Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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martes, 23 de octubre de 2012

Ang Lee



"Me he pasado la vida en busca de la aprobación de mi padre, que pensaba que rodar películas no era un oficio serio, sino una profesión para golfos y caraduras."
ANG LEE (n.23 de octubre de 1954)
 
 
 
 

(Pingtung, Taiwan, 1954) Cineasta taiwanés, galardonado con el Oscar de la Academia de Hollywood al mejor director por su polémica película Brokeback Mountain (En terreno vedado) y realizador de películas notables como Comer, beber, amar (1994), Sentido y sensibilidad (1995) o Tigre y dragón (2000), dentro de una filmografía tan sólida como heterogénea.

Ang Lee nació en el seno de una familia reprimida por la política social de Mao Zedong, cuyo régimen expropió sus tierras y puso en peligro su vida. Orgullosos de su condición, sus padres trataron de darle una educación sólida en valores. Durante su infancia fue extremadamente aficionado a la lectura de cómics chinos, taiwaneses y japoneses, ya que sus padres le prohibían la lectura de los americanos, que de todos modos hojeaba a escondidas cuando se le presentaba la ocasión. Con todo, la familia emigró a Estados Unidos en 1978.


Tras graduarse en la Universidad de Bellas Artes de su Taiwan natal, una vez en América se especializó en dirección de teatro en la Facultad de Illinois, estudios que luego amplió con un máster en producción de cine en la Universidad de Nueva York. Curiosamente, fue asistente de dirección de Spike Lee en un proyecto académico del director de Haz lo que debas (1989). Su mediometraje Fine Line, que presentó como tesis en 1984, recibió el premio al mejor director y al mejor corto en el festival de cine de la universidad.

Tras debutar en 1992 con Pushing Hands, un filme que pasó casi desapercibido en Estados Unidos, a pesar del buen recibimiento de la crítica en Berlín, Lee decidió plantear el rodaje de una “trilogía familiar” que comprendería sus dos siguientes trabajos. Y, ciertamente, más inspirada que su ópera prima resultó la espléndida El banquete de boda (1993), comedia de situaciones con mensaje impregnada de un fino humor y rodada con un ritmo de intensa elegancia.

El filme planteaba la historia de una pareja de homosexuales, uno de cuyos componentes, que oculta su condición, decide fingir una boda de conveniencia con una bella mujer para evitar las sospechas de sus padres. El formidable recibimiento de crítica y público (Oso de Oro en el Festival Internacional de Cine de Berlín) alteró las costumbres de Lee, quien vivió una época a caballo entre su país y Estados Unidos.

En 1994 Comer, beber, amar continuó la senda abierta por El banquete de boda. De nuevo las relaciones familiares pasaban al primer plano de la acción en una sutil historia que volvía a confrontar a generaciones y conceptos de la vida dispares. Aunque perdió el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en beneficio de Quemado por el sol, de Nikita Mijalkov, fue la carta de presentación de su autor para todos aquellos que aún no habían podido contemplar su anterior producción. Comer, beber amar abrió la Quincena de Realizadores de Cannes 1994 y fue premiado por la National Board of Review.

Lee comenzó a ganarse fama de director voluble y camaleónico con dos películas bien distintas: Sentido y sensibilidad (1995), sobre la novela homónima de Jane Austen, y estilísticamente más cercana al cine de James Ivory que a cualquier otro, y La tormenta de hielo (1997), ácida crítica de la sociedad norteamericana que preludiaba la lucidez de American Beauty.

Aunque muchos no lo recuerden, Brokeback Mountain (En terreno vedado) no fue el primer western rodado por Lee, quien en 1999 realizó la sólida Cabalga con el diablo. El filme no tuvo demasiada repercusión y se convirtió en uno de los trabajos “malditos” del director, que no tardó en resarcirse de su estrepitoso fracaso comercial dando una nueva e insospechada vuelta de timón con Tigre y dragón.

Si bien desde el punto de vista estrictamente técnico poco se le podía discutir ya a un realizador de la clase de Lee, Tigre y dragón (2000), rodado en mandarín y protagonizado por tres leyendas del cine asiático (Michelle Yeoh, Ziyi Zhang y Chow Yun Fat), alcanzaba cotas de preciosismo estilístico difícilmente vistas en Occidente.

