" - Puccini

 
Dos de las arias más hermosas de la historia de la opera son sin duda "Che gélida manina" y "Si mi chiamo, Mimi" que se cantan una tras la otra en la obra "La Bohéme" (1896) de Giaccomo Puccini, en cuyo libreto se aunaron los diferentes episodios de la novela por entregas "Escenas de la vida bohemia" de Henry Murger publicados en un periódico a lo largo de cinco años (1845-9) y que se aderezaron con escenas de marcado tono autobiográfico ya que reflejan las vivencias de Puccini durante los años de estudiante en el conservatorio de Milán, donde compartió habitación con Pietro Mascagni. Una de esas escenas es sin duda este aria que hoy vamos a disfrutar y en la que Rodolfo se presenta a Mimi, tan escaso de fondos como Puccini, pero lleno también de ilusiones y sueños.
 
 


 La escena se produce en la buhardilla que comparte el poeta Rodolfo con otros tres bohemios, un pintor, un filosofo y un músico. Hay un momento en el que estos amigos abandonan la escena y Rodolfo se queda solo para terminar un artículo que está escribiendo, prometiendo reunirse con sus amigos pronto. Entonces alguien llama a la puerta, y entra Mimí, una modista que vive en otra habitación del edificio. Ha venido a pedir que le ayuden a encender nuevamente su vela, que se le ha apagado. Sale, pero regresa en seguida porque ha olvidado su llave. En ese momento, ambas luces se apagan y en la oscuridad deben buscar la llave. Rodolfo, deseoso de pasar tiempo con Mimì, encuentra la llave y se la guarda en el bolsillo, fingiendo inocencia. Cuando sus manos tropiezan, ambos aprovechan la ocasión para contar la historia de sus vidas: él interpreta Che gelida manina / "Qué manita más fría" y ella, Sì, mi chiamano Mimi / "Sí, me llaman Mimí". Una verdadera maravilla que podemos disfrutar en los dos videos que os dejo a continuación y en los que Rolando Villazon y Ana Netrebko dan vida a Rodolfo y a Mimi.

En la imagen que acompaña el texto se puede ver el cartel original de 1896 para el estreno de "La bohème" obra de Adolfo Hohenstein.

 
"Che gélida manina" a la que sigue
 
 
Si, mi chiamo Mimi

Carta de Charles Baudelaire a Richard Wagner


 
 
Viernes, 17 de febrero de 1860.

Señor:

Siempre he imaginado que, por acostumbrado que esté a la gloria un gran artista, no habría de ser insensible a una felicitación sincera cuando esta felicitación fuera como un grito de agradecimiento y que, en definitiva, este grito podría tener un valor de un género singular viniendo de un francés; es decir, de hombre poco hecho al entusiasmo y nacido en un país donde apenas se presta más atención a la poesía y a la pintura que a la música. Ante todo, quiero decirle que le debo el mayor gozo musical que jamás haya experimentado. A mi edad apenas atrae ya escribir a los hombres célebres y habría dudado mucho en testimoniarle por carta mi admiración si mis ojos no se tropezaran cada día con artículos indignos, ridículos, en los que se hacen todos los esfuerzos posibles por difamar su genio. No es usted, señor, el primer hombre con ocasión del cual haya tenido yo que sufrir y avergonzarme de mi país. Por fin, la indignación me ha empujado a testimoniarle mi reconocimiento; me he dicho a mí mismo: quiero distinguirme de todos esos imbéciles.

La primera vez que fui a los Italianos a escuchar sus obras, lo hice bastante mal dispuesto e incluso -lo confesaré- lleno de malos prejuicios; más tengo excusa: me han embaucado tantas veces...; he escuchado tanta música de charlatanes precedidos de bombo y platillo... Usted me venció inmediatamente. Lo que experimenté es indescriptible y, si me hace el favor de contener la risa, intentaré transmitírselo. Al principio me pareció que conocía aquella música, y, al reflexionar más tarde, comprendí de dónde provenía este espejismo; me parecía que aquella música era la mía y la reconocía como todo hombre reconoce las cosas que esté destinado a amar. Para cualquiera que no sea hombre de talento, esta frase sería inmensamente ridícula y más escrita por un hombre que, como yo, no sabe música y cuya toda educación se limita a haber escuchado (con gran placer, es cierto), algunos bellos fragmentos de Weber y Beethoven.

El carácter que, a continuación, me chocó principalmente en su música, fue su grandeza, aquello representaba algo grande e impulsaba a la grandeza. Después he vuelto a encontrar por doquier sus obras, la solemnidad de los sonidos grandiosos, de los aspectos grandiosos de la naturaleza, y la solemnidad de las pasiones grandiosas del hombre. Y uno se siente al instante arrebatado y subyugado. Entre los fragmentos más extraños y que me aportaron una sensación musical nueva, está el dedicado a pintar el éxtasis religioso. El efecto producido por la Entrada de los invitados y por la Fiesta nupcial es inmenso. Sentí toda la majestuosidad de una vida más amplia que la nuestra. Aún algo más: experimenté con frecuencia un sentimiento de una naturaleza harto singular, el orgullo y el gozo de comprender, de dejarme penetrar e invadir, voluptuosidad realmente sensual, que se asemeja a la de ascender a los aires o rodar por la mar. Y la música, al mismo tiempo, respiraba orgullo por la vida. Por regla general, estas profundas armonías me parecían semejantes a esos excitantes que aceleran el pulso de la imaginación. También experimenté, en fin (y le suplico que no se ría) sensaciones que derivan, probablemente, del talante de mi espíritu y de mis más frecuentes preocupaciones. Por todas partes hay algo de arrebatado y de arrebatador, algo que aspira a ascender más arriba, algo de excesivo y de superlativo. Por ejemplo, y sirviéndome de un símil tomado de la pintura, supongo ante mis ojos una vasta extensión de un rojo sombrío. Si este rojo representa la pasión, veo a ésta acercarse gradualmente, a través de todas las transiciones del rojo y el rosa, hasta la incandescencia de la hoguera. Se diría que es difícil, imposible incluso, convertirse en algo más ardiente, y, sin embargo, una última onda viene a trazar un surco más blanco aún sobre el blanco que le sirve de fondo. Este será, si usted me lo concede, el grito supremo del alma elevada a su paroxismo.

Había empezado a escribir unas meditaciones sobre los fragmentos de Tannhäuser y de Lohengrin que escuchamos; más hube de reconocer la imposibilidad de decirlo todo.

De modo que podría continuar esta carta interminablemente. Si ha podido usted leerme, se lo agradezco. No me queda nada que agregar sino unas pocas palabras. Desde el día en que escuché su música me digo sin cesar, sobre todo en los momentos bajos: Si, al menos, pudiera escuchar esta tarde un poco de Wagner... Existen, sin duda, otros hombres en la misma situación. En definitiva, debería sentirse satisfecho con el público, cuyo instinto ha resultado bien superior a la mala ciencia de los periodistas. ¿Por qué no da unos cuantos conciertos más añadiendo fragmentos nuevos? Nos ha hecho conocer el aperitivo de unos gozos desconocidos; ¿tiene usted derecho a privarnos del resto?... Una vez más, señor, le doy las gracias; usted me ha restituido a mí mismo y a la grandeza, y, además, en momentos bajos.

Charles Baudelaire

Cesare Pavese.- cita




"El amor tiene la virtud de desnudar, no a los dos amantes uno frente al otro, sino a cada uno delante de sí"

( Cesare Pavese)

Imagen: Chagall.- Amantes