Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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sábado, 15 de diciembre de 2012

Carta de Henry Miller a Anaïs Nin




Mi Querida Anaïs,

¿Qué son las despedidas si no saludos disfrazados de tristeza? Lo mismo que el deseo y el placer de verte mientras te desnudas y te envuelves en las sábanas. Nunca has sido mía. Nunca pude poseerte y amarte. Nunca me amaste o me amaste demasiado o me admiraste como la niña que toma una lente y se pone a ver cómo marchan las hormigas y cómo, en un esfuerzo incasable y lleno de fatiga, cargan enormes migajas de pan. Qué son aquellas noches lluviosas en medio de la cama de un hotel. Qué el recuerdo de nuestros pasos por la calle, en el teatro o en la sala de conciertos. Qué son los recuerdos de los celos y de tus amantes y de June y de mis amantes.

Anaïs, no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros. No creo que exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias; con aquello que se desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada inquieta de ojos delineados en negro; con la sinceridad de tu cuerpo frágil y tu secreto agresivo e insaciable. El recuerdo puede ser cruel cuando estás volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban expectantes y hambrientos. El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte. Te deseo. Te deseo con la desesperación y el anhelo de lo imposible y ya te has ido y tal vez, en un sueño imaginativo y romántico, leerás estas palabras una y otra vez, en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles y la sorpresa en tus ojos y la gran dama con el fuego en la mano derecha.

Mi querida Anaïs, ma petite, ma jolie, infanta inquieta de sal nocturna. Te extraño cuando huyes de madrugada y te extraño cuando camino y me tomo un café en la calle; te extraño cuando June se acerca cariñosa y cuando paso por los grandes aparadores. Te extraño casi a todas horas: cuando escribo, cuando te pienso, cuando escucho las campanas que me anuncian que ya son las tres, cuando me acuerdo de las horas interminables entre humo y whisky, cuando tengo una comida que dura toda la tarde, también cuando me despido de ti cada día a la misma hora, cuando como en aquel lugar donde nos dio el aire y cuando escucho la radio. Adiós, Anaïs, adiós. Ya nos encontraremos en otras vidas y en otras vidas podré poseerte y quedarme contigo para siempre. Ya te veré en medio de la nieve y entre libros y vino. Adiós,

Henry

Charles Laughton



"Un actor del Método te ofrece una fotografía: yo prefiero hacer una pintura al óleo"
CHARLES LAUGHTON (1 de julio de 1899 - 15 de diciembre de 1962)




Gigante del mundo del cine y el teatro, Charles Laughton nació el 1 de julio de 1899 en Scarborough, Yorkshire (Inglaterra). Era hijo de Robert Laughton y Elizabeth Conlon. Su familia poseía varios hoteles, hecho que parecía predestinar al joven Charles como empresario hostelero y más cuando fue enviado a Londres para trabajar en el Hotel Claridge.

Después de acudir a combatir en la Primera Guerra Mundial, Laughton decidió convertirse en actor profesional.

Se matriculó en la Royal Academy of Dramatic Art de Londres (en donde fue premiado con una medalla de oro) y comenzó a interpretar papeles en diversas producciones teatrales que poco a poco le fueron concediendo prestigio como actor en su país, especialmente cuando a mediados de los años 20 aparecía en obras del West End y el Old Vic.

En 1927 conoció a una actriz llamada Elsa Lanchester, con quien se casó en 1929. El matrimonio duró hasta la muerte del actor en el año 1962. Con posterioridad la propia esposa y actriz de "La Novia De Frankenstein" desveló en su autobiografía que Laughton era homosexual.

Sus primeros papeles en el cine los obtuvo a finales de la década de los 20, pero su consagración llegó en los años 30 al protagonizar títulos como "El Caserón De Las Sombras" (1932) de James Whale, "El Asesino De Mr. Medland" (1932) de Lothar Mendes, "The Sing Of The Cross" (1932) de Cecil B. De Mille, "La Isla De Las Almas Perdidas" (1933) de Erle C. Kenton, "La Vida Privada De Enrique VIII" (1933) de Alexander Korda, "Las Vírgenes De Wimpole Street" (1934) de Sidney Franklin, "Nobleza Obliga" (1935) de Leo McCarey, "Los Miserables" (1935), película de Richard Boleslawski en la que interpretó al inspector Javert, "Rebelión a Bordo" (1935) de Frank Lloyd, "Rembrandt" (1936) de Alexander Korda, "Posada Jamaica" (1939) de Alfred Hitchcock o "Esmeralda La Zíngara" (1939), adaptación de Victor Hugo que dirigió William Dieterle con Laughton encarnando a Quasimodo al lado de Maureen O'Hara.
  
Gracias a sus interpretaciones en este periodo fue nominado al Oscar por "Rebelión a Bordo" como Bligh (el premio fue para Victor McLaglen por "El Delator") y logró la estatuilla por "La Vida Privada De Enrique VIII" (sus compañeros de nominación fueron Leslie Howard por "La Plaza De Berkeley" y Paul Muni por "Soy Un Fugitivo").

En el año 1937 Laughton fundó junto a Erich Pommer su propia productora, Mayflower Pictures.

Además de sus caracterizaciones cinematográficas, significadas por la representación de personajes cínicos y en muchas ocasiones de propensiones perversas, el actor inglés, que se nacionalizó estadounidense en 1950, nunca abandonó su faceta escénica, dirigiendo numerosas obras teatrales.

