Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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viernes, 19 de abril de 2013

Los ojos del odio - Alfred Eisenstaedt - 1933

 





Esta fotografía del ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels fue tomada por el fotógrafo Alfred Eisenstaedt durante una reunión de la Liga de Naciones (antecedene de la ONU) celebrada en Gen...ova en el año 1933. Goebbels fue uno de los personajes más siniestros de la Segunda Guerra Mundial y uno de los más fieles y eficaces colaboradores de Hitler, junto al que se mantuvo hasta su final en el Bunker. Goebbels se suicido junto a su mujer y sus hijos, igual que poco después hizo el propio Hitler. A él se deben muchas de las técnicas publicitarias actuales. 
 


Cuenta la leyenda que Goebbels era desconocedor del origen judío de Eisenstaedt, que además era alemán, y por ello en unas fotos previas se mostraba risueño y distendido, tal como se aprecia en la foto de la derecha, pero que no paso demasiado tiempo en que fuera advertido por alguno de sus acompañantes de los orígenes del fotógrafo, por lo que su disposición para las fotos cambio radicalmente. El título estaba cantado: "Los ojos del odio". El propio Eisenstaedt nos habla de la foto:

"Lo encontré sentado al lado de una mesa plegable en el jardín del hotel. Lo fotografié desde una distancia sin que se diera cuenta. Como un reportaje documental, la foto puede tener algo de valor: sugiere lo huraño y retraído que era. Después, lo encontré en esa misma mesa, rodeado de ayudantes y guardaespaldas. Goebbels parecía tan pequeño, mientras que sus guardaespaldas eran enormes. Me acerqué, y le tomé una foto. Fue horrible. Me miró con una expresión llena de odio. El resultado, sin embargo, fue una fotografía mucho más fuerte. No hay un sustituto para el contacto personal cercano, la involucración con el sujeto, sin importar lo desagradable que sea. (…) Me miró con sus ojos de odio y esperó a que retrocediera. Pero no retrocedí. Si tengo una cámara en las manos, no conozco el miedo."

Jayne Mansfield


" Los hombres son esas criaturas con dos piernas y ocho manos." 

   JAYNE MANSFIELD  

                                           (19 de abril de 1933 — 29 de junio de 1967)











Exuberante actriz (sus medidas aproximadas eran 102-56-89), la rubia Jayne Mansfield fue una de las estrellas femeninas más deslumbrantes de los años 50 y 60.

Jayne (de nombre auténtico Vera Jayne Palmer) nació el 19 de Abril de 1933 en Bryn Mawr, Pennsylvania (Estados Unidos). De niña, tras la muerte de su padre, un adinerado abogado, y el segundo enlace matrimonial de su madre, se trasladó al estado de Texas, concretamente a la ciudad de Dallas, en donde participó en varias producciones teatrales universitarias mientras asistía a clases interpretativas en la Universidad de la localidad texana.

Consciente de su impresionante físico y con la perspectiva de introducirse en Hollywood, Jayne Mansfield (apellido de su primer esposo, Paul Mansfield, un estudiante con el que se había fugado y casado en 1950) comenzó a concursar en certámenes de belleza que le ayudasen a dar el salto al mundo de la moda y el cine.

Después de ganar varios concursos se mudó a los 21 años a California en donde retomó sus estudios de interpretación acudiendo a UCLA y trabajó como modelo para muchas revistas, entre ellas Playboy.

En esos momentos ya había tenido una hija con Paul Mansfield a la que llamó Jayne Marie (nacida el año 1950).

En el año 1955 debutó en el cine con pequeños papeles de rubia explosiva (a lo largo de su carrera siempre personificó este tipo de personajes pero con mayor presencia) en títulos como "El Blues De Pete Kelly" (1955), junto a Janet Leight y Peggy Lee, "La Sirena De Las Aguas Verdes" (1955), film dirigido por John Sturges que estaba co-protagonizado por Jane Russell o "Hell On Frisco Bay" (1955), una película de Frank Tuttle.
   

