Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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sábado, 28 de diciembre de 2013

Fragmento de "La aventura del tocador de señoras" - 2001 - Eduardo Mendoza



“Se preguntarán ustedes cómo he podido tener tanto éxito con los hombres sin valer gran cosa. No tiene mérito. Los hombres son muy exigentes a la hora de emitir juicios estéticos sobre las mujeres, pero a la hora de la verdad, se conforman con cualquier cosa. Cuando descubrí esto, mi vida se volvió mucho más interesante. No me importa admitir que he utilizado a los hombres.”

Fragmento de "La aventura del tocador de señoras" (2001) de Eduardo Mendoza

La fotografía pertenece a la sereie "Make-up" - 1950 de Gordon Parks.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Mi encuentro con Bette Davis, por Lauren Bacall



"...Me pareció más bajita de lo que esperaba, pero el rostro era el mismo, el que había visto ampliado tantas veces en la distancia de la pantalla. Nos quedamos mirándola sin disimular. Cuando el ascensor se detuvo en el piso diez, salió. Le pedimos al ascensorista que parase en el once, corrimos hasta la escalera, bajamos un piso a toda pastilla y sólo alcanzamos a verle la espalda mientras entraba en su suite. Soltamos una risilla tímida y esperamos un poco para recuperar la compostura antes de enfrentarnos a la mirada interrogativa del ascensorista. Bette Davis era magnífica, tan maravillosa como nos habíamos imaginado, y teníamos que conocerla, si no nos moriríamos.

Por fin llamó el bueno del tío Jack, que había hablado con Robin, y aunque la señorita Davis estaba muy ocupada, Betty y yo podíamos ir a su hotel el sábado por la tarde, a las cuatro. Nos pusimos histéricas. Nos pasamos horas colgadas del teléfono. ¿Qué íbamos a ponernos? ¿Cómo nos peinaríamos? ¿Qué íbamos a decir? Nos dedicamos a imitar su forma de andar, de hablar, para al menos desfogarnos un poco. Era de lo más emocionante, el punto culminante de mi vida, ¡un sueño hecho realidad!

El tío Jack me avisó de que no debíamos alargarnos, de que no intentáramos quedarnos más de lo debido y de que, por el amor de Dios, tratáramos de portarnos bien:

-No te pongas en ridículo, organizarnos esto es un gran favor que nos hace Robin. No me decepciones, y dile a Betty Kalb que no se ponga nerviosa.

¿Que no se pusiera nerviosa? ¡Ja! Bueno, íbamos a tener que actuar. Ay, qué ganas tenía de parecer mayor. Betty tenía una figura bien desarrollada (en realidad, bastante parecida a la de la Davis), pero yo era una jirafa desgarbada de quince años.


Y llegó el sábado. Mamá y la abuela tenían muchas ganas de que pasara todo, hacía días y días que no oían hablar de otra cosa que de Bette Davis. Betty pasó por casa para recogerme. Yo había tratado de parecer toda una mujer de mundo, pero, como no tenía nada en el armario que me lo permitiera, llevaba mi mejor traje chaqueta. Mi amiga estaba mucho mejor que yo, o eso me parecía, no se le notaba tanto como a mí que era una cría fascinada por una gran estrella.

Fuimos al hotel y pedí en recepción que llamaran a la habitación de la señorita Davis y anunciaran que estaba en el vestíbulo la señorita Bacall acompañada de una amiga, pues teníamos una cita. ¿Cómo iba a conseguir dejar de temblar? ¿Cómo iba Betty a evitar desmayarme? Nos dijeron que subiéramos directamente. Esa vez miramos al ascensorista a los ojos y le dijimos:

-Al piso diez, por favor.


Estábamos tan obsesionadas con el comportamiento que debíamos tener, con buscar una forma de no desmoronarnos hasta después de la visita, que no podíamos hablar. El ascensor llegó al décimo demasiado deprisa. Salimos y avanzamos como dos flanes por el largo pasillo hasta la suite 1009-1010. Nos agarramos de la mano, tomamos aire, nos arreglamos el pelo y por fin llamamos al timbre. Yo temblaba de pies a cabeza. Por dentro y por fuera. Se abrió la puerta y apareció Robin, que me sonrió. Le presenté a Betty y nos acompañó hasta la salita. Había un sofá con dos sillas delante; me senté en la punta de una de ellas y Betty en la otra. Por fin se abrió la puerta del dormitorio y salió Bette Davis con aquellos andares de Bette Davis, la reina del cine, la mejor actriz del mundo. ¡Qué impresión!

Nos pusimos en pie de inmediato, nos dio la mano y pasó al sofá. Volví a sentarme en la misma silla, me aterraba dar un solo paso, pero Betty se dejó caer en el sofá junto a la reina. Bette Davis era franca, directa, accesible y simpática. Nos preguntó por nosotras y anunció que Robin le había contado que yo quería ser actriz.

Con una vocecilla apenas audible contesté que sí y que había estado estudiando interpretación los sábados hasta terminar la secundaria. Betty estuvo mucho más charlatana que yo, parecía que tenía más cosas que decir. Supongo que me atenazaba la timidez. Estaba nerviosísima y me temblaban las manos. Nos ofreció té, pero no me atreví a coger la tazza por miedo a derramarla por el suelo o tirármela encima. Me hizo un gesto para que también fuera a sentarme a su lado, en el sofá. No sé cómo logré llegar, pero llegué. Por supuesto, le dijimos que habíamos visto todas sus peliculas muchas veces.

-Bueno, si quieres ser actriz deberías tratar de trabajar en verano en alguna compañía de repertorio -me propuso-. Es la mejor forma de aprender el oficio.

-Sí, sí, es lo que quiero hacer. Quiero empezar en el teatro y luego pasar al cine, como hizo usted.

-Bueno, pero tienes que estar segura de que de verdad quieres dedicarte a esto. Hay que dejarse la piel y te sientes muy sola.

Me acordé de la entrevista en la que había dicho: “Tengo dos oscars encima de la chimenea, pero no me dan calor durante las frías noches de invierno”.

Pasó un ángel. Robin me miró y me di cuenta de que era hora de irnos.

-Muchísimas gracias, señorita Davis -me despedí-, por dedicarme su tiempo, por recibirnos; le estoy muy agradecida.

Betty dijo más o menos lo mismo y Bette Davis nos dio la mano y nos deseó suerte. Robin abrió la puerta y salimos de allí.

Betty había echado a andar por el pasillo y casi al final se desmoronó debido a la emoción. La ayudé a levantarse y llegamos a duras penas hasta el ascensor. En una cafetería próxima empezamos a hablar a la vez.

-¡No volveré a lavarme la mano en la vida!

-Ha estado maravillosa, ¿verdad? ¿Has visto cómo andaba cuando ha entrado?

-¿Por qué no le habré preguntado cómo es en realidad hacer películas, ser una estrella?

-¿Por qué no le habré preguntado cuál es su película preferida?

-¡Quiero ser como ella!

La verdad es que al recibirnos, la Davis demostró una gran generosidad. Nos hizo muy felices. Yo estaba obsesionada con el mundo del teatro y con una gran actriz de cine, acababa de conocerla y me había dado consejos sobre actuación; no podía haber nada más emocionante.
Al tío Jack le aseguré que quedaba en deuda eternamente con él por haber hecho aquello posible, que significaba más para mí que una corona de diamantes colocada en la cabeza de cualquier princesa de cuento de hadas por un príncipe azul. Luego escribí una carta a Bette Davis. La redacté veinte veces y en ella le daba las gracias y le decía cosas que me había callado en su presencia por nervios o timidez. Betty también le escribió. Se las mandamos a Maine, ya que sabíamos por las revistas que tenia una casa allí donde pasaba largas temporadas. Más o menos una semana después llegó por correo un sobre azul con una letra desconocida.

Dentro había una carta de Bette Davis en la que me agradecía los halagos, decía que se lo pasó bien con nuestra visita y me deseaba suerte, y terminaba así: “Espero que volvamos a vernos algún día”. Me parecía increíble: ¡todo de su puño y letra! Guardé aquella carta como un tesoro y la leí y releí cientos de veces. Betty Kalb también recibió una. Escribirnos fue otro acto de generosidad de tan grande actriz”.