Como director de cine solamente realizó un título, "La Noche Del Cazador" (1955), magistral película protagonizada por Robert Mitchum.

Durante los años 40 y 50 Charles Laughton ofertó inmejorables interpretaciones en películas como "They Knew What They Wanted" (1940) de Garson Kanin, "Seis Destinos" (1942) de Julien Duvivier, "Esta Tierra Es Mía" (1943) de Jean Renoir, "El Fantasma De Canterville" (1944) de Jules Dassin, "El Capitán Kidd" (1945) de Rowland V. Lee, "Arco De Triunfo" (1948) de Lewis Milestone, "El Proceso Paradine" (1948) de Alfred Hitchcock, "El Reloj Asesino" (1948) de John Farrow, "El Hombre De La Torre Eiffel" (1949) de Burgess Meredith, "Soborno" (1949) de Robert Z. Leonard, "Salomé" (1953), relato bíblico de William Dieterle en el que encarnó a Herodes junto a Rita Hayworth y Judith Anderson, "Hobson's Choice" (1954) de David Lean o "Testigo De Cargo" (1957), film de Billy Wilder que adaptaba una conocida novela de Agatha Christie.

En "La Reina Virgen" (1953) volvió a interpretar al rey inglés Enrique VIII con Jean Simmons en el papel de su hija Isabel I.

Por su papel de Sir Wilfrid, defensa en juicio de Tyrone Power, en la película "Testigo De Cargo" Laughton volvió a ser nominado al Oscar, aunque el galardón se lo llevó Alec Guinness por "El Puente Sobre El Río Kwai".

Sus últimas películas, antes de fallecer de cáncer el 15 de diciembre del año 1962, fueron "Espartaco" (1960), film de Stanley Kubrick con Kirk Douglas, "Bajo Diez Banderas" (1960) de Duilio Coletti y "Tempestad sobre Washington" (1962), su último film dirigido por Otto Preminger en el que interpretaba al senador Cooley.

En el momento de su muerte Charles Laughton tenía 63 años.




LA NOCHE DEL CAZADOR  (en inglés The Night of the Hunter) es una película estadounidense dirigida por Charles Laughton en 1955. El guion de la misma está inspirado en la novela de Davis Grubb titulada a su vez La noche del cazador y publicada en 1953.


Glenn Miller



“No tengo una gran banda de jazz,y no quiero tener una."
GLENN MILLER   (1 de marzo de 1904 – 15 de diciembre de 1944) 




Alton Glenn Miller fue un músico de jazz estadounidense de la era del Swing, y además militar, en el rango de Mayor. En 1937, funda la orquesta en la que crearía y mantendría viva desde ese entonces su música, llamada The Glenn Miller Orchestra traducido al español como La Orquesta de Glenn Miller, donde hizo innumerables éxitos, entre los más importantes "In The Mood" que es posiblemente la canción de jazz más conocida, y otros como "Kalamazoo" "American Patrol" "Rhapsody in Blue" "Moonlight Serenade" "Tuxedo Junction" "Chattanooga Choo Choo" "A String of Pearls" "Tijuana Taxi" "Little Brown Jug" "Pennsylvania 6-5000" etc.

Nació de la relación entre Elmer Miller y Mattie Lou Cavender. Se inicia en la música cuando su padre Elmer le regaló una mandolina que luego cambió por un Corno que fue el primer instrumento de viento que tocó. En esos tiempos, la familia Miller vivía en Tryon, Nebraska. Pasó su infancia en Nebraska y Oklahoma hasta que su familia se instaló definitivamente en Colorado, donde con doce años abandona el corno y empieza a estudiar la técnica del trombón y a tocarlo en la banda de su colegio. Siendo aún estudiante universitario, Glenn realizaba audiciones, tocando siempre que se le presentaba la oportunidad. Al descuidar sus estudios y reprobar en tres de sus seis cursos, decidió abandonar la universidad dedicándose por completo a la música. Se convierte en trombonista profesional y se une a la banda del entonces célebre baterista, Ben Pollack, en una gira por California. En esa banda el clarinetista era el más tarde proclamado "rey del swing", Benny Goodman.

En 1928, la orquesta llega a Nueva York y Miller decide dejarla para tocar por su cuenta en clubes, programas de radio y espectáculos musicales, hasta bien entrado el año 1932. En 1935, Ray Noble, director británico de orquesta le encarga organizar una banda de swing. Durante dos años alterna la dirección de la orquesta y las actuaciones en pequeños locales, hasta que en 1938 decide formar su propia "Gran Banda" tras varios intentos frustrados. Su primer gran éxito fue "Moonlight Serenade" y un contrato en el Casino de Glen Island en New Rochelle, en Nueva York, le abre las puertas a una carrera triunfal que se mantendrá hasta el final de su carrera. Al mismo tiempo que la orquesta triunfa en las salas de bailes, la banda adquiere una popularidad tremenda en los Estados Unidos de América debido a la emisión de sus actuaciones por un programa radiofónico que transmitida de costa a costa en los Estados Unidos, y que fue patrocinado por la marca de cigarrillos "Chesterfield".

Formó una segunda banda en 1937, que consiguió rápidamente el favor del público, que llenaba sus conciertos, lo que dio lugar a una serie de grabaciones para las multinacionales discográficas RCA Víctor y His Master's Voice. Desde junio de 1938, Miller dominó los primeros puestos de varias listas de música popular, y se mantuvo así más de una año. A principios de 1940, "In the Mood" estuvo quince semanas consecutivas de número uno, y siguió "Tuxedo Junction" que mantuvo a Miller en el número 1 hasta el verano. El 11 de febrero de 1941 se le otorgó a Miller el primer disco de oro por "Chattanooga Choo Choo".

