Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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sábado, 17 de noviembre de 2012

Carta de Galileo Galilei a la duquesa de Toscana




La siguiente carta fue escrita en 1615 por Galileo Galilei a Cristina Lorena, duquesa de Toscana, y es enormemente interesante ya que en ella intenta defenderse desesperadamente de las acusaciones hechas por la Santa Inquisición.

"A la Serenísima Señora la Gran Duquesa Madre:

Hace pocos años, como bien sabe vuestra serena alteza, descubrí en los cielos muchas cosas no vistas antes de nuestra edad. La novedad de tales cosas, así como ciertas consecuencias que se seguían de ellas, en contradicción con las nociones físicas comúnmente sostenidas por filósofos académicos, lanzaron contra mí a no pocos profesores, como si yo hubiera puesto estas cosas en el cielo con mis propias manos, para turbar la naturaleza y trastornar las ciencias, olvidando, en cierto modo, que la multiplicación de los descubrimientos concurre al progreso de la investigación, al desarrollo y a la consolidación de las ciencias, y no a su debilitamiento o destrucción. Al mostrar mayor afición por sus propias opiniones que por la verdad, pretendieron negar y desaprobar las nuevas cosas, que si se hubieran dedicado a considerarlas con atención, habrían debido pronunciarse por su existencia. A tal fin lanzaron varios cargos y publicaron algunos escritos llenos de argumentos vanos, y cometieron el grave error de salpicarlos con pasajes tomados de las Sagradas Escrituras, que no habían entendido correctamente y que no corresponden a las cuestiones abordadas…

… Esos adversarios tratan de desprestigiarme por todos los medios posibles. Saben que mis estudios de astronomía y de filosofía me han llevado a afirmar, con relación a ala constitución del mundo, que el Sol, sin cambiar de lugar, permanece situado en el centro de la revolución de las órbitas celestes, y que la Tierra gira sobre sí misma y se desplaza en torno del Sol. Advierten además que una posición semejante no sólo destruye los argumentos de Ptolomeo y de Aristóteles, sino que trae consigo consecuencias que permiten comprender, ya sea numerosos efectos naturales que de otro modo no se sabría cómo explicar, y a ciertos descubrimientos astronómicos recientes, los que contradicen radicalmente el sistema de Ptolomeo y confirman de maravilla el de Copérnico…

… Precisaría que se supiera reconocer que el autor jamás trata en él cuestiones que afecten a la religión o a la fe, y que no presenta argumentos que dependan de la autoridad de la Sagrada Escritura, que eventualmente podría haber interpretado malo, sino que se atiene siempre a conclusiones naturales, que atañen a los movimientos celestes, fundadas sobre demostraciones astronómicas y geométricas y que proceden de experiencias razonables y de minuciosísimas observaciones. Lo cual no significa que Copérnico no haya prestado atención a los pasajes de la Sagrada Escritura, pero una vez así demostrada su doctrina, estaba por cierto persuadido de que en modo alguno podía hallarse en contradicción con las Escrituras, desde que se las comprendiera correctamente…

Yo reverencio a esas autoridades y les tengo sumo respeto; consideraría sumamente temerario contradecirlas; pero, al mismo tiempo, no creo que constituya un error hablar cuando se tienen razones para pensar que algunos, en su propio interés, tratan de utilizarlas en un sentido diferente de aquel en que los interpreta la Santa Iglesia. Por ello, con una afirmación solemne (y pienso que mi sinceridad se manifestará por sí misma), no sólo me propongo rechazar los errores en los cuales hubiera podido caer en el terreno de las cuestiones tocantes a la religión, sin o que declaro, también, que no quiero entablar discusión alguna en esas materias, ni aun en el caso en que pudieran dar lugar a interpretaciones alejadas de mi profesión personales, llegara a presentarse algo susceptible de inducir a otros a que hicieran una advertencia útil para la Santa Iglesia con respecto al carácter incierto del sistema de Copérnico, dese yo que ese punto sea tenido en cuenta, y que saquéis de él el partido que las autoridades consideren conveniente; de otro modo, sean mis escritos desgarrados o quemados, pues no me propongo con ellos cosechar un fruto que me hiciera traicionar mi fidelidad por la fe católica. Además de eso, aunque con mis propios oídos haya escuchado muchísimas de las cosas que allí afirmo, de buen grado les concedo a quienes las dijeron que quizá no las hayan dicho, si así les place, y confieso haber podido comprenderlas mal; así pues, no se les atribuya lo que yo sostengo, sino a quienes compartieran esa opinión.