Del libro de memorías " Por mí misma y un par de cosas más" de Lauren Bacall

El efímero éxito de Kitty Kallen




Kitty Kallen fue una popular cantante que acompañó a numerosas big bands durante los años cuarenta. En el recuerdo queda como una de esas cantantes de un solo éxito, el que logró con el tema de "Little things mean a lot" durante 1954, que alcanzó el número uno en la Billboard americana y también en las listas inglesas, pero que no tuvo continuidad con otras canciones de éxito multitudinario. Ya contábamos que acompañó a numerosas formaciones de jazz, entre las que deberíamos nombrar las de Artie Shaw, Jack Teagarden o Harry James y a pesar de ello, no deja de ser una de esas cantantes esplendorosas que con el tiempo quedaron en el olvido, incluso en el de los buenos diccionarios. Yo, humildemente pondría en cuarentena eso de que solo tuvo una gran canción, curiosamente a mi me gustan más otros temas suyos, más que el que la aupo a lo más alto de las listas, al menos los dos temas que añadimos por detrás de su éxito van acompañados de unas orquestaciones sencillamente espectaculares, y sino recreense en ese temazo de "The wonder of you" y de camino marquense un bailecito con su pareja 


"Little things mean a lot"


"The wonder of you"


"I'm beginning to see the light", un temazo que solemos escuchar en la voz de Billy Holyday y que aquí toma otros colores

El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008)



"Instaura una pequeña anarquía; altera el orden establecido, y todo se convierte en caos. Soy un agente del caos. ¿Y sabes algo del caos? es justo.


"¿De verdad tengo pinta de tener un plan? ¿Sabes qué soy? Soy como un perro que va detrás de los coches. No sabría qué hacer si alcanzara uno".


"La gente cuando está a punto de morir se muestra tal y como es. Así que, en cierto modo, yo llegué a conocer a tus amigos mejor que tú".

“O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en el villano”


“Hay personas que lo único que quieren es ver arder el mundo”


“La única forma sensata de vivir en este mundo es sin principios.”


" La noche es más oscura justo antes del amanecer. Y os diré una cosa. Está a punto de amanecer."


“-¿Te crees muy listo? El que os contrató va a hacer lo mismo contigo. Antes los criminales creían en algo: honor, respeto. Mírate. ¿En qué crees tú, en qué crees?

-En que lo que no te mata te hace ... diferente. “


“-...No dejes a la suerte algo tan importante.

-No lo hago. Fabrico mi suerte. “

"La locura, como bien sabes, es como la gravedad. Basta con un pequeño empujón


"Lo de menos es el dinero, lo que importa ahora es mandar el mensaje: que arda todo".


"Esta ciudad se merece un criminal de más categoría, y yo se lo voy a dar".

“-Los criminales no son complicados, Alfred. Solo hay que descubrir lo que buscan.

-Con respeto, joven Wayne. Tal vez sea un hombre que tampoco usted entiende.

Hace muchos años, yo estaba en Birmania. Mi amigo y yo trabajábamos para el gobierno local. Intentaban comprar la lealtad de los jefes tribales sobornándolos con piedras hermosas. Pero sus caravanas, eran asaltas en bosque al norte de Rangún por un bandido. Y fuimos a buscar las joyas. Pero en seis meses, no encontramos a nadie con quien él comerciara. Un día, vi a un niño jugando con un rubí tan grande como una naranja. El bandido solo las obsequiaba.

-¿Y por que las robaba?

-Pues porque para él era solo un deporte. Porque hay hombres que no buscan nada lógico, como dinero. No puedes comprarlos, intimidarlos, convencerlos, ni negociar con ellos. Hay hombres que solo quieren ver arder el mundo. “


“Para ellos solo eres un bicho raro, como yo. Te necesitan ahora,pero cuando no, te marginarán, como a un leproso. Su moral, su ética... es una gran mentira, se olvidan a las primeras de cambio. Solo son tan buenos como el mundo les permite ser. Ya lo verás. Cuando haya dificultades todas estas "persona civilizadas", se matarán a si mismas. Yo no soy un monstruo. Solo voy un paso por delante.”


“El Joker tomó al mejor de nosotros y lo hizo pedazos, todos perderán la esperanza.”

jueves, 26 de diciembre de 2013

Fragmento de "Kafka en la orilla" (2002) - Haruki Murakami - (Japón -1949)




“Las familias rurales son muy violentas. Casi todos los padres son campesinos. Todos logran a duras penas sobrevivir. Están exhaustos por trabajar de sol a sol, acaban bebiendo y, cuando se enfadan, son más dados a pegar que a hablar. No es ningún secreto. Pero los niños no lo viven como algo ominoso, no guardan ningún resentimiento y esos golpes no dejan ninguna huella en su corazón. Pero el padre de Nakata era profesor de universidad, y su madre, según pude apreciar por sus cartas, era una mujer que había recibido una educación esmerada. Es decir, que pertenecían a la elite de la gran ciudad. Y si en su hogar estaba presente la violencia, forzosamente tenía que ser muy diferente a la violencia cotidiana de los niños del pueblo. Debía de ser una violencia más íntima, compuesta de elementos más complejos. Un tipo de violencia capaz de dejar huella en el corazón de un niño. Por eso lamento tanto haberle pegado aquel día en la montaña y por eso me arrepiento de todo corazón de haberlo hecho, por más que fuera un acto inconsciente. Porque era lo último que debería haber hecho.”

"Kafka en la orilla" fue, según el New York Times, la mejor novela de 2005 y en palabras del gran John Updike: "Un libro que no sólo se lee de un tirón, sino que tensa metafísicamente el pensamiento"

miércoles, 25 de diciembre de 2013

James M. Barrie.- Peter Pan en los jardines de Kensington.




"...había soñado que su madre estaba llorando, y él sabía por qué lloraba, y un abrazo de su adorado Peter le devolvería la sonrisa. ¡Estaba tan seguro de ello y tenía tantas ganas de cobijarse entre sus brazos, que esta vez voló directamente hacia la ventana que siempre estaba abierta, esperándolo!
Pero la ventana estaba cerrada y, además, tenía rejas. Al mirar dentro, vio que su madre dormía pacíficamente con otro niño pequeño entre sus brazos.
Peter gritó: « ¡Mamá, mamá!», pero ella no lo oyó. En vano golpeó con sus pequeñas manos contra las rejas. Tuvo que volver sollozando a los Jardines, y ya no volvió a ver a su querida mamá.
¡Qué niño más estupendo había pensado ser para ella! ¡Ay, Peter! Los que hemos cometido un grave error, ¡de qué forma más distinta nos comportamos en una segunda oportunidad!
Salomón tenía razón: no hay segundas oportunidades para la mayoría de nosotros. Cuando llegamos a la ventana, es la Hora de Cierre. Y nos encontramos con las rejas."



Imagen: Egon Schiele

martes, 24 de diciembre de 2013

Ma cherie amour - Stevie Wonder



Mi Querido Amor, hermosa como un día de verano 
Mi Querido Amor, distante como la Vía Láctea 
Mi Querido Amor, hermosa pequeña a la que yo adoro 
Tú eres la única chica por la que late mi corazón 
Cómo desearía que fueras mía....

La canción, que data de 1967, fue escrita originalmente para la novia de Wonder mientras él estaba en la Escuela para Ciegos de Michigan. Entonces tenía el título de "Oh My Marsha", pero cuando se separaron Stevie Wonder decidió alterarla ligeramente para darle un título y un contenido más impersonal, pasando a titularse y a ir dirigida a "Ma Cherie Amour".



Ma cherie Amour - Stevie Wonder

lunes, 23 de diciembre de 2013

Charles Laughton: El rey de los actores


Es realmente curioso el caso de Charles Laughton, uno de los mejores actores de la historia del cine y que ahora para la mayoría de las personas, si es recordado, es por su única incursión en el mundo de la dirección: "La Noche del cazador", una película que curiosamente en su día fue un fracaso. El grandioso Billy Wilder dijo de él que era el mejor actor con quien nunca había trabajado... de hecho, añadía Wilder con entusiasmo, en su opinión, Laughton era "el más grande de todos los actores".

Laughton, gracias a su intensa implicación con la que abordaba los personajes, hacía de su trabajo, tal y como el defendía, algo más que una profesión, un verdadero arte a la altura de la literatura, la pintura o la música. No es de extrañar que cuando irrumpe en el panorama actoral alguien tan sobrado de facultades como James Manson comentara que su llegada había sido una verdadera revolución en su mundillo y llegó a definirlo como "Un actor del método sin tonterías". El propio Laughton le daría una visión todavía más certera al referirse al Actors Studio en los siguientes términos: "Un actor del Método te ofrece una fotografía: yo prefiero hacer una pintura al óleo".