Otros títulos conocidos son "A String of Pearls", "Moonlight Serenade" y "Pensilvania 6-5000" (que era y sigue siendo el número de teléfono del Hotel Pensilvania en Manhattan). La "Serenata a la luz de la Luna" (Moonlight Serenade) es una de las canciones más reproducidas de toda la historia en EE. UU., y actualmente está considerada como el tema representativo de Miller, y como una de las canciones más importantes de la historia musical de EE. UU..

En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, Miller se alistó en las Fuerzas Aéreas donde recibió el rango de capitán y donde se encargó de tocar para las tropas estadounidenses desplazadas a Europa.

Tras la liberación de París, a Miller se le ordenó realizar una gira de seis semanas allí y en otras ciudades europeas, ya en poder de los aliados. Miller, recién ascendido a Mayor, pasó la noche anterior, discutiendo con un amigo sus planes de formar una banda en la postguerra y luego retirarse a una finca que había comprado en California.

Al día siguiente, 15 de diciembre de 1944, partió en un avión monomotor desde el aeródromo de Twinwood, 50 millas al norte de Londres. Se dirigía a París, para iniciar su gira artística. El piloto de la aeronave también se dirigía a la ciudad, en la que estaba a punto de ser sometido a una corte marcial por acusaciones de traficar en el mercado negro. Los informes indican que había un tercer compañero con ellos en este vuelo.

Como nunca se encontraron los cadáveres de Miller y sus acompañantes, hubo una serie de leyendas que le suponían vivo. En 1985, el investigador Clive Ward descubrió un Noorduyn Norseman, similar al avión en que viajó Miller, en las afueras de la costa norte de Francia pero no pudo verificarse la existencia de restos humanos en su interior.

Uno de los rumores más persistentes es el de que murió en un burdel alemán, apuñalado por una prostituta, aunque esta historia, que se supone desclasificada como muchos otros secretos de guerra, nunca se ha podido confirmar. La teoría más probable es que el avión fue accidentalmente derribado por bombarderos RAF sobre el Canal de la Mancha (entre Francia y Reino Unido), después de una operación abortada de bombardeo contra Alemania donde se arrojaron al mar las bombas destinadas a fin de aligerar carga: el piloto de la fuerza aérea británica Frad Shaw anotó en su bitácora que observó que un pequeño avión monomotor se precipitaba en espiral y sin control hacia el mar.

A pesar de la desaparición del músico, la banda continuó sus actividades bajo la dirección de Jerry Gray hasta el 13 de noviembre de 1945, cuando hizo su última presentación ante el Presidente Harry Truman, en Washington. El mayor Glenn Miller fue el único miembro de la banda que no sobrevivió a la guerra.

El libro "The Glenn Miller conspiracy", del periodista Hunton Downs y publicado en 2010, afirma que Miller fue puesto bajo las órdenes de Eisenhower y fue capturado por la Gestapo con el fin de llegar hasta éste. Fue torturado, ejecutado y abandonado en un burdel parisino.

En abril de 1992, a petición de su hija, se le puso una lápida en el Cementerio Nacional de Arlington, lugar que se destina a los caídos en las guerras y ex-presidentes de Estados Unidos de América.

En 1953, Anthony Mann rodó la película biográfica "The Glenn Miller Story", cuyo título en España fue "Música y lágrimas", en la que James Stewart interpretaba a Alton Glenn Miller.(Fuente:Wikipedia)





"IN THE MOOD" es una popular canción del músico estadounidense Glenn Miller publicada como single en 1939 y que obtuvo un gran éxito en la época dorada del Swing.
Este llamativo instrumental es considerado como una de las piezas escenciales para toda Big Band y además fue la primera canción en llegar al numero uno del Billboard Hot 100, cuando este ranking empezó sus labores comerciales.


Paco Martínez Soria



“Mi mejor premio me lo ha dado siempre el público, con sus risas y sus aplausos”.
PACO MARTINEZ SORIA (18 de diciembre de 1902 - 26 de febrero de 1982)
 


Francisco Martínez Soria, o "Don Paco" como a él le gustaba que lo llamaran, nació el 18 de Diciembre de 1902 en la calle Garnacha, número 1 y fue bautizado en la capilla de San Andrés de la Seo, el 20 de diciembre en Tarazona, provincia de Zaragoza. Nació en el seno de una familia humilde. Luís, su padre, era policía.

La familia se trasladó a Barcelona teniendo él cinco años. Fue alumno de los misioneros del Corazón de María y concluyó el bachillerato. Con poco entusiasmo por los estudios superiores se empleó, adolescente, en una tienda de maquinaria como dependiente; sería después jefe de ventas y comisionista, con dotes para los negocios. Fue ya en el colegio donde empezó su vena artística.

