Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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miércoles, 17 de abril de 2013

Chavela Vargas



"Hay que llenar el planeta de violines y guitarras en lugar de tanta metralla".

CHAVELA VARGAS (17 de abril de 1919 - 5 de agosto de 2012)







Isabel Vargas Lizano, conocida artísticamente como Chavela Vargas,nació el 17 de abril de 1919 en San Joaquín de Flores, Costa Rica; nacionalizada mexicana. Hija de Herminia Lizano y Francisco Vargas.

Dio sus primeros pasos en la canción en Costa Rica país donde creció. Partió a los 14 años sola y se identificó con el México de los años 50. Huía de los rumores en un pueblo que no entendía que una mujer usara pantalones y de un país que no supo, según ella, valorar su talento.

En México desempeñó varios oficios "Vivía en una azotea de un edificio, bañándome en el baño de las criadas, vendía cositas y cantaba. Una señora me prestó un coche y pusimos una agencia de criadas, y yo, en el cochecito, llevaba a las muchachas a las casas y ganaba dos pesos por cada una", hasta que apareció la oportunidad que le hizo tropezar con la fama: el tema Macorina, una canción de rebeldía del siglo XVII que ella interpretó con sus propios arreglos. Chavela Vargas sorprendió por su actitud desafiante y su apuesta radical, no sólo fue su apariencia la que se saltaba las reglas establecidas, sino que musicalmente prescindió del mariachi, con lo que eliminó de las rancheras su carácter de fiesta y mostró al desnudo su profunda desolación.

Eran épocas en las que paseaba con Agustín Lara, es musa y amiga de Juan Rulfo, vivía con los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo y cenaba grandes dosis de tequila. Llegaron los discos y melodías como La Llorona, Somos, Luz de luna o Canción de las simples cosas. Con el tiempo, la artista estuvo durante 12 años alejada de la canción, de los escenarios y casi de la vida, por culpa del alcoholismo. Mientras que su vida en México era desastrosa. "Estrenaba un coche el viernes y el lunes ya no tenía nada, me emborrachaba y me iba a cantar por las calles. Yo tomaba tequila, todo me lo tomé, por eso no quedó nada allá". La mexicana graba más de 40 discos -entre propios y ajenos, para los que prestó la gravedad de su voz- y protagonizó casi mil conciertos.

En su regreso dijo: "Salí de los infiernos, pero lo hice cantando". Una leyenda habla de disparos de pistolas, de chicas secuestradas en su caballo blanco, brioso, por el paseo de Insurgentes. "Eso no hay que creérselo, monto a caballo, amo los caballos, pero el de mi leyenda era en realidad un Alfa Romeo blanco, y nunca secuestré a nadie. Yo he tenido que luchar para ser yo y que se me respete, y llevar ese estigma, para mi es un orgullo. Llevar el nombre de lesbiana. No lo voy presumiendo, no lo voy pregonando, pero no lo niego". La fragilidad de su estampa, chiquita, delgada, ajetreada. Por su arrugada figura de no más de 53 kilos dejaron su huella los 40 mil litros de alcohol, que, según un cálculo de su hermano, ella bebió a lo largo de 78 años años. "Un día, estábamos de viaje por Acapulco y a él se le dio por sacar la cuenta de lo que había tomado, por pelos y señales. Y lo cierto es que el número, aunque elevado, no me asustó. Todo tiene un para qué en la vida. Y por algo habrá sido, y yo sé que por algo fue, pero me lo reservo."

Chavela Vargas volvió a cantar a principios de los noventa. Manolo Arroyo la redescubrió en El Hábito, en Coyoacán, donde cantaba, y la llevó a España. A partir de ahí, el éxito. El director español Pedro Almodóvar le dio la bienvenida y le ofreció participar en su producción La flor de mi secreto. A partir de ese momento, los títulos y reconocimientos mundiales dan alegría y fe a su trayectoria musical. Fue intérprete de cabecera para Joaquín Sabina. Una calle de Burgos (España) lleva su nombre y ha recibido también en el mismo país el título de "mujer excelentísima". Para Chavela, España es: "Un país que me hizo su amiga en los años 80, abriéndome sus brazos y su juventud". Almodóvar, besó el suelo del escenario del Pabellón de Deportes del Real Madrid y pidió silencio a la audiencia antes de entregar a Vargas el Premio Latino de Honor. El Consejo de Ministros español le concedió la Gran Cruz de Isabel la Católica en el año 2000.

Conocida en México como "la Vargas". Ha actuado en importantísimos escenarios como el Olimpia de París, el Carnegie Hall y el Palacio de Bellas Artes de México. La cantante mexicana se despidió en octubre de 2006 de los escenarios con un concierto homenaje en Ciudad de México, tras cumplir medio siglo de carrera artística por miedo a perder su voz "No quiero que me vayan a ver solamente por ser una viejita simpática", aunque siguió colaborando en grabaciones junto a otros artistas como Miguel Bosé, Joaquín Sabina, Ana Belén y Armando Manzanero.

En 2004, presentó el disco En Carnegie Hall. Durante 2009, con motivo de su 90 aniversario, el Gobierno de la Ciudad de México le rindió un homenaje nombrándola ciudadana distinguida. En diciembre de 2009, en coautoría con María Cortina, se presenta el libro Mis verdades, que narra a modo de entrevista, los acontecimientos más trascendentes de su vida.