Para un público que, mayoritariamente, desconocía las películas de artes marciales de producción asiática, las coreografías de luchas y los impresionantes escenarios resultaban fuente constante de asombro durante las casi tres horas que duraba el filme. Hollywood recompensó la calidad de la película concediéndole diez nominaciones al Oscar, algo inaudito para un filme de habla no inglesa, aunque finalmente se llevó “sólo” cuatro estatuillas (mejor película de habla no inglesa, música original, director de fotografía y dirección artística).

Pero de todas las piruetas genéricas de la trayectoria de Ang Lee, probablemente la más inesperada fue Hulk (2003). ¿Qué hacía un realizador asiático, asociado en sus inicios con el cine oriental de autor, rodando una película basada en el superhéroe de la Marvel? Él mismo explicó que el filme le permitió reencontrarse con las fantasías ocultas de su infancia, con la imaginería que le estaba vedada por sus padres.

Ciertamente, Hulk no cosechó el éxito que los potenciales espectadores de X-Men o Spiderman esperaban. Empleando un ritmo extraño, Lee hizo que la acción tardara mucho en llegar. El trasfondo psicológico de los personajes y la belleza de la actriz Jennifer Connelly interesaban mucho más al director que los mamporros, el exceso de bíceps verde o la voladura de muros y vehículos. Hulk era, a su modo, uno de los filmes más personales de su autor y una auténtica herejía dentro del previsible y monótono universo del subgénero “marveliano”.

Pero la suerte de Lee cambió con su siguiente filme, Brokeback Mountain (En terreno vedado), León de Oro en la Mostra de Venecia 2005. Aunque la historia de amor entre dos cowboys homosexuales levantó ampollas en la rígida sociedad estadounidense, la Academia de Hollywood no dudó en premiarle con el Oscar al mejor director, así como con otros galardones “menores” (mejor guión adaptado y mejor banda sonora).


Lee, que ya en 1977 se había planteado adaptar el relato de Annie Proulx en el que se basa el filme, aseguró que daba por sentado que poca gente vería la película y menos aún compartiría su punto de vista. La reacción de gran parte del público estadounidense dio la razón a sus peores presagios.

Un acontecimiento ilustrativo del conservadurismo ideológico estadounidense fue el hecho de que en el programa de la NBC The Today Show el comentarista de espectáculos, Gene Shalit, calificara al personaje que interpreta Jake Gyllenhaal de “violador”. La reacción de la Asociación de Gays y Lesbianas en Contra de la Difamación (GLAAD) criticó crudamente a la cadena.

La no menos conservadora Fox News lanzó a su batería de presentadores contra el trabajo de Lee, sorprendiéndose por el hecho de que las asociaciones de críticos considerasen Brokeback Mountain como la mejor película del año por encima de una cinta tan extremadamente moralista como Las crónicas de Narnia. Estos episodios no alteraron el carácter imperturbable de Lee, cuyo proyecto más inmediato era el rodaje de Lust, Caution, adaptación de una historia de espionaje ambientada en el Shanghai de la IIGuerraMundial.
(Fuente:http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/lee_ang.htm)
 
 
 

BROKEBACK MOUNTAIN (subtitulada En terreno vedado en España y titulada Secreto en la montaña en Hispanoamérica) es una película estadounidense dirigida por Ang Lee, basada en un relato breve de Annie Proulx ganador del premio Pulitzer, que se estrenó el 9 de diciembre de 2005.
El guion fue escrito por Diana Ossana,Larry McMurtry y Phillipa Boyens. Éstos ganaron un Óscar por su trabajo, uno de los tres que obtuvo la película, de un total de ocho nominaciones.
Los protagonistas principales de la cinta son Heath Ledger, Jake Gyllenhaal, Anna Faris, Anne Hathaway y Michelle Williams.

El argentino Gustavo Santaolalla compuso gran parte de la banda sonora(que le supuso ganar un Oscar),incluido el tema The Wings.

 

Sarah Bernhardt




"Hay cinco clases de actrices: las buenas, las malas, las regulares,las grandes actrices y
 ... Sarah Bernhardt"  (Mark Twain)


SARAH BERNHARDT (23 de octubre de 1844 - 26 de marzo de 1923 )
 
 
 
 
(Henriette Rosine Bernard; París, 1844 - 1923) Actriz de teatro francesa, considerada a menudo la mejor actriz de todos los tiempos. Era hija de una familia judía de origen holandés, aunque fue bautizada y educada en la religión católica por disposición de su padre en el testamento. Se formó en el monasterio de Grands Champs, en Versalles, en cuyo pequeño teatro comenzó a actuar en funciones colegiales. Estudió interpretación en el Conservatorio de París desde 1858, por consejo del duque de Morny, y fue discípula de Prevost y Samson. Allí obtuvo el segundo premio de comedia y tragedia al acabar sus estudios.