En 1922 obtuvo su primer premio como director por la obra “Artesano”. En Gracia, típica barriada Barcelonesa, había hecho sus primeros pinitos artísticos, ganando seis duros al mes! En "El Artesano" (Sociedad Deportivo Recreativa) conoció a su esposa, Doña Consuelo Ramos Sánchez, hermana de uno de sus colegas y con la que se casó el 24 de Octubre de 1929. De aquella unión que, cómo no, se festejó por todo lo alto en el local de "El artesano" tras la ceremonia en la parroquia de San Juan de Gracia, nacieron cuatro hijos: Natividad, Consuelo, Eugenia y un varón: Francisco. Tuvo doce nietos i un biznieto. Su hijo Francisco con el tiempo se convertiría en padre escolapio, y para "Don Paco" fue difícil superar aquella decepción. Finalmente vió en su hijo una auténtica vocación. Nuestro "catalán de ejercicio pero de convicción baturro", como a él le gustaba llamarse, debutó terminada la guerra como primer actor en la compañía de Visita López.

Paco Martínez Soria, que también trabajaba como representante comercial en una empresa de origen alemán, a causa de la guerra se quedó sin empleo. El grave problema que se le planteaba era cómo mantener a su familia, y fue en el teatro donde encontró la fórmula para defender la economía familiar y sacar adelante a su mujer y a sus hijos.

Un año más tarde se contrató en la compañía de su amigo Rafael López Somoza, con quien estrenó en el año 1938 la comedia de Antonio Paso El Infierno, y viajó por distintas ciudades españolas. Se convirtió en actor profesional y el 9 de Enero de 1940 formó su propia compañía, con la que debutó en el teatro Borras de la ciudad condal.

 Durante las temporadas de 1942-44 fue nombrado director y primer actor de la compañía titular del teatro de La Zarzuela. Desde ese momento, el nombre de Paco Martínez Soria se convierte en algo indiscutible para el teatro. El público lo aclama y siguen sus giras artísticas con gran entusiasmo, convirtiéndose en uno de los actores más aplaudidos y cotizados del teatro español. En 1950 empezó su relación con el teatro Talía de Barcelona, del que se convirtió en copropietario. Pero no fue hasta 1955 cuando pudo darse el gustazo de su vida: tener un teatro propio. En Mayo de 1960 ve cumplido su gran sueño: derribar la “vieja barraca” y construir un cómodo y moderno teatro. Por fin el 6 de diciembre de ese mismo año lo inaugura. Muchas temporadas en su teatro, obras y muchos bolos llenan la vida del actor.

El cine fue otro de los grandes logros de este genial actor. Uno de los grandes títulos con el cual saltó a la fama fue La ciudad no es para mí. Pero sería el tiempo el que nos diría que en el verano de 1981 rodaría la que sería su última película: La tía de Carlos.

Su muerte, ocurrida en Madrid el 26 de febrero de 1982 fue debida a  una angina de pecho. Dos días después de su fallecimiento, fue enterrado en el cementerio de Cabrera de Mar (Barcelona), localidad donde él residía.
El 7 de abril del año 1982, por deseo expreso de su familia y en su recuerdo, el teatro Talía pasó a llamarse teatro Paco Martínez Soria, y el 23 de abril su ciudad natal le rindió, de nuevo, un sencillo pero emotivo homenaje, delicándole una calle.
(Fuente:http://www.donpacomartinezsoria.com/)




Bibi Andersen Y Paco Martinez Soria - Entrevista - Mano a Mano TVE 1981 - 3D
 

Walt Disney



"Si tienes un sueño y crees en él, corres el riesgo de que se convierta en realidad"
WALT DISNEY (5 de diciembre de 1901 – 15 de diciembre de 1966)


A pesar de los esfuerzos de sus biógrafos, un fondo de leyenda sigue aún planeando sobre la figura de Walt Disney. Un repetido rumor asegura que Disney era un emigrante europeo, probablemente español, que llegó a los Estados Unidos y que, más tarde, por temor a suspicacias, falseó su origen. También han sido mitificadas las circunstancias de su muerte: muchos creyeron que Disney había sido congelado con modernas técnicas de hibernación. Su cuerpo aún permanecería así con las constantes vitales suspendidas, a la espera de un futuro en que pudiese despertar y nuevos procedimientos quirúrgicos reparasen su salud.

Pero la prosaica realidad es que el cadáver Disney fue incinerado por deseo de sus familiares. No ha de extrañar, sin embargo, toda esta mezcla de realidad y fantasía alrededor de quien pasó a la historia de la cultura occidental como uno de los más prolíficos, contradictorios e influyentes cultivadores de la imaginación infantil.

Walter Elias Disney nació el 5 de diciembre de 1901 en Chicago, Illinois. Cuarto de los cinco hijos que tuvieron Elias y Flora Disney, su infancia transcurrió entre apuros económicos y bajo la severidad de su padre, carpintero de profesión, que probó suerte en toda clase de negocios sin que nunca consiguiera mejorar su maltrecha economía. Eternamente menospreciado por su padre, Walt creció muy unido a su madre, una antigua maestra descendiente de alemanes, y a su hermano Roy, ocho años mayor que él.

En 1906, Elias Disney decidió empezar una nueva vida en una granja cerca del pequeño pueblo de Marceline, Missouri, donde Walt descubrió la naturaleza y los animales. También entonces nació su interés por el dibujo, que compartió con su hermana pequeña, Ruth. Elias Disney hacía trabajar tan duro a sus hijos en el mantenimiento de la granja que los dos mayores, Herbert y Raymond, decidieron dejar el hogar para instalarse por su cuenta otra vez en Chicago.

