Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

martes, 22 de enero de 2013

Truman Capote o el arte de la réplica




De todos es sabido la afición que tenía el escritor norteamericano Truman Capote (1824-1984) de salir y pasarlo bien en los locales de moda de Nueva York, de hecho creo que tiene que ser uno de los escritores de los que existen más fotos en momentos de extroversión y esparcimiento. El caso es que en cierta ocasión se encontraba el señor Capote en un restaurante neoyorkino, singularmente lúcido y sobrio, lo que no era precisamente la norma, cuando un grupo de mujeres reparó en su presencia y lo reconoció, acercándosele inmediatamente para agasajarle con elogios y de camino llevarse algún trofeo en forma de autógrafo, para lo que recurrieron a cajetillas de tabaco, servilletas de papel y todo lo que encontraron a mano. Todo iba bien, era lo normal, hasta que uno de los maridos de aquellas se sintió un poquito celoso del protagonismo que sus esposas estaban "regalando" a aquel genio de las palabras y dijo que "era un desperdicio el ofrecer tanta emoción femenina hacía un homosexual". A continuación bajó la cremallera de su pantalón y sacó su pene, colocándolo a la altura de la cara del escritor mientras le decía:

"Quizás te gustaría firmar esto"

Capote sin inmutarse lo más mínimo, calibró el miembro que colgaba delante suyo y haciendo uso de su agudísimo ingenio, contestó cortésmente:

"No sé si puedo firmarlo. Tal vez sólo podré poner las iniciales"

No hay comentarios:

Publicar un comentario