Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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sábado, 2 de febrero de 2013

La prisión del odio - Anónimo

 

Dos personas habían compartido injusta prisión durante largo tiempo en donde recibieron todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez libres, volvieron a verse años después. Uno de ellos preguntó al otro:

- "¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros?"

- "No, gracias a Dios ya lo olvidé todo", contestó. "¿Y tú?"

- "Yo continúo odiándolos con todas mis fuerzas", respondió el otro.

Su amigo lo miró unos instantes, luego dijo:

- "Lo siento por ti. Si eso es así, significa que aún te tienen preso"

Autor desconocido.

La escultura que acompaña el pequeño relato tiene por nombre "La esclava griega" (1843) y es obra del escultor neoclásico estadounidense Hiram Powers (1805-1873).
 
 

La última noche de Boris Grouchenko (Woody Allen, 1975).- Fragmentos del guion


"¿ Y si sólo fuéramos un atajo de gente absurda que va y viene sin pena ni razón ?"

"Todos los hombres son mortales. Sócrates era mortal. Por lo tanto, todos los hombres son
Sócrates. Lo que significa que todos los hombres son homosexuales."

"Cómo me metí en este trance, nunca lo sabré. Es realmente increíble ... Seré ejecutado por un crimen que jamás cometí. Claro que ... ¿ no está toda la humanidad en el mismo bote ? ¿ No es toda la humanidad ejecutada al fin por un crimen que no cometió ? "

"No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo."

"Nunca debes matar a un hombre, sobre todo si eso significa quitarle la vida."

"Yo no quiero casarme, sólo quiero divorciarme."

"El hombre consta de mente y cuerpo, pero el cuerpo es el único que se divierte."

"No sirvo como soldado, ¡¡he dormido con la luz encendida hasta los 30 años!!"




"Y crecí hasta convertirme en hombre. Metro sesenta y cinco, lo cual no te hace técnicamente hombre en Rusia ..."

"No es la cantidad de las relaciones sexuales lo que importa, sino la calidad. Claro que si la cantidad es menor de una cada ocho meses yo lo pensaría mejor."

"La última vez intentó suicidarse respirando cerca de un queso podrido."


"—A partir de ahora limpiarás el comedor y las letrinas.
—Sí señor, ¿pero cómo los distinguiré?"


"- ¿Qué pistola elige?
- Me quedo con las dos."




"- Debería haber hecho el amor contigo con más frecuencia.
- A mí me habría bastado con una sola vez."


"- Eres el mejor amante que he tenido.
- Bueno, será porque practico mucho cuando estoy solo"


"- Boris, el sexo sin amor es una experiencia vacía
- Si pero, como experiencia vacía, es una de las mejores"








Groucho Marx.- Desde mi mecedora





El resto de un hombre marchito y arrugado puede observarse confusamente en la oscuridad, balanceándose incesantemente de un lado para otro en una mecedora de estilo antiguo. Es lo que en otro tiempo fue nuestro
amante sarnoso. Va chupando lentamente una vieja pipa de lobo de mar. La luz que brota de la chimenea se extingue poco a poco. El escaso fuego producido por las brasas que resplandecen débilmente parece simbolizar las pasiones que en otro tiempo enardecieron de un modo tan vívido su corazón.

Una débil sonrisa se dibuja en sus labios, cuando piensa una vez más en sus numerosas conquistas, en las bellezas internacionales que capitularon ante sus ojos llamativos y su figura garbosa.

Pero, ¿por qué proseguir?... Aunque ahora ya no es más que un viejo libertino, no ha perdido nunca su sabiduría. Es plenamente consciente de la decadencia sexual que la edad impone imparcialmente tanto a los héroes como a los cobardes. Es consciente de sus limitaciones. Se da cuenta de que el crujido que oye no es el sonido que produce la mecedora, sino únicamente el ruido que causa su estructura marchita, gruñendo en medio de su desesperación. Sabe que todas sus conquistas y todas sus victorias, exigieron su inevitable
tributo.
Pero ahora incluso el tenue resplandor que había entre las cenizas ha desaparecido. Los párpados le pesan cada vez más y pronto se sume en un sueño profundo.