La precaria situación en que quedó la familia con la marcha de los dos jóvenes empeoró en el invierno de 1909, cuando el padre contrajo fiebres tifoideas y la enfermedad le obligó a vender la granja y a trasladarse a Kansas City, Missouri, donde encontró un empleo como repartidor de periódicos, tarea en la que Roy y Walt le ayudaban. Ello supuso un menor rendimiento del pequeño Walt en la escuela, donde nunca fue un alumno aventajado. Pasados un par de años, Walt, que ocasionalmente ganaba algún dinero vendiendo sus caricaturas, se matriculó en el Instituto de Arte de Kansas City, donde aprendió las primeras nociones sobre la técnica del dibujo. En aquellos años de su adolescencia descubrió el cine, un invento que le apasionó desde el primer momento.

En 1917, cinco años después de que Roy Disney abandonara también el hogar paterno, Elias Disney se trasladó con su mujer y sus dos hijos pequeños de nuevo a Chicago, donde probó suerte montando una pequeña fábrica de mermelada. En la primavera de 1918, Walt, con sólo diecisiete años, falsificó su partida de nacimiento y se enroló como soldado en la Cruz Roja para combatir en la Primera Guerra Mundial. Llegó a Europa cuando ya había paz, pero estuvo destinado en Francia y Alemania hasta septiembre de 1919. Una vez licenciado, se fue a vivir con su hermano Roy a Kansas City, donde buscó empleo como dibujante.

Su sueño era convertirse en un artista del Kansas City Star, el diario que había repartido en su infancia, pero encontró trabajo como aprendiz en una agencia de publicidad, la Pesmen-Rubin Commercial Art Studio. Con un sueldo de 50 dólares al mes, en aquel empleo conoció a Ubbe Iwerks, un joven de su misma edad y excepcionalmente dotado para el dibujo, con el que entabló amistad. Cuando los dos se quedaron sin trabajo montaron su propia compañía, la Iwerks-Disney Commercial Artists. La empresa duró apenas un mes, ya que Walt prefirió aceptar un empleo seguro, aunque convenció a sus nuevos jefes para que contrataran a Iwerks. En aquel trabajo ambos aprendieron las técnicas, todavía muy rudimentarias, de la animación cinematográfica.

Inquieto e innovador por naturaleza, Disney pidió una cámara prestada y montó un modestísimo estudio en el garaje de su casa, en el que con la ayuda de Iwerks y trabajando por las noches, produjeron su primera película de dibujos animados. El filme tuvo aceptación y consiguieron nuevos encargos hasta que Disney, que todavía no había cumplido los veintiún años de edad, convenció a Iwerks para que volvieran a probar suerte como empresarios con una compañía a la que llamaron Laugh-O-Gram Films. Con una producción basada en cuentos tradicionales, las cosas les fueron bien hasta que la quiebra de su principal cliente los arrastró también a la bancarrota.

En 1923, después de intentar inútilmente remontar el bache, Disney emigró a Hollywood. La floreciente industria cinematográfica había convertido a Hollywood en una tierra de promisión. Disney creyó que con su experiencia como cámara obtendría trabajo de director, pero ningún estudio quiso contar con sus servicios, por lo que decidió volver a montar su propia empresa con su hermano Roy como socio. El 16 de octubre de 1923, la Disney Brothers Studio firmó su primer contrato importante, pero todavía insuficiente para hacer frente a sus dificultades financieras. Ya entonces, Walt puso de manifiesto lo que después sería una constante en su compañía: que era capaz de recurrir a cualquier estratagema para sacar el negocio adelante. En 1924, Ubbe Iwerks se unió a ellos y Walt pudo dejar de trabajar como animador para dedicarse al área para la que siempre estuvo más capacitado: la creación de personajes y argumentos y la dirección.

El 13 de julio de 1925, tres meses después de que su hermano Roy se casara, Disney contrajo matrimonio con Lillian Bounds, una joven empleada de su estudio, con la que tuvo dos hijas: Diane Marie, nacida el 18 de diciembre de 1933 cuando el matrimonio ya descartaba que pudieran tener descendencia, y Sharon Mae, a la que adoptaron en 1936. En la primavera de 1926, y después de haber tenido que cambiar de local porque la compañía crecía, los dos hermanos cambiaron el nombre de su empresa, que pasó a llamarse Walt Disney Studio. Pero el estudio sufrió un importante revés cuando su principal cliente se quedó con los derechos del conejo Oswald, un personaje creado por Disney que había protagonizado diversos cortometrajes.

Con la determinación de eliminar en lo sucesivo los intermediarios, Disney concibió durante un viaje en tren de Hollywood a Nueva York a Mortimer, un ratoncito rebautizado luego con el nombre de Mickey por sugerencia de su esposa y al que Iwerks dio forma. Así lo contó Disney, pero, en realidad, la paternidad de Mickey Mouse ha sido siempre motivo de polémica, y actualmente tiende a atribuirse el propio Iwerks. En octubre de 1928, cuando Disney buscaba distribuidor para las dos películas que había producido con Mickey Mouse como protagonista, se proyectó el primer filme del cine sonoro. Adelantándose a otros productores que creyeron pasajera aquella innovación, Walt se apresuró a incorporar el sonido a una tercera película de Mickey, Willie en el barco de vapor (1928). Buen imitador de voces y acentos, Disney hizo que el ratoncillo y su novia, Minnie, hablaran con su propia voz para abaratar costes. La película, estrenada el 18 de noviembre de 1928 en un teatro de Nueva York, obtuvo un rotundo éxito de público y crítica.