El motivo, pues, que ellos aducen para condenar la teoría de la movilidad de la Tierra y la estabilidad del Sol es el siguiente: que leyéndose en muchos párrafos de las Sagradas Escrituras que el Sol se mueve y la Tierra se encuentra inmóvil y no pudiendo ellas jamás mentir o errar, de ahí se deduce que es errónea y condenable la afirmación de quine pretenda postular que el Sol sea inmóvil y la Tierra se mueva. Contra dicha opinión quisiera yo objetar que es y ha sido santísimamente dicho, y establecido con toda prudencia, que en ningún caso las Sagradas Escrituras pueden estar equivocadas, siempre que sean bien interpretadas; no creo que nadie pueda negar que muchas veces el puro significado de las palabras se halla oculto y es muy diferente de su sonido. Por consiguiente, no es de extrañar que alguno al interpretarlas, quedándose, hacer aparecer en las Escrituras no sólo contradicciones y postulados sin relación alguna con los mencionados, sino también herejías y blasfemias: con lo cual tendríamos que dar a Dios pies, manos y ojos, y, asimismo, los sentimientos corporales y humanos, tales como ira, pena, odio, y aun tal vez el olvido de lo pasado y la ignorancia de lo venidero. Así como las citadas proposiciones, inspiradas por el Espíritu Santo, fueron desarrolladas en dicha forma por los sagrados profetas en aras a adaptarse mejor a la capacidad del vulgo, bastante rudo e indisciplinado, del mismo modo es labor de quienes se hallen fuera de las filas de la plebe, el llegar a profundizar en el verdadero significado y mostrar las razones por las cuales ellas están escritas con tales palabras. Este modo de ver ha sido tan tratado y especificado por todos los teólogos, que resulta superfluo dar razón de él."

Imagen: Galileo enseñando al dux de Venecia el uso del telescopio. Fresco de Giuseppe Bertini (1825-1898).


El origen de la frase "Marcharse a la francesa"




Usualmente esta expresión se usa en modo de reproche, para reprobar el comportamiento de alguien que, sin despedida ni saludo alguno, se retira de una reunión; o, por extensión, cuando alguien deja algún trabajo u obligación sin acabar y sin dar explicaciones.

Pero, como siempre, el origen de la frese y su historia son bastante diferentes de la connotación que se le da actualmente, además de ser algo curiosa, y es por eso que he decidido aprovechar su mención “reciente” por aquí para dedicarle una entrada.

Los orígenes de “Marcharse a la francesa” se sitúan  alrededor del siglo XVII. Sucede que por aquellos años, y en algún momento entre los reinados de Luis XII y su primogénito Luis XIV (probablemente en los tiempos de este último),  se puso de moda entre las altas esferas francesas la costumbre de marcharse  de reuniones o fiestas sin avisar.
Dicha costumbre obtuvo  un asombroos éxito entre las clases nobles y burguesas, tal es así que llegó a convertirse en un hábito muy singular e ineludible  si uno quería mostrar cortesía a los anfitriones de la fiesta. Si, leyeron bien, este hábito tuvo tal aceptación que se llegó  a considerar una  grosería el despedirse al marcharse de algún lugar.

Sin embargo, no se admitía que, por ejemplo,  la persona que abandonaba la fiesta mirara el reloj de la casa como gesto de impaciencia y que  diera a entender que no tenía más remedio que irse. Lo más educado, marcharse a la francesa.

En Francia esta costumbre tomo el nombre de “Sans Adieu” (es decir, sin adiós) y comenzó a considerarse como un intento de hacer presente que se había disfrutado tanto con la velada, que uno no se había ido realmente. Otros opinan, sin embargo, que el origen de este comportamiento estaba ligado al hecho de que despedirse era algo grosero que daba a entender que uno no tenía intención de volver. Aunque también puede deberse al hecho de que se tomara la costumbre de volver a las reuniones al cabo de un rato, tras realizar algún menester (las veladas del “Rey Sol” solían ser interminables).

De cualquier forma, este hábito no fue tan bien recibido en los países vecinos, donde el descontento quedó marcado con un claro significado negativo. Tal es así que en español solemos decir “Marcharse [o despedirse] a la francesa”, en el inglés se usa “to take a French leave” para referirse a esta curiosa costumbre y en Alemania “sich auf Französisch empfehlen” con igual sentido peyorativo.

Incluso, con el tiempo, la connotación negativa de la expresión paso también al francés, pero desde que la expresión comenzara a tomar un significado despectivo la cambiaron un poco y utilizan “filer à l’anglaise”, es decir, “despedirse a la inglesa”, seguramente para quitarse mala fama. Es más aun, hoy en día han cambiado por completo sus costumbres ¡Y se besan cuatro veces para despedirse!

Un museo dedicado a Satán: Kaunas (Lituania)


    Hitler y Stalin como Demonios

A todo el mundo le gusta encontrarse (de vez en cuando) cara a cara con su parte más perversa, con aquella que solemos esconder. Y qué mejor manera que poder analizarla desde fuera, como meros espectadores objetivos, sin ningún tipo de compromiso moral. En el museo del diablo, en Kaunas, Lituania, se hallan hasta 3.000 representaciones diferentes del mismo.