Interpretó en alguna ocasión, aunque con poco éxito, obras cómicas, y triunfó en la tragedia y el melodrama. Con un hijo de una pareja anterior, contrajo matrimonio con Jacques Damala en 1882 y se separó de él en 1883. Su primera actuación en la Comédie Française fue como Iphigénie, en Iphigénie, de Racine (1862), sin mucho éxito, como tampoco lo obtuvo en el Gymnase en 1863. Su espíritu independiente hizo que, al día siguiente del estreno de Un mari qui lance sa femme, de Deslandes (1864), en el Gymnase, en la que desempeñaba uno de los papeles protagonistas, saliera de París dejando una nota con las palabras "Perdonad a esta pobre loca...".

Viajó por España y, al regresar a París, no encontró teatro alguno que le permitiese trabajar. Finalmente pudo interpretar el papel de Pricesa Désirée en La biche aux bois, de Coignard. Entró en el Odéon gracias a la protección de Camilo Doucet y de Duquesnel y debutó como Silvia en Le jeu de l'amour et du hasard, de Marivaux (1866). Quizá las obras con que consiguió mayor éxito aquí fueron Athalie, Ruy Blas, Rey Lear y Le Passant. Conquistó al público por su dicción perfecta y su voz armoniosa, así como por su distinción y el sentimiento que imprimía a sus caracterizaciones.

En este Théâtre de l'Odéon organizó en 1870 un hospital para los heridos en el cerco de París, durante la guerra franco-alemana, y abandonó temporalmente el teatro; pero volvió a la Comédie Française en 1872, contratada por Perrin en condiciones muy ventajosas, y llegó a ser sociétaire en 1875. La primera obra que hizo en esta nueva etapa en la Comédie fue Mademoiselle de Belle-Isle, el 6 de noviembre de 1872, con la que no tuvo tanto éxito como con Britannicus.

A partir de entonces, todas sus interpretaciones recibieron una acogida excepcional en el público y en la crítica. En 1874 hizo Phèdre, de Racine, que el público había visto representar a la famosa actriz Rachel; no obstante, el triunfo de Bernhardt fue completo. Su intuición en captar la psicología de los personajes se complementaba con el talento que mostraba en sus arranques de pasión intensa y en sus exhibiciones de sentimiento y de patetismo, y su voz se hizo famosa como la voix d'or. El público llenaba los teatros y la idolatraba.

Debutó en Londres en 1879 con la compañía de la Comédie Française y también obtuvo un éxito sin precedentes. De regreso a París, tuvo una salida controvertida de la Comédie en 1880; cansada del trabajo metódico de la compañía, al día siguiente del estreno de L'aventurière, de Augier (17 de abril de 1880), presentó su renuncia a su puesto de sociétaire con la excusa de una mala crítica en prensa. Se retiró a una casa que tenía cerca del Havre, y Perrin, gerente de la Comédie, la demandó ante los tribunales para exigirle una indemnización de 300.000 francos. Los jueces condenaron a la actriz a pagar 100.000 y las costas.

Mientras, Sarah Bernhardt montó su propia compañía en 1880, con la que hizo la primera de sus muchas giras por los Estados Unidos de América en 1881 y ganó cientos de miles de francos. Fue durante este viaje cuando se casó con el actor de origen griego Jacques Damala. De regreso a París, dirigió una compañía en el Théâtre Ambigu en 1881 con su hijo Maurice; montó otra compañía en el Théâtre du Porte Saint-Martin entre 1883 y 1886; estrenó Fédora, de Sardou, en el Vaudeville (1882); Nana Sahib, de Richepin (1883), en el Théâtre du Porte Saint-Martin; y Macbeth, de Shakespeare (1884), en el mismo teatro. En la escena del sonambulismo de Lady Macbeth obtuvo uno de los mayores éxitos de su carrera.