Sus poderosos atributos hicieron de Jayne una figura de fácil explotación sexual por lo que su presencia cinematográfica en los siguientes años fue bastante mayor.

   
Su primer papel importante fue acompañando a Dan Duryea en "The Burglar" (1956), película continuada con éxito con "Female Jungle" (1956) y "The Girl Can't Help It" (1956) de Frank Tashlin, una película en la que aparecían míticos personajes del rock'n'roll de la época como Gene Vincent, Little Richard o Fats Domino.

En 1957 intervino en dos de sus mejores films, "Bésalas Por Mí" (1957), un título de Stanley Donen protagonizado por Cary Grant y de nuevo bajo las órdenes de Tashlin en la comedia "Una Mujer De Cuidado" (1957), comedia que ya había representado en Broadway en 1955.

Al año siguiente se divorció de Paul Mansfield y contraería matrimonio con el húngaro Mickey Hargitay, Mr. Universo y actor ocasional que había aparecido con ella en "Una Mujer De Cuidado".

Jayne y Mickey tuvieron tres hijos, dos niños, Mickley Jr. (1958) y Zolton (1960) y una niña, Mariska (1964).

Dedicada a su vida familiar, Jayne se mantuvo alejada del cine hasta su regreso en 1959 con dirección de Raoul Walsh en "La Rubia y El Sheriff" (1959), una película menor al igual que "Too Hot To Handle" (1960), film dirigido por Terence Young.

Estos títulos, que procuraban mostrar generosamente el espectacular físico de Mansfield, intentaban lanzar a la blonda protagonista como rival de Marilyn Monroe, pero lo cierto es que siempre fue apreciada en el campo cinematográfico como una Marilyn de segunda fila.

Jayne prosiguió trabajando durante los años 60 en producciones muy mediocres que sólo tenían el objetivo de exhibir a la curvilínea actriz en películas casi todas con enfoque humorístico.

Sus ocupaciones fuera de la pantalla sí que resultaron muy profusas, asistiendo a todo tipo de fiestas e invitaciones.
   

Cuando volvía de una de ellas, en Louisiana, su coche chocó contra un camión en un accidente que resultó fatalmente mortal. Era el 29 de junio de 1967 y Jayne Mansfield perdía la vida cuando solamente contaba con 34 años.

Unos años antes, en 1964, se había divorciado de Hargitay y casado ese mismo año con el director Matt Cimber, con el que tuvo otro hijo al que llamaron Antonio (1966).

Jayne y Matt, quien le había dirigido en su último y póstumo film "Single Room Furnished", se habían separado en 1966.

Varios de sus descendientes se dedicaron al mundo del espectáculo. Jayne Marie fue modelo de la revista Playboy y Mariska Hargitay se dedicó al cine ("Leaving Las Vegas").

En 1980 se llevó su vida a la pequeña pantalla en un telefilme protagonizado por Loni Anderson en el papel de Jayne y Arnold Schwarzenegger como Mickey Hargitay.

(Fuentes:http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article155.html y Wikipedia)






                                                                The Burglar (1957)





                                                 Entrevista a Jayne Mansfield en tv

Náufragos, dietas y el "buen ojo" de Hitchcock


 
Una de mis películas favoritas de Hitchcock (inevitablemente son varias) es "Náufragos" (Lifeboat -1943), una sensacional historia que tiene por único escenario el bote salvavidas de un barco, un ambiente más que suficiente para el desarrollo de una trama realmente interesante y aderezada con las buenas dosis de intriga y suspense que Hitchcock sabía imprimirle a sus trabajos. Una de las incógnitas que guardaba la película era como se las apañaría Hitchcock para cumplir con su norma de aparecer en todas sus trabajos, aunque fuera fugazmente. La solución la encontró en un periódico en el que tal y como vemos en la foto que acompaña el texto, aparece la imagen del director. Hitchcock estuvo siempre batallando con su peso y sometido por su mujer a una dieta imposible de cumplir por él. De este modo la imagen elegida para el periódico resulta una indudablemente muestra de su buen humor, al aparecer como protagonista de un anuncio de adelgazamiento, en el que hay un antes y un notablemente más delgado después. Un chico con recursos; no cabe duda.