Hay muchos museos en Kaunas: de cerámica, militares (muy interesantes, por cierto), los típicos de pinturas, de deportes… Pero hay uno que llama la atención muy especialmente.

Es el museo del diablo, que recopila representaciones de este en todas sus formas y tamaños y de todas las partes del mundo, ya sean pinturas, tallas de madera, máscaras o esculturas. Es la colección particular de un excéntrico artista de nombre Antanas Zmuidzinavicius. Los visitantes aseguran que son particularmente curiosos el Hitler y el Stalin “diablos” (En primera imagen)

En la muestra también se recogen algunas exposiciones fotográficas de lugares donde se celebran cultos o fiestas al diablo, también en Lituania. Una de las historias más interesantes es la contenida en “la botella del diablo”: supuestamente tiene doble fondo y permitía al poseedor mantenerse sobrio durante una fiesta y hacer lo que quisiera. También encontramos, inevitablemente, algunos clichés ya desfasados de base sexista y xenófoba.



Algunas lenguas cuentan que, antes de que el cristianismo se extendiera por el país, en Lituania se creía que el diablo era una de las tres deidades en el cielo (Dios, el Trueno y el Diablo). Este era el encargado de la flora y la fauna, de mantener el orden y el ciclo natural de las cosas (también de la muerte). Lo cierto es que, a día de hoy, no importa en qué se crea: dentro del museo no existen las religiones, ya que el anti-Dios es un concepto universal.

Fuente: escaners.info, Alberto Peral, labrujulaverde.com,

Roland Joffé



"No  concibo mi carrera como la carrera de un director. Me veo más como un ser humano normal que da la casualidad de que hace películas." ROLAND JOFFÉ






Roland Joffé (Londres, 17 de noviembre de 1945) es un director de cine franco-británico de origen judío.

Empezó su carrera como director de televisión. Su primeras obras son algunos capítulos en la serie Coronation Street. Rápidamente se hizo un hueco en el primer plano de los realizadores británicos con sus historias de carácter político con las series Bill Brand y Play for Today.

En 1984 dirigió su primera película, Los gritos del silencio (The Killing Fields), que le valió una nominación para los Óscar como mejor director. Trabajando junto al productor David Puttnam realizó una de sus grandes obras maestras La Misión (The Mission) y que le valió su segunda nominación al Óscar a la mejor dirección. En 1993 produjo y dirigió parcialmente la adaptación del videojuego Super Mario Bros.

Se declara agnóstico y de izquierdas, incluso ha apoyado públicamente al Partido Laborista británico.(Fuente:Wikipedia)




The Killing Fields (en España "LOS GRITOS DEL SILENCIO") es una película de 1984 dirigida por Roland Joffé basada en las experiencias de tres periodistas durante el regimen de los Jemeres Rojos de Camboya. Ganó tres Oscars en 1984 y está protagonizada por Sam Waterston, Haing S. Ngor y John Malkovich.

Los hechos relatados en Los gritos del silencio están basados en el reportaje The Death and Life of Dith Pran: A Story of Cambodia, publicado en el New York Times Magazine el 20 de enero de 1980. El artículo, narrado en primera persona, lo escribe el corresponsal estadounidense Sydney 'Syd' Schanberg. En Camboya conoce al reportero local Dith Pran, con el que establece una relación en principio profesional como guía e intérprete, y que con los años se torna en amistad.



Danny DeVito




"Tiene los nervios tan templados que cuando se va a la cama las ovejitas le cuentan a él".
DANNY DeVITO ('El último golpe')





Daniel Michael DeVito Jr. (n. en Neptune, Nueva Jersey, Estados Unidos el 17 de noviembre de 1944), es un actor, director y productor estadounidense.

Tras acabar sus estudios primarios en un colegio católico y estudiar peluquería en la Academia Wilfred, el primer empleo profesional de Danny fue en el salón de belleza de su hermana mayor Angela.

Más tarde estudió Arte Dramático en la ciudad de Nueva York y dio inicio a su trayectoria interpretativa en los años 70, primero como actor teatral y después apareciendo en títulos cinematograficos como “Mortadela” (1971), película de Mario Monicelli en la que compartía créditos con Sophia Loren.

En 1971 también apareció sin acreditar en la película de Woody Allen “Bananas”.

Por esa época, tras conocerse en el mundo del teatro, DeVito ya convivía con la actriz Rhea Perlman, quien se hizo muy popular posteriormente gracias a la serie “Cheers”. Ambos contrajeron matrimonio en 1982 y tuvieron tres hijos, dos niñas llamadas Lucy y Grace y un niño de nombre Jake Daniel.