Se declaró en bancarrota en 1883, pero con los inicios de la década de los noventa se embarcó en una gira mundial entre 1891 y 1893; partió hacia Nueva York el 23 de enero de 1891 y llegó allí el 5 de febrero, con un contrato que le daba una parte considerable de los ingresos de taquilla. Allí publicó un artículo titulado "El idealismo y el realismo en el arte". En Australia tuvo conflictos con el público; luego pasó a Egipto y, finalmente, a Europa en mayo de 1892, después de dar 303 funciones de Tosca y 46 de Cleopatra. Desde entonces sólo actuó por cuenta propia.

De vuelta a París se asoció con Coquelin para representar L'Amphitryon, de Molière, y Magda, de Sudermann. Fue por aquel entonces cuando una de las actrices de la compañía con la que había viajado a América escribió Les voyages de Sarah Bernhardt en América y una segunda parte, Mémoires de Sarh Barnum, en las que criticaba a la Bernhardt, que había llegado a darle un latigazo en la cara y a batirse en duelo a florete con ella. Sarah Bernhardt, ajena a la polémica, dirigió entonces el Théâtre de la Renaissance (1893-1899) y alquiló el Théâtre des Nations, que tomó el nombre de Théâtre Sarah Bernhardt (1899-1923), donde representó el papel de Hamlet y, entre otras obras, L'aiglon, de Rostand (1900).

Reunió fondos para los heridos de la Primera Guerra Mundial y sufrió la amputación de la pierna derecha en 1915. Su última gira por los Estados Unidos de América fue en 1916-1918 y su última temporada en Londres en 1921. Recibió la Légion d'Honneur en 1913. Su muerte la sorprendió en el rodaje de La voyante en 1923, a pesar de haber convertido la habitación de su hotel en un improvisado estudio para evitar los traslados y las molestias.

La carrera de Sarah Bernhardt fue larga y dilatada. Interpretó papeles muy alejados de sí misma, tanto en sexo como en edad; así, por ejemplo, en La Gloire, de Rostand, o en Athalie, de Racine. Una de sus creaciones más famosas fue en L'Aiglon, de Rostand, sobre el único hijo de Napoleón, muerto a los veintiún años, que Sarah Bernhardt representó cuando tenía cincuenta y seis. Aun en sus últimos años, su voz mantuvo el timbre cristalino y puro que llevó a Marcel Proust, después de verla representar Phèdre, a inmortalizarla como la gran actriz trágica La Berma, en la novela A la recherche du temps perdu (En busca del tiempo perdido).

Bernhard abandonó la Comédie Française cuando sólo tenía treinta y cinco años, un momento temprano de su carrera, por las coacciones que recibía debido al estilo tradicional de actuación que la Comédie imponía a sus miembros. Entre los triunfos conseguidos allí destacan sus interpretaciones de Cordelia en Rey Lear y La Reina en Ruy Blas, la obra en que, según ella misma dijo, presentó "el arco iris completo de sentimientos distintos" en un papel que siempre había estado oscurecido por el resto de los personajes. Otro papel importante fue Athalie en la obra del mismo título, al que no interpretó como un tirano violento y temperamental (tal y como se hacía tradicionalmente), sino con una dulzura susurrante que destilaba todo el veneno del texto de Racine.

Bernhardt trabajó en una tradición teatral en la que el público iba a contemplar a la actriz más que a la obra. Su fama como uno de los grandes monstres sacrés le permitió interpretar a Racine con enorme éxito en Londres. En 1880 obtuvo uno de sus mayores éxitos en Londres y Nueva York en el papel de la actriz francesa del siglo XVIII Adrienne Lecouvreur, en la obra de Scribe. El hecho de que la Lecouvreur hubiera rechazado ser enterrada en suelo sagrado sirvió para remarcar sus sufrimientos y el cambio de categoría que la profesión de actor había conseguido en la sociedad de Bernhardt.

El repertorio romántico francés le dio los papeles de mayor éxito de su carrera; entre ellos destaca el de la cortesana desgraciada que protagonizaba la adaptación de la novela de Alejandro Dumas, hijo, La Dama de las Camelias (1884). Cuando interpretó este papel en Viena en 1889, la escena de la muerte fue tan impresionante que varias de las señoras del público se desmayaron, y en París, donde solían acabarse las representaciones cantando la Marsellesa, ella dirigió el canto, que se repitió hasta cuatro veces, con el público deshecho en lágrimas.