La mayoria de los directores caían rendidos ante las habilidades de este actor, tal es el caso de profesionales de la importancia de Ernst Lubitsch, Jean Renoir, James Whale, Leo McCarey, Robert Siodmak, Billy Wilder u Otto Preminger, que en no pocos de los casos llegaron a entablar una fecunda amistad con el, aunque tambien es cierto que lo sentían como una piedra en el zapato, tal era el caso de Josef Sternberg o Alfred Hitchcock. Este último le dedicó una frase de lo más acida: “Nunca se te ocurra hacer una película con animales, ni con niños, ni con Charles Laughton”. Otro gran director, Alexander Korda, harto de ver como el actor necesitaba estar de buen humor antes de abordar una escena y que además cada una de ellas era tan dificultosa como un parto, llegó a decirle: "Lo que necesitas es una comadrona"

No es de extrañar que con estos directores lo que en realidad existiera es una incompatibilidad de caracteres y Laughton se resistiera a dar su mejor sonrisa. Según el ambiente, dirigirlo podía ser lo más fácil del mundo o la más arduas de las tareas. Debía ser buen tipo, me fio de la admiración que le profesaba el gran Billy Wilder.

Laughton ha sido la tabla de salvación para las esperanzas de muchos actores que no eran precisamente unos galanes de la pantalla. Con todas las limitaciones de sus marcados y exagerados rasgos -él mantenía que tenía la cara como el trasero de un elefante-  y de su voluminosa envergadura, supo a través del puro y simple arte de saber actuar romper con todos los clichés y barreras que podían haberlo confinado a un mero actor secundario, hasta convertirse en una figura estelar dentro de cada película en la que participaba. Ciertamente no le fue fácil. Laughton era un actor de teatro y era sobre las tablas donde encontraba la esencia de la actuación. Era tal esta tendencia, que se negó a participar en cualquier película como secundario y solo aceptaba papeles de calidad y de primera línea, más como medio de ganarse bien la vida que por otros considerandos.

Baste recordar su interpretación en "Testigo de Cargo" para que si todavía estuviera de moda llevar sombrero -benditos años 50- tuviéramos que descubrirnos ante él. De su relación con Elsa Lanchester (La novia de Frankenstein) ya hablaremos otro día.

Os dejo el enlace a un interesantísimo video con buenas imagenes de sus actuaciones y una buena semblanza de su persona: http://www.rtve.es/alacarta/videos/dias-de-cine/dias-cine-50-anos-sin-charles-laughton/1621289/

Carta de Marcel Duchamp a su hermana Suzanne



"Querida Suzanne....si has subido a mi casa, habrás visto en mi taller una rueda de bicicleta y un portabotellas -lo había comprado como una escultura terminada. Y tengo una idea a propósito de ese portabotellas. Escucha:

Aquí en Nueva York he comprado objetos del mismo estilo y los califico de readymade, tú sabes suficiente inglés para comprender el sentido de 'ya hecho' que doy a esos objetos, los firmo y les doy un título en inglés. Te doy algunos ejemplos: Tengo, por ejemplo, una gran pala de quitar la nieve, en la que he inscrito abajo: In advance of the broken arm. Traducción: En anticipación del brazo roto -no te esfuerces por comprenderlo en ningún sentido romántico, o impresionista o cubista, no tiene nada que ver. Otro readymade se llama Emergency in favor of twice. Traducción posible: Peligro / Crisis/ a favor de dos veces.

Todo este preámbulo para decirte:

Quédate con ese portabotellas. Lo convierto en un readymade a distancia. Le escribirás abajo y en el interior del círculo inferior, con letras pequeñas pintadas con un pincel al óleo en color blanco de plata, la inscripción que voy a darte a continuación, y firmarás con el mismo tipo de letra como sigue: (según) Marcel Duchamp".

Imagen: Duchamp por John D. Schiff

domingo, 22 de diciembre de 2013

El otro bofetón que recibió Gilda



Poco tiempo después de rodar "Gilda", Rita Hayworth, en la cima de su fama, hizo una visita a una leprosería de la isla hawaiana de Molokai. Después de recorrer todas las instalaciones y de ver a las monjas curar abnegadamente a personas aquejadas de lepra, se acercó a una de ellas que atendía a uno de los enfermos más afectados y le dijo:

- "Hermana, yo no haría un trabajo como el que ustedes hacen aquí ni por un millón de dólares"

La monjita volvió su rostro hacia la "top star" y dibujando una sonrisa en su cara le contestó:

-"Yo no lo haría por todos los millones del mundo"

- "¿Por qué lo hace entonces?" preguntó extrañada la Hayworth.

- "Por compasión", sentenció la monja.

Este bofetón verbal seguro que le hizo pensar más que aquel tan famoso que le propinara Glenn Ford en la película "Gilda".

Billy Elliot (Stephen Daldry,2000)





"Yo no quiero una infancia. Yo quiero ser un bailarín de ballet."


"...cuando empiezo a moverme lo olvido todo. y... es como si desapareciera, como si desapareciera y todo mi cuerpo cambiara. Como si tuviera fuego dentro y me veo
volando, como un pájaro. Siento como electricidad. Sí, como electricidad."


- "Es genial, ¿verdad? ¿Se refiere a alguna historia?
Por supuesto. Habla de una mujer que es secuestrada por un brujo malvado y..
.. Vaya chorrada.
Y la mujer, verdaderamente preciosa, queda convertida en un cisne salvo por unas pocas horas todas las noches en que revive y vuelve a ser real. Una noche conoce a un joven príncipe que se enamora de ella, entonces se da cuenta de que eso es lo único que le permitirá seguir siendo una mujer.
Y, ¿qué pasa luego?.
Él le promete matrimonio, pero va con otra claro.
¿Así que se queda siendo un cisne?
Muere.
¿Porqué el príncipe no la amaba?
Venga, ya estamos llegando.. sólo es un cuento de fantasmas. Al coche."

sábado, 21 de diciembre de 2013

Pablo Picasso.- Entrevista



“Pinto como otros escriben sus biografías. Mis lienzos, terminados o no, son las páginas de mi diario.”

Periodista: A usted le gusta mucho la palabra amor, Pablo Picasso…

Pablo Picasso: Claro que sí, incluso a una muchacha que me entrevistó para el Notidiario le dije, usted sabe, para mí no existe más que el amor.

P: ¿Usted ama mucho a la gente?

PP: Yo amo mucho a la gente, si no tuviera a la gente, me gustaría ser un pomo de puerta, o un búcaro de habitación, cualquier cosa…

P: ¿Le gusta le televisión?… No mucho (dudoso)…

PP: La tengo, tengo la televisión. Comencé un día porque había el matrimonio de Margaret, y alguien me prestó un aparato, entonces vi el desfile de la princesa Margaret, y después continué…

P: Usted sabe lo que sería formidable, dejarlo solo, en libertad, capaz de hacer cosas para el telespectador, usted le inventaría cada cosas…

PP: Probablemente, a veces encuentro cosas magníficas en la televisión, cosas muy lindas, que me gustan, que me interesan, y a veces, a veces es espantoso. Eso se lo digo, porque estamos los dos solos, ¡ah, no, no es verdad, todos nos escuchan!

P: Si usted debiera elegir la época, la pintura, el lienzo que lo sobrevivirá, ¿cuál sería ese lienzo?

PP: No lo sé, es difícil, todo está hecho con intenciones del momento, de la época, del estado en el que nos encontrábamos todos y yo mismo. Es muy difícil, en el momento de Guernica, hice Guernica, ¿no es cierto?. Que fue una catástrofe y el comienzo de muchas otras que hemos sufrido, ¿no es cierto? Es así, es personal, en el fondo son memorias que uno se escribe a sí mismo…


Imagen: Fotografía de Robert Capa

viernes, 20 de diciembre de 2013

CIne y danza.- Las zapatillas rojas



Las zapatillas rojas (The Red Shoes, 1948) es una película británica escrita, dirigida y producida por The Archers, equipo formado por Michael Powell y Emeric Pressburger.Cineastas como Brian DePalma o Martin Scorsese han incluido Las zapatillas rojas entre sus películas favoritas.
La película utiliza el recurso del relato dentro del relato y trata la historia de una joven bailarina que se suma a una compañía consolidada y se convierte rápidamente en prima ballerina en un nuevo ballet llamado "Las zapatillas rojas", basado en el cuento del mismo nombre  de Hans Christian Andersen. Los protagonistas de la película Moira Shearer, Anton Walbrook y Marius Goring, y otros de los intérpretes, tales como Robert Helpmann, Léonide Massine y Ludmilla Tchérina eran nombres reconocidos del mundo del ballet, así como Esmond Knight y Albert Basserman. La música original fue compuesta por Brian Easdale. El reconocido uso creativo del Technicolor fue obra de la dirección de fotografía de Jack Cardiff.
Aunque está lejanamente basado en el cuento de Andersen, se ha dicho que la historia fue inspirada por el encuentro en la vida real entre Serguéi Diáguilev y la bailarina británica Diana Gould. Diaghilev le pidió que se uniera a su compañía, pero él murió antes de que ella pudiera hacerlo. Más tarde Diana Gould de convertiría en la segunda esposa del célebre violinista y director de orquesta Yehudi Menuhin.