Una de sus primeros títulos de entidad fue “Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco”, adaptación de la novela de Ken Kesey dirigida por Milos Forman y protagonizada por Jack Nicholson, actor con el que volvió a coincidir en varias ocasiones a lo largo de su carrera.

En el año 1978 saltó a la popularidad en los Estados Unidos al intervenir en la teleserie “Taxi”. La serie se emitió con éxito hasta 1983 y Danny obtuvo el Globo de Oro como mejor actor secundario en 1979. Más tarde también consiguió el premio Emmy por su trabajo en “Taxi”.

En los años 80 Danny DeVito intervino en la película de aventuras “Tras El Corazón Verde” (1984) de Robert Zemeckis, en donde coincidió con la pareja Michael Douglas y Kathleen Turner. Los tres protagonizarían una secuela titulada “La Joya Del Nilo” (1985), dirigida por Lewis Teague, y la comedia negra “La Guerra De Los Rose” (1989), su segunda película como director tras “Tira a Mamá Del Tren” (1987), otro film de humor negro que se servía del detonante de “Extraños En Un Tren” de Alfred Hitchcock para desarrollar su plantamiento cómico.

Otros films de éxito para DeVito en esta década fueron “Por Favor, Maten a Mi Mujer” (1986), película co-protagonizada por Bette Midler, o “Los Gemelos Golpean Dos Veces” (1988), un título de Ivan Reitman en el que intepretaba al hermano de Arnold Schwarzenegger. El terceto volvió a repetir años después con “Junior” (1994).

En los años 90 debutó como productor en su película “Hoffa: Un Pulso Al Poder” (1992), film protagonizado por Jack Nicholson y escrito por David Mamet.

Esta faceta de productor es una de las más interesantes de su carrera, ya que ha producido títulos como “Pulp Fiction” (1994) de Quentin Tarantino, “Bocados De Realidad” (1994) de Ben Stiller, “Gattaca” (1997) de Andrew Niccol, “Man On The Moon” (1999) de Milos Forman o “Erin Brockovich” (2000), película dirigida por Steven Soderbergh que le valió una nominación al Oscar como mejor película.

Como actor trabajó con Tim Burton en “Batman Vuelve” (1992), película en la que encarnaba al Pingüino, “Mars Attack” (1996) o “Big Fish” (2003). Con Curtis Hanson colaboró en “L. A. Confidencial” (1997). Con Sofia Coppola lo hizo en “Las Vírgenes Suicidas” (1999) y con Woody Allen en “Todo Lo Demás” (2003).

Tras “Hoffa” su trayectoria como director deparó títulos como la adaptación de Roald Dahl “Matilda” (1996), “Smoochy” (2002), un film de humor co-protagonizado por Robin Williams y Edward Norton, y “Duplex” (2003), comedia negra con Ben Stiller y Drew Barrymore como pareja protagonista.(Fuente:alohacriticon y Wikipedia)





Durante los primeros años de su carrera apareció en algunas películas como extra o en papeles secundarios, hasta que participó en ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO (1975), de Milos Forman, en la que interpretaba a un interno en un sanatorio mental (papel que ya había asumido en la versión teatral).
( Fuente: http://www.mcnbiografias.com)












Lee Strasberg


"Uno es capaz de hacer algo sólo si puede controlar sus deseos, su imaginación, su atención y su energía”.

LEE STRASBERG (17 de noviembre de 1901 – 17 de febrero de 1982)
 
 


Israel "Lee" Strasberg fue un director, actor, productor y profesor de teatro estadounidense.

Strasberg nació en Budanov, ciudad del Imperio austrohúngaro, actual Ucrania. Fueron sus padres Ida y Baruch Meyer Strasberg.

En 1931, fue uno de los fundadores del Group Theatre, una compañía que contó con la participación de Elia Kazan, John Garfield, Stella Adler, Sanford Meisner, Franchot Tone y Robert Lewis.

En 1949, comenzó una larga carrera en el Actors Studio de Nueva York, convirtiéndose a los dos años en su director artístico. Bajo su tutela se cuentan actores como Geraldine Page, Paul Newman, Al Pacino, Kim Stanley, Marilyn Monroe, Jane Fonda, James Dean, Dustin Hoffman, Eli Wallach, Marlon Brando, Eva Marie Saint, Robert De Niro, Jill Clayburgh, Jack Nicholson, y Steve McQueen.

En 1966 fundó una sucursal del Actors Studio en Los Ángeles, ciudad en la que tres años más tarde fundará el Lee Strasberg Theatre Institute.

Su vocación pedagógica lo convirtió en uno de los principales impulsores de lo que se conoce como «El Método» de actuación.