Las grabaciones de su voz son tan antiguas que es difícil percibir en ellas su timbre característico, y la película sobre Hamlet en la que actuó cuando tenía cincuenta años tampoco hace justicia a sus cualidades. Bernhardt revolucionó el modo en que solía interpretarse este papel para los públicos inglés y francés; ella recitaba el "Ser o no ser" en un tono meditativo, un susurro a media voz, en vez de hacer uso de la declamación retórica puesta de moda por los actores de principios del siglo XIX, o aparecía de repente detrás del rey mientras los cómicos representaban la obra de Hamlet para espantarle y hacerle caer en el paralelismo con su propio crimen. Su interpretación intentaba acercarse a las innovaciones del siglo XX y las traducciones en prosa de las obras de Shakespeare sirvieron para que el público descubriera a ese autor. No respetaba totalmente los textos. Su triunfo con Hamlet en 1899 fue precedido de las opiniones de los críticos franceses sobre su interpretación de Lorenzo en Lorenzaccio, de Musset. Su adaptación de la obra la redujo a una versión que quedó fija hasta la reposición de Gérard Philipe en los años cincuenta.

Sus inquitudes artísticas llegaron incluso a las artes plásticas y a la literatura; publicó obras de teatro, relatos y otros textos. Se la llamó "Reina de la postura y princesa del ademán". Entre sus excentricidades se cuentan sus viajes en globo, algunas pantomimas que representó o el hecho de que se mandó construir un lujoso ataúd, forrado de terciopelo violeta, que siempre iba con ella y en el que se acostaba con frecuencia. Alta y delgada, con ojos oscuros y una inmensa presencia escénica, independiente y culta, dominó la escena francesa durante cincuenta años. (Fuente:http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/bernhard.htm)





The divine Sarah Bernhardt.

El muro, Peter Fechter y Nino Bravo

El cadaver de Peter Fechter cuando era retirado por un soldado


Hoy por casualidad me enteré del verdadero mensaje de la canción "Libre" de Nino Bravo y el caso es que aun siendo antes muy apreciada por mí, ahora es imposible que no me guste más. Si no conoces la historia y sigues leyendo tampoco será la misma canción para ti cuando termines.

La canción "Libre" está inspirada en la historia de Peter Fechter, un jovencito de poco más de 18 años, "casi veinte", que fue el primer alemán que intentó saltar en 1962 el recién estrenado muro de Berlin. Llegó al muro acompañado de un amigo, Helmut Kubelik, que por suerte si llegó rebasarlo, pero Peter, una vez que "extendió sus alas" y se encaramó al mismo, recibió el alto de los soldados soviéticos, pero como dice la canción "marchaba tan feliz que no escuchó la voz que le llamó" y de esta manera, al no ser atendido el alto, dispararon sobre el joven que fue alcanzado por varios disparos y cayó del muro en lo que se denominaba "zona de nadie". Allí quedó tendido a la vista de todos, ciudadanos, periodistas y militares, pidiendo auxilio mientras se desangraba a borbotones, sin poder moverse por la seriedad de las heridas, y sin nadie que se atreviera a recogerlo. Los occidentales tenían miedo de recibir disparos en aquella nueva situación y tan solo se atrevieron a lanzarle un botiquín, que de nada sirvió a un Peter Fechter casi moribundo y a cada minuto con menos vida. Los rusos a los que pertenecía la zona muerta aguardaron unos interminables 50 minutos de agonía del joven hasta que procedieron a recogerlo, momento que queda recogido en la foto que acompaña el texto.

El pueblo berlinés que presenciaba la escena gritaba a ambos bandos que remediaran la muerte de aquel jovencito, pero nadie hizo nada, incluso las fuerzas occidentales impidieron que ningún civil acudiera a ayudarlo. Al final, en el lugar del suceso solo quedaron flores que fueron lanzadas por los indignados berlineses.

No sería el último en morir en el muro, aun vendrían 260 más. El último fallecido de esta larga lista fue Chris Gueffroy, en 1989, que curiosamente tenía tambien veinte años… Hoy en día hay un monumento en el lugar en el que cayó Peter y también hay una canción cuya letra viene bien releer desde esta nueva óptica. Nino Bravo la escribió tras la impresión que le provocaron las imágenes que del suceso salieron en la prensa mundial y accesibles desde el buscador de google.

Tiene casi veinte años y ya está
cansado de soñar;
pero tras la frontera está su hogar,
su mundo y su ciudad.
Piensa que la alambrada sólo
es un trozo de metal
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.