Groucho Marx,
fragmento de Desde mi mecedora  (Epílogo de Memorias de un amante sarnoso).

Imagen: Groucho, por Avedon

TS´AI YEN.- Versos




Al vibrar en mis cuerdas el último compás, mi
cítara se rompe, mi corazón se quiebra, los
deseos me huyen.
¡Ay, lloro por mi suerte!
La pena del pasado, el dolor del presente y
la insistente desgracia ya no me dan tregua;
mi mal no tiene esperanza.
Yo sueño con el ayer ya sin regreso posible.
[…]
La vida es breve y tan veloz
como la aurora fugitiva, el destino
no ha querido iluminar mi suerte.
El cielo tuvo la culpa de que yo
perdiera mi juventud.
¿Cómo elevarle mi queja?
Sobre mí en el vacío,
sólo humo y nubes veo…
¿A quién le daré mi pena?

TS´AI YEN, (poetisa china siglo II a III).-Dieciocho compases cantados en la trompeta de los Hunos.

Imagen: Baoshi

Gene Kelly


"Empecé a bailar porque sabía que era una buena forma de conocer chicas." GENE KELLY

(23 de agosto de 1912 –  2 de febrero de 1996)
 
 
 

Excepcional bailarín y coreógrafo, junto a Fred Astaire la figura masculina más importante y significativa de la historia del musical americano.

De nombre real Eugene Curran Kelly, Gene nació el 23 de agosto de 1912 en Pittsburgh, Pennsylvania (Estados Unidos), en el seno de una familia de clase media. Su padre era vendedor de fonógrafos.

La afición por la danza vino impulsada por su madre Harriet, amante del baile que impulsó la creación del conjunto "The Five Kellys", compuesto por los cinco hermanos Kelly: Gene, Jay, Louise, Jim y Fred.

Después de romperse el quinteto, Gene y su hermano Fred continuaron bailando en actuaciones vodevilescas con el nombre de "The Kelly Brothers".

Ambos pasaban horas y horas ensayando enérgicas y vibrantes coreografías, posteriormente características de la danza del atlético artista.

A finales de los años 30 y tras estudiar Económicas en la Universidad de Pittsburgh, el talento como bailarín de Gene Kelly le llevó a lograr su gran objetivo de intervenir en una gran obra en Broadway, la meca del teatro mundial.

El protagonismo en "Pal Joey" atrajo la atención del siempre inquieto David O. Selznick, afamado productor con quien logró aterrizar en Hollywood.
  

Su primera película fue producida por la Metro Goldwyn Mayer, estudio al que Selznick había cedido a su protegido. La co-protagonista era Judy Garland, el director Busby Berkeley, el productor Arthur Freed y el título "For Me And My Gal" (1942).

A pesar de que el film no fue excesivamente bien recibido por el público y crítica de la época, Arthur Freed, principal responsable de los musicales del estudio del león, apreció la sobresaliente aptitud de Kelly y le propuso un contrato para quedarse en la Metro.


Gene aceptó y a raíz de esa decisión escribió páginas inmortales para los amantes del cine musical, consiguiendo triunfar en los años 40 con películas como "Las Modelos" (1944) junto a Rita Hayworth y bajo dirección de Charles Vidor, "Levando anclas" (1945), un título de George Sidney co-protagonizado por Frank Sinatra y Kathryn Grayson, "El Pirata" (1948) de Vincente Minnelli y con Judy Garland como partenaire, "Los Tres Mosqueteros" (1948) de Sidney, o "Un Día En Nueva York" (1949), la primera película que dirigió al alimón con su buen amigo Stanley Donen.

