Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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viernes, 24 de mayo de 2013

J.D. Salinger: Fragmentos de "El guardian entre el centeno"

J.D. Salinger, se enfada ante alguien que lo fotografía desde su coche a la salida de un comercio.


“Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada.”

Así, con este arranque tan dickensiano (un juego más de Salinger) comienza su archiconocida obra “El Guardián entre el centeno”, con la que triunfó practicamente desde su publicación en 1951. La novela, que explora las contradicciones e inseguridades de la adolescencia, se ha convertido en un clásico de la literatura moderna estadounidense.

Salinger vivió apartado de los focos de la fama (su carácter recuerda al de Cormac McCarthy). Se mudó desde Nueva York (vivía en Park Avenue) a Nueva Hampshire y allí permaneció recluido hasta el fin de sus días. Algunos atribuyen su personalidad huidiza e introvertida a los traumas que sufrió como combatiente en la Segunda Guerra Mundial.

Fragmentos de EL GUARDIAN ENTRE EL CENTENO

“Cuando hace buen tiempo, mis padres suelen ir a dejar flores en la tumba de Allie. Yo fui con ellos unas cuantas veces pero después no quise volver más. No me gusta verle en el cementerio rodeado de muertos y de losas. Cuando hace sol aún lo aguanto, pero dos veces empezó a llover mientras estábamos allí. Fue horrible. El agua empezó a caer sobre su tumba empapando la hierba que tiene sobre el estómago. Llovía muchísimo y la gente que había en el cementerio empezó a correr hacia los coches. Aquello fue lo que más me reventó. Todos podían meterse en su automóvil, y poner la radio, y después irse a cenar a un restaurante menos Allie. No pude soportarlo. Ya sé que lo que está en el cementerio es sólo su cuerpo y que su espíritu está en el Cielo y todo eso, pero no pude aguantarlo. Daría cualquier cosa porque no estuviera allí. Claro, ustedes no le conocían. Si le hubieran conocido entenderían lo que quiero decir. Cuando hace sol puede pasar, pero el sol no sale más que cuando le da la gana”.

"Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo cuando van entre el centeno, muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños, y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde del precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Yo sería el guardián entre el centeno”


Esta entrada está tomada de la página del escritor José Manuel Pérez Padilla, que os recomiendo sin reservas que visitéis. Os dejo el enlace: http://www.facebook.com/PerezPadilla.Novelas?ref=ts&fref=ts

Bob Dylan


"Yo no tengo una voz bonita. Yo no sé cantar bonito, y además no quiero."     

BOB DYLAN (n.el 24 de mayo de 1941)








 Cantante y compositor estadounidense de folk y rock, una de las grandes figuras de la música contemporánea, cuya producción musical lo erigió en un referente entre los cantautores. Su admiración por el poeta Dylan Thomas le llevó a adoptar el apellido artístico por el que se ha hecho popular. En la década de 1960 creó un estilo propio a partir de la recuperación de la música folk, a la cual añadió unas letras cargadas de simbolismo y reivindicaciones, que le convirtieron en un líder para la juventud contestataria de su país. Canciones como Blowin’ in the Wind, Maters of war o Talkin’ World War III blues revolucionaron el pop mundial y abrieron nuevos caminos tanto para cantautores como para bandas de rock. En 1965 recurrió a los instrumentos eléctricos e inició una serie de bruscos virajes, tanto estilísticos como espirituales, que le valieron numerosas críticas de los seguidores más puristas del folk. Tras un largo período de silencio discográfico, volvió a llamar la atención con un trabajo recopilatorio grabado en directo y sin instrumentos eléctricos, Unplugged (1995). Algunos de sus álbumes más destacados son The freewheelin' BobDylan (1963), Blood on the tracks (1975) y Oh mercy (1989), mientras que Love and theft (2001) y Modern times (2006) figuran entre sus últimos discos. Nominado para el Nobel de Literatura, fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2007.