Sólo interpretó roles destacados en unas pocas películas. Probablemente su interpretación más famosa (y que le significó la nominación al Oscar) fue en la segunda parte de El Padrino, donde encarnó a Hyman Roth, un mafioso judío jubilado que supervisaba desde Miami el crimen organizado de Cuba y que es finalmente asesinado por Michael Corleone.
(Fuente:Wkipedia)



Su vocación pedagógica lo convirtió en uno de los principales impulsores de lo que se conoce como «El Método» de actuación.

 

Martin Scorsese


«Me parece que cualquier persona sensible debería ver que la violencia no cambia el mundo, y sí lo hace, sólo lo hace temporalmente.» MARTIN SCORSESE






Martin Scorsese, descendiente de inmigrantes sicilianos, nació en Queens, Nueva York el 17 de noviembre de 1942 pero creció en el barrio Little Italy de la misma ciudad.

Sus padres eran Luciano Charles Scorsese y Catherine Cappa, ambos trabajadores de la industria textil y padres de otro niño llamado Frank, mayor que Martin.

Asmático desde su infancia, aspecto que le apartó de las prácticas deportivas, el joven Scorsese deseó en principio convertirse en cura, llegando a ingresar en el seminario de la Cathedral College.

A finales de los años 50 abandonó su primera idea de dedicarse al sacerdocio e, influenciado por John Ford, Orson Welles, Luchino Visconti, Federico Fellini y sobre todo, Michael Powell, Martin Scorsese comenzó a rodar sus primeros cortos, como “Vesuvius VI” (1959).

Poco después, en el año 1963, se incorporó a la Universidad de Nueva York para estudiar cinematografía, su gran pasión junto al mundo del rock.

En este período rodó varios cortometrajes como “What’s a nice girl like you doing in a place like this?” (1963), “It’s not just you, Murray!” (1964) o “The Big Shave” (1967).

En 1965 se casó con su novia Laraine Brennan y un año después coniguió graduarse, ejerciendo como profesor adjunto durante un tiempo en la misma universidad en la que cursó sus estudios.

Su primer largometraje fue “¿Quién Golpea Mi Puerta?” (1967), drama urbano de corte autobiográfico protagonizado por Zina Bethune y Harvey Keitel. La película estaba montada por Thelma Schoonmaker, su habitual colaboradora y pieza clave en el triunfo artístico de sus futuros y mejores proyectos.

Tras escribir el guión de la película “Obsesiones” (1969), una co-producción germano-holandesa, trabajar como montador y asistente de director en el documental “Woodstock” (1970), y dirigir otro documental, “Street Scenes” (1970), Martin Scorsese colaboró con Roger Corman en la producción para grabar “El Tren De Bertha” (1972), thriller criminal ambientado en los años 30 que estaba protagonizado por Barbara Hershey y David Carradine.

“Malas Calles” (1973) fue su primera gran película y el inicio de su fructífera colaboración con el actor Robert de Niro, quien protagonizó con posterioridad en la misma década títulos como “Taxi Driver” (1976) o “New York, New York” (1977), film en el que aparecía Liza Minnelli, actriz con la que el director mantuvo un breve romance.
  
En “Taxi Driver”, film que ganó la Palma de Oro en Cannes, Martin Scorsese formó equipo por primera vez con el guionista Paul Schrader.

En el año 1974 Scorsese dirigió un nuevo documental, “Italianamerican” (1974), en el que entrevistaba a sus propios padres, y “Alicia Ya No Vive Aquí” (1974), drama psicológico y romántico con Ellen Burstyn como protagonista principal, quien ganó el Oscar a la mejor actriz.

A finales del año 1975, tras el divorcio con Laraine y una relación con la productora Sandy Weintraub, Martin se casó con la guionista Julia Cameron, con quien tuvo a su hija Domenica.

Anteriormente, con Laraine Brennan, había sido padre de otra niña llamada Cathy, quien más tarde apareció como actriz en varias películas dirigidas por su progenitor.

Para finalizar el decenio el autor neoyorquino rodó dos nuevos documentales: “El Último Vals” (1978), fenomenal película sobre el último concierto del grupo The Band, y “American Boy: A Profile Of Steven Prince” (1978), que narraba las experiencias de un joven gay judío.

El matrimonio con Laraine se rompió pocos años después de su boda y en 1979 Martin contrajo matrimonio con la actriz Isabella Rossellini.

Los años 80 se iniciaron de manera espléndida con “Toro Salvaje” (1980), biopic dramatizado sobre las vivencias del boxeador Jake LaMotta que le valió un Oscar a Robert de Niro y otro a Thelma Schoonmaker. Scorsese recibió por esta película su primera nominación como director.

Posteriormente rodó las comedias “El Rey De La Comedia” (1983), con la pareja Robert de Niro y Jerry Lewis, y “Jó, Qué Noche” (1985), con Griffin Dunne, para recuperar, con la novela de Walter Tevis, la historia de “El Buscavidas” en “El Color Del Dinero” (1986), título protagonizado por Paul Newman y Tom Cruise. Newman obtuvo el Oscar al mejor actor por esta película.