La chica que mira la foto es Mary Anderson, una prometedora actriz, que nunca terminó de despegar del todo. Tiene una curiosa anécdota que puede que explique su estancamiento. En cierta ocasión Mary Anderson, mientras se sentaba en una silla cercana a la del director, le preguntaba a Don Alfredo:

-"Señor Hitchcock, ¿cúal cree usted que es mi mejor lado?
- "Querida, está usted sentada sobre él" 


 
Mary Anderson



Poema de "El tiempo detenido" - Carmen Rubio López

 
 
CARMEN RUBIO LÓPEZ (España)
POEMA DE "EL TIEMPO DETENIDO"

V

Lo mismo que una rara
versión de la inocencia te comportas.
Si sabes que no quiero recibirte,
¿por qué vienes a interrumpirme el sueño
a la hora en que duermen las mareas,
arrastrando tus pasos
como viento que navega sin rumbo?

Te posas, sin un ruido,
como ángel de papel en mi jardin cerrado.
Con ese simulacro de tormenta que traes,
me violentas el cuarto, te acomodas
al aroma sin dueño de mi vientre
mientras que yo me abrevio
por tus inmediaciones,
y trato de hacer pie en un tiempo de fuga.

Alevosía todo: tu atenta oscuridad,
este ilícito juego que muere entre dos luces,
el cambio de fronteras donde el mundo
me acoge sin preguntas.
Caen los muros. Ignoro
esa parte de mi que empieza a arrepentirse
y sostengo la noche y le corrijo
la fecha al calendario.

Vivo en esa mujer
que lleva el corazón con alambrada.
Dejo que me recorra
tu imperfecta ternura y me abandono
a punto de astillarme.
Lo que queda de mi es el temblor
de una hoja cayendo en el vacío.

¡Incendio de este abril, donde confundo
el sueño y lo real!
¡Que se rasgue la noche, que me rompa!
No puedo resistir la puja de un ausente
ni hallar entre el escombro
la cerradura al alba.

Puñales solidarios tus puñales.
Soy tan sólo un segundo de tu olvido.


El poema es obra de nuestra amiga Carmen Rubio López y forma parte de su libro "El tiempo detenido" (inspirado en el mito de Penélope) que fue Premio "Juan Alcaide" de Valdepeñas (Ciudad Real). Gracias Carmen!

El cuadro con el que se ilustra el poema es "Gala desnuda de espaldas" 1960. Óleo sobre lienzo. 42 x 32 cm. Se expone en la Fundación Gala-Salvador Dalí. Figueras. España.

Edgar Allan Poe: Letras oscuras




Hablar de “autores imprescindibles” en literatura sólo está al alcance de unos pocos. La influencia de la obra de Poe ha sido, y es, tan extensa y fundamental que podríamos incluirlo en el selecto grupo de los imprescindibles sin temor a equivocarnos. Su larga sombra alcanza a autores de renombre como Víctor Hugo, Julio Verne, H.G. Wells, Conan Doyle, Dostoevsky, Navokov, Melville, Thomas Mann, Lovercraft, Ray Bradbury o Stephen king por nombrar algunos.

Escribió cuentos, ensayo, novela y poemas entre el que habría que destacar “El Cuervo”.
Os dejo un fragmento

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
"Es -dije musitando- un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más."


 (…)
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
"Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más."
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
"Señor -dije- o señora, en verdad vuestro perdón imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía."
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.


Esta entrada está tomada de la página del escritor José Manuel Pérez Padilla, que os recomiendo sin reservas que visitéis. Os dejo el enlace: http://www.facebook.com/PerezPadilla.Novelas?ref=ts&fref=ts