Libre,
como el sol cuando amanece yo soy libre,
como el mar.
Libre,
como el ave que escapó de su prisión
y puede al fin volar.
Libre,
como el viento que recoge mi lamento y mi pesar,
camino sin cesar,
detrás de la verdad,
y sabré lo que es al fin la libertad.

Con su amor por bandera se marchó
cantando una canción;
marchaba tan feliz que no escuchó
la voz que le llamó
y tendido en el suelo se quedó,
sonriendo y sin hablar;
sobre su pecho, flores carmesí
brotaban sin cesar.
 
Y ahora que la cante Nino Bravo que es el que sabe darle toda su dimensión.
 

Leonardo da Vinci: Precursor de la "Nouvelle Cuisine"


La vida del genial y polifacético humanista Leonardo da Vinci, está llena de apasionantes misterios. Pintor, escultor, músico, escritor, arquitecto, diseñador, ingeniero y un largo etc. conforman la lista de oficios a los que se dedicó. Pero también, aunque poco conocido, fue un gastrónomo apasionado y un chef revolucionario para su época, dado que muchos de sus platos nada tenían que envidiar a la actual cocina de autor.

Su toma de contacto con el mundo gastronómico, al menos profesionalmente, le llega cuando es contratado como camarero en la taberna "Los tres caracoles", trabajo que acepta sobre todo buscando un sueldo que pudiera remediar sus apuros económicos. En 1473 tras la misteriosa muerte por envenenamiento de los cocineros de la taberna, Leonardo pasa a ser chef del establecimiento.

Allí se servían enormes platos de polenta de avena (no se conocía el maíz), mezclada con pedazos de carne irreconocibles pero abundantes.

El joven Leonardo egerciendo de chef y con gran entusiasmo, colocó mesas pequeñas y comenzó a servir delicadas porciones de manjares sofisticados, con una presentación propia de la actual "nouvelle cuisine", de hecho, se le considera el precursor de dicho estilo culinario.

Los clientes, acostumbrados a platos de toscos y abundantes guisos, se enfurecieron, y el joven chef tuvo que salir huyendo para salvar su vida. Pero aún así, quedó atrapado por los fogones y más tarde, asociado con Boticelli, abre su propia taberna "La insignia de las tres ranas", con el mismo resultado, pues la clientela no aceptaba los delicados y escasos platos que les servían.

Más tarde, bajo la recomendación de Lorenzo de Médicis (gobernador de Florencia), entraría a trabajar al servicio de Ludovico Sforza "el Moro" al que el propio Leonardo le dirige una carta de presentación donde aparte de sus virtudes para crear armas bélicas y la excelencia de sus pinturas y esculturas, decía lo siguiente:"...Soy maestro en contar acertijos y atar nudos. Y hago pasteles que no tienen igual". Fue contratado como consejero de fortificaciones así como maestro de festejos y banquetes de la corte Sforza. Incluso se le facilitó un taller en el palacio y disponía de servidores.

Los menús de Leonardo, nunca fueron aprobados por Ludovico, aunque si lo fueron ciertos aparatos (en los cuales no siempre coincidían ingenio y sentido práctico) que diseñó para facilitar las tareas de los cocineros y que constituyeron la base de los electrodomésticos que disfrutamos actualmente.

A su interés por la gastronomía, se suma la elaboración del libro "Notas de cocina de Leonardo da Vinci" donde se recogen sus recetas, así como la forma de comportarse en la mesa, el poder medicinal de algunos alimentos, las cualidades que debe tener un buen repostero, los aparatos de cocina que ideó, etc. Aquí tenemos un ejemplo de sus refinadas recetas:

"Estos son algunos de mis platos sencillos que presentaría a Mi Señor Ludovico si supiese que no va a rechazarlos debido a su delicadeza y pedir en su lugar carne con huesos:

*Seis coles hervidas, y huevas de esturión, y natillas en el centro.

*Una cebolla de mediano tamaño hervida, encima de una rodaja del mejor queso de búfalo, con una aceituna negra cortada en 4 coronándola.

*Una ciruela cortada en 4, puesta encima de una delgada lonja de carne secada durante 3 meses al sol. A un costado, una ramita de manzano florecido.

*Un huevo duro de gallina, pelado, con yema ahuecada y mezclada con pimienta y piñas.