En 1983 se divorció de Isabella Rossellini y dos años después se casó con la productora Barbara De Fina.

Con “La Última Tentación De Cristo” (1988), adaptación de la novela de Nikos Kazantzakis con Willem Dafoe en el papel principal y música de Peter Gabriel, se originó una inane polémica con los grupos religiosos más radicales que sirvió para popularizar mucho más el film, que de controversia tenía más bien poco. La película le valió su tercera nominación en la categoría de mejor director.

Su último trabajo en este decenio fue el rodaje de un episodio de “Historias De Nueva York” (1989), película que contaba con la participación de otros dos ilustres directores, Woody Allen y Francis Ford Coppola.

Al margen de sus trabajos cinematográficos Scorsese realizó en los años 80 un episodio de la serie de televisión “Cuentos Asombrosos” y el videoclip musical de Michael Jackson “Bad”.

En el año 1990 produjo la película de Stephen Frears “Los Timadores” (1990) y dirigió el film de mafiosos “Uno De Los Nuestros” (1990), por el que volvió a ser candidato al premio Oscar, un galardón, para la vergüenza de la propia Academia de Hollywood, que todavía no había conseguido hasta la fecha.

Posteriormente rodó el remake “El Cabo Del Miedo” (1991), adaptó la novela de Edith Wharton en “La Edad De La Inocencia” (1993), volvió al cine de gángsters con “Casino” (1995), fabuló con la vida del Dalai Lama en “Kundun” (1997), repasó el cine italiano con el documental “Mi Viaje a Italia” (1999) y llevó a la pantalla el libro de Joe Connelly en el drama urbano y psicológico “Al Límite” (1999).

En 1991 se separó de Barbara y mantuvo una corta relación con Ileana Douglas antes de volver a casarse en 1999, ahora con la editora literaria Helen Morris, con quien tuvo a su tercera hija, llamada Francesca.

Otros títulos de su filmografía son “Gangs Of New York” (2002), film histórico ambientado en la Nueva York del siglo XIX por la que fue de nuevo nominado al Oscar, “El Aviador” (2004), biopic sobre el magnate Howard Hughes con el que volvió a optar a la estatuilla como mejor director y mejor película, e “Infiltrados (The Departed)” (2006), remake de un film de mafiosos de Hong Kong, filmado en el año 2002 por Andrew Lau y Alan Mak, que supuso su tercera colaboración consecutiva con el actor Leonardo DiCaprio. Por esta última película ganó el Oscar al mejor director y a la mejor película.

Con DiCaprio, Scorsese volvió a colaborar en "Shutter Island" (2010), thriller basado en una novela de Dennis Lehane que sigue la investigación de la desaparición en una isla de una asesina internada en un sanatorio psiquiátrico.

Otros proyectos del director de Nueva York son dos documentales musicales, "Shine a Light" (2008), film que aborda la larga carrera de los Rolling Stones, y otro centrado en la figura de George Harrison.

En "La Invención De Hugo" (2011) creaba una fantasía de aventuras con el protagonismo de Asa Butterfield y Chloe Moretz.

También Scorsese podría llevar a la gran pantalla la trayectoria de Bob Marley, icono de la música reggae.(Fuente:alohacriticon.com)




The Departed (Infiltrados o LOS INFILTRADOS en español) es una película del género suspense policiaco estrenada en el año 2006. Fue dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio, Jack Nicholson, Matt Damon, Mark Wahlberg, Martin Sheen, Ray Winstone, Alec Baldwin, Anthony Anderson y Vera Farmiga.

The Departed fue ganadora del Premio Oscar a la mejor película en la entrega número 79 de los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. Martin Scorsese recibió el Óscar al mejor director, Thelma Schoonmaker el Óscar al mejor montaje y William Monahan el Óscar al mejor guion adaptado, todos por su respectiva labor en este filme.

Thomas Carlyle.- Cita





"Obedecer es el deber nuestro, es nuestro destino, y aquel que no quiera someterse a la obediencia será necesariamente despedazado."

Thomas Carlyle (1795-1881)

Imagen: Joan Colom

Sophie Marceau


"En Hollywood no tengo agente, pero ellos saben quién soy y dónde encontrarme, así que sólo deben llamarme; pero, si no me necesitan, me siento tranquila. No estoy buscando esto por tener fama: ya tengo suficiente de eso" SOPHIE MARCEAU






La actriz y directora Sophie Maupu (nombre auténtico de Sophie Marceau) nació en Paris el 17 de noviembre de 1966.Vivió en el barrio parisino de Gentilly. Su padre, Benoit Maupu, era camionero. Su madre se llama Simone Morisset.