El ballet sigue más o menos la historia de Andersen en la que se basa. Una jovencita ve un par de zapatillas rojas en un escaparate, que le son ofrecidas por un demoníaco zapatero. La muchacha se calza las zapatillas y comienza a bailar con su novio, van a la feria, donde ella parece olvidarse de su novio y baila con todo el que se va encontrando.
El ballet fue coreografiado por Robert Helpmann, que en la película interpretó el personaje del primer bailarín del Ballet Lérmontov y bailó la parte de "el novio", con Léonide Massine creando su propia coreografía para su rol del "zapatero", siendo ambos grandes figuras del mundo del ballet.
La música de toda la película, incluyendo el ballet, es composición original de Brian Easdale, quien dirigió la mayoría de las piezas que se escuchan en el filme, pero no el "Ballet of the Red Shoes", conducido por sir Thomas Beecham, que recibió un lugar prominente en los títulos de crédito.

Aristóteles dixit...




"Somos lo que hacemos día a día"


"El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley"

“Pues es imposible o no es fácil hacer el bien cuando se está desprovisto de recursos.”

“La mejor forma de no ser criticado es no decir nada, no hacer nada, no ser nadie”

"No tiene ningún amigo el que tiene demasiados amigos"
"Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta"

“El hombre de mentalidad superior debe preocuparse más de la verdad que de lo que piensa la gente”

"La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas"

“El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.”

"Platón es mi amigo, pero más amiga es la verdad"

“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión.”

"Enseñar es la forma más pura de entender."

“Educar la mente sin educar el corazón no es educación en absoluto”

"Sólo hay un principio motriz: el deseo"

“El comienzo de todos los saberes es la admiración ante el hecho de que las cosas sean como son.”

“La virtud está en el término medio.”

“No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.”

"El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona"

"El hombre es un animal político"

“Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.”

"La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos."

"La felicidad está en los que se bastan a sí mismos."

"No hay un gran genio sin mezcla de locura"

"Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia"

"La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder"

"Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido"

"La ventaja que sacarás de la filosofía será hacer sin que te lo manden lo que otros harán por temor a las leyes"

"Piensa como piensan los sabios, más habla como habla la gente sencilla"

"Partamos del siguiente principio: imposible y falso no significan lo mismo"

"Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella"

"Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta"

"La democracia ha surgido de la idea de que si los hombres son iguales en cualquier respecto, lo son en todos"

"No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico"

"Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas"

"La única verdad es la realidad"


"La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica"

"Enojarse es fácil, pero enojarse en la magnitud adecuada, con la persona adecuada, en el momento adecuado eso es cosa de sabios"

"Enseñar no es una función vital, porque no tienen el fin en sí misma; la función vital es aprender."

"El comienzo es más de la mitad de la totalidad"

"La esperanza es el sueño del hombre despierto"

"Quien es capaz de vivir en sociedad y no tiene necesidad de ella, porque se basta a sí mismo, tiene que ser un animal o un dios."

“El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.”

“Lo que tiene alma se distingue de lo que no la tiene por el hecho de vivir.”

“Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudadanía, porque su género de vida es abyecto y contrario a la virtud.”

jueves, 19 de diciembre de 2013

Olivia de Havilland versus Joan Fontaine: 100 años de odio

Olivia de Havilland (izq) junto a su hermana Joan Fontaine (dcha)

Hay odios legendarios en Hollywood como el de Bette Davis y Joan Crawford, pero había otros, puede que incluso más intensos. Una de las protagonistas es la dulce y delicada Melania, osea Olivia de Havilland, que mantenía un enconado desencuentro con su hermana, la inmortal Rebeca, o lo que es lo mismo, con la recientemente fallecida Joan Fontaine. Las dos lucharon por los mismos papeles, por los mismos hombres, por los mismos premios y hasta hace poco se encontraban las dos librando su última batalla, según cuenta Joan:

"Me casé primero, gané el Oscar antes que Olivia y, si muero primero, sin duda se pondrá furiosa porque también le habré ganado en eso"

Y es que no es fácil encontrar una pareja de hermanas tan longevas, la Fontaine llegó a los 96 y Olivia todavía sigue vivita y coleando a los 97 años; pero todavía es más difícil encontrar dos hermanas que hayan ganado el Oscar: Joan Fontaine lo hizo por "Sospecha" (1942) y estuvo nominada otras tres veces, mientras que Olivia lo hizo por 'Vida íntima de Julia Norris' (1946) y 'La heredera' (1949) y otras tres nominaciones, pero el doble salto mortal viene cuando sabemos que esas dos singulares personajes de vida tan intensa y tantas presuntas afinidades llevaban la friolera de 40 años sin hablarse. Joan Fontaine ha sentenciado alguna vez: "Es posible separarse de una hermana, igual que de un marido" , "No la veo jamás ni tengo la menor intención de hacerlo." y parece que se mantuvieron firmes en su propósito hasta el último momento.

La cosa venía desde la más tierna infancia. Según la Fontaine, Olivia nunca llevó bien tener una competidora de 15 meses menos compitiendo por el amor y cariño de sus padres y que por su salud enfermiza recibía más mimos: "Siento no recordar ni un solo acto de dulzura por su parte a lo largo de toda mi infancia" decía de Olivia.

Olivia de Havilland y Errol Flynn en "Dodge City"
Cuando llegaron al cine las hostilidades subieron de grado, un ámbito por el compitieron por grandes papeles. Estas dos chicas, nacidas curiosamente en Tokio, no podían tener en común ni el apellido artístico. Su madre las llevaba juntas a los castings y las hacía competir entre ellas por los mismos papeles, provocando continuas disputas y peleas. En la carrera por el estrellato, la primera en triunfar fue Olivia de Havilland gracias a taquillazos como "El capitan Blood" (1935) junto a Errol Flynn, con el que formó una pareja mítica en peliculas como: "Robin de los bosques" (1938), "La carga de la brigada ligera" (1938) "Dodge City, ciudad sin ley" (1939) "Murieron con las botas puestas" (1941)... Estos éxitos hicieron de Olivia la favorita de su madre, quien prohibió a Joan que utilizase el apellido familiar a fin de que Olivia fuera la única "de Havilland" de Hollywood. Joan no se arredró y decidió tomar el apellido de su padrastro para cumplir con la prohibición de su madre y de camino evitar que la confundieran con su hermana mayor.

A pesar del brillo de Olivia, se cuenta que el papel para Melania en "Lo que el viento se llevó" (1939) le fue propuesto en principio a Joan Fontaine, quien después de entender, equivocadamente, que el papel que le ofrecía Selznick, con el que entabló cierta amistad, no era de importancia y en nada ayudaría a su carrera, lo rechazó y propuso a su hermana para el rol: "Si quieren a alguien para hacer de pava, llamen a mi hermana Olivia" cuentan que le dijo a Selznick. El impacto causado por este papel fue grande en la carrera de Olivia y la hizo favorita al año siguiente para que el afamado Hitchcock le diera el papel de su primera película en Estados Unidos, Rebeca, pero la sorpresa fue que la elegida por el director inglés no fue otra que su hermana Joan Fontaine. El papel logrado en Rebeca fue tan jugoso y tuvo tanta popularidad que incluso hizo que la prenda que vestía la Sra. de Winter en la película pasara de llamarse cardigan a ser conocido como "rebeca". Joan Fontaine se convertiría asi en una estrella de la noche a la mañana desatando los celos de su hasta entonces aventajada hermana.

Joan Fontaine en "Rebeca"

La cosa se agravaría cuando al año siguiente repitiera con Hitchcock y consiguiera el Oscar por "Sospecha" en unos premios en los que también estaba nominada al galardon de mejor actriz principal su hermana por "Si no amaneciera". Fontaine recordaba en su autobiografía la recogida del premio: "Fue un momento agridulce. Me quedé de piedra. Miré fijamente al otro lado de la mesa, donde estaba sentada Olivia. '¡Sube ahí arriba!', susurró autoritariamente" (...) "Toda la antipatía que sentíamos mutuamente de niñas... toda se hizo presente en imágenes caleidoscópicas. Sentía que Olivia se lanzaría sobre la mesa y me tiraría del pelo".

