Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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lunes, 8 de abril de 2013

Sara Montiel



«Yo no quiero decir que fuera súper, súper, súper... pero un poco súper sí que era»

SARA MONTIEL (10 de marzo de 1928 - 8 de abril de 2013)








 La intérprete, nacida en 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real) fue la primera gran estrella española que llegó hasta Hollywood. Protagonizó películas como Veracruz o El último cuplé. Metáfora inequívoca de cierta España de los 50, los 60 y los 70, la actriz y cantante interpretó además canciones de resonancias inolvidables tales como Fumando espero o Bésame mucho. Sara Montiel, que también fue una de las más cotizadas actrices en el terreno de las variedades, decidió dejar el cine en 1974.


En 1957, con el estreno de El último cuplé le llegó el éxito. A partir de entonces comenzó a protagonizar una cadena de melodramas musicales. Y puso su tarifa: “Un millón de dólares por película”. Ella misma elegía las canciones que iba a interpretar. También el vestuario, para que estuviera a juego con la escenografía. Y hasta el horario de trabajo. “Porque me negué a volver a madrugar. En México y EE UU tenía que levantarme a las cinco y media o seis de la mañana. ¡Nunca más!”. Se olvidó de Hollywood. “En todas partes cayó El último cuplé como una avalancha y en todas partes triunfó. ¿Quién, en un caso así, querría volver a hacer de india?”.

Nació en Campo de Criptana (Ciudad Real), un pueblo humilde que subsistía gracias a la agricultura. Al estallar la Guerra Civil, se fue con su familia a Orihuela (Alicante), y ahí la futura estrella comenzó a estudiar en un colegio de monjas, donde sor Leocadia le enseñó a cantar. María Antonia Abad Fernández (que era su verdadero nombre) tenía 16 años cuando en la Semana Santa de 1941 cantó una saeta que escuchó el periodista José Ángel Ezcurra, fundador de la revista Triunfo, y quiso conocerla.

Ezcurra le puso una profesora de canto y la animó a presentarse a un concurso. Interpretó La morena de mi copla y ganó. Luego la llevaron a Barcelona para hacer unas pruebas de cine, y debutó, no sin ciertas reticencias, con Empezó en boda, al lado de Fernando Fernán-Gómez. “Fue el primero que me besó. Yo tenía 16 años y no sabía. Y me explicó cómo se hacían las películas. Yo creía que se hacían como se ven: del principio al final”.

Pensó en Alejandra como nombre artístico. Pero al ilustrador Enrique Herreros no le gustó. Requería un “apellido contundente”, como Montiel. Por su parte, ella recordó que su bisabuela se llamaba Sara, un nombre que le agradaba. Así nació Sara Montiel. Y así la llamaron por primera vez en la revista Primer Plano.

Llegaron más películas. En Locura de amor, por ejemplo, hizo de “mala malísima”. “Pero ahí el público comenzó a notar que en realidad yo estaba buenísima”. Sentía, con todo, que su carrera de actriz no despegaba. Un día, el dramaturgo Miguel Mihura (“mi primer amor, el hombre que me hizo mujer y al que volvía loco en la cama y dejaba como un trapo”) la recomendó a la productora Hispamex, que la contrató para hacer Furia roja en México.

Sara Montiel llegó al Distrito Federal acompañada por su madre en abril de 1950. “¡Ay, qué país México! Una industria cinematográfica muy profesional, en plena época de oro. ¡Y la gente se podía divorciar! Una realidad que contrastaba con la España cutre que teníamos. Al instante me hice famosa. Cómo no, si me pusieron al lado de Pedro Infante. Hice tres películas con él. Y me hice mexicana, claro. Todavía tengo mi carta de nacionalidad en la caja fuerte. Cuando me casé con Tony Mann, en Los Ángeles, me casé con mi otro pasaporte, el mexicano”.

La actriz Sara Montiel falleció a los 85 años en su casa en el madrileño Barrio de Salamanca como consecuencia de una grave crisis de salud.

A Sara, Sarita, Saritísima, le sobreviven sus dos hijos (adoptados) y una de las más grandes leyendas del cine español.