Después de trabajar como modelo, Sophie decidió aceptar el consejo de un amigo y se presentó en 1980 a unas pruebas de casting para la película "La Fiesta" (La Boum). Fue elegida y el gran éxito comercial del film le convirtió en una estrella en su país.

Con la segunda parte de "La Fiesta", titulada "Quince Años Recién Cumplidos" (1982), Sophie Marceau obtuvo el César a la mejor actriz revelación.

En 1985 fue dirigida por primera vez por el director de origen ucraniano Andrzej Zulawski en "L'amour braque", quien se convirtió en su amante y compañero sentimental. Sophie es veintiséis años más joven que Zulawski.

En el año 1991 logró el premio Moliere a la mejor actriz revelación gracias a su participación en la obra "Euridyce".

En 1995 se dio a conocer en todo el mundo con su intervención en la película "Braveheart", dirigida e intepretada por Mel Gibson.

Más tarde ha intervenido en títulos como "Anna Karenina" (1997), "El Sueño De Una Noche De Verano" (1999), adaptación shakesperiana dirigida por Michael Hoffman, la película de Bond "El Mundo Nunca Es Suficiente" (1999) o "La Máscara Del Faraón" (2001).

En el año 2002 debutó como directora de largometrajes con "Parlez-Moi D'Amour". Más tarde estrenó también como directora "La Disparue De Deauville" (2007).

En "Espías En La Sombra" (2008) interpretaba a una componente de la Resistencia francesa contra los nazis.

En la comedia "Lol" (2008) era Anne, la madre de la protagonista Lola, una joven de carácter alegre que no pasaba por su mejor momento.

Después de romper con Zulawski, Sophie mantuvo una relación con el productor estadounidense Jim Lemley. En la actualidad su pareja es el actor Christopher Lambert.

Tiene dos hijos. Vincent, nacido en el año 1995 de su relación con Zulawski, y Juliette (2002), de su noviazgo con Lemley.
(Fuentes:alohacriticon.com y Wikipedia)




L'homme de chevet (CARTAGENA).Película francesa de 2009 dirigida por Alain Monne.
REPARTO:Sophie Marceau, Christopher Lambert, Margarita Rosa de Francisco, Rodolfo De Souza, Linett Hernandez Valdes.
Filme ambientado en Cartagena de Indias (Colombia). Léo, un ex-boxeador que vive en la miseria, es contratado para cuidar a una joven, que ha sufrido un grave accidente. La relación entre ambos, tensa y agresiva al principio, acaba transformándose en una intensa pasión. (FILMAFFINITY)

José Saramago


"En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario,sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona."
JOSE SARAMAGO (16 de noviembre de 1922 - 18 de junio de 2010)




Narrador y ensayista portugués, premio Nobel de Literatura en 1998. Nacido en el seno de una familia de labradores y artesanos, José Saramago creció en un barrio popular de Lisboa. Su madre, analfabeta, inculcó en él la sed de saber y le regaló su primer libro. A los quince años abandonó los estudios por falta de medios y tuvo que ponerse a trabajar de cerrajero. Luego se desempeñó en una caja de pensiones y más tarde se dedicó al periodismo, la labor editorial y la traducción. Colaborador de diversos periódicos y revistas, entre ellos Seara Nova, fue también codirector del Diario de Noticias en 1975. Se adhirió al Partido Comunista Portugués, por lo que sufrió censura y persecución durante la dictadura de Salazar. En 1974 se sumó a la Revolución de los Claveles.

La obra de José Saramago se caracterizó por interrogar la historia de su país y las motivaciones humanas. Encontrar las claves por las que un imperio quedó relegado a un segundo plano respecto al resto de Europa y entender el accionar del hombre fueron sus preocupaciones centrales. Pero aunque su novelística tiene como eje vertebrador la realidad de Portugal y su historia, no se trata, sin embargo, de una narrativa histórica, sino de relatos donde la historia se mezcla con la ficción y con lo que podría haber sido, siempre a través de la ironía y al servicio de una aguda conciencia social.

Se dio a conocer en 1947 con Tierra de pecado, novela de corte realista que no suele incluir en su bibliografía. Después de un largo período de silencio, en 1966 publicó Los poemas posibles y en 1970 Probablemente alegría, colecciones de poesías en las que, tratando con fina ironía sobre todo los temas del amor y del erotismo, renovó con vigor el lenguaje poético tradicional.

Autor de libros de crónicas, de obras teatrales, del volumen Viaje a Portugal (1981), lo más importante y fecundo de su producción literaria se inicia con El año 1993. (1975). Saramago se consolidó sobre todo como narrador de gran rigor estilístico con la novela Manual de pintura y caligrafia (1976), con los cuentos del volumen Casi un objeto (1978) y con sus últimas novelas. En Alzado del Suelo (1980) se reveló como un gran escritor. Es una narración histórica cuyo escenario es el Alentejo, entre 1910 y 1979, y en la que el lenguaje campesino, el humor y el sarcasmo se conjugan para hablar de la realidad. Con una prosa poética y una técnica narrativa propia de la tradición oral, trazó un gran fresco de la sociedad alentejana y dio muestras de haber alcanzado la madurez estilística superando la tradición neorrealista de la novela rural.