Las fibrosas coreografías de Kelly se convirtieron en un éxito, especialmente con este último título neoyorquino, un clásico incontestable del género musical.

En el año 1945 fue nominado por primera y última vez al Oscar. No logró la estatuilla, que fue a parar a manos de Ray Milland por su actuación como alcohólico en los "Días Sin Huella" de Billy Wilder.

El infatigable brío de su baile contrastaba con la elegancia de Fred Astaire y así lo expresó el propio Kelly con esta frase: "Si Fred Astaire es el Cary Grant del musical, yo soy el Marlon Brando". Ambos genios del baile eran íntimos amigos.

Si la faceta profesional iba viento en popa, en el apartado sentimental la vida de Gene era también muy estable, pues estaba casado con la actriz y bailarina Betsy Blair desde el año 1941. Sin embargo, la felicidad de la pareja se rompió en 1957, cuando decidieron divorciarse tras 16 años de matrimonio.

Los años 50 fue una etapa triunfal para Gene Kelly, ya que fue el máximo responsable de películas como "Un Americano En París" (1951) de Minnelli, "Cantando Bajo La Lluvia" (1952) de Donen y el propio Kelly, "Brigadoon" (1954) de Minnelli, "Siempre Hace Buen Tiempo" (1955), magnífico musical de nuevo con la pareja Donen/Kelly al mando, o "Las Girls" (1957), título dirigido por George Cukor. En 1956 debutó como director en solitario con el film de episodios "Invitación A La Danza".

En 1951 le fue concedido un Oscar especial por su versatilidad como actor, cantante, bailarín, coreógrafo y director.
  
Con la llegada de los años 60 y la triste desaparición del musical clásico, Gene Kelly, que intervino como actor en muy pocas películas (la más destacada es "La herencia del viento" de Stanley Kramer y la última es "Xanadú" junto a Olivia Newton-John), se ocupó mas de tareas de dirección en títulos como "Gigot" (1962), "Guía Para El Hombre Casado" (1967), "Hello, Dolly" (1969) o "El Club Social De Cheyenne" (1970).

En 1960 contrajo matrimonio con la bailarina y actriz Jeannie Coyne, quien apareció sin acreditar en "Cantando Bajo La Lluvia" y solía colaborar con Gene como asistente de baile. Esta segunda tentativa de felicidad matrimonial se vio truncada al morir de cáncer Jeannie en 1973.

En 1990 lo intentó por tercera vez, ahora con la escritora Patricia Ward, a quien dejó viuda el 2 de febrero de 1996, día en el que Gene Kelly falleció a causa de un ataque al corazón. Tenía 83 años.

Tuvo tres hijos, uno de su matrimonio con Betsy Blair, llamado Kerry, y dos con Jeanne Conney, Bridget y Tim.
(Fuente:http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article115.html)



 
 

CANTANDO BAJO LA LLUVIA
es una película musical de Hollywood, estrenada en 1952. Esta inolvidable escena donde Gene Kelly canta bajo la lluvia, no fue una cosa menor. Filmada en un estudio de California, requirió una preparación muy larga. Se usó una gran tela para cubrir la luz y dar sensación de noche. Esta cubierta, fue alineada con regaderas, para poder proporcionar lluvia, que era en realidad agua mezclada con leche, para proporcionar una mayor visibilidad de cara a las cámaras. En el camino, fueron cavados varios agujeros para producir los famosos charcos.