*Hígado de vaca joven, molido finamente con algo de sabor a salvia y pimienta.

*Un hipocampo y un camarón pequeño, apenas hervidos y después pelados, con natillas por encima..."

A pesar de los constantes cambios de menús y la decepción por la organización de ciertos banquetes, Ludovico nada rencoroso, dejó que Leonardo permaneciera en su castillo, pero lo recomendó al prior de la iglesia de Santa María de Gracia, donde durante de tres años y con bastante desgana, organizó su último banquete dejando pintada su obra maestra "La última cena".

Por Mariamsunamun
Marian Otero

Con este artículo continúa su andadura "Un mundo en la cocina" una página fantástica sobre todo lo relacionado con el mundo de la cocina, su historia, sus grandes chefs, trucos, recetas y todo aquello que hace de este mundo un verdadero arte. Os recomiendo que paséis por ella, esta empezando pero crecerá en breve con alegría y sabor. El link:
http://www.facebook.com/UnMundoEnLaCocina

Citas sobre el dinero.- 2ª parte

"12 con 75" - Obra del pintor argentino Mauro Cano


El dinero es un estiércol estupendo como abono, lo malo es que muchos lo toman por la cosecha. Joseph Joubert (1754-1824) Ensayista y moralista francés.

Buscar el yo en el poderío del oro es edificar sobre arena. Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.

El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa. George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

Uno debe saber vivir con el dinero que tiene. José de San Martín (1778-1850) Militar y político argentino.

El dinero es algo muy singular. Le da al hombre tanta alegría como el amor y tanta angustia como la muerte. John Kenneth Galbraith (1908-2006) Econonista estadounidense.

Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo. John Ruskin (1819-1900) Crítico y escritor británico.

Poderoso caballero es don dinero. Refrán

Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión. Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.

Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan. Refrán

No pongas tu interés en el dinero, pero pon tu dinero a interés. Oliver Wendell Holmes (1809-1894) Poeta y humorista estadounidense.

El principal valor del dinero radica en que lo estimamos más de lo que vale. Henry-Louis Mencken (1880-1956) Periodista y escritor estadounidense.

El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella. Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino.

Cuando se dice que el dinero no hace la felicidad se alude, evidentemente, al de los demás. Sacha Guitry (1885-1957) Director, actor y guionista francés.

Cuando hay dinero de por medio es muy difícil la libertad. Gonzalo Torrente Ballester (1910-1999) Escritor español.

La forma más rápida de doblar tu dinero es plegar los billetes y metértelos de nuevo en el bolsillo.Will Rogers (1879-1935) Humorista estadounidense.

El oro es como las mujeres, que todos dicen mal de ellas y todos las desean. Lope de Vega (1562-1635) Poeta, novelista y dramaturgo español.

La magnitud de las cantidades de dinero parece variar en modo notable según hayan de ser pagadas o cobradas. Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.

Bienaventurado el que tiene talento y dinero, porque empleará bien este último. Menandro de Atenas (342 adC-292 adC) Dramaturgo Griego

Una llave de oro abre todas las cerraduras. Christoph Wieland (1733-1813) Escritor alemán.

Dinero llama dinero. Refrán

Oros son triunfos. Refrán

Si el dinero va delante, todos los caminos se abren. William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.

El dinero es la tarjeta de crédito de los pobres. Herbert Marshall McLuhan (1911-1980) Comunicólogo canadiense.

Tanto tienes tanto vales. Refrán

Nada existe más dulce que la miel. Excepto el dinero. Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

En lo concerniente a las grandes sumas, lo más recomendable es no confiar en nadie. Agatha Christie (1891-1976) Novelista inglesa.

Vale más un céntimo bien empleado que un céntimo ahorrado. Orison Swett Marden (1850-1924) Escritor de libros de autoayuda.

El dinero habla un lenguaje que entienden todas las naciones. Aphra Behn (1640-1689) Escritora y espía británica.

Los que aman el dinero no lo regalan. Arthur Miller (1915-2005) Dramaturgo estadounidense.

Dólares: Son esos imprudentes billetes americanos que tienen diverso valor y el mismo tamaño. Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después. Quinto Horacio Flaco (65 AC-8 AC) Poeta latino.

Las dos más importantes palabras del idioma inglés son: cheque adjunto. Dorothy Parker (1893-1967) Escritora y crítica estadounidense.

El dinero huele bien venga de donde venga. Juvenal (67-127) Poeta satírico romano.

