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sábado, 9 de noviembre de 2013

Diógenes "El cínico"... ¿o "El terco"?



Uno de los filósofos que atesoran más anécdotas es sin dudas Diógenes de Sinópe (412 a.C. – 323 a.C.), también conocido como "El cínico". Se cuenta que desde su ciudad natal viajó a Atenas con la firme intención de conocer al sabio Antístenes, el más antiguo de los pupilos de Sócrates y fundador de la escuela cínica, de quien deseaba ser discípulo. El caso es que la propuesta no fue del agrado de Antístenes, quien abrumado por la asfixiante insistencia de Diógenes, terminó por amenazarlo con su bastón si seguía dándole la tabarra. Lo tenía crudo Antístenes con un sujeto como Diógenes, quién ante la amenaza, terco como él solo, se limitó a responderle:

"No existe bastón tan duro como para conseguir apartarme de ti mientras siga pensando en todo lo que puedes enseñarme"

Evidentemente, con este afán de atesorar conocimientos, Diógenes logró convertirse en discípulo de Antístenes. Con el tiempo, Epícteto recordaba la figura de Diógenes como un modelo de sabiduría.

En el cuadro, obra de Jean-Léon Gérôme (1824-1904), podemos ver al famoso filósofo en su tonel, rodeado de sus queridos perros y observando el farol con el que, según la leyenda, un día caminó por las calles de Atenas mientras repetía: "Busco un hombre". Tal era el desprecio que el tiempo y la experiencia le había llevado a profesar hacía la mayoría de los hombres. Iba en su paseo, apartando a los hombres que encontraba en su camino, diciendo que sólo tropezaba con escombros, cuando su deseo era encontrar al menos un hombre honesto sobre la faz de la tierra.

¿Exagerado? Puede que sí, y evitando la famosa anécdota que tuvo con Alejandro Magno, me viene a la memoria, como prueba de su valía, aquella otra que cuenta como al pasar un ministro del Emperador ante él, le dijo:

"¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y a adular más al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas."
Diógenes solo le contestó: "Si tú aprendieras a comer lentejas no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador"

Algunas de sus frases: 

"Probablemente los asnos se rían de ti, pero no te importa. Así, a mí no me importa que los demás se rían de mi."

"El único medio de conservar el hombre su libertad, es estar siempre dispuesto a morir por ella."

"La sabiduría sirve de freno a la juventud, de consuelo a los viejos, de riqueza a los pobres y de adorno a los ricos"

"Las mordeduras más peligrosas son las del calumniador entre los animales salvajes y las del adulador entre los animales domésticos."

"Los malvados obedecen a sus pasiones, como los esclavos a sus dueños."

"No os preguntéis como sobreviviré sin mi esclavo, preguntad a mi esclavo como sobrevivirá sin mí."

"Cuando estoy entre locos, me hago el loco."

"Cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro."

"El elogio en boca propia desagrada a cualquiera."

"El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe."

"Todo se consigue con el trabajo, hasta la virtud"

Y para terminar: 

"Un pensamiento original vale mil citas insignificantes."

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