Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

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viernes, 30 de noviembre de 2012

Ernst Lubitsch




"Por lo menos dos veces al día, el más digno ser humano es ridículo"
ERNST LUBITSCH (Berlín, 28 enero 1892 – Hollywood, 30 noviembre 1947)





Ernst Lubitsch fue uno de los mayores estilistas del cine americano. El secreto de su arte radica en el célebre “toque Lubitsch”; es decir, la manera juguetona, irónica e inimitable con que satiriza las debilidades de la sociedad, especialmente el sexo, en la larga serie de comedias frívolas “europeas” y de musicales que rodó en Hollywood.
“El “toque Lubitsch” es lo más difícil de definir del mundoes como preguntarme -señalaba Billy Wilder en 1979- qué hizo que Greta Garbo fuese Greta Garbo o Marilyn Monroe fuese Marilyn Monroe. No fueron sus estudios, ni tampoco los años pasados por ejemplo en la Academia de Teatro Sueco, sino, por así decirlo, el llamado factor X, algo especial e indefinible, que no se puede fabricar en serie “.
El “toque Lubitsch” consistía simplemente en una manera muy concreta de elegancia mental; en la forma original que tenía de abordar una escena, un momento o un giro del diálogo. Creo que su secreto consistía en que hacía participar al público, proporcionándole ciertas claves y afinadas sugerencias que le convertían en cómplice suyoDicho en otras palabras, no decía nunca que dos y dos son cuatro, sino que se limitaba a formular uno más tres y dejaba que el público sumase por sí mismo, lo que le proporcionaba un gran placer.
“Después de su funeral, William Wyler y yo (Billy Wilder) nos alejábamos a pie y yo comenté: “!Dios mío, Lubitsch se ha ido!”, y Wyler me contestó: “Lo peor de todo no es que se haya ido Lubitsch, sino que ya no veremos más películas suyas”. Era como si hubiese desaparecido un arte entero del que se llevó el secreto a la tumbaY todos nosotros, los directores que lo reverenciábamos, pensábamos cuando se nos planteaba algún problema en una película: “¿Cómo lo habría resuelto Lubitsch?”.

Ernst Lubitsch es mucho más que la frialdad cuadriculada de Ninotchka (1939), o la carcajada fácil de la guerra de los sexos en Lo que piensan las mujeres (1941). Es una vida dedicada al cine, no exenta de polémica, éxito y genialidad.
Nacido en el Berlín de 1892, Ernst Lubitsch se crió en un barrio judío; mostró pronto su interés por la interpretación y el cabaret. Su primer gran éxito a escala internacional llegará de la mano de Madame du Barry (1919), película de la que, en un primer momento, se intentará ocultar su origen alemán en EE.UU. Fue precisamente este país, que posteriormente sería su patria, al que realizará un primer viaje poco fructífero teniendo que esperar a ser invitado por la productora Mary Pickford, la novia de Ámérica, a realizar su próxima obra. A pesar del fracaso comercial que constituye Rosita, la cantante callejera (1923) firma un contrato con la Warner Bros., por entonces una compañía menor.
En Alemania dejó infinidad de películas con su esencia, con lo que llamarían “el toque Lubitsch”, descubrió, entre otras, a la actriz polaca Pola Negri y mostró su imagen al mundo, pelo engominado, traje diplomático y su inseparable puro en la boca.
Es a partir de la entrada del sonoro cuando Ernst Lubitsch va a destapar toda esa magia dialogada que nos tenía reservada. Comienzan a ser frecuentes en sus obras la audacia del guión, las grandes interpretaciones y esa adorable ironía europea puesta al servicio de la meca del cine. Comenzó la década de 1930 con Galas de la Paramount, continuó con El Teniente seductor (1931), para culminar con el último de sus dramas, Remordimiento (1932), que supuso un fracaso comercial. Pero si hubiera que destacar un año en la vida personal de Lubitsch, ese sería 1935, no sólo por la pérdida de la nacionalidad alemana con el ascenso de los nazis al poder, sino también por los altercados acaecidos entre él y Josef von Sterberg. En el terreno profesional es nombrado director de producciones de la Paramount, cargo en el que no durará más de un año, volviendo de nuevo a su terreno: a la dirección.
Una vez acreditado como ciudadano americano, llegan sus grandes películas o al menos las más aclamadas. Tras el fracaso de crítica obtenido por el binomio Lubitsch-Dietrich en Ángel (1937) estrena La octava mujer de Barba Azul (1938) rescindiendo poco después su contrato con la Paramount y dando paso a la efímera “Ernst Lubitsch Productions”.

Bajo el sello de la MGM cosechó gran éxito con Ninotchka (1939); el eslogan publicitario decía “Garbo ríe”, revalidando las buenas críticas con El bazar de las sorpresas (1940). Después realiza el remake de Kiss me again, Lo que piensan las mujeres (1941), que a pesar de constituir un fracaso comercial no le impide firmar un contrato con 20th Century-Fox.


Llega el momento de Ser o no ser (1942), donde todo la inteligencia de Lubitsch se pone al servicio de la crítica al nazismo. La controversia siempre rodeó esta cinta de producción independiente que fue estrenada tras la muerte de la actriz principal, una inmejorable Carole Lombard. Tras El diablo dijo no (1943), Ernst Lubitsch sufre su primer ataque cardiaco, posteriormente produce y realiza con Otto Preminger La zarina (1945) y produce El castillo de Dragonwyck (1946, Joseph Leo Mankiewicz; ese mismo año verá la luz la última película enteramente dirigida por Ernst Lubitsch, El pecado de Cluny Brown (1947). Recibió un Oscar especial el mismo año de su muerte por “veinticinco años de contribución al arte cinematográfico”.

El día 30 de noviembre de 1947 Ernst Lubitsch muere de un paro cardiaco, producido -según dicen- estando acompañado en el dormitorio.(Fuente:http://www.claqueta.es/directores/ernst-lubitsch-2.html )
 
 

 

SER O NO SER (título original: To be or not to be) es una película cómica de Ernst Lubitsch, estrenada en 1942. El guion (escrito por Lubitsch y Edwin Justus Mayer) adapta un relato de Menyhért Lengyel. En la película actuaron Carole Lombard, Jack Benny, Robert Stack, Felix Bressart, Lionel Atwill, Stanley Ridges y Sig Ruman.

El título hace referencia al monólogo de la tragedia Hamlet de William Shakespeare. La película se estrenó dos meses después de que su protagonista Carole Lombard muriera en un accidente de aviación.
 Argumento:
En la Polonia ocupada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de actores de teatro de recursos limitados realizan interpretaciones en las que ridiculizan a los nazis. Un espía les comunica una información, que de ser conocida por los nazis, resultaría muy perjudicial para Polonia. En vista de ello, el grupo decide movilizarse para evitar que esa información caiga en manos de los alemanes.



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