En 1929, con su excepcional sexto sentido para los negocios, autorizó que varias compañías reprodujeran en sus productos la imagen de Mickey Mouse, al que incorporaron guantes y zapatos blancos para evitar que manos y pies desaparecieran sobre fondos oscuros. El 13 de enero de 1930 empezó a publicarse una viñeta del popular personaje (con Disney como guionista e Iwerks como dibujante) en varios periódicos de Estados Unidos, y ese mismo año se editó un libro de dibujos de Mickey que fue reeditado en numerosas ocasiones.

Adicto al trabajo, para el que robaba muchas horas de sueño, Disney tuvo una seria crisis de salud que le obligó, a finales de 1931 y cuando el club de Mickey Mouse ya tenía un millón de miembros, a tomarse unas largas vacaciones con su esposa. De vuelta a Hollywood, se apuntó a un club deportivo donde practicaba boxeo, calistenia, lucha libre y golf. Poco después descubrió la hípica y, finalmente, el polo, del que fue un fanático durante el resto de su vida. Una afición que cultivó con tanta pasión como su fascinación por los trenes y las miniaturas.

Con Mickey Mouse como buque insignia de una compañía en alza, Disney creyó que no debía dormirse en los laureles ni aburrirse haciendo sólo películas del famoso ratoncillo, que en 1932 le supuso el primero de los Oscar que recibiría durante su carrera. Respaldado por un equipo de excelentes dibujantes e ilustradores, desplegó todo su espíritu creativo en la primera serie de sus Sinfonías tontas (1932). Realizados en technicolor, los diversos cortometrajes que componían esta producción significaron en su época un experimento sobre el uso expresivo del color. En noviembre de aquel mismo año, el estudio Disney se convirtió en el primero que tuvo su propia escuela de dibujantes y animadores.

Un año más tarde, el 27 de mayo de 1933, estrenó la sinfonía tonta que hacía el número treinta y seis y que iba a tener un éxito inesperado: Los tres cerditos. Sin pretenderlo, su famosísima canción ¿Quién teme al lobo feroz? se convirtió en un canto de esperanza para millones de norteamericanos que intentaban no ser devorados en la vida real por la Gran Depresión. En 1934, cuando su estudio contaba con 187 personas, nació el pato Donald, un personaje de carácter irascible y perverso, que vino a sumarse a los perros Pluto y Goofy.

Cuando ya se había hecho un nombre en la industria de Hollywood, Walt Disney emprendió una iniciativa arriesgada y sin precedentes: producir el primer largometraje de dibujos animados de la historia del cine. Blancanieves y los siete enanitos (1937) demostró no sólo que Disney y su equipo eran unos virtuosos de la animación, sino que los dibujos animados podían ser todo un género cinematográfico. La película recaudó cuatro millones de dólares, todo un récord para la época, pero dejó endeudado a Disney hasta 1961 por culpa de la amortización de los créditos que tuvo que pedir, ya que el presupuesto inicial de 500.000 dólares de la película había acabado triplicándose.

En Blancanieves y los siete enanitos se utilizó por primera vez la cámara multiplano, capaz de sugerir profundidad de campo gracias a un ingenioso sistema de superposición de cinco láminas filmadas en un mismo plano para simular lejanía, y un nuevo sistema de technicolor. La película fue el primer ejemplo de que el cine de animación de la escuela Disney tenía un sólido procedimiento narrativo, en el que los personajes humanos eran descritos a partir de la «mirada» de los animales humanizados o de los seres fantásticos. También quedó patente en el filme el gusto de Disney por lo tenebroso y su estilo de sugerir más que de mostrar abiertamente el terror.

La década de los cuarenta fue un período de gran actividad en la Disney, caracterizado tanto por la consolidación del estilo iniciado con Blancanieves y los siete enanitos como por la contradicción que Walt sentía entre su tendencia artística a la innovación y al riesgo y la necesidad de atender a un mercado nada dado a las novedades y los experimentos. Reflejo de ello fue la tibia respuesta del público a las siguientes películas salidas de su «factoría» de sueños. Pinocho (1940), considerada como una de las piezas maestras del cine de animación por los críticos y en la que se invirtieron 2.600.000 dólares, fue un desastre comercial.

Lo mismo sucedió con Fantasía (1940), que costó 2.300.000 dólares. En ella dibujantes y animadores combinaron las evoluciones de los personajes de dibujos animados con la música de Stravinski, Dukas, Beethoven, Ravel, Bach o Chaikowski. Considerada una obra maestra por unos y una insultante caricatura de la música clásica por otros, Fantasía no fue la «obra total» que Walt Disney había imaginado y deseado. Estos fracasos comerciales abrieron una importante brecha económica en la empresa, paliada poco después por los éxitos consecutivos de Dumbo (1941) y Bambi (1942).


Después del sketch sobre La danza de las horas, de Ponchielli, que codirigió con Norman Ferguson en Fantasía utilizando el seudónimo de T. Hee, Walt Disney abandonó el campo de la realización para dedicarse casi en exclusividad a la tarea de dirigir el incipiente imperio cinematográfico en el que se había convertido la empresa que tan modestamente había iniciado quince años antes. El 6 de mayo de 1940 finalizó la construcción de sus nuevos estudios en Burbank, que le granjearon el sobrenombre de «Mago de Burbank».