En su rodaje, Gene Kelly gastó todo un traje de lana grueso, y se entrenó y ensayó duramente para coordinar los movimientos de su paraguas. Y el resultado final sigue siendo la esencia más pura del género musical. Si esta escena no se hubiera realizado nunca, posiblemente el musical sería un género que habría vuelto al teatro para no dejarlo jamás, a nadie le diría nada el nombre de Gene Kelly y la lluvia no tendría tanto encanto.
(http://guionoriginal.blogspot.com.es/2010/02/cantando-bajo-la-lluvia-1952-escenas.html)

 

Marlene Dietrich y las bondades del limón

 


 Supongo que todas las mujeres en general y las actrices en particular tienen sus trucos personales de belleza para resultar radiantes a los ojos de los demás. Marlene Dietrich no podía ser menos, al parecer este ángel azul tenía la costumbre de chupar trozos de limón entre toma y toma para conseguir que los músculos de la boca le quedarán más tensos. Y ciertamente la impresión que da su expresión facial es a veces de dureza a pesar de lo cual sigue resultando muy atractiva. Y es que con el limón todo son bondades….

En la foto podemos ver un primer plano de Marlene Dietrich con la caracterización que presentaba en la película "Seven sinners" ("De isla en isla" o "Los siete pecadores") - 1940


El mito de Dédalo e Ícaro



"Mide tu vuelo por el mío, yo te precederé, y siguiéndome próximo, caminarás con seguridad bajo mi dirección. Si en nuestra marcha aérea voláramos cerca del sol, la cera no soportaría el calor; y con vuelo humilde nos caeríamos hasta la superficie de las olas, y las plumas, humedecidas por el agua, perderían su movilidad. Vuela entre estos dos peligros; sobre todo, hijo, teme a los vientos y deja que tus alas obedezcan a su impulso" (Ovidio.- la metamorfosis)


En la isla de Creta existió hace muchos años un rey llamado Minos, este rey poseía grandes riquezas y algo que nadie tenía: un hijo de fuerza extraordinaria, con cabeza de toro al cual lo llamó Minotauro.

Minos pensó ponerlo en lugar seguro, de donde no pudiera escapar, así que le encargo a Dédalo, un gran arquitecto, que construyera un enorme y complicado laberinto.

Dédalo aceptó y junto con su hijo Ícaro, emprendió la gran obra. Cinco años después terminaron el laberinto, éste era tan grande que solo ellos sabían el camino correcto.

El rey Minos quedó satisfecho, pero tuvo miedo de que Dédalo e Ícaro revelaran el secreto del laberinto asi que el rey les negó el permiso para abandonar la isla de Creta.
Dédalo se dio cuenta que escapar de la isla sería imposible por el mar, ya que el rey Minos ordenó a todos los soldados de su ejercito a vigilar las playas de día y de noche.

Pero Dédalo era un hombre muy ingenioso e ideó un maravilloso plan, consistía en escapar volando como las aves.
Dédalo e Ícaro se dedicaron a reunir muchas plumas de las aves que sobrevolaban la isla y juntándolas todas las unieron con cera de abeja.

Sin que nadie los viera, pegaron las plumas y construyeron dos pares de alas. Cuando estuvieron listas, Dédalo pegó un par de alas en la espalda de Ícaro y otro par en su propia espalda.
Y Dédalo dijo a Ícaro: “¡Volemos fuera de la isla! Pero debemos de tener cuidado de o volar demasiado alto, pues el sol quemaría nuestras alas”.

Dédalo e Ícaro iniciaron el vuelo, a Ícaro le pareció tan hermoso de volar como los pájaros, que olvidó las advertencias de su padre. Voló, voló y voló más alto cada vez que el no escuchaba los gritos desesperados de su padre.

El calor de sol empezó a derretir la cera de las alas de Ícaro entonces empezó el drama, las plumas comenzaron a desprenderse, hasta que las alas no soportaron más el peso de Ícaro y cayó ante la mirada atónita de su padre.

Según la leyenda que las plumas quedaron flotando sobre el mar y tiempo después se formaron las islas Ícaras, llamadas así en recuerdo del joven que intentó volar al sol.

Imagen: Rubens

Charles Darwin.- cita



"No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio” (Charles Darwin)

Imagen: Salvador Dalí.- Metamorfósis de Narciso

Protágoras de Abdera.- cita



«El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son».

Imagen: Leonardo Da Vinci.- el hombre de Vitruvio