 
Filmografía:

Te quiero para mí (1944)

Empezó en boda (1944)

El misterioso viajero de Clipper (1945)

Se le fue el novio (1945)

Bambú (1945)

Don Quijote de la Mancha (1947)

Por el gran premio (1947)

Mariona Rebull (1947)

La mies es mucha (1948)

Alhucemas (1948)

Confidencia (1948)

Locura de amor (1948)

Vidas confusas (1949)

Pequeñeces (1950)

Furia roja (1951)

Cárcel de mujeres (1951)

El capitán Veneno (1951)

Necesito dinero (1952)

Ahí viene Martín Corona (1952)

El enamorado (1952)

Ella, Lucifer y yo (1953)

Aquel hombre de Tánger (1953)

Piel Canela (1953)

Jimmy (1953)

Yo no creo en los hombres (1954)

Por qué ya no me quieres (1954)

Se solicitan modelos (1954)

Veracruz (1954)

Frente al pecado de ayer (1955)

Dos pasiones y un amor (1956)

Donde el círculo termina (1956)

El último cuplé (1957)

Yuma (1957)

La violetera (1958)

Carmen de la Ronda (1959)

Mi último tango (1960)

Pecado de amor (1961)

La bella Lola (1962)

La reina de Chantecler (1962)

Noches de Casablanca (1963)

Samba (1965)

La dama de Beirut  (1965)

La mujer perdida (1966)

Tuset Street (1968)

Esa mujer (1969)

La casa de los Martínez (1971)

Varietés (1971)

Cinco almohadas para una noche (1974)

(Fuentes: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/08/actualidad/1365416950_126406.html y Wikipedia)



Vera Cruz (o en su título hispano, VERACRUZ), es una popular película estadounidense del género western. Rodada en 1954 bajo dirección de Robert Aldrich, contó con un extenso plantel de estrellas de Hollywood, algunas veteranas y otras emergentes, encabezado por Gary Cooper y Burt Lancaster. Les secundaron, entre otros, Denise Darcel, Cesar Romero, Ernest Borgnine, un joven Charles Bronson y la española Sara Montiel en su primera incursión en el cine norteamericano.

La película se ambienta en 1864 y narra las aventuras que viven en México dos cazafortunas (Cooper y Lancaster) cuando son contratados para escoltar un cargamento de oro destinado al emperador Maximiliano I. El oro es también ansiado por la facción juarista que lucha contra el emperador.

Veracruz tiene un interés especial para el cine español porque lanzó a la joven actriz española Sara Montiel como nueva estrella en Hollywood. De hecho, las letras de crédito que abren la película dicen: «introducing Sarita Montiel» («presentando a Sarita Montiel»). Aunque la actriz principal del reparto era la rubia Denise Darcel y no Sara, en realidad esta última gana protagonismo a medida que la película avanza, y en la escena final Sara se reencuentra con Gary Cooper. Como anécdota curiosa, estos dos actores vivieron un romance durante el rodaje.

La película se puede incluir en el género de «western crepuscular». Los valores tradicionales asociados al Oeste (fortaleza, honradez e ideales) son reemplazados por la picaresca y la codicia. Los dos protagonistas saben que viven el final de una época y dejan caer comentarios irónicos y de humor. Muchos de los personajes son astutos y ambiguos; se engañan entre ellos y sólo buscan el propio beneficio. Carecen (en su mayoría) de la honestidad asociada a los héroes clásicos del western. Este enfoque pesimista o de crisis, unido a una violencia inusual en el cine de la época, justifican que la película Vera Cruz influyese en Sergio Leone y sea considerada un preludio del género del «spaghetti western» de los años 60.





EL ULTIMO CUPLÉ
  es una película española musical dirigida por Juan de Orduña en 1957.

Uno de los títulos más taquilleros y de mayor repercusión en la historia del cine español, supuso la consagración definitiva como estrella de Sara Montiel. El último cuplé fue un éxito internacional y dio pie a sucesivas películas pensadas expresamente para su actriz protagonista, que se convirtió en la figura mejor pagada del cine español.

Sara interpreta las canciones de la banda sonora, que incluyen temas muy recordados como "Fumando espero" y "El Relicario", este último con música de José Padilla.







LA VIOLETERA
es un cuplé compuesto por José Padilla en 1914 con letra de Eduardo Montesinos e interpretado y popularizado por la cantante española Raquel Meller.

El cuplé fue compuesto por José Padilla durante su estancia en París como director de la orquesta del casino de la capital francesa.

Su estreno se produjo en Barcelona, con la interpretación de la cupletista Carmen Flores, aunque quien lo popularizó entre el gran público español y francés primero, y posteriormente mundial, fue la cantante Raquel Meller.
Entre las adaptaciones más rememoradas se encuentra la del actor y director Charles Chaplin, quien utilizó el cuplé para ambientar su película de 1931, Luces de la ciudad.

La versión interpretada por la cupletista SARA  MONTIEL, también se hizo muy famosa, sobre todo gracias a la popularidad que alcanzó la película del mismo nombre de 1958 dirigida por Luis César Amadori.