Diseñados por él mismo con el objetivo de facilitar el trabajo de sus empleados, aquellos estudios contaban con veinte grandes edificios, separados por calles a las que se les puso el nombre de sus personajes. La plantilla de la empresa rondaba los 2.000 empleados, a los que Disney exigía un alto nivel de creatividad y producción a cambio de salarios muy bajos, aunque nunca reparó en gastos a la hora de hacer sus películas y siempre llevó personalmente una vida privada sin lujos ni ostentaciones.

El 10 de noviembre de 1940 empezó a colaborar con el FBI, después de que el entonces director de la agencia federal de investigación, J. Edgar Hoover, hubiera intentado en varias ocasiones reclutar al productor cinematográfico como agente para que le facilitase cualquier información o detalle sobre la presencia de elementos subversivos (comunistas, sindicalistas o anarquistas) en Hollywood. Sin embargo, los primeros devaneos políticos de Disney tuvieron un cariz más progresista y se remontaban a 1938, cuando se adhirió a la Society of Independent Motion Picture Producers, asociación de productores y cineastas independientes opuestos al dominio absoluto de los grandes estudios de Hollywood. Desde aquel grupo, que contaba con figuras como Orson Welles o Charlie Chaplin, Disney fue derivando hacia un ideario próximo al partido nazi norteamericano y a un sentimiento fuertemente antimarxista.

En 1941, un sindicato de ilustradores recién creado en su compañía amenazó al «Mago de Burbank» con ir a la huelga en demanda de mejores salarios. Disney pretendió evitar personalmente el conflicto dirigiendo un discurso a sus empleados, pero éstos, para estupor suyo, ya que concebía la empresa como una gran familia, no le dejaron pasar de las primeras frases. El 29 de mayo de aquel año, los estudios Disney quedaron casi paralizados por una huelga en la que participaron la mayoría de los trabajadores y que duró todo un año. El conflicto se saldó cuando la empresa aceptó que los trabajadores pudieran elegir libremente su sindicato, incluido el izquierdista Screen Cartoonists Guild.


Los acuerdos que llevaron al final de la huelga fueron firmados por Roy Disney, ya que Walt se encontraba de viaje por diversos países de Sudamérica. De aquel largo viaje salieron varias películas destinadas básicamente al público latinoamericano. Entre ellas, Saludos, amigos (1943) y Los tres caballeros (1945), en las que combinó dibujos animados y actores de carne y hueso. En 1943, buena parte de sus mejores dibujantes le abandonaron para fundar la UPA (United Productions of America), donde nacería, entre otros, el miope personaje de Mister Magoo.

Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, en la que Disney había accedido a filmar para el gobierno estadounidense películas propagandísticas, dejó la presidencia de su compañía, cediéndole el cargo a su hermano Roy, pero sólo mantuvo unos meses aquella decisión y a finales de 1945 volvió a ocupar el sillón presidencial. Nada más volver, despidió a más de 400 empleados, asegurando que la empresa pasaba por una crisis y tenía que cumplir el acuerdo concertado con la Screen Cartoonists Guild de conceder el aumento salarial del 25% a los dibujantes.

Reafirmado en su antimarxismo y colaborador del FBI hasta su muerte, Disney se comprometió a abortar todo elemento que atentara contra la nación norteamericana en la reunión celebrada el 24 y el 25 de noviembre de 1947 en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, que culminó con la llamada Declaración Waldorf, en la que muchos productores cinematográficos se comprometieron a colaborar con la Comisión de Actividades Antiamericanas en la «caza de brujas».

En agosto de 1948 hizo un viaje con su hija Sharon para filmar imágenes en Alaska, y con el material realizó la serie de cortos titulados Aventuras de la vida real. Su hermano Roy se opuso al proyecto (para entonces estaban ya tan distanciados que sólo se veían después de pedir cita a sus respectivas secretarias) y auguró un incierto destino a este tipo de documentales. Se equivocó, ya que el primero de ellos, titulado La isla de las focas (1948), no sólo resultó rentable, sino que fue premiado con un Oscar en la categoría de cortometrajes.

Prácticamente finalizada la década de los cuarenta, Disney recibió una interesante propuesta de Howard Hughes: un crédito sin intereses de un millón de dólares a cambio de su ayuda en un terreno (el sector cinematográfico) que el multimillonario tejano no conocía y en el que quería invertir. Con aquel dinero, Disney puso en marcha 18 nuevos proyectos, entre ellos Cenicienta (1950), Alicia en el país de las maravillas (1951) y Peter Pan (1953). Tras una costosísima incursión en el cine futurista con 20.000 leguas de viaje submarino (1954), volvió a proyectos más baratos y que sintonizaran con el orgullo de ser norteamericano. Para entonces, su compañía ya no era la reina de los dibujos animados. La Warner Brothers empezaba a hacerle una seria competencia con la estrella de su serie Looney Tunes, Bugs Bunny. Aquel conejo era el contrapunto del cándido, apolítico y asexuado Mickey Mouse, que a principios de los años cincuenta vivió sus momentos más bajos de popularidad, aunque siguió siendo el personaje preferido de Disney y el emblema de su imperio.

En 1953, después de ganar un nuevo Oscar al mejor documental con El desierto viviente, inició conversaciones con la cadena televisiva ABC para ceder la emisión de sus películas al nuevo invento. A diferencia de otros productores de Hollywood, que la consideraban una amenaza, Disney creyó que la televisión era un excelente medio de difundir sus productos. Un año después inició la realización de filmes específicamente para televisión, la parte de su producción artística más denostada por los críticos. Críticas que también le lloverían años después con Mary Poppins (1964), su primer largometraje con sólo actores reales. Pero a Disney no le importaron, porque esas películas le daban el dinero que necesitaba para hacer realidad un proyecto que acariciaba desde hacía tiempo: construir un enorme parque de atracciones basado en sus personajes.