Robert Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan, nació en Duluth, Minnesota (Estados Unidos) el 24 de mayo de 1941. Desde la infancia mostró un gran interés por la música y la poesía. Vivía en un entorno rural y conoció de primera mano la música tradicional americana de origen europeo. En 1959 empezó a estudiar en la Universidad de Minnesota, donde entró en contacto con la llamada música folk y con la canción protesta. Frecuentaba los locales nocturnos en los que se interpretaba música y pronto empezó a actuar en ellos. Además, pasaba más tiempo cantando y tocando la guitarra y la armónica que estudiando. Fue entonces cuando adoptó su nombre artístico, en homenaje al poeta americano Dylan Thomas. Bob Dylan abandonó definitivamente los estudios universitarios y, decidido a dedicarse por completo a la música, en 1961 se trasladó a Nueva York.

Allí empezó a cantar en los cafés de Greenwich Village, donde se reunían los aficionados al folk. El joven cantante llamó la atención de las más importantes figuras del género, a las que admiraba y que pronto lo consideraron uno de los suyos. Con sus guitarras, banjos, tambores y armónicas, los cantantes folk de los años sesenta iban de la mano con la expansión de los movimientos por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam. Músicos como Pete Seeger, Peter, Paul and Mary o Joan Baez, en general jóvenes comprometidos blancos de clase media y urbanos, estaban convencidos de que con canciones podían combatir el comercialismo, la hipocresía, la injusticia, la desigualdad y la guerra. También Bob Dylan transmitía con sus letras de alto contenido poético mensajes que daban un nuevo sentido a la música popular. Sus canciones de protesta no sólo reflejaban los sentimientos de la gente hacia los temas contemporáneos, sino que los creaban, ganándose el título de la voz de su generación.


Una elogiosa crítica aparecida en The New York Times le abrió las puertas del mercado discográfico: la discográfica Columbia Records le ofreció grabar su primer disco, titulado Bob Dylan (1962). En este primer vinilo alternó canciones del repertorio folk y blues e incluyó dos temas propios. Bob Dylan fue bien recibido por la crítica y el público y ya mostraba las características esenciales de su estilo: mezcla de las distintas tradiciones musicales populares americanas (especialmente el folk de origen europeo y el blues afroamericano) y gran importancia de las letras de las canciones.

En 1963 se publicó el segundo disco de Bob Dylan, The Freewheelin’ Bob Dylan, que fue un gran éxito. De entre las canciones que contenía este álbum destaca Blowin’ In The Wind, convertida muy pronto en un auténtico himno generacional. Esta canción se cantaba en las manifestaciones pacifistas y a favor de los derechos civiles de la población afroamericana y fue rápidamente traducida a diversos idiomas. Dylan se había convertido en una figura de proyección internacional. Su tercer disco llegó en 1964 y el título, que lo es también de una de las canciones que contiene, expresa el sentir de una época: The Times They Are A-Changin’; es decir, Los tiempos están cambiando.

La imagen de Dylan como cantautor comprometido y figura importante de la canción protesta cambió con su siguiente disco, aparecido en 1965 y titulado Highway 61 Revisited, que incluye el tema Like a Rolling Stone. Esta canción, un auténtico exponente de genuino rock-and-roll, marcó el inicio del Dylan rockero, aunque no dejara de conceder gran importancia a las letras. En el Festival de Folk de Newport, ante la sorpresa y disgusto del público, actuó acompañado por una guitarra eléctrica y amplificadores: no volvería a ser invitado. Lo que estaba haciendo Dylan era revolucionar la idea de música folk, ampliando sus posibilidades. El 1 de junio de 1966 conquistó Europa desde el Olympia de París. El 29 de julio de este mismo año sufrió un accidente de moto, tras el cual desapareció de la vida pública durante dos años.


En 1970 se estrenó la película El precio del fracaso, dirigida por Sidney J. Furie y con banda sonora de Bob Dylan. Tres años después llegó a la gran pantalla un nuevo filme con música de Dylan, Pat Garret y Billy The Kid, dirigida por Sam Peckinpah y en la cual el cantante interpretaba un pequeño papel. En 1975 rodó su única película como director, Renaldo y Clara, y tres años después apareció en un documental firmado por Martin Scorsese titulado El último vals. Para este último trabajo, el director americano se basó en el histórico concierto de despedida de The Band, el grupo que entre mediados de la década de 1960 y mediados de la siguiente acompañaba a Bob Dylan en muchos de sus recitales. El concierto tuvo lugar el Día de Acción de Gracias en Winterland, San Francisco, y en él participaron, además de Dylan y The Band, músicos notables como Eric Clapton, Neil Young, Ringo Starr y otros.