Ciertamente, después Olivia de Havilland se resarciría con dos magníficos Oscar, tomándole delantera a su eterna rival, a su propia hermana y cuando esta intentó felicitarla en la ceremonia de entrega, según cuenta la Fontaine: "Me lanzó una mirada, ignoró mi mano, agarró su Oscar y se marchó" Pero el caso es que no era ese el único frente abierto. Joan Fontaine se casó con un antiguo novio de Olivia de Havilland y más tarde cuando esta estaba y también tuvo algún que otro escarceo con otro novio de Olivia, el famoso Howard Hawks.

Foto de cuando se reconciliaron en 1975
El remate final llegó cuando su madre enfermó de cáncer en 1975, ante esta situación las hermanas intentaron restañar viejas heridas y se unieron para cuidar a su madre, pero poco después Joan Fontaine tuvo que partir para una gira, y recibió el aviso de Olivia de que su madre iba a ser operada, pero no de que fallecería en la operación, cosa que no supo hasta dos semanas más tarde. 

Se cuenta que en la entrega de los premios Oscar de 1979, las hermanas exigieron ocupar habitaciones de hotel separadas por diez plantas y ser situadas en extremos opuestos del teatro a fin de no tener que cruzar ni tan solo una mirada. Joan sentenció entonces: "Mi hermana es un león. Yo, un tigre. Y, según las leyes de la jungla, nunca podremos ser amigas".

Y desde entonces la distancia no ha hecho sino aumentarse, tanto como un océano, una vivía en Nueva York y la otra en Paris. Como decía Joan, aparentemente la más habladora sobre esta enemistad: "Para mí es como si no existiese. Nos odiamos tanto cuando éramos jóvenes que ahora hemos agotado la carga de odio y nos limitamos a ignorarnos".

"Mi hermana es un león. Yo, un tigre.
Y, según las leyes de la jungla, nunca podremos ser amigas".


miércoles, 18 de diciembre de 2013

La ejecución de Ana Bolena, la de los mil días.




Enrique VIII, casado con Catalina de Aragón, una reina muy querida por los ingleses pero que no lograba darle un heredero que viviera más de un par de meses, estaba realmente coladito por Ana Bolena, a la que mandaba docenas de ardientes cartas mientras esta administraba con sabiduría y contención la fogosidad del rey, enardeciéndole aún más. A tal punto llegó la cosa que decidió separarse de su esposa para poder casarse de nuevo, aun cuando ello supusiese un verdadero cisma en la Iglesia y motivo de creación de la Iglesia Anglicana. Y es que Roma no estaba por la labor de la anulación, máxime siendo el todopoderoso Carlos V sobrino de la casi santa Catalina. 

El caso es que no mucho tiempo después de lograr casarse con Ana Bolena, aproximadamente 1000 días, tras calmar sus ansias y recibir de ella tan solo una hija, la futura Reina Isabel I, el Rey, empeñado como estaba en lograr un varón y sin ser consciente de que esta hija habría de ser la mejor gobernante que han tenido los ingleses y forjadora de todo su esplendor, terminó por acusar a la Bolena de adulterio, incesto y traición, siendo por ello condenada a morir decapitada. El juicio estuvo colmado de irregularidades y la Bolena paso de ser una mujer de innegable atractivo: «Nunca se la describió como una gran belleza, pero hasta aquellos que la aborrecían admitían que tenía un encanto exacerbado. El cutis oscuro y el pelo negro le daban un aura exótica en una cultura que veía la palidez blanca como la leche como parte imprescindible de la belleza. Tenía unos ojos especialmente notables: 'negros y hermosos' escribió un contemporáneo, mientras otro afirmó que eran 'siempre los más atractivos', y que ella 'sabía bien como usarlos con eficacia'.» (Lindsay) a otro con supuestamente tres pechos, seis dedos... y capaz de lo peor.

"Enrique me hizo marquesa siendo plebeya; luego me hizo reina, y como una mujer ya no puede subir más alto en la tierra, ahora me quiere hacer santa en el cielo, muriendo inocente"

Esas fueron las palabras de la Bolena cuando supo de la sentencia, y no iba descaminada, ya que con el tiempo termino por ser considerada mártir en la cultura protestante y como la reina consorte más influyente de la historia de Inglaterra.

Ana solicitó ser ajusticiada con una espada en vez de con el tradicional hacha, motivo por el cual se requirió los servicios de un verdugo de París, dado que el de la Torre de Londres no era demasiado hábil con la espada. Trás llegar días después el encargado de dar fín a su vida, el alcaide fue a comunicarle tal extremo: "Señora, ya ha llegado", interesándose luego la reina por la habilidad del verdugo con la espada le contestó con gravedad: "No se conocen quejas...". "Bien de todas formas no le daré trabajo porque estos días he adelgazado", " ¡Seré conocida como La Reine sans tête (La reina sin cabeza)!"

Llegado el momento del ajusticiamiento, se presentó con el pelo recogido y vistiendo una enagua roja bajo un vestido gris oscuro de damasco, adornado con pieles. Tras decir unas palabras a los presentes se arrodilló en posición vertical (en los ajusticiamientos con espada, no había bloque en el que apoyar la cabeza) y aunque hay quien mantiene que sus damas le quitarón el tocado y le pusieron una venda sobre sus ojos, mientras ella esperaba la espada repitiendo: «a Jesucristo encomiendo mi alma; el Señor Jesús recibe mi alma.» , otros mantienen que quedó con la cabeza ladeada mirando fijamente al verdugo con sus grandes ojos, quien le dijo:

"Milady, si os quedáis mirándome no puedo concentrarme y me resulta imposible dejar caer la espada". Entonces Ana se disculpó al verdugo mientras cerraba los ojos. El verdugo fue certero y solo necesitó un tajo para cumplir su misión. 

Fue enterrada sin boato alguno en un ataúd poco apropiado, su cuerpo y su cabeza quedaron en un arca en un lugar una tumba sin marcar de St. Peter ad Vincula. Ni tan siquiera su hija, ya convertida en reina, hizo intento alguno de rehabilitar su memoria o dignificar el lugar de reposo de los restos de su madre. Solo tras unas reformas en tiempos de la reina Victoria se marcó el lugar donde yacen sus restos.

El retrato, obra de Frans Pourbus el Joven (1569-1622), es posterior a la muerte de Ana Bolena. Se expone en la Pinacoteca Malaespina de Pavia.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Leon Tolstoi.- Resurrección





En vano los hombres, amontonados por centenares y miles sobre una estrecha extensión, procuraban mutilar la tierra sobre la cual se apretujaban; en vano la cubrían de piedras a fin de que nada pudiese germinar en ella; en vano arrancaban todas las briznas de hierba y ensuciaban el aire con el carbón y el petróleo; en vano cortaban los árboles y ponían en fuga a los animales y a los pájaros; la primavera era la primavera, incluso en la ciudad. El sol calentaba, brotaba la hierba y verdeaba en todos los sitios donde no la habían arrancado, tanto en los céspedes de los jardines como entre las grietas del pavimento; los chopos, los álamos y los cerezos desplegaban sus brillantes y perfumadas hojas; los tilos hinchaban sus botones a punto de abrirse; las chovas, los gorriones y las palomas trabajaban gozosamente en sus nidos, y las moscas, calentadas por el sol, bordoneaban en las paredes. Todo estaba radiante. Únicamente los hombres, los adultos, continuaban atormentándose y tendiéndose trampas mutuamente. Consideraban que no era aquella mañana de primavera, aquella belleza divina del mundo creado para la felicidad de todos los seres vivientes, belleza que predisponía a la paz, a la unión y al amor, lo que era sagrado e importante; lo importante para ellos era imaginar el mayor número posible de medios para convertirse en amos los unos de los otros.
Así, en la oficina de la prisión de una cabeza de partido se consideraba como sagrado e importante no el hecho de que la primavera regocijase y encantase a todos los hombres y a todos los animales, sino el de haber recibido la víspera una hoja timbrada y numerada que contenía la orden de conducir aquel mismo día, 28 de abril, a las nueve de la mañana, al Palacio de Justicia a tres detenidos: dos mujeres y un hombre. Una de esas mujeres, considerada la más culpable, debía ser conducida por separado. Y he aquí que, de conformidad con semejante aviso, el 28 de abril, a las ocho de la mañana, el vigilante jefe entró en el sombrío e infecto corredor del departamento de mujeres. Iba seguido de la vigilanta.(...)

Imagen: Juan López Ortiz 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Fragmento de "La historia interminable" - Michael Ende



«“Me gustaría saber”, se dijo, “qué pasa realmente en un libro cuando está cerrado. Naturalmente, dentro hay sólo letras impresas sobre el papel, pero sin embargo… Algo debe de pasar, porque cuando lo abro aparece de pronto una historia entera. Dentro hay personas que no conozco todavía, y todas las aventuras, hazañas y peleas posibles… y a veces se producen tormentas en el mar o se llega a países o ciudades exóticos. Todo eso está en el libro de algún modo. Para vivirlo hay que leerlo, eso está claro. Pero está dentro ya antes. Me gustaría saber de qué modo.”