Chavela Vargas falleció en Cuernavaca, Morelos, México, 5 de agosto de 2012.


Algunas de sus canciones:

La Llorona
Luz De Luna
Toda Una Vida
Cruz De Olvido
Macorina
Vamonos
Zandunga
Las Simples Cosas
Corazon Corazon
La Noche De Mi Mal
En El Ultimo Trago
La Churrasca
Quisiera Amarte Menos
Volver Volver

(Fuente:http://www.buscabiografias.com/bios/biografia/verDetalle/2815/Chavela%20Vargas)




                         Chavela Vargas 1968 (Fragmento Macorina/Los peces en el río)






María Tepozteca.Plaza del Zócalo.México DF





 Chavela Vargas - Luz de luna (live)




 Chavela Vargas y Joaquín Sabina. Noche de bodas

Poema "Algún día" - Darío Jaramillo

 
DARÍO JARAMILLO AGUDELO (Colombia)
ALGÚN DÍA

"Algún día te escribiré un poema que no
mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores,
que no tenga jazmines o magnolias.
Algún día te escribiré un poema sin pájaros,
sin fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.
Algún día escribiré un poema que se limite
a pasar los dedos por tu piel
y que convierta en palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas;
algún día escribiré un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha."

Darío Jaramillo Agudelo (Santa Rosa de Osos, Antioquia, 28 de julio de 1947), poeta y escritor colombiano, reconocido internacionalmente como uno de los mejores poetas de su país del último siglo.

Este poema nos es propuesto por la amiga Mercedes Torres Diaz. Gracias Mercedes!!!

Ottis Redding, "(Sittin'on) The dock of the bay" y los gatos




No creo que fueran gatos los protagonistas de esta gran canción, pero sin duda esperaban expectantes algo, sentados en el muelle de la bahía, tal como cuenta la letra de la canción, quien sabe si a un pescador que diariamente les daba algo con que menear los bigotes cuando arribaba a puerto. Al ver la foto, de la que desconozco el título y el autor, no pude evitar pensar en la canción, así que veremos que se cuenta por ahí de este clasicazo. "(Sittin' On) The Dock of the Bay" es una canción de soul del cantante americano Otis Redding, lanzada el año 1968, después de la muerte de Otis. Redding escribió el primer verso de la canción en Waldo Pier, (Sausalito, California), durante una gira con los Bar-Keys en agosto de 1967, con el título abreviado "Dock of the Bay".

 En noviembre de ese mismo año, Redding y el productor y guitarrista Steve Cropper completaron la canción y la letra. La colaboración de Cropper le dio al tema un aire distinto al resto de canciones de Redding. Finalmente, el tema se lanzó en enero del año siguiente.

 La popularidad de "(Sittin' On) The Dock of the Bay", lo ha convertido en un tema muy versionado, por cantantes como Charly García, Percy Sledge, Willie Nelson, Michael Bolton, o Pearl Jam. Ocupa el vigésimo octavo puesto en la de las 500 mejores canciones de todos los tiempos según la revista Rolling Stone.

 Su letra (me pregunto si los gatos la estarían maullando mentalmente)

Sentado al sol de la mañana
Estaré sentado cuando llegue la tarde
Mirando girar los barcos
Y mirándolos alejarse de nuevo

Sentado en el muelle de la bahía
Mirando bajar la marea
Simplemente estoy sentado en el muelle de la bahía
Desperdiciando el tiempo

Dejé mi hogar en Georgia
Encabezado por la bahía Frisco
Porque no tenía nada por lo que vivir
Y parece que nada va a venir a mi camino

Pues simplemente estoy...

Parece que nada va a cambiar
Todo aún continúa lo mismo
No puedo hacer lo que la gente me dice que haga
Pues creo que seguiré de la misma forma

Aquí sentado, descansando mis huesos
Y esta soledad no me dejará solo
He Vagado dos mil millas
Solo para hacer de este muelle mi hogar

Ahora simplemente estoy...

Ingrid Bergman, Alfred Hitchcock y el fingimiento




Una de las muchas musas que tuvo Hitchcock durante su trayectoria de director fue la maravillosa Ingrid Bergman, una mujer que además de poseer una belleza irresistiblemente particular era sin duda una portentosa actriz. Participó en dos de las grandes películas del rey del suspense, nada más y nada menos que "Encadenados" (1946) y "Recuerda" (1945).

El caso es que en una de las escenas que debía interpretar a las ordenes de Hitchcock, Ingrid Bergman no daba con la tecla de cómo enfrentarse a la escena conforme a los usos que tenía interiorizados y así se lo dijo al director:

- "No creo que pueda hacerlo naturalmente" y le explicó todos los motivos por los que se encontraba en aquel momento de duda. Hitchcock la escuchó atentamente e incluso le hacía gestos de asentimiento, para que la actriz se sintiera cómoda y escuchada. Pero una vez terminó de hablar, el director le dio la clave para salvar la situación:

- "De acuerdo, si no puedes hacerlo naturalmente, fíngelo"

 Tiempo después Ingrid Bergman reconocería que fue este el mejor consejo que le habían dado a lo largo de toda su carrera sobre el arte de la actuación, que es lo mismo que decir del arte del fingimiento.