El dinero y no la moral es el principio de las naciones fuertes. Thomas Jefferson (1743-1826) Político Estadounidense.

Poderoso caballero es Don Dinero. Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español.

El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras. Woody Allen (1935-?) Actor, director y escritor estadounidense.

 

Citas sobre el dinero.- 1ª parte

"El cambista y su mujer" de Marinus van Reymerswale (1490/1495–1546?) - Museo del Prado - Madrid.


De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero. Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

Mi sueño es el de Picasso; tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres. Fernando Savater (1947-?) Filósofo español.

Quien cambia felicidad por dinero no podrá cambiar dinero por felicidad. José Narosky (1930-?) Escritor argentino.

No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo. Alejandro Dumas (1803-1870) Escritor francés.

Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero. Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.

Lo que distingue al hombre de los otros animales son las preocupaciones financieras. Jules Renard (1864-1910) Escritor y dramaturgo francés.

El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza. Sir Francis Bacon (1561-1626) Filósofo y estadista británico.

Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás. Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

Al perro que tiene dinero se le llama señor perro. Proverbio árabe

Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado. Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

El dinero no da la felicidad, ciertamente; pero tampoco es un serio obstáculo. Josep Pla (1897-1981) Escritor español.

¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!. Groucho Marx (1890-1977) Actor estadounidense.

El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo. Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.

El dinero, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir todos los días a miles de almas. Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano.

El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia. Woody Allen (1935-?) Actor, director y escritor estadounidense.

El valor del dinero es que con él podemos mandar a cualquiera al diablo. Es el sexto sentido que te permite disfrutar de los otros cinco. William Somerset Maugham (1874-1965) Escritor británico.

Es bonito tener dinero y cosas que puede comprar el dinero, pero también es bonito tener las cosas que el dinero no puede comprar. George Horace Lorimer (1867-1937) Editor americano del The Saturday Evening Post, d

Nadie recordaría al buen samaritano, si además de buenas intenciones no hubiera tenido dinero. Margaret Thatcher (1925-?) Ex-primer ministro de Inglaterra.

En estos tiempos los jóvenes piensan que el dinero lo es todo, algo que comprueban cuando se hacen mayores. Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

El dinero se llora con un pesar más profundo que a los amigos o a los parientes. Juvenal (67-127) Poeta satírico romano.

El dinero ha aniquilado más almas que el hierro cuerpos. Francis Scott Fitzgerald (1896-1940) Escritor estadounidense.

El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

En cuanto el alma pierde la aureola juvenil, los generosos torneos por el aplauso son sustituidos por las egoístas competencias por el dinero. Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Médico español.

El dinero siempre está ahí; sólo cambian los bolsillos. Gertrude Stein (1874-1946) Escritora y poetisa estadounidense.

Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae. Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

El dinero no nos proporciona amigos, sino enemigos de mejor calidad. Noel Coward (1899-1973) Noel Pierce Coward. Dramaturgo, actor, director.

Con el dinero sucede lo mismo que con el papel higiénico; cuando se necesita, se necesita urgentemente. Upton Sinclair (1878-1968) Novelista y escritor estadounidense.

No gastes tu dinero antes de ganarlo. Thomas Jefferson (1743-1826) Político Estadounidense.

A muchos sólo les motiva el dinero para ser honestos. Carlo Dossi (1849-1910) Escritor italiano.

El dinero es una nueva forma de esclavitud, que sólo se distingue de la antigua por el hecho de que es impersonal, de que no existe una relación humana entre amo y esclavo. Leon Tolstoi (1828-1910) Escritor ruso.


Una cita de Louis Armstrong y el tema "When the Saints.."


"El dinero no es algo que me de felicidad. Puedes comprar un licor mejor que el que compra el borracho de la esquina, pero cuando mueras, lo harás igual que él."

Eso mantenía el bueno de Louis Armstrong, que cuando todos, como santitos, tomamos el camino del cielo, no nos queda otra que ir marchando por la mísma vereda.... o al menos algo asi nos canta más abajo


Leonardo da Vinci.- cita





"Si Dios existe, le voy a pedir cuentas de lo absurdo de la vida, del dolor, de la muerte, de haber dado a unos la razón y a otros la estupidez... y de tantas otras cosas " (Leonardo Da Vinci).

Imagen: San Juan Bautista, de Leonardo  da Vinci