Y de pronto sintió que el momento era casi solemne. Se sentó derecho, cogió el libro, lo abrió por la primera página y comenzó a leer La historia interminable.»

Charlie Parker y el nacimiento del BeBop

Charlie Parker junto a Dizzy Gillespie

Para un gran músico el tocar en una big band no dejaba de ser una bendición de principio, por la seguridad que aportaba, y una maldición después por el corsé tan estrecho que colocaba al talento del músico, que debía ceñirse a las líneas melódicas, a veces un tanto insulsas y repetitivas de la música swing. Al inicio de los años 40, eran muchos los músicos jóvenes que llegaban a las grandes orquestas para sustituir a los mayores que habían de marchar a la guerra, y de inmediato se encontraban atrapados en aquella estructura, sin capacidad de volcar el torrente creativo y renovador que llevaban dentro. Dos de ellos, Charlie Parker y Dizzy Gillespie, se negaban a seguir, en la medida de lo posible, el sendero trazado. Era habitual que cuando Gillespie tocaba el breve solo que se concedía en la orquesta lo hiciera con un ritmo furioso, llenando aquel pequeño momento de protagonismo con un torrente de ideas armónicas y melódicas, tras lo cual debía volver a la disciplina de la orquesta y amoldarse a las acomodadas formas del jazz bailable. 

A Charlie Parker le pasaba tres cuartos de lo mismo, resultando muy ilustrativa la anécdota que cuenta Geoff Dyer sobre un encuentro entre el melodioso Ben Webster y Bird:

“Se comenta que un día que se había metido en el Minton´s  para guarecerse de la lluvia,  estaba en el escenario un chico tocando el saxo haciéndolo gemir y retorcerse como si el instrumento fuera un pájaro y quisiera retorcerle el pescuezo. Esperó a que el muchacho acabara su solo, se subió al escenario le quitó de las manos el saxo y le dijo:
 - Se supone que no hay que tocar tan rápido ¿Cómo te llamas?
- Charlie Parker
-  Pues Charlie, vas a volver locos a los colegas tocando el saxo así.
 Después se rió, con esa carcajada burlona tan suya, y se volvió a marchar a la lluvia: como un alguacil que acababa de quitarle un arma peligrosa a un vaquero borracho. "

La válvula de escape fue un nuevo estilo, el revolucionario y casi siempre incomprendido BeBop, que cuenta entre sus padres con estos dos insatisfechos músicos que aparecen en la foto que encabeza el texto, Parker y GIllespie. El propio Charlie Parker cuenta un momento muy especial en el nacimiento de este nuevo estilo:

"Durante mi primera época en Nueva York toqué en el Monroe's Uptown House. En el Monroe's nadie se fijó demasiado en mi, a excepcion de Bobby Moore, uno de los trompetistas de la banda de Count Basie. A Moore le gustaba mi estilo. Todos los demás querían que tocara en la onda de Benny Carter. En el Monroe's no pagaban el mínimo establecido por el sindicato. A veces sólo me sacaba cuarenta o cincuenta centavos por noche. Si la noche había sido buena, como máximo me pagaban seis dólares" 
(...) " Recuerdo que una noche, antes de acercarme por el Monroe´s, estaba yo de jam session en un restaurante mexicano (Dan Wall's) en la Séptima Avenida, entre las calles 139 y 140. Eso sería en diciembre de 1939. La verdad es que estaba empezando a cansarme de los cambios estereotipados que todo el mundo empleaba por entonces; yo no dejaba de pensar que debía de haber otra forma de hacer las cosas. A veces podía oír esa forma en mi mente; lo que no podía era tocarla con el instrumento. Lo que pasó fue que esa noche, estaba yo tocando "Cherokee" y descubrí que si empleaba los intervalos superiores de un acorde como línea melódica y los respaldaba con los cambios oportunos, era capaz de interpretar esa cosa que llevaba tiempo escuchando en mi interior. La jugada me salió bien"

Parker y Gillespie, se conocieron en aquellos meses de 1939 y y Thelonious Monk, Charlie Christian, Bud Powell, Miles Davis o Kenny Clarke se sumarían en breve a la nueva corriente. Había nacido el BeBop.

La cita de Parker es del libro "Hear me Talkin' to Ya" y aparece en  "Historia del jazz moderno" de Frank Tirro

El tema "Cherokee"

jueves, 12 de diciembre de 2013

Los inicios de una "bailarina" llamada Ella Fitzgerald




La infancia de Ella Fitzgerald no puede decirse que fuera muy fácil. Su padre, William Fitzgerald, abandonó el hogar familiar cuando la pequeña Ella tenía tan solo dos añitos. Su madre, Temperance (Tempie) pronto se unió a otro hombre con el que la relación no fue fácil para Ella y en el que hay referencias de abusos y maltratos. No era muy responsable a la hora de asistir al colegio y no le faltaron los problemillas con la policía, lo que termino llevándola a ser internada en un reformatorio del que se escapaba con la misma facilidad con la que lo hacía de su casa. Era una chica avispada y sabía ganarse unas monedas bailando por las calles o avisando a las prostitutas cuando iba a aparecer la policía. La verdad es que nada apuntaba a que fuera a ser una de las grandes damas del Jazz, la más grande, Lady Ella, y el caso es que no tardó mucho en demostrarlo. En 1932, el año en que falleció su madre, nada estaba más lejos del pensamiento de la futura estrella del jazz que dedicarse al mundo de la canción, de hecho todas sus energías iban encaminadas a cumplir con su sueño de ser una gran bailarina. A tal objeto se presentó en el concurso semanal "Amateur Night Show" en el "Apollo Theatre" del Harlem neoyorkino. La cantante cuenta esta pirueta del destino:

"Un día, hice una apuesta con dos amigas: como a las tres nos atraía el escenario, sorteamos a ver quien se presentaba a un concurso para principiantes. Yo gané. Quería presentarme como bailarina pero, en el último momento casi me obligaron a cantar, de modo que canté. Así comencé a ganar todos los concursos" (...) "Yo quería ser bailarina, no cantante –insistía Ella–. Salí al escenario y al ver a toda la gente tuve un ataque de nervios. Entonces traté de cantar."

Nunca había tomado clases de canto y todas sus referencias se condensaban en las horas que se pasaba escuchando la radio. Curiosamente, la primera influencia de la mejor de las voces negras fue la de una cantante blanca, sentía predilección por la melodiosa voz, cargada de swing de Connie Boswell, una de las integrantes de las Boswell Sister, y así, cuando se lanzó a cantar para salir lo más airosa posible de aquel inesperado problemilla con sus nervios, trató de imitarla y cantó la pieza "Judy" con la que para sorpresa de la propia cantante ganó el concurso. 

Entre el público estaba el sensacional Benny Carter que ya intuyó el enorme potencial que tenía aquella muchachita de tan solo 16 años, y la recomendó a Benny Goodman y a Fletcher Henderson como vocalista para sus orquestas pero la cosa no fraguó. Finalmente sería el pequeñajo y genial Chick Webb el que la contrataría para su orquesta por un salario de aproximadamente 25 dólares, gracias a la insistencia de un músico de origen bengalí llamado Bardu Ali que no paraba de recomendarsela: "Jefe esta chica tiene algo". Ella Fitzgerald cuenta al respecto:

"Al principio, Chick tenía un hombre como cantante y no quería una mujer. Entonces me dijo: Mañana tocamos en Yale, tomate un autobús hasta ahí y si les gustas, te quedas en la banda." 

En la primera prueba y estando su participación en la orquesta todavía en el aire, se hacía necesario convencer a Moe Gale, el manager del grupo al que previamente Chick Webb le había advertido, sabiendo que la edad podía ser una traba:

"No la mires. Sólo escucha su voz"

Supongo que la sensación sería la misma que describió la genial Mary Lou Williams cuando la escuchó por primera vez: 

“Cierta noche andaba yo vagando por Harlem y llegué finalmente al Savoy. Después de bailar algunas piezas, escuché una voz que me produjo escalofríos en la espalda.... Corrí hacia el escenario para ver a quien pertenecía, y descubrí a una muchacha de aspecto agradable y piel morena, parada allí con toda modestia y cantando esas cosas maravillosas. Me contaron que se llamaba Ella Fitzgerald y que Chick Webb la había sacado de un show de aficionados....”