Las canciones de Dylan de la década de 1980 responden, en su mayoría, a sus inquietudes religiosas, y sus letras adquieren una notable profundidad. No vivía entonces su momento de mayor popularidad, aunque los veinticinco años de carrera musical no pasaron por alto ni a su discográfica ni al público. Así, en 1985 apareció un quíntuple álbum antológico, Biograph, que contenía versiones inéditas de algunas de sus canciones.

Dylan fue durante años un referente generacional, y llegó un momento en que los textos de sus canciones empezaron a interesar seriamente a la intelectualidad de la época. El gran poeta del movimiento beat Allen Ginsberg no dudó en mostrar su admiración por Dylan refiriéndose a él como “un importante bardo americano del siglo XX cuyos textos han influido a generaciones en todo el mundo, lo cual le hace acreedor del premio Nobel”. De hecho, desde 1996 y año tras año, el escritor y profesor de literatura Gordon Ball postularía a Dylan para la concesión de este importante premio, y la primera vez lo hizo a instancias de Ginsberg, fallecido en 1997.

A lo largo de su carrera ha recibido premios como el doctor honoris causa por la Universidad de Princeton, diversos Grammy y el Lifetime Achievement Award como reconocimiento a su trayectoria artística. Comendador de la Orden de las Artes y las Letras francesas, en 2001 recibió un Óscar a la mejor canción original y un Globo de Oro por Things Have Changed, tema incluido en la banda sonora de la película The Wonder Boys, dirigida por Curtis Hanson. En 2006 recibió dos nuevos premios Grammy por Modern Times, disco editado ese mismo año y galardonado como mejor álbum de folk contemporáneo. Además recibió por una de las canciones de este trabajo, Someday Baby, el reconocimiento como mejor solista de rock.

En los últimos años Dylan ha participado en la banda sonora de nuevas películas como Miedo y asco en Las Vegas, de Tery Gilliam (1998), y Anónimos, de Larry Charles (2003), en la que también intervenía como actor encarnando a una vieja gloria de la música encerrado en prisión. Pero también su vida y su obra han interesado a directores de cine importantes, como Martin Scorsese, que en 2005 realizó un documental titulado No Direction Home. Dos años después llegaba a la gran pantalla un filme en el que Dylan no intervenía directamente pero que estaba basado en su vida, I’m Not There, dirigido por Todd Haynes. El filme, que contaba con el beneplácito del artista, fue presentado en el Festival Internacional de Cine de Venecia en agosto de 2007.

Si algo le faltaba a Bob Dylan para acabar de forjar su leyenda, era la publicación de su autobiografía. Chronicles Volume One vio la luz en 2004 y supuso todo un acontecimiento literario internacional. En junio de 2007 se hizo pública la concesión del premio Príncipe de Asturias de las artes al cantante. Entre los candidatos figuraban el compositor Andrew Lloyd Weber, los arquitectos Frank O. Gehry y Rafael Moneo, así como la pianista Maria João Pires. El jurado se decidió por Dylan por su condición de “mito viviente” y por haber sido “el faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo”. Se subrayó “la austeridad en las formas y la profundidad en los mensajes” en las canciones del músico estadounidense.

El cantautor fue uno de los grandes ausentes en la ceremonia de entrega de los premios, el 26 de octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo. Envió, sin embargo, un escueto mensaje en el que agradecía la concesión del galardón. Ese mismo mes se publicaba una retrospectiva de su obra en tres discos compactos que recogían más de cuarenta años dedicados a la música. Pocos días antes Dylan había asistido, en una sinagoga de Atlanta, a la celebración del Yom Kippur, el Día del Perdón. Allí rezó y mostró públicamente su retorno al judaísmo de sus orígenes familiares.