En Memorial del convento (1981), contando la historia del convento de Mafra, reconstruyó, gracias a un serio estudio de los documentos, a una hábil dosificación de perspectivas y a una sabia caracterización de los personajes y del lenguaje, un período histórico cuyo conocimiento resulta necesario con miras a superar la crisis de identidad que aflige al portugués de hoy. Su actitud crítica siempre se hace presente, y así como celebra la belleza de su tierra también señala el espanto ante un pueblo "sediento de martirio", que asistía a los autos de fe y a las corridas de toros en el siglo XVIII, o que se alistaba voluntariamente en las milicias del gobierno de facto en la década del treinta.

Sus novelas El año de la muerte de Ricardo Reis (1984) y La balsa de piedra (1986) confirmaron sus grandes dotes de narrador. En la primera, Saramago convierte en protagonista de su novela a Ricardo Reis, uno de los heterónimos que empleó en su obra el poeta Fernando Pessoa. Vivo sólo en la imaginación de su creador, Reis no alcanza a experimentar las emociones propias de un ser viviente. Llega a Lisboa en 1935, pocos días después del fallecimiento de Pessoa, y se dedica a recorrer la ciudad y a frecuentar a sus gentes. Dos mujeres, la sencilla Lidia y la vulnerable Marcenda, conducirán a Reis hasta el límite de sus posibilidades: al final, prevalecerá su incapacidad para amar. Unas fantásticas conversaciones con su creador, Pessoa, a quien se permite regresar brevemente al mundo de los vivos, acabarán por convencerle de su condición de criatura de ficción.

Su obra de los últimos años incluye novelas, diarios y otras publicaciones, conjunto entre el que deben citarse Historia del cerco de Lisboa (1989), Todos los nombres (1997) y la obra teatral In nomine Dei (1993). En El Evangelio según Jesucristo (1991) se deja ver el humanismo de Saramago, enfrentado a cualquier planteamiento dogmático y que resuena siempre detrás del escepticismo que caracteriza en gran medida su punto de vista. En Ensayo sobre la ceguera (1995), advirtió sobre "la responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron" y, escéptico pero solidario, se preguntaba si había lugar para la esperanza tras el nuevo milenarismo que la humanidad estaba viviendo. Cuadernos de Lanzarote (1997) es un libro curioso en el que, a manera de diario, cuenta la vida cotidiana y reflexiona sobre el ser humano, el espacio y el tiempo.

En 1998 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura. En 2000 apareció La caverna, relato de resonancias platónicas. En 2002 publicó El hombre duplicado, una reflexión sobre la esencia de la identidad; en 2004, Ensayo sobre la lucidez, que recogió sus reflexiones sobre la democracia actual. El autor la definió como "una patada, una muestra de indignación, de protesta", defendiendo la utilidad del voto en blanco cuando "los gobiernos son comisarios políticos del poder económico".

En Las intermitencias de la muerte (2005) Saramago respondía a la pregunta: ¿Qué pasaría si la gente dejase de morir? Afrontaba así el tema de la muerte a través de una parábola: en un país imaginario la muerte deja de existir, y todos sus habitantes se convierten de pronto en inmortales. Posteriormente, aparecieron las novelas Las pequeñas memorias (2006), un libro autobiográfico en el que regresó al entorno de su niñez y adolescencia; El viaje del elefante (2008), mezcla de realidad y ficción sobre el trayecto que un elefante asiático realizó por media Europa durante el siglo XIX, y Caín (2009), su última novela, en la que el autor compuso un mordaz recorrido por varios pasajes del Antiguo Testamento.
      
Falleció a los 87 años, el día 18 de junio de 2010, en su residencia de la localidad de Tías (Lanzarote, Las Palmas), a causa de una leucemia crónica que derivó en un fallo multiorgánico. Había hablado con su esposa y pasado una noche tranquila. Saramago escribió hasta el final de su vida, pues se dice que llevaba 30 páginas de una próxima novela.

Las cenizas del novelista portugués fueron depositadas el 18 de Junio del 2011 al pie de un olivo centenario, traído de su pueblo natal y trasplantado en la Plaza de las Cebollas frente a la Casa de los Bicos de Lisboa, al cumplirse el primer aniversario de su muerte.
(Fuentes: www.biografiasyvidas.com/biografia/s/saramago.htm y Wikipedia)




Entrevista a José Saramago (1ª parte ) 

 

Entrevista a José Saramago (2ª parte)