Evidentemente cayó rendida ante su voz, al igual que lo hemos hecho todos los aficionados del jazz después de que gracias a los nervios de aquella malograda bailarina nos regalaran a la más portentosa de todas las cantantes de jazz.



En la foto se puede ver al músico de origen bengalí y descubridor de Ella Fitzgerald, Bardu Alí, al maravilloso Chick Webb a la bateria en el centro y a la joven Ella Fitzgerald a la derecha.

Marcel Proust: el tiempo detenido




Una bañera amplia. El agua caliente hasta la barbilla. El goteo eterno, espaciado, lento, que el grifo no puede retener. Olor a crema suave. Silencio.
Esto es leer a Proust.

En busca del tiempo perdido. Por el camino de Swann (1913)

“[...] un día de invierno, al volver a casa, mi madre, viendo que yo tenía frío, me propuso que tomara, en contra de mi costumbre, una taza de té. Primero dije que no, pero luego, sin saber por qué, volví de mi acuerdo. Mandó mi madre por uno de esos bollos, cortos y abultados que llaman magdalenas[...] Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan melancólico por venir, me llevé a los labios una cucharada de té en el que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fijé mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que le causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria, todo del mismo modo que opera el amor, llenándose de una esencia preciosa[...] ¿De dónde podía podría venirme aquella alegría tan fuerte? Me daba cuenta de que iba unida al sabor del té y del bollo, pero le excedía en mucho, y no debía ser de la misma naturaleza. [...] Y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té..., los domingos por la mañana en Combray."

El comentario y el fragmento del libro han sido tomados de la página: J.M. Pérez Padilla Novelas. Link: https://www.facebook.com/PerezPadilla.Novelas

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Carta de Hermann Hesse a un joven (1931)

 


Ha llegado su carta; se parece a otras muchas que recibo. Muestra la postura típica de su generación: cinismo basado en irresponsabilidad, desesperación basada en anarquía. Contra ello no existe remedio alguno; de ahí surgirán guerras y otras porquerías semejantes, causadas por la falta que hay en todos ustedes de respeto, de voluntad de servicio, de afán por la elevación y el fortalecimiento de la personalidad a través de una gran tarea.


Como sustituto de la religión y de la cultura, no son suficientes el boxeo y el remo. Ustedes no pueden hacer nada en contra de ello, porque son víctimas también; pero eso no es razón para alardear. Si ustedes no son capaces de tomar nada con seriedad, intenten cuando menos tomarse en serio a sí mismos, porque de otro modo se apagará en su vida todo sentido y valor. Y su vida tiene tanto valor cuanto sean capaces ustedes de darle.

Hermann Hesse

Buddy Rich y sus alergias




Buddy Rich ha sido uno de los grandes bateristas de la historia del Jazz, ampliamente reconocido por su soberbia técnica, su rapidez y habilidad en los solos; de hecho se puede decir que es el relevo natural de Gene Krupa, otro de los grandes y junto al que podremos verlo en un curioso duelo de baterías en el video que presentamos en los comentarios. Buddy Rich tocó con las orquestas de Bunny Berigan, Artie Shaw, Harry James  y con la de Tommy Dorsey, además de con muchas de las grandes estrellas del jazz, entre las que cabe reseñar a Charlie Parker, Lester Young, Lionel Hampton o Art Tatum. Con el tiempo llegó a formar su propia Big Band hasta que el corazón empezó a jugarle malas pasadas. Debía ser un tipo con buen humor y se cuenta de él que en el tercero de los ataques cardíacos que sufrió (murió de uno en 1987), cuando se encontraba tendido en una camilla con una mascarilla de oxigeno puesta mientras  esperaba ser atendido, se le acercó una enfermera que empezó a hacerle las preguntas previas de rigor:
- "¿Es usted alérgico a alguna cosa?"
- "Sí, al country" - contestó Buddy Rich retirándose como pudo la mascarilla.



El duelo entre Gene Krupa y Buddy Rich


Un impresionante solo de Buddy Rich

Robert Lowell y las contradicciones de la guerra




En el año 1943, el famoso poeta estadounidense Robert Lowell (1917-1977), premio Pulitzer y de gran influencia en los años 50 y 60, especialmente en otros grandes poetas como Anne Sexton, John Berryman o Silvia Plath, se negó a enrolarse en las tropas americanas que iban a ser destinadas al Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, motivo por el cual fu condenado a un año y un día en la cárcel federal de Danbury. Antes de la llegada a esta prisión pasó por la cárcel de West Street donde coincidió en la celda con el famoso gangster Louis "Lepke" Buchalter, quien estaba allí recluido a la espera de ser ejecutado en la silla eléctrica. En un determinado momento el mafioso le dijo al poeta:

- "Yo estoy dentro por haber matado a alguien, ¿y usted?"
- "Por no querer matar a nadie" le contestó Lowell

Curiosamente por esta época Lowell escribió su libro "Life Studies"  donde se inserta un poema que hace referencia a su encuentro con el gangster, al que  llamaba "Zar Lepke" y que resultó uno de los más importantes de su carrera y del que no he encontrado un buena traducción al castellano con la que completar esta entrada.

martes, 10 de diciembre de 2013

Duke Ellington y el Cotton Club



Una de las grandes orquestas que pasaron por el mítico "Cotton Club" fue sin duda la de Duke Ellington, y en un lugar como este, en el que se reunía gente de lo más variopinta en busca de diversión, no era extraño que ocurrieran anécdotas. Os dejo una con Duke como protagonista, contada por el clarinetista y saxofonista Barney Bigard, uno de los componentes de la orquesta:

"Aquel sitio (el Cotton Club) era algo especial. Recuerdo una noche en la que un tipo bajito vino al local acompañado de una rubia. Se acercó al piano y dijo: "Hey! Tocad Singin' in the rain". Duke simplemente asintió con la cabeza. Tocamos cuatro o cinco números más y ninguno de ellos era Singin' in the rain. El tipo se acercó a Duke por segunda vez y le espetó: "¡Te pedí Singin' in the rain, maldita sea! Te voy a agarrar por la chaqueta y te voy a estrangular hasta que veas el infierno." Herman Stark, el manager del Cotton Club, le vio allí arriba, se acercó y preguntó qué ocurría. Mira, él sabía que Duke podía ser un poco testarudo. Así que el pequeñajo este dice: "Le pedí que tocara Singin' in the rain, ¡y este hijo de perra las ha tocado todas menos esa!". "Yo haré que la toque. Usted vuelva a su asiento y tranquilícese", dice Stark. Luego se volvió hacia Duke y le preguntó: "¿Es que no sabes quién es ese tipo?" Y Duke respondió: "No, y no me importa quién demonios sea."
"Ese tipo es Jerry Sullivan. Es el que ha estado saliendo en las noticias por haber cumplido condena para salvaguardar a Frenchy DeMange, el gangster", dijo Stark. Lo siguiente que recuerdo es que estuvimos tocando Singin' in the rain durante una hora entera, y a nosotros mismos nos sonó maravillosa. Era mejor no andarse con tonterías con aquellos gangsters, en esa época."

George Jean "Big Frenchy" DeMange era socio y gran amigo del también gangster, y propietario del Cotton Club, Owney Madden. Supongo que Duke Ellington sabía lo que le convenía en aquel ambiente, y ademas de transigir y tocar "Singin' in the rain" terminó por convertirse en buen amigo de Jerry Sullivan. Creo que Barney Bigard es el clarinetista blanco que aparece en la foto.


"Singin' in the rain" tocada por Duke Ellington y su orquesta. El vídeo no es el deseable, pero el sonido es bueno.



lunes, 9 de diciembre de 2013

John Malkovich




"Siempre me sorprende que la gente no me tire tomates o cosas así."

 

                                                               JOHN  MALKOVICH











John Gavin Malkovich (n. Christopher, Illinois, 9 de diciembre de 1953), conocido como John Malkovich, es un actor, productor y director de cine estadounidense.

Malkovich nació en Christopher, Illinois (Estados Unidos). Siendo un niño gordo, destacó como atleta juvenil en la escuela preparatoria. Asistió a la Universidad Estatal de Illinois, comenzando estudios en ecología, aunque luego cambió su trayectoria hacia teatro. Desertó de la universidad, y tuvo empleos como pintor, empleado de almacén y conductor de ómnibus.

En 1976, Malkovich se ganó un lugar en la compañía Chicago's Steppenwolf Theatre. Se mudó a Nueva York en 1983, con un papel en la obra True West. En 1984, apareció junto a Dustin Hoffman en Broadway, con la obra Muerte de un viajante. Volvió a participar en la obra, esta vez adaptada para la televisión, y ganó un premio Emmy por su interpretación. Una de sus primeras apariciones en cine, fue como extra en la película A Wedding, de Robert Altman.