(Fuente:http://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/dylan.htm)



 BLOWIN' IN THE WIND (1963) es una popular canción compuesta por Bob Dylan, la cual se convirtió casi inmediatamente en un clásico de la música norteamericana y también en el mundo entero. Fue incluida en el álbum The Freewheelin' Bob Dylan, editado el 27 de mayo de 1963.

Es descrita como una canción protesta, que contiene una serie de preguntas retóricas sobre la paz, la guerra y la libertad, no haciendo referencia a ningún evento específico.

En 1999 fue introducida en el Grammy Hall of Fame y en 2004 la revista Rolling Stone la consideró la decimocuarta mejor canción de todos los tiempos.






                                              LIKE A ROLLING STONE (1965)

«Like a Rolling Stone» es una canción de 1965 del cantautor estadounidense Bob Dylan. Su letra reivindicativa proviene de un poema que Dylan escribió en junio de dicho año, cuando regresó extenuado de una gira agotadora por Inglaterra.
Se ha descrito el tema como revolucionario en su combinación de diferentes elementos musicales, el sonido jovial y cínico de la voz de Dylan y la asertividad de la pregunta del estribillo: How does it feel? («¿Cómo se siente?»). «Like a Rolling Stone» transformó la carrera de Dylan y todavía se la considera una de las composiciones más influyentes en la música popular de la posguerra. Desde su lanzamiento fue un hito tanto en la música como en la cultura popular que elevó la figura de Dylan hasta volverla icónica. Artistas variados como The Jimi Hendrix Experience, The Rolling Stones, The Wailers y Green Day realizaron versiones de la canción. Además, la revista Rolling Stone la colocó en el número 1 de su lista de las «500 mejores canciones de todos los tiempos»








                                             KNOCKIN' ON HEAVEN'S DOOR (1973)

«Knockin’ on Heaven’s Door» es una canción compuesta por Bob Dylan para la banda sonora de la película de 1973, Pat Garrett y Billy The Kid, dirigida por Sam Peckinpah. En 2004, fue votada como la número 190 por los representantes de la industria de la música y prensa en la revista Rolling Stone como parte de Las 500 mejores canciones de todos los tiempos. También ha sido versionada por Antony and the Johnsons, Guns N' Roses, Avril Lavigne, Eric Clapton, entre otros.






                                                                    HURRICANE (1976)


Hurricane es una canción compuesta por Bob Dylan sobre el boxeador Rubin Carter, acusado injustamente de un triple homicidio. Fue publicada en el álbum Desire en enero de 1976, dando a conocer públicamente el caso del boxeador Rubin "Hurricane" Carter. Se le atribuye a "Hurricane" el haber facilitado el apoyo popular para la defensa de Carter.

Road to... Dorothy Lamour

 

Dorothy Lamour (1914-1996) fue una de las "pin-up" más populares durante los años de la Segunda Guerra Mundial, actriz con un acusado sentido del humor, superó sus inicios como cantante más bien mediocre para hacerse un lugar en Hollywood y tras intentar dar vida a "Ulah" una especie de Tarzán en femenino, logra el éxito en los años cuarenta gracias a la serie de películas "Road to.. (Singapore, Zanzibar, Morocco, Utopía… Bali)", unas películas cómicas que solían auparse anualmente entre las producciones más taquilleras. Compartía papel en estas película con Bob Hope que hacía de despistado y con Bing Crosby que tomaba el rol de inteligente, haciendo Dorothy Lamour el papel de chica, a veces princesa otras heroína, alrededor de la cual se producían todo tipo de confusiones.

Aunque como siempre no todo el mundo debía de estar de acuerdo con el valor artístico de estas películas y se cuenta que en cierta ocasión que Dorothy Lamour estaba cenando en un restaurante se le acercó un joven a su mesa y le dijo:
  -"Señora Lamour, he visto cuatro de sus películas…"
-"¡Gracias!", contestó halagada la actriz
- "…Y eran horribles. Me gustaría que me devolviera mi dólar sesenta"
Dorothy Lamour buscó en su bolso de dónde sacó dos dólares y entregándoselos al joven concluyó:
"Me gustaría que me devolviera los cuarenta centavos de cambio por favor"

 

 Para terminar, un video homenaje con fotos de esta sugerente actriz