Adicto al trabajo y perfeccionista, el productor cinematográfico diseñó hasta el último detalle de Disneyland, que abrió sus puertas el 17 de julio de 1955 en Anaheim, California. Este parque, con una extensión de 120 hectáreas, costó 17 millones de dólares, y Main Street USA, su calle principal por donde transitaban cientos de actores disfrazados de personajes, recreaba a la perfección la calle mayor de Marceline, el pueblo donde vivió su infancia Disney, que aquel verano de 1955 ya era abuelo del primero de los diez nietos que tuvo.

Multimillonario y galardonado con veintinueve Oscars, en la década de los sesenta se había consolidado como uno de los personajes más conocidos y queridos de todo el mundo, pero su salud flaqueaba, y todo su imperio entró en una lucha por la sucesión. Fumador empedernido y aficionado al alcohol, murió el 15 de diciembre de 1966 en Los Ángeles, California, víctima de un cáncer de pulmón, después de haber supervisado los esbozos de Disney World, parque temático al estilo de Disneyland pero más enfocado hacia los adultos, que abriría sus puertas en 1971 en Orlando, Florida (en 1983, la compañía inauguró en Japón el Tokio Disneyland y en 1992 abrió sus puertas el Euro Disney de París).

El «Mago de Burbank» había fallecido sin llegar a ver terminado El libro de la selva (1967), la segunda película más comercial de Disney desde los tiempos de Blancanieves y que dirigió Wolfgang Reitherman, quien asumió la producción de los largos de animación disneyanos hasta 1981. Después de años de mucha producción y pocos éxitos destacables, los estudios Disney volvieron a ser los reyes del género de dibujos animados con La bella y la bestia (1991), Aladdin (1992) y El Rey León (1994). Con el fallecimiento de Disney, entraba en la leyenda uno de los nombres fundamentales de la cultura popular del siglo XX. Con variada fortuna, tratarían de sustituirle figuras tan dispares como su hermano Roy O. Disney, su sobrino Roy E. Disney y su yerno Ron Miller. Pero sólo el productor ejecutivo Michael Eisner demostró ser un digno sucesor suyo.(Fuente:http://www.biografiasyvidas.com/monografia/disney/)





FANTASIA (1940),de Ben Sharpsteen.
Todo un clásico de la DISNEY, una colección de interpretaciones animadas de grandes obras de música clásica. En "El Aprendiz de Brujo" (P. Dukas), Mickey Mouse, discípulo de un mago, se mete en un gran embrollo, pues sus conocimientos de magia son muy limitados. "La Consagración de la Primavera" (Stravinsky) cuenta la historia de la evolución, desde los seres unicelulares hasta la extinción de los dinosaurios. "La Danza de las Horas" (Ponchielli) es un fragmento de un ballet cómico interpretado por elefantes, hipopótamos, cocodrilos y avestruces. "Una Noche en el Monte Pelado" de Mussorgsky y el "Ave Maria" de Schubert describen el enfrentamiento entre la oscuridad y la luz. (FILMAFFINITY)





Tito Maccio Plauto.- Asinaria (Homo Homini lupus)




"Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit."

Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro



A pesar del brillante escaparate
con que el hombre reviste su bajeza,
se presienten detrás de su corteza
los impulsos primarios del primate.

Aunque se infle de orgullo y se remate
con un halo honorable de grandeza,
una bestia será si, en su cabeza,
no relumbra una luz que lo rescate.

"Racional" se apellida si razona...
y "animal", así a secas, es su nombre
si no alcanza la talla de persona.

Matará por matar...Nadie se asombre
si sus artes de muerte perfecciona
porque el hombre es un lobo para el hombre

Imagen: Salvador Dalí.- Premonición de Guerra Civil

Las casas Hundertwasser.- Darmstadt, Alemania




Die Waldspirale, que podemos traducir como “la espiral arbolada o forestal”, es un complejo residencial situado en Darmstadt, Alemania, levantado durante la década de los noventa y terminado en el año 2000.

El diseño es obra del artista, escultor y pintor Friedensreich Hundertwasser, fue planificado por el arquitecto Heinz M. Springmann y construido por la compañía Bauverein Darmstadt, entre los años 1998 y 2000.

Se trata de un edificio de arquitectura singular, ondeante, con reminiscencias de Gaudí, pero influenciado por los desaparecidos Jardines colgantes de Babilonia.


Un ejemplo fabuloso que aúna estilo y funcionalidad, pues el edificio es una obra de uso residencial: 105 apartamentos, un quiosco, café y bar, que se encuentran en la parte más alta de la espiral, constituyen este edificio, junto a los patios de recreo para niños.

También aúna arquitectura y ecología, pues la vegetación está presente en la estructura dejando espacios verdes. Es una atracción del barrio Bürgerpark, en la periferia del centro urbano.



El Waldspirale es una composición asimétrica, donde observamos ventanas de diferentes tamaños y sin fachada única, lo cual ofrece una belleza singular desde cualquier ángulo.

Las cúpulas, las irregularidades y los colores diseminados por la construcción le dan un carácter anárquico pero a la vez el edificio goza de cierta armonía.