La primera aparición estelar de Malkovich en el cine fue en la película Places in the Heart (1984), por la que obtuvo una nominación al Óscar como actor de reparto. En 1994, Malkovich fue nominado en la misma categoría por la película En la línea de fuego.

En 1987, actuó en la película de Steven Spielberg, El imperio del sol, basada en la novela homónima de J.G. Ballard, junto al joven actor Christian Bale. La crítica lo alabó por su proverbial y muy convincente actuación de un renegado americano en un campo de concentración japonés en la China; esta película es una de las favoritas de Malkovich.

Pero el papel que le reportaría la verdadera fama fue el del vizconde de Valmont en Dangerous Liaisons (1988), siendo muy polémico que ni siquiera se nominara a Malkovich al Óscar, pues crítica y público estaban de acuerdo en que su interpretación era una de las mejores adaptaciones de un personaje escrito previamente.

Como actor, ha trabajado con los directores Clint Eastwood, Steven Spielberg, Robert Altman, Jane Campion y Luc Besson, entre otros. The Dancer Upstairs, su primera película como director fue lanzada en 2002, además de dirigir varios cortometrajes.

En 1999 estrena la película Being John Malkovich, dirigida por Spike Jonze, en la que el actor tiene un papel interpretándose a sí mismo.

Otros títulos de su filmografía son Shadow of the Vampire (2000), El juego de Ripley (2002), Eragon (2006) y Klimt (2006), biografía del pintor que da título a la película.

Entre sus trabajos más recientes destacan géneros como el drama - Changeling (2008), de Clint Eastwood -, la comedia - Burn After Reading, de los Coen y Red (2010) -, así como títulos comerciales: Beowulf (2007), Transformers: el lado oscuro de la luna (2011).

A parte de su trabajo como actor, Malkovich tiene pasión por la ropa y la moda con la creación de una línea masculina, con la marca Technobohemian.

En cuanto a su vida personal, en 1982 se casó con la actriz Glenne Headley, a quien conoció en el Chicago's Steppenwolf Theatre. Juntos aparecieron en películas como Eleni (1985) y Making Mr. Right (1987). En 1988 se divorciarón. Al margen de su primera esposa, Malkovich ha mantenido relaciones sentimentales con las actrices Michelle Pfeiffer y Laurie Metcalf. Su segunda (y actual) esposa es la asistente de dirección Nicoletta Peyran, con la que tiene dos hijos y a la que conoció en el rodaje de The Sheltering Sky (1990).
(Fuente: Wikipedia)





Dangerous Liaisons (Relaciones peligrosas en Hispanoamérica y  LAS AMISTADES PELIGROSAS en España) es una película estadounidense del año 1988 dirigida por el inglés Stephen Frears, adaptación de la obra de teatro de Christopher Hampton y que es, a su vez, una adaptación de la novela epistolar del siglo XVIII Las amistades peligrosas del francés Choderlos de Laclos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Chavela Vargas sobre Frida Kahlo



"Pensábamos las mismas cosas y queríamos que el mundo fuera como nosotras lo soñábamos. Ella era fuerte, yo era fuerte. Parecía una potranca también, como yo, una yegua, de las que cuesta domar, de las que nunca se doman. Ella estaba postrada en la cama, o en la silla, pero no me refiero a eso: digo que su pensamiento no se podía doblegar".

Carta de Henry Miller a Brenda Venus



Me gustaría poder escribirte en ruso, en azteca, en armenio y en iraní. Porque eres ilimitada. Eres lo que los griegos llaman `nada en moderación`. Eres Mona, Anaïs, Lisa, tout le monde, todas combinadas. Fuego, aire, tierra, océano, cielo y estrellas.Y ahora un hombre de 87 años, locamente enamorado de una mujer joven que me escribe las más extraordinarias cartas, que me ama a morir, que me mantiene vivo y enamorado (un perfecto amor por vez primera) que me escribe tan profundas y emocionantes reflexiones que me siento feliz y confuso como sólo un adolescente podría estarlo. Pero por encima de todo, agradecido, y afortunado. ¿Merezco realmente tan hermosos elogios como tú me dedicas? Haces que me pregunte quién soy exactamente, si me conozco en realidad y qué soy. Me tienes en el misterio. Por lo cual aún te amo más. Caigo de rodillas y rezo por ti, te bendigo con la poca santidad que hay en mí. Viaja feliz, mi queridísima Brenda y no lamentes nunca este romance a mitad de tu joven vida. Los dos hemos sido bendecidos. No somos de este mundo. Somos las estrellas y el universo de más allá.Larga vida a Brenda Venus. ¡Dios le conceda dicha, plenitud y amor eterno!


Henry Miller

Fragmento de "Don Juan" - Jean-Baptiste Poquelin (Molière)




"DON JUAN.—En cuanto a mí, la belleza me seduce en todos los sitios en donde la encuentro, y cedo fácilmente a esa dulce violencia con que nos atrae. Por muy atado que esté, el amor que siento por una hermosa no obliga a mi alma a ser injusto con las otras. Conservo ojos para ver los méritos de todas, y rindo a cada una de ellas el culto y los tributos a que nos obliga la naturaleza. Sea lo que sea, no puedo negar mi corazón a todo lo que veo digno de ser amado; y en cuanto me lo pide un lindo rostro, diez mil que tuviera, todos se los daría. Las pasiones nacientes, después de todo, tienen encantos inexplicables, y todo el placer del amor consiste en el cambio. Saboreamos un dulzor extremado cuando conquistamos, a fuerza de galanteos, el corazón de una joven beldad, cuando vemos los pequeños progresos que vamos haciendo en él día tras día, cuando vencemos, a fuerza de arrebatos de pasión, de lágrimas y de suspiros, el inocente pudor de un alma que se resiste a deponer las armas, cuando avanzamos palmo a palmo, derribando todas las pequeñas resistencias que opone, cuando vencemos los escrúpulos en los que se escuda, llevándola poco a poco al terreno al que queremos llevarla. Pero cuando ha sido nuestra una vez ya no hay nada que decir; todo lo hermoso de la pasión ha terminado, y nos adormecemos en la tranquilidad de ese amor hasta que una nueva beldad viene a despertar nuestros deseos presentando a nuestro corazón los atractivos encantos de una nueva conquista. En fin, no hay nada más dulce que vencer la resistencia de una bella criatura; y tengo, en esta cuestión, la ambición de los conquistadores que vuelan perpetuamente de victoria en victoria, y no se resignan a limitar sus deseos. Nada hay que pueda detener la impetuosidad de los míos; me siento con un corazón capaz de amar a toda la tierra y, como Alejandro, desearía que hubiese otros mundos para poder extender a ellos mis conquistas amatorias."

Este controvertido fragmento pertenece a la tragicomedia en cinco actos "Don Juan o el festín de piedra" (Dom Juan ou le Festin de Pierre), escrita por Moliere en 1665 y que resultó una fuente de problemas para su autor a causa de la temática y algunas escenas; el revuelo fue tal que se exigió al escritor que suprimiera ciertas escenas (la del pobre) y algunos diálogos que aparentemente se mofaban de la religión, de tal modo que aún censurada la obra tardó casi veinte años en ser publicada y dos siglos en aparecer tal y como la concibió su autor. 

La obra se basa en "El burlador de Sevilla y convidado de piedra" del español Tirso de Molina y en ella se presenta a un personaje infiel, seductor, libertino, blasfemo, valiente e hipócrita: Don Juan, un señor noble y vividor que vive enSicilia, colecciona conquistas amorosas, seduciendo a jóvenes de la nobleza y a sirvientas con el mismo éxito. Molière, que pretende realizar una reflexión sobre el libertinaje y sus excesos, crea para ello un personaje ciertamente ambiguo, atractivo a la par que reprobable, así Don Juan no es del todo un personaje negativo. Es inteligente y valiente. En sus duelos verbales contra Sganarelle, contra su acreedor y contra su padre, gana de lejos. Por otro lado, su cinismo y su hipocresía están hechas para repugnar al espectador. Lo único que le interesa es la conquista y abandona a las mujeres tan pronto las goza. Sus conquistas le valen algunas enemistades y le obligan a batirse en algunos duelos, de los que, por otro lado, tampoco huye por esto. Plantea sus relaciones sexuales con las personas de su entorno con un cierto cinismo, y cuestiona a los homosexuales y los dogmas religiosos. Le gustan los desafíos, además del sexo con mujeres, hasta el desafío final: la cena con la estatua del Comendador que se lo llevará al más allá. El final de Don Juan sirve de conclusión y moraleja: el cinismo y la hipocresía del personaje se castigan con la muerte.